Otro extracto de «Eating dirt» de Charlotte Gill.
The original version in English may be found at last Friday’s post.
No es un secreto para nadie que uno de mis libros favoritos es «Eating dirt» de Charlotte Gill, y otra vez traigo un párrafo relacionado estrechamente con la Geología- en este caso la dinámica eólica- para que disfruten su lectura al iniciar el fin de semana.
Con dos frentes meteorológicos chocando, el cielo es una sopa de colores salvajes tanto oscuros como brillantes. Una simple fuerza 6 en la escala de Beaufort, exactamente a mitad de camino entre la calma chicha y un huracán. Una advertencia para pequeñas embarcaciones está en vigor, lo que por aquí es tan útil como una alerta UV en el Valle de la Muerte. Las nubes son voladas en pedazos. Coágulos y grumos. El sol desciende, hincando fragmentos de luz naranja en el océano.
Nota: la alerta UV es por la intensidad de las radiaciones ultravioleta.
¿No creen que es de una gran belleza?
Disfruten el fin de semana, nos vemos el lunes. Graciela.
Metano: efecto invernadero vs. producción de biogás.
Un tema sensible es el efecto invernadero, razón por la cual suceden dos cosas: mucha gente habla sin saber de la misa la media, por un lado; y por el otro se exagera bastante la injerencia humana sobre el fenómeno.
Hoy veremos de aclarar algunos puntos, y dar conocer estrategias pertinentes que ya se están aplicando exitosamente en algunos lugares del mundo.
¿Qué es el gas metano y de dónde procede?
El gas metano es un compuesto de carbono e hidrógeno según la fórmula CH4, y se presenta en la naturaleza, de resultas de todos los procesos de fermentación anaeróbica, tales como la descomposición de sustancias vegetales, o por actividad de termitas y lombrices de tierra.
Se encuentra en cantidades traza en la atmósfera, y cumple en ella una función necesaria, cuando no excede esos montos.
¿Qué es el efecto invernadero?
El efecto invernadero ocurre naturalmente, y aunque se lo haya demonizado tanto, es imprescindible para la vida en el planeta. Dentro de ciertos límites, como todo, claro.
Cómo se produce ese efecto, está claramente explicado en la figura: parte de la radiación solar entrante es reflejada en la atmósfera y se pierde para el balance térmico de la Tierra; pero otra parte alcanza la superficie terrestre y se divide a su vez en dos porciones: una la calienta y otra se convierte en radiación infrarroja que se emite hacia la atmósfera.
De esa radiación saliente, hay una parte que abandona definitivamente el planeta, y se conoce como albedo; y otra que es reflejada por los gases que producen una cubierta natural y resulta devuelta una vez más a la tierra. Ese efecto «rebote» es enteramente natural y necesario y se conoce como efecto invernadero.
Y es importante dejar en claro que, de no existir ese efecto, que aumenta en unos 33ºC la temperatura de la superficie terrestre, ésta se encontraría en un rango de entre 22 y 18º C bajo cero, lo que haría imposible la vida para una amplia mayoría de los organismos, animales y vegetales.
Ahora bien, si el efecto invernadero se acentúa extremadamente, los efectos serían igualmente adversos.
Los gases que naturalmente generan el calentamiento son primariamente el vapor de agua y el CO2, junto con las emisiones de algunos óxidos de nitrógeno y elementos traza como el metano.
La actividad humana ha incrementado a veces hasta niveles preocupantes algunos de esos gases, y otros habitualmente ausentes en la atmósfera, como los compuestos clorofluorocarbonados.
Pero hoy quiero ocuparme en particular del metano, ya que puede revertirse su efecto perjudicial si se siguen algunas estrategias relativamente sencillas, aunque muchas veces resistidas porque amenazan ciertos poderes económicos.
¿Qué es el biogás?
El biogás es una mezcla de gases, en cuya composición el metano participa en un rango que va del 50 al 80%. Contiene también CO2 y SH2, junto a trazas de otros gases. Procede -como ya les adelanté-de la fermentación anaeróbica de la biomasa, de allí que las fuentes naturales principales sean los manglares y pantanos, y el estiércol del ganado y rumiantes silvestres.
A esas fuentes deben sumarse las generadas artificialmente, como por ejemplo la de las aguas servidas, la emitida en basurales, en la minería del carbón, o en las quemas intencionales de biomasa.
¿De dónde puede obtenerse biogás para su uso como combustible?
Si se realizan combustiones controladas del biogás, la energía generada de esta forma, es utilizable para climatizar hogares y con mínimas modificaciones, para hacer funcionar todos los aparatos domésticos que utilizan gas natural.
Ya no se trata de meros proyectos, sino que en numerosos países tanto desarrollados como en vías de desarrollo, complejos agropecuarios, plantas de tratamiento de aguas cloacales y otros establecimientos, están generando su propia energía de esta forma.
Las ventajas son obvias, ya que se disminuye el exceso en las emisiones de gas metano, (que incrementan innecesariamente el efecto invernadero) y se alivia la presión sobre otros recursos más contaminantes y/o más escasos.
Ahora veamos de dónde se obtiene este biogás:
- Plantas de tratamiento de aguas servidas. Durante la purificación aeróbica de aguas residuales en las plantas de tratamiento, se generan lodos que se fermentan anaeróbicamente en cámaras de digestión para producir biogás. En Alemania, ya desde 1930 se aplica esta tecnología, y hay más de 200 plantas digestoras en todo el país. En el mundo, miles de plantas realizan este proceso, aprovechando el biogás resultante, como fuente de energía para usos domésticos.
- Basurales urbanos. De modo natural, cuando la montaña de basura aumenta, el oxígeno en las partes bajas es insuficiente, de modo que la fermentación es anaeróbica, y se produce biogás rico en metano que puede colectarse con sistemas de redes impermeables en perforaciones estratégicamente distribuidas. Nuevamente Alemania es un ejemplo con más de 90 sitios en los que el gas metano se extrae del biogás así producido, para su uso como combustible, después de su purificación.
- Desechos agropecuarios. Por la sencillez del aprovechamiento, es éste el origen más común del biogás de uso corriente en los países en vías de desarrollo, donde simplemente se acumulan los residuos de cosechas y el estiércol de las granjas, para que la natural fermentación produzca el biogás, que a comienzos de la década de los noventa ya alcanzaba valores del orden de los dos billones de metros cúbicos de gas producido en el mundo entero.
Cabe esperar que a medida que la tecnología progrese, y se cobre conciencia sobre el enorme potencial de los desperdicios urbanos y agrícolas, el aprovechamiento se incremente de manera exponencial, mientras se avanza hacia economías más sostenibles.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post fue tomada de este sitio.
Another excerpt from «Eating dirt» by Charlotte Gill.
(Aparecerá traducido el próximo viernes)
As you already know, Eating dirt is one of my favorite books, and I want to share some excellent paragraphs that I have selected for you.
Enjoy it!
With two weather fronts colliding, the sky is a chowder of wild colors, both dusky and bright. A mere Force 6 on the Beaufort scale, precisely half way between dead calm and a hurricane. A small-craft warning is in effect, which around here is as useful as a UV advisory in Death Valley. The clouds are blown to shreds. Clots and clumps whiz along. The sun descends, poking shards of orange light at the ocean.
P.S.: I have used a picture taken from an e mail, I do not know who the author is.
Breve comentario sobre el sismo en las proximidades de Carlos Paz.
No hace mucho se produjo un sismo de mayor magnitud que el de anoche, en las proximidades de Deán Funes, y con ese motivo subí un post en el que expliqué varias cosas que vienen de nuevo a cuento hoy.
Como no quiero repetirme, les paso el link para que vayan a leerlo ahora y tomen de él todo lo que es de nuevo aplicable a lo acontecido anoche.
Pero como siempre es posible dar una vuelta de tuerca a cada tema, dada la gran complejidad de los sistemas geológicos, hoy agrego un par de cositas que no había dicho antes.
¿Cuáles son los datos objetivos del evento?
Se trató de un temblor de intensidad y magnitud bajas, pero se sintió hasta en la ciudad de Córdoba porque fue de hipocentro muy próximo y relativamente escasa profundidad (aproximadamente 49 km).
El epicentro se situó a unos 9 km al sur-este de Villa Carlos Paz, entre esta ciudad y el área de Falda del Cañete, distante a unos 30 km de la capital provincial. La zona corresponde a la provincia geológica de Sierras Pampeanas de Córdoba y San Luis, más específicamente en la zona del cordón de las Sierras Chicas.
La magnitud fue de 2,7 grados en la escala Richter, y la intensidad, aproximadamente II en la escala Mercali.
El movimiento se produjo a las 00:12:49 hs y sólo duró unos pocos segundos.
¿Qué significa la Intensidad II en la escala de Mercali modificada?
Como expliqué en uno de los posts cuyos links he ido señalándoles más arriba, la intensidad solamente observa los efectos posteriores al sismo, tanto sobre los seres vivos como sobre las construcciones y las estructuras y condiciones geológicas.
En este caso, los efectos observables para un grado II son realmente mínimos, tanto que solamente lo perciben las personas en reposo, las que tienen alteraciones nerviosas, y/o son sismosensibles. Los animales también lo sienten, y puede observarse la oscilación de lámparas y otros objetos colgantes, sobre todo en edificios altos. Algunos elementos pueden balancearse, por ejemplo las cortinas, los cuadros, etc. En realidad en estos casos, se observan movimientos relativos al marco referencial, como les conté al hablar de los sismógrafos y sismoscopios
Eventualmente algunos objetos de poca masa pueden deslizarse también. Y no hay mucho más que decir al respecto.
¿El origen del sismo se relaciona con el anterior en Deán Funes?
Sí, en términos generales, lo que les conté en ese momento es aplicable también aquí de modo que no voy a abundar en este momento.
¿Hay una mayor frecuencia de sismos en este último tiempo?
No, en realidad no la hay, sucede que con nuestro habitual egocentrismo, al producirse cerca, lo notamos y pretendemos generalizar lo que es nuestra personal percepción.
De hecho, es tan habitual que ocurran movimientos telúricos, que casi todo el tiempo está ocurriendo alguno en algún lugar del mundo de alguna magnitud, aunque sea sólo perceptible por los instrumentos. Más o menos cada hora se produce un movimiento registrable en alguna parte del planeta.
Por esa razón, el Servicio Geológico de los Estados Unidos, que monitorea la red mundial de detección sísmica de manera continua, sólo publica en su página aquellos movimientos cuya magnitud supera los 5 grados Richter. Por debajo de esa magnitud sólo tienen notoriedad local, como pasó anoche.
A algunos de nosotros, los cordobeses nos dio tema para hablar, pero para el resto del mundo no existió, mal que nos pese.
¿Es preocupante que estos eventos se sucedan con tan poca diferencia en el tiempo?
Muy por el contrario, es un dato muy tranquilizador, ya que quiere decir que la energía se va liberando de manera inocua. Las placas están en movimiento constante, y sólo es alarmante cuando se traban y detienen por intervalos prolongados, porque es entonces cuando se acumula energía suficiente como para provocar un rebote elástico importante cuando finalmente vencen el obstáculo que las está reteniendo.
De hecho ese tiempo sin desplazamientos perceptibles en un sitio sísmico o perisísmico determinado, se conoce como «silencio sísmico» o «sombra sísmica», y cuanto más se prolonga, más enciende las alertas, porque se sabe que cuando se reanude el movimiento, será de manera violenta.
En otras palabras, la falta de pequeños movimientos es «la calma que precede a la tormenta», según dirían los marinos.
¿Qué deberíamos hacer si sentimos el sismo en un piso alto?
Nada, absolutamente nada, o a lo sumo, alejarnos de las ventanas que podrían romperse, o de estantes y bibliotecas, que nos podrían caer encima. Protegerse bajo una viga (en las aberturas, por caso) y esperar que pase.
Efectivamente, los sismos duran unos pocos segundos, de modo que intentar bajar por las escaleras es al cuete. Todo terminará antes de que lleguemos abajo, y correremos el riesgo de caernos, o de que una multitud en pánico nos arrolle.
Como siempre, la calma y el pensamiento frío, son nuestros mejores aliados, como en todos los órdenes de la vida.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de aquí.
La leyenda del volcán Popocatépetl
Ésta que voy a presentarles hoy, es probablemente una de las más bellas explicaciones acerca del origen de un volcán, y es de origen mexicano.
Pero veamos antes algunos hechos científicos:
¿Dónde queda el Popocatépetl y a qué debe su nombre?
El Popocatépetl es un volcán activo en la actualidad, que se encuentra en la zona central de México, unos 72 km al sureste de la Ciudad de México.
La palabra Popocatépetl procede del idioma nativo náhuatl, en el cual popoca significa echar humo y tepetl, cerro o montaña. De tal manera, lo que su nombre expresa es «montaña que humea».
Los habitantes de la zona lo llaman «el Popo».
Según la tradición oral, alrededor del año 1300, los nativos Tecuanipas habrían realizado el primer ascenso al cono. El segundo, se debe a los españoles, que al comando de Diego de Ordás lo escalaron en 1519, para conseguir azufre para su pólvora.
¿Qué características geológicas tiene?
El Popocatépetl es un estratovolcán, según lo indica la clasificación que aparece en el post que les linkeo, y que en este caso alude al hecho de que su cono está compuesto por capas alternadas de materiales de distinta granulometría, que se han acumulado a lo largo de sus mútiples erupciones.
Según algunos estudios paleomagnéticos, su edad aproximada es de unos 730.000 años.
Su forma es bastante cónica y alcanza una altura de 5.500 msnm, con un diámetro de 25 km en la base.
Es importante señalar que en su cima existen glaciares de altura que contienen un volumen estimado de 17 millones de metros cúbicos de hielo. Estos glaciares, ante una erupción violenta podrían llegar a generar corrientes de lodo de consecuencias catastróficas, conocidas como laares.
Este volcán se encuentra unido por la parte norte con el Iztaccíhuatl mediante un paso montañoso conocido como Paso de Cortés, lo que se aprecia bien en la foto que ilustra el post, y es relevante en la legendaria interpretación indígena.
¿Qué sabemos de su actividad?
El Popocatépetl ha intercalado siempre periodos de reposo con otros de intensa actividad, que han quedado registrados tanto en la memoria colectiva de los pueblos, como en rasgos geomorfológicos resultantes de las erupciones.
Existe una gran cantidad de registros desde la antigüedad, calculándose en no menos de 18 los pulsos más violentos desde el siglo XIV en adelante.
Como caso particular puede mencionarse una erupción en 1927, que fue artificialmente provocada por la voladura del cráter para extraer azufre.
Si bien tuvo largo silencio en gran parte de la segunda mitad del siglo XX; en 1991 incrementó la actividad, registrándose una de cierta importancia entre el 18 y el 19 diciembre de 2000.
Otra explosión relevante data de la navidad de 2005, y la última registrada es de los días 4 y 5 de Noviembre de 2014, que sólo alcanzó a afectar el Paso de Cortés.
¿A qué debe su origen?
Básicamente es uno de los resultados de la Tectónica Global, ya que en la zona existen importantes contactos entre placas, tanto de divergencia como de transformación, lo que abre superficies de debilidad para la salida de magma hacia la superficie. Algo de todo esto ya les adelanté en otro post, pero será tratado con mayor profundidad más de una vez todavía, por su vital importancia.
Y ahora sí, la leyenda del Popocatepetl.
Según la tradición oral azteca, la princesa Xochiquétzal (Hermosa Flor) era la prometida de un cacique al que amaba, pero que había partido a la guerra contra los olmecas y zapotecas.
Esta circunstancia fue aprovechada por otro de sus pretendientes, quien le hizo creer que su amado había muerto, y obtuvo su promesa de matrimonio.
No obstante, el guerrero al que la princesa amaba, regresó, desenmascarando al traidor, y trabándose con él en fiera lucha. Según la leyenda: «No hubo necesidad de palabras, chocaron el amor y la mentira».
Después de una batalla que duró varios días, venció- como cabe esperar en los cuentos- el amor, y el traidor huyó derrotado. Pero al regresar el vencedor en busca de su prometida, la encontró muerta por la vergüenza de su propia conducta, en el medio del valle.
Entonces- seguramente por el estremecimiento y la ira de los dioses- la tierra tembló, se oscureció el cielo, surgió fuego y volaron piedras.
Al amanecer, en el valle habían surgido dos grandes montañas nevadas, una con la forma de una mujer dormida, razón por la cual se la nombró Iztaccihuatl (mujer dormida en el dialecto nativo) y otra semejante a un guerrero arrodillado a su lado: el Popocatépetl.
Si se analiza el relato legendario, la descripción de la ira de los dioses coincide bien con una erupción volcánica, y el surgimiento de las dos montañas no sería otra cosa que la solidificación de las lavas emitidas en su transcurso.
Por eso es razonable suponer que alguna antigua generación presenció alguna fase del crecimiento del Popocatépetl, del mismo modo que muchos siglos después la ciencia moderna atestiguaría el surgimiento del Paricutín, del que ya les he hablado en otro post.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de Imágenes Google, que me direccionó a este sitio.