Archivo de la categoría ‘Geología en la vida cotidiana’
Una explicación científica sobre la «grieta» que afecta a barrios de Diamante, Entre Ríos, Argentina.
En días recientes, hemos venido escuchando diversas interpretaciones periodísticas acerca de «la grieta que amenaza a la ciudad de Diamante». Es hora de explicar algunas cosas. Vamos a ello.
¿Dónde queda Diamante?
Diamante, también conocida como Ciudad Blanca, debido a la coloración que el alto contenido silíceo confiere a su suelo arcilloso, se recuesta sobre la margen izquierda del Río Paraná, en el este de la provincia de Entre Ríos. Es el municipio cabecera del departamento Diamante, que abarca la localidad homónima y un área rural. La ciudad misma comprende un radio urbano de aproximadamente 4,18 km.
Aguas arriba de la ciudad de Diamante, el Río Paraná¡ presenta una muy limitada navegabilidad, por lo cual el puerto de Diamante es el último puerto de ultramar del mencionado río, y el único perteneciente a la provincia de Entre Ríos.
El fenómeno al que haremos referencia hoy, afecta a la urbanización del extremo oeste de la barranca, es decir, al barrio San Roque, próximo a la imagen del Cristo Pescador.
¿Cuál es el fenómeno que se está produciendo?
Contra lo que el mal uso del término «grieta» parece indicar, no se trata de un evento tectónico, ni es en definitiva una falla o una ruptura de materiales rocosos. Lo que tiene lugar es un fenómeno de remoción en masa, asociado en este contexto a las dinámicas fluvial y pluvial, ambas de origen superficial. En otras palabras, el río y las lluvias actúan sobre factores predisponentes, para generar los deslizamientos y derrumbes que son procesos recurrentes en las localidades de la costa del Paraná.
La zona afectada en los episodios recientes alcanza ya más de 130 metros de largo y 40 metros de profundidad, pero muy probablemente se continuará extendiendo.
Para ser más específicos, lo que se está presenciando es el desmoronamiento de paredes inestables en la terraza baja, lo que a su vez descalza las terrazas más altas, donde se hace muy visible la cicatriz del desprendimiento, al que la prensa ha dado en llamar, o mal llamar, «grieta».
El desmoronamiento de las barrancas en la terraza baja se asocia directamente con la erosión provocada en la planicie de inundación, por el régimen de crecidas del propio río.
Al propio tiempo, tanto en las terrazas bajas como altas, otro proceso que dispara el derrumbe se debe dominantemente a las aguas pluviales que discurren de forma temporaria, cayendo por los desniveles y generando a los pies de cada salto, el fenómeno de cavitación que he explicado en detalle cuando les presenté la dinámica de las cárcavas.
¿Por qué ocurre esto específicamente allí y ahora?
Esencialmente por la confluencia de numerosos factores naturales y artificiales. Los terrenos son en la zona muy poco consolidados, ya que en ellos dominan materiales sueltos y finos como arcillas y arenas, de escasa estabilidad en las pendientes ribereñas. Son también factores naturales, la abundancia de lluvias y la alternancia de bajantes y crecientes, propias de la dinámica fluvial, y el aporte de las aguas subterráneas regionales.
Entre los factores antrópicos se cuentan la deforestación asociada a la ocupación urbana, las vibraciones del tránsito vehicular sobre la barranca, la descarga de agua sin control alguno, desde los asentamientos junto a las barrancas, y la alteración de las vías de escurrimiento naturales, cuando se diseñan los barrios, o éstos crecen de manera espontánea.
¿Qué puede esperarse en el futuro?
Me encantaría poder decir lo contrario, pero estos fenómenos sólo evolucionan profundizándose en el tiempo, si no cambia el conjunto de los factores ya mencionados. Corregir sólo alguno, no desactiva el sistema, que es de por sí muy complejo.
¿Qué acciones podrían tomarse?
Podrían construirse estructuras para proteger el talud, con coberturas de membranas flexibles, o puede inyectarse cemento para frenar los deslizamientos superficiales, drenar el agua en la base del suelo arcilloso, o colocar gaviones con mallas rellenas de piedras que protegen del embate directo del agua, ya sea fluvial o pluvial.
Pero todas las estrategias son costosas y dan respuestas temporarias, porque antes o después, las defensas artificiales sucumben también ante la dinámica natural.
La única forma efectiva de preservar vidas y bienes es delimitar una franja de restricción desde el borde de la barranca hacia adentro, en toda la extensión de la cual se prohíba la ocupación permanente y, con más razón, la construcción de viviendas.
De hecho, bastaría con exigir el cumplimiento efectivo de una ordenanza ya existente, y penalizar su violación.
Dicha ordenanza es la N° 115/79, que prohíbe la construcción en toda la zona afectada por este proceso, y que data de 1979, como su designación lo indica. Fue promulgada un año después del derrumbe que destruyó la escuela nacional N° 211.
Entre los antecedentes y fundamentos de la ordenanza, se menciona un relevamiento, realizado por la Dirección de Minería dependiente del Ministerio de Obras Púºblicas de Entre Ríos, en el que «se recomienda no permitir el realojamiento en el área ya que existe un equilibrio inestable», y en el que se aclara que «es importante citar que este límite (el de riesgo de derrumbe) es provisorio pues se modifica constantemente ante nuevos desmoronamientos».
Lamentablemente, esa ordenanza es letra muerta, porque la gente volvió a vivir en esos lugares, hoy nuevamente afectados por la misma dinámica.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de Clarín on line.
¿Sismo o seísmo?
Ya antes les expliqué -en otro post- el uso de los términos sismo y terremoto. Hoy nos toca hablar sobre esa otra confusión que existe respecto a las designaciones sismo y seísmo.
¿ Sismo y seísmo son o no sinónimos?
Pues sí, lo son, y ambos figuran en el diccionario de la Real Academia Española, como sinónimos también de terremoto. Y en el lenguaje técnico y científico tienen el mismo rango, sin diferencia alguna.
¿Por qué algunos asumen que hay diferencias en intensidades y/o magnitudes entre los eventos que designan como sismo o seísmo según el caso?
Simplemente porque toman como válida la percepción popular- sin fundamente alguno- que asigna de manera caprichosa y subjetiva, determinadas «gradaciones» a los eventos que padece.
Y según algunas fuentes, es también una estrategia de las compañías de seguros, que a la hora de pagar daños por terremotos, tratan de evitar dichos pagos, señalando que se trataba de un seísmo y no de un sismo, si lo que rezaba en la póliza era esta última palabra, y viceversa.
¿Cuál de las palabras es correcta en castellano?
Como ya dije más arriba, ambas son perfectamente intercambiables. La palabra seísmo, más próxima a la etimología original, que es el término griego seismo (σεισμός) pasó por el francés a séisme, y de allí al español como seísmo, y al inglés como seism. La mayor antigüedad de las lenguas europeas no incluyó más deformaciones, de allí que en España sea más común el uso de seísmo que el de sismo.
En cambio, el viaje del término hacia América, significó una nueva mutación, razón por la cual en el nuevo continente hispanoparlante la palabra más habitual es sismo, por sobre seísmo.
Pero en definitiva, ningún término es el más correcto. Si lo analizamos bien, sólo se trata de matices regionales que privilegian uno u otro término, en función de la historia de su propio lenguaje.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio, pero si lo visitan, sepan que la explicación que allí se lee es muy precaria y el esquema engañoso. No lo tomen como una verdad científica exacta.
Una erupción hawaiana.
Como hoy es un día especial, de fiesta más que de cualquier otra cosa, ustedes y yo nos tomaremos un recreo. y para eso, les comparto un video que encontré en la red.
Las explicaciones científicas respecto al tipo de materiales, tipo de erupción y tipo de volcán que verán en este video, ya aparecieron en diversos posts, cuyos links encontrarán en este mismo texto.
Para empezar, si quieren, repasen también la clasificación de efusiones y de magmas que presenté hace bastante.
Y más básico todavía: recuerden las múltiples manifestaciones que componen el conjunto de los procesos ígneos.
Y ahora es el Etna…
Hace apenas un par de días, estuve explicándoles lo que pasa en Indonesia, y ahora nos sorprende (aunque no tanto) lo que ocurre con el Etna en Italia.
Analicemos pues esta nueva circunstancia. Digo más arriba que no nos sorprende tanto, y eso se debe a que este volcán es uno de los más activos del mundo en la actualidad. Por esa misma razón, ya hemos hablado de él en otro post que les recomiendo ir a leer en este link antes de internarse en la lectura del de hoy. En efecto, hoy voy a priorizar el tema de los sismos en la zona, dando por entendido que los datos del volcán mismo los leerán en el post que acabo de recomendarles. Aquí sólo verán lo que no esté en ese post anterior.
¿Qué dice la información periodística acerca del evento de hoy?
Específicamente este miércoles a eso de las 3:20 am locales, un temblor de 4,8 en la escala de Richter se hizo sentir en dos poblaciones sicilianas ubicadas en las cercanías del volcán Etna, dejando un saldo de al menos 10 personas heridas y numerosas estructuras y edificios dañados más o menos severamente. El epicentro se ubicó entre las localidades de Viagrande y Trecastagni, cercanas a Catania, y si bien este movimiento no es el primero de la semana, sí es el más fuerte registrado desde que el Etna entró en erupción el lunes pasado. (Anoten este dato, porque lo explico más abajo).
El Etna hizo erupción a partir del lunes temprano, cuando lanzó una nube de cenizas, y hoy miércoles, luego de sentirse una fuerte explosión, se reportó que una nueva fractura, esta vez en el lado sudeste del aparato volcánico, había dejado salir lava desde un área que no había liberado material desde hace más de diez años.
Según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV) el día lunes, a lo largo de solamente tres horas, se produjeron más de 130 terremotos.
¿Dónde está ubicado el volcán Etna?
El Etna está situado en la costa este de Sicilia, entre las provincias de Mesina y Catania. Su altura aproximada es de 3.330 metros, variando en función de la dinámica de sus erupciones. Su superficie en la base es de alrededor de 1.190 km2, con una circunferencia de unos 140 kilómetros. Tiene coordenadas 37°45’18″³ de latitud N y 14°59’43» de longitud E. Se trata de un estrato volcán, y sus erupciones suelen ser de tipo estromboliano.
¿Por qué habría entrado en erupción en este momento en particular?
El volcán Etna se encuentra sobre la placa Euroasiática, la misma que se ha visto recientemente agitada en Indonesia, es decir que ambos acontecimientos están relacionados entre sí, y se deben a un cambio en el equilibrio metaestable en que las placas tectónicas se encuentran siempre. Cuando se producen movimientos en algún punto de una placa, como ya lo he dicho muchas veces, todo el rompecabezas del que ellas forman parte se agita y debe reacomodarse hasta encontrar una nueva situación de equilibrio. No es casual que el día 22 de diciembre se haya liberado magma en Indonesia y el lunes se haya despertado el gigante dormido del Etna. Esto se debe a que cuando hay sismos en un sitio, los emplazamientos de magmas profundos se ven afectados, ya sea porque se les abren fisuras que permiten su ascenso; o bien, por el contrario, porque los caminos preexistentes se cierran, y el magma busca otros nuevos.
Como sea, la actividad de las placas se acelera, y sus manifestaciones pueden ser sísmicas, volcánicas, o ambas.
Un último punto que quiero aclarar es que en este caso, el tipo de contacto entre las placas no es convergente (por ejemplo de subducción) ni divergente, sino de desplazamiento lateral, en lo que se conoce como falla de transformación, que todavía no he llegado a explicarles en profundidad, cosa que haré en otro post. No obstante, para los impacientes, siempre pueden leerlo en mi propio libro.
¿Cómo se relacionan los sismos con el evento volcánico?
En un post ya lejano en el tiempo, les expliqué que las causas de los terremotos pueden ser de diversas índoles. En este caso en particular, los sismos reconocen un origen volcánico, lo cual debería tranquilizarnos un poco, porque no suelen ser los de mayor magnitud. Más importantes suelen ser los tectónicos. Claro que eso no dice nada respecto a los daños que el volcán puede producir por sí mismo durante las erupciones.
¿Por qué parecen ir en aumento las magnitudes de los sismos, en lugar de disminuir?
Es probable que algunos de ustedes estén pensando que les he mentido muchas veces cuando digo que normalmente los sismos de un enjambre van disminuyendo su magnitud, porque la mayor parte de la energía se libera en el primer momento, cuando las placas que estaban trabadas se mueven repentinamente. Eso es cierto, pero ojo, que sólo es válido para los terremotos tectónicos. En este caso, siendo los sismos de origen volcánico, su comportamiento depende de la movilización del magma bajo la superficie, cosa que es bastante más impredecible. Para colmo, cada camino de ascenso de lava se va modificando con los propios sismos, y de allí los cambios en las características tanto de las erupciones como de los movimientos telúºricos acompañantes. ¿Queda claro?
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de esta página. Derechos de autor de la imagen Getty Images.
La erupción del «Hijo del Krakatoa». Diciembre de 2018

La flecha en el planisferio indica la posición aproximada del área afectada.
Una vez más, un evento geológico se transforma en noticia, y yo me siento obligada (bueno, en realidad el Pulpo me hace sentir obligada, llamándome a altas horas de la noche) a salir a explicarlo para los lectores del blog.
Esta vez se trata de la erupción del volcán mal llamado (o cuyo nombre está mal traducido) «Hijo del Krakatoa», y su consecuente tsunami, que están castigando nuevamente la zona de Indonesia.
Lo primero que debo aclarar es que este reciente acontecimiento me conduce a prometerles que en otro post les explicaré también la erupción ya legendaria de Krakatoa de 1883, que está genéticamente asociada con la de hoy. Pero esta vez vayamos a la situación actual.
¿Qué ha sucedido hace unas horas?
Según lo indicado por los reportes periodísticos, el 22 de diciembre de 2018, hacia las 18, hora local, y como consecuencia de la erupción del volcán Anak Krakatau («Hijo del Krakatoa»), acontecida poco antes, tuvo lugar un tsunami volcánico, cuyos resultados fueron 222 muertos, 843 heridos y 28 desaparecidos.
Más de 400 edificios y al menos nueve hoteles próximos a la playa resultaron con graves daños y es en ellos donde se han registrado gran parte de las muertes.
¿Cuál es la ubicación geográfica del mal llamado «Hijo del Krakatoa»?
Se encuentra en los relictos de la que alguna vez fue la isla de Krakatoa, situada en el estrecho de Sonda, entre Java y Sumatra, formando parte del Archipiélago Malayo, también conocido como Insulindia. Se trata del archipiélago más grande del mundo, por incluir más de 25.000 islas de diversos tamaños, agrupadas en tres grandes conjuntos: islas de la Sonda, islas Molucas e islas Filipinas.
Las Islas de la Sonda comprenden a su vez dos grupos: las Islas mayores de la Sonda, constituidas por Borneo, Java, Islas Célebes y Sumatra; y las Islas menores de la Sonda, que abarcan Bali, Lombok, Sumbawa, Sumba, Komodo, Rinca, Flores, archipiélago de Solor, Timor, islas Barat Daya, islas Tanimbar, archipiélago de Alor y los remanentes de la antigua isla de Krakatoa, con coordenadas 6°06’07» de latitud Sur y 105°25’23» de longitud E.
¿Por qué afirmo que Hijo del Krakatoa es el nombre incorrecto?
Porque si bien la designación de Krakatoa se aplica muchas veces al volcán que destruyó la isla original de igual nombre, el volcán que causó tal devastación se llamaba Rakata, y era uno de los tres que contenía la ínsula. En otras palabras, Krakatoa era la isla, no el volcán. Y aunque hoy se haya acuñado el nombre de Hijo del Krakatoa (Anak Krakatau), en buen castellano, lo correcto sería llamarlo Hijo del Rakata, o bien Hijo de (y no del) Krakatoa, si se entiende como figura ancestral la isla y no el volcán.
¿Cuál es la causa de estas erupciones?
La isla original y sus actuales remanentes, incluyendo el nuevo volcán, se localizan cerca de la región de subducción de la placa Indoaustraliana bajo la placa Euroasiática, que es por ende una zona geológicamente muy activa. De hecho, el archipiélago malayo completo se cuenta entre las zonas de mayor y más explosiva actividad ígnea del planeta.
Específicamente el archipiélago de Sonda involucra un proceso de subducción de corteza oceánica bajo otra placa que es también oceánica en la zona de contacto; lo cual genera un cinturón orogénico cuyas cimas emergen en forma de islas volcánicas. Por delante del arco volcánico se genera una muy profunda fosa oceánica asociada al contacto entre las placas, allí donde la Indoaustraliana desciende hacia el interior terrestre.
Al internarse en la profundidad, donde hay mayor presión y temperatura, el material de la placa en subducción se funde y genera magmatismo, que se expresa luego en el vulcanismo activo que construye- y eventualmente destruye- las islas, que se agrupan presentando la forma de un arco paralelo al límite de la placa que se mantiene en superficie, y que resulta convexo respecto a la placa en subducción. Esta forma ocurre porque las placas se comprimen a lo largo de bordes de ruptura y contacto, sobre la superficie relativamente esférica de la Tierra.
Estos procesos implican también intensa actividad sísmica, y una gran inestabilidad tectónica.
¿Qué tipo de erupción caracteriza a estos volcanes?
El volcán Rakata produjo en 1883 una erupción hidromagmática, a veces conocida también como freática, que destruyó la isla, generando lo que se conoce como un volcán caldera, con los relictos de la geografía original.
No obstante, ya en 1927 comenzaron nuevas erupciones volcánicas primero submarinas, y que a partir de fines de 1928 se convirtieron en subaéreas, cuando finalmente comenzó a emerger en forma de nueva isla el Anak Krakatau, que convirtió el complejo en un volcán compuesto. Este nuevo cono está creciendo a razón de aproximadamente 5 metros por año, y es el que está actualmente en erupción.
¿Por qué se relaciona el volcán con el tsunami?
Esto ya lo expliqué cuando hablamos de las causas de los tsunamis, pero puedo aclararles un poco más. En cada erupción que ocurre en un arco isla, suceden dos cosas: una perturbación de los fondos marinos bajo los cuales se moviliza el magma buscando su salida al exterior; y luego, la caída de grandes volúmenes de materiales volcánicos en el mar. Ambas cosas implican la ruptura de la situación de equilibrio metaestable de la zona afectada, y se generarán los que se conocen como sismos de origen volcánico, que por el emplazamiento del hipocentro, en las profundidades marinas, causarán como efecto resultante, un tsunami.
¿Qué cabe esperar ahora?
Por un lado pueden ocurrir más tsunamis como conseceuncia de la brusca irrupción de más materiales volcánicos en el mar, y por el otro, pero ya a muy largo plazo (quédense tranquilos, pueden pasar cientos de años), cabe la posibilidad de que, por la ubicación del Anak Krakatau, se produzca una nueva erupción hidromagmática, con resultados similares o parecidos a los de la erupción de 1883.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.