En el Bicentenario: Listado de sismos en Argentina entre 1810 y 2010

sismos argentina mapa

Con motivo de la próxima conmemoración del Bicentenario de la Revolución de Mayo, no hay modo de no subir un post de alguna manera histórico, y que contenga además un mapa que nos identifique.

Así pues la idea es realizar una enumeración de eventos ocurridos en los últimos doscientos años, y que tengan carácter geológico.

Como eso implica muchísimo material, el criterio de selección fue mencionar los fenómenos que llegaron a ser noticia y se han mantenido en la memoria colectiva por sus efectos catastróficos, es decir que estoy hablando en particular de los sismos, y entre ellos de los acontecidos entre 1810 y hoy, no antes porque éste es un post alusivo al bicentenario.

Aquí les presento un simple listado, pero cada uno de esos eventos tendrá seguramente su propio post detallado en el futuro.

Sismos históricos en Argentina. (Todos de magnitud medida o estimada superior a 5 Richter)

Santiago del Estero: 4 de julio de 1817:

Trancas, provincia de Tucumán: 19 de enero de 1826

Salta: 18 de octubre de 1844.

Mendoza: 20 de marzo de 1861: Fue uno de los más destructivos de la historia argentina.

San Salvador de Jujuy: 14 de enero de 1863.

Orán, en el norte de la provincia de Salta : 9 de octubre de 1871, y  6 de julio de 1874

Tierra del Fuego: 1 de febrero de 1879.

Cacheuta, Mendoza: 19 de agosto de 1880.

Salvador Mazza, Salta:  23 de septiembre de 1887:

Costa del Río de la Plata, incluyendo la ciudad de Buenos Aires: 5 de junio de 1888. Produjo leves daños, pero es digno de mención por no tratarse de zona sísmica.

Recreo, provincia de Catamarca : 21 de marzo de 1892

Noroeste de la provincia de San Juan: 27 de octubre de 1894. es el terremoto de mayor magnitud de todos los ocurridos en Argentina.

Pomán, provincia de Catamarca: 5 de febrero de 1898 .

Norte de Salta: 23 de marzo de 1899 .

Jagüé, La Rioja : 12 de abril de 1899 .

Gran Mendoza: 12 de agosto de 1903 .

Tafí del Valle en la provincia de Tucumán: 17 de noviembre de 1906

Tucumán: 11 de agosto de 1907 .

Ushuaia, Tierra del Fuego: 19 de noviembre de 1907 .

Metán, Rosario de la Frontera y poblaciones cercanas de la provincia de Salta: 5 de febrero de 1908.

Dean Funes, Cruz del Eje y Soto, provincia de Córdoba : 22 de septiembre de 1908.

La Poma, Salta: 1 de febrero de 1909.

San Miguel de Tucumán: 6 de noviembre de 1913 .

Mendoza: 27 de julio de 1917, y 17 de diciembre de 1920 .

Orán, Salta : 14 de octubre de 1925 .

Las Heras, y Gran Mendoza, Mendoza: 14 de abril de 1927  y 23 de mayo de 1929 .

Colonia Las Malvinas, San Rafael, provincia de Mendoza: 30 de mayo de 1929 .

San Carlos y Angastaco, Salta: 23 de septiembre de 1930 .

La Poma, provincia de Salta: 24 de diciembre de 1930 .

El Naranjo y El Sunchal, provincia de Tucumán: 3 de abril de 1931 .

Raco, Tapia y Tafí Viejo, provincia de Tucumán: 12 de febrero de 1933 .

Sampacho, en el sureste de la provincia de Córdoba: 11 de junio de 1934 .

San Francisco del Monte de Oro y General San Martín, provincia de San Luis : 22 de mayo de 1936 .

Barrancas, Mendoza: 23 de noviembre de 1936 .

Caucete y 25 de Mayo, provincia de San Juan: 3 de julio de 1941 .

Cañada Seca, San Rafael, Mendoza: 5 de junio de 1942 .

San Juan: 15 de enero de 1944. Este terremoto destruyó la ciudad y varios departamentos vecinos. Causó alrededor de 10.000 muertos sobre una población de 90.000 habitantes.

San Juan: 19 de enero de 1944. Fuerte réplica del terremoto del 15 de enero.

Huerta Grande, Cosquín y La Falda, en la provincia de Córdoba : 16 de enero de 1947 .

Monte Caseros y Curuzú Cuatiá, en la provincia de Corrientes: 21 de enero de 1948 .

Anta, Salta: 25 de agosto de 1948 .

Oeste de la isla de Tierra del Fuego: 17 de diciembre de 1949 .

Estrecho de Magallanes : 30 de enero de 1950 .

Pocito, San Juan: 11 de junio de 1952 .

Villa Giardino, departamento Punilla, provincia de Córdoba : 28 de mayo de 1955 .

Villa Castelli, Vinchina y Villa Unión, provincia de La Rioja : 24 de octubre de 1957

San Andrés, provincia de Salta: 12 de mayo de 1959 .

Belén, provincia de Catamarca : 21 de octubre de 1966 .

Tartagal, provincia de Salta: 30 de octubre de 1966 .

Media Agua, en la provincia de San Juan: 10 de noviembre de 1966 .

Uspallata, provincia de Mendoza : 25 de abril de 1967 .

Corzuela y Campo Largo, en la provincia de Chaco : 15 de octubre 1968 .

Cercanías del Volcán Socompa, Salta: 11 de junio de 1970 .

Sierra de Cochinoca, en el norte de Jujuy: 8 de junio de 1972 .

Mogna, provincia de San Juan: 26 de setiembre de 1972 .

Salta y Jujuy: 19 de noviembre de 1973 .

Los Toldos, Dpto. Santa Victoria, Jujuy: 1 de julio de 1974 .

Orán, provincia de Salta: 17 de agosto de 1974 .

Patquía y San Ramón en la provincia de La Rioja. y Valle Fértil en la de San Juan: 7 de junio de 1977 .

Ciudad de Caucete, provincia de San Juan: 23 de noviembre de 1977 y su réplica del 6 de diciembre de 1977 .

Albardón, provincia de San Juan: 17 de enero de 1978 .

Burruyacó y Villa Benjamín Aráoz, provincia de Tucumán: 9 de mayo de 1981 .

Gran Mendoza, con epicentro en Barrancas: 26 de enero de 1985 .

Sierra de Ambato, provincia de Catamarca: 24 de junio de 1989 .

Timbo Viejo y Los Nogales, provincia de Tucumán: 29 de febrero de 1992

San Juan y Mendoza: 8 de junio de 1993 y 30 de octubre 1993

San Francisco, provincia de Jujuy: 16 de diciembre de 1993. .

Sierra de Guasayán, Sgo del Estero: 17 de junio de 1997 .

Sierra de Mazán, provincia de La Rioja : 28 de mayo de 2002 .

Islas Orcadas del Sur: 4 de Agosto de 2003 con generación de un tsunami.

Sierra de Ambato en el sur de Catamarca: 7 de septiembre de 2004 .

Barrancas, dpto. Maipú, Mendoza: 5 de agosto de 2006 .

Salta: 27 de febrero de 2010.

Recuerden que cada uno de estos eventos tiene características, historia, anécdotas, estadísticas, causas y consecuencias que les son propias.

De a poco, iremos charlando de todos ellos.

Y también hablaremos de otras catástrofes (geológicas, claro, no políticas ni económicas), porque sin duda las hemos padecido más de una vez.

La foto que ilustra el post es de un mapa distribuido por el INPRES (Instituto Nacional de Prevención Sísmica)

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Sexta entrega de Se comenta que….

jidgeo-rosario-santa-fe-mision-vienadnta-070bis002Se comenta que…
…era el deseo de cierto geólogo abrazar la geofísica, pero el marido de ella nunca se lo permitió.

…le decían galena, porque era decididamente cúbico.

Bonus track:

Kseniya Simonova, ganadora de Talento Ucraniano, nos deleita con su asombrosa animación en…¡arena!

Sí, ya sé que es muuuuuyyyy cortito, pero más cortito es hoy el tiempo de que dispongo, pasen un buen fin de semana, y nos vemos el lunes. Un abrazo, Graciela.

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¿Qué se entiende por Recursos?

aragonita roca geologiaEste tema tiene numerosas aristas y todas son de gran interés, de modo que voy a abordarlo a partir de un apunte que confeccioné hace algunos años como material didáctico para un Postítulo en la Universidad Nacional de Córdoba.

Debido a la longitud del trabajo original, he decidido dividirlo en dos segmentos, el primero de los cuales es este post, mientras que el segundo revisará las cuestiones referentes al uso responsable de los recursos naturales.

Por supuesto, debido al tiempo transcurrido desde la edición del texto original, realicé algunas ligeras modificaciones, pero de usarse el material, debe ser citado como:

Argüello, Graciela L. 2002. Capítulo 2 de LOS RECURSOS SUELO Y AGUA. Libro de Texto para el Trayecto Ciencias de la Tierra, del PROGRAMA DE POSTITULACIÓN EN CIENCIAS NATURALES, de la F.C.E.F. y Naturales de la U.N.Cba. Versión actualizada, corregida y aumentada. 86 págs. ISBN Nº 987-9406.

¿Qué significa «recurso»?

Muchas definiciones se han intentado para el término «recurso», siendo tal vez la más sencilla aquélla que lo describe como bien de uso. Es decir, todo aquel elemento del cual se sirve el género humano para satisfacer sus necesidades, sean éstas las básicas vitales, o las que mejoran su calidad de vida, o aumentan su confort.

En un sentido amplio, todos los elementos del medio natural son potencialmente recursos, ya que no es posible asegurar en forma absoluta, cuál ha de ser el papel que se les pueda asignar en algún momento, y qué valor se les atribuirá en función de las cambiantes necesidades de la humanidad.

Esta concepción está ya señalando el carácter, por un lado antropocéntrico, y por otro, mutable en el tiempo y el espacio, de su significado.

En efecto, es el hombre quien define la utilidad, y esa definición, a su vez, cambia según los tiempos, las modas, las culturas, etc.

Casos concretos de variabilidad temporal, son determinados objetos que caen en desuso (como el gas de alumbrado, por ejemplo, que ya no es usado para iluminar las ciudades), o que cobran notoriedad según el avance de la tecnología, o el capricho de la moda.

Un ejemplo muy dramático de este último caso es el de los residuos domiciliarios, que se han convertido en recursos, desde el momento en que la evolución tecnológica ha posibilitado su reciclado, o el enfoque ecológico ha abierto el camino a la generación de compost.

Asimismo, en algunas geografías, en las que el papel moneda carece de todo significado, las conchillas de determinados moluscos llegan a constituir el bien de cambio, y como tal, un recurso.

En nuestro propio país, ha surgido muchas veces, de resultas de  diversas crisis económicas a las que nuestros beneméritos gobernantes nos conducen cíclicamente con alegría digna de mejor causa, un amplio abanico de «recursos novedosos», por llamarles de algún modo, tales como los diversos papelitos de colores que casi cualquier institución gubernamental emite como bien de intercambio en su ámbito de competencia.

Fueron ejemplos de este fenómeno: los Lecop, Lecor, Patacones y otros bonos provinciales y aun municipales, o los que se ha permitido recurrentemente a los Bancos entregar a sus acreedores ahorristas. O hasta los vales que en algunos comercios se entregan a los clientes en lugar de monedas cuando éstas están en falta.

Debido a esa amplísima mutabilidad del concepto de recurso, a los fines prácticos, conviene acotar su significado, aplicándolo específicamente a los elementos que en un medio dado, y en una etapa determinada de desarrollo, parecen especialmente valiosos para el ser humano.

¿Cómo se clasifican los recursos?

Obviamente, como ocurre con todas las poblaciones a clasificar, numerosas son las alternativas para señalar grupos definidos, dependiendo esencialmente del criterio utilizado.

De entre la amplia gama de posibilidades, se han seleccionado tres puntos de vista diferentes, para obtener otras tantas categorizaciones independientes.

1. Según el punto de vista de su generación:

Según que el hombre tenga o no participación directa para generar los recursos, estos serán culturales o naturales, respectivamente.

Son recursos naturales todos aquéllos que están presentes en el medio, independientemente de la existencia o la actividad del hombre. No implican intervención humana para su generación. Ejemplos concretos son la flora, la fauna, los yacimientos minerales, el agua, el sueloel paisaje, etc.

Son recursos culturales, en cambio, los sistemas sociales, las obras de arte, las edificaciones, el folklore de cada pueblo, etc. Todos son esencialmente construcciones humanas, de mayor o menor complejidad, y de mayor o menor tangibilidad, pero resultantes siempre de una tarea física o mental realizada por seres humanos.

En esta clasificación, curiosamente, el hombre, que originalmente se concebía como un vector entre ambos tipos de recursos, pasó a ser considerado, con el tiempo, un recurso más, por el incuestionable valor de su papel para generar su propio confort.

En efecto, el hombre, que es el que se sirve de los recursos naturales para crear recursos culturales, ha comenzado a ser categorizado como el recurso humano de los sistemas sociales y políticos, que lo contienen.

Así es que hoy, una de las medidas del progreso de las comunidades viene dada por la calidad de su recurso humano, entendiéndose por tal, su estado de salud física, mental y moral, su grado de educación, de organización, el nivel de sus habilidades adquiridas, etc.

Un ejemplo clarísimo puede visualizarse en aquel jugador de fútbol que es «vendido», o transferido, por cifras a veces millonarias, por su capacidad y rendimiento.

2. Según el punto de vista de su naturaleza:

Por su esencia misma, es posible una clara separación entre recursos geológicos y recursos biológicos, según se trate o no, de elementos vivos.

Son recursos geológicos: los minerales y rocas, los combustibles minerales, las fuentes no convencionales de energía- como el viento, las mareas, el sol, y el calor interno de la Tierra,- el aire, los paisajes, el agua, el suelo, etc.

Son biológicos, los recursos ofrecidos por la flora y la fauna.

3. Según el punto de vista de su posibilidad de uso:

En este caso, la separación depende de la mayor o menor velocidad con que los elementos sujetos a utilización se regeneran hasta un nuevo estado de disponibilidad, y se habla entonces de recursos renovables o no renovables.

Son recursos renovables aquéllos que se reponen a un ritmo acorde al de su requerimiento por los seres humanos, tal es el caso de las cosechas, la fauna no salvaje, etc.

Los recursos no renovables implican largos períodos para su regeneración, excediendo con creces el tiempo de la vida humana. Ejemplos claros son los yacimientos minerales, o el petróleo.

Algunos elementos que clásicamente eran considerados renovables, como el agua o el suelo, pueden resultar no obstante, tan agotados o dañados por su explotación irresponsable, o por la contaminación, que pasan a revistar en una categoría diferente que podría considerarse como recurso renovable crítico, atendiendo con esto a su característica de difícil reutilización cuando su uso no está de alguna manera controlado.

Sobre ese manejo responsable, y sobre aspectos relacionados, versará el próximo post de esta serie.

Hasta entonces, Graciela

Bibliografía básica consultada en la redacción del apunte original:

GAMKOSIÁN, A. 1984. «Lecciones de recursos geológicos y minerales» Apunte de la Universidad Nacional de Córdoba.

P.D: Ilustra el post una foto de un cristal de aragonita, tomada en el Museo de Mineralogía de la Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales de la U.N. de Cba, por mi ex alumno Juan Ignacio Martín González.

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La Geología es una profesión floreciente

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Hace un par de semanas, alguien que leyó este blog y se contactó por mail para hacer algunas consultas, tuvo el generoso gesto de enviarme un regalo floral a la oficina, lo cual obviamente me llenó de alegría, y comenté con Dayana, quien con ese agudo sentido del humor que nos hace compartir tantas otras cosas dijo:

-¡Mirá, vos! ¡¡¡Y yo que siempre creí que los geólogos sólo recibían flores el día de su encuentro final con la litósfera!!!

Divertida ocurrencia, ¿verdad?, además de que así queda demostrado que estoy evangelizando a los infieles de la Geología, ¿o creen que un año atrás Dayana manejaba los códigos de esta ciencia con tanta soltura y propiedad?

La foto que ilustra el post es el regalo que les mencioné, y de paso es mi agradecimiento a quien tuvo la gentileza de enviarlo.

Un beso Graciela

Los escotes que causan terremotos (y otras mentiras «piadosas» de las religiones)

moda siglo XVIIIEste post inaugura una nueva categoría, emparentada con dos ya existentes, pero diferente de ambas.

En efecto, en Geología y Mitos Populares reúno material que tiene un origen incierto pero es o fue pensamiento dominante en algunas culturas del presente y del pasado (como la leyenda del Señor de los temblores).

En Geología y Mitología, están las explicaciones geológicas de algunas creencias que tuvieron peso históricamente y que implicaban una estructura sistematizada y orgánica en pueblos de importante legado cultural (por ejemplo el Vellocino de oro).

Esta etiqueta que inicio hoy, implica en cambio la relación entre la ciencia geológica y las religiones aún vigentes en el mundo.

Por supuesto en su gran mayoría son anécdotas históricas que hoy sólo nos hacen sonreír… aunque no siempre sea ése el caso, como verán en este mismo post.

Y paso a relatar un par de ejemplos muy similares entre sí:

El día 28 de octubre de 1746, a las diez y media de la noche, un terremoto de gran magnitud y su consecuente tsunami, destruyeron tanto la ciudad de Lima como el puerto de El Callao.

La duración del sismo fue de tres o cuatro minutos, contados en el rudimentario modo que era habitual en la época, es decir, el tiempo aproximado que se demoraba en rezar tres credos.

Según las crónicas de ese tiempo, el maremoto se produjo una media hora más tarde.

La Iglesia Católica salió entonces a la palestra a explicar que la catástrofe se debía a la impiedad de los limeños, y éstos, ni lerdos ni perezosos se arrepintieron rápidamente de sus pecados y se volcaron masivamente a las iglesias y procesiones apresuradamente convocadas.

Las cuatro causas que invocó la Iglesia en su momento para explicar la génesis del sismo fueron:

1. la injusticia con los pobres;
2. la codicia y la usura;
3. la lujuria;
4. la vanidad de las mujeres con sus escandalosos vestidos.

Lo más gracioso del caso es que lo único que la autoridad eclesiástica atacó de modo efectivo, fue precisamente lo más inocente, es decir el cuarto punto.

Y así fue que tres meses más tarde, cuando ya la vida volvía a su ritmo normal, el Cabildo Eclesiástico dispuso que todas las mujeres usasen prendas de vestir que las cubrieran hasta los pies, y con mangas que debían llegar hasta las muñecas.

Una muestra de lo «altamente impúdicos» que eran los trajes en la época de la Colonia puede observarse en la foto que ilustra el post, y que fue tomada en una de las añoradas Misiones Viandantes, en una sala del Museo Histórico Provincial de Santa Fe Brigadier Estanislao López.

Ahora bien, como ya les adelanté, hoy en otras religiones, el tiempo parece haberse detenido, y para demostrarlo, tenemos la reacción de la alta jerarquía religiosa iraní, personificada en el Hojatoleslam Kazem Sedighi, quien según la prensa de ese país aseguró en este mes de abril de 2010, que:

«Many women who do not dress modestly … lead young men astray, corrupt their chastity and spread adultery in society, which (consequently) increases earthquakes,» [Muchas mujeres que no se visten con modestia…. hacen que los hombres jóvenes se descarríen, corrompen su castidad y diseminan el adulterio en la sociedad, lo cual (consecuentemente) aumenta los terremotos»]

Esto sería divertido si no fuera además de absurdo, perverso. Porque vean ustedes cómo los hombres son «conducidos al pecado» por las mujeres ¿Qué pasa con ellos, no tienen libre albedrío? ¿No pueden elegir por sí mismos cometer o no los adulterios?

Bueno, pero dejando esta protesta debidamente asentada, volvamos a lo nuestro: la Geología en su relación con las religiones.

Y hay aquí una interesante consecuencia, que perdura sutilmente en nuestros días, aun en países que han dejado atrás el discurso religioso fundamentalista.

¿Cuál es esa secuela?

Pues la han visto en este mismo blog, donde en algunos comentarios se ha pretendido «responsabilizar» a los experimentos humanos de las grandes manifestaciones de la dinámica terrestre.

Todavía, de manera muy subliminal se sigue pensando en un universo regido por acciones humanas y reacciones, si no ya de los dioses, en todo caso de una Naturaleza vengativa y violenta, que responde con furia a los mínimos cambios que el hombre puede introducir en sistemas de una magnitud y una complejidad tal que lo pondrían en su muy modestísimo sitio, si no siguiera creyéndose el centro de la creación.

Algo de la información original relativa a la reacción eclesiástica la he tomado de la publicación:

Scarlett O’Phelan Godoy. 2007 La moda francesa y el terremoto de Lima de 1746
Bulletin de l’ institut Franςais d’ etudes Andines / 2007, 36 (1): 19-38 IFEA

Espero que este post les haya parecido tan interesante como entretenido me resultó a mí redactarlo, una vez más a instancias de Dayana, que me tiró la primera punta de la información histórica.

Un abrazo, y nos vemos el miércoles. Graciela.

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