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I am a paleontologist.

Una linda canción para el fin de semana:

The Geologists’ Association Dorset Group & Wessex Cephalopod Group: William Smith Meeting

 

The Geologists’ Association Dorset Group & Wessex Cephalopod Group: William Smith Meeting

Date:
30 September – 03 October 2015
Event type:
Field Trip, Lecture, Evening Meeting
Organised by:
William Smith Bicentenary, The Geologists’ Association Dorset Group, Wessex Cephalopod Group
Venue:
Venue to be Confirmed

In the year 2015 , the Dorset Group of the Geologists’ Association and the Wessex Cephalopod Group have organized a meeting to celebrate William Smith’s work and the part played by Dorset Geology.

The event will comprise four days of field trips to sites (some normally not available) mostly in the Middle and Lower Jurassic. An evening program will be arranged including visits to private displays, talks and the World Heritage Jurassic Coast.

The meeting will honour John Hannes Callomon (1928-2010), who directed the Cephalopod Club, and it is to his credit that many refinements have been made to the rocks displayed on Smith’s Map.

Further Information:

Further details are available from Robert Chandler and John Whicher on Aalenian@blueyonder.co.uk

¿Qué es la brea? Parte 2.

Imagen1brea00Este post es la segunda parte del que presenté la semana pasada, de modo que deberían ir a leer ese post antes que éste.

El lunes pasado respondí las siguientes preguntas.

¿Qué es la brea?

¿Cómo interviene la brea en la preservación de restos orgánicos?

¿Por qué hay tanto restos completos como solamente huesos, preservados en brea?

¿Qué relación tiene el hidrocarburo conocido como brea con el Rancho La Brea en Estados Unidos?

Las siguientes son las preguntas que responderemos hoy:

¿Qué características geológicas tiene el Rancho La Brea?

El Rancho La Brea se encuentra en la porción norte de la cuenca de Los Ángeles, parte a su vez de una depresión natural de mayor tamaño, producida por los movimientos relativos de las placas Pacífica y Norteamericana, a lo largo del Mioceno tardío.

La historia comienza mucho antes, ya que durante la era Mesozoica, casi toda California formaba parte del fondo oceánico, pero hacia el final, durante el Cretácico, tuvo lugar un levantamiento regional y una erosión subsecuente, todo lo cual generó intercalaciones de sedimentos marinos y continentales.

Ya en el Terciario, (como dijimos arriba, en pleno Mioceno para ser más exactos) se estuvo formando una cuenca que resultó aislada del océano abierto, por la presencia de una cordillera sumergida.

Por esa razón, el ambiente fue enriqueciéndose en matera orgánica que no era barrida más allá hacia el mar abierto. Allí se fue creando el petróleo, subproducto del cual es la brea.

Como a lo largo del tiempo las glaciaciones y derretimientos glaciales alternantes, impactaron en cambios del nivel del mar, las intercalaciones de sedimentos terrestres y marinos se prolongaron en la historia.

Entrampados en esas secuencias de sedimentos quedaron los materiales portadores de hidrocarburos. Mucho más tarde, los levantamientos, eventos erosivos y la propia migración ascendente de los fluidos que buscan el alivio de las presiones, propiciaron la elevación del asfalto.

Y fue en pleno Cuaternario cuando las lagunas de brea quedaron expuestas y se convirtieron en trampas mortales para los animales cuyos restos hoy se recogen en el rancho La Brea.

¿Qué es el pozo 91?

El pozo 91 es uno de los más de cien sitios de excavación que existen en Hancock Park, donde se enclava el Rancho La Brea.

Si bien la gran mayoría de los pozos son altamente productivos paleontológicamente, llegando el número de especímenes hallados en el Rancho- y alojados allí mismo, en el Museo George Page- a superar los tres millones y medio, y a representar unas 650 especies de plantas y animales, es precisamente esta excavación 91 la más sistemáticamente analizada y más emblemática.

De cuantos sitios similares existen en el mundo, el Rancho La Brea y particularmente el pozo 91, son los más valiosos científicamente.

El pozo 91 (Pit 91, por su nombre original en inglés) se descubrió en 1915, y se dejó inicialmente como un sitio para visita del turismo. Su explotación sistemática se inició en 1969 cuando otra excavación  (la 101) se habilitó para el turismo.

Desde entonces y hasta 1979 se excavó continuadamente durante todos los veranos, cuando el calor hace más sencilla la tarea, porque la brea se ablanda.

En ese año, por problemas presupuestarios se suspendió el trabajo que fue retomado en 1984, y continúa desde entonces, habiéndose alcanzado una profundidad de alrededor de cuatro metros.

¿Qué productos se han obtenido en el pozo 91?

Cuando apenas se comenzó a excavar esta locación, hace más de cien años ya, los fósiles se buscaben mayormente como “trofeos” para las colecciones de los museos, razón por la cual la selección original estaba muy sesgada hacia los restos de grandes animales.

Esto significó el descarte de muchísimos fósiles de menor tamaño, o peor conservación.

Afortunadamente, con el tiempo, el nuevo conocimiento de que los fósiles brindan invalorable información sobre muchos aspectos del pasado geológico, hizo que se encarara desde la segunda mitad del siglo XX, una búsqueda mucho más sistemática.

Desde entonces, se recoge el material a lo largo de grillas conformadas por cuadros de aproximadamente un metro cuadrado de superficie, en la que se rescatan no solamente los especímenes mayores, sino también los pequeños restos, y hasta los microfósiles.

Cada año se trabaja sobre cuatro cuadros de la grilla y se obtienen alrededor de mil ejemplares.

Para recuperar los microfósiles, la matriz sedimentaria que envuelve los restos de mayor envergadura se analiza también con instrumental óptico apropiado.

Afortunadamente se ha hecho así, ya que de las 650 especies que se han encontrado sumando las más de 100 excavaciones existentes, al menos 320 están presentes en el pozo 91.

Por otra parte, muchos de los restos están tan bien conservados que han rendido información acerca de enfermedades y heridas padecidas por los ejemplares que luego preservó la brea.

También cambios ocurridos de resultas de eventos posteriores al enterramiento han dejado huellas reconocibles que permiten reconstruir el paleoambiente y la historia del sitio.

¿Cómo se tratan los restos fósiles que se van encontrando?

Ya les comenté más arriba que las excavaciones se realizan en verano, cuando el material es menos resistente y permite el uso de palas y cinceles con menor esfuerzo. Una vez que un resto de tamaño discreto es individualizado, se lo va cepillando de modo de quitarle la envoltura de material sedimentario estéril (es decir que no es portador de fósiles), y se lo coloca en bolsas especiales, con rótulos muy detallados respecto al sitio del hallazgo, la profundidad, posición, fecha, etc. También se incluye la referencia de las fotografías correspondientes que se toman en el momento de la extracción.

Todo el procedimiento es aproximadamente regido por algunos de los principios básicos que les conté en otros posts, salvando, claro, las diferencias que devienen de esta forma especial de conservación.

Cundo ya se ha separado cada espécimen del material envolvente, se lo limpia con solventes. Hasta mediados del siglo pasado, el solvente era kerosenne templado, lo que hacía las maniobras muy peligrosas, por la alta inflamabilidad del fluido. Hoy se recurre a otros químicos mucho más seguros e inocuos para los trabajadores.

Pero además, los sedimentos que se van tamizando para separar los macrofósiles son también desagregados mediante el uso de la cámara de ultrasonido, para que las partículas individuales puedan ser analizadas con microscopio y/o lupas binoculares, de manera que también los microfósiles se recuperen.

Los pasos siguientes ya tienen que ver con su descripción, mediciones y clasificación, para darles luego el destino, ya sea como parte de un fósil de mayor tamaño que se está reconstruyendo, o bien como muestra de exhibición o estudio.

En el último caso, puede que hasta se someta una pequeña porción del ejemplar a dataciones por C 14 u otros métodos de los que también vamos a hablar en su momento.

¿Por qué no hay hallazgos de dinosaurios en el rancho La Brea?

Por la sencilla razón de que cuando la brea afloraba en superficie, constituyendo la trampa que conservó los restos de flora y fauna, ya habían pasado millones de años desde su extinción. Es decir que no formaban parte del ambiente que las lagunas de brea de la zona preservaron.

¿Por qué es tan importante el estudio de los fósiles en esta locación?

Esto ya lo he explicado hace mucho en otro post, que les recomiendo ir a leer ahora, pero podemos agregar siempre algo más:

Debido a la forma de conservación que preserva detalles muy completos, además de toda la información cuyos detalles ya habrán leído en el post arriba linkeado,  en La Brea, se ha podido reconstruir mucho de la etología, es decir la forma de comportamiento de la antigua fauna y sus relaciones sociales.

Por ejemplo, encontrar casi juntos los restos de una presa y una gran cantidad de depredadores de una especie definida, permite asumir que los lobos ya cazaban en manadas, y cómo era su ataque se infiere de la clase de heridas provocadas en el animal acosado.

También el ecosistema cuaternario regional ha podido establecerse con bastante precisión.

Por todo eso es que las excavaciones proseguirán por tanto tiempo como el presupuesto lo permita, y no solamente en el pozo 91 sino en otros que se vayan incorporando. En los últimos años se han explorado 40 pozos más, en 6 de los cuales los hallazgos han sido muy prometedores.

Precisamente la importancia de todos estos hallazgos, hará que volvamos una y otra vez a referirnos a La Brea, sus fósiles, y ¿por qué no? sus paleontólogos destacados, y jugosas anécdotas. Pero eso será en muuuuchos posts, de modo que no dejen de visitar el blog.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post pertenece a Pulpo, quien la tomó para el blog en uno de sus viajes a USA. Para mí, La Brea todavía es una visita pendiente.

¿Qué es la brea? Parte 1.

Imagenlabrea1Hace ya mucho tiempo, hablando de los distintos modos en que los fósiles son preservados por la Naturaleza, uno de los ejemplos que mencioné fue la conservación en brea, y hoy vamos a profundizar un poco sobre ese tema, porque además hay un destino turístico, el Rancho La Brea que es resultado directo de este fenómeno.

¿Qué es la brea?

La palabra brea designa de manera coloquial al material que los científicos conocemos como asfalto, vale decir el residuo más denso del petróleo crudo, que puede presentar diversos grados de viscosidad.

Se trata pues, de un hidrocarburo, generalmente oscuro, pegajoso (esto es importante para entender todo lo que sigue), y muchas veces maloliente por algunos de los elementos que se asocian con él, como el gas sulfídrico.

Es común que aflore en superficie, generando los primeros yacimientos de combustible que se conocieron en la historia de la humanidad.

En determinadas localizaciones, suele liberar también gas metano, que al escapar hacia la atmósfera genera un burbujeo, lo que causa la engañosa sensación de que la brea se encuentra “hirviendo”, cuando en realidad está a temperatura ambiente.

¿Cómo interviene la brea en la preservación de restos orgánicos?

Si ustedes han leído el post con la clasificación de los procesos de fosilización, saben ya que este caso, en su sentido más estricto es una forma de conservación antes que de fosilización propiamente dicha, ya que durante su curso no ocurren reemplazos o petrificaciones.

Lo que causa la conservación es la existencia de un medio virtualmente aséptico que impide en gran medida la putrefacción de la materia orgánica, la cual queda preservada indefinidamente casi en el mismo estado en el que se produjo el sepultamiento.

Si ese sepultamiento fue rápido- lo cual no es el caso más corriente, pero tampoco es imposible si se dan ciertas circunstancias – hasta algunos tejidos blandos pueden llegar a mantenerse intactos. Esto se ha comprobado sobre todo en fósiles de pequeño tamaño, como granos de pólen por ejemplo.

No obstante, el caso más común es el de la conservación de partes óseas y otros tejidos duros como uñas o dientes.

Esto ocurre porque cuando los animales muertos se hunden en la brea, ésta los embebe oscureciendo su color hasta llegar a veces a ennegrecerlos.  Con el tiempo, las fracciones más livianas del petróleo se evaporan y dejan tras de sí una sustancia más viscosa que protege los restos.

Conviene aclarar que, contra lo que suele pensarse, los animales cuyos restos se han conservado no se hundieron rápidamente en un líquido viscoso, sino que quedaron atrapados en la pegajosa sustancia, como lo hacen las moscas en el papel matamoscas.

Por esa razón, la muerte no es instantánea sino que ocurre por hambre, deshidratación, o por ataque de depredadores durante una situación en que la huida es imposible.

Ésa es también la explicación del por qué de la alta densidad de restos de animales carniceros y carroñeros, con respecto al número de presas que se encuentran en las lagunas de brea.

¿Por qué hay tanto restos completos como solamente huesos y otras partes duras, pero desarticuladas,  preservados en las diversas localidades con brea en el mundo?

Precisamente por cómo ocurre la conservación que expliqué más arriba. En general los animales que son presa y tienen cierto tamaño, son devorados por los que están más arriba en la pirámide alimentaria, y sus restos se disgregan y mezclan en un enorme “cementerio”.

En cambio, los microfósiles, algunos insectos y los restos vegetales de pequeño tamaño, como las semillas, entre otros, se conservan completos, y así se los encuentra.

Y ahora que ya conocemos la sustancia y el proceso, vamos a referirnos específicamente a la más famosa localidad de asfalto en que se han encontrado millones de fósiles hasta el presente: el Rancho La Brea de Estados Unidos de Norteamérica.

¿Qué relación tiene el hidrocarburo conocido como brea con el Rancho La Brea en Estados Unidos?

La relación no podría ser más estrecha, porque tanto el Museo George Page que allí se encuentra, como el centro de investigación que trabaja sobre los restos fósiles, y hasta el destino turístico mismo, son el resultado directo de la existencia de esa laguna de brea, que ha preservado un rico yacimiento de restos de fauna y flora cuaternaria.

Pero como este post ya es muy largo, las siguientes son las preguntas que dejo para la semana que viene.

¿Qué características geológicas tiene el Rancho La Brea?

¿Qué es el pozo 91?

¿Qué productos se han obtenido en el pozo 91?

¿Cómo se tratan los restos fósiles que se van  encontrando?

¿Por qué no hay hallazgos de dinosaurios en el rancho La Brea?

¿Por qué es tan importante el estudio de los fósiles en esta locación?

 

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post pertenece a Pulpo, quien la tomó para el blog en uno de sus viajes a USA. Para mí, La Brea todavía es una visita pendiente.

¿Qué es un atolón? ¿Qué es la Gran Barrera de Coral? Parte 2

http://4.bp.blogspot.com/-zvdfyTr7Qcc/UJL6JA4qpbI/AAAAAAAABc0/PImfmW1IqUc/s1600/4.pngEl post de hoy es la continuación del del lunes pasado, de modo que deberían empezar su lectura por allí.

Las preguntas que contesté en ese post son:

¿Qué es un atolón?

¿Qué es un arrecife?

¿Qué tipos de arrecifes existen?

Hoy continuaremos con las preguntas que quedaron pendientes:

¿Cómo es la estructura común de un atolón?

La distribución y organización de los atolones está bien representada en la figura que ilustra el post, y comprende diversos elementos, que como ya expliqué en la parte 1 de este tema, se disponen en forma anular en torno a una laguna cuyo diámetro puede alcanzar algunas decenas de kilómetros.

Los elementos que componen el atolón son:

  • Planicie de fondo, cuya morfología es muy dinámica, ya que en ella continúa el crecimiento de las colonias de los organismos marinos que crean el complejo.
  • Crestas: son los bordes emergidos del arrecife, y según su relación con los vientos dominantes adquieren carácter bien diferenciado. Así, las crestas de barlovento (las de exposición directa al viento) se componen casi exclusivamente de algas, porque ellas pueden resistir el embate directo de las olas. Tanto es así, que la cresta de barlovento suele llamarse también Cresta de Lithothamnium (que explico más abajo). En cambio la cresta de sotavento no tiene cubierta algal, o ella es muy escasa.
  • Surcos: se emplazan en la cresta de Lithothamnium por efecto de la erosión de las olas que ya dijimos allí son más potentes.
  • Talud frontal ( o externo): tiene paredes casi verticales, pero de gran irregularidad, puesto que responde a la dinámica erosiva marina.
  • Talud posterior (o interno): presenta un declive muchísimo más suave que el otro talud, ya que es modelado mayormente por sedimentación tanto biológica como clástica. Es aquí donde sigue habiendo corales vivos y en crecimiento, a favor de la protección que del otro lado proveen las algas de Lithothamnium.
  • Laguna: Para que se trate de un verdadero atolón, ya dije en el post anterior, que debe exhibir una profundidad no inferior a los 30 metros. También en ella crecen los corales.
  • Pináculos coralinos: las colonias de corales en crecimiento generan estas especies de montículos, que al pasar el tiempo, cuando los organismos mueren, sirven sólo de basamento para el desarrollo de las siguientes generaciones.

¿Qué son las algas de Lithothamnium?

Se trata de algas rojas con cobertura calcárea, cuya denominación científica es Lithothamnium calcareum, y forma parte de  las Coralline algae.

Este nombre científico y su propia apariencia han generado algún grado de confusión, ya que muchos creen que las Lithothamnium  son corales, cuando como ya dije, son algas, pertenecientes al Phylum Rodophyta. Los corales, en cambio, son parte del Phylum Cnidaria.

Además por tener, al morir, una cierta semejanza con un depósito rocoso, sólo se la asignó al reino vegetal en el siglo XIX, y su nombre procede del griego, idioma en el que significa “forma con aspecto de piedra”.

La aparición de este tipo particular de algas, por otro lado, es relativamente reciente (Cretácico temprano) contra la historia  de los corales que data desde el Paleozoico.

Para más datos, las algas Lithothamnium pertenecen a:
Phylum: Rhodophyta
Clase: Florideophyceae
Subclase: Corallinophycidae
Orden: Corallinales
Familia: Corallinaceae

Mientras está viva, el alga es de color rojo violáceo o, a veces, rosa intenso. Sólo se vuelve blanca o amarillenta al morir, por la acumulación de sales como el carbonato de calcio entre otras, y es entonces cuando parece una piedra- tal como ya expliqué- y actúa como cresta protectora del oleaje en los atolones.

Su crecimiento es lento ( alrededor de 1 mm al año) y llega a medir entre 2 y 10 cm.

 

CoralReefsTypes_NOAA¿Cómo se forman los arrecifes?

Hay por lo menos dos fases a considerar en la generación de los arrecifes, ya sean ellos actuales o relictos fósiles; y sean barrera, costeros o incluso si a lo largo de su evolución se constituyen en atolones.

Esas dos fases se interdigitan de modo que una vez avanzada la evolución pueden llegar a ser simultáneas. Pero inicialmente se suceden dos aspectos característicos que resultan de la interacción entre diversos procesos biológicos, físicos y químicos.

La primera etapa es la de crecimiento y estabilización de las estructuras arrecifales a través de procesos constructivos biológicos y químicos.

Dentro de los primeros se incluye el crecimiento de los diferentes tipos de organismos entre los que se cuentan  los corales, ( que presenté en otro post) las algas calcáreas y los hidrozoos, cuando de arrecifes actuales se trata.

En los arrecifes fósiles, esa construcción primaria incluía también corales, estromatopóridos, algas calcáreas, esponjas  y rudistas entre otros.

Los procesos constructivos químicos corresponden a la precipitación de sales cementantes a partir de las aguas marinas.

Una vez que el arrecife ha iniciado su formación ésta se complica con la lógica ruptura de algunas de sus partes por efectos del oleaje. Esos fragmentos, junto con más sedimentación química y otros restos traídos por el viento, o generados por los demás seres vivos que habitan el arrecife, van construyendo nuevos materiales que quedan atrapados en el complejo sistema que se va formando, y que implica generación, ruptura, y depósito en procesos sucesivos, alternantes y/o simultáneos según sea el caso.

¿Cómo se forman los atolones?

En el post anterior ya les expliqué que un atolón es un anillo alejado del territorio insular, pero ya saben también que además de otras condiciones ecológicas, los corales exigen un soporte rocoso, ya que son organismos sésiles (es decir que se fijan al fondo).

Pero además, ese sustrato no puede ser muy profundo, pues es necesario que hasta él penetre la luz solar que los organismos requieren.

En los arrecifes costeros, el  sustrato es el propio continente, mientras que en los barrera, lo es la plataforma submarina, pero en los atolones de mar abierto no es tan sencillo suponer la existencia de un fondo somero.

La primera de las teorías que explicó la evolución de un atolón en medio de mares profundos, es la de Darwin, quien asumió que se trataría de una isla en subsidencia, vale decir que estaría hundiéndose, posiblemente bajo el peso de las propias construcciones arrecifales. De esa manera, como se ve en la figura a la izquierda del post, todo atolón sería primero arrecife costero, luego barrera y al final solamente atolón s.s., cuando el hundimiento de la isla lo dejara como un anillo emergido relicto.

Alternativamente, se elaboró luego otra hipótesis, según la cual, la isla no se estaría hundiendo, sino que en realidad el mar habría sufrido un ascenso, básicamente por la fusión de los hielos de anteriores glaciaciones.

También se esgrime la explicación de lavas expulsadas por volcanes submarinos, que por su escasa densidad podrían encontrarse apenas sumergidas, y proveerían la plataforma necesaria para el inicio de la colonización orgánica.

Como ya les he explicado antes, la equifinalidad y la convergencia de causas estarían aquí en juego, de modo tal que cada una de esas explicaciones, o bien una conjunción de dos o más de ellas sería válida según el caso de cada uno de los inumerables atolones existentes.

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P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de este sitio.

La figura de la génesis es de este sitio.

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