Efectos de los terremotos sobre los seres vivos
Este post es un paso más de nuestro lento avance en el conocimiento más o menos sistemático sobre los terremotos, razón por la cual, les recomiendo que lean- antes de adentrarse en la lectura de este texto- todos los anteriores posts sobre el tema.
Para ello, una forma sencilla sería usar la nube de tags, (de este mismo blog, obviamente) y marcar la palabra clave Sismos. Una vez allí, leer los posts desde los más viejos a los más nuevos, sería lo más recomendable.
Si no lo hacen, de todos modos, en algún momento los llevaré a ellos con algún link, seguramente.
Les recuerdo que ya hemos visto, entre otros, temas como:
Generación de ondas y tipos de ondas.
Ejemplos de casos acontecidos recientemente.
Preguntas frecuentes sobre sismos.
Consejos para actuar en caso de acontecer un sismo.
Como regalito extra, también hay varios posts sobre tsunamis y mucho más.
Hoy nuestro tema central será el análisis de los efectos resultantes de los eventos sísmicos. Y como es un tema un poco largo, lo dividiré en dos partes, para que lean en dos lunes sucesivos.
¿Es verdad que algunos terremotos pasan desapercibidos para la mayoría de las personas?
Afortunadamente así es, puesto que la tierra es mucho más parecida a un caniche hiperactivo que a un oso en hibernación que sólo se despierta de tanto en tanto.
De hecho, casi no pasa un momento sin que en algún lugar, algo de energía se libere y viaje a través de todos los materiales que constituyen nuestro inquieto mundo.
Por eso es bueno establecer primero que no todos los movimientos sísmicos se manifiestan con suficiente energía como para ser perceptibles sin tecnología. En otras palabras, sólo los aparatos los detectan.
Debido a la creciente sensibilidad de los instrumentos empleados, cada vez son más los sismos que pueden registrarse, aunque pasen, por suerte, desapercibidos para los habitantes del planeta.
Esto explica en parte dos cosas: la primera es que un análisis incompleto puede conducir a la falsa percepción de que la cantidad de sismos ha aumentado en años recientes.
La segunda es que las estadísticas deben ser revisadas continuamente a medida que la tecnología avanza. No obstante, se puede generalizar que ocurren alrededor de 800.000 movimientos en un año calendario. Es decir más o menos, uno cada minuto y medio.
Por supuesto, si sólo se consideran los perceptibles, el número decrece a aproximadamente uno cada 2 horas y 27 minutos, y estamos hablando de todo el planeta, y de todas las magnitudes, de modo que la recurrencia de los que alcanzan y superan la magnitud 8 o 9 de Richter, puede ser del orden de las decenas de años.
Claro que aun sin alcanzar esos rangos, hay circunstancias en que los daños se magnifican por problemas relacionados con la vulnerabilidad, más que con las características del sismo mismo.
De esto hemos hablado ya antes, pero también volveremos a hablar después, al referirnos a las escalas de medición de los terremotos, aunque para eso falta todavía mucho estudio previo.
Todo lo dicho, nos lleva a señalar que habrá efectos perceptibles sólo instrumentalmente, y de los que conversaremos cuando sepamos algo más sobre la aparatología y los registros que ella produce. Hoy sólo hablaremos de los efectos que se pueden apreciar sin recurrir a esos elementos.
¿Qué tipos de efectos se pueden percibir en un sismo?
Una manera de sistematizar el tema es dividirlos en cuatro grandes grupos:
- efectos sobre los seres vivos.
- efectos perceptibles en el terreno, que no dejan huella.
- efectos geológicos y topográficos permanentes.
- efectos sobre las construcciones.
Ustedes ya saben- porque tuvimos la oportunidad de discutirlo antes- que cualquier clasificación puede ser revisada, de modo que la que les propongo arriba es simplemente una que me gusta y he modificado según mis propios criterios.
Como ya la introducción ha sido larga, en este post charlaremos sobre el primero de estos grupos, y dejaremos los otros tres para el próximo encuentro, para que no me terminen odiando con tanto bla bla.
¿Qué efectos tienen los terremotos sobre los seres vivos?
Por supuesto, serán variables según los seres vivos que tengamos en mente, pero en general puede decirse que los animales domésticos y aves de corral son rápidamente afectados, manifestando gran inquietud, mucho antes de que los seres humanos caigan en la cuenta de que algo está pasando.
Muchas veces los animales manifiestan comportamientos erráticos, inexplicables y tendencia a la huida, razón por la cual, suele incluirse su observación como parte de las alertas tempranas. Ejemplos detallados daré en futuros posts cuando hablemos de estrategias de predicción y prevención de daños.
Los seres humanos reaccionan también de maneras diversas ante un sismo, pero en general las personas en reposo suelen notarlo antes, porque tienen una referencia estática. En efecto, el movimiento se nota mejor con un marco referencial inmóvil.
En esos ejemplos, me he referido a los primeros momentos, y/o a sismos muy poco intensos. Cuando la energía liberada es mayor, se producen respuestas que van desde temor creciente hasta auténtico pánico, muchas veces causante de más daños que el movimiento mismo.
Efectos como ataques cardíacos también son posibles. Y obviamente, cuando comienzan a destruirse estructuras o a desplazarse rocas, las consecuencias sobre las personas son severas, incluyendo todo tipo de traumatismos, heridas y hasta la muerte violenta.
No existen estadísticas sobre pérdidas de vidas en general, pero se calcula que las víctimas específicamente humanas, podrían haber ascendido a un núºmero próximo a 5 millones en los últimos mil años.
Otros seres vivos que suelen sufrir daños son los árboles, que a los fines de nuestro estudio proveen un interesante ejemplo, que se puede extender a los edificios y demás estructuras.
¿Cómo se destruyen los árboles en una sacudida sísmica?
Cuando en un post anterior describí para ustedes la amplitud de las ondas sísmicas, omití decirles que el rango de su desplazamiento es de 1,25 a 7 cm en casos muy extremos. Y ese dato fue por mucho tiempo difícil de compatibilzar con el enorme grado de destrucción generado.
No obstante, no es tan importante la distancia real de desplazamiento de las partículas durante la vibración, sino la velocidad con que la onda se propaga y moviliza a su vez a los objetos asentados sobre el cuerpo que atraviesa.
Esa velocidad es máxima a nivel del suelo, pero a nivel de la copa de un árbol sufre un cierto retardo, de tal suerte que la siguiente onda encuentra la parte baja en una posición próxima a la inicial, pero la parte aérea de la planta estará recién retornando a ella, con lo que se genera un vector en sentido opuesto al de la nueva llegada de energía.
Estos vectores opuestos pueden generar grietas tanto en los árboles, que son mi ejemplo ahora, como en otras estructuras verticales.
Por si esto fuera poco, en muchos casos se suma un efecto de verdad importante que es el de resonancia mecánica.
¿Cómo se produce la resonancia mecánica y qué efecto provoca?
Empecemos por decir que casi todos los cuerpos elongados verticalmente y sujetos sólo por su base (como los árboles o los edificios elevados) tienen una tendencia a vibrar con una frecuencia que les es propia según su composición, altura, forma, peso, densidad, etc.
Esto quiere decir que estarán oscilando muy ligeramente de manera constante e inofensiva, a menos que la amplitud de esa oscilación se vea magnificada por una causa externa, como es precisamente la resonancia.
Este fenómeno se produce cuando se adiciona a su oscilación de base, un movimiento ondulatorio, cuyo período es coincidente con el suyo propio.
Así es como una amplitud relativamente pequeña crece de manera asombrosa y progresiva con cada pasaje de onda, sísmica en nuestro caso, pero que podría ser también sonora, como ocurre cuando el vibrato de una soprano hace estallar una copa de cristal.
Un ejemplo que a mí me parece muy claro es el de una persona muy pesada sentada en un columpio, que se hamaca con un movimiento oscilatorio (de ida y vuelta) dado, hasta que alguien se ofrece gentilmente a darle un empujoncito.
Si esa persona tan amable empuja al robusto individuo que se hamaca, en el momento en que la hamaca viene hacia él, lo más probable es que se le quiebren las muñecas, o si no llega a tanto, por lo menos no tendrá gran efecto en su ayuda generosa.
Pero si es lo bastante astuto como para esperar a que el gordito empiece un nuevo movimieno de alejamiento y en ese mismo instante lo empuja, haciendo coincidir su movimiento armónico con el que es propio del que se columpia, entonces sí que volará el columpio.
Eso sería un ejemplo de resonancia mecánica, más o menos estricto físicamente hablando, pero seguramente comprensible.
Ahora que hemos magnificado el movimiento, sabemos que las fuerzas involucradas han crecido y cuanto más rígido es el material sometido a ellas, más probabilidades tiene de quebrarse.
Por eso es más común que colapsen los edificios por este efecto, que los árboles que gozan de cierta flexibilidad.
Bueno me parece que ya han aprendido bastante por un día, pero recuerden que este post continuará, el próximo lunes, en este mismo blog.
P.S.: La foto que ilustra el post me fue enviada desde Chile por mi amigo y lector Paulino, luego del terrible sismo de febrero de 2010. Aprovecho para agradecer su gentileza.
Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
Profecía. Por Evangelista. Año 1460
El siguiente fragmento, firmado bajo el seudónimo de Evangelista, es una parodia medieval a las profecías apocalípticas que nunca faltan a la hora de predecir sismos o de avisar sobre el fin del mundo.
El texto está extraído del post La verdad de Perogrullo del blog Cápsulas de lengua, que brinda más información sobre las perogrulladas o verdades de Pero Grullo que el diccionario de la RAE define como verdades o certezas que, por notoriamente sabidas, es necedad o simpleza el decirlas.
Esta es una profecía, de Evangelista, en que cuenta las cosas que han de venir.
(…) Comienza la profecía
El primero día de enero que vendrá será primero día del año, que todo el mundo no lo estorbará, si con tiempo no se remedia. Este día amanecerá al alba. Y tañerse han todas las campanas del mundo en tirándolas de las sogas, y harán tan grande estruendo, que no habrá cabeza de hombre sin su colodrillo. Vendrá una niebla tan grande y tan oscura que cubrirá el cielo, y no habrá hombre, por ciego que sea, que vea las estrellas a medio día.
Levantarse ha un torbellino tan grande que levantará las pajas del suelo: las gentes se meterán en sus casas, por no estar en la calle: esa noche dormirán todos los ojos cerrados, por miedo del polvo. Lloverá tanta de agua, que mojará el suelo y matará el polvo sin confision. Cantarán los gallos a oscuras de noche que no se vean unos a otros. Y otro día madrugarán las gallinas, rabiando de hambre, a escarbar en los muladares ajenos.
Luego harán relá¡mpagos y truenos, que no habrá hombre nacido que quede por nacer. Luego hará un terremoto tan espantable, que los muertos no osarán resucitar de miedo; los corazones estarán todos en los cuerpos, que no osarán asomar; los puerros y los ajos meterán las cabezas so tierra, y no osarán salir hasta que salgan canos; el azafrán y zanahorias y membrillos se tornarán amarillos de miedo. Las mujeres serán todas hembras; los mudos se mirarán unos a otros callando, que no habrá sordo que los oiga. El fuego se tornará caliente, que llegando las estopas, se encenderán; la tierra se calentará tanto del gran sol, que los ahorcados no osarán llegar los pies al suelo.
Las piedras se tornarán todas duras como cantos; los caminos estarán tendidos por el suelo; los rios correrán hacia ayuso; la mar se tornará toda agua, de manera que echando en ella una piedra y aun dos, no pararán hasta el suelo. Las montañas serán más altas que los llanos, de guisa que más se cansarán cien hombres por una montaña arriba, que no uno cabalgando por el llano. Todas las alimañas no tendrán más sentido que bestias, todas llenas de pelos; las aves llenas de plumas; las golondrinas todas de una color, que no se conocerán la una a la otra; a los mochuelos se les tornarán las cabezas de hechura de cebollas, con dos cuentas de ámbar en la cara.
(…)
Supongo que se habrán revolcado de risa como yo, divertimento que todos le debemos a Dayana, que ha encontrado esta perla en el mar cibernético.
Nos vemos el lunes con algo un poquito más serio. Un abrazo Graciela
Serie de Divulgación Científica en Canal 10 de Córdoba
COMIENZA A EMITIRSE UNA SERIE DE DIVULGACIÓN CIENTÍFICA DE PRODUCCIÓN LOCAL POR CANAL 10
A partir del 13 de Septiembre y durante cuatro martes consecutivos, a las 23:30 horas y por Canal 10 de Córdoba, se emitirá Universo Científico, una serie de cuatro capítulos, realizada en el marco de un convenio firmado entre la Universidad Nacional de Córdoba y el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Provincia de Córdoba.
La serie de divulgación científica -que cuenta con la conducción del periodista Leonardo Moledo y cuyos contenidos fueron desarrollados por la Facultad de Matemática, Astronomía y Física (FaMAF) de la Universidad Nacional de Córdoba-, expone algunas teorías fundamentales que a lo largo de la historia moldearon el pensamiento de su época y orientaron la investigación.
Cada programa aborda, a lo largo de 30 minutos, una de estas teorías pilares de la ciencia contemporánea mediante entrevistas a científicos cordobeses y una puesta audiovisual que contó con el apoyo técnico del *Centro de Promoción y Producción Audiovisual de la UNC y la dirección de Bunny Croatto.
Big Bang, el primer capítulo de esta serie, expone la hipótesis que la mayoría de los investigadores acepta como más probable para explicar cómo se desarrolló nuestro Universo, múltiple y complejo, a partir de un pequeño volumen que fue expandiéndose.
El segundo capítulo relata la emergencia de la teoría que refundó la biología contemporánea: la Teoría de la Evolución por Selección Natural, formulada por Charles Darwin en 1859 y que propuso un mecanismo que en ese momento era revolucionario para explicar el origen y los cambios de las diferentes especies de animales, plantas, y demás seres vivos.
En el tercer capítulo Leonardo Moledo nos introduce en el mundo de la Genética para explicarnos las leyes de la herencia, y nos ayuda a conocer algunos de los secretos de la sorprendente molécula de ADN. Al mismo tiempo, podremos comprender cómo a través de técnicas de análisis genético, es posible contribuir a establecer la identidad y el linaje de las personas.
El último capítulo, finalmente, centra su relato en la época fundacional de la ciencia moderna: la Revolución Científica de los siglos XVI y XVII que contó como personajes centrales a Copérnico, Galileo, Kepler e Isaac Newton.
La cita es el martes 13 de setiembre a las 23:30 hs por Canal 10.
Trabajo científico: Una Topolitosecuencia en la Depresión Periférica, Córdoba
De vez en cuando debo acordarme de mis colegas, a los cuales algo de la información que surge de los proyectos de investigación puede resultarles de alguna utilidad.
A ellos dedico este post, con un trabajo que se publicó hace ya varios años, y que por ende no debe considerarse como palabra santa ni mucho menos.
Como siempre, está en sistema Scribd, y de ser utilizado, debe citarse como:
HERNÁNDEZ, C.; SANABRIA, J.; ARGÜELLO, G.L. 1996. Estudio de una topolitosecuencia en la Depresión Periférica, Departamento Calamuchita, Provincia de Córdoba. Actas del XV Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo. La Pampa. p 259-260.
Hernandez Et Al Congreso La Pampa1996
P.S.: La foto que ilustra el post no corresponde al área de análisis del paper, sólo ilustra un detalle pedológico.
Seguimos paseando por el Museo de Ciencias Naturales de Los Ángeles.
Ya hemos iniciado este paseo hace algunos viernes, y es hora de retomarlo, porque de verdad se trata de una visita por entero interesante. Y como les dije entonces, se trata de un resultado del viaje de Pulpo en Mayo de este mismo año.
Lamentablemente, esta vez no puedo ofrecerles una traducción, ya que el sonido no resulta claro, razón por la cual, he puesto en cambio música de fondo, y para evitar problemas de copyright, he usado la música compartida de Windows, en este caso, Highway blues.
Disfruten el paseo, porque pronto seguiremos aprendiendo cómo reconocer minerales. Un abrazo Graciela