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El embarazo es como la tectónica global
Mi hijo, Pulpo, a quien ustedes ya conocen como uno de los pilares en el backstage de este blog, forma parte de la Red Bloguera de la serie Chicken Soup for the Soul , lo cual significa que recibe de la editorial homónima todo nuevo título que sale a la luz, para su comentario, y para compartir con sus lectores.
En mi caso soy una de las afortunadas que recibe ejemplares, ya que soy ávida lectora y siempre disfruto especialmente la lectura si es en el idioma original.
El texto que quiero compartir con ustedes hoy, es del libro de esa serie titulado: New Moms, dedicado a las madres recientes, como resulta obvio, pero que tiene muchas historias disfrutables para todo el público, sobre todo porque campea en ellas el humor.
El párrafo particular que he seleccionado para el blog, y que presentaré en inglés primero, y luego con una traducción mía, implica una comparación entre el embarazo y la tectónica global que no tiene desperdicio.
A ver si les gusta tanto como a mí.
La autora de la historia elegida (porque todo el libro reúne 101 historias de distintas autoras que relatan su experiencia) es Andrea Farrier, y el párrafo de interés (página 8) es como sigue:
..The whole truth also involves, shall we say, anatomical reorganization. These are similar to the theories discussed in college geology classes- poles shifting and causing wobbles and a loss of balance, new hilly eruptions and subsequent foliage cover, bulges in the equator, and the heartbreaking, gradual sinking of northern mountain ranges. Stuff just doesn´t stay put when you’re pregnant. Your belly button thrusts forward, as if trying to escape the disruptions to its previously peaceful domain…
Y ahora, para los que no leen inglés de corrido, una ayudita con mi traducción personal:
…La verdad completa también involucra, diremos, una reorganización anatómica. Esto es similar a las teorías discutidas en las clases de geología del colegio- polos que se intercambian y causan bamboleo y pérdida de balance, nuevas erupciones montañosas y subsecuente cobertura de follaje, abultamientos en el ecuador, y el desgarrador hundimiento gradual de los sistemas montañosos del norte. Las cosas simplemente no se mantienen en su sitio cuando estás embarazada. Tu ombligo embiste hacia adelante como si tratara de escaparse de los trastornos de su dominio antes pacífico…
¿No les parece una comparación de verdad divertida? La buena noticia es que tanto en geología como en embarazo, el equilibrio se restaura y el paisaje resultante es de una total armonía. Un beso Graciela.
La referencia completa del libro original es Chicken Soup for the Soul. New Moms, editado por Canfield, Hansen y Heim, de la editorial Chicken Soup for the Soul Publishing LLC COS COB CT. 2011 ISBN:978-1-935096-63-4.
La torre y la muerte, Michael Innes
Esta vez, les presento la descripción de un aficionado a la Geología, tal como lo visualiza Michael Innes en su libro La Torre y la Muerte, publicado en 1945 en las Ediciones Séptimo Círculo.
…Él sacudió su cabeza, y un rubor lento y profundo cubrió su cara. Resultó que llevaba consigo un libro, la Geología de los Grampianos, y que había adelantado mucho en esta ciencia, aunque su estudio había sido solitario y secreto…
Tal vez se pregunten por qué tenía este personaje tanta vergüenza por su afición geológica, y no puedo menos que aclararles que no se debe a una valoración de la actividad misma, sino al hecho de que se trata de una aspiración tan lejos de sus reales posibilidades (noten que esto se publicó en 1945), ya que el personaje en cuestión es un campesino pobre, que ve en la ciencia geológica lo que se describe en el siguiente párrafo:
…Lindsay no habló en ningún momento, absorto en un texto de Geología. La Geología, descubrí, era su pasión: descendiente de gente atada, generación tras generación, al incensante laboreo del suelo, había hecho de la roca estéril e inmutable, el símbolo de su rebelión….
Con respecto a lo de roca inmutable, podríamos hablar un rato, pero no ahora, claro. Lo que sí vale la pena es aclarar qué es eso de la Geología de los Grampianos.
Los Grampianos son los picos que constituyen un macizo en las Highlands de Escocia, con las máximas altitudes de Gran Bretaña, donde se destaca el Ben Navis, de 1.343 m.
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El peso de la prueba, de Michael Innes
Hoy comparto con ustedes el primer párrafo de una novela de Michael Innes, natural de Edimburgo, y por mucho tiempo profesor en la Universidad de Adelaida, Australia, quien obviamente sabía de qué hablaba cuando escribió lo que sigue, extraído de su policial El peso de la prueba.
Si bien la novela fue publicada en la década del 40 (y ya es siglo pasado) conserva -ese parrafito al menos- una sorprendente actualidad.
Rápidamente se llegó a la conclusión de que Pluckrose había sido asesinado. La simple inspección del cadáver patentizaba que sólo había otra posibilidad: la que los abogados llaman intervención divina y, ésta, de una naturaleza abiertamente en contra de todas las leyes naturales. De cuantos tenían relación con el suceso, quizá tan sólo el profesor Prisk consideró la fatalidad tan feliz como para hacer plausible esta explicación. Y sin embargo, entre Prisk y Pluckrose no existía, al menos tal era la opinión general, ningún motivo profundo de animosidad. Simplemente, habían sido obligados a compartir el uso de un teléfono. Así son las antipatías del claustro.
Por si eso fuera poco, bastante más adelante, en la misma novela, escribe:
… Mas el enigma principal lo constituía el mismo Pluckrose. ¿Era su proceder- lo que de éste había salido a la luz- susceptible de alguna explicación racional? ¿O hallábase en lo cierto el vicerrector? Una cosa a recordar sobre los profesores: Se vuelven locos.
A mí me divirtió ¿y a ustedes? Un abrazo, Graciela
El Peso de la Prueba, (el caso del meteorito asesino)
Así como alguna vez les traje párrafos de un libro en el que la piqueta es un arma homicida, hoy tomo otros párrafos de El Peso de la Prueba de Michael Innes, donde lo que se usa para matar (o no, según se vea) es un meteorito.
Vean estos parrafitos:
-¿Acaso el meteorito poseería un valor intríseco: un contenido de metales preciosos que lo convirtiese en objeto capaz de excitar la codicia?
-Apostaría a que no. El oro, platino y plata nunca figuran entre los integrantes de los meteoritos, excepto en cantidades despreciables. Por añadidura, este meteorito, que tuve ocasión de ver rápidamente en la tarde de ayer, es de la especie pétrea común: es improbable un alto contenido metálico…
Más adelante aún, el policia a cargo de la investigación se plantea diversos acertijos, con el meteorito como sujeto de análisis, allá van:
¿Por qué asesinaría un hombre en esta forma usando un meteorito que solamente una persona carente de instrucción podría suponer instrumento de desgracia fortuita? Porque, o bien 1) el meteorito era el objeto más manejable; o 2) era el único objeto, o 3) poseía un significado simbólico para el ejecutor y, posiblemente, para una tercera persona; o 4) este meteorito particular provocaba asociaciones calculadas para desorientar o 5) un meteorito, genéricamente considerado, provoca asociaciones calculadas para despistar. La última posibilidad es la más sutil, y Tavender parecía tenerla presente anoche en la velada. (a) Es también posible una combinación de varios de los factores arriba mencionados.
Verán que lo último que escribe Innes, es también en la dirección de la convergencia de causas. (Aclaración para Day)
La imagen que ilustra el post fue tomado del blog de Daniel Marín
Leyenda del Volcán – Miguel Angel Asturias
Hubo en un siglo un día que duró muchos siglos.
Seis hombres poblaron la Tierra de los árboles: los tres que venían en el viento y los tres que venían en el agua, aunque no se veían más que tres. Tres estaban escondidos en el río y sólo les veían los que venían en el viento cuando bajaban del monte a beber agua.
Seis hombres poblaron la Tierra de los árboles.
Los tres que venían en el viento correteaban en la libertad de las campiñas sembradas de maravillas.
Los tres que venían en el agua se colgaban de las ramas de los árboles copiados en el río a morder las frutas o a espantar los pájaros, que eran muchos y de todos colores. Leer el resto de esta entrada »