¿Existen las estalactitas de hielo?
En cierta oportunidad escuché en un noticiero al periodista refiriéndose a las bajísimas temperaturas reinantes, y mencionando que en una fuente se veían «estalactitas de hielo», lo que me inspiró para este post.
¿Qué son las estalactitas?
Las estalactitas son espeleotemas, es decir, formas sedimentarias de depositación que ocurren esencialmente en las cavernas, y ya las he explicado en profundidad en el post que he linkeado más arriba.
¿Se puede aplicar el término a las estructuras cónicas y colgantes de hielo?
Decididamente no, porque las estalactitas están formadas por sales, que pueden variar en su composición, pero en última instancia son estructuras minerales, mientras que el hielo solamente es agua congelada, a lo sumo con un mínimo de contaminantes, pero no fundamentalmente pétreas.
Por otra parte, las estructuras que se ven en la foto son de rápida formación, ocurren casi siempre a cielo abierto y son efímeras, ya que se funden en cuanto hay cambios térmicos positivos.
Ninguna de estas condiciones son compartidas por las verdaderas estalactitas, que además resultan de un proceso químico denominado precipitación, y no de un simple cambio de estado por pérdida de calor.
Ergo, el término estalactita está mal aplicado, cuando de hielo se trata, aunque se escuche muchas veces, y el uso pretenda consagrarlo.
Es aceptable solamente en un texto literario, y como licencia poética, o en sentido figurado, pero nunca en escritos técnicos o científicos.
¿Cuál es el nombre correcto para esas estructuras heladas?
La denominación específica para los conos de hielo que cuelgan en tejados, techos de cavernas glaciarias, ramas o estatuas, y que se producen por el simple congelamiento del agua que gotea en cualquiera de esas situaciones es «carámbano».
Esta palabra se deriva del término latino calamælus, que significa pequeña caña, y alude a la forma alargada de la estructura.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio.
Otro aniversario del blog, ¡y van siete!
Como ya he hecho otras veces, para celebrar un nuevo año, les presento una selección de posts que en mi modesta opinión merecen ser tenidos en cuenta de manera especial, y son posteriores al último listado que subí.
Helos aquí:
- Los dos posts relativos a la isla de Pascua, o Rapa Nui, por su nombre nativo.
- Nociones básicas sobre Geología Médica.
- El origen y aclaraciones sobre el término Ecología.
- Los dos posts relativos a los efectos de los incendios sobre el suelo.
- Los dos posts sobre degradación del suelo.
- El papel humano en los procesos geológicos.
- El terremoto de Nepal.
- El volcán Calbuco de Chile.
- Diez preguntas frecuentes sobre inundaciones y anegamientos.
- El desastre de las Sierras Chicas de 2015.
Espero que sigan los links ¡¡¡y los disfruten!!!
Un abrazo y hasta el próximo lunes. Graciela.
Superman. la kriptonita y la Geología
Empujada por el Pulpo, el año pasado asistí como oyente a un curso on line sobre la historia de los comics, titulado The Rise of Superheroes and Their Impact On Pop Culture, y realizado por el Museo Smithsoniano.
Y aprendí muchas cosas sorprendentes, como por ejemplo lo que paso a contarles, que relaciona al primero de los superhéroes, Superman, con una ley fundamental en la Geología, de la que ya les he hablado antes.
Paso a explicarles:
¿Cuándo y cómo surge el personaje Superman?
Conocido también como The Man of Steel (el Hombre de acero), The Last Son of Krypton (el último Hijo de Kypton), The Metropolis Marvel (la Maravilla de Metrópolis), apareció en el mes de Junio de 1938, en el primer número de la revista Action Comics.
Sus autores fueron dos nativos de Cleveland, Jerry Siegel y Joel Shuster, que iniciaron su amistad en la escuela secundaria. Vendieron su historia por 130 U$A a DC Comics, después de haber sido rechazados por años en numerosas compañías, cuyos directivos hoy se estarían abriendo las venas, ante el curso posterior de la historia.
Según el relato original, el bebé Kal-El vaga por el espacio solo en una nave, en la que fue colocado por sus padres, Jor- El y Lara, en un intento desesperado de salvarle la vida, amenazada por la agonía del planeta Krypton, del que son nativos.
La nave finalmente colapsa en el planeta Tierra, más específicamente en Kansas, y el bebé es criado por los Kent – Jonathan y Martha- de Smallville, con el nombre de Clark.
En su adultez, Clark Kent se muda de Smallville a Metrópolis donde comienza a trabajar como periodista del Daily Planet, y secretamente empieza también a usar sus extraordinarias aptitudes para perseguir al delito y ayudar a la justicia, oculto tras el personaje vestido de azul, con una capa roja y la emblemática S en el pecho.
Todos conocemos además, su esquizoide relación con Lois Lane, periodista ganadora del Premio Pulitzer, y su colega en el periódico en el que trabaja.
Convengamos que para ser ganadora de un premio de periodismo, es bastante despistada la niña, como para no darse cuenta de que su amor y su compañero son la misma persona, pero bueno…es un condimento más de la historieta.
¿Cómo es que se lo puede relacionar con la Geología?
Porque poco tiempo después de su aparición, los autores quisieron darle más credibilidad al personaje, y decidieron dar «explicaciones científicas» acerca de algunos de sus poderes, y allí se adentraron en un tema que tiene que ver con la Geología, y eso me da la excusa para generar este post. 😀
¿Qué explicaciones científicas presentaron los autores para los superpoderes de Superman?
Debido a que el Siglo XX se acercaba ya a la mitad, y la gente, sometida a la terrible realidad de una guerra mundial, iba perdiendo su inocencia, los autores comprendieron que necesitaban dar a su historia algún fundamento que la hiciera más digerible, aun cuando por supuesto debían seguir contando con el guiño cómplice de los lectores.
Es por esa razón, que aclaran muy al comienzo de la saga, que este bebé tan especial procede de un planeta con un campo gravitacional mucho más intenso que el de la Tierra.
Ustedes saben, porque se los he explicado ya que si bien la constante gravitacional G -tal como su nombre lo indica- es invariable en cualquier lugar del Universo, la aceleración g, en cambio, es dependiente de la masa del cuerpo en el que se mide.
Así pues, el planeta Kriptón es descrito por sus inventores- los autores de Superman- como un cuerpo planetario en el que la aceleración de la gravedad es mucho más elevada que en la Tierra. De esa manera, sus habitantes deberían tener masas musculares que les permitieran vencer esa intensa atracción para poder desplazarse, o para levantar un peso. Para ellos, levantar un automóvil, o «volar» en un planeta de tan modesta (comparativamente) aceleración gravitacional, sería un juego de niños.
Algo más o menos semejante a lo que les pasaba a los astronautas terrícolas en la Luna, donde sus saltos parecían sobrehumanos.
Debe asumirse que se trata de algo genético, y no de entrenamiento, porque Kal-El es alejado de Kriptón cuando todavía es un bebé.
¿Qué podría ser esa mítica Kriptonita?
Por supuesto, como todo esto es ficticio, cualquier mineral que podamos «candidatear» no sería sino por un ejercicio más o menos divertido, y cuya comprobación no existiría jamás.
Partimos desde el supuesto de que la Kriptonita tiene un equivalente terrestre, cosa no comprobable tampoco, porque en realidad se la describe como un material alienígena, pero juguemos de todas maneras.
Para tener efectos tan nocivos sobre un superhéroe, me inclino a pensar que debemos buscar entre los materiales con isótopos radiactivos, es decir entre los minerales que contienen Uranio, por citar alguno.
Dentro de ellos, hay decenas de candidatos, pero personalmente elegiría a la Torbernita, de fórmula química Cu(UO2)2(PO4)2 · 8-12 H2O, es decir uranil fosfato de cobre.
Y la elijo por las siguientes razones:
- Es de color verde brillante
- Su raya también es verde, vale decir que el color verdadero es ése.
- Tiene un nombre que puede resultar atractivo en un comic.
- Es fluorescente, como aparece en las historietas la Kryptonita
- Me gusta y punto 😀
Repito, de todos modos que todo esto no es más que un juego, que me permite llevar algo de Geología al mundo del comic.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: Tanto la información básica y general (no geológica), como la imagen que ilustra el post fueron tomadas del propio curso en la página de EDX
Las diez situaciones más peligrosas que pasé en mi vida profesional.
Los que ejercemos la Geología y pasamos muchos días trabajando en el campo, necesariamente acuñamos anécdotas de toda clase. Las hay extrañas, risueñas, placenteras y también peligrosas.
Ya les he contado varias, pero ahora se me ocurrió hacer el listado de los mayores peligros que he debido sortear, con la promesa de ir convirtiendo esas situaciones, una por una, en posts, ya que sus detalles son superjugosos, y dan para una charla de viernes.
Por ahora comienzo con el listado, después vendrán los posts.
- El allanamiento de nuestro campamento en Saguión durante la dictadura.
- La toma de la facultad cuando todavía era estudiante.
- Cuando nos corrieron a escopetazos del Cerro Cuadrado.
- Cuando nos chumbaron una docena de perros en Pampa de Olaen.
- El hombre armado que nos corrió de su cultivo ilegal en terrenos del ferrocarril.
- La tormenta eléctrica que nos sorprendió en un Práctico de Campo con mis alumnos en Falda del Cañete.
- Otra tormenta pavorosa en los Gigantes.
- Cuando nos sorprendió la noche bajando del Cerro Colorado.
- Cuando descubrimos las huellas del puma que rondaba nuestro campamento.
- El trompo con el auto volviendo del Congreso en Paraná.
Todas estas historias, son sabrosas, y a todas las contaré en detalle. Lo prometo.
Un abrazo y hasta el próximo lunes. Graciela.
Ignacio Domeyko: una nota de color en la historia de la Geología.
La semana pasada les presenté una de las propiedades de los minerales que dependen del estado de agregación, pero mucho antes les había presentado- entre las que dependen de la luz- el color.
En ese momento les dije que existe una convención muy exacta y nada subjetiva para determinar el color, y que nombres fantasiosos no son en absoluto aceptables.
No obstante, hace un siglo y medio por lo menos, era muy corriente encontrar nombres llenos de adjetivos calificativos para designar la coloración mineral, y sobre ese tema, en mis eclécticas lecturas, encontré algo que merece ser compartido: las designaciones que proponía en su libro de texto un geólogo chileno que fue maestro de varias generaciones de profesionales.
¿A qué libro de texto se alude aquí?
Al libro Mineralojía – sí así, con J en vez de G, porque se trata de un libro de hace casi un siglo y medio, cuando la ortografía era todavía diferente- de Ignacio Domeyko, geólogo y docente polaco-chileno, que formó las primeras generaciones de geólogos de ese país. La primera edición de este texto data de 1845.
¿Qué se sabe de Ignacio Domeyko?
Ignacio Domeyko Ancuta nació en el Imperio Ruso, en lo que luego sería Bielorrusia, el 31 de julio de 1802 y murió en Santiago de Chile, donde había recibido la nacionalidad en 1848, el 23 de enero de 1889.
Estudió en la Universidad de Vilna, pero debió abandonar el país tras la derrota de la insurrección de 1831 contra la dominación rusa. Ya en París, estudió en La Sorbona, el Colegio de Francia, el Jardín Botánico y la Escuela de Minas. Su llegada a Chile se produjo en 1838, por contrato en calidad de profesor de Mineralogía y Química en el liceo San Bartolomé, de La Serena.
Entre 1840 y 1846 realizó viajes por gran parte de Chile describiendo su geología, lo que le permitió descubrir la por entonces casi desconocida riqueza minera y lo inspiró para incentivar a las autoridades chilenas hasta la creación de las Escuelas de Minas de La Serena y Copiapó.
Fue parte del claustro académico de la Universidad de Chile, llegando a ser electo como rector, precisamente cuando en parte por su influencia, el Congreso Nacional dictó una ley transformando la Universidad, que era una institución exclusivamente académica en un ámbito de docencia.
Son datos interesantes los siguientes:
- el dinosaurio más completo hallado en Chile lleva por nombre Domeykosaurus (lagarto de Domeyko) en su honor.
- el campus donde se encuentra la Escuela de Minas de la Universidad de La Serena, se denomina «Ignacio Domeyko», y otro tanto sucede con el Museo Mineralógico.
- en Valparaíso, el Instituto Tecnológico que dicta numerosas carreras técnicas se llama Universidad de Playa Ancha Ignacio Domeyko.
- en Santiago se encuentra el Liceo Industrial y de Minas Ignacio Domeyko.
- una cadena montañosa de la Cordillera de los Andes situada en el norte de Chile, al oeste del Salar de Atacama se denomina Cordillera Domeyko, y así también se llaman un asteroide del cinturón ubicado entre Marte y Júpiter, descubierto el 15 de abril de 1975; y un pequeño pueblo de la región de Atacama.
- también llevan su nombre, uno de los Salones de Honor de la Universidad de Chile, una oficina del Palacio de La Moneda, la Plaza en el sector El Llano de la ciudad de Coquimbo, y la Biblioteca Polaca fundada en 1960 en Buenos Aires, Argentina.
¿Cómo denominaba él los colores?
Se los muestro directamente en capturas de pantalla del texto que encontré digitalizado por Google, porque los términos son sumamente pintorescos, vean por ejemplo «pardo de hígado» o «pardo de tumbaga», ¿no son geniales? Por supuesto, inaceptables, aclarémsolo una vez más.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de Google, donde se ha digitalizado la segunda edición del libro.



