Archivo de la categoría ‘Geología para principiantes’
El sismo de Nueva Zelanda, su interpretación geológica
Hace tiempo que vengo hablando de terremotos y tsunamis, empujada por los acontecimientos, lo cual me ha impedido por el momento el abordaje sistemático que quiero hacer a la tectónica de placas, porque requiere muchos conocimientos previos que deseo presentarles con una secuencia lógica.
No obstante, hay ya algunos conceptos que debidamente simplificados, han ido apareciendo en el blog, y a los que los remito para no repetir detalles de un post a otro. Por eso, les recomiendo que usen los links que pongo a su disposición en cada caso, y repasen ideas ya presentadas.
Es decir que hoy sólo voy a referirme al caso específico de Nueva Zelanda (o Nueva Zelandia, si prefieren, como también se la puede seguir llamando), con las particularidades y consecuencias posibles que le dan color propio a la situación.
En el día de la fecha, martes 21 de febrero, a las 12 horas 51 minutos de la hora local, se produjo un terremoto con magnitud 6,3 de la escala Richter, que ha causado daños materiales y alrededor de un centenar de víctimas personales.
El hipocentro estaría situado a 5 km de la ciudad de Christchurch, la segunda en importancia del país, y a 4 km de profundidad, según el Servicio de Geofísica de Estados Unidos (USGS).
Comencemos por darle un contexto geográfico:
¿Dónde está ubicada la zona afectada por el sismo?
Nueva Zelanda forma parte de la región conocida como Oceanía, de la cual el país más conocido es Australia.
Precisamente al sudeste de Australia se encuentra este territorio largo y estrecho, que vemos en el mapa (tomado de Wikipedia) que comprende dos islas grandes y una cantidad de otras mucho más pequeñas. Esa configuración no es caprichosa, sino que responde a su historia geológica.
El conjunto abarca unos 268.000 km² y en él se destacan las Islas Norte y Sur, cuyos nombres en el idioma nativo maorí son Te Ika un Maui y Te wai Pounamu, respectivamente. Estas dos islas mayores se encuentran separadas por el estrecho de Cook, que tiene un ancho mínimo de 22 km.
Si les interesa buscarlas en Google Earth, las coordenadas son entre 29° y 53° de latitud S y entre 165° y 176° de longitud E.
¿Por qué tiene esta zona actividad sísmica recurrente y violenta?
Los invito a mirar en el mapa más abajo la posición en el marco de la tectónica de placas. Me tomé para ello el trabajito de marcar Nueva Zelanda con un recuadro, que si se fijan bien, está montado precisamente en una zona de límites entre dos placas, que como ya les conté con motivo del terremoto de Chile, es un tipo de emplazamiento de mucha movilidad y liberación de energía.

¿En qué se parece esta situación a la de Chile, y en qué se diferencia de ella?
En ambos casos hay convergencia entre placas, y un proceso de subducción, situación que implica en los dos sitios alta actividad tanto sísmica como volcánica. Pero allí terminan las coincidencias y comienzan las diferencias.
En primer lugar, se trata de placas distintas no solamente por su ubicación sino por su carácter. En Chile estuvieron involucradas las placas de Nazca (oceánica) y la Sudamericana (continental); mientras que en este caso las dos placas en juego (Australiana y Pacífica) son de composición oceánica.
Esto no es en absoluto trivial, ya que toda la dinámica cambia por razones que en otros posts analizaremos con profundidad y detalle, pero que ahora debemos adelantar que básicamente tienen que ver con su densidad.
En el caso en que la colisión es entre una continental y una oceánica, la primera está destinada a permanecer en la superficie, y la otra a subducir por ser la más pesada.
Cuando las dos son oceánicas, el destino de cada una depende de juegos mucho más complejos en los que un detalle no menor es la velocidad de su desplazamiento, pero una de ellas subducirá también.
En esta subducción con dos placas oceánicas ¿qué efectos se producen?
Por cierto que hay mil detalles que analizar, pero hoy nos centraremos en el caso de Nueva Zelanda, porque como ya les dije, toda la Tectónica de Placas se desmenuzará de manera más sistemática a lo largo de numerosos posts.
De manera sencilla y abreviada, digamos que cuando una placa se mete por debajo de la otra (en este caso la Pacífica está en descenso) en la zona de ese ingreso rumbo al manto, se generan profundas fosas oceánicas (para este lugar las de Tonga- Kermadec), del otro lado de las cuales, el alivio de presiones propio de la zona de ruptura permite entre otras cosas el ascenso del magma que da origen a lo que se llama arcos volcánicos.
Podemos ya fácilmente deducir que todo el archipiélago es pues resultado de la actividad magmática, lo que lo hace volcánicamente muy activo. Si además hay subducción, no pueden tampoco asombrarnos los terremotos.
En efecto, cuando hablamos del sismo de Haití, dijimos ya que hay diversas causas para los terremotos, y aquí se conjugan dos de ellas, y las de más liberación de energía, precisamente.
¿Por qué fue éste un momento favorable para un sismo de gran magnitud?
En realidad los movimientos son continuos, y lo que varía esencialmente es el monto de energía liberado en un único episodio.
Cuando, como ya expliqué en otros posts y sus respectivos comentarios, se ha producido un silencio sísmico, es decir un largo tiempo en que las placas se habían encontrado trabadas acumulando energía, se enciende la luz roja, porque en algún momento se producirá el gran salto.
Así fue hace un año en Chile, y ya en ese momento advertí en ése y otros posts, que se vendría un largo tiempo de agitación sísmica porque las placas habían abandonado una posición de precario equilibrio, y se moverían reacomodando sus límites, en una especie de efecto dominó.
Recientemente hubo un nuevo sismo de magnitud en Chile, en una placa que todavía se está acomodando y cabía esperar que algunas de las placas vecinas se movieran más bruscamente de lo habitual para reacomodarse.
Algo así pasó hace un año, cuando México se vio afectada. En ese momento el mayor efecto rebote fue hacia el norte, afectando fundamentalmente a la placa de Cocos, pero también a la porción noreste de la Placa Pacífica, colindantes ambas con la de Nazca.
Ahora, parece que el corrimiento más importante se está dando en el otro extremo, pero de la misma placa Pacífica, perturbada por la de Nazca otra vez.
¿Por qué este terremoto, causó más daños que el del 4 de Septiembre de 2010, que era de mayor magnitud?
En efecto, en esa fecha ocurrió casi en el mismo lugar un sismo de magnitud 7, que sin embargo no fue seguido de pérdidas de vidas.
Esto se debe principalmente a que la profundidad de este sismo de hoy fue de apenas 4 kilómetros, es decir fue muy somero, lo cual implica que casi toda la energía liberada llegó prácticamente sin pérdidas hasta la superficie donde generó las ondas largas responsables de los daños.
Cuando el hipocentro del sismo es más profundo, mucha de la energía se va invirtiendo en deformaciones y rupturas de rocas subyacentes, pero en este caso, en tan breve recorrido, la fuerza del terremoto prácticamente estaba intacta por decirlo de una manera sencilla, cuando llegó a la zona urbanizada.
¿Cabe esperar más terremotos?
Lamentablemente sí. No solamente las réplicas de este movimiento principal, en sitios muy próximos, sino que cabe también prestar particular atención a todos los bordes de las placas que ahora se agitaron.
Por ejemplo, es importante monitorear lo que pueda estar ocurriendo en Nueva Guinea, Australia, Indochina, Filipinas, etc.
No significa esto que haya que alarmarse, pero sí prestar atención a lo que indiquen los organismos específicos que seguramente están abocados al seguimiento de los cambios in situ.
Y no está de más, también ser sensible a los que muchas veces avisan sin ser escuchados: los animales domésticos y silvestres. De esto hablaremos en su momento, porque aunque no lo crean, forma parte de las estrategias de predicción científica.
¿Tsunamis son previsibles?
No sería demasiado extraño, ya que son placas oceánicas, precisamente, las que se están deformando.
Las fosas al oriente de la zona de convergencia de las placas, podría eventualmente actuar como barrera de disipación de la energía en profundidad, pero el occidente podría llegar a verse afectado. Lo bueno del caso es que los tsunamis pueden advertirse con horas de anticipación.
Y como siempre, pregúntenle a sus mascotas 😀
PD: A los responsables y trabajadores de medios de comunicación que estén interesados en informarse para realizar notas sobre desastres naturales, los invito a visitar el post que escribí sobre Geología para periodistas y comunicadores.
Bueno, espero no haberlos aburrido con este tema, y los espero mañana con una gacetilla.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es der Wikipedia.
El agua y su influencia en los procesos geológicos
Ya con motivo del Blog´s Action Day, comencé a referirme a un agente de primerísima importancia en los procesos geológicos, que es además un recurso irreemplazable, y más escaso de lo que nos gusta pensar: el agua.
Para ingresar a este post, les recomiendo leer el que menciono más arriba, a modo de introducción.
Por otra parte, ya que hablaremos hoy de algunas de las propiedades térmicas del agua (no todas, ya que por lo extenso del tema, lo desdoblaré en dos posts), es también recomendable releer el tema relativo a conceptos como calor, temperatura, etc, en el post correspondiente.
Como acabo de adelantar, una importante propiedad física del agua es su reacción ante los cambios de temperatura.
En este post sólo me referiré a su peculiar comportamiento de contracción- dilatación, dejando para más adelante sus cambios de estado.
¿Cómo cambia su volumen el agua al variar la temperatura?
Casi todas las sustancias, sean sólidas, líquidas o gaseosas, se contraen al enfriarse, y también lo hace el agua, salvo al acercarse a su punto de congelamiento.
Efectivamente, desde los 4° C, a medida que desciende su temperatura, el agua comienza una expansión, que se hace más rápida en el pasaje del estado líquido al sólido, a los 0° C.
Esto es fácilmente visualizable cuando una botella de vidrio con agua se deja en el congelador, y estalla, a menos que se le haya dejado espacio vacío suficiente como para absorber ese aumento de volumen.
Ahora bien, recordemos que densidad= masa sobre volumen: es decir que igual masa repartida en más volumen da menos densidad.
Ésa es la razón también por la que el hielo flota en el agua, ya que al aumentar su volumen hasta alrededor de un 9%, mientras conserva la misma masa, resulta menos denso que a estado líquido. Si así no fuera el caso, ¡¡¡cuántas lágrimas se habría visto impedido de provocar el film Titanic!!!
Otras notables consecuencias de esta manera de reaccionar ante la temperatura, implican acciones geológicas de mayor importancia.
¿Qué otros procesos geológicos se relacionan con ese comportamiento térmico del agua?
El agua que penetra en las grietas de las rocas y se congela en ellas, ejerce gran presión sobre las paredes de las mismas, llegando a provocar una forma de ruptura que se denomina crioclastismo, gelivación o gelifracción. (críos= frío; clasto= fragmento) y que forma parte del proceso de meteorización que veremos en detalle en otros posts.
¿Qué otras influencias geológicas se desprenden de los cambios de temperatura del agua?
Conviene aclarar que los rangos de temperatura a los que ahora nos estamos refiriendo son los de la atmósfera es decir, los que ocurren estacionalmente, o entre el día y la noche. No estamos hablando de intervalos como los de las termas o volcanes. No hoy por lo menos.
Aclarado ese punto, podemos decir que otro fenómeno particularmente interesante que resulta de la dilatación del agua a partir de los 4° y hasta los 0° C, se relaciona con la dinámica lacustre.
¿Cómo se modifican las condiciones de los lagos en respuesta a cambios estacionales de temperatura en zonas frías?
Como ya se dijo, por arriba, y también por debajo de los 4° C, el agua se dilata, de lo cual se deduce que alcanza su mayor densidad precisamente en ese punto.
De esta forma, cuando un lago se congela, no lo hace desde abajo hacia arriba, como cabría esperar considerando que la superficie externa es la de mayor exposición al calentamiento solar, y la difusión de calor hacia abajo disminuye con la profundidad.
Por el contrario, cuando superficialmente alcanza los 4°C, esa porción superior se hunde, por su mayor densidad, exponiendo nuevas masas de agua al enfriamiento hasta 4°.
Este ciclo se repite una y otra vez hasta que todo el lago se encuentra a esa temperatura, y sólo entonces puede seguir bajando el registro térmico, hasta el punto de congelamiento sin que la película superficial se hunda en el líquido subyacente, ya que todo nuevo descenso de temperatura en esa área superficial implicará también menor densidad.
Esto permite a muchos lagos de volumen suficiente, mantener su estado líquido aun con temperaturas ambientes muy inferiores a 0°C., ya que el propio hielo superficial (el primero en formarse) actúa como una cubierta aislante que retrasa notablemente el congelamiento profundo.
Las principales consecuencias de este proceso, se hacen notar en las comunidades vivas que tienen su hábitat en esos lagos, por un lado, y en la dinámica erosiva y sedimentaria por otro.
¿Por qué esta forma de congelamiento influye en la dinámica geológica del lago?
Porque por debajo de la costra superficial de hielo, las partículas se siguen depositando lentamente, y porque pueden ocurrir deslizamientos de sedimentos o corrientes de turbidez, de las que hablaremos más adelante.
¿Qué otros efectos tiene esta característica del agua?
Igualmente importante resulta en tales situaciones el efecto moderador de la rigurosidad del clima, -que explicaremos mejor en el próximo post sobre este tema- que el espejo no helado ejerce sobre el entorno.
Todos estos procesos quedarían interrumpidos si los lagos se congelaran desde abajo hacia arriba, ya que a veces, en temperaturas extremas, ni siquiera llegarían a descongelarse en verano.
No obstante, por lo general, dada la dinámica recientemente descripta, los congelamientos, que sólo se producen a nivel superficial, se revierten de manera relativamente rápida, con el aumento de temperatura propio del cambio de estación.
Claro que esto también hace que las superficies heladas, delgadas y frágiles de ciertos lagos sean a veces trampas peligrosas para animales y humanos que se aventuran a caminar sobre ellos sin considerar estas características.
Espero que les haya interesado el tema.
Bibliografía:
ARGÜELLO, GRACIELA L. 2002. LOS RECURSOS SUELO Y AGUA. Libro de Texto para el Trayecto Ciencias de la Tierra, del PROGRAMA DE POSTITULACIÓN EN CIENCIAS NATURALES, de la F.C.E.F. y Naturales de la U.N.Cba. Versión actualizada, corregida y aumentada. 86 págs. ISBN Nº987-9406.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
¿Por qué tuvieron lugar lluvias torrenciales en Australia y Brasil?
Cuando se piensa en Australia, se evocan imágenes de aridez y desierto, pero este mes de enero ha traído inundaciones como no se registraban desde hace 36 años, en consonancia con un marcado aumento de las precipitaciones.
El por qué de esa torrencialidad de las lluvias es lo que pretendo explicar ahora.
Para eso, les recomiendo que vayan a leer el post relativo a las oscilaciones climáticas conocidas como El Niño y La Niña. Y les recuerdo que están dadas en este momento las condiciones de La Niña.
Como ya les expliqué en ese post, hay tres situaciones posibles con relación a la circulación de los vientos alisios: normales (Figura 1), perturbación El Niño (Figura 2) y perturbación La Niña (Figura 3).
En el primer caso, los vientos húmedos descargan precipitaciones sobre Asia, de manera estacional, en cantidades aproximadamente constantes de año en año, siguiendo el modelo circulatorio que ya expliqué en el post que les recomendé, y que pueden observar en la figura 1.
El término Thermocline que aparece en los gráficos es la palabra inglesa correspondiente a termoclina que ya definí en otro post. El concepto fue en ese momento aplicado a lagos, pero tiene la misma validez para espejos mayores de agua, como el océano.
Las manchas coloreadas indican zonas de temperatura, siendo las más altas las que aparecen como rojas y gradando a cada vez más frías en los colores naranja, amarillo, celeste, verde y turquesa.
Las flechas finas y negras indican la circulación de los vientos; las blancas y anchas representan el avance del calentamiento del mar, y lo que con un poco de atención pueden reconocer en los bordes del bloque diagrama son: al este, América del Sur y al oeste, Oceanía, que incluye obviamente a Australia.
En la zona térmica roja, el aire se calienta y asciende, descargando su humedad sobre las costas mencionadas en último término.
Pero cuando se dan las condiciones de debilitamiento de los Alisios, el calor del océano no se transmite con igual facilidad hacia el oeste, sino que tiende a invertir su dirección de avance, y un calentamiento excesivo se produce en una zona bastante más próxima a América del Sur.
Por esa razón, el ascenso térmico ocurre en ese lugar y hay un marcado aumento de las precipitaciones que afectan a la costa americana, compensado por una sequía en el otro extremo. Figura 2.
Cuando esto ocurre, estamos en presencia de la Oscilación El Niño.
Por el contrario, ante la presencia de vientos Alisios fortalecidos, la movilización de las máximas térmicas hacia el oeste, reproduce las condiciones normales, pero en magnitudes acentuadas, de modo que en ese caso se genera la situación actual, en que reina La Niña.
En estas circunstancias, las lluvias que se abaten sobre Indonesia, Asia y Oceanía son torrenciales, con las consecuencias que ya conocemos.
Esto se visualiza en la Figura 3, donde puede verse que la acumulación de calor en la mancha roja del gráfico se ha recostado más hacia el oeste, a mucha menor distancia de los continentes afectados, que en condiciones normales.
Es por eso que la descarga de precipitaciones en este año de La Niña, ha sido tanto mayor que la habitual en Australia.
Ahora bien, en Brasil la situación no parece tan sencilla, ya que ni siquiera presenta costas sobre el Océano Pacífico, en donde vemos tan claramente desarrollado el fenómeno.
Para entender la situación allí, debemos recordar que tanto el Niño como la Niña influyen dramáticamente en el clima, aun a miles de kilómetros de distancia de la zona directamente implicada.
Esto se explica a través de lo que se conoce como ondas planetarias, que se producen en sistemas fluidos en rotación como la atmósfera, y que son responsables de lo que se denomina teleconexión, es decir una relación entre fenómenos distantes, cuya dinámica responde a la de los sistemas complejos y abarca por ende muchos factores y subsistemas.
Lo importante es que según los registros meteorológicos con que se cuenta, las precipitaciones aumentadas en el noreste de Brasil, muestran una correlación estadística con los fenómenos La Niña, de modo que tanto las lluvias de Brasil como las de Australia compartirían agente causal, de manera más o menos directa, según el caso.
Espero que esto les haya aclarado el panorama.
P.S.: Los dibujos son tomados de material didáctico de un curso de postgrado, pero no conozco su origen. Si alguien se reconoce como su autor, simplemente pase a reclamar los correspondientes créditos, por favor.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
Leyes fundamentales de la Geología: Ley de convergencia de causas y Ley de equifinalidad
No hace mucho tiempo, comencé a explicarles algunos postulados muy básicos que es importante aprehender para una mejor comprensión de la Geología y los fenómenos que ella estudia.
Tanto es así, que en otros posts he debido aludir a algunas de esas leyes, aun sin haber sido tema específico de ninguno de ellos.
Por eso, les recomiendo que se tomen un momento para repasar el post sobre la Ley de actualismo y la introducción pertinente de las leyes fundamentales de la geología.
Hoy he elegido las leyes de Convergencia de Causas, a la cual debí acudir en más de un post para entender procesos que estaban siendo noticia, como los hundimientos en Guatemala y Alemania, por ejemplo; y la de Equifinalidad.
Las presento juntas porque hay entre ambas un cierto parecido, pero no deben confundirse, y para ello es bueno compararlas.
¿Qué dice la Ley de Convergencia de Causas?
Esta ley expresa una premisa sobre la que volveremos una y otra vez, y que estaremos aplicando a cada rato, como ya lo hicimos en los ejemplos que les sugerí más arriba que vayan a leer.
Básicamente significa que una geoforma, un paisaje o un evento geológico dado, es más comúnmente resultado de numerosas causas conjugadas– las cuales actúan en forma cíclica, sucesiva o simultánea- que respuesta a un único agente.
De esta manera, resulta que muy pocos son los casos en que puede encontrarse un único proceso que dé una completa explicación del estado de un paisaje. Un ejemplo es una erupción volcánica que cubre de cenizas un espacio geográfico. Ese manto cinerítico es respuesta directa a la actividad del volcán.
Pero lo será por poco tiempo, porque muy pronto (en geología unos pocos cientos de años es muy pronto) las lluvias, podrían dar lugar a cauces que modelarían ese manto creando surcos, cárcavas, barrancas, etc., o el factor biótico podría colonizarlo formando nuevos suelos, etc., etc.
En esas situaciones el resultado alcanzado en el tiempo sería sólo parcialmente achacable a esa primera emisión del volcán, y un análisis completo debería incluir la meteorización, la erosión, tal vez remociones en masa, y ¿por qué no?, hasta modelados resultantes de otras actividades del volcán, por ejemplo en forma de corrientes de lava.
Los dos ejemplos en los posts que ya he linkeado son más que elocuentes ilustraciones de esta ley, pero para que les quede todavía más claro, vean la figura 1 que aparece más abajo.
Como pueden ver en ella, desde distintos orÃgenes, hay una suma de efectos que dan un resultado final único y complejo.
Pero no dejen de tener en cuenta lo que les escribí al definir este postulado, es decir que no necesariamente actúan todas las causas al mismo tiempo, si bien ésa es también una posibilidad.
Figura 1.
En muchos casos, los agentes se van sucediendo unos a otros en el tiempo, y pueden llegar a repetirse generando ciclos más o menos cerrados.
Todas esas posibilidades existen y deben ser tenidas en cuenta, porque como no me canso de repetir (y como ya vimos en el post de Teoría de sistemas), los sistemas geológicos son de los más complejos que existen.
¿Qué plantea la Ley de Equifinalidad?
Según este principio, causas totalmente distintas, y actuando independientemente pueden generar modelados o fenómenos semejantes entre sí.
Un ejemplo sencillo es un resalto topográfico que puede resultar tanto de un movimiento de bloques fracturados, como de una erosión diferencial entre rocas de distinta resistencia.

Figura 2
Obviamente estoy simplificando los complejos sistemas de que hablamos, para que se entienda mejor el significado de la ley. Pero la figura 2 puede ser bien ilustrativa.
Vean cómo las distintas causas, o agentes si prefieren, van actuando de maneras no relacionadas para dar distintas geoformas que son, sin embargo, iguales entre sí.
¿Notan la diferencia con el caso anterior? En la convergencia de causas, el resultado es uno solo, en la equifinalidad son numerosos, pero similares entre sí.
Claro, tan similares como pueden serlo los paisajes o los eventos en geología, que nunca es demasiado, por la misma complejidad que siempre debemos tener presente, y que hace que en un sentido estricto, cada caso sea único, aunque sólo varíe en pequeños matices.
Esto es un poco como hablar de gemelos idénticos: son dos personas distintas que lucen iguales para el ojo no entrenado, pero que seguramente su madre sabrá distinguir.
La diferencia con los gemelos es que además en ese caso el padre es el mismo, mientras que en la equifinalidad geológica, los «padres» (o causas generadoras) no tienen nada que ver entre sí.
¿Pueden las dos leyes aplicarse al mismo tiempo?
Pues claro que sí, aunque no necesariamente.
Pero les puedo proveer de un bonito ejemplo de ambas, precisamente en los dos posts que ya los he mandado a leer varias veces (¡que vayan les digo!), sobre los hundimientos de Guatemala y Alemania.
En cada uno de los casos hay una manifiesta convergencia de causas, debidamente explicada en cada post (¿vieron que tenían que ir a leerlos?), pero entre ambos hay equifinalidad.
En efecto, en Guatemala es sofusión, en Alemania karstificación (si no entienden de qué estoy hablando, se joden embroman porque ya les dije un montón de veces que fueran a leerlos) es decir dos procesos totalmente diferentes, que dieron resultados semejantes: unos hoyos muy bonitos para la prensa pero no tanto para los damnificados.
Bueno, espero que les haya quedado todo muy claro, porque pronto les voy a tomar otro examen.
Un abrazo. Graciela.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01
Tragedia de San Carlos Minas, ¿qué pasó el 6 de enero de 1992 y por qué?
Cada 6 de enero se cumple un nuevo aniversario de una tragedia que podría no haber ocurrido si se hubieran tenido en cuenta las condiciones geológicas y geomorfológicas del terreno antes de planificar su uso.
Conviene aclarar que la inundación en sí misma era, como casi todos los eventos geológicos, absolutamente inevitable, pero podría no haber tenido las consecuencias trágicas que ya conocemos, si se hubiera respetado la «vocación natural» del territorio, en lugar de intervenir inadecuadamente en él.
Es decir, que una vez más quedó demostrado que el concepto de catástrofe es antropocéntrico por excelencia como ya señalé.
¿Dónde se encuentra la población de San Carlos Minas?
En la Provincia Geológica Sierras Pampeanas de Córdoba y San Luis, geográficamente en la Provincia de Córdoba, Argentina, con coordenadas 31° 11′ latitud Sur y 65° 16′ longitud oeste, a 740 metros sobre el nivel del mar.
Su ubicación es sobre la pendiente occidental de las Cumbres de Gaspar, que son parte a su vez del Cordón Central de las Sierras Pampeanas de Córdoba.
¿Qué ocurrió el 6 de enero de 1992 en San Carlos Minas?
Nada menos que lo que hoy se recuerda como la peor catástrofe acontecida por causas naturales y en tiempos históricos, en la Provincia de Córdoba.
Según lo que comunicó en su momento la prensa, el Arroyo Noguinet, que por largas temporadas luce casi escuálido, creció a expensas de una fuerte tormenta hasta generar un frente de crecida de 300 metros de extensión lateral y ocho metros de altura, que se encajonó en el viejo puente, en buena medida ya obstaculizado por troncos y escombros arrastrados por la corriente.
De resultas de ello, parte del agua endicada aguas arriba se precipitó por lo que había sido su viejo cauce, justamente donde se había urbanizado intensivamente en las décadas anteriores.
El propio puente cedió también y el agua arrasó con aproximadamente 100 casas, muchas de las cuales fueron arrancadas con sus cimientos completos.
Otras 72 viviendas resultaron dañadas, y el barro se aposentó con espesores de hasta un metro en el propio centro del pueblo, que contaba con alrededor de mil habitantes entre permanentes y estacionales.
Todo el evento duró menos de dos horas, en las cuales algunos cuerpos fueron arrastrados hasta el dique Pichanas y otros no aparecieron jamás. Se calculó que se habían perdido unas 40 vidas humanas.

¿Qué características meteorológicas tuvo el evento que produjo la inundación de San Carlos Minas?
Se trató de una tormenta convectiva, característica del verano, ya que es producto del rápido ascenso de aire sobrecalentado hasta alturas en que la condensación de la humedad produce nubes de desarrollo vertical, las cuales a su vez generan precipitaciones intensas. (Ésta es una descripción muy breve de un tema que amerita futuros posts).
El área de influencia de la tormenta en ese momento fue de unos 400 km², comprendiendo varias cuencas, entre las cuales estaba la del Arroyo Noguinet.
La Dirección Provincial de Hidráulica de Córdoba informó la caída de 240 mm de agua a lo largo de seis horas en la cuenca alta (Cumbres de Gaspar); 140 mm en siete horas en la cuenca media y 204 mm en seis horas en la parte baja.
Como es natural, las precipitaciones fueron variando su intensidad, pero tuvieron su pico en un lapso de tres horas aproximadamente.
El caudal estimado para el escurrimiento producido fue de 1900 m³ por segundo.
Estudios posteriores determinaron un tiempo de recurrencia de cinco mil años para eventos de esta magnitud.
Esto quiere decir que ocurre uno de ellos, en promedio, cada 5.000 años. Pero como todo cálculo estadÃstico puede resultar peligrosamente engañoso si no se comprende que el mismo resultado puede obtenerse con dos tormentas separadas por cinco mil años entre sí, pero también por dos tormentas semejantes en la misma semana, o lustro o década, seguidas de casi 10.000 años sin que se repitan.
¿Cómo puede describirse la inundación desde el punto de vista geomorfológico?
El detalle de los acontecimientos que arriba se describen de manera casi anecdótica, tiene un correlato geomorfológico que es el siguiente:
Luego de haber llovido copiosamente en toda la cuenca desde la madrugada, y cuando el caudal de agua que se desplazaba por ella superó el umbral de 1.000 m³ por segundo, alrededor de las 9 de la mañana el agua comenzó a ingresar al valle donde está emplazada la población, utilizando un paleocauce (cauce antiguo que hasta ese momento no era funcional y que fue reactivado en el evento) que está al este del pueblo, y que puede verse en la fotografía aérea de 1994, señalado con las trazas en rojo que marcan la dinámica de la creciente.
El paleocauce es el que aparece más a la derecha del lector y que se ve como un curso serpenteante, mientras que las otras flechas más rectas marcan desbordes desde él y desde el Arroyo, todos los cuales afectaron al poblado arrasándolo desde distintos frentes siempre de este a oeste. Aclaremos que el norte está hacia la parte superior de la foto aérea.
Este primer ataque cubrió la zona urbanizada con un espesor de aproximadamente un metro y medio de agua.
A continuación, el meandro (curva acentuada del río) que se ve al sur del pueblo se rompió con el avance de la creciente, abandonando así las aguas su curso habitual, para dirigirse hacia la parte de urbanización más reciente, un barrio de planes de vivienda, que fue el más afectado y donde más vidas y bienes se perdieron en todo el evento.
A la salida del meandro se localizaba el puente carretero que se mencionó más arriba y que se observa claramente en la fotografía aérea de 1970, el cual primero actuó como barrera que forzaba el agua hacia el pueblo, y luego, al ceder, liberó una corriente de agua, lodo, escombros, etc., sobre la ya devastada población.
En las Figuras que siguen, puede observarse la reconstrucción del evento.
¿Qué factores condicionaron la magnitud del evento?
Hubo factores de diversa índole que generaron las condiciones para la producción de la inundación misma, y a ellos se sumó la intervención antrópica (humana) para que esa inundación fuera en definitiva catastrífica.
-
Factores meteorológicos fueron las características propias de la tormenta, tales como su intensidad, duración y distribución temporal.
-
Factor geológico dominante fue la constitución litológica, que corresponde en un 70% a rocas metamórficas de muy baja permeabilidad.
-
Factor geomorfológico de alta incidencia es el relieve abrupto que se encuentra al este de la zona afectada, y que concentra los escurrimientos precisamente hacia el valle que ella ocupa.
-
Factor antrópico que además resultó determinante, es el emplazamiento de la urbanización.
¿La tragedia pudo haberse evitado?
Sí, si se hubiese ocupado el terreno de una manera coherente con una planificación en que se hubiera tenido en cuenta el riesgo geológico.
Vuelvo a repetir lo ya dicho: el fenómeno de la creciente no podría haberse evitado, pero sí sus consecuencias.
Por ejemplo, la mala ubicación del puente, a la salida del meandro, y su diseño en el que no se atendió a la cantidad de agua que se debería evacuar en un evento extraordinario como el de 1992, son elementos que definieron el desarrollo de la tragedia, según ya se ha mencionado.
Por otra parte, los invito a observar la foto de 1970 y compararla con la de 1994: en la última está resaltado en rojo el paleocauce que se reactivó en el evento, pero en la de 1970 es también visible, sobre todo para un ojo entrenado.
Por mínima que hubiera sido la participación de los técnicos (geólogos por ejemplo) en la planificación urbana, ese rasgo habría sido una señal de alarma al rojo vivo.
En efecto, la urbanización se encuentra claramente encerrada entre un canal que actúa como lecho episódico (de esto habrá posts en el futuro, pero se trata de un cauce que se activa solamente en crecidas extraordinarias) en el límite este del valle y el canal actual activo, sobre el límite oeste.
La mera presencia de señales de antiguas inundaciones (el paleocauce y los niveles de terrazas) indica que esa zona debe ser liberada al río porque éste lo reclamará en algún momento.
Instalar allí un barrio es suicida, o como muchas voces dijeron en su momento, una prueba de avaricia, corrupción o tal vez ambas cosas, en las personas responsables de aprobar los planes de vivienda y llevarlos a cabo.
Ojalá esta dramática experiencia sea tenida en cuenta por los planificadores urbanos.
Espero que no les haya aburrido un post tan extenso. Un abrazo Graciela.
PD: A los responsables y trabajadores de medios de comunicación que estén interesados en informarse para realizar notas sobre desastres naturales, los invito a visitar el post que escribí sobre Geología para periodistas y comunicadores.
Bibliografía consultada:
Barbeito, O. y Ambrosino, S. 1993. Estudio geomorfológico de la catástrofe de San Carlos Minas. Pcia de Córdoba. Rep. Argentina. X Simposio Brasileiro de Recursos Hídricos. I Simposio de Recursos HÃdricos do Cone Sul Anais 3. 78-97
Barbeito, O. y Ambrosino, S. 2005. Evaluación de umbrales de inundaciones extremas y desastres, mediante el empleo del criterio geomorfológico, las técnicas de teledetección e información histórica. RÍOS 2005: Principios y Aplicaciones en Hidráulica de Ríos. H. D. Farias, J. D. Brea y R. Cazeneuve (Editores). ISBN 987-20109-4-3 (CD-ROM) & 987-20109-5-1 (libro). Segundo Simposio Regional sobre Hidráulica de Ríos, Neuquén, Argentina, 2-4 nov. 2005
Las tres figuras pertenecen al trabajo citado en primer término, mientras que la comparación entre fotografías aéreas que ilustra el post es del segundo de los trabajos mencionados.
Agradezco la gentileza de ambos colegas, Barbeito y Ambrosino, quienes me facilitaron el material bibliográfico detallado más arriba.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.