Entradas con la etiqueta ‘Minerales’
¿Por qué es importante la velocidad de enfriamiento de los magmas? Parte 1.
Es probable que a ustedes les haya llamado la atención el hecho de que hace un tiempo yo me haya tomado el trabajo de analizar los factores que inciden en la velocidad con que los magmas pasan del estado fundido al sólido.
Obviamente, por algo lo hice, y hoy veremos por qué el tema importa.
¿Sobre qué procesos relacionados incide la velocidad de enfriamiento?
Sobre muchos más de los que uno podría pensar en primera instancia, y por esa razón, no todos quedarán completamente agotados en su tratamiento en este post. Por el contrario, deberemos volver muchas veces a mencionarlos, cada vez con más detalle y profundidad.
Pero comencemos hoy, al menos con una enumeración introductoria:
- Sobre la movilidad del magma, y por ende sobre la distancia desde la cámara en la cual pueden encontrarse rocas derivadas de ese magma original.
- Sobre la posibilidad de generar erupciones volcánicas y fenómenos postvolcánicos.
- Sobre las posibilidades de generar o no, sismos de origen volcánico.
- Sobre la extensión a lo largo de la cual puede eventualmente ocurrir generación de rocas metamórficas de contacto.
Puede generalizarse que todos estos fenómenos requieren la presencia de magmas, razón por la cual, cuanto más lento sea el enfriamiento, más crecen las posibilidades de ocurrencia de los fenómenos concomitantes, y mayor la distancia a la cámara magmática, en la cual pueden tener lugar. O en todo caso, más amplio el sector afectado.
Pero digo que es una generalización, porque en muchas situaciones, el magma permanece por miles de años en estado fundido, y sin embargo casi no se aleja de su sitio de origen, ya que hay numerosos factores en juego, y la velocidad de enfriamento es sólo uno de ellos.
Por eso, recuerden una vez más, que las circunstancias geológicas son casi siempre irrepetibles, y cada caso debe analizarse en su propio contexto, resultando riesgosas todas las extrapolaciones.
Y sí, les guste o no les guste, volvemos a caer en el tema de los sistemas complejos. Por algo se los expliqué casi al comenzar con el blog.
Vuelvo a recordarles que los temas arriba enumerados serán motivo de sucesivos posts más adelante, mientras que hoy el tema central será el de la siguiente pregunta.
¿Qué importancia tiene la velocidad de enfriamiento sobre las rocas resultantes?
Básicamente la velocidad de enfriamiento define algunos rasgos que quedan impresos de manera definitiva en las rocas que se generan en ese magma.
Cualquiera sea el tipo de roca de que hablamos, sean ellas ígneas o no, resulta identificable un patrón textural, que incluye a su vez, tanto propiedades macroscópicas como microscópicas.
De entre ellas, las más importantes son: textura general y texturas especiales, estructura, fábrica, microestructura y fábrica cristalográfica.
Algunas de las mencionadas son observables solamente en el microscopio y requieren bastantes conocimientos previos, (entre ellos el manejo del instrumento mismo) de modo que ahora les presentaré con algo de detalle, únicamente las propiedades macroscópicas relevantes en rocas ígneas.
¿Qué es el patrón textural?
El concepto de patrón textural, debido a que no se aplica únicamente a las rocas ígneas, sino a todas en general, varía ligeramente de unas a otras.
Entonces debe quedar claro que todo lo que se diga hoy de él es aplicable específicamente a las rocas que son producto de solidificación de magmas, es decir, las ígneas.
La expresión patrón textural también se aplica de manera diferencial según se trate de rocas ígneas derivadas del enfriamiento, o de rocas ígneas fragmentarias, pero de eso también vendrán otros posts.
De todas maneras, como todavía estoy en esa frontera entre los fenómenos magmáticos s.s. y los plutónicos, sólo profundizaré más en el patrón textural cuando estemos mejor informados sobre la dinámica del plutonismo.
Hoy va una muestra gratis, nada más.
Volviendo al patrón textural, pues, podemos considerarlo como una herramienta en el diagnóstico de las rocas, que no requiere el conocimiento de su composición química ni mineral. Por esa misma razón es muy expeditiva y útil pero no alcanza por sí misma para determinar o clasificar las rocas. El diagnóstico sólo estará completo cuando la composición sea también conocida.
En el caso de las rocas ígneas no fragmentarias, el análisis no composicional (patrón textural) se refiere a la textura general y a las texturas especiales.
¿Qué se entiende por texturas especiales?
Las texturas especiales son múltiples, muchas veces afectan solamente a algunas de las fases de la roca analizada, y requieren tanto macroscopía como observación microscópica, razones suficientes para no meternos en ese terreno, por hoy al menos.
Pero sepamos que incluyen, entre otros, los siguientes tipos: textura gráfica, poiquilítica, perlítica, dendrítica, etc., y serán comentadas en algún momento al avanzar en nuestro conocimiento de las rocas.
Por hoy concentrémonos en otros dos rasgos que componen la textura general y que la mayoría de las veces, junto con la composición mineral son suficientes para determinar la roca.
¿Qué se entiende por textura general?
La textura general se define por la combinación de dos propiedades resultantes de la velocidad de enfriamiento del magma: el grado de cristalinidad y el tamaño del grano.
¿Qué es el grado de cristalinidad?
Para entender claramente estos conceptos, resulta muy recomendable que repasen primero aquel post en el que les hablé del estado cristalino de los minerales en general.
Para que los minerales alcancen un estado de cristalización, los átomos requieren un tiempo suficiente para poder migrar hasta ordenarse en una red preestablecida, lo cual es típico de magmas que se han enfriado lentamente, dentro de la misma cámara o a distancia de ella, pero todavía en profundidad.
Ese ordenamiento, en cambio, es imposible en solidificaciones extremadamente rápidas como las que ocurren cuando el magma, convertido en lava sale al exterior y en poco tiempo (segundos a veces) se enfría en contacto con el agua o el aire mismo.
Muy comúnmente los minerales en estado cristalino coexisten con otros en estado amorfo en la misma roca, porque no todos tienen el mismo punto de fusión, lo cual implica que al enfriarse hasta una temperatura dada, algunos podrán mantenerse fundidos y otros no.
Esto nos lleva a las siguientes preguntas, que debido a la longitud de este post, serán respondidas en la segunda parte, el próximo lunes.
¿Cómo se clasifican las rocas según su grado de cristalinidad?
¿Qué es el tamaño de grano?
¿Cómo se clasifican las rocas según el tamaño de grano?
¿Qué información adicional pueden extraer los geólogos de los rasgos resultantes de la velocidad con que se enfría un magma?
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente, porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de Últimas Noticias New.
Propiedades de los minerales, que dependen de la luz. El color. Parte 1
Este post es la continuación de una de las líneas de conocimiento geológico que tengo en progreso en el blog. Les recomiendo ver todos los posts anteriores para seguir la ilación de este tema.
El cuadro que ilustra el post es un recorte del que les presenté hace ya bastante, al iniciar el análisis de las propiedades macroscópicas de los minerales. Y ése es precisamente, el post por donde deberían comenzar su repaso.
Como podrán ver, son bastantes las cualidades que resultan de la incidencia de la luz sobre un mineral, y por eso mismo, las iremos separando en distintos posts, porque quiero que las conozcan con alguna profundidad.
Hoy comenzaremos con la más simple, aunque no la más determinativa, es decir el color.
¿Por qué el color no es determinativo?
Por razones que veremos un poquito má¡s abajo, no siempre el color es constante en los minerales, sino que muchas veces cambia de un ejemplar a otro aun dentro de la misma especie. Por ese motivo, el color es una propiedad que puede ser orientativa, pero casi nunca alcanza por sí misma para definir de qué mineral se trata.
¿Qué es el color?
Son múltiples las acepciones que puede tener la palabra color, según se la utilice para definir la calidad de una voz, o el carácter de una nota periodística, por mencionar sólo algunos de sus significados.
Pero en nuestro caso, son solamente dos los fenómenos que nos interesan para referirnos a los minerales y su color.
Esos dos fenómenos son: el puramente físico, que alude al comportamiento del material respecto a una luz incidente sobre él; y el fisiológico, que no es otra cosa que la manera en que el ojo humano percibe ese comportamiento.
Por eso es que en esta situación hay tres elementos involucrados: el objeto iluminado, en este caso un mineral; la luz que incide sobre él, (salvo para casos particulares, usaremos la luz blanca y de preferencia, natural) y el sujeto que observa y percibe un determinado estímulo en su órgano visual.
¿Cómo se explica el fenómeno físico?
Cuando la energía se transmite en forma de ondas, provoca distintas fenómenos según sea la longitud de onda (lambda) involucrada. En el esquema que se presenta en la figura 1, lambda se expresa en Amstrongs, es decir la diezmillonésima parte del mm.
Allí puede observarse, que dentro del espectro electromagnético, sólo una muy pequeña porción -aquélla comprendida entre 3.900 y 7.500°, que se ve en el recorte a la derecha del dibujo- corresponde a la luz visible para el ojo humano.
Por encima de estos valores aparecen la radiación infrarroja, y las ondas cortas y largas de radio. Las radiaciones de menor longitud de onda, en cambio, comprenden la luz ultravioleta y los Rayos X y Gamma.
Dentro del campo de la luz visible, a su vez, a cada longitud de onda, corresponde una sensación óptica diferente, que se denomina color, y que va cambiando sutilmente de un rango a otro hasta abarcar los siete colores clásicos del espectro que son: rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul, índigo y violeta.
De estos, tres son los colores primarios: rojo, azul y amarillo, resultando los demás de sus combinaciones, o de las gradaciones entre ellos. Conviene resaltar que según alguna bibliografía, los colores primarios serían el rojo, el verde y el amarillo, pero esto responde en realidad a los principios de la fotografía y sus derivados.
Volviendo ahora a nuestros minerales, debemos agregar que cuando la luz blanca hace contacto con un objeto, parte de la energía se refracta, parte se absorbe, y parte es reflejada. Precisamente de la cantidad y calidad de la luz reflejada, depende el color que se aprecia en un objeto, en este caso, el mineral analizado.
El gráfico de la figura 2 corresponde a las curvas de reflectancia para objetos que se visualizan como rojos o amarillos.
Puede observarse que en cada caso, los porcentajes de luz reflejada son máximos para las longitudes de onda correspondientes a los colores involucrados. Los cuerpos y materiales que presentan esa capacidad para seleccionar qué parte del espectro reflejan de manera dominante, son denominados «cromáticos».
Pero existen otros cuerpos que no son tan selectivos, sino que actúan de la misma manera ante todas las longitudes de onda del espectro luminoso. Esos materiales se conocen como «acromáticos», y algunos minerales también los son.
Así, pues, los objetos blancos reflejan casi el 100% de toda la luz receptada, a lo largo de todo el espectro visible.
Los negros, en cambio, absorben casi toda la luz y los grises, aproximadamente reflejan y absorben en igual proporción.
En resumen, en estos casos, el monto de luz reflejada en los tres casos, es igual para todas las longitudes de onda, razón por la cual los colores visibles resultantes (negro, blanco y gris) son considerados «neutros».
¿De qué factores depende el color visible en los minerales?
El principal factor determinante del color de un mineral es su composición química, no obstante hay también otras circunstancias que pueden modificar ese color básico, a saber:
- La captura en la red atómica, de algún o algunos elementos conocidos como cromóforos porque confieren color a los cuerpos en los que se incorporan. Ejemplos son el cromo, que colorea normalmente de verde, o el hierro que es el responsable de la coloración violeta de los cuarzos que por esa razón se constituyen en amatistas.
- La presencia de inclusiones muy finamente divididas que quedan incorporadas en la red.
- Las deformaciones estructurales de la red, que definen ángulos de incidencia de la luz entrante distintos de los habituales, y por ende, la reflexión de la luz (que define el color visible) ocurre también según ángulos con algún corrimiento a lo largo del espectro.
- La presencia de pátinas superficiales que enmascaran el color real del mineral.
¿Cómo se clasifican los minerales según el color?
Según hemos visto más arriba, los minerales pueden tener colores únicos o múltiples para cada especie. Eso define su clasificación en idiocromáticos y alocromáticos.
¿Qué es un mineral idiocromático?
Es aquél que siempre ostenta el mismo color, en todos los posibles ejemplares. Por tal razón, en este caso, el color no es solamente importante sino determinativo.
Ejemplos clave son la azurita, que precisamente toma su nombre del color que siempre presenta, o la amatista que sólo es tal cuando tiene colores violetas. Muchos minerales metálicos son idiocromáticos, pero la gran mayoría de los restantes no lo son.
¿Qué es un mineral alocromático?
Todo el resto de los minerales, que presentan variedades de colores, y en los cuales, por ende, definir el color es de escasa ayuda para la determinación de la especie, se conocen como alocromáticos.
En esos minerales, se recurre a otra propiedad que definiremos en otro post, y que se conoce como raya.
¿Qué términos son aceptables para describir el color de los minerales?
Todos aquéllos que no impliquen en sí mismos una comparación. Es decir que se deben evitar las adjetivaciones.
Se aceptan términos como rojo, verde, amarillo, pero no nombres fantasiosos como rojo mambo o verde esperanza, azul cielo, o amarillo patito.
¿Hay alguna forma más objetiva de definir el color?
Sí que la hay, pero debo reconocer que no es de uso corriente para los minerales, aunque es imprescindible en las descripciones de sedimentos y sobre todo suelos.
De todos modos, para describir nuevos hallazgos, puede recurrirse a este método, que se toma prestado de las artes plásticas, y que se conoce como Tabla de Munsell.
La segunda parte de este post será dedicada específicamente a explicar las características y el uso de la tabla Munsell de color.
Bibliografía:
Argüello, Graciela L. 1997. Cuadernillo didáctico sobre el tema COLOR DEL SUELO, para uso de los alumnos de Pedología de la U.N.C. 11 páginas.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente, porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
Otra vez Gabriela Mistral y los metales.
Este post también se lo debo a Dayana, quien hace mucho tiempo recopiló poemas para los posts de los viernes. En este caso, de la genial Gabriela Mistral
NOCHE DE METALES
Dormiremos esta noche
sueños de celestes dejos
sobre la tierra que fue
mía, del indio y del ciervo,
recordando y olvidando
a turnos de habla y silencio.
Pero todos los metales,
sonámbulos o hechiceros,
van alzándose y viniendo
a raudales de misterio
-hierro; cobre, plata, radium-
dueños de nosotros, dueños.
Son lameduras azules
que da la plata en los pechos,
son llamaradas de cobre
que nos trepan en silencio
y lanzadas con que punza
a las tres sangres, el hierro.
Por confortarnos los pies
vagabundos, y aprenderse
nuestros flancos y afirmarnos
los corazones sin peso,
los tres del miedo ganados,
los tres de noche indefensos.
Y la noche se va entera
en este combate incruento
de metales que se allegan
buscando, hallando, mordiendo
lo profundo de la esencia
y la nuez dura del sueño.
Al fin escapan huidos
en locos filibusteros
y seguimos la jornada
cargando nuestro secreto,
arcangélicos y rápidos
de haber degollado el miedo.
Liberados caminamos
como los raudales frescos,
sin acidia y sin cansancio,
ricos de origen y término,
por la nocturna merced
de los Andes Arcangélicos
que dentro de su granada
impávidos nos tuvieron.
Vamos cargando su amor
como un amianto en el pecho,
como la casta y el nombre,
como la llama en silencio
que no da chisporroteo
y según nuestros orígenes,
despeñados de lo Eterno.
Ciertamente, la Geología es también poesía. Espero que les haya gustado, y que vuelvan al blog el próximo lunes. Un abrazo. Graciela.
Más de reconocimiento de minerales: el tacto.

Ya venimos hace algún tiempo hablando de las propiedades que se utilizan para reconocer los minerales a simple vista, y hoy le toca al último de los caracteres organolépticos: el tacto.
¿Qué se entiende por tacto de los minerales?
Es la respuesta que ofrecen en forma de sensación cuando son explorados con las manos en distintas direcciones.
¿Qué clase de propiedad es el tacto en los minerales?
Si se han tomado el trabajo de seguir el link anterior, habrán recordado la diferencia entre cualidades escalares y vectoriales, y al mencionar yo ahora que la exploración táctil se hace en distintas direcciones, habrán comprendido rápidamente que es una cualidad vectorial.
Esto significa que el mismo ejemplar puede presentar distintos tactos según la dirección en que se lo toque. Así, por ejemplo, la muscovita tiene un tacto suave en las caras planas de ruptura, y un tacto astilloso en la dirección perpendicular. Pero no nos adelantemos, que todavá no definimos esos tipos de tacto, cosa que pasaremos a hacer a continuación.
¿Qué tipos de tactos se reconocen en los minerales?
Lo primero que conviene traer a colación es que como en muchos otros casos hay cierto grado de confusión en la terminología, dependiendo sobre todo de los idiomas originales en que se realizaron las primeras descripciones de cada mineral, y cómo esas descripciones se tradujeron a los demás. Por eso una misma sensación táctil es descrita por algunos autores como untuosa, mientras otros prefieren la palabra grasa.
Unos definen un tacto como áspero y otros como rugoso, para referirse al mismo ejemplo. Por eso, yo he seleccionado los términos más ampliamente utilizados, más allá de que cada uno puede recurrir al que mejor reconozca, a la hora de clasificar minerales.
O sea, que si alguien prefiere recordar el tacto de un mineral, no como áspero sino como «pinchudo como el bigote de doña Ramonita» estará bien siempre que lo guarde para su propio coleto, y lo emplee como nemotecnia, y no vaya tan lejos como para ponerlo en un trabajo científico para publicar. 😀
Una vez hecha esta importante aclaración, pasemos a mencionar los términos que habitualmente se usan en las tablas de reconocimiento mineral:
- Tacto untuoso
- Tacto suave
- Tacto liso
- Tacto áspero
- Tacto astilloso
- Tacto frío.
¿Qué es el tacto untuoso?
Es el del mineral que responde como si tuviera una película aceitosa por encima. Se conoce también como graso u oleoso, y es característico del talco, el grafito y la molibdenita, por mencionar los más comunes.
¿Qué es el tacto suave?
Es semejante a la sensación de acariciar la porcelana o el vidrio liso. Es común en la mayorÃa de los cristales cuando se los toca en la dirección de sus caras enteras. Cuando éstas están rotas, el tacto cambia a astilloso. Más arriba les mencioné el caso de la mica en una de sus direcciones, y muchos metales pueden exhibirlo también.
¿Qué es el tacto liso?
Si fuéamos a hacer una escala de suavidades, diríamos que ésta está un punto por debajo de la anterior. La sensación es comparable al tacto de una madera bien lijada, pero no lustrada. La mayoría de los minerales muestran este tacto, cuando no presentan caras cristalinas. Las caras de ruptura (clivaje) de los feldespatos tienen este tipo de tacto.
¿Qué es el tacto áspero?
Es el que aparece en ausencia de los anteriores. Es más frecuente en rocas que en minerales, en realidad, pero puede mencionarse para algunas presentaciones de la limonita, la hematita u otros óxidos.
¿Qué es el tacto astilloso?
Ésta es la forma más agresiva del tacto mineral, ya que puede llegar a producir cortes en la piel. Es caracterítico de las direcciones opuestas a las de exfoliación en las micas, en la ruptura de cristales, y en algunos hábitos de los que hablaremos en futuros posts.
¿Qué minerales tienen tacto particulatmente frío?
Si bien en general todos los minerales son fríos, algunos lo son de manera más notable, como por ejemplo los pertenecientes al grupo de los metálicos y las piedras preciosas de mayor valor. Tanto es así, que si uno tiene la experiencia suficiente, colocar una supuesta piedra preciosa sobre la mejilla puede ayudarle a definir si le están vendiendo un buzón, porque los materiales sintéticos suelen ser más cálidos.
¿Se requiere habilidad especial para reconocer minerales al tacto?
Lamentablemente, sí. Una mano poco sensible o muy perjudicada (por no decir callosa) no ayuda mucho. En eso, las geólogas que nos cuidamos la piel llevamos la delantera 😀 .Pero en cualquier caso, se requiere experiencia, muuuucha experiencia, y sólo se debe considerar como un aporte más en el reconocimiento, en ningún caso se puede considerar como una propiedad diagnóstica en sí misma.
Bueno, en realidad, en el análisis macroscópico y de campo, ninguna propiedad alcanza por sí sola. Siempre es un conjunto de propiedades ( a veces dos o tres y a veces más) el que permite rotular a un mineral.
Espero que este post les haya interesado, en cuyo caso los espero el miércoles con información que seguramente les será de utilidad. Un abrazo. Graciela.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
P.S.: La imagen que ilustra el post es una foto tomada por el Pulpo en una visita aL Museo de Historia Natural de Los Ángeles, en Estados Unidos.
Más sobre reconocimiento de minerales: el sonido.
Ya saben ustedes, porque se los expliqué en otro post, que los minerales se reconocen macroscópicamente mediante la exploración de diversos grupos de propiedades.
También les conté que uno de esos grupos es el de los caracteres organolépticos, de entre los cuales ya les expliqué el olor y el sabor, y hoy le toca al sonido.
¿Cómo se usa el sonido para reconocimiento mineral?
Pues sencillamente porque algunas pocas especies responden a la percusión, o eventualmente a la deformación, generando vibraciones que se aprecian como sonidos siempre característicos y a veces verdaderamente musicales.
¿Qué especies minerales se conocen por su sonido?
Acá cabe aclarar que en realidad más que minerales propiamente dichos, los sonoros son más bien ejemplares de rocas y eventualmente metales nativos.
Los que tienen sonido característico son pues:
- El hierro nativo y su óxido no hidratado, la hematita, que son precisamente los que definen la cualidad de sonido que se califica precisamente como metálico.
- El indio, también metal nativo.
- La roca llamada fonolita.
- Las concreciones sedimentarias conocidas como banderas o cortinas.
¿Qué es el indio y cómo suena?
El nombre indio, pese a muchas interpretaciones erróneas que lo relacionan con la India, proviene en realidad del color azul índigo que produce cuando se lo calienta en la llama
Se trata, como ya dije, de un metal del Grupo 13, es decir de los térreos, cuyo símbolo es In, tiene color blanco plateado, es muy blando, y se conoce desde 1863.
Se obtiene como subproducto en la industria extractiva del cinc, cadmio , plomo y otros. Forma minerales como la indita [FeIn2S4] y la requesita [CuInS2], de ninguno de los cuales puede extraerse el metal puro.
Es precisamente en estado nativo que deja oír un sonido puro y armonioso cuando se lo manipula para doblarlo.
Entre sus usos más conocidos se encuentra el InCl3 que al ser empleado en tubos de iluminación aumenta su rendimiento.
¿Qué es la fonolita?
Es la roca sonora por excelencia, hasta el punto de que su nombre resulta de la unión de los vocablos griegos phonos (sonido) y lithos (piedra).
Es muy escasa pues requiere condiciones muy específicas para su formación, y se trata de una roca ígnea volcánica (extrusiva) que produce un sonido metálico cuando se la golpea, siempre que se presente como una placa no fracturada.
Su composición mineral es de feldespatoides como nefelina, sodalita, hauynita, leucita y analcima, y feldespatos alcalinos como sanidina, anortoclasa u ortoclasa, y plagioclasa sódica rara.
No quiero atosigarlos con otros nombres, pero tiene muchos componentes más, que irán conociendo lentamente, no se asusten.
La fonolita es abundante en zonas europeas como Bohemia, Italia, España y las Islas Canarias.
¿Qué son las banderas o cortinas?
Se trata de concreciones que se producen en el interior de las cavernas por filtraciones de aguas cargadas de sales que son luego depositadas por cambios de presión, temperatura, sobresaturación, etc., en formas casi artísticas, de las cuales las más conocidas son las estalactitas y estalagmitas, que ya tendrán su propio post.
En el caso particular de las banderas, que son precisamente las «cantarinas», se generan al ir disolviendo parcialmente las rocas que atraviesan en unos sitios y depositando los minerales en formas semejantes a colgajos de lona o telones. Cuando se tocan agitan o golpean, generan su propia «música».
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
La foto que ilustra el post es una bandera tomada de este sitio en la red:

