Una cárcava urbana

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Hoy les incluyo en ventana de lectura optativa, un trabajo que se publicó en forma de resumen expandido en:

SANABRIA, J.; MANZUR, A; ARGÜELLO, G. L. y BALBIS, A. 1991.»Procesos de erosión hídrica acelerada en un sector de la ciudad de Córdoba».XV Reunión Argentina de Ecología. Rosario.p.16.

Con posterioridad, se publicó el trabajo completo como ejemplo de caso de estudio en un capítulo de un Libro de texto en formato digital. El mencionado capítulo debe citarse como:

Argüello, G.L. y Sanabria, J.A 2004. Erosión hídrica. Capítulo en el C.D I.S.B.N. Nº 987-21766-0-4 Editores Gonzalez y Bejerman. Comisión Nº 1 de Engineering Geological Maps, de la IAEG (Internacional Association for Engineering Geology), Publicación Especial Nª 4 de la ASAGAI (Asociación Argentina de Geología Aplicada a la Ingeniería), Titulado: Peligrosidad geológica en Argentina. Metodologías de estudio y mapeo. Estudios de caso.

Para que evalúen si les interesará o no ingresar a leer el trabajo completo, les cuento que se trata de la determinación de las causas por las cuales se produjo la reactivación de una cárcava en un barrio de Córdoba, Capital, hasta el punto de poner en peligro una casa, ya que en efecto, el pavimento mismo, fue siendo erosionado y arrastrado por sucesivas tormentas.

Bueno, aquí queda, entonces el trabajo a su disposición, y los dejo con un erosivo abrazo hasta el próximo post. graciela

PROCESOS DE EROSIÓN H͍DRICA ACELERADA EN UN SECTOR DE LA CIUDAD DE CÓRDOBA

Minería: ni ángel ni demonio.

los-terrones-020Habiendo alcanzado mi nivel de sobresaturación respecto a las numerosas cadenas de mails, seguramente bien intencionadas, pero obviamente con escaso o nulo fundamente científico y técnico, relativas a la actividad minera, he decidido comenzar a subir algunos posts con la intención de aportar alguna racionalidad al debate.

Una mirada sensata no puede ser fundamentalista ni en un sentido ni en el otro. Como bien dicen los alemanes, cuando un fallo es equilibrado, ambas partes quedan igualmente disconformes.

Y respecto a la explotación minera en particular, hay muuuuuuucho para considerar, de modo que éste será el primero pero no el último de los posts sobre el tema

Cuando algunas voces airadas se opusieron a que las universidades recibieran dinero de YMAD (Yacimiento Minero Agua de Dioniso), la Escuela de Geología de la Universidad Nacional de Córdoba, de la cual formo parte, llamó a una reunión de claustro a los fines de fijar su postura institucional.

Y allí estuve yo también, pues mis primeros pasos en el ejercicio de la profesión, hace ya muchos años, fueron precisamente en la prospección de Uranio con profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

Y debo agregar que casi todos los geólogos hemos realizado alguna vez tareas vinculadas con la minería.

La que hoy les presento es la nota resultante de la reunión que mencioné más arriba, que fue redactada con el aporte conjunto de los miembros de la Escuela, para su elevación al Consejo Directivo de la Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales.

Pueden leerla completa haciendo clic en el cuadro de más abajo, como ya hicieron en otros casos, pero les vuelvo a repetir que aquí no se agota el tópico ni remotamente, esto es más bien un aperitivo, para estimularlos a volver a leer otras entradas en que iré abordando la problemática desde sus muy diversas aristas ¡que vaya si las tiene!

En todos esos futuros posts prometo ser tan objetiva como sea posible, partiendo de la premisa de que quien ve todo bien es un iluso, pero quien ve todo mal es un derrotista.

Y quien cree poder apoderarse de LA verdad, negándose a escuchar la voz del otro, además de ejercer un comportamiento autoritario, se cierra a sí mismo la posibilidad de aumentar el propio conocimiento.

Quien pontifica, casi siempre «tontifica», de modo que abramos el debate, pero escuchando también a quienes han estudiado y estudian el tema, y no sólo a los que lo rechazan visceralmente sin conocerlo en profundidad, y sin pensar, que sin minería, hoy no estaríamos, por ejemplo, comunicándonos por Internet, entre otras cosas.

Bueno allí les dejo la nota de la Escuela de Geología, y seguimos la charla en otros posts. Un mineral abrazo Graciela

Fondos YMAD – Posición de la Escuela

La foto ilustra mis andanzas campestres, y como pueden ver uno no la pasa tan mal en el trabajo.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

Geología General o Dinámica. Parte 1

geolog-gral-o-dinamicaExiste comúnmente la casi dogmática convicción de que el «medio físico», tal como suele denominarse al entorno geológico, es inalterable e inmóvil. Tanto es así, que en muchos textos de nivel primario y secundario, se alude a él como «el medio inerte», y esta ilusión sólo se tambalea ante acontecimientos relativamente puntuales en el tiempo y el espacio, como pueden ser las erupciones volcánicas, los sismos, avalanchas o inundaciones.

No obstante, si bien sus efectos pueden ser espectaculares, las catástrofes mencionadas no son más que ocasionales y restringidas manifestaciones de una serie de procesos (proceso= sucesión de cambios y fenómenos relacionados entre sí) mucho más significativos por su ubicuidad y permanencia.

¿Qué es la Geología General o Geodinámica?

Toda esa parte de la geología que se ocupa precisamente de dichos procesos, es la que se conoce como Geología General, o Geodinámica, que a su vez se divide en externa e interna, según a cuál de los ciclos dirija su atención preferente. Esto lo pueden ver en el cuadro ilustrativo, recortado de uno que ya les presenté en un post anterior, cuando hablamos de los objetos de estudio de la Geología.

Lo dicho precedentemente implica que existen dentro de la dinámica geológica, dos grandes ciclos interdependientes, pero claramente diferenciados. Ellos son el ciclo endógeno y el ciclo exógeno.

¿Qué es el ciclo endógeno?

El ciclo endógeno ocurre en el interior de la Tierra, a profundidades suficientes como para que la atmósfera carezca de influencia, ya que inclusive la energía movilizadora es de origen interno, y se conoce como energía geotérmica, cuya génesis, historia, distribución y efectos son todos temas apasionantes a degustar lentamente en sucesivos posts.

Sus grandes manifestaciones son el vulcanismo o los terremotos, por mencionar sólo las más conocidas, pero también incluyen la tectónica, el metamorfismo, la movilización de las placas, la isostasia, y otros muchos fenómenos que iremos aprendiendo a comprender de una manera tan indolora como sea posible .

¿Qué es el ciclo exógeno?

El ciclo exógeno, en cambio, ocurre en la superficie, y su fuente energética prioritaria es la radiación solar. En efecto, es ella la que ingresa superficialmente a la Tierra, grandes cantidades de energía, que provocan efectos múltiples y relevantes para los procesos geológicos.

Uno de ellos es la producción del viento, que en última instancia es generado por diferencias en las presiones atmosféricas, que derivan a su vez de desigualdades térmicas, resultantes de un irregular destino de la radiación entrante.

Es también la energía solar, la responsable de fenómenos como la evaporación y la evapotranspiración, de importancia innegable en el ciclo del agua en la naturaleza.

Y ya se sabe que el agua interviene activamente en la alteración de la superficie terrestre.

Hay también injerencia solar, en el complejo ciclo de las mareas, en la producción de olas, en las alternancias de hielo y deshielo, en el avance y retroceso glaciario, y en muchos intercambios físicos, químicos y biológicos, que sería largo enumerar, pero que inciden en mayor o menor medida en los procesos geológicos superficiales.

Los dos ciclos-endógeno y exógeno- interactúan y se modifican mutuamente generando un ciclo mayor y mucho más complejo, que también deberemos desentrañar.

Cabe señalar que si bien los términos endógeno (del griego: endo= dentro y genesis= engendrado u originado) y exógeno (también del griego: exo= fuera y genesis= engendrado u originado) parecen centralizar la mayor diferencia entre ambos en su lugar de origen, esta percepción puede dar lugar a falsas interpretaciones, ya que muchas veces los fenómenos exógenos se extienden muchos metros por debajo de la superficie, y los endógenos a su vez, pueden iniciarse en zonas profundas, pero tener continuidad en la superficie.

Ejemplos de ambas situaciones son la evolución de un suelo, y el vulcanismo, o los geysers respectivamente.

Esta dualidad se salva fácilmente cuando se separan ambos ciclos en función del origen de la energí que los alimenta, como ya adelanté más arriba.

Insistamos a modo de resumen, que el «motor» de todo el ciclo exógeno es la radiación solar, que llega desde afuera, y el del ciclo endógeno es la energía geotérmica que nace dentro de la propia Tierra.

Habrán notado, por otra parte que sólo hemos avanzado un paso dentro del cuadro, todavía debemos seguir explicando las divisiones internas en posteriores entregas.

Este texto ha sido ligeramente modificado de:

ARGÜELLO, Graciela L. 2002. Cuadernillo didáctico correspondiente al Programa de Postitulación en Ciencias Naturales de la F.C.E.F y N. Dpto de Enseñanza de Ciencia y Tecnología. Universidad Nacional de Córdoba. Proyecto: Módulo LOS RECURSOS SUELO Y AGUA. Trayecto: Ciencias de la Tierra. Nivel II. I.S.B.N.: 987-9406. Versión corregida, aumentada y actualizada. 86 pp.

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Nos vemos el miércoles. Los dejo hasta entonces, con un geodinámico abrazo. Graciela

 

Un ejemplo ilustrativo: El Cuaternario y su límite inferior.

bolivia-020Ya hablamos en un post anterior respecto a la ciencia como acuerdo social. El post de hoy viene a cuento como una ilustración clarísima de lo que les expresé en esa oportunidad.

La noticia que les incluyo fue tomada de la revista Nature, (Volume 459, 4 de junio de 2009) más específicamente de un artículo informativo de Amanda Leigh Mascarelli que pueden leer completo en el recuadro de má¡s abajo si es que les interesa. Les advierto que está en inglés, pero hace referencia a cómo se dilucidó una gran controversia.

Seguramente ustedes saben que el tiempo geológico se mide por millones de años y saben también que sus numerosas divisiones se resumen en lo que se llama el Cuadro Cronológico, que incluye eones, eras, períodos, épocas y edades, siempre abarcando órdenes de magnitud que van de cientos de millones a miles de años.

A ese cuadro lo iremos conociendo lentamente a lo largo de nuestros encuentros en el blog, de modo que no entren en crisis ahora.

Lo que importa en este caso, es que la era en la que estamos es la Cenozoica, y dentro de ella en el período Cuaternario, (en el Holoceno, para más datos) cuya definición ha estado sujeta a numerosos cambios en los últimos años.

En efecto su límite inferior subía y bajaba entre 1 y 2,6 millones de años.

Se alcanzó un punto de las discusiones, en que su existencia misma se cuestionó, llegando a incorporárselo como parte del Neógeno (nombre relativamente nuevo y también discutido), y desapareciendo la nomenclatura anterior.

En fin, las discusiones no cesaban, hasta que se sometió todo el tema a votación, resultando ganadora la postura de conservar el nombre de Cuaternario y colocar su límite en 2,6 millones de años atrás.

Si ésa no es una excelente demostración de que la ciencia al fin y al cabo es un consenso de la comunidad científica, con acuerdo social generalizado, no se cómo esperan que yo los convenza.

Si este post les ha gustado, los espero en el próximo, para seguir enloqueciendo con la Geología.

Un cuaternario abrazo, Graciela.

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Nueva Escala Del Cuaternario

La ciencia, esa desconocida.

octavio ocampo imagen cuadro

Hace algunos posts atrás, cuando los inicié en la geología como disciplina, enumeré los aspectos formales de la ciencia. Hoy vamos a conversar otra vez sobre ella, pero atisbando en sus contenidos y con una mirada más crítica.

En aquel primer momento expresé entre otras cosas, que la ciencia es un conjunto ordenado de conocimientos. Y en las nociones de metodología, también les mencioné algunos de los métodos que se utilizan para establecer y validar esos conocimientos.

¿Qué puede agregarse ahora?

Ahora vamos a poner a temblar esa bella estantería, porque es hora de asumir, que en última instancia, la adopción final de ese acervo científico no es otra cosa que un acuerdo social.

En efecto, todo el cúmulo de contenidos que rigen nuestra visión científica del mundo, es, si bien se mira, un entramado de convenciones generadas por los investigadores de cada disciplina, y puesto a disposición de la sociedad, que le da su aprobación final para entronizarlo como el paradigma vigente. (paradigma= norma o modelo)

Esto hace de la ciencia en su conjunto una construcción cambiante y siempre provisoria.

En el curso de la historia hubo descubrimientos revolucionarios que, sumados unos a otros cambiaron a la larga todo el paradigma científico.

Podemos mencionar un par de ejemplos bien claros, que son hitos muy dramáticos, como el pasaje de la teoría Ptolemaica a la Copernicana es decir desde ese sistema planetario dibujado por Ptolomeo con la Tierra, en el centro, y con el resto de los planetas girando a su alrededor, al que hoy aceptamos, en el que el Sol es la estrella alrededor de la cual giran la Tierra y otros cuerpos, constituyendo el Sistema Solar.

Esto se conoce también como el cambio de paradigma desde el universo geocéntrico al heliocéntrico.

Otro ejemplo es el pasaje de la noción del mundo material compuesto por cuatro elementos: aire, agua, tierra y fuego, a la actual concepción que implica más de cien y deja siempre abierta la posibilidad de seguir incorporando nuevas sustancias.

En cada caso, cuando los paradigmas cambiaron, primero hubo una gran resistencia de parte de la sociedad en general y de la comunidad científica en particular. Sólo cuando la acumulación de pruebas fue suficiente, se instaló el nuevo paradigma.

Hilando más fino, y sin que medie un cambio tan dramático, la ciencia evoluciona permanentemente, corrigiéndose acá, retocándose allá, robusteciéndose en algún punto, y refinándose en otro, de tal manera que se dice que en unos diez o quince años el conocimiento de una rama determinada de la ciencia se vuelve totalmente obsoleto.

Mala noticia, chicos, hay que pedalear bastante para permanecer más o menos actualizado.

Y eso que todavía no les dije lo peor.

Ya sabemos que la ciencia en última instancia, es un acuerdo social y para colmo provisorio, ahora veamos su relación con la realidad.

Para eso les invito a analizar la bella obra de Octavio Ocampo que ilustra este post. Ocampo es un pintor mexicano, maestro de la incertidumbre.

Juguemos un poco, a ver: ¿Qué hay en ese cuadro? ¿Un rostro femenino? Si se fijan bien, pueden verse también un par de ardillas sobre un árbol, almacenando bellotas.

Ahora bien, ¿cuál es la realidad? Pueden decir «una mujer», pueden decir «ardillas» y hasta pueden decir «ambas cosas».

Pues, mis queridos lectores, deberé decirles: las tres respuestas son falsas. La respuesta correcta es «ninguna de las tres opciones».

Porque la realidad no está allí. En ese cuadro lo que hay es la representación de una, de otra, o de ambas cosas, como prefieran.

Sutil ¿verdad? Pero toda una diferencia.

Y ahora llegamos al punto al que quería llegar.

Al cabo, la ciencia no es la realidad, sino la interpretación o representación que de ella hacemos. Y para colmo con validez provisoria, y sujeta a permanentes ajustes.

Bueno, ahora que les he pateado el tablero, les voy a ayudar a levantar las piezas.

Por lo menos hay cosas que la ciencia puede hacer con relativa seguridad, y es ir descartando interpretaciones antojadizas, absurdas, ridículas o reñidas con ciertas normas básicas muy comprobadas a lo largo del tiempo.

Así, por ejemplo, en el cuadro que analizamos, estamos seguros de que no está representado Pinocho enlazando una vizcacha.

Es decir que en definitiva, la ciencia tiene algunas certezas, aunque también debamos incorporar a nuestra tarea científica un cierto grado de aceptación de las incertidumbres.
Porque al cabo, y volviendo al magistral pincel de Ocampo, según cómo elegimos mirarlo (paradigma aplicado) acordaremos cuál de las opciones ya mencionadas es la correcta (consenso social)-

Bueno, por hoy ya hemos discurrido bastante, pero todavía podemos romper mucho más las estructuras. No me digan que no la podemos pasar muy entretenidos.

Los espero en el próximo post para seguir abriendo la cabeza a nuevas interpretaciones. Un científico abrazo, Graciela.

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