¿A qué se llamó «la fiebre del oro»? Parte 1.

El tema de hoy tiene mucho de historia, pero también de leyenda, de comedia y de tragedia.

Vale la pena, no lo duden, pero precisamente porque el tema es tan interesante y extenso, lo dividiré en dos partes, la segunda de las cuales subiré el próximo lunes.

¿A qué se llamó la fiebre del oro?

Históricamente se conoce como «fiebre del oro» al fenómeno por el cual se produce una migración acelerada y masiva de emprendedores independientes hacia áreas en las que se informa sobre algún descubrimiento notable de oro, cuyo acceso es relativamente fácil.
Numerosos son los factores que influyen para que ocurran migraciones multitudinarias movilizadas por el alumbramiento de oro. Algunos de los que concurrieron en el S XIX fueron:

  • La mejoría comparativa en los medios y vías de transporte y comunicación.
  • Dificultad para una inserción económica y social en el lugar de origen.
  • La propagación en el imaginario popular de que ciertos resultados casi mágicos en materia de evolución personal, son solamente posibles, en tierras remotas. («Nadie es profeta en su tierra»).
  • El valor intrínseco del oro, como patrón monetario y como mineral útil en muchas aplicaciones más allá de la joyería.

El primero de estos factores fue característico del S XIX, pero los otros permanecen aún hoy, razón por la cual aunque sea con características muy diferentes, hay todavía lugares que son polo atractivo de migraciones de buscadores independientes, como Alaska y Australia.

¿Cuándo y dónde se produjo la fiebre del oro?

Pese a que se habla de la fiebre del oro en singular, los episodios que podrían denominarse así, fueron numerosos y comenzaron hace varios siglos.

De hecho, el primero de los antecedentes data de varios siglos antes de Cristo, en la antigua Grecia, cuando Jasón y sus argonautas- según se cuenta en crónicas legendarias- partieron en su nave «Argos» hacia la Cólquida, (reino mítico ubicado en lo que hoy es Giorgia, en la costa del Mar Negro) en un viaje plagado de aventuras, buscando el Vellocino de Oro«.

Más adelante, la búsqueda de El Dorado, que funcionó como motor de la conquista española en América, bien podría considerarse también una fiebre de esa clase, pero aun sin tomar los dos ejemplos anteriores en cuenta, los primeros «pulsos febriles» ya datan del Siglo XIV.

No obstante, probablemente la más conocida de las migraciones motivadas por la búsqueda de oro, es la que se produjo en California a partir de 1848, con su pico en 1849.

La razón de esa popularidad es casi seguramente la difusión que se le dio en novelas y películas del lejano oeste, que fueron en sí mismas un género particular.

No obstante, las «fiebres del oro» se sucedieron unas a otras, formando parte de la cultura popular del siglo XIX, con coletazos hasta nuestros días en algunos lugares.

El listado de las más importantes de esas movilizaciones poblacionales es aproximadamente el siguiente:

  • En la segunda mitad del siglo XVI, fiebre de Zacatecas, México.
  • 1631: movilización hacia Parral, Chihuahua, México.
  • 1836 en adelante: migración hacia el sur de los Montes Apalaches, al norte de Atlanta y al oeste de Charlotte, todo en Estados Unidos.
  • 1848 movimiento hacia Carolina del Norte y la más famosa Fiebre del Oro de California.
  • 1850: migración hacia el norte de Nevada.
  • 1856 en adelante, Colorado en Estados Unidos.
  • 1858 Fiebre del cañón del Fraser también en Estados Unidos.
  • 1861: Otago, Nueva Zelanda.
  • Entre 1860 y 1870, este de Oregon.
  • 1863, Montana.
  • 1880. Zona de El Oro en México.
  • 1883. Tierra del Fuego, Argentina y Chile.
  • 1886, la fiebre del Transvaal (Sudáfrica) fue una de las más cruentas, ya que contribuyó a fogonear la Guerra de los Boers.
  • 1888 hasta 1930: Las Juntas de Abangares, Guanacaste, en Costa Rica.
  • 1896, es también una de las dos más conocidas y ocurrió en Klondike, en el Río Yukón, Canadá.
  • 1898. Alaska, que comienza como una continuación de la de Canadá, afectando al mismo distrito geológico, y que sigue en cierto modo todavía vigente.

Son los pulsos febriles de California y los dos últimos mencionados, los que quiero comentarles en este post, porque son los que adquirieron más notoriedad y están rodeados de un halo de aventuras, tragedias y hasta romanticismo.

¿Cómo se desarrolló la fiebre del oro en California?

El 24 de enero de 1848, James Marshall, capataz del rancho Sutter’s Mill, cuyo propietario, el general John Sutter, poseía una concesión sobre casi 20.000 hectáreas con los mejores suelos agrícolas de California, inspeccionaba un canal de desagüe que conducía al Río American, cuando descubrió en el lecho de este último, algunas pepitas de oro.

Al conocer este hecho, Sutter- de quien la leyenda cuenta que esa misma noche desenterró con su navaja una pepita de 43 gramos de peso- supo que estaba ante lo que podía ser su fortuna o su desgracia, y trató de mantener la noticia en secreto.

Sin embargo, como los obreros que acompañaban a Marshall en el momento del hallazgo esparcieron rápidamente el rumor, no pudo evitarse que el 15 de marzo, el periódico The Californian publicara la noticia, firmada por Samuel Brannan, que abandonó el periodismo para poner un alamacén para abastecer a los cazafortunas que sabía que llegarían muy pronto.

Se cuenta también que Brannan corrió por las calles de San Francisco, con un frasco lleno de oro y gritando «¡….oro, oro! ¡Oro en el río American!», en un pionero alarde de marketing viral, que le dio un excelente resultado, ya que fue uno de los pocos que generó un imperio a partir de sus ganancias.

En ese primer año, fueron los propios lugareños los que abandonaron sus profesiones y oficios (aun los médicos y jueces) y marcharon hacia el río a buscar el metal.

La noticia tuvo un gran impulso cuando el 19 de agosto de 1848, el diario New York Herald la publicó por primera vez en la Costa Este.

El 5 de diciembre de ese año, se oficializó la novedad, cuando el presidente James Polk pronunció un discurso ante el Congreso de los Estados Unidos, en el que incluía una referencia al yacimiento.

La mayor parte de la inmigración interna y externa llegó en 1849, razón por la cual esos aventureros pasaron a la historia con el nombre de «forty-niners».

Los primeros tiempos fueron de bonanza para el pueblo, ya que la abundancia alcanzaba a todos, pero cuando el metal comenzó a escasear y su extracción comenzó a implicar tareas de excavación, costosas en tiempo y dinero, se desató tal ola de violencia relacionada con los robos de que se hacían objeto los mineros entre sí, que el campamento minero que se hallaba al pie de las Sierras recibió el nombre de Hangtown, en alusión a la sumaria justicia que imperaba en la época. Efectivamente Hangtown es la unión de las palabras hang= colgar, y town= pueblo, y ésa era la forma en que se aplicaba muy rápidamente el castigo a quienes cometían delitos.

A todo esto, ¿qué pasó con los descubridores, que muy a su pesar iniciaron la fiebre?

Sutter lo perdió todo, debido a la violenta invasión que sufrió en sus tierras, y terminó viviendo de una pensión que le concedió en 1864, la legislatura de California, por la magra suma de 3.000 dólares anuales.

Marshall intentó encontrar oro vagando por años por la zona, sin conseguirlo jamás. Cuando murió, en 1885, todas sus pertenencias se subastaron por 150 dólares que se usaron para pagar sus deudas.

Debe haber una moraleja en alguna parte, ¿no creen?

Hasta aquí ya es un post bastante largo, en la segunda parte, que sube el próximo lunes, responderé las siguientes preguntas:

¿Cuál es el contexto geológico de los yacimientos de oro de California?

¿Qué es un placer aurífero?

¿Cómo se desarrolló la fiebre del oro en Canadá y Alaska?

¿Cuáles son las caracteríticas geológicas allí?

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio.

Piedra, papel, tijera geológico

Esto lo he tomado de la pizarra de Pinterest del Pulpo y me parece tan bueno, que les traduzco el diálogo para los que no leen inglés.

b2e8bf1380590a5859bccfebe3e8af3a -¡Ja! ¡La roca ígnea eroda a la sedimentaria!

-¡No, no no, la ígnea funde a la metamórfica!

¡¿Qué?! ¡La metamórfica altera a la sedimentaria!

Personalmente, en lugar de «eroda» como dice el primero de los geólogos, yo habría puesto «cocina», «digiere» o eventualemente «intruye».

Espero que les haya gustado tanto como a mí. Un abrazo. Graciela.

Geología en mi jardín: apreciación de procesos geológicos, para niños

Hoy vuelvo con un post para los más pequeños, porque sé que son los que mejor van a entender cuántas maravillas se esconden en cada cenímetro cuadrado de nuestros propios jardines. Y seguramente se van a prender en la propuesta de explorarlos y verlos de otra manera.

¿Les gusta la idea de ser conmigo, exploradores de la naturaleza?

Empecemos por contestar una pregunta previa al tema que quiero contarles hoy.

¿Qué son los niveles de apreciación de los procesos geológicos?

Así se le llama a la «amplitud» de la mirada que observa los procesos, que puede abarcar desde el planeta entero hasta el mínimo espacio que se puede mirar a través del objetivo de un microscopio.

Estos niveles diferentes son comparativos, vale decir que si el mayor tamaño que se toma como referencia es el mundo, los otros pueden llegar a ser hasta continentes enteros; pero si en cambio el nivel referencial desde el que se parte es una montaña, el que sigue hacia abajo puede ser tal vez un simple estanque, allí donde la montaña se pone más plana.

Ahora, si querés entenderlo mejor te pongo ejemplos de tu vida diaria:

Si yo te digo que vamos a suponer que tu dormitorio es lo más grande que existe (como si fuera el mundo= nivel megascópico), entonces, tu cama puede ser equivalente a un continente (nivel mesoscópico). Pero si te digo que sólo cuenta tu cama (mega), entonces el nivel mesoscópico puede ser tu almohada. ¿Lo entendés?

Eso es lo que te quiero decir cuando digo que los niveles de apreciación se definen de manera relativa, y por supuesto, depende de cómo nos pongamos de acuerdo primero.

¿Cuáles son los niveles posibles de apreciación?

Los niveles posibles-que como te digo son variables, pero siempre respetan el mismo orden de tamaños- son:

  • Nivel megascópico, palabra que viene del vocablo griego «megalos», y quiere decir muy grande o importante.
  • Nivel mesoscópico, palabra que surge a partir, también del griego, de meso que significa intermedio, o entre. Se la aplica para designar lo que está entre lo muy grande y lo grande.
  • Nivel macroscópico, deriva del griego macro, que significa grande.
  • Nivel microscópico, del griego, micro, que significa pequeño.

¿Cuál es el nivel megascópico?

Es el más grande entre los posibles. La mirada que abarca más espacio. Si no empezamos desde espacios más chiquitos, previamente acotados, el nivel megascópico comprende el planeta todo, y los procesos típicos de ese nivel son los de la tectónica de placas.

¿Nos vamos entendiendo?

¿Cuál es el nivel mesoscópico?

Es el espacio que sigue hacia abajo en tamaño, y si ya dijimos que todo el planeta es el nivel megascópico, el mesoscópico puede ser por ejemplo la Cordillera de los Andes, o la Isla de Pascua, y hay que establecerlo formalmente en cada caso de estudio.

Pero también puede tratarse de tamaños considerablemente menores, como una estancia que estemos estudiando, o la ribera norte de un río, o una laguna como la de Mar Chiquita, por mencionar ejemplos.

¿Cuál es el nivel macroscópico?

Si hemos establecido como nivel mega el mundo, y meso una cordillera, macroscópico puede ser un volcán de esa cadena o cualquier cosa de menor tamaño, como por ejemplo la ladera oeste de un monte en ella.

Si era, en cambio meso la laguna, macroscópico puede ser una porción de sus playas, de tamaño definido.

Si en cambio, el nivel de observación megascópico comenzó en la laguna, el meso puede ser la porción de su costa entre dos localidades definidas, y el macro un balneario dado.

Se puede seguir así cambiando sucesivamente las áreas a observar, hasta llegar hasta cosas tan pequeñas como un simple canto rodado.

Pero eso sí, siempre tiene que ser algo observable a simple vista, porque todo lo que se vea solamente con lupa o microscopio, entonces ya cae (siempre) en el nivel de observación conocido como microscópico.

¿Cuál es el nivel microscópico?

El microscópico es el nivel al que la vista humana no alcanza sin ayuda de artefactos especialmente diseñados para ver lo que es demasiado pequeñito.

En Geología, son por ejemplo los cristales de minerales que no se ven a simple vista, o las partículas de arcilla.

No dejes, sin embargo que te confunda la partecita de la palabra «micro», porque ese prefijo también puede usarse en términos más abstractos para referirse a algo que tiene límites estrechos, pero no tanto, como cuando decimos por ejemplo «microclima» y nos estamos refiriendo al ambiente que en tu dormitorio genera el aire acondicionado, y cuya temperatura es distinta a la de toda la ciudad allá afuera.

En este caso, como la apreciación no tiene que ver con la vista, podemos usar el prefijo micro para cosas bastante grandes en realidad.

Pero cuando le agregás lo de «scopía», ya hablamos de ver, y allí el uso es estricto: te hace falta un aparato para mirar algo que es muuuuuyyyyyy chiquito.

¿Qué niveles podemos apreciar en nuestro jardín?

Según el contexto en que lo pongamos, puede ser desde microscópico hasta megascópico.

Si decimos que vamos a entender mi jardín como lo único que nos importa, él mismo, todo entero, te marca el nivel megascópico. En la figura, es la foto en la que ves a mis perritas jugando, es decir el jardín todo.

Abajo, a la izquierda, ves la parte pelada del jardín, gracias a los esfuerzos de la sinvergüenza de Florencia Sofía, que no para de hacer pozos. Tiene algunos metros cuadrados, porque por suerte ella ha concentrado su manía excavadora en los alrededores inmediatos de su casita. Ése es el nivel mesoscópico.

Abajo a la derecha, ves el nivel macroscópico, marcado por el tamaño del estuche de mi cámara de fotos. Y allí está lo que voy a explicarte más abajo.

Y por fin hay un nivel microscópico que no he fotografiado, porque no tengo el microscopio en casa, y sería el correspondiente, por ejemplo a una partícula del suelo del tamaño del limo o la arcilla.

¿Te quedó claro? Si algo no entendiste, volvé a leerlo, o dejame un comentario y lo conversamos un poco más.

¿Qué quiero mostrarles hoy?

El efecto erosivo bien mostrado en la parte central e inferior de la foto que ilustra el post.

Si se fijan un poco en detalle, notarán que esa matita de pasto está sobreelevada respecto al suelo circundante. Lo notarán mejor si observan las sombras. Y lo que quiero explicarles es por qué en un terreno inicialmente plano y regular, se ha formado ese desnivel.

¿Cómo se produjo esa erosión que dejó ese pedestal?

Empiezo por contarte que erosión es el nombre que- en su sentido más general- le damos los geólogos al desgaste o rebajamiento de la superficie terrestre, por acción de la lluvia, el viento, el agua, el hielo, y los seres vivos, principalmente.

En otras palabras es lo que pasa cuando las partículas se desprenden de las rocas y/o los suelos, y son arrastradas fuera de su lugar de origen, con lo cual, el sitio original queda «gastado».

En el caso de la foto, el pedestal se forma por una diferencia en la forma en que el suelo se resiste a ser arrancado y transportado. Allí donde se aferró mejor, no fue desgastado, y por eso queda con la altura original del terreno. Es ese «pedestal» que sustenta a la plantita.

El resto, alededor, sí fue arrancado y se perdió en ese lugar, aunque tarde o temprano se deposite en otro. Por esa ausencia de material es que el suelo alrededor del pedestal falta. En otras palabras, no es que haya crecido el montículo (al menos no inicialmente) sino que se gastó el resto. Eso se llama «erosión diferencial», porque una parte resistió mejor y otra peor, es decir reaccionaron de manera diferente al ataque de los agentes erosivos que nombramos más arriba.

Y por qué esa parte resistió mejor, también es interesante. Al haber allí una plantita, las partículas quedaron retenidas entre sus raíces, y no fueron arrastradas.

Entonces, si volvemos a algo que dije más arriba, fijate que si bien el pedestal sustenta a la plantita, es precisamente la plantita la que le permitió al pedestal formarse. Una cooperación interesante ¿no?

La planta genera el pedestal, y el pedestal conserva las propiedades del suelo que la planta necesita para vivir.

Por eso, cada cambio afecta a todo el sistema, y la deforestación acelera la erosión, y no solamente en el pequeño espacio de nuestros jardines, sino en cualquier lugar en el que ocurra, y eso significa a veces muuuuuuchos kilómetros cuadrados.

Y fijate en otro detalle, la presencia del pedestal, genera un obstáculo para el agua que escurre en cada tormenta, lo cual significa que corre con menos velocidad. Y por eso mismo, su capacidad para arrancar más materiales disminuye, además de que en ese mismo obstáculo, muchas partículas quedan retenidas, ayudando a la recuperación del suelo a lo largo del tiempo.

Como moraleja, si bien la deforestación acelera la erosión, siempre es efectiva la recuperación que una reforestación (volver a plantar) puede iniciar.

¿Te gusta la idea de mirar así en chiquito lo que en la naturaleza pasa también en grandes extensiones?

Si es así, no dejes de volver al blog, porque la geología sigue su curso en mi jardín.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

La canción «Oración del Minero» traducida al castellano.

Mineros_Pozu_CarrioLa semana pasada subí la letra original en inglés de Miner’s Prayer, canción dedicada a la memoria de Luther Tibbs, un minero de carbón de Kentucky, que trabajó durante 40 años. Tibbs era abuelo del autor Dwight Yakoama.

Cuando suena el silbato cada mañana

Y yo bajo a la oscura y fría mina

digo una oración a mi amado Salvador
«Por favor déjame ver la luz del sol una vez más»

Coro:
¿Cuándo, oh cuándo terminará todo?
¿Cuándo dejaré esta carga?
Y cuando muera, amado Señor del Cielo
por favor llévate mi alma desde abajo

de aquella fría y oscura tierra.

Yo todavía hago duelo por mi pobre hermano
y todavía escucho a mi querida anciana madre llorar,
cuando tarde aquella noche vinieron a decirle
que él había perdido la vida en la Mina Big Shoal

Coro

No me avergüenzo, no siento pena
si no tengo mucho sobre la tierra.
Tengo el amor de mis dulces hijos,
un viejo arado de mula, una pala y una azada.

Coro

Sí, cuando muera, Querido Señor del Cielo
Por favor llévate mi alma de abajo de la tierra fría y oscura

La foto que ilustra el post es de Imágenes Google.

Las inundaciones en Concordia y zonas aledañas.

Imagen1rio uruguay¡¡¡Realmente no me dejan vivir!!! Ya están Day y Pulpo, exigiéndome explicaciones de lo que pasa en el noreste argentino, como si yo tuviera la culpa.

Pero bueno, lo mío es un sacerdocio como ya dije otras veces, y aquí me siento a preparar algunas reflexiones, para sumar a las que ya están hace tiempo en el blog, y que pueden leer en este post del año pasado, y en todos los que en él están también linkeados.

Una vez que ustedes hayan hecho su parte, leyendo lo que les marqué arriba, que apunta a las zonas inundadas del margen oeste mesopotámico, pueden adentrarse en este nuevo aporte centrado en lo que ocurre en el lado este de la región afectada.

¿Cuál es la situación actual?

Las inundaciones están teniendo lugar en todo el Litoral argentino donde hay ya más de 25 mil personas evacuadas, 10.000 de las cuales corresponden a Concordia (sobre una población aproximada de 190.000), razón por la cual mi post de hoy se centra en el Río Uruguay, sobre cuya margen derecha se emplaza la mencionada ciudad.

Pero cabe consignar que también los ríos Paraná y Paraguay están dejando bajo el agua muchas localidades de las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Entre Ríos y Santa Fe.

De resultas de esta situación ya hay dos personas fallecidas en Argentina y otras dos en Salto, Uruguay.

Se considera que la inundación de Concordia, es la más severa desde 1959.

Debido a que la Mesopotamia sufre las crecidas de los dos ríos que la flanquean por el este y el oeste, es sin duda la zona que en peor situación se encuentra.

En Entre Ríos, hay localidades como Federación rodeada por el agua y semejando una isla; Concepción del Uruguay con más de mil evacuados, y Colón con otros mil.

En Corrientes, el número de evacuados llegó a 2.000, 800 de los cuales son habitantes de Goya.

¿Cuál es la cuenca afectada?

La cuenca que está causando hoy tanta zozobra, es la segunda en cuanto a superficie en todo el mundo, con un área de 3.200.000 km² y se denomina Cuenca del Plata.

Comprende territorios de Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay y todo el Paraguay. Sus dos subcuencas principales son las de los ríos Paraná y Uruguay, que desembocan en el Río de la Plata, conectado por un amplísimo estuario con el océano Atlántico Sur.

Esas dos subcuencas reúnen a su vez gran cantidad de afluentes, subafluentes y tributarios menores, entre los que se destacan los ríos Paraguay, Pilcomayo, Bermejo, Salado, Carcarañá, Río Tercero o Ctalamochita, Río Cuarto o Chocancharava, Iguazú, Salado, Gualeguay, arroyo Nogoyá, y Gualeguaychú, por mencionar sólo los más importantes.

¿Qué puede decirse del Río Uruguay?

Cuando este río fue conocido por los españoles al mando de Magallanes, fue bautizado como San Cristóbal, pero afortunadamente recuperó luego su nombre guaraní, que es mucho más musical, pero que ha generado controversias nunca resueltas a la hora de discernir su significado.

Según dónde se coloque la división de la palabra, puede relacionarse con el término uró que quiere decir pájaro y guay, que quiere decir río; o bien con uruguá que significa caracol, e y, que representa el agua.

De tal suerte, Uruguay sería según una versión «Río de los pájaros», y según la otra «Río de los caracoles», aunque en este último caso hay también quienes interpretan que se referiría más bien a «Río que caracolea», por las curvas que describe su curso.

En todo caso, el río Uruguay puede dividirse en tres sectores: superior, medio e inferior.

El curso superior comprende desde su nacimiento en la confluencia del Pelotas y el Canoas hasta la desembocadura del río Piratiní, con una extensión de 816 km y una pendiente de 43 cm/km.

El curso medio sigue desde allí hasta algo al sur de la represa de Salto Grande, recorriendo 606 km, con desnivel de 9 cm/km.

Desde allí comienza el curso inferior hasta punta Gorda, comprendiendo 348 km y con una muy escasa pendiente del orden de 3 cm/km.

Los saltos Grande y Chico resultan de la presencia de grandes afloramientos de basalto interpuestos en el cauce.

Los más importantes entre sus abundantes afluentes son: Peixe, Chapecó y Pepirí Guazú todavía en territorio brasileño; Aguapey, Mocoretá, y Gualeguaychú en Argentina y Negro y San Salvador en Uruguay.

¿Cómo es el régimen de crecidas en la zona?

Es uno de los sistemas más complicados de crecientes, ya que abarca una cuenca con afluentes procedentes de territorios con regímenes de lluvias muy variados, como son Brasil, Uruguay y Argentina, además de estar condicionado por la actividad de regulación de la represa de Salto Grande.

Pero puede muy ampliamente generalizarse que los picos ocurren en el periodo estival, con sus máximos más habituales hacia febrero y marzo, cuando el suelo ya está saturado, tras las lluvias de todo el verano. En este caso se han adelantado bastante a los tiempos habituales, en consonancia con precipitaciones inusualmente intensas.

¿Por qué es tan extrema esta creciente actual?

Por la sinergia de factores como:

  • la perturbación conocida como El Niño, que ya les he venido comentando hace tiempo, que en nuestras latitudes se manifiesta con veranos extremadamente cálidos y lluviosos.
  • la ocupación del territorio de manera no planificada ni controlada.
  • la pérdida de superficies de infiltración por la urbanización sin control y sin lógica, que entre otras cosas (y sólo por citar un ejemplo) tiende a cubrir de cemento todas las plazas de juegos y espacios de esparcimiento, que deberían funcionar como pulmones verdes y como esponjas absorbentes de los excesos pluviales.
  • la deforestación que modifica el ciclo natural del agua. Para ser objetivos, conviene recordar que el impacto del avance agrícola es comparativamente mucho menor que la deforestación resultante del avance urbano.

¿Qué se puede decir de las acciones a tomar?

Los remito al post que les he linkeado más arriba, ya que allí las he mencionado in extenso, pero quiero añadir que aplaudo de pie la medida anunciada por el presidente Macri, quien ha afirmado que se relocalizará a los evacuados en zonas no inundables. ¡Por fin una medida inteligente que respetaría la vocación natural del territorio, como me he cansado de recomendar desde que escribo este blog!!!!

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

La imagen que ilustra el post pertenece a: «Riodelaplatabasinmap» de Kmusser – Trabajo propio, Elevation data from SRTM, drainage basin from GTOPO [1], all other features from Vector Map. Disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons – https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Riodelaplatabasinmap.png#/media/File:Riodelaplatabasinmap.png

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