¿Cuáles son las diferencias geológicas y geomorfológicas entre un océano y un mar?

viaje 2019 caribe 013Este post me fue sugerido con muy buen criterio por Sabrina Rouzaut, becaria y aspirante a adscripta en la Cátedra, compañera de tareas cotidianas y autora principal o coautora en varias publicaciones compartidas.

Es verdad que en el hablar corriente estos términos se usan como sinónimos, pese a que la Geología les confiere diferentes aplicaciones, y por eso es bueno hacer las aclaraciones del caso. Por supuesto, muchos puntos sólo serán mencionados de pasadita aquí, porque merecen post propio, y lo tendrán en su momento, lo prometo.

¿Pueden usarse los términos mar y océano como sinónimos?

Aquí la respuesta puede ser algo ambigua, puesto que dependerá del contexto en que se utilice la terminología. Así pues, los geólogos y geomorfólogos insistimos en que no deben confundirse uno y otro vocablo, pero los geógrafos tienden a regirse por otras reglas más jurídicas, políticas y jurisdiccionales que nosotros, y no hacen las mismas distinciones. Los poetas y literatos, por su parte, en su negativa a repetir términos en los mismos párrafos, intercambian las palabras mar y océano sin ningún problema.

Y el caso más notable, tal vez, es el de la Organización Hidrográfica Internacional (IHO-OHI), que  en su publicación «Limits of oceans and seas» (Límites de océanos y mares) (3ª edición de 1953), no distingue entre océanos y mares, sino que los enumera juntos, asignándoles números correlativos, llegando hasta 66 cuando no se cuentan las subdivisiones en que se les agrega una letra. De contarse esas divisiones, el total asciende a 73.

¿Cuáles son las características geológicas y geomorfológicas requeridas para que un espejo de agua se considere océano?

Si bien en el imaginario popular, la única diferencia reside en la mayor o menor extensión de sus superficies, los mares y los océanos difieren también en otras características.

Efectivamente, los océanos, para «recibirse» de tales, deben cumplir con todos y cada uno de los siguientes requisitos:

  • La topografía de sus fondos rocosos tiene una configuración característica que se conoce como «relieve oceánico», y que se repite en todos ellos de manera bastante similar.
  • Todos se encuentran ampliamente conectados entre sí a través de diversos pasos, por lo cual su dinámica es interdependiente.
  • Bañan las costas de más de un continente.
  • Tienen una circulación bien definida del agua que contienen, pudiendo reconocerse corrientes marinas con nombre propio.
  • Deben existir en ellos algunos puntos al menos, con profundidades que excedan los 5000 metros.

Como ven, no cualquier extensión de agua salada es un océano, ya que todos los requisitos enunciados más arriba deben ser cumplimentados sin excepción.

¿Cómo es la topografía del fondo oceánico?

Este tema será motivo de otro post porque es muy interesante y rico en consecuencias geológicas que vamos a ir conociendo a su tiempo, pero puedo adelantarles que en un océano de verdad, hay fosas, cordilleras submarinas y llanuras abisales, todas respondiendo a configuraciones para nada caprichosas, ya van a ver.

¿Cuántos son entonces los océanos en sentido estricto?

Se pueden contar cuatro: Atlántico, Pacífico, ͍ndico y Ártico, pero en muchas publicaciones se refiere la existencia de seis, porque dividen a los océanos Atlántico y Pacífico en dos cada uno, a los que llaman Norte y Sur. (Atlántico Norte, Atlántico Sur, Pacífico Norte, Pacífico Sur).

¿Existen distintos tipos de mares?

Sí, desde luego, hay muchas clasificaciones, y todas lo bastante jugosas como para que constituyan otro post dentro de muy poquito.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de unas paradisíacas vacaciones en el Mar Caribe. (Colombia)

Diccionario Geológico en solfa.

Como ya les conté hace un tiempo, cuando ya llevo avanzado el diccionario, se me suelen ocurrir definiciones que me parecen lo bastante entretenidas como para compartirlas, de modo que las traigo acá como un apéndice que llamaremos «Los rezagados del diccionario», y que espero que les guste.

LOS REZAGADOS

Anatasa: la que pone el precio es Ana.

Anomalías magnéticas: aberraciones de los imanes y las brújulas

Aragonita: Gonita pasa el arado.

Bomba volcánica: señorita escultural y de carácter tórrido.

Cabeceo: desplazamiento del eje de un pliegue adormilado.

Cachalonga: hace una broma a Longa

Cainita: hijita de un fratricida

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Un abrazo y hasta el lunes, Graciela. (Les aclaro que me quedan algunos rezagados para el próximo viernes).

Parque Jurásico: 7 preguntas que nunca te hiciste sobre este período geológico

Muchos de usteJurassic-Park-3Ddes habrán visto la película Jurassic Park de 1993, The Lost World: Jurassic Park de 1997 y Jurassic Park III en 2001…¿Sabían que con motivo de su 20° aniversario la primera se reestrena en versión 3D el 29 de agosto de 2013 y que en 2015 se viene Jurassic Park IV?

Es por todo esto que, como alguna vez les expliqué el costado científico de la película La Era del Hielo, hoy quiero ocuparme de este momento (laaaaargo momento, por supuesto) de la historia de la Tierra.

Todos aquellos que hasta ahora sólo conocían el Jurásico por el cine y quedaron fascinados por sus escenarios coincidirán conmigo en que vale la pena aprender un poco más sobre él, ¿no les parece?

¿De dónde procede la palabra Jurásico y a qué se refiere?

La palabra fue probablemente usada por primera vez como designación de un período geológico, hacia 1829, por el zoólogo francés Alexander Brongniart, quien trabajara en estrecha colaboración con el más conocido Georges Cuvier.

El término lo aplicó a las rocas calcáreas del Monte Jura, en los Alpes, que fueron el paradigma de las caracteríticas del intervalo geológico que hoy conocemos como Jurásico.

Por su parte, la etimología de la palabra Jura, que designa al sistema montañoso, es algo discutible, pero podría tratarse de una derivación del término celta ior, que significa selva o bosque, y se aplicó al monte precisamente por la vegetación que lo cubría. Esa palabra, habría pasado al latín como Iura y luego habría tomado su forma actual.

Hoy la palabra Jurásico designa la porción intermedia de la Era Geológica conocida como Mesozoico.

Si ustedes han ido a consultar el cuadro de las eras a través del link que les dejé más arriba, sabrán ya que actualmente, y desde hace unos 65 a 66 millones de años estamos viviendo la era Cenozoica, y antes de ella, transcurría la Mesozoica.

La parte central de esa larga era, corresponde precisamente al periodo Jurásico, esto es, después del Triásico y antes del Cretácico.

¿Cuándo empezó y cuándo terminó el Jurásico?

Lo primero que debemos aclarar es que, del mismo modo que para todas las demás eras, no cabe preguntar por fechas exactas de comienzo y fin, puesto que en realidad las transiciones son largas y varían de lugar en lugar, de modo que se recurre a edades aproximadas y convenidas en función de ciertos cambios significativos y más o menos globales.

Es por eso que se admite un error (un más/menos, como le llamamos también) de miles o hasta millones de años. Considerando la enorme extensión del tiempo geológico, eso es bastante aceptable.

Imagínenlo en términos de cuentas bancarias, si uno tuviera 4.500 millones de dólares (esa cantidad de años, más o menos tiene la historia de la Tierra) en su caja de ahorro, y se equivocara en la cuenta por 1 o 2 millones, no daría como para entrar en pánico, ¿no les parece?. Uno seguiría teniendo el mismo status, después de todo.

Ahora, hecha la salvedad, agreguemos que el Jurásico comenzó hace 199,6 ± 0,6 millones de años y acabó hace 145,5 ± 4,0 millones de años, ocupando como les dije, la parte media del Mesozoico, que se extendió a su vez, entre más o menos 251 y 66 millones de años atrás.

El Jurásico se divide, por su parte, en Inferior, Medio y Superior, también conocidos como Lías, Dogger y Malm, pero ustedes no querrán entrar en tanto detalle, o por lo menos, no por ahora.

¿Por qué se habla tanto de ese periodo geológico?

Básicamente porque sus registros fósiles desafían a la imaginación. En efecto es durante este periodo que los dinosaurios (lagartos terribles, según su etimología) llegaron a su apogeo, y comenzaron a diversificarse como para dominar todos los medios (aéreos, terrestres y acuáticos), y dar pasos muy significativos en la evolución hacia los futuros seres vivos.

El tama´ño que alcanzaron los reptiles en el Jurasico no fue nunca más igualado en la historia evolutiva posterior, y eso es motivo más que suficiente para dar pie a relatos fantásticos de los que el cine supo adueñarse con maestría.

A todo eso debe su popularidad el Jurásico.

Creo que la mención de la palabra, evoca conceptos muy claros en la mayoría de la población. Al menos, todos saben que se se refiere a un cierto tiempo en la historia de la Tierra, que es más de lo que se puede decir de otros términos que también designan periodos geológicos, y que son bastante menos conocidos. Así pues, no estoy muy segura de qué pensaría la mayoría de la gente si de pronto digo: Ordovícico. ¿Sabrían de qué estoy hablando?

¿Qué acontecimientos geológicos caracterizaron al Jurásico?

Lo más significativo fue, además de la hegemonía de los grandes dinosaurios, el comienzo de la ruptura de Pangea, el supercontinente que todavía hoy se está segmentando.

En ese tiempo es cuando comienza a dividirse en los continentes de Laurasia al norte y Gondwana al sur, a favor de una antigua zona de debilidad, ocupada por el mar de Tetis, (o Tethis) ubicado más o menos donde hoy se halla el Mar Mediterráneo.

Casi al término del Jurásico, se desprendió Australia del resto de Gondwana, y Laurasia se separó en Norteamérica y Eurasia. Este proceso se continuó en el periodo siguiente, hasta alcanzar la división de Sudamérica y África, e ir pareciéndose la distribución de los continentes , cada vez más, a la actual.

Además, la tensión de la ruptura generó fallas normales entre África y los continentes al norte de ella, que a su vez determinaron un hundimiento que alejó el agua del mar de Tetis de las viejas costas. Los restos de ese mar comenzaron a evaporarse, dando origen a rocas sedimentarias conocidas como evaporitas, que hoy abundan al norte y sur del Mediterráneo, pero de eso hablaremos más adelante en otros posts.

Como ven, hubo acontecimientos de tal importancia que no se puede menos que tener en cuenta al Jurásico.

Aparte de los dinosaurios, ¿qué otros seres vivos había en el Jurásico?

Debido a que en general se trata de un período relativamente cálido y húmedo, hubo abundancia de junglas en las latitudes bajas y los bosques se extendieron por toda la superficie terrestre de entonces.

Abundaban las coníferas, varios tipos de helechos y palmeras, pero cabe mencionar que la ruptura del supercontinente definió una distribución diferencial de la flora y de la fauna.

La fauna terrestre tuvo representantes cada vez más imponentes de especies ya existentes, como los saurópodos, pero aportó también la aparición de nuevas especies como las ranas, por ejemplo.

Son ejemplares interesantes los Diplodocus y Brachiosaurus, y hubo depredadores también, que como el Allosaurus, dominaron la primera parte del Jurásico.

Es famoso además el herbívoro Stegosaurus, con placas óseas en la espalda y defensas espinosas en la cola.

La más importante entre las novedades, sin embargo, es que en este periodo surgen por primera vez las aves, que eran por entonces de pequeño tamaño comparativo.

No obstante había grandes reptiles voladores o pterosaurios, que ya existían en el Triásico y que se alimentaban con picos que poseían dientes puntiagudos. Un grupo posterior, es el de los pterodáctilos,

Tal vez el más interesante hallazgo fósil del Jurásico, es el Archaeopteryx, encontrado en las calizas de Solenhofen, Alemania. Su interés reside en que poseía al mismo tiempo el pico, las garras y el cuerpo de un pequeño dinosaurio terópodo, y la cola y las plumas propias de las aves actuales.

Durante el Jurásico, también en el hábitat marino medraban los reptiles, además de los peces. Se destacan los ictiosaurios sobrevivientes desde el Triásico, y los plesiosaurios.

Una mención especial merecen también los mamíferos y mamiferoides, que existían ya, pero ocupando muy pequeños nichos donde se encontraban relativamente protegidos de los grandes saurios, y de los que sólo salieron para diversificarse y pasar a tener un rol dominante, cuando aquéllos desaparecieron.

¿Y el Tiranosaurio Rex?

Habrán notado ya, que el gran protagonista de Jurassic Park, no ha sido mencionado ni como actor de reparto hasta aquí y debo explicarles por qué, aunque nos duela a todos.

En el Jurásico, hacia el final, aparece la familia Tyrannosauroidea, nombre que está diciendo desde el vamos que se trata de saurios «con la forma de» o «parecidos a» un Tyranosaurio, ya que la terminación «oide» es lo que expresa. Pero…

Pero el Tyranosaurio Rex o T-Rex como se lo llama cariñosamente, sólo hace su aparición casi hacia el final del periodo siguiente, es decir el Cretácico.

Como desagravio a este desenmascaramiento público que acabo de hacer del T-Rex, les prometo para muy pronto, un post completo sobre su vida, obra y milagros, porque haya surgido cuando haya surgido, se lo merece.

¿Qué pasó luego con toda esa flora y esa fauna?

Al final del Jurásico, hubo numerosas especies que entraron en extinción, pero la gran mayoría persistió hasta el final de la era Mesozoica, cuando ocurrió una verdadera extinción en masa, que dio lugar a un «volantazo» en la ruta de la evolución.

Aquellas especies que sobrevivieron al cambio de era, generaron las nuevas ramas evolutivas de las que terminamos surgiendo nosotros mismos, pero eso ya es otra historia…

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

Geología y galletitas…

Este gráfico lo encontré en Facebook,en el sitio «I fucking love Science», y me pareció genial, de modo que lo comparto con ustedes, como una manera de empezar el fin de semana sonrientes y relajados.

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Un abrazo y hasta el lunes, Graciela

¿Por qué son habituales las inundaciones en la cuenca media del Paraná?

Por crecida del Paraná hay más de 160 familias evacuadas en Corrientes. (Mario Quinteros)Ya en un post anterior, les he contado que no es lo mismo anegamiento que inundación, y en este caso en particular, vamos a hablar de las inundaciones. No sería una mala idea que repasaran las diferencias señaladas en ese post.

¿Dónde está emplazada la cuenca del Paraná?

La cuenca del Río Paraná forma parte de otra mayor, la del Plata, que es, por su extensión, la segunda en América (inmediatamente después de la del Amazonas) y la quinta en el mundo.

En su recorrido, el río afecta en forma directa a Brasil, Paraguay, Argentina y Uruguay, sirviendo en algunos casos como límite geográfico natural entre ellos.

Si se considera todo el sistema, casi podría decirse que todo el continente al sur de las nacientes del río Paraná se relaciona con él, a través de los numerosos afluentes que componen su cuenca.

¿Qué características tiene la cuenca del Paraná?

La cuenca completa está formada a su vez por dos subcuencas: la propia del Paraná- con 1.414.132 km²- y la de su afluente, el Paraguay, que suma 1.168.540 km².

Según informa wikipedia, la palabra Paraná es en realidad un apócope de una expresión propia de la lengua de los nativos tupi : «para rehe onáva» que equivaldría a «pariente del mar» o «agua que se mezcla con el mar».

En general todo el comportamiento hidráulico de la cuenca está regido por los aportes pluviales y fluviales que tienen lugar aguas arriba, preferentemente en la zona de Brasil.

En efecto, allí, las isohietas señalan promedios de lluvias anuales con valores entre 1.400 y 1.800 mm. En cambio, en territorio argentino, los valores pluviométricos se mueven entre los 700 y 1.200 mm anuales. Por otra parte, en las zonas del curso medio y bajo del río, la conformación topográfica más llana, disminuye los valores del escurrimiento, a favor de la infiltración y evaporación- evapotranspiración. (Les recomiendo ver estos conceptos en el correspondiente post.)

¿Cuál es la parte media de la cuenca del Paraná?

Comencemos por describir un tanto la trayectoria del Río Paraná desde su nacimiento, en Brasil y de resultas de la confluencia de los ríos Grande y Paranaíba.

Desde ese punto, se dirige hacia el suroeste, ejerciendo la función de límite entre los estados de Mato Grosso del Sur y São Paulo y Paraná. Más al sur es la frontera entre Brasil y Paraguay, y luego genera la Triple Frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil.

A partir de allí, donde se le une el río Iguazú, es el límite entre Argentina y Paraguay, y se desvía hacia el oeste, hasta confluir con el río Paraguay, y girar nuevamente hacia el sur.

Ése es el punto que marca el inicio de la cuenca media, que se enmarca completamente en territorio argentino.

En ese tramo, además, el río sirve de límite natural entre varias provincias, ya que a su margen derecha (oeste y sudoeste) quedan las provincias de Chaco, Santa Fe y Buenos Aires, mientras que a la izquierda, se encuentran las de Misiones, Corrientes y Entre Ríos.

Conviene en este punto recordar que las márgenes izquierda y derecha de un río se definen mirando hacia su desembocadura, y no a la inversa. Es decir, se consideran como si el sujeto observador se desplazara junto con el curso natural del río, dejando a sus espaldas las nacientes.

La longitud del río Paraná es de 2.570 km desde su nacimiento hasta desembocar en el Río de La Plata.

No obstante, el curso medio, que aquí nos ocupa, es de aproximadamente unos 722 km, desde la confluencia con el río Paraguay por el norte hasta la ciudad de Diamante en el sur, donde comienza el que se conoce como «predelta».

¿Qué características tiene el Río Paraná en su cuenca media?

Desde el momento en que se une con el Paraguay, el curso del río resulta fuertemente controlado por una falla geológica, que es precisamente la causa de su brusco cambio de dirección hacia el sur.

El cambio en la pendiente regional lo convierte, por otro lado en un río de llanura, con una amplia planicie de inundación, con profusión de meandros, islas y bancos de arena, y una velocidad de flujo mucho menor.

La llanura de inundación está limitada por barrancas en la margen izquierda, mientras que en la margen derecha, sus costas son bajas y anegadizas, con numerosos riachos y lagunas que se inundan en época de crecientes.

Esa situación persiste hasta la latitud de la ciudad de Santa Fe, donde se invierte, y la rivera protegida por un barranco es la derecha, desplazando las inundaciones hacia el territorio de la provincia de Entre Ríos.

¿Por qué son tan recurrentes las inundaciones en muchas de las ciudades emplazadas en las orillas del curso medio del Paraná?

Ya habrán advertido, por lo que mencioné más arriba, que un importante condicionante es la configuración geológica y geomorfológica de la región, ya que en esa parte, en una de las costas el río está contenido por barrancas, lo cual le obliga a derramarse sobre el lado opuesto.

Pero además, hay otros factores que facilitan los desbordes. Ellos son:

  • El régimen pluviométrico, sobre todo aguas arriba, como se señaló al comienzo de este post.
  • La enorme extensión de la cuenca completa, que suma aportes de un amplio territorio para su evacuación final por el Río Paraná.
  • Cambios en el ecosistema, entre otras causas por deforestación. Esto aumenta el escurrimiento, por faltar vegetación que la almacene por un lado; y por el otro, incide en una mayor velocidad de los flujos, porque disminuye notablemente los coeficientes de rugosidad. Por eso se acortan los tiempos hasta los picos de crecida.

Como ven, hasta aquí hablamos de peligrosidad (susceptibilidad más amenaza), pero en realidad lo que transforma esos eventos naturales en verdaderas «catástrofes» es la vulnerabilidad del sistema. En otras palabras, la intervención humana es la que potencia el riesgo, y allí, cabe mencionar otros factores:

  • Ocupación de la tierra sin tener en cuenta su vocación natural. En efecto, muchos de los asentamientos están en áreas pertenecientes a la propia llanura de inundación, en que no se debería admitir en ningún caso la urbanización.
  • Planeamiento individual de obras de defensa desconectadas entre sí, y diseñadas sin el previo análisis integral de la cuenca.

Mucho se ha hablado también de la incidencia de las presas para generación de energía hidroeléctrica en el territorio brasilero, factor que merece un párrafo aparte.

Efectivamente, las presas han modificado el régimen de crecidas, al imponerle un control antes no existente, ¿pero ese control siempre aumenta significativamente las crecientes?

En la respuesta intuitiva del público en general hay un clamor por el sí, pero en los análisis científicos y estadísticos, eso no está debidamente demostrado. Es más, hay un hecho que Paoli (2004) señala de manera tan lógica que no puedo menos que citar textualmente:

En muchas ocasiones se intentó «culpar» a estas obras de las inundaciones registradas aguas abajo, muchas veces desconociendo su funcionamiento. Dada la primordial función que en la práctica tales obras tienen (generación hidroeléctica), existe la tendencia a que los operadores de las mismas pretendan tenerlas permanentemente «llenas», evitando en lo posible el derrame por vertedero (lo cual puede verse como pérdida económica). De por sí, la capacidad de almacenamiento del vaso de las mismas es pequeña comparado con el volumen de una crecida, y teniendo en cuenta lo expresado anteriormente, la capacidad de laminación de los picos de crecida ha sido muy baja.

En definitiva, la influencia existe, pero es muy baja, y podría impactar más en las sequías, por la retención de agua, que en las crecientes, ya que la presa no llega a vaciarse nunca por completo. En otras palabras, nunca vuelca todo su contenido en el río que prosigue aguas abajo.

¿Son evitables las inundaciones en el curso medio del Paraná?

Puestas las cosas en perspectiva, volvemos a darnos un baño de humildad: no es el hombre quien define las dinámicas naturales, a lo sumo, puede complicar sus efectos, pero nada más.

Es decir que las inundaciones ocurrirán de todos modos, pero el hombre puede tomar algunas medidas para minimizar sus consecuencias, del mismo modo que con algunas de sus acciones puede llegar a «trabajar a favor de ellas», aumentando sus impactos.

En los últimos diez años, los técnicos y científicos abocados al problema han planteado una estrategia de mitigación de daños que sería eficiente si se encarara de manera integral y a largo plazo. Por supuesto, en este punto, las decisiones son de índole política, y exceden a la responsabilidad directa de los estudiosos que propusieron las siguientes medidas:

  • Administración integral y coherente de los recursos naturales en la cuenca, a través de una mejor coordinación de los modos de explotación que alteran los equilibrios y controles naturales. Esto implica acuerdos de los diversos estamentos involucrados, por ejemplo los gobiernos de todas las provincias y municipios afectados. Las acciones individuales sólo trasladan el problema de un punto a otro de la cuenca.
  • Medidas estructurales. (Aquí el término estructural se refiere a estructuras ingenieriles específicamente). Estas acciones son de largo plazo e implican grandes inversiones, ya que incluyen defensas, drenajes, puentes, etc. Pero además requieren una planificación seria en el uso de la tierra. Y debe asumirse que las urbanizaciones no pueden emplazarse en cualquier parte, y menos por la vía de los hechos y sin ningún control.
  • Medidas no estructurales. Pasan por estrategias que permitan convivir con los efectos de las inundaciones, que se producirán con o sin «permiso» humano. Se incluyen aquí temas como sistemas de alerta temprana, confección de mapas de riesgos y estudios de impacto ambiental ( y su respeto a la hora de manejar el espacio), ajuste de las estrategias de evacuación, y medidas de defensa civil en general.

Espero que este tema les haya interesado, porque vendrán muchos posts relacionados con él.

Bibliografía consultada

Paoli, C.U. 2004. Inundaciones ribereñas en el tramo del Paraná Medio. Capítulo 4 de Inundaciones urbanas argentinas. Organizador Bertoni. J.C. Editorial Universitas. Córdoba Argentina. pp 75-114. I.S.B.N.:987-9406-76-1

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La foto que ilustra el post ha sido tomada de Clarín on line.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

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