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El recurso suelo: diez preguntas frecuentes sobre su degradación. Parte 1.

pascua-084Hemos visto ya, qué se entiende por recurso, y algo hemos avanzado acerca del suelo, de modo que parece un buen momento para que nos ocupemos de algo que preocupa con razón a cualquier ciudadano pensante, y esto es: ¿se está poniendo en riesgo un bien de valor inapreciable? ¿puede ese riesgo minimizarse?

De entre la multitud de preguntas que pueden formularse al respecto he seleccionado 10 que serán motivo de éste y del próximo post.

1. ¿Qué es la degradación del suelo?

Es la alteración o destrucción, natural o antrópica de alguna o algunas de sus propiedades, en grado tal que conduce a la pérdida de la productividad.

No sé si están lo bastante alertas como para darse cuenta de que la degradación no siempre ni necesariamente se debe a la acción del hombre.

Vale decir que hay situaciones en que la pérdida del suelo o el descenso de su rendimiento son prácticamente inevitables. Sólo cuando este punto queda claro, puede uno abordar este tema con objetividad, sin andar buscando chivos expiatorios todo el tiempo, como lamentablemente se hace tan a menudo, a veces por ignorancia y a veces por conveniencia política, o por prejuicios ideológicos.

Dije que hay circunstancias en que la naturaleza decreta por sí misma la muerte de un suelo, y creo que eso amerita más aclaraciones.

Puede un suelo, por ejemplo, resultar cubierto de cenizas volcánicas, como ya hemos presenciado más de una vez, o ser sepultado por toneladas de lodo debido a procesos de remoción en masa, o ser arrastrado por la erosión, con o sin la participación del hombre.

Ha habido casos históricos en que movimientos sísmicos han significado desplazamientos tales, que los suelos productivos resultaron enterrados por otros materiales menos fértiles.

También un cambio climático afecta al suelo, y así podríamos enumerar muchas alternativas más, sobre las que volveremos en sucesivos posts.

No obstante, las ya mencionadas alcanzan para ilustrar mi punto: el hombre no es todopoderoso y ni siquiera a la hora de destruir se equipara a la capacidad de la naturaleza misma. Puede ser un factor más, pero no es siempre el más importante.

Antes de pasar a otra pregunta, quiero que observen el final del concepto que les presenté: el de pérdida de productividad.

Ése es también un concepto antropocéntrico, ya que cuando se habla de productividad se hace referencia a los rendimientos agrícolas, que el hombre mismo se toma el trabajo de medir y comparar.

Ahora bien, que el suelo se tape y se destape a lo largo de algunos miles, cientos de miles o millones de años, para el sistema natural del que forma parte, no es más que una de las tantas modificaciones que siempre se suceden y entrelazan en una dinámica cuyo equilibrio es siempre cambiante y no cesa de evolucionar.

A ver si nos quedó claro. Lo que le pase al suelo nos afecta, pero también nos excede. Podemos morigerar ciertos cambios o acelerarlos, pero nunca podremos impedirlos de plano.

Es decir que aquellas personas que esgrimen slogans como Salvemos el planeta sólo demuestran un profundo desconocimiento acerca de él. Lo más que podríamos enunciar es «Tratemos de no empeorar demasiado las condiciones para nuestra propia supervivencia».

Más que eso no podremos hacer, el planeta no necesita de nuestro rescate. Si la población humana se vuelve excesiva para el sistema, el planeta no se destruirá, sino que simplemente se sacudirá de encima esa especie que dejó de ser viable. Ya lo ha hecho antes muchísimas veces. Su sistema de control se llama extinción, y no es ninguna novedad en la historia de la Tierra.

Pero no quiero irme de tema, sólo quería señalar que el futuro que afectamos con nuestras decisiones es sobre todo el propio nuestro, que no es poco. Pero al planeta, ni le va ni le viene. 😀

2. ¿Cómo se produce la degradación de un suelo?

Ya que según dijimos, la degradación es pérdida de productividad, muchos son los aspectos que pueden ser afectados generándola, y numerosas las causas que provocan esa afectación. Pero vale la pena mencionar algunos elementos que pueden verse alterados en el sistema suelo, y que podríamos considerar como distintos modos de degradación:

  • Degradación biológica: ésta se produce por, y se manifiesta en la Pérdida de la biodiversidad. En efecto, si un suelo sustenta cada vez menos variedad de especies tanto de la fauna como de la flora, es un signo de que algo no está en equilibrio. Vale decir que puede considerarse como un síntoma o geoindicador de un problema existente. Pero a su vez, puede ser la causa del problema si ha significado la ruptura de un ecosistema preexistente, cuando por ejemplo se ejerce una excesiva presión a través de monocultivos que erradican otros componentes de un sistema que antes era equilibrado.
  • Degradación química: esta forma de degradación ocurre en muchos casos como respuesta natural a las interacciones de la vegetación y el suelo que la sustenta, pero es también en buena medida producida por el hombre, a través de sus adiciones de pesticidas o contaminantes de diversos orígenes. Sus principales manifestaciones son pérdida de nutrientes, salinización y/o sodificación, modificación del pH y como ya dije, contaminación o polución. Todos y cada uno de estos temas son demasiado extensos para tratarlos aquí, pero serán motivo de otros encuentros.
  • Degradación física: estos cambios tiene que ver con temas como la pérdida de la estructura, motivada muchas veces por la compactación resultante del repetido paso de maquinarias agrícolas, el pisoteo resultante del sobrepastoreo, etc. La decapitación ocurre muchas veces por extracción minera, y hasta por la costumbre de «vender tierra negra» para los jardines y parques. La erosión es obviamente natural, pero el hombre puede trabajar a su favor, acelerándola, o bien puede utilizar estrategias que la minimicen hasta donde sea posible. Del sepultamiento ya he hablado más arriba, y es muy importante señalar que sus causas son casi siempre naturales.

2. ¿Se recupera un suelo degradado?

El suelo tiene dos capacidades que vale la pena mencionar, aunque por la riqueza del tema, volveremos a él en muchas ocasiones. Esas capacidades son la resistencia y la resiliencia.

Resistencia de un suelo (y de casi cualquier material, y también de los seres vivos) es la capacidad de oponerse a un cambio. Es de alguna manera como la inercia, o tendencia a permanecer en un estado dado hasta tanto la energía que se aplique sea suficiente para inducir una modificación en él. Un bonito ejemplo es la resistencia a levantarse de la camita calentita en invierno.

Resiliencia, en cambio,es la tendencia a volver a un estado igual o más o menos próximo al anterior, después de que se ha producido una modificación. Es la capacidad de recuperación del suelo. Si volvemos al ejemplo cotidiano, se puede ser muy resiliente también, y volverse a meter en la camita en cuanto deja de existir la presión del despertador sonando a todo volumen.

Entonces resumiendo: los suelos son resistentes y resilientes, pero en grados sumamente variables, y en definitiva la posibilidad de que un suelo degradado se recupere depende de todo el conjunto de factores que definen si su resiliencia es alta, baja o nula. Esos factores son el clima, el relieve, el material que le dio origen, la biota, el estado de desarrollo, y por supuesto de la implementación o no de medidas de recuperación por parte del ser humano.

4. ¿Cuánto demora en recuperarse un suelo?

Esta pregunta está más que directamente relacionada con la anterior, puesto que una vez dado el requisito de que la resiliencia exista, cuánto demora el suelo en recuperarse es función de las características de ésta y de los factores que la definen y que ya he mencionado arriba.

Es importante considerar el hecho de que normalmente la recuperación no es total, de modo que en sucesivos estados de desequilibrio, el regreso a estados anteriores es cada vez más problemático, porque se va regresando a situaciones cada vez más distantes del punto de partida original. De alguna manera, las perturbaciones se hacen acumulativas, mientras que las recuperaciones son sustractivas.

5. ¿Puede prevenirse la degradación de un suelo?

Sí, hay numerosas estrategias, a las que se agrupa bajo el concepto de medidas de «conservación del suelo», que permiten minimizar los daños. Obviamente, las personas más interesadas en conseguir que el suelo preserve su productividad son los propietarios, de allí que cuando no se aplican las medidas del caso, sólo puede atribuirse a desconocimiento, falta de capacidad económica, o escaso apoyo de parte de las autoridades pertinentes.

Todo este tema tiene demasiadas aristas para su abordaje completo en este post, de modo que les prometo otros en el futuro donde hagamos algunos análisis que apunten al marco legal y los controles respecto a la explotación del recurso.

Aparte de eso, quedan todavía 5 preguntas cuyas respuestas pueden leer el próximo lunes, porque este post ya es más largo que rosario de tartamudo. Un abrazo Graciela.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela .

Erosión del suelo

escanear0001Hoy les presento un artículo de divulgación que se publicó hace varios años en la revista de la Universidad Nacional de Córdoba, razón por la cual tal vez algunos datos numéricos se habrán desactualizado.

Aclaro también que lamentablemente los editores de la revista metieron mano, y embarraron un poco la cosa, como por ejemplo al elegir un título desafortunado, pero, bueno, es lo que hay.

Este trabajo debe citarse como

Sanabria, J.A.; Argüello, G.L.; Manzur A; y Balbis, A.; Argüello, L. 1992. «Que gire pero no se gaste» Artículo para la revista HOY LA UNIVERSIDAD Nº23 Año III .P.6

que gire

El agua es un recurso valioso y escaso. Parte 2

imagen1disponibilidd-deaguaAdviertan que este post es una segunda parte, de modo que les conviene ir a leer el anterior, si todavía no lo hicieron, y luego retomar aquí.

En la tabla que ilustra el post y que es una modificación a partir de la que aparece en Sawkins et al. (1974), puede apreciarse algo de lo que aún no se ha tomado debida conciencia: el agua es un bien escaso, en riesgo permanente de contaminación y agotamiento, y por lo tanto, un recurso valioso que debe ser administrado con responsabilidad y cuidado.

Respecto a la posibilidad de uso, puede observarse que en algunos casos es variable, pues depende de su calidad, de su accesibilidad o del costo de su extracción.

En otros casos, como en el de la humedad atmosférica su uso es indirecto pues depende de un proceso previo de condensación, y precipitación, y aún allí donde se lee potable en general, como es en la mayoría de los ríos, una eventual contaminación o una extracción excesiva, pueden poner en riesgo la posterior utilización.

En general, los reservorios superficiales de agua dulce que pueden ser utilizados, son los ríos, lagos, y endicamientos artificiales; pero ellos no están disponibles en todas partes.

En regiones húmedas de suelo muy permeable, donde los cursos se pierden por infiltración, o en regiones áridas, las aguas subterráneas son las únicas aprovechables.

Por otra parte, cuando se debe responder al requerimiento de grandes concentraciones urbanas, puede ser más económico y rápido el acceso al agua subterrá¡nea que la construcción de grandes presas y obras de conducción a grandes distancias.

Pero lo importante es que la mayor parte del agua existente NO es utilizable o no está directamente disponible para el ser humano.

¿Qué riesgos existen cuando se usa indiscrimidamente el agua accesible?

Básicamente el agotamiento y la contaminación.

Tanto las aguas superficiales como las subterráneas se encuentran sujetas a ambos riesgos, siendo cada una de ellas más propensa a uno que al otro, pero sin estar jamás del todo a cubierto del restante.

El mayor riesgo para los reservorios superficiales es obviamente el de la contaminación, ya que en lapsos relativamente cortos, el ciclo hidrológico tiende a devolver parte del agua utilizada, lo cual afecta menos al abastecimiento.

Esto no es así para el agua subterránea que se moviliza muy lentamente hacia los lugares de extracción, requiriendo cientos de años a veces, para alcanzar determinados emplazamientos.

Por otra parte, el propio sedimento por el cual el agua subterránea se traslada, actúa hasta cierto punto como filtro para determinadas impurezas.

¿Cómo se produce la contaminación?

Pese al crecimento de la conciencia ecológica en los últimos años, todavía es común que muchos de los líquidos efluentes de industrias, o aún líquidos cloacales sin tratamiento, se arrojen a ríos y lagos.

Además de esta forma de polución, que afecta a cuencas abiertas y superficiales, hay vías por las cuales, muchos de los acuíferos resultan también contaminados.

En muchos casos, los propios enterramientos de residuos urbanos (domésticos, industriales, y peor aún, hospitalarios), los cementerios parque, los contenedores subterráneos de residuos radiactivos, etc, producen filtraciones que implican aporte de sustancias extrañas a las aguas que naturalemente se infiltran o percolan hasta los acuíferos.

Otro caso más grave es el drenaje, ilegal por cierto, pero lamentablemente corriente, de pozos sépticos por medio de perforaciones que terminan directamente en la freática.

Los insecticidas y fertilizantes que se destinan a la agricultura, pueden igualmente incorporarse al agua de infiltración hasta alcanzar un acuífero.

Hay también una contaminación ineludible, en la que el hombre no tiene intervención, y es la que implica la adición de sustancias naturalmente separadas de las rocas por meteorización y erosión, o por cenizas volcánicas incorporadas a los sedimentos superficiales en alguna erupción.

Muchos de estos materiales son inertes, pero otros pueden implicar toxicidad, y son cargados por el agua en su camino descendente.

Parecería que el agua superficial está exenta de estas últimas formas de polución, lamentablemente, las mismas sustancias disueltas que se han mencionado, pueden desde cualquiera de las fuentes citadas, incorporarse a un escurrimiento superficial o subsuperficial, que termine alimentando cursos, lagos, etc.

Para complicar aún más la situación, debe tenerse presente que las viejas cañerías de plomo usadas en la conducción domiciliaria y existente aún en construcciones antiguas, aportan un cierto porcentaje de ese elemento, que puede ser muy peligroso y para la salud.

¿Cómo se puede producir el agotamiento?

La recarga de un acuífero puede ser muy lenta, y aun nula, en lugares en que se han producido cambios climáticos severos, por los cuales, en la nueva situación, puede ya casi no haber excedentes de agua para una infiltración significativa.

El uso de tales reservas, conocidas como aguas fósiles, por responder a situaciones diferentes a las actuales, tiene un límite a veces alarmantemente próximo.

En zonas aledañas al mar, el agotamiento y la contaminación se conjugan para producir el deterioro del suministro.

En efecto, si se extrae sin control, es decir, sin permitir un cierto grado de recarga natural del acuífero, los espacios porosos que quedan libres de agua dulce, son ocupados por agua marina que se desplaza lateralmente, produciendo la salinización del agua disponible.

Como un mensaje esperanzador, puede agregarse que los países de mayor avance tecnológico disponen ya, de técnicas viables para la limpieza de reservorios contaminados.

Si se trata de acuíferos, su limpieza es más sencilla cuanto más rápida sea su recarga. En acuíferos en que se logra eliminar el aporte de contaminantes, la propia naturaleza se encarga de llevar agua fresca al reservorio, diluyendo así la polución.

Sin embargo, cualquiera sea el ritmo de la recarga, el agua no estará suficientemente limpia para reiniciar su extracción sino hasta que hayan pasado algunos años.

En determinados casos, por la extrema lentitud de la recuperación de la reserva, se han intentado, con relativo éxito, algunos procedimientos experimentales de limpieza.

Entre ellos pueden mencionarse: la extracción del agua para su tratamiento químico y posterior reinyección en el acuífero, la introducción directamente en el acuífero de sustancias químicas capaces de reaccionar con los elementos contaminantes, para producir su precipitación, o el aporte de carbón activado para contaminaciones orgánicas.

Existe también una opción biotecnológica, en la que se tiende a incorporar bacterias inocuas, pero capaces de degradar químicamente los compuestos causantes de la polución.

Obviamente, son todos estos tratamientos muy costosos, razón por la cual, la prevención es el mejor de los caminos posibles.

¿Qué medidas existen en el marco de la prevención?

Dentro de las campañas implementadas, se inscriben las políticas de eliminación de residuos sólidos y efluentes líquidos, precedidas por evaluaciones de impacto, por un lado; y el ahorro del recurso por el otro.

Aun medidas aparentemente ínfimas que se implementen de forma individual, suman en una población importante, cantidades relevantes de agua no desperdiciada.

Pequeños ejemplos son: el control de las pérdidas domiciliarias por insignificantes que parezcan, la reutilización de agua a través de sistemas internos de cañerías de doble uso, o a través de acciones sencillas, tales como no tirar el agua del bebedero de los perros, sino usarla para regar macetas, no operar lavarropas o lavavajillas a media carga, sino esperar hasta completar su capacidad, no regar parques o jardines durante los períodos lluviosos, espaciar los recambios de piletas de natación, o incorporar sistemas de purificación que permitan un único llenado por estación , etc.

El recurso agua es escaso, es valioso y es imprescindible, razón por la cual, cada uno debe extremar las precauciones para evitar su derroche.

El post fue realizado como una modificación de un texto también mío que se debe citar como sigue:

Argüello, Graciela L. 2002. LOS RECURSOS SUELO Y AGUA. Libro de Texto para el Trayecto Ciencias de la Tierra, del PROGRAMA DE POSTITULACIÓN EN CIENCIAS NATURALES, de la F.C.E.F. y Naturales de la U.N.Cba. Versión actualizada, corregida y aumentada.86 págs. ISBN N° 987-9406.

La tabla . como ya dije fue modificada de :

SAWKINS,F.J.; CHASE,C.G.; DARBY,D.G.; RAPP JR, G. 1974. «The evolving earth» Macmillan Publishing Co.Inc. New York.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela

El agua es un recurso valioso y escaso. Parte 1

perras-tigre-san-isisdro-entrevista-029Ya hemos venido hablando de la importancia y características físicas, químicas y físico químicas del agua, como así también de sus múltiples funciones geológicas. Hoy nos toca hablar de su disponibilidad como recurso.

¿Toda el agua existente es utilizable para el ser humano?

No, en absoluto. De hecho solamente puede ser consumida de manera inmediata, aquélla que es naturalmente potable o ha sido potabilizada por medios artificiales, ya sea en grandes cantidades o para uso individual en situaciones especiales.

¿Qué se entiende por agua potable?

Es, como ya se adelantó más arriba, la que puede ser consumida sin restricción pues cumple con determinadas normas de calidad promulgadas por las autoridades locales e internacionales. En general, los países con menores disponibilidades aflojan sus exigencias, mientras que los que cuentan con agua más abundante o mejor tecnología, suelen ser más restrictivos a la hora de definir los parámetros que deben ser respetados para que el agua sea considerada apta para consumo humano.

¿Qué es la potabilización?

Se denomina así al proceso que convierte el agua común en agua potable. Se trata en general de un conjunto de variados procedimientos generalmente muy costosos, sobre todo en términos de energía o productos químicos.

Esos métodos comprenden desde el filtrado para eliminar partículas inertes, hasta la desinfección que elimina elementos patógenos, además de la desalinización y las manipulaciones químicas y bioquímicas para liberarla de elementos pesados.

La desinfección puede hacerse por adición de cloro, irradiación de rayos ultravioletas o aplicación de ozono, entre otras maniobras, todas las cuales implican gran inversión económica.

A veces el tratamiento se completa con adición de pequeñas cantidades de fluoruro cuando la región carece de ese elemento en las cantidades requeridas para conservar la salud dental.

¿Solamente se puede usar el agua si es potable?

Aclaro y repito una vez más, que la calidad de potable es necesaria específicamente para que el agua sea bebida por el ser humano, pero existen otros numerosos empleos en los que los requerimientos no son tan estrictos.

¿Qué es lo que se entiende como consumo humano del agua?

Es el que se suele conocer también como uso doméstico que es su utilización no sólo como bebida, sino también para la higiene personal y lavado de ropa y enseres de cocina, en este caso, debe reunir ciertos requisitos que la Organización Mundial de la Salud ha fijado oficialmente, y que son aproximadamente los siguientes:

  • A) Requisitos bacteriológicos: no se admiten organismos patógenos en general, pero son las colonias de colibacilos, las que se usan como indicadores de contaminación por materia fecal, y su presencia es la que torna inadmisible la calidad del agua.
  • B) Requisitos químicos: en este aspecto, hay sustancias tóxicas cuya concentración máxima permisible está debidamente tabulada por su peligrosidad, por un lado; y sustancias inocuas, pero que hacen desagradable el uso para el consumidor, por conferirle sabor u olor particulares. En esta última circunstancia, la tolerabilidad cambia según las condiciones y exigencias de la propia población, costos de purificación, tecnología disponible, etc. En general, para las regiones húmedas se acepta un máximo de 570 ppm de sustancias minerales, mientras que en las regiones áridas este valor crece hasta un rango que va de 2.500 a 4.000 ppm, en consonancia con la escasez del suministro. No obstante, hay determinadas sales que por su toxicidad son más controladas que otras. Los sulfatos, por ejemplo, no son tolerados más allá de las 300 ppm.
  • C) Requisitos físicos: referidos a la turbiedad y color, en muchos casos, de tolerancia también flexibilizable.
  • D) Requisitos radiológicos, que son controlados por la Comisión Internacional de Protección Radiológica, y que se refiere específicamente a la ausencia de sustancias radiactivas en cantidades mayores que traza.

Lamentablemente, grandes porcentajes de las poblaciones económicamente más vulnerables, en distintos lugares del mundo consumen agua que no cumple con las mínimas condiciones que aquí se enumeran.

¿Qué otros usos se pueden mencionar?

Usos agropecuarios: Las normas en estos casos, son menos exigentes, salvo para cultivos particularmente sensibles a determinadas sustancias, o para suelos en riesgo de degradación.

Como valores indicativos, el ganado vacuno y caballar resiste bien 3.000 partes por millón de sales disueltas, salvo las particularmente tóxicas, tales como arsénico, o boro; mientras que las ovejas y cabras toleran hasta 7.000 ppm.

Usos industriales: en tal caso, el empleo del agua varía entre la refrigeración, alimentación de calderas, o elaboración de productos en particular.

En cada circunstancia los requerimientos son diferentes, tanto en cantidad como en calidad. En general, para los primeros casos, buena parte del agua es reciclada, debido a los altos costos de su tratamiento cuando requiere purificación, por un lado, y por su escasez como recurso, en muchos lugares, por el otro.

Usos recreativos: aqu puede pensarse en el uso directo, cuando de deportes acuáticos o de invierno como esquí se trata, por ejemplo; o bien el agua aparece como elemento valorizador de un paisaje por su mera presencia. En este último caso, también debe volver a considerarse a la nieve o al hielo.

Recuerden que este post tiene su continuación en otro, la semana que viene y ambos son parcialmente modificados a partir de mi propio texto, que se debe citar como:

ARGÜELLO.G.L. 2001. Programa de Postitulación en Ciencias Naturales. Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Departamento de Enseñanza de Ciencia y Tecnología. Universidad Nacional de Córdoba. Proyecto Módulo los Recursos Suelo y Agua. Trayecto Ciencias de la Tierra. Nivel II. I.S.B.N. 987-9406.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela

¿Cuál es la diferencia entre desarrollo sostenible y desarrollo sustentable?

imagen1-desarCon motivo de celebrarse el Día de la Conciencia Ambiental, he elegido como tema para hoy, comparar dos términos que pueden en su sentido amplio entenderse como sinónimos, pero que s.s. implican una sutil diferencia que conviene resaltar.

Comencemos analizando la etimología y significado de cada una de esas palabras para el idioma español no científico.

¿Qué significa sustentable?

Sustentar procede del latín ( sustentare, intens. de sustinere) y tiene cinco acepciones, de las cuales tres de alguna manera se relacionan con la idea de apoyar o dar base a algo, mientras que las otras dos se acercan más al sentido ecológico al que aquí apuntamos.

Una de ellas implica » proveer a alguien del alimento necesario», y la restante es «conservar algo en su ser o estado».

De estas dos últimas acepciones puede derivarse la idea de que sustentable es aquello que puede conservarse y puede responder a ciertas necesidades.

Como puede observarse es todavía un concepto muy próximo al de la conservación, que ya ha sido superado por los ambientalistas de verdad informados.

¿Qué es conservacionismo?

Conservar (del latín con= mantener y servare= guardar) significa hacer que las cosas simplemente permanezcan, si es posible sin cambio alguno.

Por cierto esta idea es más poética que práctica, ya que su exaltación conduciría a entender a los recursos como intangibles, en cuyo caso las necesidades de las poblaciones no podrían tampoco satisfacerse.

Por esa razón el término cayó en desuso, y se reemplazó por la idea de desarrollo sustentable primero, y por desarrollo sostenible después.

En ambos casos, se ha incorporado la palabra desarrollo, porque se acepta que todo ser humano desea mejorar su calidad de vida, y tiene derecho a conseguirlo dentro de límites razonables.

¿Qué significa sostenible?

Este término se refiere a un proceso, y significa que puede mantenerse por sí mismo, sin aporte exterior ni disminución de los recursos existentes.

Hablar de «mantener» ya tiene además una connotación de permanencia, de duración y prolongación en el tiempo, que el término sustentable, no necesariamente implicaba, o al menos no lo hacía tan claramente.

¿Cuándo, dónde y cómo surge la diferencia de significados entre desarrollo sustentable y desarrollo sostenible?

La definición de «desarrollo sustentable» aparece por primera vez en la Declaración de Estocolmo (1972, Principio 2) que establece que es «un proceso por el cual se preservan los recursos naturales en beneficio de las generaciones presentes y futuras».

Aclaremos que preservar procede también del latín (pre= antes y servare= guardar, como ya dijimos) de tal modo que se hace alusión a un cuidado anticipado sobre los elementos en cuestión. Poco se dice, no obstante respecto a las condiciones y requisitos de ese cuidado.

Por esa razón, el beneficio para las generaciones presentes que se mencionaba en el Principio 2 se convirtió en una prioridad absoluta, asumiendo que el beneficio de las generaciones por venir se garantizaba con sólo no agotar de manera absoluta un recurso.

Esto no tenía en cuenta la calidad del ambiente, por ejemplo, entre muchas otras cosas que debían también ser preservadas.

Esta falencia condujo a una nueva declaración que cambió sutilmente las palabras, pero que implicó toda una nueva concepción del tema.

Es así que a través del informe Brundtland (1987) se pasa del concepto de «desarrollo sustentable» al de «desarrollo sostenible», con esa nueva carga que ya señalé de duración en el tiempo.

Más tarde se agrega una mejor especificación respecto a lo que se le debe a las futuras generaciones, y ya en la Declaración de Johannesburgo (2002), desarrollo sostenible se entiende como el proceso mediante el cual se satisfacen las necesidades económicas, sociales, de diversidad cultural y de un medio ambiente sano de la actual generación, sin poner en riesgo la satisfacción de las mismas a las generaciones futuras.

¿Cuáles son las condiciones del Desarrollo Sostenible?

Básicamente son tres:

  1. Ningún recurso renovable deberá ser usado a un ritmo superior al de su generación.
  2. Ningún contaminante deberá producirse a un ritmo mayor al que pueda ser reciclado, neutralizado o en su defecto absorbido por el medio ambiente.
  3. Ningún recurso no renovable deberá ser aprovechado a una mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera sostenible.

Estas tres reglas son lo bastante interesantes como para que alguna vez sean motivo de análisis en algún o algunos posts. Por ahora cortamos aquí para que no se aburran con tanta charla. Nos vemos con alguna gacetilla el miércoles. Un abrazo Graciela

La imagen que ilustra el post fue tomada de la página www.definicionabc.com

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