Entradas con la etiqueta ‘Haití’

¿Es conveniente trasladar Puerto Príncipe, capital de Haití?

haiti-faults_npr_sCon motivo de los luctuosos hechos acontecidos en Puerto Príncipe, Haití. mucho se escucha últimamente acerca de la posibilidad de cambiar el emplazamiento de la ciudad, realizando el traslado como una respuesta orgánica al ya iniciado éxodo espontáneo desde las zonas más afectadas.

La gran pregunta es ¿Sirve el traslado para evitar más destrucciones y pérdidas humanas?

Bien, hay varios niveles de análisis:

Desde la propia geología, poca utilidad puede verse en tal desplazamiento, porque en realidad toda la isla está afectada por la amenaza sísmica, ya que como señalé oportunamente este terremoto es de origen tectónico. Otro sería el caso si la causa del movimiento fuera de cualquier otro tipo más localizado, como los que mencioné en el post correspondiente.

En este caso, sin embargo, si se fijan ustedes en el mapa que ilustra el post,  que he tomado del blog colega MiGeo y que cumplo en linkear aquí, las fallas responsables de los sismos atraviesan gran parte de la isla y por otro lado, el asentamiento de ésta en una placa tan activa como la Caribe, hace casi irrelevante ese posible traslado.

No obstante, desde otros niveles de análisis, la medida aparece como bastante acertada, por varias razones, a saber:

  • La permanencia de algunos muros en pie, sería una tentación para iniciar la reconstrucción aprovechando esos relictos, que no obstante, ya han demostrado no ser competentes a la hora de soportar las tensiones sísmicas.
  • La limpieza y demolición de los restos sería enormemente costosa, visualizándose como una medida más razonable dejar que la naturaleza siga su curso, y lentamente incorpore al paisaje natural los restos que hoy son un luctuoso recordatorio.
  • Reiniciar la vida cotidiana en una zona que encierra tanto dolor y atesora tan espantosos recuerdos, estaría lejos de ser un punto de partida saludable para una vida renovada.
  • Se puede aportar en cambio algunas objeciones, como por ejemplo que abandonar la ciudad a su suerte significaría saqueos sin fin. Es posible, pero ¿acaso no ocurren de todos modos?

Aun sin ser mi área de competencia, me parece preferible la fundación de una nueva ciudad lejos del luto, antes que el enorme esfuerzo de pelearle a la naturaleza lo que ella ya reclamó para sí.

Y por último, debo insistir en que esa zona es sísmica. y nada puede cambiar este simple hecho.

Bueno, queridos lectores, nos vemos el miércoles, si algo urgente no me trae antes al blog. Un abrazo Graciela.

El doloroso terremoto en Haití

docu01191

Nuevamente cambio mi esquema habitual según el cual reservo los viernes para algo más festivo, porque mucho se está hablando hoy en día de lo acontecido en Haití, y un blog geológico no puede dejar de mencionarlo.

Más allá de la dolorosa realidad que hoy enfrenta la población afectada, hay una explicación científica, y excede con mucho a los límites de un post, razón por la cual será objeto recurrente de nuestros encuentros, y se irá develando lentamente, por su complejidad.

Pero la actualidad del tema me obliga a introducir al menos  unos pocos conceptos.

¿Qué es un sismo?

Es una liberación repentina de energía, que ocurre por debajo de la superficie terrestre, y que se transmite en forma de ondas a través de todos los materiales que encuentra a su paso.

Esto significa que no necesariamente es una catástrofe, ya que esas liberaciones de energía ocurren habitualmente en el planeta, de tal suerte que cada día  tienen lugar decenas de estos movimientos.

Afortunadamente sólo muy pocos de ellos alcanzan una magnitud perceptible y capaz de causar tal secuela de daños.

A lo largo de numerosos posts, iremos explicando temas como intensidad, magnitud, recurrencia, etc, pero comencemos por algo bien sencillo como es una clasificación de las posibles causas, ya que no todos los terremotos responden al mismo disparador.

¿Qué clases de terremotos hay?

Existen por lo menos tres orígenes  diferentes:

1- Los tectónicos, que responden a ese gran supersistema donde las placas litosféricas se movilizan casi como parte de una enorme cinta transportadora de materiales, y en su desplazamiento van provocando numerosos fenómenos y procesos de los que nos ocuparemos en posteriores entregas.

2- Los volcánicos, causados superficialmente por explosiones, y subterráneamente por movilizaciones de magmas, entre otros muchos motivos. En general son más localizados y de menor magnitud que los anteriores.

3- Los de impacto, que son debidos a caídas de meteoritos de tamaño considerable, a  hundimientos y colapsos, deslizamientos y avalanchas, y hasta generados por causas antrópicas, como voladuras, por ejemplo.  Son los más puntuales espacialmente y generalmente de escasa magnitud. Su ocurrencia suele ser la más aleatoria.

¿De qué clase fue el de Haití?

De los tectónicos, que son precisamente los de mayor intensidad y magnitud, pero que siguen un patrón medianamente conocido y hasta cierto punto predecible. De estos intentos de predicción científica vendrán muchos posts.

¿Cabe esperar que se repita en el corto plazo?

Bueno, ésta es la gran pregunta que todos se hacen, y lo que será el tema central de hoy, aunque deba apelar a su fe en mis palabras, porque todavía no he podido darles los fundamentos teóricos, cosa que haré en el futuro.

Primero, debemos pensar que el episodio central, que dura unos pocos minutos, o aun segundos,  pone en movimiento placas que estaban trabadas desde algún tiempo atrás. En efecto, mientras las placas se desplazan de manera continuada, van liberando muy lentamente su energía.

El problema surge después de lo que se llama el “silencio sísmico” vale decir cuando no ha habido movimientos liberadores de esa energía por un largo tiempo, porque entonces ella se acumula hasta el evento principal del que ya tenemos los efectos a la vista.

Pero es absolutamente normal que a un primer movimiento sigan muchísimos más, con epicentro en la misma área, porque las placas, que se han desplazado, siguen acomodándose hasta una nueva situación de equilibrio dinámico.

¿Puede ocurrir algo similar en otra parte?

Obviamente que todos los lugares pertenecientes a la misma placa o a las adyacentes se verán afectados por ese desplazamiento, porque deberán rearmar ese rompecabezas perturbado que es la corteza terrestre, y es normal que haya una seguidilla de sismos a lo largo de toda la zona activa.

La buena noticia es que ya la mayor parte de la energía se ha disipado en esa gran ruptura inicial, y no cabe esperar eventos de la misma magnitud.

No obstante, como ya señalé en otro post, la definición de una catástrofe depende de una serie de condiciones, no solamente del propio evento.

¿Y tsunamis, puede haber ahora?

Considerando el emplazamiento de Haití, en las Grandes Antillas, y sobre la placa Caribe, los fondos marinos también se irán acomodando, pero otra vez la buena noticia es que la gran magnitud- más de 7 grados Richter- de lo ya acontecido podría haber dejado relativamente poca energía para eventos posteriores.

Y por otra parte, cada una de las réplicas, como se las suele denominar comúnmente, reduce la posibilidad de que ese fenómeno, de producirse, sea tan devastador.

A los responsables y trabajadores de medios de comunicación que estén interesados en informarse para para realizar notas sobre desastres naturales, los invito a visitar el post que escribí sobre Geología para periodistas y comunicadores.

Bueno, por una vez, es bastante, creo, aunque el tema da para muchos encuentros más.

Un abrazo, y les recuerdo dos cosas: hay lugares en todo el mundo que están reuniendo donaciones para los damnificados, tengámoslos en cuenta.

Y por último, permítanme recordar la acción de esos héroes silenciosos en las tareas de rescate: los perros, que muchas veces  son tan maltratados por el hombre, y que sin embargo, no cesan de darle su más fiel respaldo, y han sido y están siendo los artífices de los pequeños milagros, al detectar vida entre tanta muerte, cuando ningún otro medio es igualmente eficiente.

Nos vemos. Graciela.

Buscá en el blog
Nominado por Deutsche Welle, tercer puesto por votación popular
Archivo