Nuevo sendero temático con dinosaurios del triásico en el Parque Nacional Talampaya

La visita a este nuevo atractivo será autoguiada y gratuita; y la obra fue financiada mediante un convenio entre el Gobierno de la Provincia de La Rioja, el Ministerio de Turismo de la Nación y la Administración de Parques Nacionales. El nuevo sendero incrementará las opciones del área de servicios del Cañón de Talampaya al recrear, mediante réplicas artísticas a escala natural, la fauna y la flora existente en el Período Triásico en el territorio que en la actualidad es el Parque Nacional Talampaya.

Al Sendero se ingresará por un portal especial, que alojará también una sala de proyecciones. A partir de ese punto y a lo largo de una senda de 230 metros de extensión, se mostrarán en orden cronológico las distintas especies de dinosaurios que habitaban la zona, realizadas a escala natural en fibra de vidrio y resinas sintéticas. A lo largo del sendero, se dispondrán pérgolas con bancos y señalética interpretativa.

El Parque Nacional Talampaya, cuya superficie es de 215.000 hectáreas, está situado en la provincia de La Rioja y fue creado por la Ley Nº 24.846 el 10 de junio de 1997, con el objetivo general de conservar la diversidad natural y cultural del área; propiciando el desarrollo sustentable de actividades antrópicas adecuadas a cada una de las zonas de conservación del área. En el año 2000 UNESCO declaró Patrimonio Natural de la Humanidad el área compuesta por el Parque Nacional Talampaya y el Parque Provincial Ischigualasto.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

Circuito de geoturismo en Córdoba – Ruta 28 entre Tanti y Chancaní

He recibido, por gentileza de mi compañero, el Geólogo Jorge Sfragulla la siguiente información que será particularmente provechosa en vísperas de las vacaciones de invierno:

PRIMER CIRCUITO DE GEOTURISMO EN CÓRDOBA, ARGENTINA
Sfragulla, J.A.(1,2), Peretti, S.(3) y Bonalumi, A.A.(1,2).

Por una iniciativa coordinada entre la Dirección de Geología de la Secretaría de Minería de Córdoba y la Agencia Córdoba Turismo, en el año 2010 se planificó y realizó el primer circuito de geoturismo en la provincia de Córdoba; este circuito además es el primero realizado oficialmente en Argentina.

El mismo se desarrolla sobre la Ruta Provincial Nº 28 entre las localidades de Tanti y Chancaní, y presenta al visitante puntos de interés geológico representativos de la geología de Córdoba en un perfil este-oeste que atraviesa las principales unidades geológicas aflorantes en este sector de las Sierras Pampeanas de Córdoba.

El camino es del tipo consolidado, está generalmente en buen estado y el recorrido puede efectuarse durante todo el año con vehículos convencionales.
Durante el viaje en sentido este-oeste, se produce el ascenso por el flanco oriental de las Sierras Grandes, donde puede observarse la principal unidad geológica de la región: el Batolito de Achala, intrusión granítica de edad devónica, al que se asocian yacimientos pegmatíticos ricos en minerales de colección; luego de pasar cerca del punto más alto del circuito (Cerro Los Gigantes, 2316 m.s.n.m.) se observa el contacto occidental del Batolito con rocas metamórficas (gneises y migmatitas) de edad cámbrica inferior. Al descender al valle de Salsacate comienza la sección oeste del circuito, donde se pueden realizar observaciones del Complejo Volcánico de Pocho, compuesto por traquiandesitas del Terciario, para luego llegar a uno de los lugares panorámicos más espectaculares de la Sierra de Córdoba, conocido como Los Túneles, que han sido excavados en rocas miloníticas de la Sierra de Pocho.

En el último tramo del recorrido se desciende por la escarpa occidental de la Sierra antes citada, compuesta por rocas metamórficas de bajo grado (filitas) y el circuito finaliza en la entrada de la Reserva Natural Chancaní, donde se observan afloramientos de sedimentitas continentales del Carbonífero pertenecientes a la formación Chancaní.

El circuito tiene una extensión de 120 km, y en el mismo se han considerado 14 puntos de interés geológico y/o paisajístico. En cada sitio de interés se ha colocado cartelería informativa sobre los aspectos geológicos del lugar; además de dicha información, el turista dispone de un folleto donde se explicitan con mayor detalle las características de los puntos visitados.

Como acción de difusión simultánea, se realizó un video explicativo del circuito, de 9 minutos de duración:

Les adjunto a continuación el mapa del folleto original:
mapa turismo geológico

Esta información es ya en sí misma un auténtico yacimiento para futuros posts, ya que cada punto amerita explicaciones que irán siendo luego temas de los días lunes.

Un abrazo Graciela.

El calor interno de la Tierra, parte 1

imagen1piroclasLos que son asiduos visitantes del blog saben ya que todos los procesos se interrelacionan, debido a la complejidad del sistema que pretendemos comprender, y por eso mismo pueden imaginar que si ahora traigo a colación este tema, es porque será un basamento importante para otros por venir, y saben también que los mandaré a revisar conceptos ya posteados, para comprender mejor este texto.

Los puntos que deberían repasar son las nociones de ciclo endógeno y exógeno, por un lado; y las de calor, temperatura y sus modos de medición por el otro.

El tema de hoy es muy importante pero un poco largo, por lo cual lo he dividido en dos partes que serán los posts de este lunes y el próximo, y que representan los primeros de los tópicos relativos a la energía de la Tierra y sus principales manifestaciones.

Entre ellas, el vulcanismo que últimamente está manifestando su importancia e impacto sobre la vida cotidiana, de manera espectacular, y que por eso mismo me interesa analizar un poco más sistemáticamente. Para fundamentar ese análisis introduzco estos temas.

Otras expresiones de esa energía interna son la gravitacional, la electromagnética y la radiactividad. A todas ellas las iremos conociendo lentamente, como ya estamos haciendo con la energía sísmica.

Pero vayamos a lo nuestro sin más preámbulos.

¿A qué hacemos referencia al hablar de energía geotérmica?

A aquella porción de la temperatura de la tierra que resulta de procesos internos generadores de calor. La que procede en cambio de la radiación solar, se incluye en el análisis del calor externo, y más adelante será también motivo de nuestras charlas.

¿Hay relación entre las dos principales fuentes de calor?

Obviamente, el calor interno y externo se interrelacionan, y hasta cierto punto se influyen mutuamente, como puede comprobarse en los micro climas dependientes de zonas termales, en los cuales la temperatura ambiente responde en parte a una radiación solar y en parte a la energía geotérmica.

En la superficie terrestre, la temperatura reinante depende en su mayor parte del calentamiento solar, y es al fin un balance entre éste y las condiciones del medio físico (incluyéndose aquí cualquier anomalía geotérmica); pero al descender en el interior de la corteza, la temperatura comienza a independizarse de los cambios climáticos, para empezar a responder a otros factores relacionados con la propia tierra.

Existe un cierto punto donde ambos aportes alcanzan un relativo equilibrio próximo al cero, y la temperatura resultante es bastante estable.

Es esa profundidad donde los cambios atmosféricos ya no tienen incidencia, y las variaciones del calor interior todavía no son notables, salvo en situaciones muy particulares y/o acotadas en el tiempo.

En julio del año 1783, se colocó en el subsuelo del observatorio de París, en la cota de -28 m, un termómetro que marca una temperatura casi constante desde entonces, de 11,8° centígrados, la cual representa la temperatura media anual del lugar.

Se han realizado mediciones parecidas en otras latitudes, pudiendo así deducirse la existencia de una capa denominada isotérmica, en la cual la temperatura permanece invariable a lo largo de todo el año.

La profundidad de esta capa varía con las condiciones climáticas de cada lugar. En climas tórridos puede encontrarse a no más de 1 m de profundidad mientras que en Buenos Aires alcanza los 18 y en las regiones circunpolares, los 30 a 35. Una vez superada la capa isotérmica, la temperatura de la tierra comienza a aumentar por su propio calor interno.

Esto se conoce desde la más remota antigüedad, y de una manera puramente empírica, según lo detectaban los mineros, al bajar a niveles cada vez más profundos de explotación.

¿Qué significan los términos Grado y Gradiente Geotérmico?

El incremento de temperatura se define con dos valores recíprocos: el gradiente y el grado geotérmico.

El grado geotérmico corresponde al aumento de temperatura que se alcanza al bajar 100 m perpendicularmente a la superficie. Su promedio es de unos 3° centígrados. Obviamente como ya lo hemos expresado, se mide en grados de temperatura.

El gradiente geotérmico se mide en cambio en metros, y se define como la distancia que hay que descender para que la temperatura aumente 1°C. En promedio se estima en 30 a 33 m.

Tanto el grado como gradiente geotérmico son altamente sensibles a las condiciones del lugar, razón por la cual tienen una gran variabilidad. El menor gradiente geotérmico registrado ronda los 6 m y el máximo supera los 400.

Los factores que inciden para esta gran variabilidad están en algunos casos relacionados con el propio origen del calor (movilidad y composición de los materiales, contenido en elementos radiactivos, proximidad de centros ígneos, etcétera); y en otros, tienen que ver con la respuesta térmica al calentamiento (calor específico, conductividad térmica, cercanía a la costa, presencia de calotas glaciarias, etc).

No obstante, en muchos casos tal distinción es imposible, ya que los factores son interdependientes, como por ejemplo composición y conductividad térmica.

Bien, según creo, pueden ir a descansar por hoy, ya que lo que sigue lo veremos el próximo lunes.

Si utilizan este texto, pueden citar directamente el blog, o el apunte original desde el cual lo he modificado para ustedes, y que también me pertenece:

Argüello, Graciela.1997. «La Tierra como cuerpo planetario individual» Cuadernillo didáctico Nº III, para circulación interna en la U.N.R.C.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

El Peso de la Prueba, (el caso del meteorito asesino)

metoritoAsí como alguna vez les traje párrafos de un libro en el que la piqueta es un arma homicida, hoy tomo otros párrafos de El Peso de la Prueba de Michael Innes, donde lo que se usa para matar (o no, según se vea) es un meteorito.

Vean estos parrafitos:

-¿Acaso el meteorito poseería un valor intríseco: un contenido de metales preciosos que lo convirtiese en objeto capaz de excitar la codicia?

-Apostaría a que no. El oro, platino y plata nunca figuran entre los integrantes de los meteoritos, excepto en cantidades despreciables. Por añadidura, este meteorito, que tuve ocasión de ver rápidamente en la tarde de ayer, es de la especie pétrea común: es improbable un alto contenido metálico…

Más adelante aún, el policia a cargo de la investigación se plantea diversos acertijos, con el meteorito como sujeto de análisis, allá van:

¿Por qué asesinaría un hombre en esta forma usando un meteorito que solamente una persona carente de instrucción podría suponer instrumento de desgracia fortuita? Porque, o bien 1) el meteorito era el objeto más manejable; o 2) era el único objeto, o 3) poseía un significado simbólico para el ejecutor y, posiblemente, para una tercera persona; o 4) este meteorito particular provocaba asociaciones calculadas para desorientar o 5) un meteorito, genéricamente considerado, provoca asociaciones calculadas para despistar. La última posibilidad es la más sutil, y Tavender parecía tenerla presente anoche en la velada. (a) Es también posible una combinación de varios de los factores arriba mencionados.

Verán que lo último que escribe Innes, es también en la dirección de la convergencia de causas. (Aclaración para Day)

La imagen que ilustra el post fue tomado del blog de Daniel Marín

¿Por qué se ven relámpagos durante las erupciones volcánicas?

imagen1puyecon-re1Como ustedes ya saben bien, muchos de los temas que voy subiendo están muy íntimamente relacionados entre sí, y las explicaciones que he dado en un post son útiles para comprender otros, de modo que ahora les recomiendo que vayan a repasar el post de geología con pochoclos en el que les conté sobre un flujo piroclástico, y debí introducir algunos conceptos sobre coloides, porque sobre eso volveremos ahora.

Pero vayamos por partes, formulando y respondiendo algunas preguntas.

¿Es habitual que se vean relámpagos durante las erupciones volcánicas?

Dentro de muy poco tiempo estaremos más versados en el tema, pero ya les voy adelantando que existen diferentes tipos de erupciones, y no en todas ellas se visualizan estos fenómenos.

En erupciones como la del Puyehue, con un alto predomino de emisiones piroclásticas de grano fino, más conocidas como cenizas, sí es un fenómeno esperable y corriente, porque involucran una forma de dispersión coloidal, o más específicamente un aerosol sólido.

Los relámpagos visibles se deben a características propias de los coloides. (¿Vieron que tenían que ir a leer el post que les señalé?)

¿Qué propiedades coloidales conviene recordar?

Si recordamos que en un coloide existen dos fases: la dispersa y la dispersante, es bueno señalar ahora, que las partículas que forman la primera se denominan micelas.

Estas micelas tienen mayor tamaño que los solutos de las soluciones verdaderas, pero son más pequeñas que los de las dispersiones groseras, lo cual les confiere cualidades sui géneris, compartidas a veces con unas, y otras veces con las otras.

Entre las más interesantes de esas propiedades se cuentan: su altísima superficie específica, propiedad que resulta en una gran reactividad, ya que la mayoría de las acciones físico-químicas ocurren precisamente a nivel superficial, o más exactamente en las interfases entre dos medios, que es casi como decir lo mismo.

Por otra parte, las micelas están cargadas de electricidad, por razones que serán motivo de futuros posts, ya que son en sí mismas muy interesantes.

¿Cómo se relacionan esas propiedades coloidales con los relámpagos que ocurren en las erupciones?

La distribución y concentración de las micelas en un aerosol sólido es irregular, y cambiante de un momento a otro, ya que las partículas tienen gran movilidad en el sistema activo que es la emisión piroclástica.

De esa forma, existen concentraciones de cargas negativas y positivas, generando entre ambas una diferencia de potencial. (Les recuerdo que un ejemplo muy gráfico del concepto de diferencia de potencial lo expuse en el post de Aguas Calientes)

La deducción siguiente es inmediata, y puede hacerla hasta un niño: cuando la diferencia de potencial es en un sistema cargado eléctricamente se generará una corriente o en este caso más apropiadamente una descarga, en forma de relámpago.

¿Significa eso que siempre se generarán tormentas eléctricas?

No, no necesariamente. Depende del contenido de vapor de agua que haya en la emisión volcánica. Normalmente siempre hay alguna cantidad, pero si ella es despreciable respecto a los sólidos y gases, las descargas eléctricas ocurrirán en ausencia de precipitaciones.

Pero, si en cambio, hay cantidades de vapor de agua suficientes, las partículas en suspensión pueden actuar como núcleos de condensación, y producir también aguaceros.

La sinergia de ambos fenómenos puede aumentar el riesgo de lahares que ya mencioné en el post sobre el volcán Puyehue, pero eso ya da material para otros posts.

¿ Qué más podemos agregar sobre este tema?

Hay todavía un par de reflexiones interesantes que se pueden hacer.

Por un lado, esas lluvias que se generan como expliqué más arriba, bien pueden denominarse «lluvias volcánicas» , porque es el mismo complejo ígneo el que produce las condiciones para su ocurrencia, con bastante -pero no total- independencia del estado de la atmósfera.

Esa situación nos recuerda una vez más que si bien los dos ciclos (endógeno y exógeno) son claramente distinguibles entre sí, muchas veces sus manifestaciones se entrelazan y nunca dejan de pertenecer a un sistema de alta complejidad que los abarca a ambos.

Por otro lado, esa misma complejidad da nacimiento a bastante confusión, llegando a veces a pensarse que algunos estados meteorológicos son condición necesaria acompañante de eventos endógenos.

Seguramente todos hemos escuchado alguna vez «tiempo como de terremotos» o «lluvia que trae erupciones»; expresiones todas sin fundamento, pero con origen en experiencias como la que acabo de explicar. En resumidas cuentas, hasta la más descabellada de las supersticiones se cimentó sobre alguna observación, lamentablemente mal interpretada.

Bueno, por hoy creo que ya hemos charlado bastante. Un abrazo. Graciela

P.S.: La foto que ilustra el post la he tomado de una galería que pueden ir a ver en este link, porque incluye imágenes de verdad espectaculares.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

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