GLACIARIUM, el Primer Museo del Hielo Patagónico
Como es costumbre en este blog, damos apoyo a nuevos emprendimientos relacionados con la Geología
En Noviembre abre sus puertas GLACIARIUM, el Primer Museo del Hielo Patagónico, ubicado en El Calafate, Patagonia Argentina.
Glaciarium es un centro de interpretación de última generación, que ofrecerá a los visitantes de la Patagonia una visión interactiva principalmente del Hielo Patagónico y los glaciares de la región. Glaciarium brindará una experiencia visual educativa, creará un espacio dedicado a la investigación y va a generar entretenimiento con rigor científico.
Glaciarium divulgará las últimas investigaciones sobre los glaciares y su entorno, y brindará un importante mensaje de concientización ambiental.
Incorporándose a los atractivos turísticos de la Patagonia, el nuevo Museo del Hielo estará ampliando la información a todos los visitantes que llegan a disfrutar las bellezas del Parque Nacional Los Glaciares,.
Glaciarium cuenta con una Arquitectura de vanguardia, emblemática y expresiva, en una ubicación privilegiada con vista al Lago Argentino y las montañas del Parque Nacional.
Dentro de sus espacios tendrá áreas temáticas y exhibiciones que incluyen efectos escénicos, lumínicos, programas multimedia y presentaciones audiovisuales, para que cada visita al museo sea educativa y entretenida. Contará con una Muestra permanente dedicada al Cambio Climático, y un Espacio Cultural para muestras de arte y fotografía.
Dentro de sus atractivos se incluye un original Glacio-Bar, y una Tienda que ofrecerá productos de diseño sustentable, entre otras cosas.
Al evento de lanzamiento estábamos invitados desde la Agencia Reuters hasta los Locos por la Geología 😛
Todo comenzó con una película donde nos mostraron qué es Glaciarium y anunciaron la inauguración oficial para el 1° de noviembre.
En el momento destinado a la prensa pudimos hablar con uno de los responsables del proyecto: Jorge Insúa, director de Glaciarium, quien explicó que les «pareció importante hacer una devolución a la Patagonia que tanto nos dio; y desde el museo tener la posibilidad de mostrar cosas que el público que visita los glaciares puede perderse.»
Pueden ver más en el video de presentación:
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
Película «La furia de la montaña»: un flujo piroclástico en el cine
Me pasa muchas veces que el exceso de entusiasmo me desborda y me cuesta decidir qué tema tratar primero entre los miles tan apasionantes que la Geología ofrece.
Y debatiéndome en esas dudas estaba, cuando vino en mi auxilio la musa inspiradora que si bien es extrageológica, sabe de Internet más que don Guguel.
Si, ya se dieron cuenta: fue Dayana, quien me sugirió la etiqueta Geología con pochoclo, que yo traduje como Geología en el cine, y ya seleccioné, para empezar, esta película que siempre pensé que merecía un post
Un poco por la historia, un poco más por el protagonista 😀 , pero sobre todo porque uno de los fenómenos geológicos está magistralmente representado.
El título original de la película es Dante´s Peak, en una inteligente alusión al infierno de Dante, pero fue traducido al castellano como La furia de la montaña, con la caprichosa lógica que se emplea casi siempre en las traducciones de la filmografía.
Aunque debo reconocer que pese a lo alejada del título original, la versión en español no deja de ser pertinente, ya que un evento volcánico es de verdad furia desatada.
La película data de 1997, y estuvo protagonizada por Pierce Brosnan (como el geólogo Dr. Harry Dalton) y Linda Hamilton (la alcaldesa de la ciudad en riesgo), mientras que la dirección era de Roger Donaldson.
En su momento fue un éxito de taquilla aunque no de crítica.
A mí me encantó. Pero como no tengo idea de los aspectos técnicos del cine, mi valoración pasa por el fenómeno que allí se observa, que ignoro si es una filmación, una animación, o un efecto obtenido en laboratorio, pero que pinta de manera excelente un flujo piroclástico.
¿Qué es un flujo piroclástico?
Es una de las múltiples formas en que se manifiesta una erupción volcánica.
Por supuesto, en muchos posts iremos conociendo más sobre todos estos procesos, pero hoy estamos haciendo una mirada específicamente sobre lo que ha mostrado una película, y allí estará el acento del análisis de la fecha.
En un post sobre el volcán de Islandia, ya les aclaré que en una erupción hay distintos tipos de materiales: líquidos (lavas), sólidos (piroclastos) y gaseosos.
De la interacción de ellos surgen estos flujos piroclásticos, también conocidos como coladas piroclásticas, nubes piroclásticas o nubes ardientes.
¿Cómo se genera un flujo piroclástico?
Primero aclaremos que magma es todo material fundido alojado en el interior de la tierra, y sometido por lo tanto a altísimas presiones y temperaturas.
Tan pronto como una erupción lo libera hacia la superficie, el descenso de presión y de temperatura es muy acentuado y repentino.
Si el magma original tenía muchos gases disueltos, tales como dióxidos, sulfuros o vapor de agua, al disminuir la presión tienden a formarse burbujas de modo semejante a lo que sucede cuando se destapa una botella de gaseosa o de cerveza o champagne.
Esas burbujas no son otra cosa que los espacios porales que antes ocupaban los gases y quedan vacíos al escapar éstos. Esas burbujas disminuyen la densidad total del material, con lo cual todo el conjunto tiende a levantarse.
Por otro lado, parte del material de la fracción líquida se solidifica por el brusco descenso de temperatura y da lugar a bloques, bombas y lápillis incandescentes.
A su vez, material ya sólido del propio aparato volcánico, finamente desmenuzado durante la explosión volcánica se dispersa generando un sistema coloidal.
¿Qué significa el término coloidal?
En química un coloide, suspensión coloidal o dispersión coloidal es un sistema físico-químico formado por dos o más fases: una de ellas mayoritaria y continua, y la otra, menos abundante y dispersa, en forma de partículas de tamaño inferior a las dos micras. Ese tamaño es el que le confiere el comportamiento distintivo al que le debe el nombre.
En efecto, la palabra coloide proviene del griego kolas que puede traducirse como aglutinante o pegajoso, y precisamente formar agregados o flóculos es una tendencia habitual de las partículas coloidales .
¿Qué tipo de sistemas coloidales pueden estar presentes en un flujo piroclástico?
Las fases que constituyen un coloide pueden presentar cualquiera de los tres estados de la materia, y en el caso del flujo que nos ocupa, generalmente se trata de sólidos dispersos en gas, es decir lo que constituye un aerosol sólido.
¿Cuál es el comportamiento de un sistema piroclástico?
Si las burbujas son suficientes y los materiales muy finos y relativamente livianos, el complejo puede ser levantado y expulsado hasta la estratósfera, donde puede permanecer por semanas en suspensión y /o ser arrastrado por los vientos. Fue lo que recientemente complicó los vuelos durante la erupción en Islandia.
Cuando en cambio los materiales son muy densos, no se elevan y en lugar de hacerlo, ruedan por las pendientes del volcán arrasando con todo a su paso.
En su mayor parte la colada está compuesta por el aerosol sólido, pero puede incluir materiales sólidos de mayor tamaño, tanto de origen en el mismo volcán, como adquiridos durante el descenso por las laderas.
A veces hay algo de lavas discurriendo en el conjunto, que como puede asumirse, es letal y devastador para las construcciones humanas.
¿Qué temperatura puede tener un flujo piroclástico?
Depende de la distancia desde el punto de emisión, pero en éste es de entre 600 y 1200º C.
¿Desde cuándo se conoce este fenómeno?
Si bien su generación, comportamiento y dinámica se ha establecido hace relativamente poco, se conocen descripciones desde la primera centuria de nuestra era: las famosas «hoces de fuego» que mencionaba Plinio para el Vesubio.
Es en su honor que las erupciones donde se alternan explosiones y flujos piroclásticos se conocen como plinianas.
¿En la película «La furia de la montaña», lo que se ve es creíble?
Como ya adelanté al comienzo, el flujo piroclástico es perfecto,
Para más datos, es esa especie de río de humo, gases, y cenizas ardientes que avanza sobre el pueblo a bastante velocidad, quemando, arrasando y sepultando todo a su paso.
Bastante creíble es también el conjunto de señales buscadas por los geólogos para establecer si se acerca o no una erupción. De eso hablaremos en otro post.
Pero el lago acidificado hasta el extremo de destruir un bote y digerir una persona, eso ya es pura fantasía.
Sobre todo porque si los compuestos volcánicos hubieran invadido un lago en concentración tal como para generar esas condiciones, el agua tampoco habría sido suficiente para bajarles la temperatura, y los sobrevivientes (según el guión) habrían muerto calcinados antes de que se produjera la corrosión del bote.
¿El flujo piroclástico que se ve en la película pudo ser la filmación de un hecho real?
Los detalles reales de la factura del film me son totalmente desconocidos, pero sí puedo decirles que existen desde la década del 70 métodos ópticos de registro a distancia segura, como para que algún evento de la vida real se haya usado en la película. Antes de esa fecha, el calor reinante impedía acercarse con las cámaras lo suficiente como para hacerlo posible.
¿Cuál pudo ser el evento retratado en la película?
Probablemente sea la erupción volcánica del Monte Santa Elena del 18 de mayo de 1980 que, si bien no fue la más violenta, sí fue la más mortífera en la historia de los EE. UU, ya que se perdieron 57 vidas humanas.
Pero eso ya merece otro post…
Bueno, espero que esta nueva etiqueta de Geología con pochoclo (pop corn, o palomitas de maíz, para algunos países distintos de Argentina) les haya gustado. Un abrazo, Graciela
P.S.: La foto que ilustra el post es de un sitio de comentarios de cine que se llama Rotten tomatoes (tomates podridos).
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Mar solo – Poldy Bird
Esta etiqueta de Geología y Literatura es francamente un gran hallazgo, porque con la excusa de «estar trabajando para el blog» puedo entregarme sin culpas a uno de los grandes placeres que embellecen la vida: la lectura.
Y cuando encuentro temas relacionados con la Geología, puedo además compartir ese placer con los lectores, como es el caso hoy, cuando el mar, agente geológico por excelencia, se convierte además en el protagonista de un hermoso relato de la escritora argentina Poldy Bird.
Disfrútenlo.
Mar Solo. (Poldy Bird)
No sé bien por qué, pero casi todos le damos importancia a «la primera vez» de algo. Y queremos compartirla con alguien: una persona que entienda nuestro gesto afirmativo, esa clara intención de la mirada, el mensaje de nuestra mano apretando la suya.
Tal vez por eso me sentí tan triste al caminar la cuadra y media hasta la playa de esa pequeña ciudad que mi conocimiento estrenaba. Iba a ver su mar por primera vez. Sola. Triste y asustada, porque la soledad me asusta, me vuelve chiquita y desamparada.
Fue como si todos hubieran sido invitados a una fiesta y yo apareciera sin mi tarjeta y sin conocer a los dueños de casa.
Cada cual estaba en lo suyo: los chicos entrando y saliendo del agua, las madres llamándolos, los jóvenes concursando su belleza o jugando a la pelota paleta, el oleaje bordando la blanquísima filigrana de la espuma, el viento levantando, cada tanto, una arena de oro pálido que la luz transformaba en lentejuelas mínimas agitándose con movimientos de pandereta. Apreté el bolso contra mi pecho y busqué un lugar frente al agua infinita.
Me sentí con las piernas encogidas, los anteojos negros, las manos sosteniendo las rodillas, y fue como si me hubiera vuelto invisible. Ya nadie me veía. Pasaban frente a mí, detrás de mí, pero yo no existía.
Ëramos solamente ese inconmensurable mar bullente y movedizo, un poco azul, un poco verde, tan murmurador y yo.
Yo necesitando a todo el mundo y sin nadie que necesitara de mí. Ese arrogante mar y esta aturdida mujer.
Una niñita se acercó con su balde rojo y su mamá la llamó:
– «No molestes a la señora que está pensando»… ¿algún cuento? Y me sonrió con una sonrisa que se despedía.
¿Qué pensaría, en realidad, la gente de los que escribimos o de los que hacemos algo que ellos creen que no pueden hacer?
Quizá de haber sido yo otra… hubiera llenado el baldecito con agua y la mamá de Sol -así se llamaba la niñita redonda y bronceada- hubiese charlado conmigo de lo que se habla en la playa.
Ella no sabía que yo no era una extraña, sino que extrañaba, que quería hacer un pozo en la arena para juntar almejas, pero no me atrevía, que quería zambullirme en las rápidas olas, pero me daba vergüenza, que me molestaba el sol en la nuca, pero no podía cambiar de posición y volverme visible. Así, sentada, ovillada, quieta, muda, sola en el estreno de una obra que hubiese podido ser hermosa y divertida, pensé en otros días, en seres que me acompañaron: armé rostros queridos y lejanos, resucité palabras dichas tiempo atrás.
Me encontré con culpas, alegrías y fantasmas.
Todos los mares que conocía resonaron en mi mente su ruido de caracola apoyada en la oreja.
Todos los mares aletearon con las alas grises o blancas de sus gaviotas siempre hambrientas.
Todos los mares burbujearon sus azules copiados del cielo, de los nomeolvides, de las violetas postreras del invierno y sus verdes encabritándose en las primaveras de hojas nuevas, pero en todos había estado con alguien, acompañada.
Y yo decía: «allí va un pájaro» o «un velero tan blanco» o «¿pescarán algo esos hombres?» o «ese chico tan bello»… y quien estaba a mi lado giraba su cabeza mirando, o me señalaba algo, también, para que yo mirara, y el mundo era entonces tibio y seguro como un nido de dos manos puestas en forma de cuenco para dar toda el agua mansa de la ternura, toda el agua transparente de la compañía.
Cuando la playa quedó casi desierta me levanté para marcharme.
En la arena estaba la forma de mi cuerpo: allí permanecería hasta que la verde mano del mar la emparejara, borrándola, borrándome.
Me quité los anteojos para limpiar los vidrios empañados, que casi no me dejaban ver.
Pero mientras regresaba al hotel me di cuenta de que no, no eran los vidrios.
Era yo, llorando.
Ahora, después de llenarse del placer de la lectura, no dejen de notar qué bellamente se pinta la dinámica costera que tan rápidamente cambia los rastros en el sedimento (la verde mano del mar, etc.), y cómo esos mismos sedimentos de la mano de una verdadera artista son «lentejuelas mínimas» con aires de pandereta.
¡Magistral, Poldy!
Y ustedes, queridos lectores, ojalá hayan visto ese ciclo cambiante y portentoso, con los ojos de la mente maravillados por la descripción precedente. Nos vemos el próximo lunes, con las pilas recargadas después de un fin de semana feliz.
Un abrazo Graciela
P.S: La foto es del Caribe Colombiano, más específicamente de la isla Pirata, en las proximidades de la costa cartagenera.
Explicación geológica de la avalancha de Oaxaca en México
Vengo nuevamente a la carrera, convocada por un desastre acontecido en el suroeste mexicano, razón por la cual, he desplazado para mañana la gacetilla que habitualmente corresponde a los días miércoles .
La emergencia de hoy está referida a un fenómeno de remoción en masa, en buena medida semejante a los eventos de Aguas Calientes y Río de Janeiro que ya fueron motivo de otros posts.
No obstante, como suele ocurrir en estos eventos, cada situación es única e irrepetible, y resulta de la convergencia de una serie de factores que intentaremos analizar.
¿Dónde se ubica el estado de Oaxaca?
Oaxaca se encuentra en la región sur oeste del Pacífico mexicano, limitando al norte con Puebla y Veracruz, al este con Chiapas, y al Oeste con Guerrero.
Pero lo más interesante es que se asienta en una zona de contacto convergente entre dos placas más que inquietas : la Caribe y la de Cocos, que por otra parte vienen acomodándose desde hace varios meses. Éste es uno de los datos de interés para explicar la catástrofe.
¿Qué otras características geológicas pudieron haber influido en el deslizamiento?
Fundamental es la influencia del relieve, ya que Oaxaca es la zona más montañosa de México, tanto es así que hay una cita célebre del franciscano Francisco de Ajofrín quien en 1763 expresó: «En esta provincia de Oaxaca parece que Dios puso todos los cerros y montañas que le sobraron después de que formó el mundo».
En efecto, confluyen en este estado cadenas abruptas como la Sierra Madre del Sur, Sierra Madre de Oaxaca y Sierra Atravesada. Todo un buen escenario para los procesos de remoción en masa.
Por otra parte, hay una gran complejidad estratigráfica, donde se sobreyacen unos a otros, complejos metamórficos, sedimentarios y volcánicos de distintas edades. Esta situación pone en contacto capas de distintos grados de permeabilidad.
Así es que por un lado, los sedimentos no consolidados muy porosos se empapan fácilmente aumentado su capacidad de fluir y su peso por el agua que contienen, lo que favorece el desplazamiento gravitatorio.
Pero por otra parte, como esos sedimentos están sobreyaciendo a complejos cristalinos de muy baja o casi nula permeabilidad, se forma entre ambos una superficie de deslizamiento óptima, ya que el agua deja de descender verticaslmente por el interior de los materiales, y busca su salida lateralmente y pendiente abajo, generando una interfase de desplazamiento, entre el sedimento cargado de agua y el material que la detiene a una profundidad dada.
¿Hay otros factores geológicos involucrados?
Sí, por cierto. Esta zona tiene también fallas regionales que son superficies de debilidad a lo largo de las cuales pueden ocurrir desplazamientos, deformaciones y rupturas, y por si esto fuera poco, ya he mencionado que este estado se encuentra en una zona de contacto entre placas, que por ende es sísmicamente activa.
Cuando las condiciones están dadas, todo lo que se requiere es un disparador, que puede ser, por ejemplo un sismo. Y los ha habido últimamente, de diversas magnitudes, pero a todo lo largo de las placas que bordean América por el oeste.
¿Y las lluvias qué papel juegan?
Las precipitaciones son abundantes y de régimen intenso en la región, y de hecho fueron las que gatillaron el fenómeno, ya que aportaron el peso y la fluidificación del sedimento que mencionamos más arriba. Y generan también la interfase de deslizamiento.
Todos los factores mencionados influyen en generar un escenario de riesgo, y en este caso particular por lo menos tres de ellos se conjugaron con seguridad: el relieve, las lluvias y el material sedimentario.
No puedo desde aquí, sin explorar la zona afectada, y sin haber llevado un registro de movimientos sísmicos locales, aseverar si la tectónica tuvo o no gran importancia, y no sé tampoco cuánto incidió la influencia antrópica, pero es probable que también hayan contribuido al resultado final.
¿Por qué fueron tantos los daños?
Ahora tal vez les podría ser útil revisar los posts relativos a las catástrofes, y a la evaluación del riesgo geológico para profundizar sobre el tema, pero baste con decirles que la urbanización era muy vulnerable, porque según lo que estuve averiguando en los censos de población, Oaxaca es un estado comparativamente muy pobre, lo que suele traducirse en una notable precariedad en el emplazamiento y calidad de las construcciones.
Bueno, es todo por hoy, y recuerden que estoy especulando sobre un lugar que no he visitado, de modo que pueden haberse escapado algunos aspectos que desconozco.
PD: A los responsables y trabajadores de medios de comunicación que estén interesados en informarse para realizar notas sobre desastres naturales, los invito a visitar el post que escribí sobre Geología para periodistas y comunicadores.
Ojalá les haya sido útil la explicación. Un abrazo. Graciela
La foto que ilustra el post la he tomado en la página de El informador
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¿Cuál es la diferencia entre desarrollo sostenible y desarrollo sustentable?
Con motivo de celebrarse el Día de la Conciencia Ambiental, he elegido como tema para hoy, comparar dos términos que pueden en su sentido amplio entenderse como sinónimos, pero que s.s. implican una sutil diferencia que conviene resaltar.
Comencemos analizando la etimología y significado de cada una de esas palabras para el idioma español no científico.
¿Qué significa sustentable?
Sustentar procede del latín ( sustentare, intens. de sustinere) y tiene cinco acepciones, de las cuales tres de alguna manera se relacionan con la idea de apoyar o dar base a algo, mientras que las otras dos se acercan más al sentido ecológico al que aquí apuntamos.
Una de ellas implica » proveer a alguien del alimento necesario», y la restante es «conservar algo en su ser o estado».
De estas dos últimas acepciones puede derivarse la idea de que sustentable es aquello que puede conservarse y puede responder a ciertas necesidades.
Como puede observarse es todavía un concepto muy próximo al de la conservación, que ya ha sido superado por los ambientalistas de verdad informados.
¿Qué es conservacionismo?
Conservar (del latín con= mantener y servare= guardar) significa hacer que las cosas simplemente permanezcan, si es posible sin cambio alguno.
Por cierto esta idea es más poética que práctica, ya que su exaltación conduciría a entender a los recursos como intangibles, en cuyo caso las necesidades de las poblaciones no podrían tampoco satisfacerse.
Por esa razón el término cayó en desuso, y se reemplazó por la idea de desarrollo sustentable primero, y por desarrollo sostenible después.
En ambos casos, se ha incorporado la palabra desarrollo, porque se acepta que todo ser humano desea mejorar su calidad de vida, y tiene derecho a conseguirlo dentro de límites razonables.
¿Qué significa sostenible?
Este término se refiere a un proceso, y significa que puede mantenerse por sí mismo, sin aporte exterior ni disminución de los recursos existentes.
Hablar de «mantener» ya tiene además una connotación de permanencia, de duración y prolongación en el tiempo, que el término sustentable, no necesariamente implicaba, o al menos no lo hacía tan claramente.
¿Cuándo, dónde y cómo surge la diferencia de significados entre desarrollo sustentable y desarrollo sostenible?
La definición de «desarrollo sustentable» aparece por primera vez en la Declaración de Estocolmo (1972, Principio 2) que establece que es «un proceso por el cual se preservan los recursos naturales en beneficio de las generaciones presentes y futuras».
Aclaremos que preservar procede también del latín (pre= antes y servare= guardar, como ya dijimos) de tal modo que se hace alusión a un cuidado anticipado sobre los elementos en cuestión. Poco se dice, no obstante respecto a las condiciones y requisitos de ese cuidado.
Por esa razón, el beneficio para las generaciones presentes que se mencionaba en el Principio 2 se convirtió en una prioridad absoluta, asumiendo que el beneficio de las generaciones por venir se garantizaba con sólo no agotar de manera absoluta un recurso.
Esto no tenía en cuenta la calidad del ambiente, por ejemplo, entre muchas otras cosas que debían también ser preservadas.
Esta falencia condujo a una nueva declaración que cambió sutilmente las palabras, pero que implicó toda una nueva concepción del tema.
Es así que a través del informe Brundtland (1987) se pasa del concepto de «desarrollo sustentable» al de «desarrollo sostenible», con esa nueva carga que ya señalé de duración en el tiempo.
Más tarde se agrega una mejor especificación respecto a lo que se le debe a las futuras generaciones, y ya en la Declaración de Johannesburgo (2002), desarrollo sostenible se entiende como el proceso mediante el cual se satisfacen las necesidades económicas, sociales, de diversidad cultural y de un medio ambiente sano de la actual generación, sin poner en riesgo la satisfacción de las mismas a las generaciones futuras.
¿Cuáles son las condiciones del Desarrollo Sostenible?
Básicamente son tres:
- Ningún recurso renovable deberá ser usado a un ritmo superior al de su generación.
- Ningún contaminante deberá producirse a un ritmo mayor al que pueda ser reciclado, neutralizado o en su defecto absorbido por el medio ambiente.
- Ningún recurso no renovable deberá ser aprovechado a una mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera sostenible.
Estas tres reglas son lo bastante interesantes como para que alguna vez sean motivo de análisis en algún o algunos posts. Por ahora cortamos aquí para que no se aburran con tanta charla. Nos vemos con alguna gacetilla el miércoles. Un abrazo Graciela
La imagen que ilustra el post fue tomada de la página www.definicionabc.com
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