Entradas con la etiqueta ‘Ríos’
¿Qué son las capturas o piraterías de ríos?

Hoy avanzaremos otro poco en el conocimiento de la dinámica fluvial, de la que hay tanto para hablar.
¿A qué se denomina captura de ríos?
En la época de vigencia de la Teoría de Davis, se reunían estos fenómenos bajo el título de «complicaciones del ciclo fluvial». Hoy se consideran un evento más en la dinámica de los ríos, sin relación con un ciclo determinado.
Se trata del conjunto de procesos a través de los cuales el curso de un río resulta desviado en algún punto de su recorrido, hacia otro curso de agua. Se dice entonces que el río ha sufrido captura o piratería, o bien que ha sido capturado.
¿Cómo se generan las capturas de ríos?
Numerosas son las alternativas posibles, ya que la dinámica fluvial está influenciada por diversos factores y constituye un sistema complejo, como casi todos los naturales.
Es por eso que pueden mencionarse diferentes tipos de capturas, y sus posibles combinaciones, que en circunstancias muy especiales también pueden ocurrir, y que trataré de resumir en este post.
¿Qué tipos de capturas pueden tener lugar?
- Captura por abstracción.
- Captura por aplanamiento lateral.
- captura por erosión retrocedente.
- Captura por desviación subterránea.
- Captura por acción antrópica.
- Captura por acción glaciaria.
¿Qué es una captura por abstracción?
La captura por abstracción es la más habitual y menos conspicua, ya que casi siempre afecta a pequeños cursos temporarios que ni siquiera merecen el nombre de verdaderos ríos. Por esta razón, muchos geomorfólogos excluyen este tipo de fenómenos del conjunto de las capturas. Para ellos, se trata simplemente de una parte del proceso de generación de un verdadero curso fluvial, y no es otra cosa que la reunión de flujos que recorren surcos adyacentes y poco distantes, algunos de los cuales prevalecen sobre los demás para formar con las aguas «capturadas» de otras vías de escurrimiento, arroyos y futuros ríos. Este fenómeno lo he explicado en otro post, y queda librado al criterio personal incluirlo o no como un proceso de captura. Cumplo en darles la información para que la usen según sus propias interpretaciones del proceso.
¿Qué es una captura por aplanamiento lateral?
Es el caso típico en la rectificación del curso de un río meandrinoso. Este fenómeno también lo he explicado en otro post que deberían ir a leer; y también aquí hay lugar para diversas interpretaciones, ya que para algunos, no es una verdadera captura, ya que se trata de un cambio de trazado del mismo río, pero para otros, hay una piratería cuando el tramo inferior se enriquece con aguas que antes tenían un recorrido diferente. Elijan su criterio.
¿Qué es una captura por erosión retrocedente?
Es el caso que se ilustra con la imagen del post, y tiene que ver con un río cuyas cabeceras retroceden al acentuarse su erosión aguas arriba, hasta interceptar un curso de dirección diferente que está en un nivel más alto, y cuyas aguas toma.
¿Qué es una captura por desviación subterránea?
Es un caso muy común en los paisajes con relieves kársticos, donde algunos ríos se insumen en el terreno que es lentamente afectado por disolución subaérea. En este caso también suele cuestionarse si se trata de una verdadera piratería o simplemente de una desviación del curso hacia niveles profundos. Esta última opción es la que prefiero, pero no todos coinciden con este criterio.
¿Qué es una captura por acción antrópica?
En este caso, los desvíos parciales o totales del agua de un curso, -ya sea para riego, alimentación urbana, para proteger bienes, o generar reservorios o diques reguladores artificiales- la piratería es clara aunque diste de ser un proceso natural y propio del sistema de la cuenca.
¿Qué es una captura por acción glaciaria?
Ya sabemos todos que los glaciares son grandes modificadores del terreno, razón por la cual es común que se interpongan en el flujo de una corriente, desviándola hacia otro canal colector que la captura.
¿Qué efectos tienen esas capturas?
Normalmente, la captura ocurre en un punto del curso, en donde la corriente pirata lo intercepta con una dirección oblicua o hasta perpendicular al cauce original. Ese punto de intersección se denomina «codo de captura», y al generarse aguas abajo de la corriente capturada un curso seco, éste se denomina «wind gap» o surco del viento en castellano, ya que sólo él lo recorre luego del fenómeno.
Estas capturas desplazan muchas veces las divisorias de agua, especialmente cuando la erosión retrocedente toma aguas que antes corrían hacia una dirección que drenaba en otra cuenca. Por otra parte, la configuración toda de la cuenca cambia, y también lo hace la reserva hídrica local, ya sea sumando caudales en el sistema del río pirata, o restándolos en la cuenca del río capturado.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
Las terrazas fluviales

Hoy avanzaremos un poco más en el amplísimo tema de la dinámica fluvial, refiriéndonos a una geoforma de ella resultante, que se conoce como terraza fluvial.
¿A qué se denomina terraza fluvial?
Una terraza fluvial es una superficie aproximadamente plana, elevada respecto al lecho funcional del río, inactiva en el momento actual, que casi siempre corresponde a una antigua llanura de inundación, y cuyo recorrido es aproximadamente paralelo al curso hídrico.
Al ir avanzando en el post veremos que este concepto tiene matices y excepciones.
¿Cómo se forman las terrazas fluviales?
No todas las terrazas responden a la misma causa última, aunque sí comparten un origen intermedio. Quiero decir con esto que en general son el resultado de una excavación sobre depósitos preexistentes (la llanura de inundación que mencioné más arriba), o inclusive de los lechos rocosos sobre los que podrían previamente discurrir.
Esta excavación implica un aumento en la capacidad erosiva de la corriente. Ése es el origen compartido, pero la causa última puede diferir, siendo las razones principales para que un flujo hídrico aumente su erosividad, las siguientes:
- Un cambio climático que aporte más precipitaciones, con lo que la capacidad de erosionar aumenta.
- Un cambio en el nivel de base, con lo cual la pendiente cambia y afecta la velocidad de la corriente y su erosividad. Cuando el nivel de base es el mar, son los cambios eustáticos los responsables de las diferencias en la erosividad, ya sea que la aumenten o la disminuyan. Estos cambios están explicados en el mismo post que acabo de linkearles.
- Cambios locales por eventos tectónicos de alcance más o menos localizado.
Todos estos cambios pueden además relacionarse entre sí, combinando sus efectos en un clásico ejemplo de convergencia de causas.
¿Cómo se clasifican las terrazas fluviales?
Por supuesto, como ya he señalado muchas veces, las clasificaciones pueden ser múltiples, según el o los criterios que se apliquen en cada caso.
En este caso los tres principales criterios que se suelen utilizar son: según el proceso dominante en la formación, según su posición en el paisaje y según su efecto en la geomorfología.
- Según el proceso que domine en su generación, las terrazas pueden ser agradacionales, cuando se forman excavando depósitos que el mismo río había acumulado; y degradacionales cuando se trata de formas generadas sobre lechos rocosos que al encajarse en ellos el río, van quedando como relictos sobreelevados respecto al cauce.
- Según su posición en el paisaje, se observa lo que muestra la figura superior, donde a uno y otro lado del lecho actual las terrazas pueden o no constituir pares homologables, (apareadas o no apareadas); y de estar presentes en pares, se define si son terrazas simétricas o no simétricas. Estas situaciones dependen de la historia de divagación lateral de la corriente.
- Finalmente, según cuán larga e intensa haya sido cada etapa erosiva, se puede o no alcanzar una exposición del lecho originariamente rocoso (previo a la instalación de la llanura de inundación sobre él). Eso puede verse en la figura inferior, donde e corresponde a terrazas superpuestas en las que la erosión no es tan intensa como la sedimentación, por lo cual el sustrato rocoso no se alcanza, y los materiales de la llanura de inundación previamente depositados tampoco están totalmente erodados. En f, como puede verse, las terrazas quedan colgadas en la topografía y el lecho rocoso es aflorante. En g, las terrazas han alcanzado a erosionar toda la llanura de sedimentación, pero no erodaron la roca subyacente. Tengan presente que el orden de las explicaciones en el gráfico (no aquí) no se corresponde con el orden de los esquemas.

¿Qué importancia geológica tienen?
La terrazas son excelentes geoindicadores, ya que cada una de ellas señala un cambio importante en la evolución del paisaje; es decir que delatan cómo fue cambiando la capacidad erosiva de la corriente, lo que puede relacionarse con otros cambios mayores, como los señalados cuando les mencioné los posibles orígenes.
¿Qué más puede agregarse?
Mucho, tanto que es más que probable que volvamos sobre el tema en varias ocasiones.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: Las imágenes que ilustran el post son de una clase de José Busnelli en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán, que he encontrado en Academia. edu.
¿Qué son los albardones?

Hoy vamos a conocer qué son los albardones.
¿Qué etimología reconoce la palabra albardón?
Originalmente se trata de un término que se usa en caballería para referirse a un aparejo más grande que la albarda corriente, también conocida como alforja. El albardón incluye la montura para el jinete.
La palabra procede de al-barda, término árabe para el objeto que acabo de describirles.
El uso para un rasgo de la dinámica fluvial se debe a la forma algo convexa al centro y elevada en los bordes anterior y posterior que tiene una montura. En el caso de los ríos, el perfil transversal de los albardones- tal como se ve en la figura- se asemeja a una montura vista de costado.
¿Qué es un albardón?
Este término es propio de Argentina, Bolivia y Uruguay, donde se alude con él a zonas positivas (lomadas) de superficies anegadizas, tales como las llanuras de inundación de los ríos, que sobresalen del agua en los tiempos de crecida o anegamiento.
Se denominan también diques naturales.
¿Cómo se forman los albardones?
En las zonas por donde discurren los ríos, son comunes los desbordes cuando las precipitaciones son intensas y regulares, de modo que el agua sale del cauce y se derrama en los terrenos aledaños.
Como esto sucede durante las crecidas, las aguas vienen cargadas de los sedimentos arrastrados desde las zonas altas, pero al salir del cauce, la velocidad y por ende la capacidad de carga disminuye de manera casi instantánea, tal como lo expliqué en un post ya lejano.
Es obvio que al salir del lecho ordinario y fluir sobre una superficie mucho más amplia, el rozamientp aumenta y la velocidad disminuye. Por eso, de manera muy rápida, el agua deposita el exceso de carga, y por lo general lo hace en montículos con un trazado medianamente paralelo al cauce.
¿Cómo resultan visibles en el paisaje?
En el campo se los reconoce por su forma con una elevación notoria a poca distancia del lecho ordinario, que se va aplanando al alejarse de él.
Esto es asi porque tal como se indica en la figura, los sedimentos más gruesos son los primeros en depositarse generando verdaderas crestas, mientras que los sedimentos más finos van sedimentando cada vez más lejos del área de desborde, lo que da a los albardones su típico perfil, con una pendiente que se suaviza al apartarse del lecho.
También la gradación ya explicada en el tamaño de los materiales, es una característica que delata su presencia.
Finalmente, en fotografías aéreas, se visualizan como lomadas serpenteantes que acompañan el recorrido del río y que sobresalen claramente cuando la llanura está inundada.
¿Qué se puede agregar?
En algunas regiones se denomina también albardones a las acumulaciones de sedimentos que tienen lugar en el lado cóncavo de los meandros, donde ocurre la depositación de materiales según el mecanismo que expliqué oportunamente en el correspondiente post.
Un abrazo y hasta el próximo miércoles, con un post informativo. Graciela.
Si este post les ha gustado como para compartirlo, por favor mencionen la fuente porque los contenidos del blog están protegidos con IBSN 04-10-1952-01.
La imagen que ilustra el post es de este sitio.
¿Qué son los meandros?

Hoy vamos a avanzar otro poco en la dinámica fluvial, esta vez hablando de un rasgo resultante, muy característico sobre todo de las zonas de escasa pendiente, aunque no sea ésa una condición excluyente. Se trata de los meandros.
¿Qué son los meandros?
Hay muchas definiciones posibles, pero todas designan a aquellas sinuosidades del lecho ordinario de un río, que como se ve en la imagen que ilustra el post, generan amplias curvas en el recorrido de la corriente, las cuales carecen de motivo aparente. Y bien digo aparente, porque en realidad responden a una dinámica claramente definida que veremos un poco más abajo.
¿De dónde procede ese nombre?
La palabra meandro es el nombre en idioma griego, de un río de Anatolia en lo que hoy es Turquía, caracterizado por amplias divagaciones. El término con que los griegos llamaron a esa corriente fluvial fue Μαίανδρος, que en nuestros días mutó a Büyük Menderes, que como pueden apreciar es muy similar a la palabra meandro. Y lo es más si recurrimos al término en inglés, vale decir meander.
¿Cómo se forman?
No se trata solamente de que el agua busque la mayor pendiente, ya que eso no explicaría del todo las amplias divagaciones que presenta, y su tendencia a regresar al recorrido previo, luego de describir una curva.
Sucede que aun cuando un valle fluvial pueda parecer bastante recto, la corriente misma se enfrenta a numerosas contingencias, tales como encontrar un material en el lecho que dificulta su paso por oponerle gran resistencia; o puede suceder que un desmoronamiento de materiales de las riberas deformen su trayectoria inicialmente casi recta; o hasta cambiar las condiciones de su flujo, arremolinándose en respuesta a los vientos, o a inundaciones, cambios en la carga, etc.
Todas y cada una de estas causas suelen converger para ir desviando la corriente, que comienza a hacerse cada vez más irregular.
Ahora pensemos en un detalle muy importante: el vector que señala la máxima velocidad de la corriente suele estar medianamente en el centro del cuerpo líquido, porque es allí donde sufre menor rozamiento, ya que no influyen en él las paredes laterales del cauce. Vean la figura 1.
En un recorrido aproximadamente rectilíneo, los efectos de ese detalle no son de gran importancia, pero cuando el río ya ha comenzado a desviarse de esa trayectoria, esas aguas que corren a mayor velocidad, y por ende con mayor erosividad, impactarán con uno de los lados del cauce, desgastándolo más rápidamente, con lo que el desvío de acentúa y la curva se hace cada vez más pronunciada.

Por cierto, ya que tanto la velocidad de una corriente como la capacidad de transporte resultante, se ven afectadas por la carga presente en ella -entre otras cosas- para mantener el equilibrio de su avance, mientras el agua se carga con los materiales erosionados en un lado, deposita otros en el lado opuesto, generando verdaderas barras sedimentarias que desvían aún más su trayecto, según se ve en el dibujo. Hay allí una orilla cóncava, donde está la convexidad del flujo, y viceversa, es decir una orilla convexa donde hay depósitos que deforman la corriente confiriéndole concavidad.
De esta manera se van instalando los meandros.
¿Cómo evolucionan los meandros?

A medida que la erosión en una orilla se hace más evidente, la corriente se ve en la otra margen, desviada por los materiales que ella misma deposita. Con el tiempo y la repetición del proceso, las curvas se hacen cada vez más amplias y llega a producirse lo que se denomina estrangulamiinto del meandro, que no es otra cosa que una extrema aproximación entre dos curvas sucesivas, tal como ilustra el cuadro D en la figura 2.
Mientras esto sucede, toda la llanura de inundación se ha ido ensanchando y en acontecimientos de crecida, se forman grandes avenidas de agua. Cuando la inundación cesa, la corriente tiende a rectificarse, siguiendo el camino más corto (E y F), y dejando tras de sí lo que se conoce como meandros abandonados, que suelen constituir lagunas semilunares, casi siempre temporarias.
Por supuesto, este esbozo incluye muchas simplificaciones, ya que el dominio fluvial es en realidad un sistema de gran complejidad, pero de esta manera sencilla se comprende mejor el proceso que hoy nos ocupa.
¿Qué tipos de meandros hay?
Si bien hay tantas clasificaciones posibles como criterios diferentes se apliquen, según su contexto topográfico y estructural, hay dos grandes tipos posibles de meandros.
Los meandros divagantes son los más conocidos y habituales, que suelen aparecer en el curso inferior de los ríos, donde la escasa pendiente es probablemente la causa principal del recorrido zigzagueante.
Son en cambio meandros encajados, aquéllos que ya instalados con sus curvaturas generadas en respuesta a una situación dada, se ven sometidos a un levantamiento tectónico, que los reinstala en profundos valles de origen posterior a su inicio.
¿Qué puede agregarse?
Es importante destacar lo que se conoce como migración de los meandros. Este avance ocurre aguas abajo, lógicamente porque la pendiente del terreno todo, favorece la erosión en esa dirección.
Puede agregarse también un pequeño apunte lingüístico, y vamos a ello: los correspondientes adjetivos para el sustantivo meandro son meandroso, meandriforme y meandrinoso. Estos términos son tan expresivos que la literatura los ha hecho suyos, y es común leer en textos de cierto vuelo semántico, expresiones como «pensamientos meandrinosos» o «deducciones meandrosas»
Un abrazo y hasta el próximo lunes, con un post científico. Graciela.
La imagen que ilustra el post es de este sitio.
La figura 1 es de aquí, y la Figura 2 de este sitio.
Si este post les ha gustado como para compartirlo, por favor mencionen la fuente porque los contenidos del blog están protegidos con IBSN 04-10-1952-01.
Control estructural de ríos. Alguna terminología útil.

Hoy voy a presentarles una antigua clasificación de ríos que en buena medida ha caído en desuso como tal, pero cuyos términos son útiles por lo claros y descriptivos. Si se los separa de la idea de una clasificación de gran vigencia, en mi modesta opinión son términos que un geólogo, estudiante de geología, o simple aficionado a ella, no debe desconocer. Sobre todo porque en alguna bibliografía no muy moderna, pero todavía de consulta -aunque sólo sea para recabar antecedentes- esos términos están presentes
¿Cuál fue el criterio que se aplicó al crear esta clasificación originalmente?
Originalmente se conoció como «control estructural» o antes aún, «control topográfico» de los ríos, pretendiendo con ello definir el modo en que el relieve de origen tectónico modificaba o no las trayectorias de las corrientes superficiales encauzadas. También se intentaba un rastreo de cómo había sido esa influencia a lo largo de eventuales levantamientos isostáticos y cambios en el nivel de base.
Ahora veremos cómo era esa clasificación y luego las razones por las que hoy el valor de la terminología es más descriptivo que taxonómico.
¿Cuáles son los términos que se crearon a ese fin?
Los términos que se crearon fueron:
- Ríos antecedentes.
- Ríos consecuentes.
- Ríos subsecuentes.
- Ríos obsecuentes.
- Ríos resecuentes.
- Ríos insecuentes.
- Epigénicos o sobreimpuestos.
¿Qué son los ríos antecedentes?
Son aquéllos cuyo potencial erosivo es lo suficientemente alto como para conservar el diseño general de su curso original, aun cuando se interponga un cordón en ascenso, o haya cambios en el nivel de base. En tal caso el río va cortando su valle en el mismo relieve que se va creando. Puede ser considerado como un río permanentemente rejuvenecido, que por esa misma razón conserva su pendiente. El término indica claramente que el río es anterior al relieve. Un claro ejemplo está constituido por los ríos que cortan nada menos que la cadena del Himalaya. La imagen que ilustra el post lo explica muy bien.
¿Qué son los ríos consecuentes?
El concepto es el inverso al anterior. En este caso el relieve es más antiguo que la formación del río, y por ende éste responde a la configuración de la topografía, descendiendo siempre por las partes más bajas del mismo.
¿Qué son los ríos subsecuentes?
Son ríos consecuentes de bajo potencial erosivo, razón por la cual si en su descenso por el valle preexistente se interpone un paquete litológico más resistente, se desplazan por el terreno, buscando las áreas más fácilmente erosionables.
¿Qué son los ríos obsecuentes?
Aquí aparece una dificultad semántica- que generó cierta confusión- ya que obsecuencia es sinónimo de obediencia en cierta medida, y estos ríos parecen contradecir, en cambio la inclinación regional de los estratos del lecho.
En efecto, son ríos que discurren sobre estratos inclinados, pero no en el sentido del descenso de las aguas, sino que dichas capas se inclinan hacia la dirección aguas arriba. En definitiva, el río se obedece a sí mismo, por eso se le aplicó el término de obsecuente, no por obedecer la inclinación de los estratos.

Les he preparado un dibujito muy esquemático y precario, pero creo que con eso lo van a entender mejor. Es la figura 1.
¿Qué son los ríos resecuentes?
Se trata del concepto inverso, en este caso, los ríos descienden en el mismo sentido de la inclinación de los estratos del lecho.
¿Qué son los ríos insecuentes?
Son aquéllos en que no se puede establecer una relación clara con algún control topográfico o estructural.
¿Qué son los ríos epigénicos o sobreimpuestos?
En este caso, como el nombre lo indica, todo el diseño del drenaje «viene desde arriba». Sencillamente se debe a que casi toda la topografía con la cual el río y sus afluentes guardaban relación de control, ha sido rebajada erosivamente, y el sistema ha ido insertándose en estratos antes subyacentes, conservando de modo general su configuración.
¿Por qué dejó de usarse esta clasificación de modo habitual?
Varias fueron las razones:
- Ya he señalado más arriba un ejemplo de interpretación confusa, cuando les expliqué el uso del término obsecuente. En algunos casos no se entendía claramente a que se refería esa obsecuencia, si al río respecto al valle o al río respecto a su curso propio.
- Del mismo modo, muchas veces se aplicaba al río el concepto que se debía aplicar al valle y viceversa. Si el río es antecedente, el valle es a la inversa, consecuente, ya que es resultado de él. Pero la aplicación del término de modo poco claro o algo descuidado generó tal polémica y confusión que se fue dejando de lado. Primero este nombre, y luego todos los demás.
- Algunos de estos términos comenzaron a utilizarse en las llanuras costeras marítimas, pero con sentidos diferentes, ya que hacían más bien referencia a los paralelismos o no de las corrientes respecto a las líneas de las costas. esto generó más confusión.
- Se desatendía, al pretender explicar en términos tan lineales, la complejidad del sistema y de su evolución. Eso fue el disparo final o tiro de gracia para esa casificación.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio.