Erupción del Etna, apreciaciones geológicas.
Una vez más la naturaleza viene empujando posts antes de que los lectores tengan toda la teoría previa que me gustaría brindarles, y por eso se impone hablar hoy un poco del Etna, el volcán más activo de Europa, que ha vuelto a entrar en erupción ayer, 31 de julio, por la madrugada, arrojando grandes cantidades de lava, y provocando por ello la evacuación de miles de personas, la interrupción de las comunicaciones, y la suspensión por algunas horas de los vuelos programados en el aeropuerto de Catania.
Afortunadamente, algunas referencias tienen ustedes de todas maneras, porque vamos avanzando en nuestro conocimiento de la Geología de manera lenta pero segura. Así pues, no harían nada mal en ir a mirar todos los posts agrupados bajo el tag Volcanes, y por supuesto, les conviene también seguir los links que específicamente les iré señalando, para aprovechar toda la información que ya hay en el blog.
¿Qué características tiene el Etna?
Se trata de un volcán emplazado en el noreste de Sicilia, isla perteneciente a Italia, que en su cono central puede reconocerse como estrato volcán, ya que alternan en su formación distintos tipos de materiales según las características de las sucesivas erupciones que van forjando su historia. (Sobre este tema y otros muchos que mencionaremos aquí, hablaremos con detalle a medida que avancemos más en el abordaje sistemático del vulcanismo).
Por otro lado, si se considera todo el complejo en su conjunto, estamos ante un volcán caldera, puesto que alguna vez en el pasado, alguna erupción violenta destruyó (en una verdadera explosión) lo que era el cráter original, dejando un amplio espacio cóncavo dentro del cual comenzaron a formarse nuevas bocas de salida, que se denominan cráteres adventicios o parásitos, desde los cuales se emiten actualmente los materiales ígneos.
En cuanto a su altura, el volcán Etna alcanza los 3.342 msnm, lo que lo constituye en el más alto de Europa, y las lavas que fluyen por él son de condición mesoácida, lo que les confiere viscosidad suficiente para acumular la presión que ha causado la formación de la caldera a que hacíamos referencia.
¿Por qué entró en erupción?
Ya en el post relativo al sismo de Lorca les expliqué la situación de las placas involucradas en la zona del mar Mediterráneo, y sería bueno que lo repasaran. Pero les repito algo de lo que allí dije: se trata de una zona de gran actividad volcánica, porque está emplazada alrededor del contacto entre las placas Africana y Eurasiática.
Se trata de un contacto algo particular porque a lo largo de su extensión va cambiando de carácter, pero en las proximidades de la península itálica, ocurre subducción, es decir que una placa se hunde hacia abajo, alcanzando zonas de mayor temperatura, (aquí les conviene recordar gradiente geotérmico). Esto es básicamente lo que genera la fusión de rocas, dando por resultado los magmas, que se encuentran sometidos a gran presión y por ello tienden a escapar hacia la superficie.
Por supuesto, no siempre lo logran, pero cuando hay desplazamientos de bloques, pueden liberarse ciertos caminos para su salida al exterior.
Si recordamos el terremoto de Lorca, que ya los mandé a repasar, podemos asumir que algo de eso habrá pasado, y como un fenómeno que se retroalimenta, el propio desplazamiento de magma en forma subterránea, provoca a su vez nuevos sismos, más locales y normalmente de baja magnitud, pero sismos al fin. Esto está explicado en detalle en el post sobre el terremoto de Haití.
¿Qué antecedentes tiene este volcán?
Los primeros testimonios escritos acerca de erupciones del Etna datan de tan lejos como el año 396 a.C.
De hecho,debido a su gran altura, los poetas de la Grecia clásica, lo consideraban como una columna de sustentación del cielo, en cuyas raíces se ocultaban las fraguas de Hefesto, donde cíclopes y gigantes trabajaban juntos, y donde moraba también un ser monstruoso conocido como Tifón, que rugía y bufaba provocando las erupciones.
El volcán, según la mitología, debe su nombre a una ninfa pero los estudios etimológicos consideran que Etna deriva de la palabra cananea o fenicia, attanu (arder), asimilada al griego como aithos, y conservando su significado.
Durante la Edad Media se registraron en las crónicas de época dos eventos particularmente importantes en 1329 y 1381. La erupción de 1669 a su vez, destruyó casi totalmente la ciudad de Catania, y desde entonces, de modo recurrente ha emitido materiales y liberado gran cantidad de energía.
Eventos recientes son los de 2002, 2003, 2006 y 2007, y en el presente año ha habido numerosas muestras de actividad.
¿Qué cabe esperar de aquí en más?
En principio, las emisiones no suelen interrumpirse de manera abrupta, de tal modo que alguna actividad debería proseguir por algún tiempo todavía, hasta alcanzar un reposo relativo.
Por otra parte, la cima del volcán suele encontrarse cubierta de nieve cuando está en reposo. Ignoro cuál es la situación en este momento, ya que es verano en el hemisferio norte, y el nivel teórico de las nieves perpetuas en esa latitud puede rondar precisamente la altura del Etna. De existir una interacción entre el calor del volcán y un campo de nieve, pueden tener lugar fenómenos como los lahares de los que ya he hablado un poco.
Una yapita acerca del Etna
Ya en un post anterior, mencioné de pasadita lo que ahora paso a detallarles un poquito más: los textos históricos relatan que Empédocles, el cultor de la teoría del azar, murió en el cráter del Etna. Ahora bien, al margen de la clásica broma que les conté en el post ya mencionado, tres versiones diferentes circulan por la bibliografía para explicar esa muerte.
Según la primera de las versiones, se acercó al cráter, con la intención de demostrar su teoría según la cual todo lo visible estaba compuesto por cuatro elementos (agua, aire, tierra y fuego), y los gases emanados del volcán fueron los responsables de su muerte.
La segunda historia que circuló en la época era que él y sus discípulos intentaron en realidad demostrar una inmortalidad de la que estaban convencidos, y que por supuesto fue un fiasco.
La tercera corriente menciona el suicidio.
A mí personalmente la que más me convence es la primera de ellas, pues me inclino a creer que fue resultado de la imprudencia de un apasionado de la observación in situ. Después de todo eso mismo ha ocurrido muchas veces a lo largo del desarrollo de la ciencia.
Bueno, con esto doy por cumplido el mandato de Pulpo, que me conminó a explicar la erupción de ayer, y me despido hasta el miércoles con un abrazo.
La foto la he tomado de La Voz del Interior on Line
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Tipos de fósiles. Parte 2
Por supuesto, como este post es una segunda parte, deben asegurarse de haber leído el anterior, lo que pueden hacer en este link.
En esa primera parte habíamos contestado una de las preguntas formuladas, pero todavía debemos responder las siguientes:
¿Cómo se clasifican los fósiles según su utilidad?
Aclaremos primero, que la sola presencia de un fósil aporta muchísima información acerca de diversos temas de interés en la reconstrucción de la historia geológica y biológica, tal como ya lo señalé en el post en que di las primeras definiciones sobre Paleontología y fósiles.
No obstante, algunos especímenes son de mayor provecho para unos u otros fines, y eso permite clasificarlos en consecuencia, resultando las siguientes categorías:
Fósil guía, característico o índice: es el que sirve básicamente para determinar la edad relativa del estrato que lo contiene. Para que sirva a estos fines, obviamente debe tener un desarrollo evolutivo comparativamente rápido, de modo que a lo largo del tiempo se noten sus cambios, o sencillamente desaparezca, y pueda con eso determinarse la época en que existió.
Esto se suele denominar como distribución vertical corta, entendiendo que el eje vertical es el eje del tiempo. Debe entonces haber tenido un biocrón, o tiempo de existencia, relativamente breve (eso implica millones de años casi siempre, de todos modos)
Por el contrario, su distribución horizontal (el eje horizontal es el del espacio) debe ser tan amplia como sea posible, para permitir comparar edades de estratos en muchos lugares diferentes.
Finalmente deben ser fáciles de encontrar, no deben ser ejemplares extremadamente raros.
Fósil de facies: A diferencia de los anteriores, no son usados para marcar edades, sino condiciones del ambiente, para lo cual se requiere que hayan sido exigentes durante su existencia, como pueden ser los corales, que señalan mares cálidos, ya que no soportan temperaturas inferiores a los 20° C.
Plastotipos: son calcos o reproducciones sintéticas obviamente artificiales, pero que se usan con fines didácticos, comparativos y de exposición, de modo que no faltan en ninguna colección que se precie. Ejemplos espectaculares los veremos en el material que trajo el Pulpo de su gira, y precisamente pueden ver una foto de plastotipos del Museo de La Brea ilustrando el post.
Fósil viviente: No me miren a mí, este término se refiere a formas que casi no han evolucionado en el tiempo, y que existen aún hoy, como la língula o el celacanto. Su utilidad es sobre todo para comparaciones morfológicas, pero no da indicios de edades precisamente por su largo biocrón.
Fósil enigmático: es el que no se puede ubicar con total certeza en la taxonomía, vale decir que no se reconoce su posición en un género, familia, o taxón en general. Su utilidad, tanto como la del siguiente es la de incentivar investigaciones más exhaustivas.
Fósil problemático o dubiofósil: es el que se asemeja a un fósil, pero podría no serlo en realidad.
Pseudofósil: es una estructura sedimentaria o un hábito mineral que puede parecer un fósil sin serlo. Obviamente, por no ser un fósil no debería estar en esta clasificación, pero lo incluyo simplemente para alertar a los potenciales coleccionistas sobre su existencia.
¿Cómo se dividen los fósiles según su tamaño?
Microfósiles: son solamente visibles en microscopio óptico y requieren tratamiento químico para su separación desde el sedimento que los contiene. Normalmente se exploran todos los estratos en su búsqueda, pero no se sabe a priori si se encontrarán o no.
Nanofósiles: también requieren separación previa, pero sólo se hacen visibles en microscopía electrónica.
Macrofósiles: son los del tamaño de una muestra de mano, y se encuentran a simple vista, aunque también deben ser separados cuidadosamente de la matriz sedimentaria.
Megafósiles: son los escasos hallazgos de restos de grandes ejemplares completos o casi completos. En Córdoba se ha encontrado, por ejemplo, un gliptodonte casi entero, del tamaño de un automóvil Fiat 600.
Hasta aquí, nuestra clasificación, que dista de ser la única posible, ya que como señalé en otro post cada uno puede separar a las cosas como mejor le plazca, siempre que explicite el criterio aplicado, y lo respete a rajatabla.
Y para terminar, aclaremos ahora que además de ser diversos los fósiles mismos, también son variados los procesos que los constituyen como tales y que permiten su preservación por miles y aun millones de años, pero eso ya es motivo de otro post, que vendrá muy pronto, porque necesitamos esa información para meternos de lleno en el estudio del Rancho La Brea, que ya les mencioné en otro momento en el blog.
Y ahora, un abrazo, y hasta el miércoles. Graciela.
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El embarazo es como la tectónica global
Mi hijo, Pulpo, a quien ustedes ya conocen como uno de los pilares en el backstage de este blog, forma parte de la Red Bloguera de la serie Chicken Soup for the Soul , lo cual significa que recibe de la editorial homónima todo nuevo título que sale a la luz, para su comentario, y para compartir con sus lectores.
En mi caso soy una de las afortunadas que recibe ejemplares, ya que soy ávida lectora y siempre disfruto especialmente la lectura si es en el idioma original.
El texto que quiero compartir con ustedes hoy, es del libro de esa serie titulado: New Moms, dedicado a las madres recientes, como resulta obvio, pero que tiene muchas historias disfrutables para todo el público, sobre todo porque campea en ellas el humor.
El párrafo particular que he seleccionado para el blog, y que presentaré en inglés primero, y luego con una traducción mía, implica una comparación entre el embarazo y la tectónica global que no tiene desperdicio.
A ver si les gusta tanto como a mí.
La autora de la historia elegida (porque todo el libro reúne 101 historias de distintas autoras que relatan su experiencia) es Andrea Farrier, y el párrafo de interés (página 8) es como sigue:
..The whole truth also involves, shall we say, anatomical reorganization. These are similar to the theories discussed in college geology classes- poles shifting and causing wobbles and a loss of balance, new hilly eruptions and subsequent foliage cover, bulges in the equator, and the heartbreaking, gradual sinking of northern mountain ranges. Stuff just doesn´t stay put when you’re pregnant. Your belly button thrusts forward, as if trying to escape the disruptions to its previously peaceful domain…
Y ahora, para los que no leen inglés de corrido, una ayudita con mi traducción personal:
…La verdad completa también involucra, diremos, una reorganización anatómica. Esto es similar a las teorías discutidas en las clases de geología del colegio- polos que se intercambian y causan bamboleo y pérdida de balance, nuevas erupciones montañosas y subsecuente cobertura de follaje, abultamientos en el ecuador, y el desgarrador hundimiento gradual de los sistemas montañosos del norte. Las cosas simplemente no se mantienen en su sitio cuando estás embarazada. Tu ombligo embiste hacia adelante como si tratara de escaparse de los trastornos de su dominio antes pacífico…
¿No les parece una comparación de verdad divertida? La buena noticia es que tanto en geología como en embarazo, el equilibrio se restaura y el paisaje resultante es de una total armonía. Un beso Graciela.
La referencia completa del libro original es Chicken Soup for the Soul. New Moms, editado por Canfield, Hansen y Heim, de la editorial Chicken Soup for the Soul Publishing LLC COS COB CT. 2011 ISBN:978-1-935096-63-4.
Tipos de fósiles Parte 1
En un post anterior, ya adelanté la definición de fósil, y señalé que existen varios tipos diferentes. Hoy voy a profundizar un poco más esos conceptos, porque estoy lentamente preparando la presentación de un video documental que filmó el Pulpo en su visita al rancho La Brea en Estados Unidos.
Tanto ese documental como muchísimo material informativo que en su calidad de corresponsal bloguero recopiló en el viaje, serán objetos de muchísimos posts, porque todo el tema es de verdad fantástico, y lo que él trajo no tiene desperdicio.
Pero para sacarles el máximo provecho, voy a ir introduciendo algunos conceptos previos.
Hoy profundizaremos acerca de la clasificación de los fósiles, recordando de paso que los criterios para estas sistematizaciones son variados, cosa que explicité en el post cuyo link aparece más arriba. Debido a la longitud del tema a tratar, dividiré el post en dos partes, para dos lunes sucesivos.
¿Qué criterios utilizaremos?
En primer lugar nos referiremos a una clasificación bastante generalizada, donde se tiene en cuenta exactamente qué clase de registro se encuentra, en qué estado, y cómo se produjo ese «archivo natural».
Luego veremos algunas clases de fósiles que responden al tipo de utilidad que prestan como testigos de hechos del pasado; y por último tendremos en cuenta su tamaño.
Por supuesto, existe también una clasificación que responde a la taxonomía biológica, pero eso ya es mucho más específico y escapa al objetivo de este post en particular.
¿Cómo clasificaremos a los fósiles según su origen y estado de conservación?
Para que esta primera clasificación sea más comprensible, les he preparado la figura 1, donde he intentado sistematizar un poco la información. Después de que le hayan echado un vistazo, les explicaré cada punto en forma individual.
Ahora nos meteremos con cada una de las partes de este cuadro sinóptico.
Los organismos completos son exactamente lo que su nombre indica, es decir fósiles que tienen todas las partes que constituían el ser vivo original.
Por cierto, son tanto más difíciles de encontrar cuanto más complejo era el organismo, y por lo general sólo son invertebrados de pequeño tamaño. Pero por ejemplo, insectos suelen encontrarse completos, en situaciones de preservación que serán tema de otro post.
Las partes de organismos son hallazgos mucho más frecuentes, y son casi siempre las partes duras u óseas, tales como escamas, dientes, y piezas de endo (huesos) o exoesqueletos (como caparazones o conchillas).
Las improntas son huellas o trazas dejadas por la actividad mientras el ser vivía aún, o bien son las marcas que quedan en los sedimentos con posterioridad a la muerte y enterramiento del organismo.
Entre las primeras, como vemos en el cuadro, puede haber pruebas de su actividad locomotriz, tales como las pisadas, las marcas de reptación, etc.; o bien de actividad reproductiva, como puede ser el polen, o los huevos. La actividad social puede dejar tras de sí objetos como nidos, y la digestiva, registros tan atractivos como los excrementos, a los que por no llamarlos caca fósil se ha denominado coprolitos, palabra que significa la misma cosa, pero que suena más cool.
El estudio de las improntas es tan interesante y revelador que ha generado una disciplina independiente que se denomina Paleoicnología, y de la cual también vamos a hablar más de una vez.
Las huellas que los organismos dejan en los sedimentos de manera póstuma se conocen como moldes, y pueden ser internos o externos. Para que entiendan el proceso de manera muy sencilla, les he preparado unas fotos de mis laboriosas manitos, que usaré para ejemplificar el fenómeno.
Supongamos que esas dos manos que se ven en la figura 2 son las valvas de un invertebrado marino que ha pasado a mejor vida, y que es enterrado en el sedimento, que lo comprime por fuera y lo rellena por dentro. Imaginen arena muy fina entre las manos, pero también alrededor de ellas.
Con el tiempo, la materia orgánica desaparece, pero el sedimento, mucho más estable, queda compactado reproduciendo como en un calco las formas que alguna vez estuvieron allí.
El molde será externo, si corresponde a la parte de las arenas que envolvían el organismo por fuera, y reproducirá su aspecto exterior, en el caso del ejemplo, tomará la forma del dorso de las manos (figura 3), porque habrá estado presionado contra él.
Por el contrario, si lo que se encuentra es lo que había rellenado el interior de las valvas, se tratará de un molde interno, y mostrará la forma del organismo tal como era por dentro, en el ejemplo, las palmas de las manos (figura 4)
Espero que este ejemplo tan cotidiano, les haya dejado un panorama claro. porque para más complicación, cada molde puede ser también positivo o negativo, según que aparezca como un alto o un bajorrelieve.
Como creo que este post ya está bastante largo, aquí dejo por hoy, esperando que les haya interesado lo suficiente como para volver a leer lo que nos falta, el próximo lunes.
La imagen que ilustra el post, es el esqueleto fósil de un rimoceronte lanudo del Pleistoceno, y su reconstrucción en la parte superior. Fue tomada del artículo: Las faunas frías del Pleistoceno de Jaime Casanova Sancho, publicado en Enero de 2010 en Paleontogía de Vertebrados y Humana.
Nos vemos el miércoles con información de interés relacionada con nuestra locura geológica. Un abrazo, Graciela.
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La torre y la muerte, Michael Innes
Esta vez, les presento la descripción de un aficionado a la Geología, tal como lo visualiza Michael Innes en su libro La Torre y la Muerte, publicado en 1945 en las Ediciones Séptimo Círculo.
…Él sacudió su cabeza, y un rubor lento y profundo cubrió su cara. Resultó que llevaba consigo un libro, la Geología de los Grampianos, y que había adelantado mucho en esta ciencia, aunque su estudio había sido solitario y secreto…
Tal vez se pregunten por qué tenía este personaje tanta vergüenza por su afición geológica, y no puedo menos que aclararles que no se debe a una valoración de la actividad misma, sino al hecho de que se trata de una aspiración tan lejos de sus reales posibilidades (noten que esto se publicó en 1945), ya que el personaje en cuestión es un campesino pobre, que ve en la ciencia geológica lo que se describe en el siguiente párrafo:
…Lindsay no habló en ningún momento, absorto en un texto de Geología. La Geología, descubrí, era su pasión: descendiente de gente atada, generación tras generación, al incensante laboreo del suelo, había hecho de la roca estéril e inmutable, el símbolo de su rebelión….
Con respecto a lo de roca inmutable, podríamos hablar un rato, pero no ahora, claro. Lo que sí vale la pena es aclarar qué es eso de la Geología de los Grampianos.
Los Grampianos son los picos que constituyen un macizo en las Highlands de Escocia, con las máximas altitudes de Gran Bretaña, donde se destaca el Ben Navis, de 1.343 m.
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