¿Recuperación y remediación significan lo mismo?

Imagen1mina de los gigantes

En la presente semana se ha hablado mucho de un proyecto de «remediación» de la Mina Schlagintwait, fuera de producción desde 1990, situada en la zona de Los Gigantes.

La propuesta es trasladar allí, como parte de un supuesto relleno inerte, las aproximadamente 57 millones de toneladas de residuos de la planta Dioxitec, (que procesaba uranio) ubicada en el Barrio de Alta Córdoba.

Ahora bien, todos parecen hablar muy livianamente de un proyecto en el que la precisión, la exactitud y el análisis concienzudo e integral, no podrían ser más necesarios.

Y esto es un tópico tan sustancioso y extenso que sería imposible agotarlo en un solo post. Por eso, es que decidí empezar hoy (y adelantándome a mi cronograma habitual) por unas pocas definiciones generales, y sobre todo clarificar el verdadero alcance técnico y científico de las palabras que se están empleando alegremente, como si significaran lo mismo.

¿Cómo ha evolucionado la mirada social y técnica respecto a las etapas finales de la producción en una mina?

Mientras que la explotación de minerales comenzó en los albores de la historia humana, hace miles de años, las actividades de remediación no tienen mucho más de un siglo.

Dichas actividades surgen de la mano de la comprensión de que la calidad de vida del hombre está indisolublemente ligada a ecosistemas sanos.

Más allá de los esfuerzos relativamente recientes por conseguir una explotación minera con impacto tolerable, es real que esa actividad tiene efectos no deseados sobre el ambiente, tanto a nivel microbiano como del paisaje, y por ello surgen pues, todas las estrategias para recuperar y remediar los espacios afectados.

¿Hay presupuestos básicos a considerar antes de un proyecto como el que se plantea, relativo a los residuos de Dioxitec?

Lo primero que se debe tener en cuenta es que son las leyes naturales las que gobiernan el funcionamiento de los ecosistemas, más allá de las opiniones humanas al respecto. La deducción inmediata es que el relevamiento y análisis concienzudo de esos ecosistemas y las leyes que los rigen, es requisito previo de toda intervención.

Por eso no parece irrelevante un breve repaso de algunos de los principios de la Ecología, pero entendiendo la Ecología como una ciencia, y no como un mero espacio de opinión abierto a miles de legos, tan bien intencionados como escasamente informados.

¿Cuáles son los principios básicos que no pueden ignorarse?

  1. Cada elemento en un ecosistema afecta indefectiblemente a los demás, sea de manera directa o indirecta. El post sobre sistemas sería una lectura útil en este punto.
  2. Los ecosistemas se componen de tres grandes grupos de integrantes: a) los del ambiente físico, que incluyen agua, suelo, aire, energía, etc., b) los seres vivos, desde lo microscópico como las bacterias, por ejemplo, hasta los árboles y toda clase de animales, incluido el hombre; y c) las interacciones que operan entre los componentes de los otros dos grupos.
  3. En casi todos los ecosistemas existen uno o más factores que limitan su funcionamiento. Puede ser la calidad del agua, o la excesiva polución, por mencionar algunos.
  4. Más allá de los factores limitantes, un ecosistema tiene de por sí un límite en su capacidad de funcionamiento. Así, para explicarlo mejor, si en un valle caben 25.000 árboles, por excelentes que sean las condiciones de todos los componentes, colocar 50.000 destruye el equilibrio.
  5. La población de un ecosistema, humana o no, es esencialmente dinámica y mutante, y es vital reconocer la fragilidad de su equilibrio.

¿Dónde, cómo y cuándo debería aplicarse aquí la Evaluación de Impacto Ambiental?

La E.I.A. se impone en el sitio al que deben llevarse los desechos de Dioxitec. Eso ni se discute. Pero… hay además otro aspecto que si bien no puede evaluarse con una E.I.A., porque ella por definición implica la eventual intervención en un medio definido, requeriría un monitoreo equiparable de alguna manera.

Ese aspecto se refiere al simple traslado en sí de los materiales en cuestión. El paso de esa clase de materiales- con todo lo que implican en el imaginario popular- por determinados pueblos y ciudades, ¿cómo afectaría a los pobladores involucrados?

El grado de afectación de esas comunidades debe necesariamente entrar en la ecuación. ¿Habrá resistencias activas o pasivas? ¿Habrá menoscabo en la utilización turística de rutas por las que atraviese ese material? ¿Habrá utilización política de los posibles rechazos sociales?

Esos temas no son de mi competencia porque lo mío es la Geología, pero el conocimiento sobre E.I.A. me lleva a advertir que el subsistema social merece ser estudiado antes de tomar cualquier decisión.

¿Qué se entiende por recuperación?

La recuperación es la devolución de un ambiente a un estado similar al existente antes de la intervención que lo modificó. Un terreno idealmente recuperado es aquél que alcanza la misma calidad que tuvo inicialmente.

Y digo idealmente, porque en los hechos, la recuperación absoluta es imposible, ya que las modificaciones una vez introducidas, alteran el comportamiento de todo el sistema, y hay partes de él que exceden la capacidad de acción del hombre, aunque sea con la intención de revertir los cambios que él mismo produjo.

Por eso a veces es más inteligente crear ecosistemas alternativos, que resulten más sanos que los de la situación que se intenta mejorar, pero que no son necesariamente semejantes al punto de partida previo a la obra.

¿Qué se entiende por remediación?

La remediación es probablemente un supuesto más realista que la recuperación, ya que aceptando lo que dije más arriba, sólo busca un estado apropiado para un nuevo uso de la tierra, generando ecosistemas más equilibrados en la nueva situación, resultante de la actividad previa que creó el impacto.

Por lo general implica maniobras de saneamiento químico, y no exclusivamente un relleno físico. Pero eso ya será motivo de otro post.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de esta publicación.

Relatorios de Congresos. Hoy el de Neuquén.

Imagen1relatorio neuquenEn este sitio se puede descargar el primero de los relatorios.

Un nuevo Capítulo de libro en el que soy co-autora.

Se ha publicado en la página de Research gate, un nuevo capítulo en cuya redacción he participado. Se trata del capítulo de Suelos del Relatorio del Congreso Geológico Argentino, realizado en Córdoba en 2014.

El trabajo completo sólo puede por el momento consultarse allí, y debe ser citado como

Sanabria, J.A.; Argüello, G.L.; Rouzaut, S; Grumelli, M.; Becker, A.; Schiavo, H.; Cantú, M. 2014. Características geológicas de los suelos. En: GEOLOG͍A Y RECURSOS NATURALES DE LA PROVINCIA DE CÓRDOBA. Relatorio del Congreso Geológico Argentino. Publisher: Asociación Geológica Argentina, Editors: ROBERTO MARTINO, ALINA GUERESCHI, pp.823-830

Su temática es el estado del conocimiento sobre la génesis e interpretación geológica de los suelos, y el link para ingresar allí es éste.

Espero que les sea de utilidad, un abrazo y nos vemos el miércoles. Graciela.

El alquimista, Jorge Luis Borges

El alquimista

Jorge Luis Borges.

Lento en el alba un joven que ha gastado
La larga reflexión y las avaras
Vigilias considera ensimismado
Los insomnes braseros y alquitaras.

Sabe que el oro, ese Proteo, acecha
Bajo cualquier azar, como el destino;
Sabe que está en el polvo del camino,
En el arco, en el brazo y en la flecha.

En su oscura visión de un ser secreto
Que se oculta en el astro y en el lodo,
Late aquel otro sueño de que todo
Es agua, que vio Tales de Mileto.

Otra visión habrá la de un eterno
Dios cuya ubicua faz es cada cosa,
Que explicará el geométrico Spinoza
En un libro más arduo que el Averno…

En los vastos confines orientales
Del azul palidecen los planetas,
El alquimista piensa en las secretas
Leyes que unen planetas y metales.

Y mientras cree tocar enardecido
El oro aquél que matará la Muerte.
Dios, que sabe de alquimia, lo convierte
En polvo, en nadie, en nada y en olvido.

El mito de las Montañas Superstición, en Estados Unidos.

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Este post de hoy contiene bastante información científica muy específica, pero si sólo les interesa la parte anecdótica que es muuuuyyyy jugosa, no tienen más que buscar las preguntas que hacen referencia a ellas, y saltar el resto. En otras palabras, no se dejen asustar por los términos muy geológicos, y sigan leyendo más abajo, porque me juego a que les va a gustar.

¿Qué relata el mito popular respecto a Superstition Mountains?

Según la leyenda, en algún momento en la década de 1870, un hombre llamado Jacob Waltz habría descubierto una gigantesca mina de oro dentro de estas montañas. La mina se conoce como «La mina de oro  del alemán perdido» (Lost Dutchman’s Gold Mine), ya que ésa era la nacionalidad de Waltz, quien guardó el secreto de la ubicación del yacimiento hasta su lecho de muerte.

Aquí permítanme una digresión, la palabra Dutchman es una deformación fonética de «Deutschmann», palabra con que los alemanes se designan a sí mismos.

Según las distintas fuentes, el secreto del alemán murió con él, o bien fue revelado a una única persona, que sin embargo no pudo encontrar el tesoro de la tierra.

Muchas expediciones se llevaron a cabo para buscar el oro, pero ninguna tuvo éxito, ya que según el mito, los espíritus de la gente que murió ejerciendo la actividad minera, mueven el yacimiento de lugar, y mantienen la montaña bajo su embrujo.

Además, los nativos americanos se refieren también a ciertas criaturas que cuidan la mina, a las que llaman Tuar-Tums («Little People» o gente pequeña, como se llama en Estados Unidos a los enanos) y que según cuentan, viven en cuevas y túneles.

Algunas comunidades apaches creen también que en esas montañas se encuentra la entrada al infierno.

¿Dónde quedan las Superstition Mountains (Montañas Superstición)?

Las Montañas de la Superstición conocidas también como Montañas Superstición a secas, y popularmente como «Las Supersticiones», constituyen una cadena situada en Arizona, aproximadamente 48 km al este del área metropolitana de Phoenix.

Según los reportes históricos, el primer europeo que la reconoció fue un explorador italiano llamado Fray Marcos de Niza, quien la mencionó ya en 1639.

La cordillera exhibe un clima desértico, con temperaturas altas en el verano, especialmente en la parte más baja, que es la occidental, donde en consonancia con la leyenda, hay un parque denominado Parque Estatal The Lost Dutchman.

¿Cómo están conformadas geológicamente las Montañas Superstición?

Las Montañas Superstición forman parte de la Provincia Geológica conocida como Basin and Ranges (Cuencas y Sierras) que ocupa gran parte del oeste norteamericano.

Su límite occidental en los Estados Unidos es la escarpa de falla de la Sierra Nevada, y se extiende por más de 800 km hasta limitar por el este con la Falla Wasatch, la meseta de Colorado y el Rift del Río Grande.

Por el norte llega a la Meseta de Columbia, y por el sur sus límites son más imprecisos, aunque se suele mencionar el Cinturón Volcánico Trans-Mexicano.

Son sus rasgos más comunes, la presencia de numerosas cuencas endorreicas, lagos efímeros, y mesetas y valles, bordeados por montañas.

Geológicamente se pueden hacer algunas observaciones relativas a la génesis de la cadena, que está sin embargo todavía en discusión, ya que no hay acuerdo absoluto entre los diversos investigadores que se ocupan del tema.

Un presupuesto bastante generalizado es que la topografía general del área es resultado de procesos de extensión y adelgazamiento de la litósfera, a favor de fallas normales, que en su conjunto provocan un «escalonamiento» que se manifiesta en las formas tectónicas definidas como horsts y grabens (pilares y fosas), rasgos que estudiaremos en detalle en futuros posts.

Como todo proceso geológico que se precie, la causa del fallamiento extensional y su consecuente adelgazamiento litósferico tendría que ver con el cizallamiento a lo largo de la Falla de San Andrés, que por supuesto, ocurre a lo largo de un contacto entre placas. (¡¿cuándo no?!)

Contacto que además se relaciona con el elevado flujo de calor interno que caracteriza todo el oeste de los Estados Unidos (vayan si no, a ver el parque Yellowstone), y que al provocar un descenso en la densidad de la litósfera, facilita su alzamiento isostático (anoten otro tema que veremos en detalle en otros posts) y la deformación extensional.

Si ahora juntamos las fallas extensionales y el sobrecalentamiento, ¿qué esperan que suceda?

Pues sí, un ascenso de fluidos que generarán por un lado metamorfismo, y por el otro, obviamente procesos ígneos, que en la zona se manifestaron a través de vulcanismo en tiempos pasados (y no tan pasados). Veamos un poquito de esa evolución volcánica, pero para no hacer la cosa tan tediosa, no vayamos tan atrás en el tiempo, sólo pensemos en los últimos 65 millones de años, es decir en la era Cenozoica, cuando ya mucho de la agitación orogénica Mesozoica era apenas un recuerdo.

Toda la historia cenozoica de Arizona puede resumirse medianamente bien según cuatro etapas, si seguimos el criterio de Gary Huckleberry, un reconocido investigador del área.
Esas etapas son:

  1. Quietud Eocena.
  2. Vulcanismo masivo calco-alcalino del Oligoceno tardío- Mioceno temprano, y sedimentación asociada.
  3. Perturbación conocida como Basin and Range, y relleno de cuenca asociado, durante el Plioceno.
  4. Desarrollo de incisión de corrientes y evolución de valles y terrazas de los ríos principales, durante el Pleistoceno medio.

En la porción sur de Arizona, la parte media del Terciario se caracteriza por grandes centros volcánicos, entre los que se cuentan las manifestaciones silícicas de las Superstition Mountains, cuya edad se estima entre 29 y 15 millones de años.
También se formaron sedimentos de entre 1.500 y 3.000 metros de espesor constituidos mayormente por fanglomerados, depósitos fluviales y lacustres.

Luego de este pulso volcánico del Terciario medio, se produjo un tectonismo que afectó a los fanglomerados, que aparentemente se habrían deformado singenéticamente (es decir casi simultáneamente con su formación).

El estilo tectónico sufrió un cambio entre los 15 y 10 millones de años, cuando se instaló un sistema de grandes fracturas causadas por un campo extensional de dirección este-oeste.
Las fracturas resultantes, de rumbo norte sur, habrían sido las vías de ascenso para los líquidos mineralizantes, con contenido aurífero.

¿Tiene alguna explicación el mito mismo?

Si bien es cierto que la zona es aurífera y ello justifica en alguna medida cientos de mitos y leyendas, ésta en particular tiene más que ver con las características de su personaje central, que habrían alimentado la imaginación popular.

Jacob Waltz era originario del antiguo territorio prusiano, e inmigró a los Estados Unidos alrededor de 1840, llegando a establecerse cerca de St. Louis, Missouri o Natchez, Mississippi.

Luego del descubriminento de oro en California en 1848, se habría unido al grupo de los 49s, que ya les comenté en otro post, para dirigirse hacia el oeste, en busca del preciado metal. Poco se conoce de su vida, salvo que se convirtió en ciudadano de los Estados Unidos en Los Ángeles en 1861.

Al año siguiente, y con 52 años de edad, Waltz llegó al estado de Arizona, en épocas en que los apaches defendían todavía ferozmente sus tierras, razón por la cual, para mayor seguridad, muchos buscadores viajaban con un socio, que en el caso de Waltz habría sido un tal Jacob Weiser.

El nacimiento de la leyenda se debe a que Jacob Waltz apareció en Phoenix alrededor de 1870 con muchas bolsas de oro. Se emborrachó, gastó dinero a manos llenas y presumió acerca de su gran hallazgo de oro, al que mencionaba como la mina de oro más rica del momento, y de la que estimaba que valía millones de dólares.

Nunca reveló el lugar del hallazgo, pero sugirió que era en las Superstition Mountains, de donde muy pocos hombres regresaban por entonces, aunque a lo largo del camino se recuperaron numerosos restos humanos mutilados y decapitados, probablemente debido a que las Supertitions eran tierrra sagrada para los apaches, que como tal la defendían.

Luego de esos días de rápida dilapidación de su fortuna, Waltz vivió de manera muy modesta hasta su muerte acontecida el 25 de Octubre de 1891 a la edad de 81 años, y en aparente pobreza.

La leyenda comenzó después de esa muerte, en parte debido a que la señora E. W. Thomas, antigua dueña de la Heladería de Thomas en Phoenix, quien había cuidado al Dutchman hasta su muerte, cerró su negocio y se embarcó en una larga búsqueda de la mina de oro perdida en las Superstition Mountains.

Nunca fue encontrado el oro del Dutchman, aunque cientos de personas intentaron la búsqueda en los más de cien años transcurridos desde entonces.

Hoy se especula con que Jacob Waltz nunca encontró una mina de oro, sino que simplemente robó algo de oro o lo ganó en apuestas, y por eso una vez terminado no tuvo acceso a más.

A lo sumo se piensa que podría haber encontrado un poco del legendario oro de los Peralta.

¿Qué es el oro de los Peralta?

Ésa es otra leyenda más antigua aún, según la cual, dos ricos terratenientes mexicanos llamados Peralta habrían financiado muchas expediciones en el territorio de Arizona (que hasta 1948 pertenecía a México) y eventualmente habrían descubierto un depósito muy rico de oro en las Superstition Mountains.

Ese oro habría sido enviado a México en trenes de mulas, que fueron interceptados por los apaches, que desinteresados en el valor del mineral, lo habrían abandonado en el lugar, donde Waltz podría haberlo encontrado años más tarde.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de Imágenes Google, que me direccionó a este sitio.

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