Propiedades de los minerales que dependen de la luz: el brillo.

Como vengo haciéndolo desde hace algún tiempo, hoy continuaré enseñándoles a reconocer las propiedades que permiten identificar minerales a simple vista, o con elementos muy sencillos, al alcance de cualquiera.

Hoy le toca el turno a otra propiedad que depende de la interacción mineral- luz incidente.

Esas propiedades lúmino-dependientes están reunidas en el cuadro de la figura 1, y les recuerdo que ya hemos visto el color y la raya, en anteriores posts.

cuadro minerlaes luz

Figura 1. Propiedades que dependen de la luz.

  ¿Qué es el brillo?

  Esta propiedad se designa en alguna literatura también con el término lustre, y se refiere a la modalidad en que la luz que incide en las superficies del mineral es reflejada por éste, vale decir con cuánta intensidad y con qué características la devuelve al medio del cual procede.

¿De qué depende el brillo de un mineral?

De varios factores, entre ellos del índice de refracción del mineral, de sus características estructurales, de su composición y de la presencia o no de imperfecciones en la red cristalina.

¿Cómo se determina?

Se determina por simple observación ante la luz natural, o en su defecto luz blanca. Normalmente se lo mueve de un lado a otro para observar si hay reflexiones especiales.

 ¿Existen distintos tipos de   brillos?

Sí, y por eso precisamente sirve como carácter determinativo, aunque casi nunca por sí mismo.

Cabe consignar que la primera gran clasificación es la única en la que hay coincidencia más o menos universal en la selección de los nombres de los diferentes brillos. Una vez que se da un segundo paso, para ver los brillos que caben dentro de las tres categorías mayores, se genera una cierta confusión, mayormente resultante de distintos criterios de traducción entre un idioma y otro.

Los tres grandes grupos de brillos que existen son:

  • Metálico.
  • Submetálico.
  • No metálico.

¿Qué es el brillo metálico?

El brillo metálico, tal como su nombre lo indica es propio de los metales, que no permiten el ingreso de la luz hasta su interior, y por eso se conocen como sustancias opacas.

El término “opaco” en el hablar corriente suele usarse para indicar que algo carece de brillo, pero ése no es el caso en mineralogía, ya que lo que en realidad indica es que la luz, al no poder atravesar el cuerpo vuelve al medio del que proviene, y por eso mismo, al ser totalmente reflejada, genera el más intenso de los brillos, semejante al de las superficies especulares.

Los metales nobles, el oro, la pirita, la galena, son ejemplos de este tipo de brillo.

¿Qué es el  brillo submetálico?

Es el que sigue en intensidad al metálico, y es propio de sustancias opacas en cuerpos masivos, pero que en láminas finas se vuelven transparentes.

Minerales como las micas son excelentes ejemplos de esta calidad de brillo.

¿Qué es el brillo no metálico?

Toda otra calidad de brillo, diferente de los descritos más arriba, se conoce como brillo no metálico, y puede fácilmente deducirse que corresponde a las  sustancias transparentes.

Como éstas son tan abundantes, también hay gran variedad de tipos de lustre no metálicos.

¿Qué tipos de brillos no metálicos existen?

  • Adamantino: es el más intenso entre los no metálicos, característico de muchas piedras preciosas, toma su nombre precisamente del diamante. Es su característica principal el hecho de generar destellos de luz concentrados en determinados puntos, que a veces se denominan estrellas.
  • Resinoso: semejante al del azufre, o la resina comercial, es un brillo  algo menos intenso y de color amarillento.
  • Vítreo: toma su nombre del vidrio, y es el brillo más común en los minerales. Son ejemplos, el cuarzo y gran cantidad de silicatos.
  • Graso: presenta un aspecto aceitoso, como si el mineral tuviera una película oleosa por encima. Suele corresponderse con el tacto untuoso, pero no es imprescindible. Un ejemplo es el talco.
  • Nacarado: se asemeja al interior de las ostras, y se lo suele llamar por eso también perlado, lo ostentan algunos yesos y calcitas, entre otros minerales, y lo que es característico es su aspecto algo iridiscente. Normalmente ocurre en minerales que han incluido películas de aire durante su formación.
  • Sedoso: toma su nombre de la seda y es típico de minerales de hábito fibroso, como algunos silicatos, la calcedonia.
  • Mate o terroso: puede definirse casi como una ausencia de brillo, en el sentido que se le da a este término en el hablar corriente.

 

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post fue tomada por el Pulpo en su visita al Museo de Ciencias Naturales de Los Ángeles, y es una buena muestra de brillo adamantino.

 

 

2 comentarios para “Propiedades de los minerales que dependen de la luz: el brillo.”

  • Emiliano dice:

    Hola Graciela, ¿Algún libro de mineralogía que recomiendes?. No estoy estudiando geología, pero tengo nociones de química general, inorgánica, celda unitaria, difracción de Rx, etc.
    Muchas gracias, Emiliano

  • Graciela dice:

    Te recomiendo que leas los posts en este blog bajo la categoría Libros de Geología y Paleontología, Emiliano.

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