Archivo de la categoría ‘Geología y mitos populares’
Minería: leyendas e historias reales.
La historia del desarrollo de la minería, en todo el mundo se entremezcla con mitos populares que le dan un sabor muy particular.
Hoy vamos a ver un poco cómo es que se descubrió el gran depósito de metales nobles de Potosí, y cómo se incorporó esa historia a la colección de leyendas mineras.
¿Qué dice la leyenda respecto al descubrimiento de la plata en Potosí?
Según se cuenta, en el año 1545, el indio Diego Huallpa, nacido en Chumbivillca, cerca del Cuzco, y sirviente del español Villarroel, salió de Porco a apacentar sus llamas en Potoc-unu, zona plana y cenagosa que se encuentra a los pies de lo que hoy se conoce como Cerro Rico o de Potosí, y donde había de fundarse la ciudad de Potosí.
Debido a que no alcanzó a llegar a los ranchos de la Cantería, por lo avanzado de la hora, pasó la noche en el cerro de Potosí, cuyo nombre en quechua era Sumaq Urqu o «cerro hermoso».
Ese cerro no es una colinita cualquiera, sino que tiene una altitud aproximada de unos 4.800 msnm y forma parte del sistema andino, es decir que allí de noche el frío es intenso, y por tal razón, según se cuenta, Huallpa hizo fuego con paja y ramas de keñua, y al día siguiente observó que se había fundido el metal contenido en las rocas, y que la plata corría en abundantes hilos finos.
Siempre según esa historia transmitida de forma oral, Huallpa recogió un poco del material, y lo llevó a Porco donde, luego de someterlo a un proceso de fundición, comprobó que se trataba de plata absolutamente pura, con lo que inició un pequeño emprendimiento de explotación unipersonal.
Para hacer esta novela más sabrosa, no puede menos que aparecer un villano, que en este caso fue un compañero de Huallpa, llamado Guanea, quien quiso conocer el origen de la repentina riqueza del primero. Huallpa sólo le dejó conocer que extraía la plata en el cerro pero le negó toda otra información o participación en su bonanza, lo cual impulsó a Guanea a revelar el secreto de la riqueza de la montaña a los españoles.
¿Qué puede haber de cierto en esa leyenda?
Casi siempre todas las leyendas se basan en la tergiversación de hechos reales, de modo que es probable que el indio haya pernoctado en la montaña y haya debido calentarse con fuego, descubriendo así la presencia de la plata en las rocas.
Lo que en cambio es imposible, es que una fogata de leños haya fundido el mineral. Simplemente porque el punto de fusión de la plata supera los 2.000° C, temperatura que no se alcanza en un fuego improvisado. Lo más probable es que el fuego sólo haya servido para iluminar las rocas, haciendo brillar la plata presente en ellas. Y lo más seguro es que haya identificado de manera instantánea el tipo de metal de que se trataba, porque los antiguos pobladores habían estado siglos extrayéndolo. Sólo fue importante en esas circunstancias el hecho de localizar las vetas con precisión.
¿Qué consecuencias tuvo ese redescubrimiento?
A partir del momento en que los españoles tomaron conocimiento de la ubicación de las vetas, haya sido o no por los malos oficios de un entregador vengativo, se despertó su codicia, y el 1 de abril de 1545, un grupo de ellos, encabezado por el mismo capitán Juan de Villarroel a cuyo servicio trabajaba Huallpa, tomaron posesión del Cerro Rico, y fundaron el poblado de Potosí, que muchas veces designa también al propio cerro.
El nombre seleccionado tiene su explicación en otra versión también legendaria.
¿Qué otra versión de la leyenda se conoce?
Según este mito, mucho antes de la Conquista, el inca Huayna Cápac, que ya había oído hablar del cerro Sumaj Orcko, lo conoció por fin cuando fue llevado a las termas de Tarapaya para recuperarse de una enfermedad.
El inca, o tal vez uno o más de sus consejeros, tenía una larga experiencia minera, de tal modo que al observar las vistosas coloraciones que son propias de los óxidos de diversos metales, y la forma del cerro, sospechó que allí debían yacer ricos metales.
El rey ordenó entonces la extracción de minerales, pero cuando los mineros atacaron los filones, una voz grave y tenebrosa los asustó de tal manera que cayeron derribados. La voz era tan fuerte como el trueno, y saliendo desde las profundidades dijo en quechua: «No es para ustedes, los dioses reservan estas riquezas para los que vienen de más allá».
Fue tal el terror que ya no hubo manera de retomar el proyecto, y el inca abandonó el cerro, no sin antes rebautizarlo «P’utuqsi», que significa «truena, revienta o hace explosión». Éste fue el nombre que después cambió a Potojsí, y finalmente a Potosí.
Ahora bien, son numerosos los antropólogos e historiadores que asumen que esta variante de la leyenda fue generada por los propios españoles, con mucha posterioridad, para legitimar su manera de apropiarse de las riquezas del cerro, porque ellos y no otros serían los que venían «de más allá».
¿Cuáles son las explicaciones geológicas de la presencia de plata en Potosí?
Las vetas o cuerpos metálicos se forman en profundidad, a altas temperaturas y presiones, fundamentalmente en enclaves magmáticos, que pueden dar surgimiento a volcanes. La Cordillera de los Andes tiene extensas regiones volcánicas a las que Potosí no es ajeno.
Los metales originalmente fundidos en los magmas, pueden quedar por millones de años en las profundidades, o pueden ser movilizados hacia la superficie, formando filones o vetas más o menos cercanas a ella. Pero eso ya es una larga explicación que en parte adelanté en otros posts, y en parte será motivo de nuevas publicaciones en el blog.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post fue tomada por Guille en su viaje a Los Ángeles, más específicamente en el Museo de Ciencias Naturales del Condado de L.A.
Las gemas y sus supuestos poderes curativos.
Es muy común encontrar entre las «medicinas alternativas», numerosos anuncios acerca del «poder curativo» o como «talismán» contra las enfermedades, de las gemas. Bien vale la pena explicar el origen de esta susperstición popular.
¿Cuándo comenzó a difundirse esta creencia?
En realidad, tiene antecendentes desde la mismísima prehistoria, cuando todo acontecimiento que excedía el escaso conocimiento teórico de que se disponía, se explicaba con afirmaciones religiosas o mágicas. Así fue que se asumía que a determinadas similitudes fácilmente observables, correspondían relaciones de causa y efecto.
Ejemplo clásico es que se ofrecieran frutos rojos a los heridos, pensando que de ese modo repondrían la sangre perdida, también roja.
Con posterioridad, las civilizaciones antiguas comenzaron a suponer que los minerales de brillo intenso podian iluminar los intelectos, y así al infinito.
Pero el caso de las gemas como talismanes para prevenir enfermedades graves, o aun como agentes terapéuticos, data de la Edad Media, y desde entonces se ha perpetuado.
¿Con qué evento histórico se relaciona ese pensamiento mágico?
Hacia el año 1347, desembarcó en el occidente la peste bubónica, conocida también como peste a secas, o Muerte negra, responsable de una disminución de la población europea de entre 30 y 60%, según las diversas fuentes consultadas.
Según se cree, la peste llegó desde la India, llevada por los ejércitos mongoles, que avanzaron hacia el occidente, y que habrían llegado a sitiar la ciudad de Caffa (Génova). Fueron los fugitivos de ese sitio los que actuaron como vectores hacia el resto de Europa, y según las crónicas cuentan, ellos habrían adquirido la enfermedad porque los mongoles les arrojaban a través de catapultas, cadáveres infectados con la peste.
¿Cuál es la verdadera explicación?
Hoy se sabe, que más allá de la atractiva truculencia de la idea de cadáveres portadores de una muerte espantosa, arrojados por el aire, eran en realidad las pulgas las que albergaban el bacilo causante de la enfermedad. Y esas pulgas eran transportadas por las ratas, que convivían con los humanos, haciendo la transferencia necesaria; o bien, y peor aún, servían de alimento a los campesinos sitiados durante la hambruna de la guerra.
Lo concreto es que la peste se esparció por Europa entre 1347 y 1460, en sucesivos pulsos, diezmando a la población al causar millones de muertes.
Lo llamativo es que las clases pobres morían por las calles en números siempre crecientes, mientras que las clases más ricas sobrevivieron en su gran mayoría.
Por otro lado, por ese entonces, la riqueza se ostentaba entre otras cosas, a través del uso de piedras preciosas y gemas en general, y esa coincidencia entre el uso de gemas y la relativa escasez de muertes entre los ricos, llevó a concebir la idea de que eran las piedras preciosas las que actuaban como talismanes protectores contra la peste. Más tarde, cuando la peste decayó, se las consideró protectoras contra otras enfermedades.
Sin embargo, las causas de la escasa cantidad de muertes entre los poderosos se relacionaban en realidad, no con las piedras sino con los siguientes factores:
- En primer lugar, los ricos eran muchísimos menos, de modo que naturalmente siempre serían también menos sus muertes.
- Ante los primeros episodios que señalaban un brote de la epidemia, los ricos podían huir hacia otros sitios de sus extensas posesiones, lo que les estaba vedado a los pobres, atados a su pequeña concesión de labranza.
- Los ricos que se enfermaban, eran tratados en el interior de sus castillos, y sus muertes, que nunca acontecían en las calles, podían fácilmente atribuirse a otras causas; lo que se hacía para evitar el pánico entre los sirvientes, que de saber de qué había muerto el señor, habrían abandondao masivamente sus ocupaciones.
- Los palacios estaban algo más alejados de las tierras labrantías, establos y galpones donde pululaban las ratas, que las casas de los pobres.
- No eran los señores los que manipulaban los alimentos crudos, como cereales u hortalizas que eran visitados asiduamente por las ratas.
Por todas estas causas absolutamente lógicas, morían los pobres en cantidades ingentes, pero no los ricos, que casualmente se adornaban con gemas y piedras preciosas. Así surgió el mito de los poderes medicinales de las piedras.
¿Qué otras consecuencias sobre las costumbres populares tuvo esta creencia?
El anillo de bodas, adornado en lo posible con un diamante, surge de la misma superstición. En efecto, el diamante, la más cara de las piedras preciosas se constituyó, en la creencia popular, en el más poderoso de los talismanes. Por eso, los caballeros debían regalárselos a sus novias como medida de protección contra todos los males, salvo el casamiento, claro.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post fue tomada por el Pulpo en el Museo de Ciencias Naturales de Los Ángeles.
Leyendas de las esmeraldas.

Tal como les prometí el lunes pasado, hoy hablaremos de las leyendas y mitos relativos a las esmeraldas colombianas y su explotación.
¿Qué leyendas indígenas se relacionan con los yacimientos de esmeraldas?
Los indígenas de la zona donde se encuentran hoy los yacimientos de esmeraldas de mejor calidad del mundo, se denominan Muzo y a ellos se debe hoy el nombre de todo el distrito.
Los Muzo tienen una leyenda en la que las esmeraldas son protagonistas, y que explica el origen de los picos granÃticos de Fura-Tena, uno de los cuales alcanza los 625 m por encima del Río Minero. Estos picos se encuentran a unos 40 km de la mina Coscuez.
Según la leyenda aborigen, los hijos del dios de la montaña eran Fura, el príncipe, y la princesa Tena. Su padre les otorgó la riqueza en forma de abundantes venas de esmeralda, una de las cuales era sagrada y no debía ser explotada con las demás. Sin embargo, un demonio llamado Zarv indujo a la princesa a tomar piedras de la vena prohibida,
Cuando ella y el príncipe intentaron extraer las esmeraldas malditas, el dios los convirtió en los dos picos graníticos, y el Río Minero, a su vez, resultó de las lágrimas de arrepentimiento que desde entonces derraman.
¿Qué dicen las leyendas posteriores a la colonización, respecto al descubrimiento de los yacimientos de esmeralda?
Hay dos versiones diferentes, ambas lo bastante pintorescas como para comentarlas aquí. Pero antes, permítanme comentarles el verdadero contexto histórico.
En 1538, el capitán español Luis Lanchero había comenzada la primera campaña para avasallar a los Muzo, pero se vio obligado a retroceder por la heroica resistencia de los nativos. Durante la retirada, de una de las dos maneras que la leyenda narra y que veremos más abajo, los españoles descubrieron la existencia de esmeraldas en la región.
Ese hallazgo fortuito determinó que la corona española iniciara nuevos intentos de conquista a lo largo de los años, siempre sin éxito, hasta que trajeron en 1558, dos «armas» novedosas: tribus aliadas a los españoles, y enemigas de los Muzo, y feroces perros de presa que aterraron a los indígenas, y determinaron su conquista final.
No mucho después, los españoles descubrieron la ubicación de la mina de Coscuez- así denominada en honor a una antigua princesa india- que los locales explotaban desde hacía muchos años.
El costo de este descubrimiento fue pagado obviamente por los indios, que fueron explotados como esclavos en las extracciones mineras, hasta el extremo de su muerte por consunción. Por otra parte sucumbieron también a las enfermedades contagiosas que trajeron los europeos, y contra las cuales los nativos carecian de defensas naturales, porque eran desconocidas en el nuevo mundo.
La pérdida masiva de mano de obra esclava determinó un largo intervalo de abandono de las extracciones, que se retomaron en tiempos más modernos, con la llegada de empresas mineras extranjeras.
Como una tardía compensación que yo llamo justicia poética, Lanchero, que había sido herido en la primera campaña, murió por la infección en esa herida, que nunca dejó de atormentarlo en más de 20 años, pues nunca cerró del todo, y terminó gangrenándose hacia 1562.
¿Cuál es la versión más conocida del descubrimiento de esmeraldas por parte de los españoles?
Como adelanté más arriba, los españoles descubrieron por azar la existencia de esmeraldas en la región. Según la versión más extendida, el hallazgo se debió a que en la retirada cazaron pavos silvestres, en cuyo estómago encontraron esmeraldas de gran pureza. De resultas de ese hallazgo, «presionaron» -prefiero no indagar cómo- a los indios para que les indicaran el lugar de origen de las gemas.
¿Cuál es la versión asumida por las empresas que explotan las esmeraldas?
La versión que la empresa Coscuez hizo suya, es la que ilustra el cuadro que fotografié para ustedes en la sede misma de la firma, y que encabeza el post. Según esta historia, uno de los caballos de la tropa en retirada comenzó a renguear lastimosamente, y cuando el soldado que lo montaba se bajó a observar la causa de su molestia, encontró metido en su casco, una esmeralda de gran talla y pureza. Lo que pasó después según esta historia, fue el descubrimiento de los depósitos naturales, en función de una exhaustiva búsqueda en el lugar.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post corresponde a un cuadro que se encuentra en la empresa Coscuez Emeralds, que talla las esmeraldas en Cartagena de Indias.
El mito de las Montañas Superstición, en Estados Unidos.
Este post de hoy contiene bastante información científica muy específica, pero si sólo les interesa la parte anecdótica que es muuuuyyyy jugosa, no tienen más que buscar las preguntas que hacen referencia a ellas, y saltar el resto. En otras palabras, no se dejen asustar por los términos muy geológicos, y sigan leyendo más abajo, porque me juego a que les va a gustar.
¿Qué relata el mito popular respecto a Superstition Mountains?
Según la leyenda, en algún momento en la década de 1870, un hombre llamado Jacob Waltz habría descubierto una gigantesca mina de oro dentro de estas montañas. La mina se conoce como «La mina de oro del alemán perdido» (Lost Dutchman’s Gold Mine), ya que ésa era la nacionalidad de Waltz, quien guardó el secreto de la ubicación del yacimiento hasta su lecho de muerte.
Aquí permítanme una digresión, la palabra Dutchman es una deformación fonética de «Deutschmann», palabra con que los alemanes se designan a sí mismos.
Según las distintas fuentes, el secreto del alemán murió con él, o bien fue revelado a una única persona, que sin embargo no pudo encontrar el tesoro de la tierra.
Muchas expediciones se llevaron a cabo para buscar el oro, pero ninguna tuvo éxito, ya que según el mito, los espíritus de la gente que murió ejerciendo la actividad minera, mueven el yacimiento de lugar, y mantienen la montaña bajo su embrujo.
Además, los nativos americanos se refieren también a ciertas criaturas que cuidan la mina, a las que llaman Tuar-Tums («Little People» o gente pequeña, como se llama en Estados Unidos a los enanos) y que según cuentan, viven en cuevas y túneles.
Algunas comunidades apaches creen también que en esas montañas se encuentra la entrada al infierno.
¿Dónde quedan las Superstition Mountains (Montañas Superstición)?
Las Montañas de la Superstición conocidas también como Montañas Superstición a secas, y popularmente como «Las Supersticiones», constituyen una cadena situada en Arizona, aproximadamente 48 km al este del área metropolitana de Phoenix.
Según los reportes históricos, el primer europeo que la reconoció fue un explorador italiano llamado Fray Marcos de Niza, quien la mencionó ya en 1639.
La cordillera exhibe un clima desértico, con temperaturas altas en el verano, especialmente en la parte más baja, que es la occidental, donde en consonancia con la leyenda, hay un parque denominado Parque Estatal The Lost Dutchman.
¿Cómo están conformadas geológicamente las Montañas Superstición?
Las Montañas Superstición forman parte de la Provincia Geológica conocida como Basin and Ranges (Cuencas y Sierras) que ocupa gran parte del oeste norteamericano.
Su límite occidental en los Estados Unidos es la escarpa de falla de la Sierra Nevada, y se extiende por más de 800 km hasta limitar por el este con la Falla Wasatch, la meseta de Colorado y el Rift del Río Grande.
Por el norte llega a la Meseta de Columbia, y por el sur sus límites son más imprecisos, aunque se suele mencionar el Cinturón Volcánico Trans-Mexicano.
Son sus rasgos más comunes, la presencia de numerosas cuencas endorreicas, lagos efímeros, y mesetas y valles, bordeados por montañas.
Geológicamente se pueden hacer algunas observaciones relativas a la génesis de la cadena, que está sin embargo todavía en discusión, ya que no hay acuerdo absoluto entre los diversos investigadores que se ocupan del tema.
Un presupuesto bastante generalizado es que la topografía general del área es resultado de procesos de extensión y adelgazamiento de la litósfera, a favor de fallas normales, que en su conjunto provocan un «escalonamiento» que se manifiesta en las formas tectónicas definidas como horsts y grabens (pilares y fosas), rasgos que estudiaremos en detalle en futuros posts.
Como todo proceso geológico que se precie, la causa del fallamiento extensional y su consecuente adelgazamiento litósferico tendría que ver con el cizallamiento a lo largo de la Falla de San Andrés, que por supuesto, ocurre a lo largo de un contacto entre placas. (¡¿cuándo no?!)
Contacto que además se relaciona con el elevado flujo de calor interno que caracteriza todo el oeste de los Estados Unidos (vayan si no, a ver el parque Yellowstone), y que al provocar un descenso en la densidad de la litósfera, facilita su alzamiento isostático (anoten otro tema que veremos en detalle en otros posts) y la deformación extensional.
Si ahora juntamos las fallas extensionales y el sobrecalentamiento, ¿qué esperan que suceda?
Pues sí, un ascenso de fluidos que generarán por un lado metamorfismo, y por el otro, obviamente procesos ígneos, que en la zona se manifestaron a través de vulcanismo en tiempos pasados (y no tan pasados). Veamos un poquito de esa evolución volcánica, pero para no hacer la cosa tan tediosa, no vayamos tan atrás en el tiempo, sólo pensemos en los últimos 65 millones de años, es decir en la era Cenozoica, cuando ya mucho de la agitación orogénica Mesozoica era apenas un recuerdo.
Toda la historia cenozoica de Arizona puede resumirse medianamente bien según cuatro etapas, si seguimos el criterio de Gary Huckleberry, un reconocido investigador del área.
Esas etapas son:
- Quietud Eocena.
- Vulcanismo masivo calco-alcalino del Oligoceno tardío- Mioceno temprano, y sedimentación asociada.
- Perturbación conocida como Basin and Range, y relleno de cuenca asociado, durante el Plioceno.
- Desarrollo de incisión de corrientes y evolución de valles y terrazas de los ríos principales, durante el Pleistoceno medio.
En la porción sur de Arizona, la parte media del Terciario se caracteriza por grandes centros volcánicos, entre los que se cuentan las manifestaciones silícicas de las Superstition Mountains, cuya edad se estima entre 29 y 15 millones de años.
También se formaron sedimentos de entre 1.500 y 3.000 metros de espesor constituidos mayormente por fanglomerados, depósitos fluviales y lacustres.
Luego de este pulso volcánico del Terciario medio, se produjo un tectonismo que afectó a los fanglomerados, que aparentemente se habrían deformado singenéticamente (es decir casi simultáneamente con su formación).
El estilo tectónico sufrió un cambio entre los 15 y 10 millones de años, cuando se instaló un sistema de grandes fracturas causadas por un campo extensional de dirección este-oeste.
Las fracturas resultantes, de rumbo norte sur, habrían sido las vías de ascenso para los líquidos mineralizantes, con contenido aurífero.
¿Tiene alguna explicación el mito mismo?
Si bien es cierto que la zona es aurífera y ello justifica en alguna medida cientos de mitos y leyendas, ésta en particular tiene más que ver con las características de su personaje central, que habrían alimentado la imaginación popular.
Jacob Waltz era originario del antiguo territorio prusiano, e inmigró a los Estados Unidos alrededor de 1840, llegando a establecerse cerca de St. Louis, Missouri o Natchez, Mississippi.
Luego del descubriminento de oro en California en 1848, se habría unido al grupo de los 49s, que ya les comenté en otro post, para dirigirse hacia el oeste, en busca del preciado metal. Poco se conoce de su vida, salvo que se convirtió en ciudadano de los Estados Unidos en Los Ángeles en 1861.
Al año siguiente, y con 52 años de edad, Waltz llegó al estado de Arizona, en épocas en que los apaches defendían todavía ferozmente sus tierras, razón por la cual, para mayor seguridad, muchos buscadores viajaban con un socio, que en el caso de Waltz habría sido un tal Jacob Weiser.
El nacimiento de la leyenda se debe a que Jacob Waltz apareció en Phoenix alrededor de 1870 con muchas bolsas de oro. Se emborrachó, gastó dinero a manos llenas y presumió acerca de su gran hallazgo de oro, al que mencionaba como la mina de oro más rica del momento, y de la que estimaba que valía millones de dólares.
Nunca reveló el lugar del hallazgo, pero sugirió que era en las Superstition Mountains, de donde muy pocos hombres regresaban por entonces, aunque a lo largo del camino se recuperaron numerosos restos humanos mutilados y decapitados, probablemente debido a que las Supertitions eran tierrra sagrada para los apaches, que como tal la defendían.
Luego de esos días de rápida dilapidación de su fortuna, Waltz vivió de manera muy modesta hasta su muerte acontecida el 25 de Octubre de 1891 a la edad de 81 años, y en aparente pobreza.
La leyenda comenzó después de esa muerte, en parte debido a que la señora E. W. Thomas, antigua dueña de la Heladería de Thomas en Phoenix, quien había cuidado al Dutchman hasta su muerte, cerró su negocio y se embarcó en una larga búsqueda de la mina de oro perdida en las Superstition Mountains.
Nunca fue encontrado el oro del Dutchman, aunque cientos de personas intentaron la búsqueda en los más de cien años transcurridos desde entonces.
Hoy se especula con que Jacob Waltz nunca encontró una mina de oro, sino que simplemente robó algo de oro o lo ganó en apuestas, y por eso una vez terminado no tuvo acceso a más.
A lo sumo se piensa que podría haber encontrado un poco del legendario oro de los Peralta.
¿Qué es el oro de los Peralta?
Ésa es otra leyenda más antigua aún, según la cual, dos ricos terratenientes mexicanos llamados Peralta habrían financiado muchas expediciones en el territorio de Arizona (que hasta 1948 pertenecía a México) y eventualmente habrían descubierto un depósito muy rico de oro en las Superstition Mountains.
Ese oro habría sido enviado a México en trenes de mulas, que fueron interceptados por los apaches, que desinteresados en el valor del mineral, lo habrían abandonado en el lugar, donde Waltz podría haberlo encontrado años más tarde.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente, porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de Imágenes Google, que me direccionó a este sitio.
Mitos sobre la forma del planeta Tierra. Parte 2.
Este post es la continuación del de la semana pasada, de modo que deberían ir a leer la primera parte antes de adentrarse en ésta de hoy.
En el post anterior contesté a las siguientes preguntas:
¿Qué creían los hindúes?
¿Qué forma atribuía a la Tierra la civilización griega?
¿Cómo veían la Tierra en la Edad Media?
¿Qué decía el Popol Vuh?
¿Qué pensaban los hebreos?
¿Y qué creían los indígenas de América del Norte?
Hasta aquí llegó la primera parte del post. Ahora veremos las respuestas a las siguientes preguntas:
¿Cuándo se habló por primera vez de una tierra esférica?
Aunque puede parecer mentira y aunque haya debido redescubrirse muchos siglos después, ya Platón lo hizo en la antigua Grecia, muy a pesar de toda la compleja mitología imperante.
Por cierto, este filósofo es el primero que deja algún registro histórico, pero es muy probable que también en otras culturas haya habido quienes sentaran las bases de ese conocimiento.
Después muchas veces, antes del descubrimiento de América, hubo voces que anunciaron la redondez de la Tierra, como el propio Eratóstenes, que hasta llegara a medir su circunferencia, como les contaré en otro post.
¿Cómo dedujeron los antiguos estudiosos que la Tierra era aproximadamente esférica?
Observando y analizando básicamente lo siguiente:
- la forma de la sombra que la Tierra proyecta sobre la luna durante los eclipses.
- la forma en que dejan de verse los barcos al alejarse en el mar, desapareciendo su base, y sólo al último sus mástiles. Eso sólo es posible en una superficie curva, pues en un plano el cuerpo entero se va empequeñeciendo progresivamente hasta que se deja de ver.
- la comparación con otros cuerpos visibles en el espacio.
- la especulación teórica respecto a «la forma más perfecta».
¿Cuándo se probó definitivamente?
El argumento irrefutable estuvo constituido por los viajes de circunnavegación del S XVI. Y mucho más acá, los viajes espaciales que nos permitieron por fin conocer la forma real del planeta.
¿Es de verdad esférica la Tierra?
No, no lo es, muy por el contrario tiene una forma única de la cual hablaré en un post que probablemente será el del lunes que viene.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio y no conozco al autor.
