Archivo de marzo de 2012

El volcán Puyehue, por el ilustrador Pablo Bernasconi

Esta intresante ilustración sobre el fenómeno del Volcán Puyehue pertenece al artista argentino Pablo Bernasconi y salió originalmente en el diario La Nación. Sin embargo, la imagen ha sido tomada de su blog personal.

Lo que se lee en la base de la ilustración es:

«La proporción entre la obra humana y la naturaleza es la misma que media entre el hombre y Dios.»

Leonardo Da Vinci

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Sin duda es un hecho artístico, pero por lo que más quieran, no la tomen como un esquema científico, ya verán que las estructuras volcánicas no se parecen en nada a esto. Aviso por las dudas algún distraído la toma al pie de la letra, 😀 un abrazo. Graciela

Diez preguntas frecuentes acerca de la minería. Parte 2

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Como este post es continuación del del lunes pasado, les recomiendo que vean ése antes de internarse en el de hoy. Allí encontrarán las preguntas que numeré de 1 a 5. Hoy comienzo con la sexta.

6. ¿Qué son los diques de cola?

La actividad minera, como toda otra actividad humana genera sus propios desechos. A diferencia de los domiciliarios, o de los hospitalarios, que contienen gran cantidad de residuos orgánicos (a veces patógenos), los residuos del procesamiento de minerales son en su gran mayoría roca estéril y compuestos químicos.

Se los conoce como colas, (como traducción del término inglés tailings) relaves o jales .

Cuando las colas son sólidas (suena raro, ¿no? casi parece la propaganda de un implante) pueden almacenarse en las llamadas «escombreras», que a veces son recategorizadas como yacimientos cuando la tecnología avanza o el precio en el mercado lo habilita, cosa que da tema para todo un futuro post, porque hay mucho para explicar allí.

De no ser recategorizados, esos materiales sólidos pueden utilizarse posteriormente en la restauración de la mina una vez terminada su explotación.

En los casos, en cambio, en que se trata de lodos o mezclas fluidas de materiales finos, las colas se transportan a diques o presas mediante ductos, ya sea por simple gravedad o con ayuda de bombeo. Éstos son los depósitos que se denominan diques de cola.

Se suelen construir a partir de los mismos materiales que se van extrayendo a medida que avanza la explotación, según diseños que dependen, entre otras cosas, de la topografía involucrada.

Normalmente esos depósitos, a todo lo largo de la vida útil de un yacimiento van colmatando el dique, y por eso es necesario desarrollar un proceso continuo de construcción, que permanentemente monitoree los cambios que se van produciendo.

Es interesante tener presente que por el peso de los nuevos materiales aportados, los sedimentos del fondo se van compactando, lo cual implica determinados cambios, tales como:

  • un aumento en el espacio disponible para más almacenamiento
  • mayor cantidad de agua expulsada, que puede recuperarse para su reutilización
  • disminución de posibles filtraciones por el aplastamiento de los poros libres.

En determinados emprendimientos, las precauciones se extreman con relación al dique de colas.

En el proyecto Pascua-Lama, por ejemplo, existe el compromiso de solidificación de las colas, que actuarán, a su vez, como la primera barrera de contención de los residuos de la explotación.

Se han diseñado además:

– Un sistema drenante en la base, compuesto por una capa de gravas, y una serie de tuberías para conducir los líquidos residuales hasta una cámara de recolección para su recirculación al proceso.

– Una geomembrana impermeable inmediatamente debajo del sistema drenante anterior, para evitar infiltraciones hacia el subsuelo.

– Una capa de suelo de baja permeabilidad preparada con material fino, debajo de la geomembrana impermeable, para evitar su rotura y actuar como segundo elemento impermeable del dique.

– Un sistema denominado «sub-dren», que estaría formado por otra capa de gravas, inmediatamente debajo de la capa de suelo fino, y una nueva serie de tuberías perforadas para recoger los afloramientos de agua natural del Arroyo Turbio, y conducirlas de manera segura aguas abajo del dique, sin que entren en contacto con las colas.

Hay compromiso de monitoreo y medidas de control de crecientes para evitar la afectación del dique.

Toda esta construcción teórica es muy promisoria, el quid de la cuestión es que las autoridades ejerzan su poder de policía Y CONTROLEN PERMANENTEMENTE EL CUMPLIMIENTO ESTRICTO DE TODOS ESTOS COMPROMISOS.

7. ¿Qué son las regalías mineras?

En general se denomina así a todos los beneficios que el estado recibe al conceder la exploración y/o explotación de un yacimiento, y se reúnen bajo la denominación de Amparo.

Amparo es el cumplimiento de las condiciones para mantener la propiedad minera en el patrimonio del concesionario. Sus condiciones son tres:

Pago del cánon minero, o contribución anual que hace el minero al estado concedente (nacional o provincial) para mantener en vigencia la concesión.
Inversión Mínima. No puede ser inferior a trescientas veces el valor del cánon anual (fijado por el gobierno concedente) que corresponda abonar por la concesión. La inversión debe encontrarse cumplida en el término de cinco años.
Reactivación de la mina, en caso de estar paralizada durante mas de cuatro años, si así fuera exigido por la autoridad minera.

Por otra parte, el titular de un derecho, sea éste de exploración o de explotación, antes de emprender los trabajos está obligado a presentar ante la autoridad competente un Informe de Impacto Ambiental previo al inicio de la actividad. La autoridad analizará este informe y dictará la Declaración de Impacto Ambiental, aprobando las condiciones para que la actividad pueda desenvolverse preservando el medio ambiente. El informe de impacto ambiental debe actualizarse en forma bianual.

Además de esto, a través de los años algunas provincias han establecido regalías que no son uniformes, pero que a partir de la Ley Nº 24.196 de Inversiones Mineras tienen un tope máximo del 3 % del valor del mineral puesto en boca de mina. Las modalidades y formas de cálculo, y pago de las regalías están sujetas a las reglamentaciones provinciales.

8. ¿Quién regula y controla las actividades mineras?

El Código de Minería (CM) sancionado por el Congreso Nacional el 25 de noviembre de 1886, establece los sistemas de dominio respecto a las substancias minerales y por disposición de la Constitución Nacional (Artículo 75, inciso 12) existe un solo CM para todo el país, correspondiendo su aplicación a las autoridades nacionales o provinciales según donde estuviesen situados los recursos mineros.

Desde entonces, el CM ha sido objeto de numerosas reformas, las últimas y más importantes de las cuales fueron realizadas por las Leyes Nros. 24.498 (Actualización Minera) y 24.585 (Protección Ambiental) ambas de 1995.

El poder de control y policía sobre su cumplimiento es obviamente resorte de las autoridades concedentes, sean ellas nacionales o provinciales. De allíque se puede decir que la minería es una actividad legítima, legalmente regulada, y sometida a control y vigilancia.

Si las leyes no son lo suficientemente estrictas, son éstas las que se encuentran en falta, NO la minería.

Si no hay control eficiente, son las autoridades concedentes las directas responsables.

Si los controles pueden sortearse por vías ilegales o irregulares, se debe atacar a la CORRUPCIÓN , no a la minería.

9. ¿Por qué las poblaciones afectadas aseguran que no reciben beneficios?

Las empresas mineras deben cumplir con sus regalías, y seguramente lo hacen porque no es tan sencillo sortear los controles de la AFIP. Nuevamente debe hacerse la salvedad de que si existe corrupción es ella la villana de esta comedia, no la minería.

Y si los cánones son pagados en tiempo y forma, pero nunca se ven los beneficios, es a los políticos a quiénes se debe interrogar acerca del destino de los fondos, que en algún lugar parecen perderse.

Pero permítanme también señalar una inconsistencia por parte de los mismos críticos de la minería, a través de un ejemplo de primera mano.

Las mismas universidades, que entre sus muchas críticas señalan que el dinero producido por la minería no vuelve al pueblo, se dieron el lujo de negarse a recibir los fondos que por ley debía entregar el YMAD como parte de sus devoluciones al gobierno. Y esto, a pesar de los argumentos de los especialistas que elevaron a la autoridad universitaria, en tiempo y forma, su recomendación de recibir los fondos y destinarlos a investigar mejores metodologías extractivas que apuntaran a la mayor protección ambiental y al desarrollo sostenible.

10. ¿Por qué hay tanta resistencia desde ciertos sectores?

No podría decirlo con seguridad, porque las motivaciones de las acciones humanas no son parte de mi campo de estudio, pero si estuviera en una simple charla de café, me atrevería a arriesgar algunas explicaciones:

  • Por un exceso de buenas intenciones, sazonado con no menor desconocimiento técnico.
  • Por moda. De otro modo no se entiende que defenestren tanto a la minería las mismas personas que más dependen de sus productos. ¿O es que no se han puesto a pensar en la cantidad de minerales, metálicos y no metálicos que se emplean en la industria del cine, de la que viven los más visibles y enconados detractores de la minería?
  • Por necesidades políticas. En efecto si alguien quiere hoy constituirse fácilmente en líder, basta con que salga con un discurso antiminero con los mas infantiles argumentos, para tener una tribuna abierta y a su disposición.
  • Por fundamentalismo ecológico.
  • Como parte de una estrategia política que se ejerce en muchas otras áreas también. Como acabamos de ver, la minería cuenta hoy con tecnologías que la hacen viable con impactos sobre el medio absolutamente tolerables, pero… cuando los controles no se ejercen, las leyes no se hacen cumplir a cambio de ciertos «agradecimientos», o las evaluaciones de impacto son meros dibujos, es mucho más sencillo acusar a la Minería en abstracto, que buscar y penalizar a los verdaderos responsables, que de esa manera salen bien librados. Y digo que es una estrategia común, porque hay muchos otros aspectos en los que se declama «todos somos responsables» para diluir culpas presentes y pasadas, y evitar de esa manera las correspondientes sanciones a quienes sí participaron y participan de la corrupción, los abusos, los desfalcos, los desmanejos económicos, etc., etc.

Unas reflexiones finales:

Nunca me cansaré de repetir que la minería es necesaria para mantener el desarrollo ya alcanzado, y viabilizar progresos futuros. Pero no puede ser a cualquier costo. El ciudadano puede y debe exigir a sus gobernantes que la ley se cumpla, que los controles se ejerzan, que los emprendimientos que no satisfacen los requerimientos se cierren, que las regalías vuelvan al pueblo, y si se considera que el 3% es poco, que se lo revise en la legislatura y se sancionen las correspondientes modificaciones.

Lo que es inaceptable es la negativa caprichosa a explotar un recurso que puede abrir mejores perspectivas a los habitantes de zonas muy poco privilegiadas para cualquier otra clase de actividad.

Espero que les haya sido útil mi modesto aporte. Hasta el miércoles, Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de wikipedia, y corresponde a un dique de cola.

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Un Pulpo y varios dinosaurios.

escanear0002Por allá por 1999, Pulpo, mi hijo menor, a quien ustedes ya conocen, participó como colaborador voluntario en un mediometraje que ¡vaya casualidad! (¿o predestinación, tal vez?), versaba sobre dinosaurios. A él le tocó la animación de uno de los modelos de plastilina, es decir, algo así como ir moviéndolo y darle diferentes posturas y posiciones según el requerimiento de la historia.

Por supuesto, cuando se estrenó el film, en una sala del Teatro San Martín, toda la familia estuvo allí presente, aplaudiendo rabiosamente cuando apareció su nombre entre los créditos. 😀 .

Lo que hoy les presento es el reportaje a la directora de la película , Tamara, que nuestro diario más importante -La Voz del Interior- publicó en ese momento. Lamentablemente no se mencionaron los nombres de todos los que colaboraron, de modo que se privarán de ver el de mi hijito menor allí escrito.

Han pasado muchos años, pero todavía recuerdo la película como muy emotiva y bella, tanto que he encomendado a Guille la tarea de contactarse con Tamara, para ver si podemos presentarla aunque sea por entregas en el blog.

Pese a lo que se lee en el reportaje, la película al fin se tituló «Sucedió en la Tierra», pero en el momento de la entrevista no tenía todavía su forma final.

Esperemos poder hacerlo, pero por ahora va este pequeño adelanto. Un abrazo, Graciela.

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Diez preguntas frecuentes acerca de la minería. Parte 1

minerosEste post incluye la primera parte de un conjunto de diez preguntas que el público en general se formula acerca de la minería, y que lamentablemente son muchas veces respondidas de maneras tendenciosas y sin fundamentos técnicos ni información fidedigna, puesto que todo el tema tiene aristas decididamente políticas e ideológicas.

Es así que vemos en nuestro país a cineastas, actores y actrices dando entrevistas en las que se «expiden» sobre el tema, sin tener una preparación profesional que los respalde.

Como ya he señalado en otros posts algunos aspectos relativos al papel que la minería cumple en la sociedad de consumo a la que a gusto o disgusto nos toca pertenecer, en este par de entregas me limitaré a intentar dar respuestas tan objetivas como me sea posible, a las preguntas que el ciudadano común se hace respecto a la explotación minera, pero si quieren ver los otros textos, pueden hacerlo siguiendo los respectivos links.

Ahora, sin más preámbulos, las cinco preguntas de esta entrega.

1. ¿Qué es la minería a cielo abierto?

Para empezar, no es una elección basada en preferencias personales de los habitantes de un sitio donde se encuentra un determinado yacimiento. Muy por el contrario es una metodología extractiva que responde a determinados factores tales como: tipo de mineral a extraer, emplazamiento geográfico, geológico y topográfico, valor del elemento que se obtiene, técnicas operativas disponibles, etcétera.

Es decir que sólo desde un profundo desconocimiento se puede aseverar que es posible decidirse a favor o en contra de la minería a cielo abierto por consideraciones ajenas a las puramente técnicas y pertinentes.

Y ahora sí, aclaremos que la minería a cielo abierto, o a tajo abierto incluye todas las explotaciones mineras que se llevan a cabo sobre la superficie del terreno, no por debajo de ella, como en las clásicas películas de mineros.

Es verdad que en algunos casos hay que hacer algunas excavaciones para destapar el material que se ha de explotar, separando la zona estéril de la que se ha de aprovechar.

Este tipo de explotación sólo es económicamente rentable si los yacimientos afloran en superficie o se encuentran a muy escasa profundidad. A veces se elige porque el terreno no es adecuado para laboreos subterráneos.

Pero insisto, no es una elección que pueda hacerse para satisfacer presiones políticas o sociales, ya que son otros los factores que llevan a ella.

2. ¿Cuánta agua se consume en los grandes proyectos mineros?

El uso del agua es una de las muy comprensibles preocupaciones de los ciudadanos que están afortunadamente conscientes de que se trata de un recurso valioso y escaso. Pero toda preocupación debe ser respondida con información real y objetiva hasta donde sea posible.

Es bueno entonces saber que la cantidad de agua que los proyectos mineros pueden tomar de la cuenca en la que están emplazados, debe ser establecida por la autoridad competente, a la que haremos alusión más adelante. En definitiva, si hay una mala regulación no es la minería lo que debe atacarse sino la norma que la rige y que eventualmente, y en sitios concretos podría considerarse inapropiada.

De todas maneras, es bueno dar algún ejemplo para que entendamos los órdenes de magnitud a los que estamos haciendo referencia. Y para mayor servicio, bueno es que usemos ejemplos tomados de los yacimientos que más se cuestionan en nuestros días en Argentina.

Tomemos el Río Jachal, en San Juan, en cuya cuenca se encuentran el proyecto minero Pascua Lama y la explotación de Veladero, activa desde 2005.

El Río Jachal cuenta con un aforo en la ciudad homónima, según el cual el caudal promedio es del orden de 10 metros cúbicos por segundo. Según los permisos emitidos, Pascua Lama puede extraer hasta 0,38 metros cúbicos por segundo (380 litros/s), y Veladero en cambio, fue autorizado a usar 0,115 m cúbicos por segundo (115 l/s). Este último valor es aproximadamente igual al consumo de una finca de 120 ha en esa zona que se mantiene con riego.

Si nos ponemos a hacer comparaciones, podemos aseverar que en zonas áridas, los cultivos regionales como viñedos, olivares o cítricos, requieren más agua por unidad de superficie que las explotaciones mineras.

Puede ser interesante también recordar que las pérdidas domiciliarias, el derroche en las grandes urbes, los caños maestros rotos, y hasta las filtraciones en los canales de cierta antigüedad, implican montos de agua literalmente desperdiciada, que pueden exceder con mucho a las cantidades usadas en minería.

Pero además hay que tener en cuenta otros dos puntos: el agua empleada en minería es reutilizada en su mayor parte, pues se pueden generar ciclos cerrados en muchos de los procesos.

El último tema es que el beneficio económico por litro de agua consumida es mayor en la minería que en cualquier cultivo.

Por supuesto, las cantidades utilizadas pueden exceder a las autorizadas, y es discutible lo que se hace con las ganancias, pero esos son temas a observar en otro aspecto que tiene que ver con los controles y las decisiones políticas, y los trataremos en otra pregunta.

3. ¿Cuál es el grado de contaminación resultante sobre el agua de las cuencas superficiales y subterráneas?

Eso depende de los procedimientos empleados y por supuesto también involucra a los controles. En general son los emprendimientos de mayor envergadura los que tienen mayor capacidad para tomar todas las precauciones para minimizar el impacto. Impacto que siempre va a surgir, porque NO EXISTE actividad productiva humana que no impacte sobre el ambiente.

Aquí se deben contrastar el costo y el beneficio. Si el deterioro ambiental excede al beneficio, no tiene sentido alguno aprobar un proyecto, sea de minería, urbanización, obras viales o lo que sea. Porque también una curtiembre, un polo sanitario con sus desechos patógenos, una megalópolis, un frigorífico o un cultivo que implique intensivas fumigaciones tienen un efecto sobre el medio, que se debe evaluar.

Existen, no obstante, como señalé más arriba, estrategias posibles para minimizar los cambios ambientales indeseables, que se diseñan en cada caso según el complejo funcionamiento del sistema afectado por la obra. De allí que sea difícil generalizar las explicaciones, pero puedo usar como ejemplo nuevamente uno de los proyectos tan cuestionados: Pascua-Lama.

La empresa Barrick, responsable del proyecto se ha comprometido a mantener inalterada la cantidad y calidad de las aguas de los cursos ubicados aguas abajo del emprendimiento, partiendo claro de la base de que las aguas que le llegan, por proceder de vertientes que han atravesado zonas mineralizadas, ya llegan cargadas de ciertos elementos que la hacen no apta para consumo humano directo.

Obviamente, la planta misma disminuirá el pH y aumentará el contenido de sales disueltas en las aguas que se drenen desde ella. Pero hay modos de disminuir este efecto.

La estrategia en el caso que nos ocupa, por ejemplo es impedir que los escurrimientos superficiales de las laderas por encima de la planta ingresen a los depósitos y se acidifiquen. Para eso están previstos canales de contorno aguas arriba que las intercepten, y las desvíen para devolverlas inalteradas aguas abajo.

Por su parte, las aguas de drenaje que se generen en los propios depósitos producto de precipitaciones directamente sobre ellos se interceptarán para su tratamiento hasta que alcancen calidad similar a la natural en la zona.

El compromiso incluye 38 puntos de monitoreo de la calidad del agua en territorio argentino que asegurarían la oportuna detección de eventuales cambios para establecer si son variaciones naturales o no. En el segundo caso, se aplicarían planes de respuesta inmediata para identificar la causa y remediarla.

Si se evita que los escurrimientos tengan altos niveles de contaminación, se resguardan las aguas infiltradas que recargan los acuíferos subterrános al mismo tiempo.

Es una vez más, importante señalar que hay una gran responsabilidad del estado para que tanto éste como todo otro compromiso asumido por las empresas involucradas en las actividades mineras se cumplan en todos sus puntos. De no cumplirse, la ley debe ser aplicada con todo su rigor.

Conviene recordar en este punto que en proporción, puede llegar a ser mucho más importante la contaminación por desechos cloacales en asentamientos urbanos, y vertidos ilegales de desperdicios fabriles, o lixiviados de cementerios parque. Sin embargo no se escuchan voces en contra de ninguno de esos productores de contaminación.

4. ¿Cuál es el efecto sobre los suelos?

En la zona de la explotación misma, los suelos lógicamente dejan de funcionar como tales, pero los de la zonas circundantes se preservan si el vector que lleva los potenciales agentes contaminantes, que no es otro que el agua, está permanentemente bajo estricta vigilancia.

De todas maneras, en casi todos los casos, cuando un territorio tiene condiciones tales que lo hacen apto para una explotación minera, difícilmente tendrá también suelos de alta capacidad de uso. Como se suele decir «cada terreno debe usarse según su vocación natural».

Puede agregarse que en las explotaciones modernas, los proyectos incluyen también un plan de remediación tal que a medida que se avanza y abandona un área, ésta no se deja en condiciones de total deterioro -como era lo corriente en el siglo pasado- sino que se se va recuperando con numerosas medidas como relleno y reforestación.

Conozco de cerca esas estrategias, porque me tocó traducir un informe técnico desde el alemán al castellano, con la descripción de las tecnologías que una empresa líder en el mundo, aplica como parte integral de sus desarrollos mineros.

5. ¿ Cuál es el uso del cianuro?

Ésta es una de las partes más cuestionadas y uno de los argumentos más esgrimidos en todo este tiempo de conflicto, de modo que vale la pena explayarse un poquito al menos.

Comencemos diciendo que el cianuro es un anión monovalente de representación CN, y que contiene el grupo cianuro (:C≡N:), es decir un átomo de carbono unido mediante un enlace triple con un átomo de nitrógeno.

Forma parte de numerosos compuestos, y de ellos el que se usa en minería es un complejo cristalino tetraédrico, el cianuro de sodio (NaCN).

En la naturaleza el cianuro se destruye por medio del ozono, por lo cual no es muy perdurable, aunque está presente en numerosos alimentos como las almendras, las nueces y las castañas, obviamente en cantidades inocuas.

Es generado también en los escapes de los automóviles, el humo del cigarrillo y en los productos de combustión de algunos materiales sintéticos.

La industria textil, es de hecho la principal consumidora de cianuro, muy por delante de la minería (más o menos en proporción 2/1, respectivamente).

Pero además existen otras actividades en las que se emplea cianuro, por ejemplo: para producir papel, pinturas,  pegamentos, y hasta algunas medicinas.

Un detalle que además no debe olvidarse es que la mayor parte del cianuro que se emplea en minería ES RECICLADO una y otra vez porque eso abarata los costos enormemente, y ninguna empresa está interesada en tirar un dinero que puede ahorrarse fácilmente.

Y por último, NO TODAS las explotaciones mineras emplean el cianuro: por ejemplo Veladero lo hace pero La Alumbrera NO.

Bueno, ha sido un post bastante extenso, por lo cual las otras preguntas van a una segunda parte, espero que no se hayan aburrido, y que tengan ahora más información para sus charlas de café.

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 P.S: La imagen que ilustra el post es tomada de imágenes de Google

La fe y las montañas, Augusto Monterroso

Extraído del libro La oveja negra y demás fábulas.

Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios.

Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, Éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permanecen por lo general en su sitio.

Cuando en la carrera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de Fe.

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