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¿Es lo mismo variabilidad climática que cambio climático?

temperatura_media_meridaEl tema del Cambio Climático Global se presta a mucha confusión porque todo el mundo se siente autorizado a hablar de él, aunque no tenga la menor idea sobre el punto.

Y así cada vez que hay una tormenta fuerte, o un día cálido en invierno, o un verano más seco que lo habitual, todos se rasgan las vestiduras, afirmando que estamos ante el tan temido cambio climático planetario.

Es hora de empezar a separar la paja del trigo. Pero les aclaro que para hablar con cierto fundamento, necesitaremos ir introduciendo lentamente muuuuchos conceptos, y habrá, por ende, una multitud de posts relativos al tema.

Y como por algún lado hay que empezar, hoy lo haremos, distinguiendo entre dos expresiones que suelen usarse como sinónimos, sin serlo ni remotamente.

Pero, repito, antes de creernos expertos, tendremos que juntarnos muchas veces, para ir incorporando una multitud de conceptos sobre los cuales, lamentablemente alguna prensa no especializada, y a veces hasta tendenciosa, nos desinforma a diario.

¿Qué se entiende por tiempo meteorológico?

Se trata de una situación definida, es decir, un estado particular de los múltiples factores que definen las condiciones atmosféricas, y por lo tanto sólo puede caracterizar un lugar reducido, y varía según transcurren las horas.

Se puede designar también como tiempo atmosférico o estado del tiempo, pero nunca es sinónimo de clima.

Entre los múltiples factores que constituyen el estado del tiempo, se destacans: la temperatura, la humedad, ya sea absoluta o relativa, las precipitaciones o su ausencia, las condiciones del viento y la circulación atmosférica en general, la presión atmosférica, la nubosidad, la heliofanía, la tensión de vapor, etc.

Ya hemos avanzado algo sobre los conceptos de calor y temperatura en otros posts, pero sobre todos los demás componentes del estado atmosférico iremos hablando también a lo largo de muchos encuentros más.

Entonces, pues, las conversaciones en el ascensor, no deberían empezar con «¿Vio qué cambiante que está el clima?» sino con «¿Vio qué cambiante que está el tiempo?» Porque es a eso a lo que aludimos cuando hablamos de la temperatura reinante, o del viento en un día cualquiera, y en el sitio en que estamos en ese momento.

Esto nos obliga a responder la siguiente pregunta.

¿Qué se entiende por clima?

El clima es una conceptualización lograda a partir de numerosas observaciones y mediciones relativas al tiempo meteorológico a lo largo de muchos años en lugares determinados, cuya extensión areal varía según la escala de análisis elegida. Así podemos referirnos a mega, macro, meso o microclima, según sea el caso.

Si nuestras estadísticas son un promedio de todas las mediciones en todo el planeta, hablaremos de una megaescala, en un clima global. Como tal, su significado es bastante poco preciso, ya que se puede hablar de un clima planetario frío, cuando en realidad habrá zonas también templadas y hasta cálidas, aunque tan reducidas como para que su peso en el promedio sea despreciable o casi.

Por el otro extremo, el microclima puede ser la condición que las estadísticas de varios años definen como dominante para algo tan pequeño como mi propia oficina, llegado el caso.

¿Qué es el cambio climático?

Para definirlo, primero se debe contar con las estadísticas que definen el clima, sea en el planeta todo, o en una región limitada. A partir de esas estadísticas, si por un tiempo del orden de la media centuria, como mínimo, se observa una variación continuada y consistente, de todos o la mayoría de los parámetros considerados, ya sea hacia valores más altos o más bajos, sólo entonces puede empezar a pensarse que hay un cambio climático en curso.

Los cambios pueden ser, repito, a escala global o regional, y también implicar escalas temporales muy variables, pero sobre todo si se trata de un verdadero cambio climático, estará implícito el no retorno a las condiciones promedio de la atmósfera, por lo menos por unas cuantas décadas.

Esto lleva a la conclusión lógica de que registros de menor duración no son suficientes para establecer ninguna tendencia de cambio o no cambio. Detalle no menor, si pensamos en que la prensa compara a veces los tres o cuatro últimos veranos entre sí y emite opinión no fundada con total desparpajo.

Y ahora, un punto muy importante, sobre el que volveremos muchas veces: los cambios climáticos son debidos a causas naturales, y existieron a lo largo de toda la historia planetaria conocida. Lo que puede hacer el hombre no es más que acelerarlos o desacelerarlos en grado mínimo. Pero no les pido que me lo crean si no quieren por ahora. Ya vendrán muchos posts con todos los argumentos del caso. Esperen un poquito más.

Convengamos no obstante, que la utilización política del término ha dado sus propias definiciones, no necesariamente científicas, como es el caso de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, para la cual la expresión «cambio climático» alude exclusivamente a aquella mínima porción del cambio que es atribuible a causas humanas. Concepción errónea para la mirada científica.

¿Qué es la variabilidad climática?

La variabilidad climática es una medida del rango en que las condiciones y los elementos del clima cambian de un año a otro. Esa variabilidad puede ser alta o baja, pero nunca está ausente.

Si quieren entender mejor el tema, vean la curva que tomé prestada para ilustrar el post. Verán ustedes que se trata de un trazado muy irregular lleno de quiebres con puntos máximos y mínimos pero dentro de un intervalo dado, en este caso de temperaturas, que cambian de año en año entre 1921 y 2002. Cada punto de la curva quebrada es el promedio de temperatura anual, y a partir del análisis de la tendencia, se ha construido la recta que queda más o menos central.

La variabilidad climática es el espacio comprendido entre el pico más alto y el más bajo de la curva, a uno y otro lado de la recta central. A lo largo de ese segmento, se pueden distinguir años frescos- por debajo de la línea recta- y años cálidos -por encima de ella.

No obstante, todos los años analizados sólo están indicando una variabilidad.

Para indicar un cambio climático, todo el gráfico debería correrse, por ejemplo quebrándose en algún punto, para iniciar una nueva recta dos o tres grados más arriba o más abajo. Pero además, no debería afectar solamente a la temperatura sino a otros parámetros también, ya que el clima se entiende como un sistema, y complejo, para más datos.

¿Qué son las fluctuaciones climáticas?

Cada cambio menor, dentro del rango de la variabilidad definida, es lo que se entiende como fluctuación climática. Volviendo a la curva, cada punto de pasaje hacia arriba o hacia abajo de la línea central, define una fluctuación, la cual puede ser más o menos aguda, y más o menos durable en el tiempo.

Las fluctuaciones entonces, se refieren en definitiva a períodos de varios años que pueden ser secos o húmedos, fríos o calientes, por mencionar sólo la afectación de temperatura y humedad.

Existen fluctuaciones cortas (de meses, estaciones y años), episódicas (de décadas), seculares (de siglos) o milenarias si comprenden miles de años.

¿Por qué es tan importante distinguir entre uno y otra?

Porque en cada caso, los procesos geológicos exógenos, en todos los cuales el clima es un factor importante, se ven afectados de manera diferente, y dejan registros cuya significación debe poder interpretarse teniendo presente tanto la variabilidad como el cambio climático y por supuesto también las fluctuaciones. Por eso, por ejemplo, no debe pensarse que todo signo de una paleocorriente de agua en una región desértica es señal de cambio climático, sino que bien puede tratarse de una fluctuación, dentro de la variabilidad climática normal.

Cuando estos conceptos no están claros, es mucha la tentación- a la que a veces hasta geólogos con alguna experiencia sucumben- de marcar un cambio climático en cada rasgo observable en el paisaje cuando dicho rasgo no coincide exactamente con un modelo conceptual estereotipado y demasiado carente de matices.

Como último aporte permítanme hacer una comparación con un ejemplo sencillo como para que vean más claro lo que les quiero señalar.

Si en el medio del mes de marzo (nuestro otoño) hay un día de 8 grados centígrados en Córdoba, estaremos ante una situación anormal (salvando las distancias, equivalente a una fluctuación climática), pero no significa eso que haya cambiado la estación y estemos en invierno (equiparable a un cambio climático). Y por otra parte, esa temperatura está dentro del rango esperable en algún momento del año cordobés (asimilable a la variabilidad climática). ¿Lo entendieron mejor, o les compliqué más la vida todavía?

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de la página del Observatorio de Cambio Climático de Yucatán.

¿Cuáles son las diferencias geológicas y geomorfológicas entre un océano y un mar?

viaje 2019 caribe 013Este post me fue sugerido con muy buen criterio por Sabrina Rouzaut, becaria y aspirante a adscripta en la Cátedra, compañera de tareas cotidianas y autora principal o coautora en varias publicaciones compartidas.

Es verdad que en el hablar corriente estos términos se usan como sinónimos, pese a que la Geología les confiere diferentes aplicaciones, y por eso es bueno hacer las aclaraciones del caso. Por supuesto, muchos puntos sólo serán mencionados de pasadita aquí, porque merecen post propio, y lo tendrán en su momento, lo prometo.

¿Pueden usarse los términos mar y océano como sinónimos?

Aquí la respuesta puede ser algo ambigua, puesto que dependerá del contexto en que se utilice la terminología. Así pues, los geólogos y geomorfólogos insistimos en que no deben confundirse uno y otro vocablo, pero los geógrafos tienden a regirse por otras reglas más jurídicas, políticas y jurisdiccionales que nosotros, y no hacen las mismas distinciones. Los poetas y literatos, por su parte, en su negativa a repetir términos en los mismos párrafos, intercambian las palabras mar y océano sin ningún problema.

Y el caso más notable, tal vez, es el de la Organización Hidrográfica Internacional (IHO-OHI), que  en su publicación «Limits of oceans and seas» (Límites de océanos y mares) (3ª edición de 1953), no distingue entre océanos y mares, sino que los enumera juntos, asignándoles números correlativos, llegando hasta 66 cuando no se cuentan las subdivisiones en que se les agrega una letra. De contarse esas divisiones, el total asciende a 73.

¿Cuáles son las características geológicas y geomorfológicas requeridas para que un espejo de agua se considere océano?

Si bien en el imaginario popular, la única diferencia reside en la mayor o menor extensión de sus superficies, los mares y los océanos difieren también en otras características.

Efectivamente, los océanos, para «recibirse» de tales, deben cumplir con todos y cada uno de los siguientes requisitos:

  • La topografía de sus fondos rocosos tiene una configuración característica que se conoce como «relieve oceánico», y que se repite en todos ellos de manera bastante similar.
  • Todos se encuentran ampliamente conectados entre sí a través de diversos pasos, por lo cual su dinámica es interdependiente.
  • Bañan las costas de más de un continente.
  • Tienen una circulación bien definida del agua que contienen, pudiendo reconocerse corrientes marinas con nombre propio.
  • Deben existir en ellos algunos puntos al menos, con profundidades que excedan los 5000 metros.

Como ven, no cualquier extensión de agua salada es un océano, ya que todos los requisitos enunciados más arriba deben ser cumplimentados sin excepción.

¿Cómo es la topografía del fondo oceánico?

Este tema será motivo de otro post porque es muy interesante y rico en consecuencias geológicas que vamos a ir conociendo a su tiempo, pero puedo adelantarles que en un océano de verdad, hay fosas, cordilleras submarinas y llanuras abisales, todas respondiendo a configuraciones para nada caprichosas, ya van a ver.

¿Cuántos son entonces los océanos en sentido estricto?

Se pueden contar cuatro: Atlántico, Pacífico, ͍ndico y Ártico, pero en muchas publicaciones se refiere la existencia de seis, porque dividen a los océanos Atlántico y Pacífico en dos cada uno, a los que llaman Norte y Sur. (Atlántico Norte, Atlántico Sur, Pacífico Norte, Pacífico Sur).

¿Existen distintos tipos de mares?

Sí, desde luego, hay muchas clasificaciones, y todas lo bastante jugosas como para que constituyan otro post dentro de muy poquito.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de unas paradisíacas vacaciones en el Mar Caribe. (Colombia)

Parque Jurásico: 7 preguntas que nunca te hiciste sobre este período geológico

Muchos de usteJurassic-Park-3Ddes habrán visto la película Jurassic Park de 1993, The Lost World: Jurassic Park de 1997 y Jurassic Park III en 2001…¿Sabían que con motivo de su 20° aniversario la primera se reestrena en versión 3D el 29 de agosto de 2013 y que en 2015 se viene Jurassic Park IV?

Es por todo esto que, como alguna vez les expliqué el costado científico de la película La Era del Hielo, hoy quiero ocuparme de este momento (laaaaargo momento, por supuesto) de la historia de la Tierra.

Todos aquellos que hasta ahora sólo conocían el Jurásico por el cine y quedaron fascinados por sus escenarios coincidirán conmigo en que vale la pena aprender un poco más sobre él, ¿no les parece?

¿De dónde procede la palabra Jurásico y a qué se refiere?

La palabra fue probablemente usada por primera vez como designación de un período geológico, hacia 1829, por el zoólogo francés Alexander Brongniart, quien trabajara en estrecha colaboración con el más conocido Georges Cuvier.

El término lo aplicó a las rocas calcáreas del Monte Jura, en los Alpes, que fueron el paradigma de las caracteríticas del intervalo geológico que hoy conocemos como Jurásico.

Por su parte, la etimología de la palabra Jura, que designa al sistema montañoso, es algo discutible, pero podría tratarse de una derivación del término celta ior, que significa selva o bosque, y se aplicó al monte precisamente por la vegetación que lo cubría. Esa palabra, habría pasado al latín como Iura y luego habría tomado su forma actual.

Hoy la palabra Jurásico designa la porción intermedia de la Era Geológica conocida como Mesozoico.

Si ustedes han ido a consultar el cuadro de las eras a través del link que les dejé más arriba, sabrán ya que actualmente, y desde hace unos 65 a 66 millones de años estamos viviendo la era Cenozoica, y antes de ella, transcurría la Mesozoica.

La parte central de esa larga era, corresponde precisamente al periodo Jurásico, esto es, después del Triásico y antes del Cretácico.

¿Cuándo empezó y cuándo terminó el Jurásico?

Lo primero que debemos aclarar es que, del mismo modo que para todas las demás eras, no cabe preguntar por fechas exactas de comienzo y fin, puesto que en realidad las transiciones son largas y varían de lugar en lugar, de modo que se recurre a edades aproximadas y convenidas en función de ciertos cambios significativos y más o menos globales.

Es por eso que se admite un error (un más/menos, como le llamamos también) de miles o hasta millones de años. Considerando la enorme extensión del tiempo geológico, eso es bastante aceptable.

Imagínenlo en términos de cuentas bancarias, si uno tuviera 4.500 millones de dólares (esa cantidad de años, más o menos tiene la historia de la Tierra) en su caja de ahorro, y se equivocara en la cuenta por 1 o 2 millones, no daría como para entrar en pánico, ¿no les parece?. Uno seguiría teniendo el mismo status, después de todo.

Ahora, hecha la salvedad, agreguemos que el Jurásico comenzó hace 199,6 ± 0,6 millones de años y acabó hace 145,5 ± 4,0 millones de años, ocupando como les dije, la parte media del Mesozoico, que se extendió a su vez, entre más o menos 251 y 66 millones de años atrás.

El Jurásico se divide, por su parte, en Inferior, Medio y Superior, también conocidos como Lías, Dogger y Malm, pero ustedes no querrán entrar en tanto detalle, o por lo menos, no por ahora.

¿Por qué se habla tanto de ese periodo geológico?

Básicamente porque sus registros fósiles desafían a la imaginación. En efecto es durante este periodo que los dinosaurios (lagartos terribles, según su etimología) llegaron a su apogeo, y comenzaron a diversificarse como para dominar todos los medios (aéreos, terrestres y acuáticos), y dar pasos muy significativos en la evolución hacia los futuros seres vivos.

El tama´ño que alcanzaron los reptiles en el Jurasico no fue nunca más igualado en la historia evolutiva posterior, y eso es motivo más que suficiente para dar pie a relatos fantásticos de los que el cine supo adueñarse con maestría.

A todo eso debe su popularidad el Jurásico.

Creo que la mención de la palabra, evoca conceptos muy claros en la mayoría de la población. Al menos, todos saben que se se refiere a un cierto tiempo en la historia de la Tierra, que es más de lo que se puede decir de otros términos que también designan periodos geológicos, y que son bastante menos conocidos. Así pues, no estoy muy segura de qué pensaría la mayoría de la gente si de pronto digo: Ordovícico. ¿Sabrían de qué estoy hablando?

¿Qué acontecimientos geológicos caracterizaron al Jurásico?

Lo más significativo fue, además de la hegemonía de los grandes dinosaurios, el comienzo de la ruptura de Pangea, el supercontinente que todavía hoy se está segmentando.

En ese tiempo es cuando comienza a dividirse en los continentes de Laurasia al norte y Gondwana al sur, a favor de una antigua zona de debilidad, ocupada por el mar de Tetis, (o Tethis) ubicado más o menos donde hoy se halla el Mar Mediterráneo.

Casi al término del Jurásico, se desprendió Australia del resto de Gondwana, y Laurasia se separó en Norteamérica y Eurasia. Este proceso se continuó en el periodo siguiente, hasta alcanzar la división de Sudamérica y África, e ir pareciéndose la distribución de los continentes , cada vez más, a la actual.

Además, la tensión de la ruptura generó fallas normales entre África y los continentes al norte de ella, que a su vez determinaron un hundimiento que alejó el agua del mar de Tetis de las viejas costas. Los restos de ese mar comenzaron a evaporarse, dando origen a rocas sedimentarias conocidas como evaporitas, que hoy abundan al norte y sur del Mediterráneo, pero de eso hablaremos más adelante en otros posts.

Como ven, hubo acontecimientos de tal importancia que no se puede menos que tener en cuenta al Jurásico.

Aparte de los dinosaurios, ¿qué otros seres vivos había en el Jurásico?

Debido a que en general se trata de un período relativamente cálido y húmedo, hubo abundancia de junglas en las latitudes bajas y los bosques se extendieron por toda la superficie terrestre de entonces.

Abundaban las coníferas, varios tipos de helechos y palmeras, pero cabe mencionar que la ruptura del supercontinente definió una distribución diferencial de la flora y de la fauna.

La fauna terrestre tuvo representantes cada vez más imponentes de especies ya existentes, como los saurópodos, pero aportó también la aparición de nuevas especies como las ranas, por ejemplo.

Son ejemplares interesantes los Diplodocus y Brachiosaurus, y hubo depredadores también, que como el Allosaurus, dominaron la primera parte del Jurásico.

Es famoso además el herbívoro Stegosaurus, con placas óseas en la espalda y defensas espinosas en la cola.

La más importante entre las novedades, sin embargo, es que en este periodo surgen por primera vez las aves, que eran por entonces de pequeño tamaño comparativo.

No obstante había grandes reptiles voladores o pterosaurios, que ya existían en el Triásico y que se alimentaban con picos que poseían dientes puntiagudos. Un grupo posterior, es el de los pterodáctilos,

Tal vez el más interesante hallazgo fósil del Jurásico, es el Archaeopteryx, encontrado en las calizas de Solenhofen, Alemania. Su interés reside en que poseía al mismo tiempo el pico, las garras y el cuerpo de un pequeño dinosaurio terópodo, y la cola y las plumas propias de las aves actuales.

Durante el Jurásico, también en el hábitat marino medraban los reptiles, además de los peces. Se destacan los ictiosaurios sobrevivientes desde el Triásico, y los plesiosaurios.

Una mención especial merecen también los mamíferos y mamiferoides, que existían ya, pero ocupando muy pequeños nichos donde se encontraban relativamente protegidos de los grandes saurios, y de los que sólo salieron para diversificarse y pasar a tener un rol dominante, cuando aquéllos desaparecieron.

¿Y el Tiranosaurio Rex?

Habrán notado ya, que el gran protagonista de Jurassic Park, no ha sido mencionado ni como actor de reparto hasta aquí y debo explicarles por qué, aunque nos duela a todos.

En el Jurásico, hacia el final, aparece la familia Tyrannosauroidea, nombre que está diciendo desde el vamos que se trata de saurios «con la forma de» o «parecidos a» un Tyranosaurio, ya que la terminación «oide» es lo que expresa. Pero…

Pero el Tyranosaurio Rex o T-Rex como se lo llama cariñosamente, sólo hace su aparición casi hacia el final del periodo siguiente, es decir el Cretácico.

Como desagravio a este desenmascaramiento público que acabo de hacer del T-Rex, les prometo para muy pronto, un post completo sobre su vida, obra y milagros, porque haya surgido cuando haya surgido, se lo merece.

¿Qué pasó luego con toda esa flora y esa fauna?

Al final del Jurásico, hubo numerosas especies que entraron en extinción, pero la gran mayoría persistió hasta el final de la era Mesozoica, cuando ocurrió una verdadera extinción en masa, que dio lugar a un «volantazo» en la ruta de la evolución.

Aquellas especies que sobrevivieron al cambio de era, generaron las nuevas ramas evolutivas de las que terminamos surgiendo nosotros mismos, pero eso ya es otra historia…

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

¿Por qué son habituales las inundaciones en la cuenca media del Paraná?

Por crecida del Paraná hay más de 160 familias evacuadas en Corrientes. (Mario Quinteros)Ya en un post anterior, les he contado que no es lo mismo anegamiento que inundación, y en este caso en particular, vamos a hablar de las inundaciones. No sería una mala idea que repasaran las diferencias señaladas en ese post.

¿Dónde está emplazada la cuenca del Paraná?

La cuenca del Río Paraná forma parte de otra mayor, la del Plata, que es, por su extensión, la segunda en América (inmediatamente después de la del Amazonas) y la quinta en el mundo.

En su recorrido, el río afecta en forma directa a Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay, sirviendo en algunos casos como límite geográfico natural entre ellos.

Si se considera todo el sistema, casi podría decirse que todo el continente al sur de las nacientes del río Paraná se relaciona con él, a través de los numerosos afluentes que componen su cuenca.

¿Qué características tiene la cuenca del Paraná?

La cuenca completa está formada a su vez por dos subcuencas: la propia del Paraná- con 1.414.132 km²- y la de su afluente, el Paraguay, que suma 1.168.540 km².

Según informa wikipedia, la palabra Paraná es en realidad un apócope de una expresión propia de la lengua de los nativos tupi : «para rehe onáva» que equivaldría a «pariente del mar» o «agua que se mezcla con el mar».

En general todo el comportamiento hidráulico de la cuenca está regido por los aportes pluviales y fluviales que tienen lugar aguas arriba, preferentemente en la zona de Brasil.

En efecto, allí, las isohietas señalan promedios de lluvias anuales con valores entre 1.400 y 1.800 mm. En cambio, en territorio argentino, los valores pluviométricos se mueven entre los 700 y 1.200 mm anuales. Por otra parte, en las zonas del curso medio y bajo del río, la conformación topográfica más llana, disminuye los valores del escurrimiento, a favor de la infiltración y evaporación- evapotranspiración. (Les recomiendo ver estos conceptos en el correspondiente post.)

¿Cuál es la parte media de la cuenca del Paraná?

Comencemos por describir un tanto la trayectoria del Río Paraná desde su nacimiento, en Brasil y de resultas de la confluencia de los ríos Grande y Paranaíba.

Desde ese punto, se dirige hacia el suroeste, ejerciendo la función de límite entre los estados de Mato Grosso del Sur y São Paulo y Paraná. Más al sur es la frontera entre Brasil y Paraguay, y luego genera la Triple Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil.

A partir de allí, donde se le une el río Iguazú, es el límite entre Argentina y Paraguay, y se desvía hacia el oeste, hasta confluir con el río Paraguay, y girar nuevamente hacia el sur.

Ése es el punto que marca el inicio de la cuenca media, que se enmarca completamente en territorio argentino.

En ese tramo, además, el río sirve de límite natural entre varias provincias, ya que a su margen derecha (oeste y sudoeste) quedan las provincias de Chaco, Santa Fe y Buenos Aires, mientras que a la izquierda, se encuentran las de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.

Conviene en este punto recordar que las márgenes izquierda y derecha de un río se definen mirando hacia su desembocadura, y no a la inversa. Es decir, se consideran como si el sujeto observador se desplazara junto con el curso natural del río, dejando a sus espaldas las nacientes.

La longitud del río Paraná es de 2.570 km desde su nacimiento hasta desembocar en el Río de La Plata.

No obstante, el curso medio, que aquí nos ocupa, es de aproximadamente unos 722 km, desde la confluencia con el río Paraguay por el norte hasta la ciudad de Diamante en el sur, donde comienza el que se conoce como «predelta».

¿Qué características tiene el Río Paraná en su cuenca media?

Desde el momento en que se une con el Paraguay, el curso del río resulta fuertemente controlado por una falla geológica, que es precisamente la causa de su brusco cambio de dirección hacia el sur.

El cambio en la pendiente regional lo convierte, por otro lado en un río de llanura, con una amplia planicie de inundación, con profusión de meandros, islas y bancos de arena, y una velocidad de flujo mucho menor.

La llanura de inundación está limitada por barrancas en la margen izquierda, mientras que en la margen derecha, sus costas son bajas y anegadizas, con numerosos riachos y lagunas que se inundan en época de crecientes.

Esa situación persiste hasta la latitud de la ciudad de Santa Fe, donde se invierte, y la rivera protegida por un barranco es la derecha, desplazando las inundaciones hacia el territorio de la provincia de Entre Ríos.

¿Por qué son tan recurrentes las inundaciones en muchas de las ciudades emplazadas en las orillas del curso medio del Paraná?

Ya habrán advertido, por lo que mencioné más arriba, que un importante condicionante es la configuración geológica y geomorfológica de la región, ya que en esa parte, en una de las costas el río está contenido por barrancas, lo cual le obliga a derramarse sobre el lado opuesto.

Pero además, hay otros factores que facilitan los desbordes. Ellos son:

  • El régimen pluviométrico, sobre todo aguas arriba, como se señaló al comienzo de este post.
  • La enorme extensión de la cuenca completa, que suma aportes de un amplio territorio para su evacuación final por el Río Paraná.
  • Cambios en el ecosistema, entre otras causas por deforestación. Esto aumenta el escurrimiento, por faltar vegetación que la almacene por un lado; y por el otro, incide en una mayor velocidad de los flujos, porque disminuye notablemente los coeficientes de rugosidad. Por eso se acortan los tiempos hasta los picos de crecida.

Como ven, hasta aquí hablamos de peligrosidad (susceptibilidad más amenaza), pero en realidad lo que transforma esos eventos naturales en verdaderas «catástrofes» es la vulnerabilidad del sistema. En otras palabras, la intervención humana es la que potencia el riesgo, y allí, cabe mencionar otros factores:

  • Ocupación de la tierra sin tener en cuenta su vocación natural. En efecto, muchos de los asentamientos están en áreas pertenecientes a la propia llanura de inundación, en que no se debería admitir en ningún caso la urbanización.
  • Planeamiento individual de obras de defensa desconectadas entre sí, y diseñadas sin el previo análisis integral de la cuenca.

Mucho se ha hablado también de la incidencia de las presas para generación de energía hidroeléctrica en el territorio brasilero, factor que merece un párrafo aparte.

Efectivamente, las presas han modificado el régimen de crecidas, al imponerle un control antes no existente, ¿pero ese control siempre aumenta significativamente las crecientes?

En la respuesta intuitiva del público en general hay un clamor por el sí, pero en los análisis científicos y estadísticos, eso no está debidamente demostrado. Es más, hay un hecho que Paoli (2004) señala de manera tan lógica que no puedo menos que citar textualmente:

En muchas ocasiones se intentó «culpar» a estas obras de las inundaciones registradas aguas abajo, muchas veces desconociendo su funcionamiento. Dada la primordial función que en la práctica tales obras tienen (generación hidroeléctica), existe la tendencia a que los operadores de las mismas pretendan tenerlas permanentemente «llenas», evitando en lo posible el derrame por vertedero (lo cual puede verse como pérdida económica). De por sí, la capacidad de almacenamiento del vaso de las mismas es pequeña comparado con el volumen de una crecida, y teniendo en cuenta lo expresado anteriormente, la capacidad de laminación de los picos de crecida ha sido muy baja.

En definitiva, la influencia existe, pero es muy baja, y podría impactar más en las sequías, por la retención de agua, que en las crecientes, ya que la presa no llega a vaciarse nunca por completo. En otras palabras, nunca vuelca todo su contenido en el río que prosigue aguas abajo.

¿Son evitables las inundaciones en el curso medio del Paraná?

Puestas las cosas en perspectiva, volvemos a darnos un baño de humildad: no es el hombre quien define las dinámicas naturales, a lo sumo, puede complicar sus efectos, pero nada más.

Es decir que las inundaciones ocurrirán de todos modos, pero el hombre puede tomar algunas medidas para minimizar sus consecuencias, del mismo modo que con algunas de sus acciones puede llegar a «trabajar a favor de ellas», aumentando sus impactos.

En los últimos diez años, los técnicos y científicos abocados al problema han planteado una estrategia de mitigación de daños que sería eficiente si se encarara de manera integral y a largo plazo. Por supuesto, en este punto, las decisiones son de índole política, y exceden a la responsabilidad directa de los estudiosos que propusieron las siguientes medidas:

  • Administración integral y coherente de los recursos naturales en la cuenca, a través de una mejor coordinación de los modos de explotación que alteran los equilibrios y controles naturales. Esto implica acuerdos de los diversos estamentos involucrados, por ejemplo los gobiernos de todas las provincias y municipios afectados. Las acciones individuales sólo trasladan el problema de un punto a otro de la cuenca.
  • Medidas estructurales. (Aquí el término estructural se refiere a estructuras ingenieriles específicamente). Estas acciones son de largo plazo e implican grandes inversiones, ya que incluyen defensas, drenajes, puentes, etc. Pero además requieren una planificación seria en el uso de la tierra. Y debe asumirse que las urbanizaciones no pueden emplazarse en cualquier parte, y menos por la vía de los hechos y sin ningún control.
  • Medidas no estructurales. Pasan por estrategias que permitan convivir con los efectos de las inundaciones, que se producirán con o sin «permiso» humano. Se incluyen aquí temas como sistemas de alerta temprana, confección de mapas de riesgos y estudios de impacto ambiental ( y su respeto a la hora de manejar el espacio), ajuste de las estrategias de evacuación, y medidas de defensa civil en general.

Espero que este tema les haya interesado, porque vendrán muchos posts relacionados con él.

Bibliografía consultada

Paoli, C.U. 2004. Inundaciones ribereñas en el tramo del Paraná Medio. Capítulo 4 de Inundaciones urbanas argentinas. Organizador Bertoni. J.C. Editorial Universitas. Córdoba Argentina. pp 75-114. I.S.B.N.:987-9406-76-1

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01. (Título incluido, mal que le pese a quien lo ha plagiado en facebook)

La foto que ilustra el post ha sido tomada de Clarín on line.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

Las Montañas Rocosas o Rocallosas (Rocky Mountains) de Estados Unidos de América.

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Al fondo vista de las Rocky Mountains

Como les adelanté en otro post, he pasado un par de semanitas viajando por una verdadera Disneylandia para Geólogos, como es el circuito de Parques de Estados Unidos, en la zona oeste de ese país.

Podrán imaginar entonces, que he traído material de toda clase como para mantener vivo este blog por muuuucho tiempo.

Lo difícil es saber por dónde empezar. Y se me ocurre que ubicarnos primero en el entorno regional en que algunos de esos parques, tan ricos en Geología, están emplazados, es una opción tan buena como cualquier otra. Y allí vamos.

Así pues, hoy nuestro tópico central es la región de las Rocky Mountains, y como siempre, algunos temas serán solamente un aperitivo para el gran banquete que será la Tectónica de Placas, teoría a la que los voy acercando lentamente, a través de conocimientos previos que les allanarán el camino a su mejor comprensión.

Por supuesto, acá incursionaremos en algunas de las ideas básicas que deberemos profundizar en muchos posts del futuro, pero lo haremos de manera superficial y simplificada, no teman.

¿Cuál es el emplazamiento geográfico de las Rocallosas?

Primero aclaremos que existen dos accidentes geográficos con el mismo nombre: el Sistema de las Montañas Rocosas y las Montañas Rocosas (s.s.) que se encuentran formando parte de aquél.

El sistema orográfico completo es algo así como un muy variado muestrario de procesos geológicos y tectónicos, ya que su historia es extensa y además muy compleja, pero veremos cómo sintetizarla sin provocar ataques de pánico en ningún lector.

El sistema se extiende por más de 4.800 km, desde Canadá hasta el sur de Estados Unidos, (estado de Nuevo México). Su extensión transversal varía entre 110 y 480 km, quedando el borde este muy próximo a Denver, y constituyendo allí un rasgo destacado dentro de las planicies centrales del continente.

El extremo oeste no está muy distante de Salt Lake City, en el estado de Utah, y se encuentra separado de las cadenas de Sierra Nevada, Cascade y Costera-más al oeste- por la gran cuenca y la meseta del Río Columbia.

Las Montañas Rocosas propiamente dichas terminan antes de entrar en Alaska, no así el Sistema que las contiene, que es además conocido por incluir los picos más elevados de Norte América. En Estados Unidos, la mayor altura se registra en el Monte Elbert en Colorado, ostentando 4,401 m.s.n.m.

También en las Montañas Rocosas se encuentra la divisoria de aguas del continente, que obviamente separa las cuencas que drenan hacia el Pacífico de las que drenan hacia el Atlántico.

¿A qué deben su nombre?

Si bien puede especularse bastante al respecto, muy probablemente dos son las causas para tal nombre: por un lado, porque en las mayores elevaciones, la roca puede observarse casi desnuda, sin cobertura de suelos ni de vegetación; y por el otro, porque a lo largo del Sistema, están representados los tres tipos genéticos de rocas: las íígneas, las metamórficas y las sedimentarias (producidas por litogénesis).

¿Cómo es su configuración?

Topográficamente, el Sistema suele dividirse en cinco regiones, tres de las cuales están en Estados Unidos (Southern Rockies, Middle Rockies y Northern Rockies, o lo que es lo mismo, del Sur, Centrales y del Norte respectivamente). Las dos restantes son El Sitema Rocoso de Canadá, y las Sierras Brooks Range en Alaska.

Las Rocky del Sur, en New Mexico, Colorado, y Wyoming, presenten mayoritariamente montañas plegadas de rumbo meridional, en las que la erosión ha dejado expuestos los núcleos del Precámbrico, enmarcados por sedimentos mucho más jóvenes.

Las del Centro, casi exclusivamente comprendidas en Utah y Wyoming, son por lo general más bajas y menos continuas que las antes mencionadas, pero incluyen rasgos tan llamativos como el parque Yellowstone (volcánico) y la cadena Teton, conformada por bloques fallados y basculados.

Las Rocosas del Norte abarcan partes de los estados de Washington, Idaho, Wyoming y Montana, extendiéndose hasta el límite con Canadá.

De las otras partes, que se meten en Canadá y Alaska, les hablaré cuando las haya visitado en otro viaje, 😀

¿Cuál es la edad y composición petrológica de las Rocallosas?

Convengamos primero en que las rocas son más antiguas que los sistemas montañosos, porque ellas se formaron muchísimo antes del levantamiento que formó la cordillera. De la historia estructural hablaremos en seguida, ahora veamos qué rocas hay y cuánto de viejitas son.

La roca más antigua, de las que permanecen en el sistema, es una metamorfita precámbrica que se ha datado como originada hace unos 1.700 millones de años atrás. Hay también una argilita (roca sedimentaria) de casi la misma edad, y calizas y dolomías de edad Paleozoica, que se habrían depositado en un mar somero. Les recomiendo ver el cuadro del tiempo geológico que subí en otro post, para que se orienten mejor.

¿A qué responde el origen de las Montañas Rocosas?

El Sistema se formó por etapas, digamos.

Primero, en la zona sur, donde hoy es el estado de Colorado, aproximadamente, las rocas antiguas comenzaron a levantarse hace unos 300 millones de años, en pleno Paleozoico, empujando las rocas metamórficas hacia arriba, a través de las calizas y dolomías.

Las montañas así formadas ocuparon su tiempo hasta terminar el Paleozoico por lo menos, y hasta la primera parte del Mesozoico, en erodarse. Como producto de esa extensa erosión se generaron enormes depósitos sedimentarios.

Mientras la cordillera original se entretenía en estos menesteres, ya desde hace unos 350 millones de años, algunos terranes (que les expliqué cuando hablamos de la Isla de Alcatraz) habían empezado a colisionar en la costa oeste, motivando su crecimiento hacia esa dirección, y dejando la cordillera primitiva en posición cada vez más mediterránea.

Luego de ese tiempo de ascenso y desgaste de la primera Cadena, ya el efecto de las inquietas placas costeras comenzó a notarse en zonas distantes como las Rocosas.

Esta segunda etapa se inició entre 80 y 55 millones de años atrás, (Cretácico tardío a Terciario o Paleógeno), cuando algunas placas comenzaron a deslizarse por debajo de la placa Norteamericana, según un ángulo de subducción muy bajo (parecido a lo que les expliqué para las Sierras Pampeanas en Argentina, ¿se acuerdan?), lo que generó un nuevo e importante alzamiento de la cadena original, que podría haber alcanzado los 6.000 metros.

Una vez producido el levantamiento, es obvio que la erosión (por agua y por hielo, preferentemente) se hizo el picnic, generando el rebajamiento del relieve, a lo largo de unas cuantas decenas de millones de años, suficiente para desnudar rocas muy antiguas, hoy expuestas y exhumadas.

Durante el Pleistoceno, (entre 1,8 millones de años atrás y ayer nomás, es decir, hace unos 70.000 años) se sumaron las grandes glaciaciones, que se repetirían varias veces también en el Holoceno (que comenzó hace unos 11.000 años y continúa hoy) y dejarían sus marcas inconfundibles en el paisaje: valles en U, circos, estrías, bloques erráticos, etc., (de todos los cuales habrá explicaciones en próximos posts).

Toda esa historia de convulsiones geológicas han dejado atrás un paisaje muy llamativo, de picos, farallones, esculturas y arcos entre otros, que responden a las distintas resistencias de las rocas al ataque erosivo, y han desnudado también rocas de distintas edades y orígenes. ¡Un festín para cualquier Loco por la Geología!

¿Cuáles son los principales Parques Nacionales y áreas protegidas que se encuentran en las Montañas Rocosas?

Les menciono los que están en Estados Unidos, solamente:

Pikes Peak
Royal Gorge
Rocky Mountain National Park
Yellowstone National Park
Grand Teton National Park
Glacier National Park
Sawtooth National Recreation Area

De todos ellos, en mi gira, he visitado los dos resaltados en negrita, y por supuesto, para cada uno tengo mil posts para armar todavía.

Y eso sin empezar siquiera a hablar de los otros parques que visité en la Meseta del Colorado. Dénme tiempo, y los empacharé de posts sobre todos ellos, porque cada uno de sus rasgos geológicos es impactante, y todos tienen una grandiosidad y un interés inenarrables.

Un abrazo , y nos vemos el miércoles. Graciela.

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