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Mirada geológica sobre el yacimiento minero La Ciñera.
Alguna vez les he contado que mi primera actividad profesional tuvo que ver con la prospección de uranio, razón por la cual, nunca me siento demasiado distante de las personas cuyas vidas se entrelazan alrededor de la producción minera.
Puedo cuestionar algunas cosas y censurar otras, muchas veces, pero nunca me dejan indiferente los avatares de los mineros. Y hoy, en León, España, ellos están en lucha porque su mundo laboral se tambalea.
Debo aclarar que mi desconocimiento sobre la política española no puede ser más absoluto, de modo que no puedo opinar en ese terreno; y por otra parte, respeto profundamente a los ciudadanos españoles, de quienes espero que puedan resolver sus diferencias de la mejor manera posible.
Por todo esto, mis modestas reflexiones sólo pueden implicar la mirada desde el único terreno del que tengo algún conocimiento, es decir desde un abordaje geológico.
No sé si le puede servir a alguien, pero a veces conocer un poquito más sobre un tema dado, permite contextualizar mejor las posibles decisiones.
¿Dónde queda La Ciñera y qué se explota en ella?
Se trata en realidad de un distrito del que la cuenca La Ciñera-Matallana forma parte, el cual está localizado en el norte de España, más específicamente en la Provincia de León. La Ciñera corresponde al Ayuntamiento Pola de Gordon y las poblaciones más importantes que pueden servir de referencia por su cercanía, son Santa Lucía y la propia León, distante unos 30 km al sureste.
Toda el área a su vez, se encuentra unos 350 km al noroeste de Madrid, y la minería es de extracción de carbón en su variedad hulla.
¿Qué características geológicas tiene el yacimiento?
La provincia de León incluye toda una serie de cuencas relativamente independientes desde el punto de vista geológico, distribuidas al sur de la Cordillera Cantábrica.
La cuenca de Ciñera-Matallana, tiene una extensión de aproximadamente 55 km cuadrados, con dos zonas bien diferenciables: la de Ciñera-Santa Lucía con cinco capas beneficiables de espesores que llegan a los 90 m; y la de Matallana con treinta capas bastante más delgadas.
Estratigráficamente, se han descrito siete formaciones en una sucesión Estefaniana, enteramente continental que totaliza un espesor de 1.500 m.
Todas esas formaciones, salvo la denominada Cascajo, tienen intercalaciones carbonosas, pero solamente la Formación Pastora justifica operaciones mineras a gran escala, pese a la presencia de intrusiones ígneas que dificultan la extracción y encarecen la explotación.
¿Quién está a cargo de la explotación del yacimiento?
Por el momento, todo parece estar detenido por el conflicto del cual venimos hablando, pero la explotación del carbón está a cargo de la Hullera Vasco-Leonesa, también conocida por sus siglas HVL, empresa española fundada en 1893.
Desde 1995 existe también la Fundación Hullera Vasco-Leonesa, proyecto dedicado a gestionar el patrimonio documental de la empresa, promover la cultura de León y su provincia, publicar libros y solventar su Escuela de Formación Profesional.
¿Qué características tiene la extracción minera en el distrito?
HVL emplea un sistema de explotación que combina labores a cielo abierto y pozos verticales, de los cuales existen tres:
- Pozo Aurelio del Valle, con una torre de extracción de 51 metros de altura y 664 metros de profundidad.
- Pozo Emilio del Valle, con torre de 32 metros de altura y descenso hasta 694 metros de profundidad.
- Pozo Eloy Rojo, el más viejo y más pequeño, con una torre de 18 metros de altura y bajada hasta 250 metros en profundidad.
En el interior, se utiliza el método de explotación denominado de «Plantas Horizontales Descendentes con Sutiraje», por el cual se provoca, desde la labor inferior, la voladura mediante explosivos, de la parte superior de la capa.
En el exterior se maximiza el aprovechamiento, explotando a cielo abierto las zonas más superficiales de las capas que ya han sido explotadas desde adentro. Esto se hace de manera coordinada y con infraestructuras compartidas.
¿Qué uso se da al carbón?
El carbón mineral es una roca sedimentaria de color negro, muy rica en carbono, utilizada como combustible por su elevada capacidad calorífica.
Se considera que entre el 20 y 25% de la energía primaria consumida en el mundo se genera a partir del carbón, cantidad sólo superada por el petróleo. Cuando de producción de energía eléctrica se trata, la participación del carbón ronda el 40% de la producción mundial.
En el caso particular del carbón leonés, la producción media estimada en 1.200.000 toneladas anuales, se utiliza prioritariamente para la producción eléctrica en centrales térmicas, lo cual sucede desde la construcción, en 1971, de la central térmica de La Robla, que es el principal cliente.
No obstante, cabe señalar también que la hulla es materia prima del coque, el cual a su vez sustenta toda la industria siderúrgica, ya que su agregado al hierro es parte del proceso de producción de aceros.
¿Qué cálculo de reservas tiene el yacimiento?
Según la información institucional del proyecto «Nueva Mina», HVL tiene reservas calculadas hasta el año 2025.
¿Qué razones se esgrimen para justificar el cierre de la explotación?
La Comisión Europea presentó una propuesta para cerrar las minas no competitivas antes de 2014.
Este proyecto reconoce sus antecedentes en la firma del Tratado que daba origen a la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA, 1951), uno de los primeros pasos en lo que sería luego la integración europea.
Es precisamente la CECA (disuelta en 2002, por disposición del propio tratado de origen) la que inició una política de subsidios selectivos y conversión de puestos de trabajos mineros hacia otras áreas, lo cual provocó la desaparición de varios emprendimientos mineros de carbón en numerosos países, y su drástica reducción en otros.
La entrada de Polonia, uno de los grandes productores de carbón, en la Unión Europea (UE) aceleré el proceso, bajo la premisa de que «las empresas tienen que ser viables sin subvenciones».
Hacia 2010 se estableció que se darían ayudas a las empresas que presentaran planes de cierres o reducciones progresivas de las plantas que no operasen sin ayuda económica del estado.
Esas ayudas deberían «dirigirse de forma creciente a sufragar los costes sociales y ambientales del cierre» y está previsto además que las subvenciones sean decrecientes en el tiempo hasta el 1º de octubre de 2014 en que toda mina que reciba subsidio debería estar ya cerrada.
Toda esta política va acompañada de la intención de privilegiar las energías renovables y el cuidado del ambiente, por lo que se estableció que las ayudas que se otorguen deberán estar también supeditadas a la presentación, por parte de cada estado miembro en cuestión, de un plan de medidas para aumentar la eficiencia energética o para mitigar los efectos ambientales negativos de la explotación de las minas.
¿Qué impacto ambiental tiene el yacimiento la Ciñera?
Según la información que he podido recabar, no hay reclamos de las organizaciones ambientalistas con relación a estas explotaciones.
Por su parte según las memorias presentadas por la propia empresa, ninguna acción se ejecuta, sin previamente haber estudiado y valorado rigurosamente las consecuencias que pudiera tener para el entorno. Siempre según HVL, se realiza tratamiento del agua recogida tanto de la mina como de la superficie, en 4 balsas de decantación; y se hace restauración y revegetación de escombreras y taludes, habiéndose repoblado más de 400 hectáreas, con vegetación autóctona. Asimismo, de forma periódica se revisan las redes de drenaje y la conservación de cauces de los arroyos de las áreas de explotación.
¿Hay lugar para decisiones alternativas al cierre de las minas?
Los países que probablemente más afectados se han visto desde 2010 por esta intención de reducir las subvenciones, son Alemania y España, para los cuales la minería del carbón es parte importante de sus economías.
Desde 2010, los argumentos de ambos países se vienen concentrando en el propio andamiaje legal europeo, ya que hay anteriores documentos que señalan la importancia de mantener capacidades de producción de carbón por razones de orden estratégico, regional y social.
Por otra parte, es de tener en cuenta que las ayudas que recibe el sector son devueltas a las arcas públicas a través de cargas fiscales y coberturas sociales.
Además, las empresas alemanas especialmente, se destacan como inversoras en proyectos de investigación tendientes a conseguir una combustión cada vez más limpia y amigable para el ambiente.
Desde mi modesto punto de vista, todos estos elementos deben ser tenidos en cuenta cuando se plantea la rentabilidad o no de un emprendimiento minero, ya que no solamente deben evaluarse los costos y rendimientos económicos, sino también los sociales, culturales, sanitarios, ambientales, etc.
Y entonces cabe preguntarse por ejemplo: el menor precio de importación de carbón desde otros países, ¿considera en todo su impacto el costo de transporte? Normalmente la mayor distancia al centro de producción es un punto en contra, no a favor.
¿Cómo podría resolverse el conflicto?
No sé cómo se resuelven los aspectos políticos de esta cuestión, pero sí sé que desde lo técnico científico, lo que cabe es una evaluación de impacto.
Y porque he participado en alguna, les puedo asegurar que una evaluación de impacto no puede reducirse a comparar costos de producción con producto de la venta, sino que implica muchísimo más.
Creo que la manera más sencilla de comprender su alcance es definir una evaluación de impacto como la comparación entre la evolución de un sistema con y sin una intervención dada, o con dos intervenciones diferentes.
Y ojo, que cuando hablo de un sistema, hablo de todos los elementos que lo componen, razón por la cual deben sentarse a estudiar el problema numerosos especialistas, cada uno de los cuales podrá explayarse básicamente sobre el subsistema que conoce, pero no podrá resolver el conflicto por sí solo sin escuchar los demás puntos de vista.
Esto significa que entre las numerosísimas variables que se deben contemplar están todas las económicas, seguramente, y por supuesto las geológicas, ingenieriles y técnicas, pero NO PUEDEN SOSLAYARSE los efectos que el cierre de una mina tienen sobre aspectos como:
- la salud mental y física de los eventuales desempleados
- la paz social
- el futuro de los habitantes de los pueblos y ciudades que proveen las necesidades de la mina y los mineros
- la relación entre la ciudadanía y sus gobernantes
- la dignidad del trabajador especializado que debería empezar tareas para las que no está igualmente calificado
- y un largo etcétera
Habrán notado que sólo he mencionado un subsistema, el sociológico, y aun así la lista ha sido extensa.
No tengo respuestas, aquí a la distancia, pero tal vez los que toman las decisiones tampoco se han hecho todas las preguntas, por lo cual les dejo algunas, que podrían formularse y merecerles alguna reflexión:
- ¿No estaremos ahorrando subsidios a la producción sólo para destinar esos dineros a reforzar ayudas sociales por desempleo?
- ¿No estaremos recortando subvenciones a los trabajadores para terminar gastando mañana en combatir una delincuencia resultante de la desesperanza, el desamparo y la imposibilidad de reinsertarse en el circuito productivo?
- ¿No valdrá la pena aportar a una industria extractiva, que es movilizadora e impulsora de otras muchas actividades productivas?
Bibliografía utilizada
Casado Galván, I. Evolución histórica de la explotación del carbón en la provincia de León, en Contribuciones a las Ciencias Sociales, diciembre 2009. www.eumed.net/rev/cccss/06/icg16.htm
Newsletter Punto Europa, Nº6, 17/08/2010. Universidad de Bologna. Representación Buenos Aires.
Wagner, R.H. The stratigraphy and structure of the Ciñera-Matallana coalfield (Prov. León, N.W. Spain). Trabajos de geología 4. Fac. Ci. Uni. Oviedo. «The Carboniferous of Northwest Spain». pp. 385- 429. text-fig 1-29.
La imagen que ilustra el post ha sido tomada de la página de la Hullera Vasco -leonesa.
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Con mis mejores deseos para la resolución del conflicto, les dejo un beso, y los espero el miércoles con otro tema. Graciela.
Geología y la «partícula divina»
En este momento, uno de los temas de actualidad es sin duda el descubrimiento del bosón de Higgs, que hasta hace muy poco sólo tenía una existencia hipotética, y cuyo impacto en el desarrollo de los diversos campos de investigación se irá conociendo seguramente con el tiempo.
Pero cabe hacerse algunas preguntas dentro del área de la Geología, seguramente también, y a ello me abocaré ahora, no sin antes hacer notar que se trata de meras especulaciones, ya que hasta este instante, poco es seguro, aunque todo sea apasionante.
¿Qué es el bosón de Higgs?
El bosón de Higgs recibe su nombre de Peter Higgs, científico que durante la década de 1960 postuló un mecanismo, también bautizado como Higgs, para explicar la generación de masa en ciertas partículas subatómicas.
Este bosón es el que el folklore popular ha bautizado como «Partícula de Dios», siguiendo la expresión usada en un libro de divulgación científica cuyo autor es el físico Leon Lederman, ganador del Premio Nobel.
Según la teoría vigente, el bosón de Higgs interacciona con todas las partículas con masa y con el fotón, pero él mismo no poseería carga eléctrica.
Básicamente sería una especie de eslabón perdido en el campo de la ciencia de partículas subatómicas, y de allí la importancia de su descubrimiento.
¿Cómo se lo descubrió?
No se trató de un descubrimiento casual ni fortuito, sino que su hallazgo formaba parte de los objetivos planteados desde la construcción del Gran Colisionador de Hadrones, GCH, o en inglés, Large Hadron Collider (LHC), que no es otra cosa que un acelerador de partículas, al que se ha dado en llamar la «máquina de Dios».
Debido a que ya desde su postulación teórica, la masa del bosón se considera muy grande (cientos de veces mayor que la del fotón), sólo puede ser detectado a altas energías en un acelerador de partículas. Para complicar aún más el reconocimiento, el bosón se desintegra casi de inmediato en otras partículas, de mayor duración, de tal modo que su presencia sólo se puede inferir a partir de esas partículas derivadas.
Precisamente con el propósito, entre otros muchos, de certificar la existencia de la «partícula divina», es que se construyó el acelerador y colisionador de partículas, en el marco de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN, sigla procedente de su antiguo nombre en francés: Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire).
El acelerador se encuentra cerca de Ginebra, en la frontera franco-suiza, y tiene una longitud de 27 km, con un diseño en forma de túnel circular, que permite la colisión de haces de hadrones (protones en este caso).
Cuando dentro del sistema dos haces protónicos desplazándose en sentidos opuestos a velocidades muy poco menores que la de la luz, chocan entre sí, se producen niveles de energía que a escalas subatómicas son elevadíimos. Estos eventos permiten simular otros, que habrían ocurrido inmediatamente después del Big Bang.
Desde 2008 está en funcionamiento, con algunas interrupciones por razones de seguridad, y el 4 de julio del 2012, el CERN confirmó con más de un 99% de probabilidad, la detección del bosón de Higgs, o de una partícula cuyas características son consistentes con las esperadas en él, y que hasta el presente no se conocía.
¿Cuánto se sabe de la partícula de Dios?
Por el momento, se debe tener cierta cautela, ya que lo que realmente ha sucedido es la detección de emisiones que serían compatibles con la presencia del bosón de Higgs, pero para su verificación falta todavía que la experiencia se repita infinidad de veces, a partir de las 24 millones de colisiones de protones por segundo que se generan en el LHC. Esto puede consumir años (dos o tres) hasta una confirmación final.
El proyecto en su conjunto, excede absolutamente este hallazgo y durará décadas. De hecho, ha comenzado hace cincuenta años, al realizarse la postulación teórica que significó el diseño del que tal vez sea el experimento más caro en la historia de la ciencia.
¿Qué implicaría su descubrimiento?
El bosón es la pieza necesaria para confirmar el Modelo Estándar. Este modelo, y la Teoría de la Relatividad, son los dos paradigmas más aceptados para explicar el origen de la materia y prácticamente todos los fenómenos subatómicos conocidos.
Hasta aproximadamente 1960, se tropezaba con una contradicción aparente entre dos postulados fundamentales: por un lado, la fuerza nuclear débil entre partículas se explica mediante leyes similares a las del electromagnetismo; y por el otro, algunas leyes verificadas en la interacción de las partículas exigen que éstas sean no masivas.
La conciliación surge a partir de lo que luego se denomina mecanismo de Higgs, y que requiere la existencia del bosón, pues todas las partículas masivas que lo constituyen recibirían su masa a partir de interacciones con él.
Esta significación está lejos de ser irrelevante, pero debe reconocerse que no tiene una aplicación práctica en el corto plazo, al menos a la luz de lo que hoy se conoce.
¿Qué efectos podría tener en la investigación geológica?
Como ya dije más arriba, falta todavía mucha investigación para confirmar, en primer lugar, si la partícula detectada es en efecto el bosón o no.
Pero de serlo, en el mediano y largo plazo podría arrojar luz sobre aspectos fundamentales del origen del Universo.
Por otro lado, como tanto el bosón como su campo asociado tienen relación con el origen de la masa de las partículas elementales, su hallazgo significa una clave importante en la comprensión de la génesis de los minerales y las rocas.
También la dilucidación de los ambientes en que ellos se forman puede beneficiarse con la comprensión de esta nueva partícula y sus relaciones con las ya conocidas.
¿Tendría efectos en la aplicación práctica de la profesión geológica?
Todos los grandes descubrimientos han tenido impactos en la técnica y las actividades cotidianas de todas las profesiones, pero por lo común esos efectos demoran muchos años en consolidarse. Es muy probable que no se noten hasta la próxima generación de geólogos, por lo menos.
Y si me equivoco, voy a ser la primera en festejarlo, incorporando cualquier avance a mi práctica profesional…aunque me temo que debería estar en ejercicio a los 90 años por lo menos 🙁 .
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P.S.: la imagen que ilustra el post es de Wikipedia.
Nos vemos el próximo lunes, con más reflexiones varias. Un abrazo, Graciela.
«Científicos en el ring», otro libro para recomendar
Hoy vuelvo a la carga con algunos comentarios sobre un libro de la colección Ciencia que ladra, de la Editorial Siglo XXI, que me parece muy valiosa por su intención de desacralizar la ciencia y sus cultores, llevándola a un público masivo que a veces le teme, por estar acostumbrado a leerla en textos de rebuscada redacción y llenos de términos abstrusos.
En esta colección, la ciencia es amigable y está arropada en un lenguaje coloquial que hace su lectura muy amena y fácil.
El título que me ocupa hoy es «Científicos en el ring» de Juan Nepote, y los demás detalles editoriales y comerciales, es decir la ficha técnica completa- pueden leerlos en el correspondiente post del blog de Dayana.
¿Cómo es la estructura del libro?
Se plantea a través de un capítulo general en donde se vierten conceptos acerca de la ciencia que se parecen bastante a mis propias apreciaciones, razón por la cual no puede menos que gustarme; y seis capítulos más, cada uno de los cuales reseña controversias históricas entre los grandes genios del desarrollo científico.
En cada uno de esos capítulos, presentados como eventos de lucha libre, se recuerdan datos biográficos de los «contendientes» y sus correspondientes teorías, por las cuales se enfrentaron de maneras más o menos elegantes, según las personalidades de los involucrados.
¿Cuánta profundidad tiene el tratamiento de los temas científicos?
Sólo la imprescindible para comprender la controversia misma, porque es en realidad un libro enfocado a la parte epistemológica si se quiere, es decir a un análisis del desarrollo del conocimiento a través del tiempo. Por eso mismo abarca disciplinas diferentes sin volverse pesado en ningún momento ni indigerible para especialistas de áreas diversas o legos, directamente.
¿Qué partes son dignas de destacar?
Para mi gusto personal, las que brillan con luz propia son las que dejan al descubierto las verdaderas y muy humanas características de los científicos, por completo alejadas de ese estereotipo de iluminado carente de emociones, errores y pasiones que parece reinar en el imaginario colectivo.
Tanto cuando se muestran en sus mezquindades como cuando aparecen sus grandezas, este paseo al que Nepote nos invita, es para mi gusto muy atrapante.
Y me gustan algunas reflexiones que surgen casi como al pasar.
Me he permitido elegir los párrafos que más me gustaron y agregarles un pequeño comentario en algunos casos. Acá va mi selección.
Después de algunos rounds donde se ve mucho encono en los enfrentamientos, aparece un Darwin sereno y generoso con su competidor Wallace, que me deslumbra:
…Pero Darwin actuó sensatamente: le comunicó todo el asunto a Charles Lyell y solicitó su apoyo para una publicación inmediata y conjunta de sus trabajos y los de Wallace en la prestigiada Linnean Society. Pocas veces se ha visto semejante acto de elegancia entre científicos.
Ya lo creo que no es muy común, y de esto tengo anécdotas para los posts de los viernes, ya lo verán.
Ya en la cuarta lucha, casi como al pasar se plantea una pregunta que es maravillosa:
…¿Un descubridor es quien primero encuentra una novedad en la naturaleza, o quien sabe darle un significado?
Aunque parezca que la respuesta es obvia, y no puede ser otra que la igualdad en importancia de ambas acciones, (ya que no se puede explicar lo que no se ha descubierto aún, ni alcanza la mera observación de algo que no se comprende) esta pregunta ha generado peleas dignas de mejor causa, y algunas están detalladas en el libro de manera muy entretenida.
Un parrafito que me pareció maravilloso es aquél que cita las palabras de Schrödinger, premio Nobel de Física de 1933, quien demuestra una humildad muy poco corriente entre los científicos, según lo cuenta Nepote:
…cuando cayó en sus manos una versión impresa de la teoría de la relatividad general de Einstein que le causó enorme impacto («su comprensión me planteó grandes dificultades a pesar de que disponía de todo el tiempo que desease para abundar en ella»)…
Por si esto no fuera suficiente para hacernos admirar a Schrödinger, Nepote encuentra todavía en una de sus cartas a Wien, otra joyita que comparte con el lector:
…La física no consiste sólo en la investigación atómica, la ciencia no se limita a la física, y la vida no se reduce a la ciencia.
Por si todos los méritos ya señalados en el libro fueran pocos, el remate es contundente y no puedo menos que presentarlo, inclusive en apoyo de cosas que ya les conté, y que muchos se niegan a aceptar:
…La ciencia, entonces es un gran edificio colectivo, aquella actividad acumulativa en la que es esencial negociar y consensuar, y en la que es válido (y muy necesario) disentir, que trabaja con verdades temporales…
…Y así avanzamos, golpe a golpe y ciencia a ciencia.
¿Cuál es la conclusión de esta reseña?
Pese a que es un texto de divulgación científica, y como tal especialmente pensado para los que se interesan en ella sin practicarla profesionalmente, a mí me parece un libro que no debería faltar tampoco en las bibliotecas de los investigadores, porque hay muchas interesantes moralejas que extraer de él.
Como habrá quedado claro, a mí me encantó.
Un abrazo, Graciela.
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Actividad minera, un desafío.
Cuando ya se han apaciguado un poco los ánimos en la zona de Famatina, porque el gobierno ha decidido dar un tiempo razonable para que la población se informe y se alcancen algunos consensos, me parece que es el momento adecuado para pensar seriamente sobre el tema.
Les propongo visitar algunos posts en los que ya me he referido al punto, en los siguientes links:
La posición de la Escuela de Geología de la Universidad Nacional de Córdoba, respecto a los fondos provenientes de la actividad minera.
La resolución correspondiente emanada desde el Consejo Directivo de la facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.
Mi propia postura al respecto, que pretende ser una valoración menos fundamentalista de la actividad minera, pero con un basamento de formación profesional relacionada con ella.
En esos posts tienen abundante material de lectura, y pueden usarlos para disparar sus propios debates y racionalizar sus argumentos.
Sin embargo, no está todo dicho en ellos, porque nunca lo está nada sobre ningún tema, y por eso quiero todavía agregar un par de cositas nuevas.
Un argumento obvio y muy usado pero no menos real.
En primer lugar, no olvidemos que toda nuestra actividad industrial y productiva se apoya en la minería de modo directo o indirecto. En este momento, estoy sentada sobre una silla que además de la madera (que se corta con sierras metálicas) tiene clavos y chinches que sustentan su tapizado. Por allí también hubo producción minera. Es cierto que podría sentarme en el suelo, pero francamente no me apetece a esta altura del progreso.
Un dato de la historia.
Sé que me van a decir que el anterior es un argumento viejo, por lo cual les aporto un dato que tal vez no todos conozcan, y que también da que pensar.
Los pueblos aborígenes conocían el oro y la plata, pero no tenían producción de hierro. Por eso fue tanto más fácil la conquista española. Las armas nativas no tenían modo de equipararse a las invasoras. No hago con esto una apología de la violencia. Sólo quiero señalar cómo la minería puede definir el rumbo mismo de la historia. Nos puede gustar o no, pero es un hecho.
Una incoherencia sorprendente.
Las mismas personas que más encarnizadamente se oponen a la explotación minera suelen ser aquéllas que más exigen bienes de consumo que desde ella se producen: celulares, computadoras, vehículos, etc., etc.
Y también son las mismas personas que después de protestar contra la contaminación, dejan las pilas agotadas de los megáfonos con que lideraron las protestas, tiradas en cualquier parte, o con la basura domiciliaria.
No me opongo a que alcen consignas ecologistas, sólo les pido un poco más de adhesión personal a las mismas.
Y también un poco más de racionalidad en lo que se pretende. Porque desear consumo, confort y progreso tecnológico sin minería, es lo mismo que querer ser madre con la sola condición de no tener hijos para ello.
Una aclaración importante.
Conste, por favor que ya he dicho en uno de los posts que les he mandado a leer más arriba, que la minería DEBE CUMPLIR DETERMINADOS REQUISITOS, y que sobre ella se deben ejercer los máximos controles desde el estado, pero ojo, que lo mismo debe exigirse para la gestión de la basura, el control de las urbanizaciones, etc. Porque no es la minería la única actividad humana que genera riesgos y contaminación.
Muy por el contrario, todas las actividades humanas lo hacen, y en todas se debe buscar el equilibrio entre el costo y el beneficio.
Un ejemplo no muy remoto.
En un post anterior, hice referencia a la necesidad de controles estrictísimos en la explotación minera, no solamente por la potencial contaminación y posible expoliación de las poblaciones afectadas, sino por los eventuales accidentes, como el que en ese momento comentaba, en relación con el rescate de los mineros chilenos atrapados en la mina San José. Creo que vale la pena que lean también ese post.
Otro dato de la realidad.
Cuando se conoce que en un sitio dado hay determinados minerales de cierto valor, aun en ausencia de un emprendimiento minero de cierta envergadura, la gente busca esos elementos, y muchas veces lo hace a través del pirquineo, en una actividad riesgosa, sin marco legal, y casi siempre tan escasamente rentable que quienes a ella se dedican no sobrepasan, o lo hacen apenas, la línea de la indigencia.
Pequeña conclusión.
Por último, entiendan que no defiendo una actividad minera desarrollada de cualquier forma, ni para beneficio de unos pocos, pero tampoco me parece racional una oposición a ella a partir de una información incompleta.
Por eso les pido que se tomen el trabajo de leer todos esos textos que he puesto a disposición de ustedes a través de los links, y luego tomen una postura debidamente fundamentada.
Si me permiten expresarles la mía, yo la llamaría una «adhesión crítica» a la actividad humana en general y a la minera en particular.
No acepto cualquier intervención sin sopesar cómo, cuándo, dónde, por qué, para qué, en beneficio de quién, con qué costo en cada aspecto ( ecológico, social, energético, etc…).
En otras palabras, para eso están las Evaluaciones de Impacto, ¿no creen? El único secreto es que ellas sean realizadas a conciencia y por un conjunto de profesionales insobornables cuya ética no pueda ponerse en duda.
Y para ser un poquito coherentes, no deberíamos abrazar con tanta alegría las consignas que nos manda la sociedad de consumo, que nos exige renovar auto, celular, guardarropa y electrodomésticos cada año, o casi.
Bueno, ojalá haya servido para algo este aporte. Un abrazo, Graciela.
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P.S.: la foto que ilustra el post pertenece a Enciclopedia Encarta.
La cena del dinosaurio según la lectura de un geólogo.
Ya en un post anterior les conté algo sobre este libro que hoy quiero «criticar» desde un cierto conocimiento geológico, lo cual no es fácil, porque mi primera premisa es no develar las incógnitas que le dan sabor a la novela.
Pero el primer punto que quiero aclarar es que este libro- La cena del dinosaurio, de Verónica Sukaczer- es una novela, NO ES DIVULGACIÓN CIENTÍFICA, ni muchísimo menos un texto didáctico para niños y jóvenes. Ésto es ficción y como tal podemos valorarlo, pero ya que se relaciona con la ciencia que nos tiene locos, no podemos menos que comentarlo.
Desde este punto de partida, y aproximándose las fiestas, puedo decirles que es un regalito interesante para el grupo etario al que va dirigido, porque básicamente puede despertar sanas curiosidades, y por qué no, hasta vocaciones latentes. Advirtiéndoles de antemano que expresa muchas incongruencias e inexactitudes y sacrifica aspectos de la ciencia en pos de un argumento ficcional, no hay daño alguno en recomendarlo. Pero vayamos por partes.
¿Cuáles son las mejores cualidades de este libro?
-
A mí personalmente me parece valioso como instrumento para atraer al público infanto juvenil hacia la lectura, porque está bien escrito, es ágil y entretenido. Se lee con facilidad porque usa un lenguaje correcto pero accesible para el público al que se dirige, e incluye un par de ilustraciones de Pablo Tambuscio, que son muy agradables y expresivas.
-
Me gustan algunos valores que se exaltan sutilmente en el texto, tales como la amistad, la imaginación, el compromiso, la lealtad y el placer que se encuentra en el trabajo bien hecho. Y lo que más me gusta es que nunca se los expresa desde una voz admonitoria ni pedante, sino que surgen muy naturalmente en las conductas narradas. Eso me encantó.
-
Uno de los puntos que me resultaron más rescatables es la novedad del planteo, desde la selección del personaje que narra la historia, y en ese personaje, hay un rasgo además que me fascinó: su empatía hacia otra especie. Más no les puedo contar sin develar las incógnitas que me he prometido respetar.
¿Qué puntos se rescatan desde la mirada científica?
- De alguna manera hay un mensaje ecológico que apunta a la responsabilidad humana en los cambios que afectan a la supervivencia de otras especies. Si bien la influencia está sobrevalorada, no deja de ser interesante que se transmita la preocupación a los jóvenes.
- Me gusta el punto en el que se enumeran teorías alternativas que se oponen a la primera deducción de los «paleontólogos». Esa metodología es habitual en la investigación. Uno siempre debe mirar en más de una dirección y poner a prueba sus resultados, abriendo la mente a nuevas y diferentes interpretaciones. Ese punto es muy meritorio en la novela.
- Me gusta la aplicación del conocimiento a la resolución de situaciones cotidianas. Observar que una roca no encaja en el contexto, y por ende sacar de allí una conclusión salvadora es fantástico, y forma parte de la deformación profesional de los geólogos y paleontólogos.
¿Qué partes del libro no compra un geólogo?
- En primer lugar, no me gusta la selección del dinosaurio para protagonizar la historia, ya que me suena como una decisión de marketing. Seleccionar otro animal más adecuado al contexto habría otorgado má¡s credibilidad a la historia, sin empujar hacia todos los otros puntos que cuestiono en el libro, ya que todos devienen de esa decisión original. Claro que puedo conceder que poner «La cena del smilodon» no sería un título tan atractivo, pero…
- La resolución de la historia está, como dije más arriba, condenada a una salida más o menos aceptable, pero no científica, desde el momento mismo en que se seleccionó al dinosaurio y se lo puso en época y lugar equivocados. De estos puntos haré posts en el futuro cercano, pero ahora no puedo hablar más sin develar el final de la novela. Sobre todo deberé explicarles por qué no se han encontrado ni se espera encontrar dinosaurios en Córdoba.
- Hay un atentado flagrante contra un principio básico de la evolución, la cual no puede volver sobre sus pasos para corregir el rumbo antes tomado, pero no me hagan decir más…
- De lo que se menciona para las dataciones hay bastante que explicar, porque ha dejado una visión errónea. Ya vendrán posts sobre eso, puesto que vengo avanzando con el tema del tiempo en Geología.
- Es doloroso para cualquier científico leer que se hace el hallazgo del siglo en función de…ninguna prueba ni indicio científico, pero ya leerán ustedes en función de qué.
¿Cuál es la conclusión?
Si se tiene claro que este libro NO es para aprender Geología ni Paleontología, sino para divertirse y jugar con ellas, incentivando la curiosidad por la ciencia, mi modesta opinión es que se trata de un excelente regalo para jóvenes con imaginación que deseen adentrarse en la lectura. Pero si alguno de mis alumnos me sale con este libro como bibliografía científica, puede ir pronunciando sus últimas palabras, antes de ser carneado en clase.
Bromas aparte, es una lectura sencilla y amena que se puede recomendar con las salvedades del caso.
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