Archivo de la categoría ‘Geología para todos’

Concepto y evaluación de Riesgo Geológico

imagen1terremEn los últimos posts y en sus correspondientes comentarios, he ido prometiendo aclarar más a fondo muchos conceptos que se fueron rozando, y de verdad, no sé ni por dónde empezar, porque todos los temas se entrelazan y todos son apasionantes.

Pero como por algún lado hay que comenzar, he elegido hacer un post sobre Riesgo Geológico.

Lo primero que hay que aclarar es que existe considerable confusión en el uso de muchos términos que se aplican a veces como sinónimos sin serlo.

Palabras como Riesgo, peligro, peligrosidad, amenaza, vulnerabilidad, etc, etc, se intercambian alegremente sin mucha rigurosidad científica, y es bueno aclarar las cosas.

Pero también es bueno hacer notar que no hay una definición única ni universal para todos esos términos, ni podría haberla, por sutiles matices que diferentes autores consideran de manera distinta.

Entonces, lo que es importante es señalar cómo cada profesional entiende el término, y eso es lo que pretendo explicarles en este post.

Estoy eligiendo de entre la confusa maraña semántica, los conceptos que tienen mayor consenso, pero que además tienen según mi propio criterio, más sentido y objetividad.

Los motivos por los cuales se ha generado tal caos son varios:

  • Numerosos profesionales de diferentes disciplinas los usan con variadas connotaciones. Aquí elegiremos los de sentido geológico, obviamente.
  • Las palabras proceden mayormente del inglés y las traducciones son bastante discrecionales a veces. Elijo las que me parecen más adecuadas al contexto que se les da en los escritos originales,
  • Los matices de los propios procesos involucrados generan a veces distintas aplicaciones para los mismos términos. Elijo los términos más abarcativos.

Una vez hecha esta salvedad, cabe consignar otra: así como el concepto de catástrofe es antropocéntrico, según lo que ya expliqué en el correspondiente post, también el de Riesgo Geológico lo es.

Vale decir que el interés de evaluar el Riesgo es precisamente por sus efectos sobre las vidas y los bienes, no tanto por el proceso en sí.

Por esa razón, verán más abajo, que entran componentes en la fórmula que ponderan situaciones creadas por los seres humanos mismos.

Ahora sí, los conceptos prometidos:

Riesgo Geológico: se refiere tanto a la posibilidad de ocurrencia de un determinado evento en un tiempo y lugar dado, como a sus posibles efectos sobre personas y bienes.

Cuando se pondera un riesgo, se lo hace referido a un proceso en particular, por ejemplo riesgo volcánico, riesgo sísmico, etc. Y allí se lo evalúa con escalas como nulo, bajo, alto, muy alto, etc. , o con números debidamente aclarados.

Cuando estos resultados se llevan a mapas para establecer las zonas de mayor riesgo, se suele usar el sistema semáforo (verde, amarillo y rojo), que es fácilmente visualizable y muy universal.

Mapas más complejos pueden reunir todos los procesos analizados y en ese caso se generan leyendas sintéticas que permiten establecer qué áreas están en mayor riesgo de qué fenómeno.

Pero volvamos a la definición de riesgo, y hagámoslo pensando en un proceso particular, por ejemplo Riesgo sísmico

La evaluación del riesgo responde a la fórmula:

RIESGO = PELIGROSIDAD x VULNERABILIDAD

A su vez, la Peligrosidad, que evalúa la severidad que el fenómeno mismo puede implicar, se pondera en función de otros dos elementos:

PELIGROSIDAD = SUSCEPTIBILIDAD x AMENAZA

Cada uno de estos elementos se definen como sigue:

Susceptibilidad: suele entenderse también como la «fragilidad natural» del espacio en análisis respecto al fenómeno de referencia. Deben evaluarse entonces los aspectos de la geología, la geomorfología, la litología, etc, etc que definirán el comportamiento del espacio con respecto al proceso en cuestión.

En el ejemplo de riesgo sísmico, se evalúan aspectos como la proximidad a contactos entre placas, el tipo de contacto de que se trate, la presencia de fallas cercanas, las características de las rocas, sedimentos, suelos, etc . en el área, su comportamiento mecánico, etc.

El otro factor que define la peligrosidad, es la amenaza.

Amenaza: es la probabilidad de ocurrencia de ese fenómeno en el área analizada en un tiempo dado. Es decir se trata de su frecuencia estadística. Para los sismos, existen fórmulas estipuladas de orden global, regional y local. Tema que veremos en otro post.

Una vez analizados los dos conceptos que se incluyen en la Peligrosidad, podemos volver a la fórmula inicial de Riesgo, donde encontramos que el otro factor es Vulnerabilidad

Vulnerabilidad: puede entenderse como la «fragilidad inducida», y es aquí donde se advierte el antropocentrismo de todo el concepto de Riesgo.

En efecto, la vulnerabilidad implica los daños potenciales resultantes de las condiciones de infraestructura, densidad poblacional, características socioeconómicas, culturales, y hasta de entrenamiento para la respuesta ante el fenómeno.

Así es como, dada una igualdad absoluta en los factores de susceptibilidad y amenaza que conjugados definen la peligrosidad, el riesgo llega a depender exclusivamente de la vulnerabilidad, es decir de lo que el hombre haya hecho o dejado de hacer en su entorno.

Así, por ejemplo, si en un sitio de la ciudad afectada por el sismo hay edificios sismorresistentes y en otro barrio no, el mayor riesgo se da en el segundo, aunque todo lo demás sea igual.

Y un ejemplo de lo dicho se manifestó claramente en el sismo de Haití y en el sismo de Chile.

Si bien había algunas diferencias en algunos de los factores menores constituyentes de la susceptibilidad y la amenaza, cuando se consideraban en su conjunto, las diferencias prácticamente se compensaban entre sí dando una peligrosidad bastante semejante.

Pero las condiciones poblacionales, socioeconómicas y de infraestructura aumentaron considerablemente el riesgo en Haití con el triste resultado que todos conocemos.

Espero que esto haya quedado claro, porque debe dejar una enseñanza: nada podemos hacer en cuanto a la peligrosidad de los eventos geológicos, pero sí podemos disminuir la vulnerabilidad, con lo cual descendería el riesgo.

Pero ésa parece ser todavía una asignatura pendiente para los planificadores urbanos, y gran parte de los gobiernos.

Bueno, si les parece bien, seguiremos charlando sobre este campo tan maravilloso que es la Geología, en el próximo post. Un abrazo Graciela

P.S: la foto es de un mail que anda ciculando en la red e ignoro quién es el fotógrafo.

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¿Qué es, y cómo y cuándo se produce un tsunami?

tsunami, terremotos, catastrofesA partir de lo sucedido en el año 2004 en Indonesia, y más aún después de los acontecimientos recientes en Chile, el público general se ha familiarizado con el término tsunami, que antes era privativo del ámbito académico.

No obstante, algunas especificaciones un poco más técnicas pueden ser de utilidad para acabar de entender fenómenos que llegan a alterar miles de vidas en pocos minutos.

¿Qué significa tsunami?

La palabra es de origen japonés, lo cual es el resultado lógico de la condición altamente sísmica de ese país, y surge de la unión de los términos «tsu»= puerto y «nami»= gran ola, resultando así la expresión «gran ola del puerto».

Y es precisamente una onda marina que puede alcanzar velocidades de traslación de hasta 700 km por hora, y alturas de decenas de metros, o avanzar como si fuera una marea gigantesca de poca altura pero gran alcance tierra adentro. Cuál de estos comportamientos será el adoptado, depende de una serie de factores entre los que se destaca la configuración costera.

¿Maremoto y tsunami es lo mismo?

Algunos opinan que debe reservarse el término para los tsunamis que son secuelas de terremotos, porque relacionan erróneamente el término con la idea de «terremoto en el mar». Sin embargo no es ésa la etimología. En realidad el término significa «movimiento del mar», de modo que es perfectamente aplicable a tsunamis de cualquier origen.

¿El tsunami es lo mismo que una ola, pero de mayor tamaño?

No exactamente. Si bien físicamente el comportamiento es el mismo, ya que se trata de una onda sinusoidal como la de las olas corrientes, su origen es diferente, por eso yo prefiero hablar de onda antes que de ola. Ésta última es generada por el viento como un fenómeno de impulsión superficial, a diferencia del tsunami que responde a causas profundas.

¿Cómo se produce un tsunami?

Tal como señaalé en su momento para los sismos, hay diversos orígenes también para los maremotos o tsunamis, y se parecen bastante a los que indiqué en ese post.

Así pues, si bien aproximadamente el 90 % -precisamente los de mayor magnitud, además- se debe a movimientos tectónicos, relacionados con la Tectónica de Placas de la que hemos venido hablando, hay también otras causas posibles.

Todas esas causas básicamente comparten el mismo principio, que es el de una deformación o perturbación del fondo oceánico-generalmente un movimiento abrupto en sentido vertical- de modo que una gran masa de agua es apartada de su posición de equilibrio normal.

Las ondas gigantescas se producen durante la búsqueda de una nueva situación de equilibrio.

Además del tectonismo, ¿qué otros fenómenos pueden provocar tsunamis?

Prácticamente todo proceso capaz de perturbar el fondo oceánico puede generar un maremoto, y se pueden mencionar algunos como: erupciones volcánicas submarinas o costeras que introduzcan grandes volúmenes de magma en el mar, deslizamientos de tierras en las costas con destino final en el océano, desprendimientos rocosos en los acantilados, avances glaciarios, impactos de meteoritos o explosiones submarinas.

¿De qué depende su magnitud?

Tanto del origen como de factores modificadores de su transmisión, tales como la configuración de la costa, la velocidad, la amplitud de onda, etc.

Pero, a diferencia de los sismos, en este caso la profundidad magnifica los efectos porque por muy pequeño que sea el desplazamiento vertical en el fondo, toda la columna de agua sobre él se desplaza, y el volumen afectado aumenta de esa manera.

Paradójicamente, los desplazamientos son casi imperceptibles en el lugar de mayor profundidad, y se hacen devastadores cuando alcanzan la costa.

Esto es así porque, como las olas comunes, son sólo movimientos de ascenso y descenso en alta mar, y se transforman en movimientos de avance en las aguas someras, donde el rozamiento en el fondo detiene la columna de agua, que se desestabiliza en la superficie y se desploma hacia adelante.

¿El terremoto de Chile puede generar tsunamis?

Lamentablemente mis predicciones se están cumpliendo, y ya se están viendo esos efectos, que podrían seguir hasta que terminen de acomodarse los fondos oceánicos.

¿Hay sistemas de alerta temprana?

Se está trabajando sobre eso, y en general la zona del Océano Pacífico, que es la más afectada, tiene un sistema bastante eficaz, Lamentablemente a veces la prensa y los propios gobiernos desoyen esos llamados.

¿Hay modo de ponerse a resguardo?

A diferencia de los sismos que realmente son sorpresivos, el mar suele mostrar algún comportamiento inusitado con alguna anticipación. Es común que manifieste un retroceso marcado previo al tsunami hasta media hora antes de la avalancha de agua. Pero esto no siempre es así. De todos modos, cuando ha habido un sismo, un deslizamiento, erupción etc, afectando las zonas costeras y el mar mismo, es bueno estar alerta a las señales de cambio en el mar, y en ese caso, buscar las zonas altas.

Observar la conducta de los animales también es una sabia medida.

¿De qué dependen los daños?

Como en toda catástrofe, es la interacción humanos-naturaleza la que potencia los daños. Excesos poblacionales, estructuras precarias, conductas posteriores son los responsables de los peores efectos.

Bueno, otra vez un largo post, pero espero no haberlos aburrido demasiado, Un abrazo, Graciela

P.S.: la foto es tomada de un CD interactivo del libro:

PRESS,F; SIEVER,R. 2000 «Understanding earth». Freeman and Company New York.

A continuación, un video que Dayana me ayudó a encontrar en You tube, y que ilustra precisamente un tsunami tectónico, específicamente el de Chile.

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10 preguntas frecuentes sobre terremotos, y sus respuestas

terremotos, temblores, sismosDados los acontecimientos que han conmocionado a la opinión pública en estos días, voy a romper el esquema habitual del blog, y pese a ser viernes, el presente post tendrá un enfoque menos festivo que lo acostumbrado para esta parte de la semana.

Con motivo de los recientes terremotos de Haití y de Chile, me llegaron muchas preguntas por distintos medios. Algunas fueron comentarios en los respectivos posts, y allí las respondí, pero las traigo a colación porque no todos los lectores necesariamente leen los mencionados comentarios.

Otras vinieron por mail, por teléfono, en charlas de café, o fueron formuladas por familiares y alumnos.

Algunas inclusive fueron de medios periodísticos, con lo que de paso me doy importancia, contándoles que fui consultada sobre el tema. Ahora sólo me falta almorzar con Mirtha Legrand y puedo morir en paz.

De entre todas esas preguntas, he seleccionado las que más se repitieron para dar forma a este post.

No las ordeno por importancia, ni según una secuencia lógica, sino según la cantidad de veces que me las formularon.

1.¿Tiene algo que ver HAARP?

HAARP es el nombre que surge de la sigla de High Frequency Active Auroral Research Program, es decir: Programa Activo de Investigación de la Aurora por Alta Frecuencia, y la respuesta es NO, por las siguientes razones:

Primero, porque se ocupa de una geosfera diferente a la que ha generado el terremoto. Éste involucra a la litosfera, mientras que HAARP se lleva a cabo en la atmósfera.

Segundo, la energía involucrada en el sismo es miles de veces superior a la que el hombre puede generar artificalmente.

Tercero, los «motores» que producen los fenómenos endógenos (terremotos incluidos) y los exógenos (clima y relacionados con él) son diferentes, aunque a la larga ambos tipos de procesos puedan llegar a modificarse mutuamente. Esto lo expliqué en un par de posts, bajo la etiqueta Geología para principiantes.

Cuarto, terremotos que han dejado pruebas de su enorme intensidad, ocurrieron desde mucho antes de que la técnica evolucionara hasta su estado de intervención actual sobre los ambientes naturales.

La teoría conspirativa es tentadora pero no tiene fundamento científico.

2. ¿Después del reciente terremoto en Chile, podría nuevamente generarse un tsunami?

Si leen con atención el post sobre el terremoto de Chile verán que eso es más que esperable, porque la placa de Nazca que provocó el terremoto es precisamente una placa oceánica. Sobre tsunamis, tengo ya en preparación un post.

3. ¿Cómo se detecta el comienzo de un tsunami?

El tsunami, a diferencia del terremoto, comienza a insinuarse entre 5 minutos y hasta cerca de una hora antes. Es clave atender a las señales del mar. Cambios inesperados en su nivel, deben ser tomados seriamente en cuenta.

4. ¿Se verá afectada la zona del Pacífico Centroamericano de alguna manera?

Ya comenté en el post sobre el sismo de Haití, que la placa que se movió entonces fue la Caribe. Dicha placa contacta a la de Cocos, y esta última incluye la costa pacífica centroamericana. Puede haber más acomodamientos por muchos meses, pero como también dije en los posts, los sucesivos movimientos que cabe esperar ya no serían tan severos, porque gran parte de la energía acumulada ya se liberó, con los efectos que lamentamos.

5. ¿Por qué empezaron a moverse las placas en la zona de Haití?

De hecho, las placas están moviéndose casi insensiblemente, pero de modo continuo. Cada tanto ocurre que los contactos entre ellas se traban, y la energía no se libera en ese movimiento lento pero permanente que nunca se hace notar. Entonces es cuando comienzan a acumularse tensiones y la energía se almacena de manera que su repentina liberación se expresa como un sismo.

6. ¿Qué posibilidades hay de que se registren sismos en otras regiones?

Como también dije en los correspondientes posts, las placas se seguirán acomodando hasta alcanzar un nuevo equilibrio dinámico, pero en las regiones que ya padecieron terremoto, las réplicas serán de menor magnitud, porque ya parte de la energía se disipó. En placas aledañas, el primer movimento puede ser severo.

7. ¿Influyó el Cambio Climático Global?

El propio tema del Cambio está lejos de tener un consenso absoluto entre los científicos (eso también será tema de futuros posts), pero cualquiera sea la postura que se adopte al respecto, en ningún caso se puede relacionar con las causas de terremotos, por las razones que ya expuse en la primera respuesta.

8. ¿Por qué hubo más muertes en Haití, si era un terremoto de menor magnitud?

Por la falta de estructuras adecuadas, y la precariedad en las condiciones generales de la población, menos preparada para enfrentar esta clase de crisis. Es lo que se designa como vulnerabilidad.

9. ¿Cuál es el lugar más seguro en un terremoto?

Estoy tentada de contestar «en otro continente», pero sé que no es la respuesta que esperan. Tampoco aconsejo confiar en la eficacia de los rezos al Señor de los temblores.

Los mejores espacios son los abiertos, sin estructuras altas ni árboles alrededor que puedan desplomarse.

De estar en un lugar cerrado, junto (no necesariamente abajo) a un mueble grande, pesado y tan robusto como sea posible. Hoy se habla del Triángulo de la vida, que es el espacio teórico que se formaría junto a esos muebles, generando un refugio relativamente seguro. Esto es bastante aleatorio, no da protección absoluta. La única recomendación posible es tratar de no entrar en pánico, y no sumarse a estampidas que son tanto o más peligrosas que el sismo mismo. Recuerden que la duración del sismo es del orden de segundos a unos pocos minutos. Si se permanece calmo en ese tiempo, las largas horas posteriores ofrecen mejores oportunidades.

Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero puede ayudar una cierta dosis de fatalismo. En el fondo, casi todo es aleatorio en esa situación. Pasado el movimiento se puede hacer la diferencia si no se ha matado uno mismo, tirándose por las escaleras, por ejemplo, o metiéndose entre cientos de personas enloquecidas que quieren salir por una puerta de 70 cm al mismo tiempo.

10. ¿Se puede predecir un terremoto?

Se está trabajando sobre eso, con resultados muy interesantes, que los sorprenderían, pero el tema es muy extenso y por eso está en un post aparte.

Lo que sí se hace ya de manera casi rutinaria es definir los grados de riesgo de cada zona, para decidir sus posibles usos. Lamentablemente no siempre los planificadores territoriales toman en cuenta esos estudios.

La yapa. ¿Es verdad que el terremoto puede haber corrido el eje de la Tierra?

Sí, sin dudas. Es un tema largo y también tiene su post propio, pero les resumo de esta forma:

Aparte de los movimientos de traslación y rotación, la tierra ostenta por lo menos 4 más, uno de los cuales es el Movimiento de Chandler, que cambia la posición del eje de rotación dentro de un entorno no mayor a una veintena de metros, y que se debe precisamente a la movilización de masas sobre la superficie terrestre, afectando su campo gravitacional. Esas masas móviles son justamente las placas que se han estado agitando y han corrido el eje de su lugar anterior.

Para que lo entiendan, traten de recordar los antiguos trompos (o pregunten a sus padres) a los que cuando giraban torcidos, se les pegaba en la superficie trocitos de masilla en lugares estratégicos para «enderezar» su eje de giro, según dónde se le agregara el peso.

La Tierra es como ese trompo y los pedacitos de masilla en la superficie son las placas que al correrse de lugar «tironean el eje hacia uno u otro lado»

Algo así ya pasó cuando el tsunami de Indonesia, y también habrá post sobre eso.

Éste ha sido un post extenso, pero creo que les habrá resultado de interés.

Un abrazo. Graciela

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Terremoto en Chile – Causas, efectos y su explicación geológica

Otra vez nos convoca un hecho luctuoso, y otra vez vengo a explicarlo, antes de haber tenido la oportunidad de adentrarme en la fundamentación teórica, de modo que debo apelar a su confianza en mis palabras, y centralizar mi análisis en los elementos que pueda explicar para un público no necesariamente versado en el tema, pero ciertamente preocupado por todo lo acontecido.

Como ya les expliqué antes, cuando el sismo de Haití, los terremotos responden a diversos orígenes (y hasta generan mitos como el del Señor de los Temblores), y son los tectónicos los que alcanzan expresiones más sobrecogedoras, por ende, ya pueden asumir que este sismo es también tectónico. Es decir que la Tectó³nica de Placas es la responsable de los hechos.

mapa placas tectonicas mundial

¿Qué características tuvo el terremoto en Chile?

Comenzó con hipocentro (muchos de estos términos fueron explicados en profundidad en posteriores entregas,  de las que ahora les dejo el link) en la zona de Maule, al sudoeste de Santiago, a las 3h 48 minutos del 27 de febrero de este año.

Alcanzó magnitud de 8,3 a 8,9  Richter según los lugares de registro, lo cual lo posiciona entre los 5 más severos de tiempos históricos, o más especíicamente, desde que existe registro y se aplica a ellos el sistema Richter.

Comenzó con una fuerte sacudida que hasta en las partes orientales de Argentina se hicieron sentir, y se cobró más de 200 vidas humanas.

En los primeros relevamientos in situ, llegaron a medirse desplazamientos de hasta 8 metros (contra los máximos de 2 m que se registraron en Haití) y se visualizaron grietas que se abrían separando sus labios hasta cerca de un metro.

Hasta aquí lo descriptivo, pero hay otras preguntas que merecen un par de aclaraciones.

¿Por qué se produjo justo ahora? ¿Tiene relación el terremoto de Chile con el de Haití?

Bien, ustedes recordarán lo que en su momento les anticipé cuando hablamos del terremoto en Haití: el gran rompecabezas de placas litosféricas debe acomodarse nuevamente, lo cual implica necesariamente tensiones y empujes sobre la misma placa y las adyacentes, aumentando las probabilidades de eventos sísmicos.

Si ustedes observan el mapa que ilustra el post, la placa Caribe tiene contacto con la de Cocos por el norte y con la de Nazca por el sur, y es ésta precisamente la que ha debido generar este gran terremoto.

Ya en el post de Haití, les expliqué también que la placa Caribe seguramente seguiría agitándose, pero con una energía bastante disipada. Ése no es el caso de la de Nazca, que fue acumulando las tensiones en una bomba de tiempo que acaba de estallar.

¿Por qué fue tan violento el terremoto chileno?

Aquí se produjo una auténtica sinergia en el complejo sistema que es la Tierra.

El enorme ruido periodístico que provoca el drama chileno, ha amortiguado el eco de otros dos terremotos nada despreciables, acontecidos en China y Japón, en las horas previas. El de China fue de magnitud próxima a los 5 grados Richter y ocurrió el 25; el de Japón fue más severo (6 grados aproximadamente) y fue sólo unas horas antes que el de Chile.

Si vuelven a mirar el mapa, la placa que se vio convulsionada con esos sismos es la Pacífica, que contacta con el borde oeste de la Nazca. Es decir que esta última se vio sometida a empujes, tensiones y desplazamientos desde los dos lados. La pobre no tenía salida, un poco como le hice decir en un post de humor geológico: «No empujes que me caigo».

Por otra parte, conviene recordar que esta zona es en general proclive a sismos violentos por una razón intrínseca, y ella es la velocidad promedio de movimiento de esas placas.

Todas las placas que constituyen la Tierra se mueven con velocidad media de 10 cm anuales con máximos de 18 y mínimos de 2. Según los registros con que se cuenta, la zona caribe y placas adyacentes, es una zona de velocidad entre 8 y 12 que es respetable, sin duda.

¿Pueden seguir las réplicas?

Sí, repito aquí lo que dije para Haití: mientras se sigan reajustando las posiciones de las placas, se repetirán movimientos, afortunadamente con menos energía, porque ya se liberó su pico.

¿Y tsunamis puede haber?

Vean nuevamente el planisferio: se trata de una placa oceánica, de manera que los fondos marinos también estarán convulsionados. Es sabia la medida de evacuar las costas de Rapa Nui y hasta de Hawaii, que escucho que se está recomendando en el momento en que escribo este post.

¿Por qué se sintió tan fuertemente en Córdoba y otros sitios de Argentina?

Porque los sismos producen movimientos armónicos simples que se transmiten en forma de ondas a través de todos los materiales, atenuándose con la distancia, pero con capacidad para hacerse sentir más lejos cuanto más energía se haya liberado. Y aquí se calcula que la energía liberada fue superior en cientos de veces a la de Haití.

¿Por qué hubo más daño en Haití que en Chile?

Porque estamos acostumbrados a medir las catástrofes con una escala humana, y en todo caso el daño es proporcional a la precariedad de las urbanizaciones.

Por otra parte, Chile tiene edificación sismorresistente por un lado, y una relativa educación para eventos de esta clase.

Haití en cambio tiene más preparación para enfrentarse a huracanes que a terremotos.

¿Y el terremoto de Salta, que causó dos muertes, qué relación tiene con todo esto?

Estoy escuchando que algunos periodistas, mencionando inclusive el asesoramiento de colegas míos, niegan toda relación, sin embargo, me veo en la necesidad de disentir, y paso a explicarles por qué.

imagen subduccion geologia

Para ilustrar mi punto, he generado un pequeño esquema, muy rudimentario por cierto, que ilustra dos situaciones diferentes de subducción.

Sobre la subducción vendrán posts más detallados y completos, pero sepan por ahora que es sencillamente el fenómeno por el cual, la placa más pesada (la oceánica) se hunde por debajo de la otra con la cual está colisionando, si esta última es más liviana (como es la Sudamericana, por su carácter continental),

Las dos situaciones que les muestro son de fenómenos de subducción que se producen con distinto ángulo de descenso.

En la superior, el ángulo es pequeño, con lo cual la placa oceánica (la curvada, en trazo negro grueso) se interna mucho más por debajo de la otra, (la amarilla) afectando un espacio AB mucho mayor que el CD que se ve afectado cuando la placa subduce con alto ángulo.

En nuestro caso, el ángulo de descenso de la placa de Nazca es muy pequeño, razón por la cual hasta las Sierras Pampeanas, inclusive, se ven afectadas por el rozamiento. Salta está por eso en zona sísmica y se movió esta vez.

A los responsables y trabajadores de medios de comunicación que están interesados en informarse para realizar notas sobre desastres naturales, los invito a visitar el post que escribí sobre Geología para periodistas y comunicadores.

Creo que para un post hay bastante material, y acotaciones más científicas vendrán en el futuro. Un abrazo. Graciela

P.S. El planisferio que ilustra el post fue tomado de :

SAWKINS,F.J.; CHASE,C.G.; DARBY,D.G.; RAPP JR, G. 1974. «The evolving earth» Macmillan Publishing Co.Inc. New York

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Clima Global: ¿Cuál es el origen de los fenómenos de El Niño y La Niña?

clima fenomeno nino mapaYa estoy preparando futuros posts, en los que iré lentamente discutiendo el tema más general del tan mentado Cambio Climático Global, pero ahora sólo quiero referirme a algunas manifestaciones del clima que son lo bastante impactantes como para llegar a los titulares de los diarios.

Así es que estamos leyendo con asombro que en espacios relativamente poco distantes, fenómenos de signo contrario están teniendo lugar sincrónicamente, en aparentes paradojas que bien miradas no son tales.

Las inundaciones en México, por ejemplo, son titulares en la prensa.

Y aquí mismo, en Argentina, tambin hay regiones bajo el agua, mientras otras soportan notable escasez del líquido elemento.

Estamos obviamente en presencia de un cambio en el patrón que consideramos «normal» para las distribuciones de lluvias y de temperaturas.

Pues claro, estamos ante el fenómeno de El Niño, o ENSO como se conoce también, por las siglas en inglés de El Niño Southern Oscillation.

Y entonces, ¡oh sorpresa! descubrimos, ya en el nombre que este suceso va y viene, (por eso lo de oscilante) es decir que se repite cíclicamente. No es nada nuevo.

Hay registros arqueológicos que denuncian que al menos en los últimos 15.000 años, se ha venido produciendo con una relativa regularidad.

Recientemente se ha comprobado además que se trata más bien de un par de fenómenos de distinto signo que se complementan entre sí, y que casi como una humorada se han denominado El Niño y La Niña.

El nombre de El Niño fue acuñado por pescadores peruanos que ya varios siglos atrás, relacionaron la llegada del niño Dios, a finales de diciembre, cerca de la Navidad, con la aparición de corrientes cálidas en el mar.

Lo de la Niña pareció la contrapartida lógica, cuando se reconoció que juntos constituyen un ciclo con periodicidad aproximada de 10 años, en que se alternan uno y otro.

Esto quiere decir que cada uno aparece más o menos cada cuatro o cinco años.

Pero ojo, sólo los humanos queremos almanaques perfectos, la Naturaleza no se toma el trabajo de armar agenda, ni de consultar calendarios, sino que simplemente va generando las condiciones para que algún fenómeno se presente en el momento exacto.

Es decir, que a veces hay Niños que se adelantan tanto como para tener una distancia de sólo 2 años, o que se demoran hasta 7 en decir ¡presente!

¿Qué es «El Niño»?

Nada sencillo de explicar, pero baste con saber que es, aparte de las estaciones y las variaciones en la constante solar, el único gran disparador de cambios meteorológicos de rápida ocurrencia y corta ciclicidad.

Esto hace que los humanos podamos percibir estos cambios, a diferencia de otros, que por su recurrencia secular o milenaria no entran en nuestra experiencia vital.

¿Cómo se percibe la presencia de El Niño?

Como una condición anormal en el Océano Pacífico Tropical, cerca de Australia e Indonesia, que persiste entre doce y dieciocho meses, afectando a las condiciones térmicas, y por ende repercutiendo sobre otros elementos del clima, como las precipitaciones.

¿Por qué ocurre?

Los vientos Alisios soplan de manera relativamente constante, sobre todo durante el verano, circulando entre los trópicos, (desde 30-35º de latitud hasta el ecuador) y transfiriendo energía desde las altas presiones subtropicales,  hacia las bajas presiones ecuatoriales.

Por supuesto, su ruta se ve modificada por el efecto de Coriolis y otros factores, pero ésos son temas para futuros posts.

Lo concreto es que normalmente, estos vientos concentran gran cantidad de agua y calor en la parte occidental del océano Pacífico, con lo que éste puede ser hasta medio metro más alto en Indonesia que frente a las costas de Perú y Ecuador.

Puede crearse, además, una diferencia en la temperatura marina superficial de alrededor de 8º C.

Dadas estas condiciones, consideradas las normales, las lluvias son abundantes en el sureste de Asia, pues la formación de nubes y consecuente precipitación está asociada al aire ascendente que proviene del agua sobrecalentada.

Pero cuando los Alisios se debilitan, el excedente térmico puede desplazarse hacia las costas del este, y alcanzar la costa de América del Sur.

Obviamente, como contrapartida, hay enfriamiento relativo en el Pacíico Occidental, es decir, cerca de Asia.

Ya estamos entonces en presencia de «El Niño».

Este cambio en la distribución del excedente térmico, afecta a toda la dinámica atmosférica provocando lluvias torrenciales en las costas americanas habitualmente secas, y sequías compensatorias en las otras áreas.

¿Y qué pasa con La Niña?

Pues así como El Niño es provocado por Alisios débiles, La Niña se relaciona con Alisios particularmente fuertes, que acentúan las condiciones habituales, con lo que las lluvias en Indonesia se intensifican, y la sequía se hace más notable en América.

En definitiva, todo es un ciclo que se compensa siempre, y cuando hablamos de condiciones más húmedas o más secas, debemos agregar en dónde.

Lo que se concentra de humedad en una parte es en realidad restado de otra, tratándose más de un tema de distribución que de valores absolutos diferentes.

Este tema está lejos de haberse agotado, del clima charlaremos muchísimo más, sólo dénme tiempo.

La imagen la he tomado de la red, si alguien la reconoce como suya, sólo hágamelo saber, y le agrego la autoría, no lo hago ahora, porque ignoro quién la generó.

Un abrazo Graciela.

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