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Predicción de sismos.Parte 2.

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Nuevamente estamos ante un post que he dividido en dos partes, por su extensión, y ésta es la segunda. Obviamente, les conviene ir a leer el post del lunes pasado, donde ya he tratado los siguientes temas:

¿Es posible predecir sismos?

¿Cómo puede saberse si una predicción es seria?

¿Cuánto de exacta es una predicción realizada desde un laboratorio sísmico debidamente autorizado?

¿Cuáles son las metodologías que se utilizan para la predicción de sismos?

Hoy continuaremos desde allí, charlando un poquito sobre cada uno de esos métodos que mencioné en la primera parte de este post.

¿Cómo se realizan los seguimientos estadísticos?

Desde hace más de 50 años existen redes mundiales de sismógrafos que permanentemente reportan cada uno de los eventos sísmicos que se producen, aun cuando sean tan ligeros que no se perciben sin aparatos extremadamente sensibles. Esos registros, además, se hacen cada día más exactos, los detectores más reactivos y las comunicaciones más inmediatas. Por todo eso, se han podido establecer numerosos análisis estadísticos, y a partir de ellos, ha llegado a elaborarse una fórmula totalmente empírica que se expresa como sigue:

log N= 9,83- 1,22 M.

donde N indica el número de sismos que se espera por año calendario y M señala la magnitud de los mismos.

Vale decir que para cada magnitud, hay un número resultante diferente, y si analizan la fórmula, comprenderán de manera inmediata que (debido al signo menos que indica una resta) cuanto más crece la magnitud, menor es la cantidad de sismos que ocurren anualmente.

Hay valores incluso en los que el resultado es muy inferior a cero, precisamente porque los sismos de mayor magnitud no ocurren sino cada muchos años.

La forma en que esto se aplica es también muy pragmática, y solamente señala un margen de alerta, según que se haya o no satisfecho el número de sismos de una determinada magnitud para un intervalo dado.

A este punto, entre otras cosas, se debe que todavía se esté esperando un gran terremoto en la falla de San Andrés. Y de allí, también que cada sismo que ocurre, resta expectativas de otros de igual magnitud.

¿Qué aportan los análisis químicos?

Cuando se producen deformaciones de las rocas, su porosidad y permeabilidad se ve afectada, modificándose por ende la liberación de gases, como el radón, que acelera o disminuye su tasa normal de emisión cuando los poros de las rocas son alterados, muchas veces por movimientos que ya son precursores de terremotos.

Para eso, el aire y el agua en áreas particularmente susceptibles están sometidos a análisis químicos continuados.

¿Qué información se saca de las mediciones de desplazamientos, inclinaciones y otros cambios en el terreno?

Salvo en los sismos acontecidos por derrumbes, impactos o hundimientos, que por otro lado, suelen ser los de menor magnitud y más localizados, normalmente los terremotos son una liberación repentina de energía, pero en zonas que están sometidas a esfuerzos que van previamente alterando la configuración profunda de los terrenos afectados.

No obstante, es precisamente el silencio sísmico (tiempo sin movimientos detectables ni agitaciones telúricas) el que más alarma causa, porque una inmovilización prolongada de los terrenos indica que las placas han quedado «trabadas» y acumulan tensiones que se pueden liberar de manera catastrófica.

Es decir que si se hace un excelente monitoreo, de gran precisión, los momentos de inmovilización, son precisamente los que llaman la atención en la predicción de sismos.

Por supuesto, esto requiere de instrumental de altísima precisión, que sea capaz de detectar movimientos micrométricos.

Ejemplos de los aparatos que se usan desde hace más de 50 años son el láser con el que ilustré el post anterior, y el Tubo de Benioff que encabeza este texto.

Ese tubo se basa en el principio de piezoelectricidad (piezo= presión) que es una de las propiedades del cuarzo y que les explico en detalle en otro post. Por el momento me limito a decirles que el cuarzo, cuando recibe un impacto, por pequeño que sea a lo largo de determinados ejes, genera descargas eléctricas.

El tubo de deformación, de entre 15 y 30 m de longitud se coloca en el terreno, fijado a la roca cuya deformación se está estudiando (por supuesto está enterrado a cierta profundidad en túneles protegidos). El otro extremo está libre, pero a una distancia conocida de otro cuerpo de cuarzo, de modo que al producirse contactos por deformaciones de distancias, se generan impulsos eléctricos que se pueden registrar permanentemente.

La limitación de distancias a medir en este caso es por la fragilidad de los tubos, que se doblan y fracturan si pasan de unas pocas decenas de metros, pero la precisión que se alcanza es del orden de 1/1.000.000.000. Esto implica que si se está midiendo una distancia de un metro, por ejemplo, un desplazamiento de una mil millonésima parte del metro es apreciada.

En el láser se pueden usar distancias mayores y precisiones de hasta 1/ 10 15.

Otro cambio importante que se mide en predicciones sísmicas es el de la velocidad de las ondas que atraviesan los materiales del lugar. De hecho uno de los más antiguos éxitos en esta disciplina fue la predicción de un sismo de magnitud 2,6 que se produjo el 3 de agosto de 1973 en la costa del lago Blue Mountain en el Estado de Nueva York. Dicho sismo se esperaba en esa semana y en ese lugar, por las desviaciones registradas en las características de las ondas inducidas en el terreno. Esto es así porque esas propiedades dependen entre otras cosas de la compactación, densidad, etc., todas modificadas durante las deformaciones importantes.

¿Por qué se monitorean los cambios del nivel del mar?

Los cambios en las inclinaciones ocurren también en los terrenos afectados por esfuerzos tensionales o compresionales, y cuando ellos tienen lugar en los fondos costeros, afectan al nivel del mar. Por eso, sus cambios son indicadores de gran interés, y están siendo muy profundamente estudiados en lugares como Japón, por su alta sismicidad y su emplazamiento mayormente insular.

¿Para qué sirve el seguimiento de cualquier cambio en las propiedades eléctricas de las rocas?

Ya mencionamos la piezoelectricidad resultante de la presión en determinados materiales. De allí que si las corrientes telúricas (producidas por el campo eléctrico normal y espontáneo de las rocas) se ven modificadas, cabe pensar que hay deformaciones en curso.

¿En qué consiste el monitoreo de las propiedades magnéticas de las rocas?

Es un fenómeno semejante al piezoeléctrico, que se llama piezomagnetismo, que ocurre por sí mismo en parte, y en parte por inducción de las corrientes telúricas. (Recordemos que toda corriente eléctrica genera un campo magnético)

¿Cómo se aplica la observación de la conducta de la fauna?

Existen numerosos centros en los que se observa la conducta animal, por ejemplo monitoreando la profundidad en la que nadan determinadas especies, que tienden a ascender cuando los fondos marinos están perturbados por los primeros movimientos precursores de tsunamis.

Más allá de la observación continuada y formal, todas las personas que habitan zonas símicas rurales, donde tienen animales domésticos en sus hogares, saben que las conductas inusuales son señales de alarma cuya observación puede hacer toda la diferencia entre la vida y la muerte.

Casi todo lo que les he comentado aquí es todavía muy experimental, pero ya hay situaciones en que se advierte a la población acerca de algunos de sus riesgos. Lamentablemente, tomar la decisión de emitir tales alarmas, sin campañas previas que impliquen un entrenamiento- como el que se aplica en las escuelas de Japón, por citar un caso- carece de todo sentido, porque sólo genera incredulidad, caos y pánico.

Además, si no se le explica a la gente cómo se ha llegado a tal determinación, con qué fundamentos y qué márgenes de error, sólo se consigue una lógica resistencia, porque nadie quiere abandonar su hogar simplemente porque algún «vidente» así lo recomiende.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de:

Khan, M.A. 1980. Geología Global. Ed.Paraninfo, Madrid. 203 pág.

Predicción de sismos. Parte 1

escanear0007laserLo primero que debo aclararles es que cuando se habla de la predicción de sismos, hay dos líneas bien diferentes: las que tienen algún sustento científico, y las que son meras adivinaciones y especulaciones más o menos risibles.

En este post sólo voy a referirme a las primeras.

¿Es posible predecir sismos?

Dentro de los límites que impone la complejidad de los sistemas involucrados, hace ya más de 20 años que se está trabajando con mucha seriedad en ese aspecto, y algunos modestos logros se vienen alcanzando.

Pero debe pensarse que en ningún caso se trata de predicciones de absoluta certeza, sino solamente de probabilidades de ocurrencia en un intervalo de tiempo, espacio y magnitud medianamente estimable.

¿Cómo puede saberse si una predicción es seria?

En primer lugar no puede ser vaga. Decir que «ocurrir un sismo en las próximas 24 horas» sin decir dónde ni de qué magnitud, es un enunciado claramente carente de seriedad.

Y esto es así porque la litósfera muy raramente está de verdad quieta, lo cual es precisamente lo que más nos tranquiliza, porque va liberando su energía en pequeños pulsos, casi siempre con resultados casi imperceptibles, salvo para aparatos de precisión.

Inclusive se calcula que aproximdamente cada 5 horas o aún menos, ocurre un sismo perceptible para la población, en algún lugar del mundo.

En otras palabras, el enunciado vago que expresé más arriba es una apuesta sin fundamento, pero siempre segura: algún sismo chico o grande, cerca o lejos, va a ocurrir cada día.

Por el otro extremo, tampoco puede ser extremadamente precisa: si alguien dice que el día tal, a tal hora y tantos minutos habrá un sismo de magnitud tal o cual, también se está perfilando como un charlatán.

¿Cuánto de exacta es una predicción realizada desde un laboratorio sísmico debidamente autorizado?

Nunca es exacta, porque lo que se emite de manera fundamentada, y con seriedad, es la predicción de una ventana probable, abierta a un tiempo y espacio definidos, dentro de la cual cabe la posibilidad de una ocurrencia de movimientos de un rango de magnitud también definido.

Por cierto que cada vez las ventanas se hacen más pequeñas, a medida que la metodología avanza, y se progresa en la comprensión de los procesos endógenos.

La predicción más aproximada, es cuando ya se está ante la presencia de signos precursores- de los que hablaremos en la segunda parte de este post- los cuales están indicando que hay un cambio ya en curso.

Esos cambios pueden ser volcánicos, tectónicos o hasta de aproximación de cuerpos en progreso hacia la tierra, ya que los terremotos pueden obedecer a cualquiera de esas tres causas, como ya vimos en un post de hace varios años.

¿Cuáles son las metodologías que se utilizan para la predicción de sismos?

Las observaciones que permiten alertar acerca de eventos sísmicos se reúnen en las siguientes categorías:

  • Seguimientos estadísticos.
  • Análisis químicos.
  • Mediciones de desplazamientos, inclinaciones y otros cambios en el terreno más susceptible.
  • Monitoreo del nivel del mar en zonas amenazadas.
  • Seguimiento de cualquier cambio en las propiedades eléctricas de las rocas.
  • Monitoreo de las propiedades magnéticas de las rocas.
  • Observación de la conducta de la fauna.

Todos estos temas serán motivo de la segunda parte de este post, el próximo lunes.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es un tubo de deformación de rayos láser, del que hablaremos el próximo lunes, y la he tomado de:

Khan, M.A. 1980. Geología Global. Ed.Paraninfo, Madrid. 203 pág.

Reflexiones geológicas a diez años del tsunami en Indonesia

2004_Indian_Ocean_earthquake_-_affected_countriesEl próximo día 26 de diciembre, recordaremos con tristeza uno de los eventos más luctuosos producidos por la geodinámica interna.

Por ese entonces, este blog no había nacido aún, por lo cual nunca me referí a ese evento, y ésta es la oportunidad de hacerlo.

Ya he explicado antes qué es un tsunami, y cómo actuar ante él, de modo que les recomiendo ir a leer esos posts.

Por ese motivo, hoy me voy a referir a un tsunami en particular: aquél que azotó Indonesia y zonas aledañas.

¿Cuándo y cómo se desarrollaron los acontecimientos?

El día domimgo 26 de diciembre, un sismo- del que hablaremos un poco más abajo- tuvo lugar a las 7 y 58 am, en las proximidades del extremo noroeste de Indonesia. De resultas del mismo, a las 9 y 30 de esa mañana se produjo un tsunami que afectó las costas del Océano ͍ndico, lo que es de por sí un evento extraordinario, puesto que los tsunamis son mucho más habituales en el Océano Pacífico.

Este fenómeno afectó severamente a muchos de los países que rodean el ͍ndico, entre los que pueden mencionarse la propia Indonesia, Thailandia, Malaysia, Myanmar, Bangladesh, India, Sri Lanka, las Maldivas, y hasta algunos países africanos, como Somalia, Tanzania, etc. Esto puede verse en amarillo en el mapa que ilustra el post.

Debido a la enorme extensión que resultó afectada, y a las grandes distancias entre los sitios castigados, ningún equipo de investigación pudo relevar todas las áreas que padecieron la consecuente destrucción. Por esa misma razón es que la información recabada está muy dispersa en la bibliografía y no es siempre coincidente.

De los resultados de los distintos equipos de investigación de campo, puede establecerse sin embargo, que el tsunami golpeó las costas a partir de las dos horas y media posteriores al terremoto.

La altura promedio de la ola sísmica fue de 5 m, con alturas máximas que en algunas localidades se aproximaron a 10 m. Hay algunas menciones a sitios con alturas de hasta 30 m, pero no son muy precisas ni del todo confiables.

Las pérdidas de vidas humanas fueron estimadas en alrededor de 230.000, lo que posicionaría a esa catástrofe entre las más luctuosas de la historia moderna.

Si se suman a estas víctimas fatales, los numerosos desaparecidos y los que perecieron por epidemias posteriores, hambruna, etc., el recuento ascendería a por lo menos 300.000.

Las pérdidas materiales significaron más de un millón de personas sin hogar.

¿Cuál fue el acontecimiento disparador?

Como adelanté más arriba, el tsunami fue consecuencia inmediata del terremoto que se conoce en la literatura científica como de Sumatra-Andamán.

Se trata de un sismo submarino que aconteció a las 7 y 58 am, (hora local de la zona del epicentro) y que tuvo su hipocentro en las coordenadas 3,316 N y 95,854 E, aproximadamente a 120 kilómetros al oeste de Sumatra, Indonesia, y al norte de las islas Simeuluead. Se profundidad fue de unos 30 kilómetros por debajo del nivel del mar.

La duración del sismo y sus réplicas inmediatas estuvo entre 500 y 600 segundos (alrededor de 10 minutos), lo que es muy inusual y por ende potencialmente muy destructivo.

La magnitud del terremoto fue oficialmente informada como como 9,3 en la escala de Magnitud de Momento, detalle no menor, que aclararé en la siguiente pregunta.

¿Es lo mismo la magnitud del momento que la magnitud de la escala de Richter?

No, y es precisamente por eso que debo aclararlo, ya que en un post anterior he explicado la diferencia entre Intensidad y Magnitud de un sismo, pero haciendo referencia precisamente a la magnitud más conocida, que se mide en la escala de Richter y que es lo que se define científicamente como Magnitud local o ML. 

Ésta que se menciona más arriba, en cambio, es Magnitud del Momento o Mw.

Mientras que la Magnitud de la escala Richter se basa en la máxima amplitud de onda registrada en el sismograma; la Magnitud del Momento es resultante de multiplicar la rigidez del terreno por la cantidad promedio de desplazamiento y por la extensión del área de falla que se desplazó.

En este caso debió usarse esta medida porque para magnitudes en general superiores a 6, la eficacia de la escala de Richter es, por lo menos, cuestionable.

La energía liberada en el terremoto que provocó luego el tsunami, fue estimada en 500 megatones, lo cual es miles de veces superior a la que se liberó en los bombardeos a Hiroshima y Nagasaki.

¿Por qué la zona afectada es proclive a los fenómenos sísmicos?

La palabra Indonesia deriva de Indo= India y nesos= islas, y ya ese nombre está informando acerca de su conformación, que incluye más de 17.500 islas, menos de la mitad de las cuales se encuentran habitadas.

Las de mayor tamaño son Java, Sumatra, Kalimantan, Nueva Guinea y Célebes. La actividad sísmica y volcánica de Indonesia se encuentra entre las más intensas del mundo y responde a su emplazamiento en zonas de contacto entre placas tectónicas. Efectivamente, en todo ese espacio insular, hay porciones que se ven afectadas por los límites entre las placas mayores del Pacífico, la Euroasiática y la Indoaustraliana.

Sin embargo, la zona de ruptura en el sismo de diciembre de 2004 fue a cierta distancia de esos bordes de placa, y se relacionó con la presencia de una placa mucho menor, la de Burma, bajo la cual, en la fosa de Sonda, subduce la placa de la India.

¿Por qué hubo tantos daños?

En primer lugar por la gran magnitud del terremoto y su extrema duración, que generaron un tsunami que devastó costas muy alejadas entre sí.

Por otra parte, como la zona del hipocentro no es de las más agitadas en la región, y como el último registro histórico de tsunamis databa de más de 100 años, la población estaba en general mal preparada, si se la compara con la de las costas pacíficas, mucho más frecuentemente castigadas por estos fenómenos.

Es notable cómo la memoria colectiva de los isleños de Simeulue tuvo un papel importante en su reacción, que redundó en un número relativamente alto de sobrevivientes. En efecto, en ese sitio hay una tradición oral acerca de un tsunami importante en 1907, y el correspondiente consejo de correr hacia las zonas altas inmediatamente después de movimientos telúricos importantes.

Además, se ignoró la advertencia que el propio terreno había registrado en sus paisajes, y que pueden verse en las imágenes de antes y después del tsunami.

Si se compara la zona devastada con las características del sitio antes del evento, puede verse cómo las olas ingresaron hasta lo que se reconoce como un límite geomorfológico, que indicaba la frontera de seguridad ofrecida por la propia topografía. La densa población asentada al oeste de ese límite estaba naturalmente en riesgo.

¿Qué se aprendió en ese evento?

Probablemente las más interesantes conclusiones son las relativas a las tácitas advertencias que propone la misma configuración del territorio, que son casisiempre prolijamente ignoradas por los planificadores urbanos, y a las que me he referido más arriba.

También pudo observarse el efecto mitigador que los manglares ejercieron sobre los efectos devastadores del tsunami.

A partir de ese acontecimiento, comenzaron a respetarse las barreras naturales que los manglares suponen, y muchos de los que sobrevivieron comenzaron a ser protegidos como medida preventiva de daños.

Comenzó a prestarse más atención a los eventos precursores de grandes tsunamis, tales como sismos, fluctuaciones inusuales del nivel del mar, olas de comportamiento poco corriente, sonidos especiales y conducta anómala de los animales.

A los responsables y trabajadores de medios de comunicación que estén interesados en informarse para para realizar notas sobre desastres naturales, los invito a visitar el post que escribí sobre Geología para periodistas y comunicadores.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio, y la figura con las imágenes satelitales es de imágenes Google.

 

La explosión en Barrio Alta Córdoba, y algunas reflexiones científicas.

alta_cbaSi bien es cierto que una explosión en una fábrica de productos químicos está lejos de ser un evento geológico, hay sin embargo algunas reflexiones técnicas que se pueden aplicar tanto aquí como en otros escenarios de desastres que sí son naturales.

Porque lo que ha pasado en Alta Córdoba es un típico ejemplo de una ciudad que crece sin tener un plan de Ordenamiento Territorial coherente.

Como he planteado más de una vez- tanto en este mismo blog como en entrevistas con la prensa- las decisiones políticas populistas sin fundamento científico, tienen antes o después consecuencias trágicas.

Ejemplos son las inundaciones urbanas, la tragedia de San Carlos Minas, y mil más de las que ya he hablado antes.

También les dije antes que lo que solemos llamar catástrofes no son tan fortuitas a veces. Simplemente se deben a malas evaluaciones de impacto, o al desconocimiento del riesgo.

Todos estamos sujetos a esta clase de eventualidades mientras los que toman las decisiones no se asesoren con los que saben, prefiriendo el nepotismo o la devolución de favores a la idoneidad.

Les he dejado links en este post a temas que todos los funcionarios deberían consultar, en la esperanza de que alguna vez empiecen a ser más racionales y se informen mejor.

Ojalá no hubiera sido necesario este recordatorio.

Los dejo, con mi solidaridad a los vecinos de mi propio barrio que se han visto damnificados por una explosión que se debe al emplazamiento absurdo de una fábrica de alto riesgo en el corazón de un barrio residencial.

Un abrazo, y hasta el próximo lunes. Graciela.

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P.S.: La imagen que ilustra el post  es de La Voz on line.

Ebullición y evaporación, dos fenómenos relacionados y diferentes.

Imagen1ollaCuando hablamos del ciclo del agua en la naturaleza, aprendimos algunas cosas relativas a la evaporación pero habrán notado que allí no se mencionó nunca a la ebullición.

Y fue intencional, porque si bien ocurre en algunos entornos particulares de la naturaleza, para evitar confusiones, es mejor que separemos ese proceso específico y lo tratemos aquí, comparándolo con la evaporación y distinguiéndolo claramente de ella.

¿Qué tienen en común la evaporación y la ebullición?

Esencialmente, ambos procesos significan lo mismo, es decir el pasaje de una sustancia, desde su estado líquido a su estado gaseoso.

Hoy hablaremos en particular del agua, ya que se trata de un compuesto tan protagónico en la naturaleza y en gran parte de los procesos geológicos.

¿En qué se diferencian la evaporación y la ebullición?

Las más importantes diferencias pasan por el entorno de temperatura en que ambos procesos ocurren, la cantidad de agua involucrada, y la velocidad del cambio.

Efectivamente, la evaporación puede ocurrir prácticamente en cualquier intervalo de temperatura, dependiendo de las condiciones del aire circundante; mientras que la ebullición ocurre en un rango muy estrecho y bastante bien definido que se conoce como punto de ebullición.

Por otra parte, la evaporación ocurre gota a gota, lentamente y sólo a nivel superficial. En cambio, la ebullición involucra a todo el cuerpo líquido, es mucho más rápida y se puede describir como turbulenta.

¿Qué explicación tiene cada uno de esos procesos físicos?

Como dije en algún momento al referirme a la diferencia entre calor y temperatura, cuando por efecto de aquél, ésta aumenta, el estado de agitación de las moléculas que componen el material calentado aumenta también.

Cuando la energía adquirida es lo suficientemente elevada, puede llegar a vencer la tensión superficial, en este caso, del agua. Eso permite el paso de una parte de las moléculas desde la fase líquida a la gaseosa, constituyéndose así la evaporación.

Cuando, en cambio, la energía aumenta hasta el punto en que la presión de vapor saturado del líquido iguala la presión atmosférica de su entorno, el volumen entero entra en ebullición; y el rango térmico en el cual se produce ese cambio, se conoce como punto de ebullición, aunque diste de ser un punto único, en realidad.

¿Qué es la presión de vapor saturado?

Primero debemos recordar que el agua se mueve en un ciclo cerrado, donde a la evaporación le sucede la condensación, cuando el vapor de agua se enfría lo suficiente como para que ya no pueda mantenerse en estado gaseoso.

Supongamos ahora que la evaporación tiene lugar en un contenedor cerrado: algunas moléculas pasan al estado gaseoso, pero otras- encerradas de modo de no poder escapar a distancias mayores- vuelven a su previo estado líquido. En algún momento habrá tantas moléculas regresando al estado líquido, como pasando al gaseoso. Ése es el punto en que el vapor está saturado, y su correspondiente presión en ese punto es la que se llama presión de vapor saturado.

Es obvio que cuanto mayor es la temperatura, más agitadas están las moléculas, y más de ellas pueden escapar de la superficie, haciendo que la presión de vapor saturado crezca.

En otras palabras, la presión de vapor saturado es directamente proporcional a la temperatura.

¿Hay algún rango de variabilidad en el punto de ebullición?

Si ustedes han leído atentamente el párrafo anterior, podrán contestar por sí mismos, y lo harán de manera afirmativa, ya que el punto de ebullición es dependiente del momento en que la presión de vapor saturado iguala a la del medio.

Ese punto varía entonces, según algunas condiciones físicas del medio que definen el valor de saturación de vapor local.

Para el agua, la presión de vapor saturado se iguala con la presión atmosférica al nivel del mar (760 mm Hg) a los 100°C.

A distintas altitudes, la presión atmosférica es menor y el punto de ebullición del agua desciende. A la inversa, en el interior de una olla a presión, el punto de ebullición está por encima de los 100°C. Esto incide de manera notable en muchos fenómenos geológicos que iremos viendo en otros posts.

¿En qué situaciones y entornos naturales ocurre la evaporación?

En el ciclo del agua superficial, obviamente, y en los poros del suelo, pero también en procesos y fenómenos no geológicos, como ocurre en los organismos vivos, cuya transpiración se evapora también (evapotranspiración). Para más detalles, vayan a ver el post del ciclo del agua.

¿En qué situaciones y entornos naturales ocurre la ebullición?

Básicamente en algunos de los fenómenos postvolcánicos o hidrotermales, de los que ya muy pronto llegaremos a hablar.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S: la foto que ilustra el post es tomada de este sitio.

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