Repasemos un post que hoy merece una primera plana.
Hoy que se habla bastante de las condiciones del agua en la ciudad de Córdoba, los invito a visitar un post en este mismo blog, Locos por la Geología, en el cual me he referido a los requisitos que se exigen del líquido elemento para ser considerado potable. http://www.locosporlageologia.com.ar/el-agua-es-un-recurso-valioso-y-escaso-parte-1/
Propiedades de los minerales, que dependen de la luz. El color. Parte 1
Este post es la continuación de una de las líneas de conocimiento geológico que tengo en progreso en el blog. Les recomiendo ver todos los posts anteriores para seguir la ilación de este tema.
El cuadro que ilustra el post es un recorte del que les presenté hace ya bastante, al iniciar el análisis de las propiedades macroscópicas de los minerales. Y ése es precisamente, el post por donde deberían comenzar su repaso.
Como podrán ver, son bastantes las cualidades que resultan de la incidencia de la luz sobre un mineral, y por eso mismo, las iremos separando en distintos posts, porque quiero que las conozcan con alguna profundidad.
Hoy comenzaremos con la más simple, aunque no la más determinativa, es decir el color.
¿Por qué el color no es determinativo?
Por razones que veremos un poquito má¡s abajo, no siempre el color es constante en los minerales, sino que muchas veces cambia de un ejemplar a otro aun dentro de la misma especie. Por ese motivo, el color es una propiedad que puede ser orientativa, pero casi nunca alcanza por sí misma para definir de qué mineral se trata.
¿Qué es el color?
Son múltiples las acepciones que puede tener la palabra color, según se la utilice para definir la calidad de una voz, o el carácter de una nota periodística, por mencionar sólo algunos de sus significados.
Pero en nuestro caso, son solamente dos los fenómenos que nos interesan para referirnos a los minerales y su color.
Esos dos fenómenos son: el puramente físico, que alude al comportamiento del material respecto a una luz incidente sobre él; y el fisiológico, que no es otra cosa que la manera en que el ojo humano percibe ese comportamiento.
Por eso es que en esta situación hay tres elementos involucrados: el objeto iluminado, en este caso un mineral; la luz que incide sobre él, (salvo para casos particulares, usaremos la luz blanca y de preferencia, natural) y el sujeto que observa y percibe un determinado estímulo en su órgano visual.
¿Cómo se explica el fenómeno físico?
Cuando la energía se transmite en forma de ondas, provoca distintas fenómenos según sea la longitud de onda (lambda) involucrada. En el esquema que se presenta en la figura 1, lambda se expresa en Amstrongs, es decir la diezmillonésima parte del mm.
Allí puede observarse, que dentro del espectro electromagnético, sólo una muy pequeña porción -aquélla comprendida entre 3.900 y 7.500°, que se ve en el recorte a la derecha del dibujo- corresponde a la luz visible para el ojo humano.
Por encima de estos valores aparecen la radiación infrarroja, y las ondas cortas y largas de radio. Las radiaciones de menor longitud de onda, en cambio, comprenden la luz ultravioleta y los Rayos X y Gamma.
Dentro del campo de la luz visible, a su vez, a cada longitud de onda, corresponde una sensación óptica diferente, que se denomina color, y que va cambiando sutilmente de un rango a otro hasta abarcar los siete colores clásicos del espectro que son: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.
De estos, tres son los colores primarios: rojo, azul y amarillo, resultando los demás de sus combinaciones, o de las gradaciones entre ellos. Conviene resaltar que según alguna bibliografía, los colores primarios serían el rojo, el verde y el amarillo, pero esto responde en realidad a los principios de la fotografía y sus derivados.
Volviendo ahora a nuestros minerales, debemos agregar que cuando la luz blanca hace contacto con un objeto, parte de la energía se refracta, parte se absorbe, y parte es reflejada. Precisamente de la cantidad y calidad de la luz reflejada, depende el color que se aprecia en un objeto, en este caso, el mineral analizado.
El gráfico de la figura 2 corresponde a las curvas de reflectancia para objetos que se visualizan como rojos o amarillos.
Puede observarse que en cada caso, los porcentajes de luz reflejada son máximos para las longitudes de onda correspondientes a los colores involucrados. Los cuerpos y materiales que presentan esa capacidad para seleccionar qué parte del espectro reflejan de manera dominante, son denominados «cromáticos».
Pero existen otros cuerpos que no son tan selectivos, sino que actúan de la misma manera ante todas las longitudes de onda del espectro luminoso. Esos materiales se conocen como «acromáticos», y algunos minerales también los son.
Así, pues, los objetos blancos reflejan casi el 100% de toda la luz receptada, a lo largo de todo el espectro visible.
Los negros, en cambio, absorben casi toda la luz y los grises, aproximadamente reflejan y absorben en igual proporción.
En resumen, en estos casos, el monto de luz reflejada en los tres casos, es igual para todas las longitudes de onda, razón por la cual los colores visibles resultantes (negro, blanco y gris) son considerados «neutros».
¿De qué factores depende el color visible en los minerales?
El principal factor determinante del color de un mineral es su composición química, no obstante hay también otras circunstancias que pueden modificar ese color básico, a saber:
- La captura en la red atómica, de algún o algunos elementos conocidos como cromóforos porque confieren color a los cuerpos en los que se incorporan. Ejemplos son el cromo, que colorea normalmente de verde, o el hierro que es el responsable de la coloración violeta de los cuarzos que por esa razón se constituyen en amatistas.
- La presencia de inclusiones muy finamente divididas que quedan incorporadas en la red.
- Las deformaciones estructurales de la red, que definen ángulos de incidencia de la luz entrante distintos de los habituales, y por ende, la reflexión de la luz (que define el color visible) ocurre también según ángulos con algún corrimiento a lo largo del espectro.
- La presencia de pátinas superficiales que enmascaran el color real del mineral.
¿Cómo se clasifican los minerales según el color?
Según hemos visto más arriba, los minerales pueden tener colores únicos o múltiples para cada especie. Eso define su clasificación en idiocromáticos y alocromáticos.
¿Qué es un mineral idiocromático?
Es aquél que siempre ostenta el mismo color, en todos los posibles ejemplares. Por tal razón, en este caso, el color no es solamente importante sino determinativo.
Ejemplos clave son la azurita, que precisamente toma su nombre del color que siempre presenta, o la amatista que sólo es tal cuando tiene colores violetas. Muchos minerales metálicos son idiocromáticos, pero la gran mayoría de los restantes no lo son.
¿Qué es un mineral alocromático?
Todo el resto de los minerales, que presentan variedades de colores, y en los cuales, por ende, definir el color es de escasa ayuda para la determinación de la especie, se conocen como alocromáticos.
En esos minerales, se recurre a otra propiedad que definiremos en otro post, y que se conoce como raya.
¿Qué términos son aceptables para describir el color de los minerales?
Todos aquéllos que no impliquen en sí mismos una comparación. Es decir que se deben evitar las adjetivaciones.
Se aceptan términos como rojo, verde, amarillo, pero no nombres fantasiosos como rojo mambo o verde esperanza, azul cielo, o amarillo patito.
¿Hay alguna forma más objetiva de definir el color?
Sí que la hay, pero debo reconocer que no es de uso corriente para los minerales, aunque es imprescindible en las descripciones de sedimentos y sobre todo suelos.
De todos modos, para describir nuevos hallazgos, puede recurrirse a este método, que se toma prestado de las artes plásticas, y que se conoce como Tabla de Munsell.
La segunda parte de este post será dedicada específicamente a explicar las características y el uso de la tabla Munsell de color.
Bibliografía:
Argüello, Graciela L. 1997. Cuadernillo didáctico sobre el tema COLOR DEL SUELO, para uso de los alumnos de Pedología de la U.N.C. 11 páginas.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente, porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
Un velocirraptor llamado Graciela
Cuando Pulpo y Dayana viajaron a Orlando, no dejaron parque sin visitar. Entre sus muchas actividades, fueron al sector de Jurassic Park y asistieron al «nacimiento» de un velocirraptor, que en un muy buen montaje eclosiona desde su cascarón.
Como parte de la exhibición, se invita al público a «bautizar» al «dulce pichoncito», y como no podía ser de otra manera, Dayana susurró mi nombre, y Guillermo, ni lerdo ni perezoso lo gritó en voz alta. De modo que ese día nació un velocirraptor llamado Graciela, según se atestigua en el correspondiente certificado que ilustra este post.
El texto dice lo siguiente:
CERTIFICADO DE NACIMIENTO
Este documento certifica que GRACIELA nació vía un huevo permeable al gas en el Criadero Central del Jurassic Park Discovery Center en las Islas de la Aventura de Estudios Universal el 21 de noviembre de 2013.
Especie: Velociraptor
Peso: 1, 7 libras (771 grs)
Atestiguado y nombrado por Guillermo.Dando testimonio de lo mencionado, el Criadero extiende este certificado firmado por un oficial debidamente autorizado junto al sello de In Gen Corporation.
Las firmas que aparecen debajo son del veterinario y del CEO de International Genetics.
A la salida del criadero Dayana posa con el certificado y, de fondo, uno de los jeeps que aparecen en la película.
Los espero el lunes con algo mucho más serio. Un abrazo. Graciela.
Materiales parentales de suelos en la Provincia de Córdoba, Argentina.
Este trabajo, en el que soy primera autora, tiene ya algunos años, pero todavía tiene información aprovechable para los colegas. En su momento sólo se publicó el resumen expandido, de modo que los invito a leer el trabajo completo según el sistema Scribd que ya conocen, y si necesitan citarlo, la referencia bibliográfica completa es:
Argüello, G.L.; Sanabria, J.A; Balbis, A. 1998. «Caracterización textural de materiales parentales loéssicos, entre La Lagunilla y San Agustín. Prov. de Córdoba, Argentina» Actas del XVI Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. (Resumen expandido). Carlos Paz, Córdoba, Argentina.
El balance de una vida con la Geología. Parte 2.
En este post en particular, les conviene leer la introducción que hice la semana pasada, porque si no, ni siquiera van a entender a qué viene, y por qué, de pronto, cuento partes de mi propia historia personal.
Les aclaro además que esta vez las preguntas fueron formuladas por Dayana, y yo me limito a contestarlas.
En la primera parte, publicada el lunes pasado, contesté las siguientes preguntas:
-¿Cómo llegaste a la docencia?
-¿Cómo han cambiado las cosas en casi 40 años de enseñar Geología?
-¿Cómo eran tus clases?
-¿Cómo es tu relación con alumnos y ex alumnos?
-¿Qué cosas no tan buenas encontraste en la Facu?
– Contanos historias graciosas de tu paso por la docencia.
Y ahora sí, vamos a completar el «reportaje»:
¿Recordás historias emotivas de tu paso por la docencia?
No hace mucho, ya jubilada, fui a la Facultad a dar una charla en el marco de un evento especial organizado por la Escuela de Geología para alumnos visitantes de una Escuela Técnica del interior de la provincia, y cuando preparaba el cañón para la proyección del power que tenía listo, se acercó un ex alumno, hoy docente en Mineralogía, brillante y muy buena persona, sólo para decirme que me recordará siempre como uno de sus mejores profesores, y que mis clases habían estado entre sus favoritas, por amenas, ordenadas y didácticas.
Agregó que no quería dejar de decírmelo ahora, ya que antes no lo había hecho para que no pareciera una manifestación interesada.
Me hizo sentir muy bien, y es un recuerdo que atesoraré, sobre todo por venir de quien viene, (Fernando C.) un auténtico crédito para la Geología argentina.
¿Recordás historias divertidas ocurridas en el campo?
Sí, miles, pero también serán motivo de posts en la etiqueta Anécdotas geológicas.
No obstante, les cuento que hubo por lo menos dos ocasiones en que nos sacaron a tiros de campos a los que, llevados por el entusiasmo de la investigación, nos metimos saltando alambrados, como verdaderos intrusos. Tenían razones para hacerlo, pero son situaciones que no se olvidan con facilidad. Los detalles serán posts de viernes muy pronto.
¿Podrías contar historias de logros personales o de tus alumnos?
Sí, tambi{en muchas, pero una que me llena de orgullo, es la de un alumno, que superó una situación social muy desfavorable, a través del estudio y el trabajo. Me reservo los detalles, por respeto a su privacidad, pero puedo contarles que todavía hoy conservo con emoción y cariño en mi celular, un mensaje de texto que me envió con motivo del día del maestro, como diez años después de haberse recibido.
Copio textualmente una partecita muy breve de ese mensaje:
…Usted sabe que le debo la carrera…Esa oportunidad que me dio para ser profesional no se olvida jamás…
D. S. hace alusión en ese mensaje a su primer examen universitario, cuando yo estaba en Geología General, y remé al lado de él, para ayudarlo a expresar conocimientos que tenía, pero que le costaba mucho verbalizar, precisamente por su extracción social. El resto del Tribunal, (aclaro que no son los docentes que están hoy en la Cátedra) prejuicioso, se oponía a darle una oportunidad. Y eso es lo que él no olvida, aunque yo sólo lo recordé cuando me llegó ese mensaje.
Creo que la posición profesional y social de D.S. hoy, es el mejor premio que me llevo de la docencia.
¿Qué esperás haber dejado en los alumnos que pasaron por tus clases?
Un buen recuerdo. Que me reconozcan como una buena persona y que hayan advertido cuánto amé la docencia. Si de paso aprendieron algo, mejor todavía.
¿Qué vas a seguir haciendo de tu vida por fuera de la UNC?
Todo lo mismo que he hecho siempre, pero con más tiempo y más relajadamente. Es decir todo lo que les conté en la pestaña sobre mí : danzas, literatura, blogs, proteccionismo animal, idiomas, libros, música, viajes, y siempre, siempre divulgación científica.
Por otra parte, espero poder disfrutar un poco más de mis hijos, nietos, nueras, amigos, y por supuesto, mis niñitas ladradoras que siempre están a mi lado.
¿De qué te jubilás y de qué no?
Bueno, de hecho no me he ido del todo de la Uni, ni de la docencia ni de la investigación. En el último caso, porque el proyecto científico del que soy codirectora sigue por lo menos hasta fin de año, y después puedo- si quiero- engancharme en otros.
Vengo realizando charlas de extensión y de divulgación, y la agenda está abierta para muchas más.
Sigo participando como evaluadora científica en numerosas publicaciones nacionales e internacionales, entre las que destaco la Quaternary International de Editorial Elsevier, que es un top ten en mi área de conocimiento, y donde ya estoy en la database como reviewer, después de haber actuado como tal un par de veces.
Al margen, sigo participando en publicaciones científicas para dar a conocer los resultados de investigaciones que todavía no se liberaron al público.
Luego de mi jubilación, me ocupé también de armar, junto con Sabrina y Gabriela un poster acerca de suelos, que al menos en teoría, formará parte de la exhibición permanente en el Museo de Paleontología de la Universidad Nacional de Córdoba; formo parte de la Comisión redactora del Capítulo Suelos del Relatorio para el Congreso Geológico Argentino que tendrá lugar en Córdoba el año próximo, y tantas otras cosas, que sería muy largo enumerar.
Pero no quiero olvidar la mención de que tengo también en carpeta posibles intervenciones en cursos y clases especiales para determinadas carreras de Universidades privadas.
Y por fin, mi gran proyecto es la publicación de libros de divulgación científica, de los que seguramente pronto tendrán noticias en el blog. En efecto, el primero de ellos está ya escrito y en plena búsqueda de editorial.
Por fuera de la Geología, hay también un par de libros ya en manos de un potencial editor, bajo el formato de libros electrónicos. Uno de ellos es de los cuentos para adultos, cuyo estilo los que me siguen en mi otro blog ya han llegado a conocer; y el otro de Prosa poética y poesía, también según conocen los lectores de ¿Y si hubiera una vez?
Un tercer libro esta en proceso de armado y es de humor.
Y ya he comenzado a escribir otro de divulgación geológica.
O sea, no me busquen en la plaza ni el geriátrico por el momento, que cuando no esté a full con estas cosas, estaré seguramente tachando de mi lista de destinos pendientes, los diversos lugares del mundo que me falta conocer todavía.
En resumidas cuentas, despedirse no es irse, y la vida es tan plena como uno quiere que sea, en cualquier etapa de ella.
Un abrazo y nos vemos el miércoles. Graciela.


