Otro lugar que los geólogos argentinos deberían conocer: el Puente del Inca

En un post de hace bastante tiempo, les presenté el listado de diecisiete lugares de particular interés geológico en Argentina, y les prometí hablar poco a poco de todos ellos. Hoy es el turno del Puente del Inca en Mendoza.

¿Dónde se encuentra el Puente del Inca?

El Puente del Inca se encuentra conectando las dos orillas del Río Cuevas, en la provincia de Mendoza, en el departamento de Luján de Cuyo, y dentro de lo que se denomina Cordillera Principal. Dista 183 kilómetros de la ciudad capital, y sólo 17 del límite con Chile.  El puente se encuentra a  2.719 metros snm, es de origen completamente natural, tiene forma  de arco,  mide 50 metros de largo y 15 de ancho, y tiene una luz de 40 m.

¿En qué consiste su interés?

Su interés es básicamente paisajístico, por la belleza de las coloraciones de los sedimentos que lo conforman y lo rodean. Pero también tiene interés geológico por su origen natural, y hasta un interés histórico, relacionado con la época, en el siglo pasado, en que se lo explotaba como centro turístico de aprovechamiento de la actividad hidrotermal. Dicha actividad se manifiesta sobre la margen derecha del río, en forma de manantiales calientes que brotan bajo el puente con temperaturas de 34º a 38º centígrados, es decir lo que más específicamente se  conoce como aguas mesotermales.

El turismo revaloriza hoy aquellos sitios que conservan huellas de la historia, en este caso bastante reciente, pero no por ello de menor interés. Repasemos un poco esa historia.

Al comenzar el siglo pasado, la Legislatura Provincial autorizó a una sociedad anónima, cuyo representante era Luis Kuffre a construir y explotar un balneario que se popularizó como «Estación Termo Balnearia de Puente del Inca», a cuyas aguas se atribuían propiedades terapéuticas. Con la llegada del ferrocarril Trasandino, en 1902,  la villa aledaña, denominada precisamente Villa Puente del Inca, conoció un periodo de notoriedad y bonanza, que motivó a la Compañía Hotelera Sudamericana a comprar en 1910, el antiguo establecimiento termal, donde comenzó a construir un hotel con todos los lujos de la época, y que podía alojar cómodamente hasta 100 pasajeros.

Desde el propio hotel se realizaban excursiones y cabalgatas hacia localidades cercanas, incluyendo el Aconcagua, y el Cristo Redentor. Respecto a los baños mismos, consistían en 9 cuartos con piletas revestidas de azulejos, por las cuales circulaba continuamente el agua termal, tan cargada de sales, que periódicamente debían eliminarse los depósitos carbonáticos empleando ácido clorhídrico.

En 1965 un deslizamiento desde el cerro Banderitas Sur, causó grandes daños en el establecimiento, con lo que se dio fin a la explotación del complejo, cuyos restos son hoy motivo de visitas turísticas.

¿Cuál es el entorno geológico del Puente del Inca?

Si se realiza una apretada reseña, pueden mencionarse cuatro secuencias estratigráficas principales:

  • Basamento pre-jurásico, compuesto por rocas de origen marino de los periodos Carbónico y Pérmico inferior, consistentes en sedimentos arenosos homogéneos grisáceos, con pelitas, conjunto probablemente generado por corrientes turbidíticas que descendieron por los fondos de la topografía marina. Sobre esa serie, se apoyan en discordancia angular, rocas volcánicas de edad permotriásica, depositadas por vulcanismo explosivo.
  • Sobre el conjunto ya descrito, y discordancia mediante, yace una sucesión mesozoica de sedimentos continentales y marinos, y rocas volcánicas que comienzan en el Jurásico medio a superior y culminan en el  Cretácico.
  • Por encima, y luego de una discordancia angular, que afecta a los dos complejos anteriores, se encuentran conglomerados del Mioceno inferior a medio. Se trata de materiales de transporte fluvial, que se acumularon como abanicos aluviales de alta energía, en el quiebre de la pendiente.
  • La cubierta más moderna, incluye diversos depósitos cuaternarios, representados por sedimentos glaciarios, nivoglaciarios, de remoción en masa, aluviales y coluviales.

¿Cuál es el origen de las aguas termales?

Si bien durante algún tiempo se relacionó el fenómeno hidrotermal con la actividad volcánica regional, al demostrarse que ésta data de hace unos 15 millones de años, se prefirió otra explicación diferente. Según Ramos, (1993) las aguas pluviales se infiltran a gran profundidad dentro de la corteza, atravesando niveles permeables generados por fallas (especialmente la de Quebrada Blanca), hasta alcanzar la profundidad del plano de despegue de las estructuras tectónicas. Es allí donde, por el gradiente geotérmico que ya les he explicado, el agua se calienta, y por la gran presión hidrostática reinante en un ambiente tan profundo, comienza su ascenso aprovechando el camino que le ofrece la superficie de falla de Penitentes, que se manifiesta en la superficie a poca distancia del Puente del Inca.

¿Cómo se ha formado el puente mismo?

Hoy se considera que esencialmente el puente reconoce un origen sedimentario- termal, vale decir que la cementación de los sedimentos previamente existentes se debe a las sales transportadas por el agua termal. Y son las mismas sales las que al depositarse en delgadas capas mineralizadas, le confieren a toda el área  coloraciones en diversos matices de ocre, amarillo, verde, castaño y naranja.

No obstante, pese a ese acuerdo en lo general, los detalles del proceso han dado lugar a diversas hipótesis, de entre las cuales podemos recuperar al menos las siguientes:

  • Darwin en 1838 postuló que el río Cuevas habría excavado un canal sobre un lado, dejando como remanente un voladizo colgante que se habría prolongado con materiales desprendidos desde el acantilado opuesto, y que se habría cementado luego con las sales minerales del fenómeno hidrotermal. Kitll en 1941, y Monteverde en 1947, apoyaron, con muy ligeras variantes de su propia cosecha,  este modelo.
  • En 1907, Walter Schiller supuso un lento crecimiento por aposición lateral desde el área donde emergen las fuentes termales, que habrían depositado minerales, avanzando a expensas de la cementación resultante, hacia la margen opuesta del río.
  • Ramos, en el trabajo ya mencionado, propone otra alternativa, a partir de las observaciones realizadas en otros puentes naturales temporarios de la cuenca del río Cuevas. Según su modelo, son comunes en la región los puentes de hielo ocasionados por nevadas excepcionales durante el invierno, algunos de los cuales llegan a durar varios años.  Posteriormente el hielo se convierte en una base sobre la que se acumula el material que se desprende de las laderas colindantes, formando capas de rodados que se sustentan mientras el hielo persista. En el caso particular del Puente del Inca, la cementación causada por el hidrotermalismo sería la responsable de haber preservado el puente después de la fusión del hielo.

Sea cual sea la hipótesis que se prefiera, no debe olvidarse que por lo general no existen causas únicas en las estructuras complejas, y en este caso también hay  contribución biológica de numerosas colonias de algas verdes, rojas y azules, tanto macro como microscópicas. Efectivamente, la observación con microscopio de muestras del puente, revela una estratificación paralela de capas algáceas, carbonáticas, y hasta a veces, de intercrecimientos de sílice, probablemente generados por las mismas algas.

Factores a tener en cuenta al tratar de comprender la génesis de este maravilloso paisaje, son: el quimismo de las aguas termales, su salinidad, temperatura, gases disueltos y presión parcial. También la velocidad y turbulencia del flujo de agua termal sobre el puente y el gradiente de luminosidad del área influyen en la distribución areal de los diferentes tipos de algas que medran en el área.

¿Cuál sería su evolución futura?

Como señalé más arriba, el evento de 1965 determinó el abandono de las instalaciones del hotel, pero el ambiente mismo, importante patrimonio paisajístico, ya había sido afectado por la explotación sin control ni planificación coherente con las condiciones propias del sistema natural, que previamente a la intervención había encontrado su propio equilibrio.

La ruptura de ese equilibrio colocó al sistema en situación de fragilidad, y se produjo fundamentalmente por las siguientes actividades:

  • Explotación de las aguas termales, que fueron desviadas mayormente hacia los recintos de baño del hotel, pero también a través de zanjas semiclandestinas creadas por los cacharreros que fabricaban souvenirs, como explico más abajo. La disminución de la cantidad de agua que fluía hasta entonces sobre el puente, produjo un desecamiento que facilitó la formación de grietas en su parte superior.
  • Tránsito excesivo de personas, animales y vehículos sobre el puente.
  • Aumento de la turbulencia de las aguas, por ende más erosivas, debido a desprendimientos de bloques sobre el propio cauce del río, fenómeno acelerado por la agresiva intervención humana.

Esta situación y su denuncia por parte de los científicos, determinó que el gobiernode la provincia de Mendoza declarara el sitio «zona intangible», por el decreto 2291/91, vedando el tránsito, tanto sobre el puente como a través de la pasarela que conduce a la margen derecha del río Cuevas.

Validados por esta medida inicial, diferentes organismos técnicos provinciales y de la Universidad de Buenos Aires efectuaron estudios y consecuentes recomendaciones  para la restauración y preservación del puente. Desde entonces se realizaron entre otras obras, las siguientes: relleno de grietas con sales provenientes del agua termal, eliminación de bloques rocosos del lecho del río,  y reactivación del drenaje natural de las aguas termales sobre la estructura del puente.

¿Hay algo más que se pueda agregar?

Más arriba, mencioné la producción y venta de souvenirs que se hicieron famosos. Vamos a hablar de ellos. De un modo probablemente casual, los lugareños comprobaron que un objeto sumergido por algunas horas en las aguas termales se recubrían de una capa mineralizada, que las «petrificaba». Luego escribían encima «Recuerdo de Puente del Inca» y lo vendían como souvenir. Así lo hacían con las más variadas cosas, como plumas, huevecillos de aves, zapatitos de bebé, o cualquier elemento que para nada más les sirviera. Ya dije arriba, cómo los desvíos de corrientes que hicieron para esas ventas de artesanías, contribuyeron al deterioro del ambiente.

Pero lo que vale la pena conocer es el proceso mismo de petrificación, pero…no lo voy a explicar ahora, porque ya lo hice en dos posts anteriores, donde expliqué la formación de una caverna y de las estalactitas y estalagmitas. Vayan a leer el tema siguiendo los links.

Bibliografía

Ramos, V. A., 1993. Geología y estructura de Puente del Inca y el control tectónico de sus aguas termales. Simposio sobre Puente del Inca. XII Congreso Geológico Argentino y II Congreso de Exploración de Hidrocarburos, Actas V: 8-19. Buenos Aires.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de Juan Manuel Romo y aparece en el libro Sitios de Interés Geológico de la República Argentina. CSIGA (Ed.) Instituto de Geología y Recursos Minerales. Servicio Geológico Minero Argentino, Anales 46, I, 446 págs., Buenos Aires, 2008.

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