Geohumorlogía, segunda entrega.

En la segunda entrega de la revista Contacto Geológico, que ya les he presentado antes, en la sección Geohumorlogía, aparecieron los siguientes «Se comenta que»:
Se comenta que:..
…el Abominable Hombre de las Nieves no sería otra cosa que un geólogo con su ropa de campaña.
…es tan viejo que no lo trajo la cigüeña sino un pterodáctilo.
…su cutis estaba tan arruinado que en cada barrito tenía mud cracks.
Este post va especialmente dedicado a Lukysh, que lo reclamó en su blog Geocosas. Un abrazo a todos, Graciela
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Blog Action day 2009

En esta oportunidad estoy participando en el Día de Acción Mundial de los Blogs 2009, con un post relacionado con el Cambio Climático Global, tema sobre el que también deberé pronto presentar algunos puntos de vista algo diferentes de los habituales, como es mi costumbre.
Pero por ahora, me limito a subir el poster con el resumen de un trabajo científico que fue presentado en el año 2006 en el III Congreso de Cuaternario y Geomorfología. El trabajo completo será subido al blog en cualquier momento y es el titulado:
Argüello Graciela L.; Sanabria, Jorge A; Forno Matías; Zahn, Erika. 2006. Descripción Granulométrica de un perfil de Loess Removilizado en las Cercanías de la Ciudad de Córdoba. Resumen en las Actas de Resúmenes y Guía de Campo pág 10, y trabajo completo en el Libro de Actas del III Congreso Argentino de Cuaternario y Geomorfología, Córdoba, Argentina Tomo I 299-305.
Básicamente en esa investigación pudo establecerse en el registro en un perfil de loess removilizado de las proximidades de la ciudad de Córdoba, la existencia de un lapso con un marcado descenso en la disponibilidad hídrica, acontecido aproximadamente 21.000 años antes del presente.
Pero hay también otras evidencias, que pueden ver en las conclusiones del poster que aquí dejo a disposición de los lectores.
Un abrazo. Graciela
¿Qué animal es Diego, el Tigre de la Era del Hielo?
Hola chicos, hace mucho que no hago un post para ustedes, la gente pequeña y divertida que se copó como yo con esa serie de hermosas películas sobre la era del hielo.
Y ya que estamos, les adelanto que alguna vez deberemos hablar sobre todas las veces que los glaciares avanzaron sobre la Tierra, ya que no hubo un único periodo frío como parece indicar el título de las películas. Pero, claro, no será ahora. Ahora vamos a hablar de otra cosa.
Ya hemos conversado acerca de La era de Hielo, Sid, Manny, Scrat, y hoy le toca a Diego, que como ya todos deben saber es un tigre dientes de sable.
Pero hay muchas otras cosas que seguramente no saben todavía. Por ejemplo que su nombre científico es Smilodon que en el idioma griego antiguo quiere decir «dientes de cuchillo» y no de sable, en realidad.
Ahora bien ése es el nombre del género y había varias especies, con ligeras diferencias entre sí, como por ejemplo: Smilodon fatalis, Smilodon gracilis, Smilodon californicus, y Smilodon populator.
Tal vez no sepan que hasta hubo uno que habitaba nuestras pampas argentinas: el Smilodon bonaerensis. Este bicho en particular fue descubierto en 1844 (no el bicho sino sus restos fósiles, claro) por el Dr. Francisco Xavier Muñiz, quien originalmente lo llamó Muñifelis bonaerensis, que más o menos quería decir el Gato de Muñiz de Buenos Aires.
Con posterioridad, los paleontólogos reconocieron que se trataba de una especie de tigre dientes de sable y lo rebautizaron como ya les adelanté, es decir Smilodon bonaerensis Muñiz.
No quiero irme por las ramas, pero no les quepa la menor duda de que tanto la historia de Muñiz como la del hallazgo del Smilodon son fascinantes, de modo que ya vendrán posts sobre ambos temas.
Ahora, volviendo a lo nuestro, los tigres dientes de sable eran formidables carnívoros que según parecen indicar las investigaciones más recientes, vivían en manadas, un poco al estilo de los leones actuales, y como se ve en la Era del Hielo 1.
Estos animales hoy ya no existen obviamente y tuvieron un biocrón (así se llama el intervalo de duración de una especie dada) relativamente corto, ya que aparecieron en el Plioceno superior (unos tres millones y medio de años atrás) y desaparecieron en el Pleistoceno superior (hace unos 12.000 años). Parece un montón de tiempo, pero no es mucho si se lo compara con el biocrón de algunos otros géneros y especies, como las cucarachas por ejemplo.
Pese a que no existieron por mucho tiempo, se conoce bastante sobre ellos porque se encontraron muchísimos ejemplares completos en el rancho La Brea en Los Ángeles, Estados Unidos.
De este rancho hablaremos también en otro post porque es muy interesante, pero por el momento les aclaro que allí hay un depósito de asfalto natural que en su momento conservó los restos de los animales que cayeron en él, de manera tan eficaz, que hoy se pueden estudiar perfectamente.
Por eso se conoce tanto sobre los tigres dientes de sable y se los ha podido reconstruir tan bien como ven en el dibujo tomado de Branson et al (1964).

Ya les conté más arriba que se encontraron restos de una variedad de Smilodon en las pampas argentinas, y eso significó que se organizaran expediciones en busca de tan formidable animal, al que como pasó con el megaterio, querían atrapar vivo.
Sólo que en este caso las batidas de caza fueron espontáneas, y no por mandato de ningún rey. Esos pobres tipos a lo sumo habrán encontrado algún puma, y tal vez hasta creyeron que era un cachorrito de dientes de sable al que todavía no le habían crecido los colmillos.
Bueno chicos, les tiro un último dato: estos gatitos podían pesar hasta 350 kg, o sea algo más que los tigres actuales, vale decir que fueron los felinos más grandes de la historia registrada.
Y por fin les dejo la ficha completa de Diego para que jueguen a ser paleontólogos desde ya.
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Infraclase: Eutheria
Orden: Carnivora
Familia: Felidae
Subfamilia: Machairodontinae
Género: Smilodon (Lund, 1842)
A las especies ya las mencionamos más arriba.
Bueno, chicos, un beso y hasta la próxima que seguramente será para charlar sobre otros temas muy novedosos, Graciela
Bibliografía mencionada: Branson, C.; Tarr, W.; Keller, W.1964. Elementos de Geología. Ed. Aguilar España. 653 pp.
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Procesos naturales en la literatura: La sequía
Los procesos naturales tienen en sí mismos una cierta majestuosidad, pero hay autores que describen su grandeza con un pincel magistral. En este caso, quiero compartir con ustedes un texto tomado del libro: TODO VERDOR PERECERÁ de Eduardo Mallea.
He tomado de él párrafos seleccionados de la Primera Parte, Capítulo 1, página 1 y siguientes.
Cuarenta y cuatro días consecutivos de seca y fuego arrasaron la sierra, el valle, las matas salvajes, la cabellera rala e hirsuta en el cráneo de tierra tendido al sol. En las horas del día, tan largo y tan alejado del cielo, el paisaje parecía una superficie calcinada, blanca y enorme; blanca era la tierra seca; blancos los pastos; blancas las cortaderas y el olmo esquelético; blancos el algarrobo y el tala, retorcidos y agarrotados y rígidos como sistemas nerviosos muertos, sacados de la tierra al aire ardiente. Los campos mostraban su cara espectral y hambrienta, su boca árida, su escuálida garra extendida sin fuerza por millares de kilómetros. Abajo, hendido entre yuyos en la mitad del valle como una grieta serpeante, el cauce del arroyo no contenía más que piedras y un hilo exhausto de agua clara, pálido como el resto de las cosas. De tiempo en tiempo un animal errante y flaco se acercaba a beber; luego caminaba vencido por entre las matas espinosas… … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … … …
Años antes la región, despoblada como hoy, era pródiga; de pronto el cielo parecía haberse agostado. Ahora estaba tan alto, tan remoto, tan sin nubes que sólo era sensible, al que levantaba los ojos, la imagen de su mortal abdicación. En los años prósperos, del otro lado de la sierra, a muchas leguas de la casa solitaria, se originó un pequeño pueblo. Verdeaban los espinillos, y en primavera, un oro joven venía prestado a las copas. Vientos foráneos trajeron luego de la costa lejana arenas intrusas; un médano sentó sus reales en la parte más abierta y baja de la región y otros se le acercaron luego en estéril asamblea. Grandes extensiones fueron viciadas a ambos pies de la sierra. … … … … … … … … … … … … … … … …
La seca era como un incendio; quemaba la vegetación por debajo, la buscaba, la mataba en la entraña. Algunos pastos se defendían terriblemente, duraban, echaban jugo, se nutrían desde adentro, tenaces; otros se entregaban sin réplica; otros nacían para aquel clima. Éstos eran como el usurero en años de ruina: siniestros de condición. Insidiosa, prolija, la arena trabajaba con el fuego solar en la ruina de los habitantes vivos de aquel sitio; abrazaba los tallos, volaba, levantaba diminutos copos, ahogaba las especies. Y cuando venía una lluvia, rápida, voluble, era como una visita a esos agentes de desesperanza.
…La seca llevaba esta vez cuarenta y cuatro días…
No podrán negarme que es una pintura alucinante. Espero que la hayan disfrutado como yo, y que con ella inauguren un placentero fin de semana. Un abrazo Graciela
Libro Geomorfología y Cambio Climático
El pasado 23 de Septiembre, en el marco del IV Congreso Argentino de Cuaternario y Geomorfología, XII Congresso da Associaςão Brasileira de Estudos Do Quaternário, y II Reunión Sobre el Cuaternario de América del Sur, eventos todos que tuvieron lugar en simultáneo en la Ciudad de La Plata, se presentó oficialmente el libro «Geomorfología y Cambio Climático», editado por Sayago y Collantes, con fondos del INGEMA (Instituto de Geociencias y Medio Ambiente) de la Universidad Nacional de Tucumán.
Este libro incluye catorce capítulos de diversos autores, tratando temas relacionados al Cambio Climático, desde una perspectiva científica, y con resultados de sus propias investigaciones.
Yo no puedo menos que recomendarlo, porque soy primera autora del Capítulo 13 y coautora del Capítulo 9. Los detalles sobre esos trabajos en particular, los pueden ver en la pestaña que incluye mis publicaciones científicas, y les prometo que en algún momento subiré los textos completos de esos capítulos al blog.