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Propiedades de los minerales, que dependen de la luz. El color. Parte 1
Este post es la continuación de una de las líneas de conocimiento geológico que tengo en progreso en el blog. Les recomiendo ver todos los posts anteriores para seguir la ilación de este tema.
El cuadro que ilustra el post es un recorte del que les presenté hace ya bastante, al iniciar el análisis de las propiedades macroscópicas de los minerales. Y ése es precisamente, el post por donde deberían comenzar su repaso.
Como podrán ver, son bastantes las cualidades que resultan de la incidencia de la luz sobre un mineral, y por eso mismo, las iremos separando en distintos posts, porque quiero que las conozcan con alguna profundidad.
Hoy comenzaremos con la más simple, aunque no la más determinativa, es decir el color.
¿Por qué el color no es determinativo?
Por razones que veremos un poquito má¡s abajo, no siempre el color es constante en los minerales, sino que muchas veces cambia de un ejemplar a otro aun dentro de la misma especie. Por ese motivo, el color es una propiedad que puede ser orientativa, pero casi nunca alcanza por sí misma para definir de qué mineral se trata.
¿Qué es el color?
Son múltiples las acepciones que puede tener la palabra color, según se la utilice para definir la calidad de una voz, o el carácter de una nota periodística, por mencionar sólo algunos de sus significados.
Pero en nuestro caso, son solamente dos los fenómenos que nos interesan para referirnos a los minerales y su color.
Esos dos fenómenos son: el puramente físico, que alude al comportamiento del material respecto a una luz incidente sobre él; y el fisiológico, que no es otra cosa que la manera en que el ojo humano percibe ese comportamiento.
Por eso es que en esta situación hay tres elementos involucrados: el objeto iluminado, en este caso un mineral; la luz que incide sobre él, (salvo para casos particulares, usaremos la luz blanca y de preferencia, natural) y el sujeto que observa y percibe un determinado estímulo en su órgano visual.
¿Cómo se explica el fenómeno físico?
Cuando la energía se transmite en forma de ondas, provoca distintas fenómenos según sea la longitud de onda (lambda) involucrada. En el esquema que se presenta en la figura 1, lambda se expresa en Amstrongs, es decir la diezmillonésima parte del mm.
Allí puede observarse, que dentro del espectro electromagnético, sólo una muy pequeña porción -aquélla comprendida entre 3.900 y 7.500°, que se ve en el recorte a la derecha del dibujo- corresponde a la luz visible para el ojo humano.
Por encima de estos valores aparecen la radiación infrarroja, y las ondas cortas y largas de radio. Las radiaciones de menor longitud de onda, en cambio, comprenden la luz ultravioleta y los Rayos X y Gamma.
Dentro del campo de la luz visible, a su vez, a cada longitud de onda, corresponde una sensación óptica diferente, que se denomina color, y que va cambiando sutilmente de un rango a otro hasta abarcar los siete colores clásicos del espectro que son: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.
De estos, tres son los colores primarios: rojo, azul y amarillo, resultando los demás de sus combinaciones, o de las gradaciones entre ellos. Conviene resaltar que según alguna bibliografía, los colores primarios serían el rojo, el verde y el amarillo, pero esto responde en realidad a los principios de la fotografía y sus derivados.
Volviendo ahora a nuestros minerales, debemos agregar que cuando la luz blanca hace contacto con un objeto, parte de la energía se refracta, parte se absorbe, y parte es reflejada. Precisamente de la cantidad y calidad de la luz reflejada, depende el color que se aprecia en un objeto, en este caso, el mineral analizado.
El gráfico de la figura 2 corresponde a las curvas de reflectancia para objetos que se visualizan como rojos o amarillos.
Puede observarse que en cada caso, los porcentajes de luz reflejada son máximos para las longitudes de onda correspondientes a los colores involucrados. Los cuerpos y materiales que presentan esa capacidad para seleccionar qué parte del espectro reflejan de manera dominante, son denominados «cromáticos».
Pero existen otros cuerpos que no son tan selectivos, sino que actúan de la misma manera ante todas las longitudes de onda del espectro luminoso. Esos materiales se conocen como «acromáticos», y algunos minerales también los son.
Así, pues, los objetos blancos reflejan casi el 100% de toda la luz receptada, a lo largo de todo el espectro visible.
Los negros, en cambio, absorben casi toda la luz y los grises, aproximadamente reflejan y absorben en igual proporción.
En resumen, en estos casos, el monto de luz reflejada en los tres casos, es igual para todas las longitudes de onda, razón por la cual los colores visibles resultantes (negro, blanco y gris) son considerados «neutros».
¿De qué factores depende el color visible en los minerales?
El principal factor determinante del color de un mineral es su composición química, no obstante hay también otras circunstancias que pueden modificar ese color básico, a saber:
- La captura en la red atómica, de algún o algunos elementos conocidos como cromóforos porque confieren color a los cuerpos en los que se incorporan. Ejemplos son el cromo, que colorea normalmente de verde, o el hierro que es el responsable de la coloración violeta de los cuarzos que por esa razón se constituyen en amatistas.
- La presencia de inclusiones muy finamente divididas que quedan incorporadas en la red.
- Las deformaciones estructurales de la red, que definen ángulos de incidencia de la luz entrante distintos de los habituales, y por ende, la reflexión de la luz (que define el color visible) ocurre también según ángulos con algún corrimiento a lo largo del espectro.
- La presencia de pátinas superficiales que enmascaran el color real del mineral.
¿Cómo se clasifican los minerales según el color?
Según hemos visto más arriba, los minerales pueden tener colores únicos o múltiples para cada especie. Eso define su clasificación en idiocromáticos y alocromáticos.
¿Qué es un mineral idiocromático?
Es aquél que siempre ostenta el mismo color, en todos los posibles ejemplares. Por tal razón, en este caso, el color no es solamente importante sino determinativo.
Ejemplos clave son la azurita, que precisamente toma su nombre del color que siempre presenta, o la amatista que sólo es tal cuando tiene colores violetas. Muchos minerales metálicos son idiocromáticos, pero la gran mayoría de los restantes no lo son.
¿Qué es un mineral alocromático?
Todo el resto de los minerales, que presentan variedades de colores, y en los cuales, por ende, definir el color es de escasa ayuda para la determinación de la especie, se conocen como alocromáticos.
En esos minerales, se recurre a otra propiedad que definiremos en otro post, y que se conoce como raya.
¿Qué términos son aceptables para describir el color de los minerales?
Todos aquéllos que no impliquen en sí mismos una comparación. Es decir que se deben evitar las adjetivaciones.
Se aceptan términos como rojo, verde, amarillo, pero no nombres fantasiosos como rojo mambo o verde esperanza, azul cielo, o amarillo patito.
¿Hay alguna forma más objetiva de definir el color?
Sí que la hay, pero debo reconocer que no es de uso corriente para los minerales, aunque es imprescindible en las descripciones de sedimentos y sobre todo suelos.
De todos modos, para describir nuevos hallazgos, puede recurrirse a este método, que se toma prestado de las artes plásticas, y que se conoce como Tabla de Munsell.
La segunda parte de este post será dedicada específicamente a explicar las características y el uso de la tabla Munsell de color.
Bibliografía:
Argüello, Graciela L. 1997. Cuadernillo didáctico sobre el tema COLOR DEL SUELO, para uso de los alumnos de Pedología de la U.N.C. 11 páginas.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
¿De dónde salen los extraños nombres de las eras geológicas? Parte 2
Este post es continuación del del último lunes de octubre, y estaba pensado para el dia 4, pero se vio demorado porque intercaló otro de ingente actualidad, la tormenta Berta.
Es decir que si no han visto la primera parte todavía, eso es lo primero que deberían hacer, para acomodarse en la línea de largada de éste.
En la primera parte he respondido las siguientes preguntas:
¿A qué se refieren los nombres de los eones ?
¿A qué se refieren los nombres de las eras?
A partir de aquí comienzan los nuevos contenidos, pues.
¿De dónde salen los nombres de los períodos?
A medida que nos adentramos en el cuadro, el origen de las denominaciones comienza a hacerse más ecléctico, ya que algunas veces hace referencia a lugares donde se encuentran las mejores exposiciones de los materiales de ese tiempo, o a las etnias y tribus antiguas que ocuparon esos lugares; mientras que otras veces se usan nombres que evocan los rasgos característicos de los materiales implicados.
¿Cuál es el origen de la denominación de los periodos de la era Paleozoica?
Dentro de la era Paleozoica, hay seis periodos, a saber:
Cámbrico, que se describió originalmente en Gales, cuyo nombre durante el Imperio Romano era Cambria.
Ordovícico, aquí se da el caso de utilización del nombre de una de las tribus celtas que ocuparon alguna vez Gales, y que era en este caso, la de los ordovicios.
Silúrico: se acuñó en recuerdo a otra de las tribus celtas, la de los siluros. Este nombre, sin embargo fue y vino varias veces a lo largo del tiempo, ya que durante la primera mitad del siglo pasado, el periodo se denominaba también Gotlándico, señalando las muy buenas exposiciones de formaciones de esa edad en la isla de Gotland (Tierra de Dios) , perteneciente a Suecia. Durante mucho tiempo, ambos nombres coexistieron, y según la nacionalidad de los autores de los diversos trabajos de investigación, resultaba privilegiado uno u otro nombre. Finalmente el término Gotlándico cayó en desuso, y hoy no figura en el cuadro ICS de la Comisión Internacional de Estratigrafía, vigente en su forma del año 2009.
Devónico: se refiere al condado de Devonshire en Inglaterra.
Carbonífero, que en alguna bibliografía todavía aparece como Carbónico: Éste es un ejemplo, donde la palabra elegida alude a una característica distintiva del período: la profusión de yacimientos de carbón, resultantes de la gran riqueza florística de ese momento geológico. Aquí me voy a permitir una digresión: muchos autores insisten en el uso de la palabra Carbónico, porque resulta más nemotécnica, por imitar la terminación de todos los demás nombres de los periodos del Paleozoico; no obstante, el nombre más correcto es Carbonífero, ya que la terminación latina ferre significa portar, cargar o llevar, que es precisamente la característica de los materiales de ese periodo. Ellos no están «hechos de» carbón, sino que a veces lo contienen.
Pérmico: en alusión a la provincia rusa de Perm.
¿De dónde salen los nombres de los periodos del Mesozoico?
Desde el más viejo al más nuevo, los períodos mesozoicos son tres:
Triásico: esta palabra procede del alemán Trias, derivado a su vez de idénticos términos en latín y griego, todos los cuales significan formado por tres partes. Ese nombre fue acuñado por un geólogo alemán, Friedrich August von Alberti, (1795-1878) quien en 1834 lo aplicó a un conjunto de tres grandes series sedimentarias, correspondientes al periodo en cuestión.
Jurásico: esto ya se los conté antes en otro post, bastante detalladamente, de modo que ahora me limitaré a repetirles que esta palabra deriva de los Montes Jura, en Europa.
Cretácico: también en otro post les dije que hay quienes lo llaman Cretáceo, y les expliqué por qué. Pero hoy digamos que cualquiera de ambos términos hace alusión a los depósitos de creta que son propios de ese tiempo.
¿Y los nombres de los periodos de la era Cenozoica?
Esto sí que da tela para cortar, porque se ha venido modificando una y otra vez en la última década.
Alguna vez fueron considerados sólo dos períodos cenozoicos: el Terciario y el Cuaternario. Pero ahora, la última versión de la ICS de 2009, menciona tres: Paleógeno, Neógeno y Cuaternario.
Como luego vienen otras preguntas relativas a los otros nombres, aquí me limito a decirles que Paleógeno significa «de generación antigua», mientras que Neógeno indica «de nueva generación», y con esos términos se alude a las edades relativas de ambos periodos.
¿Qué pasa hoy con el nombre Terciario ?
El nombre Terciario ha desaparecido de la Carta internacional, en la década del 2000, porque era en realidad una herencia de aquella vieja nomenclatura que les comenté el lunes pasado, y actualmente ha perdido todo su sentido por falta de contexto.
Sin embargo, muchos geólogos se toman su tiempo para adecuarse al cambio y todavía hoy se lee Terciario en publicaciones recientes. Asumo que llevará un tiempo todavía hasta que la palabra desaparezca del todo del vocabulario habitual geológico.
¿Qué puede decirse sobre el Cuaternario específicamente?
¡Ay, el Cuaternario! ¡¡¡¡Justo mi área de especialización, y viene a ser tan problemático!!!!
Ahora les explico por qué:
Veamos, para empezar, está el tema de su límite cronológico inferior que va y viene de un punto a otro, a medida que hay nueva información. Pero ese tema, ya lo he tratado en un post hace bastante tiempo, y hasta le dediqué un chiste en mis posts de humor, de modo que no lo repetiré aquí.
Después está la discusión respecto a la denominación más adecuada, que duró un par de décadas, hasta que se entronizó de manera definitiva, la que a mí entender fue- en su momento- la menos afortunada, es decir Cuaternario.
En efecto, Cuaternario significa exactamente «constituido por cuatro» así como binario significa » en dos partes». Pero… el cuaternario no está constituido por cuatro partes, sino solamente por dos (las épocas: Pleistoceno y Holoceno). Por ese motivo, y mientras existía el término Terciario (como tercero) la palabra adecuada parecía ser Cuartario, porque era la cuarta instancia o parte.
Esa discusión duró años, abarcando las décadas del 70 y 80, hasta que ganó Cuaternario, sin mucha lógica, pero casi premonitoriamente, porque hoy, al desaparecer el término Terciario, tampoco Cuartario tendría ningún sentido.
Y por si todo ello fuera poco, el Cuaternario murió y resucitó en el cuadro internacional.
En efecto, en la versión 2004, las dos épocas que constituyen el Cuaternario se incorporaron dentro del Neógeno, y el nombre Cuaternario recibió un certificado de defunción. No obstante, en la versión 2009, el nombre reaparece, y los periodos Cenozoicos pasan a ser los tres que ya expliqué más arriba.
¿Cómo se forman los nombres de las épocas?
Conviene señalar que ya más adentro del cuadro, no voy a explicar cada nombre, porque son cientos, pero es bueno indicarles que las épocas (en las que los periodos se dividen) pueden tener nombres propios como los ejemplos que les di para el Cuaternario, o simplemente ordenarse como Inferior, Medio y Superior, (o a veces sólo Superior e Inferior) entremezclándose ambos criterios en algunos periodos.
¿Y las edades, a qué deben su nombre?
Aquí los criterios son muy variables, y comprenden todas las posibilidades anteriormente mencionadas: alusiones a localidades, a rasgos, o a posiciones relativas como superior o inferior.
Pero bueno, ya creo haberlos confundido lo bastante, como para darme por satisfecha por hoy 😀
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de Imágenes Google.
La tormenta Berta.
Primero debo decirles que este post es una total irrupción en la programación original del blog, debida a la irresponsabilidad de la naturaleza, que no tuvo mejor ocurrencia que generar la noticia de Berta, pedazo de tormenta que dio que hablar.
De modo que si entraron a buscar la continuación del post relativo a los nombres de las eras, deberán esperar hasta el lunes 11, lo siento.
Y ahora sí, vayamos a Berta:
¿Qué es una tormenta intensa?
Este tema ya fue explicado en un post anterior y deberán recurrir a él para refrescar el concepto. Para eso les dejo el correspondiente link, para que vayan a hacer los deberes. Aquí solamente les recuerdo que los límites numéricos que definen si una tormenta es intensa o no, varían de una región a otra, según las características particulares del ambiente en cuestión.
¿Por qué se le dio nombre a esta tormenta?
Si bien ya estamos acostumbrados a que los huracanes sean bautizados, no siempre las tormentas intensas reciben un nombre propio.
En este caso, la razón para darle un apelativo no fue, como podría pensarse, su intensidad, sino que respondió a otros dos factores: su gran extensión que llegó a afectar simultáneamente a 7 provincias argentinas, por un lado; y por el otro, su duración que está ya superando las 48 horas ininterrumpidas de mal tiempo.
Las provincias que sufren a Berta son: Córdoba, La Pampa, Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Santiago del Estero y Corrientes.
¿Por qué se llamó Berta en este caso?
Porque se siguieron los lineamientos generales ya normatizados para denominar eventos meteorológicos como huracanes, tormentas tropicales, etc (tema del que haré un post en cualquier momento).
En esta situación particular, correspondía el uso de un nombre con la letra B, ya que la anterior tormente intensa recibió el nombre de Adán, y el orden alfabético es una de las estipulaciones.
¿Se pueden tomar algunas previsiones a la hora de realizar proyectos ingenieriles, que tengan en cuenta la posible ocurrencia de estos eventos?
Sí, por cierto, y en ese sentido se están diseñando (al menos en teoría) las obras desde hace algunos años.
Para eso se definen las que se conocen como «tormentas de diseño», vale decir aquéllas que caracterizan los eventos extremos esperables en una zona dada, y que se supone que deben ser resistidas sin daño por las obras ingenieriles y de infraestructura.
Lamentablemente, la urbanización en la gran mayoría de las grandes ciudades (en todo caso en todas las afectadas por Berta, por lo menos) es muy anterior al desarrollo de estos conceptos, y ha estado casi siempre librada a crecimientos espontáneos, o que responden solamente a objetivos económicos.
No obstante, hoy se pueden definir las llamadas tormentas de diseño a través del estudio estadístico de tres factores fundamentales que componen las llamadas curvas i-d-f, y que son: intensidad, duración y frecuencia del evento.
Otra vez debemos lamentarnos de que no en todos los casos se cuenta con datos completos de series lo suficientemente largas y sin interrupciones, como se requieren para la aplicación de la metodología. En efecto, mínimamente debe contarse con registros de detalle de no menos de veinte años. Y no siempre es ése el caso.
De cualquier modo, se pueden hacer presunciones en base a los datos disponibles, y obtener un cuadro más o menos ajustado a la realidad, a la hora de la planificación urbana.
Es decir que se trata más bien de la decisión política de atender a ellos o no. En otras palabras se debe optar entre privilegiar la economía de ciertos sectores, o el bienestar y seguridad de las personas.
¿Existe un sistema de alerta hidrológica temprana?
En nuestro país hay diversos centros dependientes del INA (Instituto Nacional del Agua) que centran su acción en diversas regiones, con distintas características, y tienen sus propios protocolos de alertas tempranas.
En la Provincia de Córdoba se cuenta con el CIHRSA (Centro de Investigaciones Hídricas de la Región Semiárida) que desde el año 1987 opera una red telemétrica para pronósticos hidrológicos a tiempo real, básicamente para la Cuenca del Río San Antonio.
Por cierto se pueden recibir alertas del comportamiento de esas inundaciones fluviales, pero los anegamientos urbanos escapan por completo a esa red, salvo cuando tienen relación directa con desbordes del Suquía, que atraviesa la ciudad.
¿Cuánto de los actuales efectos de las precipitaciones intensas pueden relacionarse con la actividad humana?
En el post relativo a los posibles efectos de los incendios sobre el sistema geomorfológico y los suelos, ya les advertí que esto podía suceder. Y eso es un ejemplo de intervención humana, porque los incendios fueron provocados.
También la deforestación para urbanizaciones, uso de la madera, o para avance agropecuario, suman sus propios inputs a sistemas en riesgo.
No obstante, hay registros de antiguos desbordes y anegamientos en tiempos muy anteriores a la era industrial, en todo el mundo. En otras palabras, como siempre digo, el hombre acelera y magnifica (o minimiza, a veces) determinados procesos, pero ellos sólo ocurren si las condiciones naturales están dadas para ellos.
¿Qué podría recomendarse en adelante?
- Planificación urbana basada en el conocimiento científico del comportamiento meteorológico e hidrológico natural.
- Exigencia del más absoluto control de las intervenciones en los ecosistemas, a través de estudios de evaluación de impacto.
- Actualización de los registros que permitan obtener la información requerida para una planificación racional.
- Mecanismos legales (sobre todo en el poder de policía) para reprimir las acciones como los incendios provocados y otras muchas que rompen los equilibrios de sistemas frágiles.
- Educación de toda la población acerca de su responsabilidad ciudadana respecto al ambiente.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela
La foto que ilustra el post procede de este sitio:
¿De dónde salen los extraños nombres de las eras geológicas? Parte 1
Si ustedes revisan un poco el cuadro cronológico que es una base fundamental de análisis para los geólogos, notarán sin dudas, que casi todos los nombres son bastante complicados, pero todos responden a una serie de normas y códigos ya establecidos, que es interesante conocer.
Para que puedan sacar todo el jugo a este post, les conviene ir primero a leer algunas aclaraciones generales respecto al tiempo y al cuadro mismo en sus correspondientes entradas.
Además, les hago notar que el cuadro que está ilustrando este post no es completo sino el más apretado resumen que puede hacerse, y será por otra parte cuestionado aquí mismo, como ya lo fue en los posts que he linkeado más arriba, y en uno de los cuales está el cuadro completo y más oficial de los existentes hoy.
¿A qué se refieren los nombres de los eones ?
Primero, noten que los eones no aparecen en este cuadro, y corresponden a la más externa y grande de las divisiones del tiempo geológico. Tanto es así, que todo el tiempo se incluye en sólo tres Eones formales: el Arqueano, el Proterozoico (antes incluidos en uno solo, conocido como Criptozoico) y el Fanerozoico, que comenzó hace aproximadamente 542 millones de años y se extiende hasta el presente.
Cada eón se divide luego en eras, y tanto unos como otras, reciben su nombre principalmente (pero no exclusivamente) por las características de las formas de vida que medraron en ellas. Por supuesto esos nombres derivan de las lenguas clásicas, el griego en este caso.
Ése era el caso originalmente al menos, pero en la última versión del cuadro, se introduce otro término, con otra raíz. Paso a explicarlo.
Cuando los nombres eran Criptozoico y Fanerozoico, los correspondientes significados eran vida oculta (de criptós= oculto y zoico, relativo a la vida) y vida visible (phaneros= visible), respectivamente, significando que en el primero de los casos, la vida había dejado tan tenues huellas que no podía describírsela con seguridad.
No obstante, a medida que se fueron identificando fósiles y/o registros asimilables a ellos- como los yacimientos de hierro de origen casi seguramente orgánico- la manifestación de organismos vivientes comenzó a ser cada vez menos oculta, y el nombre fue perdiendo rigurosidad, razón por la cual fue al fin reemplazado por esos otros dos términos en los cuales, Proterozoico significa vida primitiva y Arqueano es una derivación de archaikos que hace alusión a los «primeros tiempos», es decir algo muy antiguo.
Antes de pasar a las divisiones siguientes, las eras, debo aclararles que hay una denominación más, pero todavía de carácter informal para un eón todavía más viejo (entre 4.500 y 4.ooo millones de años atrás) al que se conoce como Hadeano.
Para evitar tal profusión de nombres, se acepta también que a todo tiempo anterior al Fanerozoico se lo llame Precámbrico, o tiempos Precámbricos, con lo que se señala que es todo el largo momento anterior a la primera de las eras del Fanerozoico.
¿A qué se refieren los nombres de las eras?
Ya les adelanté más arriba, que las eras también reciben sus nombres a partir del griego antiguo, y que los más recientes aluden a cambios notables en los seres vivos cuyos restos se conservaron como fósiles.
Las denominaciones resultantes para las eras del Fanerozoico son pues: Paleozoico (vida antigua) Mesozoico o era Mesozoica (vida intermedia) y Cenozoico (vida reciente o actual).
Aquellos lectores que han tenido oportunidad de bucear en los libros de texto de sus abuelos, se sorprenderán encontrando que por ese entonces, a las eras las llamaban según un simple orden de aparición, y así al Paleozoico se lo denominaba Era Primaria; al Mesozoico, Era Secundaria, y aparecían luego otros nombres que hoy designan no eras, sino divisiones dentro de ellas (es decir periodos), como el Terciario y Cuaternario, que nos darán bastante que hablar en la parte dos de este post.
Para los otros dos eones más antiguos, los nombres de las eras aluden a sus partes, es decir hay nombres como Paleoproterozoico, Mesoproterozoico y Neoproterozoico, y sus equivalentes para el arqueano (Paleo, Meso y Neo arqueano). En el último caso se suma también el término Eoarqueano, que quiere decir «el inicio de», ya que recordarán que Eo es el alba.
Si mi percepción no me engaña, a esta altura del campeonato, ya deben estar con ganas de tirarme con algo, o de tomarse un merecido descanso, de manera que las respuestas a las siguientes preguntas vendrán en el post del próximo lunes. Los espero, no me fallen que queda feo dejarlo a uno con la palabra en la boca.
En la continuación del post, (que por haber intercalado un tema de actualidad pasa al lunes 11 de Noviembre) responderé las siguientes preguntas:
¿De dónde salen los nombres de los períodos?
¿Qué pasa hoy con el nombre Terciario ?
¿Qué puede decirse sobre el Cuaternario específicamente?
¿Cómo se forman los nombres de las épocas?
¿Y las edades, a qué deben su nombre?
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Explicaciones sobre el surgimiento de la nueva isla en el Mar Arábigo
El martes 24 de Septiembre de este año, fue noticia el surgimiento prácticamente instantáneo de una isla en una zona que acababa de ser sacudida por un terremoto de magnitud 7,7 de Richter, es decir, bastante respetable.
Por supuesto, cuando pasan estas cosas, aparecen muchas voces con mensajes apocalípticos, razón por la cual no está de más intentar una aproximación más racional a la hora de interpretar el evento.
Para ser enteramente honesta, debo advertirles que mi análisis es fundamentalmente teórico, pues no he visitado el lugar como para dar un diagnóstico más completo. Pero después de todo, lo mismo hice con el «cráter» de Guatemala, y días más tarde, los expertos del lugar confirmaron mis presunciones, de modo que asumo el riesgo.
¿Cuándo, dónde y con qué características surgió esta nueva isla?
El evento tuvo lugar el pasado martes 24 de septiembre de 2013, frente a la costa de Gwadar, a una distancia de alrededor de un kilómetro hacia el interior del Mar Arábigo.
Su posición no es muy distante de la zona que una media hora antes se vio afectada por un terremoto de magnitud 7.7, cuyo hipocentro se localizó en la Provincia de Balochistán, al sudoeste de Pakistán.
La isla fue bautizada Zalzala Jazeera, que en árabe significa «Isla Terremoto», y su altura es de aproximadamente 30 metros, su longitud no supera por mucho los 90 metros, mientras que su ancho es de poco más de 60.
Tiene un terreno irregular, y comprende una parte de roca sólida, aunque está principalmente compuesta por sedimentos fangosos, de granulometría correspondiente a arena fina.
Un detalle muy importante es que hay en ella fracturas por donde escapa el gas metano, lo cual es un buen indicio de las causas asociadas en el fenómeno.
¿Por qué apareció tan súbitamente la isla?
Porque el sismo acontecido momentos antes fue el disparador de los acontecimientos que generaron su formación, y ya todos sabemos que los terremotos son fenómenos instantáneos y de corta duración.
¿Qué fenómeno pudo haberle dado origen?
La explicación más probable es que se trata de un volcán de lodo, vale decir de un pseudo volcán en realidad, ya que no necesariamente se relaciona con cámaras magmáticas donde la roca está fundida, sino más bien con yacimientos de hidrocarburos con gran riqueza en componentes gaseosos.
Se les llama volcanes fundamentalmente por su forma aproximadamente cónica, y porque provocan emanaciones gaseosas semejantes a las de los fenómenos postvolcánicos. A veces se manifiestan también a través de verdaderas eyecciones muy semejantes a las erupciones volcánicas s.s.
El material que asciende se compone por lo general de lodos de grano fino a muy fino, dominantemente arcillosos, y se liberan también gases como metano y anhídrido carbónico. Cuando hay una cierta riqueza de gases sulfurosos, el olor es bastante característico y agresivo.
La descripción que llega desde la isla, hace muy probable que éste sea el fenómeno acontecido.
¿Podría tratarse de algo más?
Se describe también material sólido, además de los fangos, por lo cual, también podría tratarse de un verdadero ascenso de magma, que se solidificó en contacto con el agua fría del mar, y que también es un proceso que puede generar terrenos nuevos en cuestión de minutos.
No obstante, el magmatismo parece más bien una causa coadyuvante, y no la razón directa de la aparición de la isla, ya que esa zona no se caracteriza por un vulcanismo muy activo, como sí pasa en áreas no muy distantes, del otro lado de la península arábiga.
¿Podría ser una convergencia de ambas causas?
Eventualmente, pudieron dispararse una serie de procesos, cada uno de los cuales favoreció la ocurrencia de otro relacionado con él.
Así, por ejemplo, si el terremoto abrió en profundidad, caminos antes sellados que permitieron algún ascenso de magma, éste pudo sobrecalentar los depósitos más superficiales de hidrocarburos, determinando su eyección en la forma de un volcán de lodo.
¿Por qué ocurrió en ese lugar precisamente?
Porque allí se dan las condiciones favorables para los sismos intensos, ya que se encuentran, a través de un contacto de subducción, las placas de la India y la de Eurasia. Y como ya dijimos el sismo desató la cadena de eventos requeridos para el surgimiento de la isla.
Pero, además, la zona es rica en yacimientos de hidrocarburos, con lo cual la mesa está servida como para que los volcanes de lodo hagan su picnic.
¿Guarda relación causal con el sismo de Pakistán?
Si a esta altura del post tengo que responder a esta pregunta es porque no han leído nada de mis anteriores explicaciones, así que no me hagan enojar, y lean atentamente todo lo que ya les dije, ¡caramba! 😀
¿Es un evento único o reconoce antecedentes?
No, único ni remotamente. Sólo en esa misma región se contabilizaron por lo menos cuatro casos desde 1945.
¿Permanecerá la isla?
En las presentes circunstancias, suele considerarse que estas islas son relativamente efímeras. Así pueden citarse ejemplos de islas similares que por la labilidad de los materiales y la intensa dinámica marina, resultaron erosionadas hasta desaparecer de la superficie, en pocos meses o años.
¿Podría resultar habitable?
Si su duración fuera la suficiente, por lo exiguo de su tamaño, la habitabilidad se reduciría probablemente a unas pocas especies de líquenes, y tal vez a algunas aves marinas, que suelen ser las primeras en colonizar estos espacios, por su capacidad de trasladarse desde la costa hacia ellos, y por disponer del alimento necesario, aun antes de que las plantas puedan echar allí sus raíces.
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