Vulcanismo: tipos de lavas.
En posts anteriores ya he hablado de los productos volcánicos en general, y de los sólidos en particular. Hoy vamos a charlar sobre los productos líquidos, o más propiamente fundidos, es decir las lavas, nombre que toman los magmas una vez que afloran en superficie.
La primera salvedad a realizar es que las lavas tienden a ser relativamente efímeras, ya que su enfriamiento una vez que llegan a la exposición subaérea o submarina, es muy rápido y la solidificación se produce en muy poco tiempo. Como excepción puede mencionarse el caso en que el espesor de la lava es tal, que se enfría una costra superficial, por debajo de la cual, el resto del material se mantiene fundido, por años a veces. Es en esta situación que se generan algunas cavernas, tal como expliqué en su momento.
Por último, si bien la clasificación basada en el criterio de la composición química rige tanto para la lava todavía fundida como para la roca efusiva resultante, la clasificación posterior, basada en la forma que adquieren las diversas coladas (mantos de lava) en el paisaje, se aplica una vez que se han enfriado y sus rasgos se inmovilizan y perpetúan en el lugar. Efectivamente, mientras están fundidas y en movimiento, esas formas resultantes no son permanentes y pueden ser bastante más caprichosas por la propia dinámica del avance, y la relación de éste con la topografía subyacente.
Y ahora sí, veamos el tema.
¿Cómo se clasifican las lavas según su composición?
De manera muy semejante a como se clasifican los magmas- lo cual es más que lógico, ya que las lavas son en última instancia, magmas que alcanzaron la superficie- las lavas se dividen en función de su contenido en sílice (SiO2), y de manera simple, según crece dicho contenido, los tres grandes grupos son:
- lavas basálticas,
- lavas riolíticas, y
- lavas andesíticas.
¿Cómo son las lavas basálticas?
Las lavas basálticas son las que menor contenido de sílice tienen, y las que alcanzan mayores temperaturas durante la fusión, (entre 1.000 y 1.400°C), lo cual las hace más fluidas, y les permite recorrer grandes distancias desde el centro de emisión, antes de solidificarse. Su baja viscosidad les permite fluir a velocidades máximas de hasta 100 km /hora, aunque la velocidad habitual es de menos de 10 km/h.
Por su composición mineral las lavas basálticas tienen colores oscuros y alta densidad, ya que son dominantes los compuestos de hierro y magnesio.
¿Qué tipos de lavas basálticas existen?
Los tipos principales de lavas basálticas son:
- Basaltos de inundación o coladas de bloqes (flood basalts), que a veces se conocen también como coladas basálticas: son flujos de muy baja viscosidad, que se esparcen en todas direcciones cuando ocupan terrenos más o menos planos, y que en sucesivas efusiones pueden apilarse unos sobre otros dando nuevos terrenos de mucho espesor.
- Lavas pahoehoe: se conocen también como lavas cordadas o acordonadas, ya que la palabra hawaiana pahoehoe significa precisamente cuerda o soga. Estas formas se producen cuando las partes superficiales, se enfrían rápidamente, en espesores muy delgados de materiales vítreos, que por su extrema delgadez pueden ser deformados por el arrastre de los flujos que los subyacen, los cuales tuercen y enroscan los materiales superficiales más fríos, hasta generar estructuras retorcidas como se ve en la imagen que ilustra el blog.
- Lavas Aa: Suele decirse que el nombre de estas lavas le fue dado por los hawaianos que suelen andar con los pies desnudos, y tienen un gran sentido del humor. Ellos le habrían llamado así, porque es la exclamación (¡Ah, ah!) que surge al pisarlas, puesto que se ven como si fueran tierra fresca y removida. Eso se debe a que, por ser ligeramente más viscosas que las pahoehoe, ya que han perdido parcialmente los gases, se mueven más lentamente, y eso les permite formar una corteza solidificada más gruesa, que se rompe en bloques, razón por la que a veces se las llama también lavas en bloque. Los bordes de los bloques suelen ser angulosos y hasta cortantes.
- Lavas almohadilladas: aunque hoy estas lavas pueden aparecer en paisajes terrestres, se asume que las lavas semejantes a almohadas de aproximadamente 1 metro de ancho, se han formado bajo el agua. De hecho son indicadoras de que una región dada estuvo cubierta por el agua alguna vez. Esto ha sido observado por buzos que han explorado las adyacencias de volcanes submarinos en erupción, estableciendo que el contacto con el agua fría genera en el exterior de los flujos de lava, una cubierta solidificada dura y bastante plástica, que adquiere los bordes algo redondeados semejantes a los de un almohadón, precisamente por el movimiento de las olas circundantes.
Vale la pena señalar que las estructuras pahoehoe y Aa pueden aparecer en el mismo evento, ya que en las proximidades del volcán, las temperaturas son muy elevadas, y la viscosidad muy alta; pero al alejarse el flujo, se enfría, pierde gases, y se hace más viscoso, con lo que las geoformas pasan gradualmente de acordonadas a Aa.
¿Cómo son las lavas riolíticas?
Las lavas riolíticas son más ricas en sílice, con minerales félsicos dominantes (feldespatos y sílice), lo que las hace más claras y menos densas que las basálticas; pero al tener temperaturas de fusión que van de 600 a 1.000° C – mucho menos que las rocas basálticas- son también muy viscosas. Por esa razón, su velocidad de flujo es hasta diez veces menor que la de las coladas básicas, lo que determina la formación de cuerpos de gran espesor, por el apilamiento a poca distancia del lugar de origen, y de formas lobulares.
¿Cómo son las lavas andesíticas?
Las lavas andesíticas son de composición intermedia respecto a las dos anteriores, lo que les confiere formas mixtas y transicionales entre las ya mencionadas.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio y no conozco al autor.
La Geología en las artes plásticas.

Este cuadro lo he tomado de este sitio. Lamentablemente allí no figura el autor porque es un sitio comercial.
Como pueden ver, es una pintura de una gran belleza, y si quieren ustedes saber más sobre los volcanes, vayan a estos posts.
Un abrazo y hasta el próximo lunes, con un post científico. Graciela.
¿Cómo se dice, la alerta volcánica o el alerta volcánico?
Tal vez ya les haya contado que soy Embajadora de la Palabra de Argentina, designada por el Museo de la Palabra de Madrid, de la Fundación César Egido Serrano. (Sí, sí, y el chiste de que estoy en el museo ya me lo han hecho, así que picarones abstenerse, please…)
Este honor que me han conferido, me compromete a velar por la pureza del idioma, al margen de que me fue otorgado, entre otras cosas, precisamente por ser bastante obsesiva con la gramática y el estilo.
Así, pues, no creo que les extrañe si les cuento que en mi otro blog, ya llevo varios posts señalando los errores comunes que NO deberían cometerse tan habitualmente como sin embargo se cometen.
Y recientemente me he dado cuenta de que hay al menos un par de ellos en los que mis propios colegas incurren con demasiada asiduidad.
Por eso es que ahora los remito a las explicaciones relativas a dos casos particulares de barbaridades que muchas veces aparecen en los textos científicos y técnicos relacionados con la Geología:
¿Se dice alerta volcánica o volcánico, sísmica o sísmico?
¿Se dice esa área y esa agua, o ese agua y ese área?
Pueden leer una explicación completa para cada uno de los casos en mi blog «¿Y si hubiera una vez?», para lo cual sólo deben seguir los links incorporados en cada una de las anteriores preguntas.
Les aclaro, antes de que se tomen la molestia de ir a visitar ese blog, que como se trata de mi blog personal, no científico, van a encontrar en él muchas licencias que me tomo en nombre del humor, y hasta a veces satirizando y exagerando el mal uso del lenguaje, para ilustrar el punto.
Y recuerden que también ese blog está registrado con IBSN, de modo que si replican los posts deben mencionar el origen.
Un abrazo y hasta el próximo lunes. Graciela.
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Literatura y Geología.
Este post de hoy incluye algunos párrafos interesantes de un libro titulado «El Lago», que fue escrito por Paola Kaufmann, y que obtuvo el Premio Planeta 2005.
Libro, por otra parte, al que voy a volver más de una vez, porque contiene verdaderas joyitas relacionadas con la ciencia que nos apasiona.
Pero antes, déjenme contarles que Paola Yannielli Kaufmann nació en General Roca el 8 de marzo de 1969, y murió con sólo 37 años, víctima de un tumor cerebral, en la Ciudad de Buenos Aires, el 25 de septiembre de 2006, cuando apenas estaba disfrutando su merecido premio.
Esta joven escritora, tras la muerte de su madre comenzó a escribir como un modo de homenajearla, ya que ella – la madre- había sido estudiosa de filosofía y literatura. Con ese propósito, Paola dejó de usar el apellido paterno al escribir sus cuentos y novelas, y pasó a ser conocida como Paola Kaufmann.
Pero su carrera original fue la Biología, con especialidad en neurociencias. Si bien su infancia y adolescencia transcurrieron en Córdoba, a donde la familia se mudó tempranamente en su vida, cursó la carrera universitaria y el doctorado en la UBA. Realizó luego un posdoctorado en el Smith College de Massachusetts, ciudad donde residió hasta 2003, cuando regresó a Argentina.
El primer párrafo de los muchos que compartiré con ustedes, es interesante como para que tengan algo en qué pensar durante el fin de semana.
Según este libro de filosofía que encontré en la biblioteca de mi padre, en 1758 Carl Linneo introdujo la palabra Mamíferos en la taxología zoológica, incluyendo al hombre, al mono y a toda criatura con mamas, pelos, tres huesos en el oído y cuatro cámaras en el corazón. 2.400 páginas para 4.400 especies, edición monumental de 1776.
Curiosamente la reina de los mamíferos es nada menos que la hembra: esa sombra inculta y aletargada de la que habla Niezstche, es la que define a todo un orden…………….
…El mundo debió haber sido bastante sencillo para Linneo: bautizó él mismo todo lo que no tenía nombre. Les dio a las cosas un nombre y una casa donde alojarse, una vecindad a la que pertenecer, una tumba en la que reencontrarse al final del camino con otras cosas similares. Un espacio común, un rótulo, un origen, un propósito….
…………..
…Ahora ya es tarde: la naturaleza está coartada por todo aquello que no puede ser. Forzada a ser lo que queda, en todo caso, lo posible. No puede haber un monstruo porque simplemente, no puede haberlo. Hay demasiadas hipótesis, demasiadas teorías e impedimentos. Y lo que es peor, ya no quedan nombres…
Espero que les haya gustado como a mí.
Un abrazo y hasta el próximo lunes, con algo científico. Graciela.
