Archivo de la categoría ‘Geología para todos’

¿Qué se entiende por yacimiento minero?

escanear0001recursosHoy es el Día de la Minería, y me pareció un tema pertinente explicar qué es un yacimiento.

¿Hay más de un significado de la palabra yacimiento en Geología?

Sí, en efecto, el término se aplica a toda concentración de materiales en cantidades que superan la media habitual para cada situación.

Así pues, tanto puede tratarse de un yacimiento petrolífero, de gas, de carbón o fosilífero, como arqueológico, de metales, o de rocas de una determinada clase.

Basta para hablar de yacimiento, con que se encuentre una zona particularmente rica en un elemento o material que usualmente está mucho más disperso en la litósfera.

La amplitud del significado ocasiona muchas veces confusiones, ya que no es lo mismo yacimiento mineral que yacimiento minero, según veremos a un poco más adelante.

¿Qué es un yacimiento mineral?

Un yacimiento mineral es, según la definición que ya he expresado, simplemente una acumulación de un mineral, sea éste metálico o no, pero que aparece con más abundancia que la habitual.

A veces ese mineral es valioso en sí mismo o es portador de algún elemento nativo que es requerido por el mercado, y entonces la concentración (yacimiento mineral) tiene la potencialidad para convertirse en yacimiento minero.

¿Cuándo un enriquecimiento de un material dado se constituye en yacimiento minero?

Cuando se cumple el requisito de que su eventual explotación sea económicamente rentable.

Es decir que debe cerrar bien la ecuación económica, de manera que los costos se mantengan por debajo de la cantidad de dinero que se calcula que será producido en la comercialización del elemento de interés.

Pero además, esa diferencia debe ser lo suficientemente amplia como para que la inversión inicial sea atractiva, porque debe tenerse en cuenta que se trata de capitales que se arriesgan en operaciones que no son rentables de manera inmediata.

El tiempo de recuperación de la inversión es variable, pero por lo general implica algunos años, de allí que sea tan importante el cálculo de reservas y de costos.

¿Qué factores intervienen en esos cálculos?

Por cierto, lo primero es la estimación de la reserva del elemento a explotar. (De esto hablaremos un poquito más, en seguida) Pero no sólo se debe considerar su cantidad, sino también su calidad y su accesibilidad, y es allí donde entran a considerarse temas como la composición química, su concentración, (tópicos para numerosos posts en el futuro), la distribución en el espacio, la cantidad de material estéril que se debe movilizar para extraer el elemento al que se apunta, etc.

Estos considerandos tienen que ver con el yacimiento mismo, pero además deben tenerse en cuenta otros factores que le son ajenos como:

  • precio del material en el mercado.
  • condiciones de comercialización según las diversas legislaciones.
  • existencia y costo de la tecnología adecuada para su extracción, concentración y tratamiento.
  • existencia y costo de la tecnología necesaria para satisfacer las exigencias de protección del medio, medidas de contingencia y remediación incluidas.
  • características de la infraestructura necesaria para emplazar la planta de extracción y concentración.
  • distancia a la zona de comercialización y costos de transporte.
  • etc.

En ese punto que he dejado abierto como un etcétera, puede caber toda la diferencia entre una explotación rentable o no, y una aceptable o no, ya que allí deben entrar todos los costos, a veces un tanto inasibles, que sin embargo entran en la Evaluación de Impacto Ambiental, cuando es responsablemente realizada, y son temas como: costo social, costo ambiental, costo de biodiversidad, costo cultural, masa salarial requerida, etc.

¿Significa esto que la calificación de yacimiento minero puede cambiar a lo largo del tiempo?

Sí, obviamente. Por ejemplo, una nueva tecnología puede abaratar los costos de extracción o aminorar sus impactos ambientales; un mayor precio en el mercado o la construcción de mejores caminos puede llevar un yacimiento mineral a la categoría de yacimiento minero.

A la inversa, un aumento en las exigencias de la legislación vigente, o una depreciación del elemento extraíío, puede significar que un yacimiento minero deje de serlo, ya que a la minería como industria productiva deja de serle rentable.

A veces puede pasar inclusive, que un aumento significativo del precio de algún elemento coloque en categoría de yacimento minero, lo que alguna vez fue una simple escombrera, donde se acumularon materiales de baja pureza o en los que el metal buscado estaba muy diseminado.

¿Qué significado tienen los nombres que aparecen en el cuadro que ilustra el post?

Empecemos por decir que ese cuadro lo he tomado de Gamkosián (1984), y que a pesar del tiempo transcurrido me sigue pareciendo una clasificación muy sencilla y clara de los recursos minerales.

Vemos que el Total de los Recursos Minerales existentes puede clasificarse según la certidumbre o conocimiento geológico creciente (desde la derecha hacia la izquierda) y la factibilidad económica, que crece desde abajo hacia arriba.

Ese Total de Recursos Minerales incluye tanto los que se pueden considerar como yacimientos mineros (Reservas) porque son explotables en las condiciones reinantes en el momento de su explotación; como el Mineral Potencial, que requiere algún cambio en las condiciones para pasar a constituir yacimientos explotables con provecho económico.

Ese mineral que se considera Reserva, según vemos en el cuadro, forma parte de los recursos Identificados, pero además, con un costo extractivo que los hace rentables, por lo cual caen en el campo de recursos Económicos.

Si el costo de explotación es hasta 1,5 veces más alto que el rentable, nuevas condiciones podrían permitir su explotación en el futuro, por lo cual se consideran reservas también Identificadas pero Marginales o Subeconómicas, y más específicamente Paramarginales.

Son Submarginales, a su vez, las que requieren avances tecnológicos tales como para sustentar costos dos o tres veces superiores a los de las condiciones actuales.

Volviendo a las Reservas Económicas, no todas se conocen con igual certeza geológica, de allí que haya un grupo de reservas Demostradas, y otro de Inferidas.

¿Qué son las Reservas Identificadas Demostradas ?

Este grupo comprende a las Reservas Medidas y las Indicadas.

Son Reservas Medidas o cubicadas, aquéllas cuyo tonelaje se calcula con datos concretos de afloramientos, trincheras pozos exploratorios y otras exposiciones.

En cambio las Reservas Indicadas se obtienen a partir de la proyección de las anteriores sobre el territorio considerado como productivo, en función de diversos indicadores geológicos.

Las Reservas Inferidas, por su parte, ya caen fuera del campo de las demostradas, y se basan en el conocimiento del contexto geológico general.

¿Qué son los recursos minerales No Descubiertos?

Son todos los que han quedado fuera del campo que ya hemos descrito, y se dividen en Recursos Hipotéticos, cuando se refieren a depósitos que razonablemente puede esperarse que se encuentren en determinadas áreas aún no exploradas, pero cuyas condiciones geológicas son similares a las de yacimientos conocidos.

Los Recursos Especulativos son considerados tales, simplemente en función de la premisa de que a medida que el conocimiento avance, tanto la mayor comprensión de la génesis de las acumulaciones valiosas como la mejor tecnología, permitirán necesariamente alumbrar nuevos yacimientos.

Casi todo lo expresado es aplicable a los yacimientos de petróleo, pero dado que éstos tienen tanto valor comercial y estratégico, ameritan posts específicos que ya están en carpeta.

Bibliografía consultada

Gamkosián, A. 1984. Lecciones de Recursos Geológicos y Minerales. Apunte de la Facultad de Ciencias exactas, Físicas y Naturales de la Universidad nacional de Córdoba.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo. Graciela

Erosión del suelo

escanear0001Hoy les presento un artículo de divulgación que se publicó hace varios años en la revista de la Universidad Nacional de Córdoba, razón por la cual tal vez algunos datos numéricos se habrán desactualizado.

Aclaro también que lamentablemente los editores de la revista metieron mano, y embarraron un poco la cosa, como por ejemplo al elegir un título desafortunado, pero, bueno, es lo que hay.

Este trabajo debe citarse como

Sanabria, J.A.; Argüello, G.L.; Manzur A; y Balbis, A.; Argüello, L. 1992. «Que gire pero no se gaste» Artículo para la revista HOY LA UNIVERSIDAD Nº23 Año III .P.6

que gire

¿Qué diferencia hay entre las escalas de intensidad y magnitud sísmica?

p31301091Los eventos sísmicos de cierta envergadura saltan de inmediato a los titulares de la prensa, que informa con la mejor de las intenciones, pero confundiendo muchas veces al público por el modo ligero de emplear como sinónimos, términos que científicamente son distintos y hacen alusión a cosas diferentes.

Una de las confusiones más comunes es la de los conceptos de Intensidad y Magnitud sísmicas, que es mi intención aclarar si puedo.

¿Qué es la Intensidad sísmica?

La intensidad es una medida de los daños. Como tal es por ende un concepto antropocéntrico, y de valor científico muy limitado.

El modo de evaluar la intensidad es además relativamente subjetivo y depende de la experiencia del observador, ya que se incluyen en la «medición» cosas tan variadas como los efectos sobre las personas, los daños sobre las estructuras artificiales y las construcciones en general, y las modificaciones geológicas y topográficas observables.  Por otra parte se realizan dichas observaciones durante e inmediatamente después del evento, cuando hay en todo observador, aun de manera inconsciente una fuerte carga emocional.

Ya en un post anterior les he hablado de las isosistas, y ahora les recuerdo que ellas se refieren a este concepto específicamente.

¿Qué escalas miden la intensidad sísmica?

imagen1escala-intensidad

Figura 1: Escala de Mercalli modificada.

La escala más conocida por su nombre es la de Mercali, pese a que a lo largo del tiempo sufrió tantas modificaciones que tiene relativamente poco que ver con la original. De hecho los comunicadores más prolijos la mencionan como la Escala Mercali Modificada, y si bien es cierto que ya ha caído prácticamente en desuso por las razones que expresé más arriba, todavía aparece de vez en cuando en los informes periodísticos, generando alguna confusión.

La escala Mercali reconoce su antecedente en la conocida como Rossi-Forel, en homenaje a sus dos creadores: Michele Stefano Conde de Rossi y François-Alphonse Forel.

La escala de Rossi-Forel constaba de 10 grados, data del Siglo XIX y fue modificada al menos dos veces por el vulcanólogo italiano Giuseppe Mercali, quien presentó sus propias versiones en 1884 y 1906.

Entre ambos intentos, en 1902 el físico, también de origen italiano, Adolfo Cancani, aumentó los grados descritos en la escala de diez a doce.

Pero tampoco fue ésa la formulación final, ya que más tarde, el geofísico alemán August Heinrich Sieberg la modifió sustancialmente, con lo que la escala pasó a llamarse de Mercali-Cancani-Sieberg (MCS).

Sin embargo, los cambios no terminaron entonces, ya que en 1931, Harry O. Wood y Frank Neumann metieron baza en el asunto y la escala pasó a llamarse de Mercali-Wood-Neumann (MWN).

No obstante la forma final le fue dada por Charles Richter (del que hablaremos luego en otro punto) y para no seguir complicando los nombres, fue designada simplemente como Escala de Mercali Modificada, (comúnmente abreviado MM) según ya les adelanté, y corresponde a los 12 grados que pueden leer en la Figura 1.

¿Qué relación tiene la intensidad con la energía liberada?

Prácticamente ninguna, porque al establecerse el grado de intensidad en función de los daños, la intensidad puede ser muy baja por ejemplo, si el terremoto ocurre en una zona deshabitada y sin infraestructura, aun cuando haya liberado una enorme cantidad de energía. A la inversa, un sismo que involucra menos energía puede causar miles de muertes si ocurre en una zona más vulnerable, con gente mal preparada para reaccionar ante el evento, etc.

Un ejemplo muy gráfico fue el de Haití

¿Qué es la magnitud sísmica?

Ésta sí es una medida de valor científico ya que es mucho más objetiva que la intensidad, y puede medirse, relacionándola además matemáticamente con la energía liberada.

Si bien existen al menos 8 diferentes modos de definir y establecer la magnitud, todos comienzan en mediciones a partir de los sismogramas. La razón por la cual hay tanta variedad de mediciones para la magnitud es que cada método sólo puede aplicarse dentro de un cierto rango y con cierto tipo de sismógrafos.

Como hay mucha y muy interesante información respecto a todos los conceptos de magnitud, ese tema será abordado en otro post. Hoy voy a limitarme a explicarles la magnitud  en general y cómo se relaciona con la escala Richter según es utilizada en los informes periodísticos.

¿Cómo se mide la magnitud sísmica?

Como ya les adelanté, son al menos ocho los modos posibles de medir la magnitud sísmica, que toma diversos nombres en cada caso (Momento de Magnitud, Magnitud Local, Magnitud de duración, etc.) pero todos ellos se derivan del sismograma o pueden derivarse de él a través de pasos y cálculos intermedios. A veces las lecturas de sismograma se combinan con mediciones en el campo, pero siempre hay un registro mensurable y mucho más objetivo que en el caso de la Intensidad.

¿A qué se deben las variaciones en las medidas de magnitud que se dan a conocer en los reportes sísmicos?

Precisamente porque no siempre se está midiendo la misma cosa, ya que son varios los conceptos que se incluyen bajo el término genérico de Magnitud.

Como la prensa desconoce este simple hecho, normalmente expresa un número, sin aclarar exactamente qué magnitud es la medida. Afortunadamente, casi todas las posibles magnitudes medidas caen dentro de un intervalo bastante estrecho y las diferencias no son grandes. No obstante es común que al recibirse dos valores diferentes desde dos fuentes distintas, la población caiga en la tentación de elaborar teorías conspirativas.

Así es posible escuchar cosas como: «Nos mintieron. En tal diario o tal radio extranjera dijeron 7,2 en vez de 6,9 «.

Por esa razón me parece interesante dar a conocer estos detalles que llevarían tranquilidad a los pobladores de las zonas afectadas, por un lado, y reforzarían la credibilidad de las autoridades competentes por el otro.

¿Cómo se relaciona la magnitud con la energía liberada?

Como hemos venido diciendo, la magnitud es una medida (logarítmica) del desplazamiento, ya que eso al fin es lo que registra el sismograma, y es obvio que cuanto mayor es la energía, mayor es el desplazamiento y la magnitud medida.

Ésa es la principal diferencia con la intensidad, puesto que ya hemos dicho que esta última no necesariamente crece o decrece junto con la energía liberada.

Retomando la relación entre magnitud y energía, si la distancia al epicentro es la misma, la sacudida será diez veces mayor entre un grado y el siguiente. Y como todas las formas de medir la magnitud son logarítmicas, eso pasa en todos los casos.

Ahora les propongo un pequeño ejercicio:  Un sismo de magnitud 2 será 10 veces más «fuerte» que uno de uno de magnitud 1, correcto, pero… pensar que uno de magnitud 3 es 30 veces más fuerte, es un error común, pero totalmente divorciado de la realidad. En efecto un sismo magnitud 3 es 10 veces más grande que el 2, y como éste a su vez es 10 veces más grande que el 1, el 3 es 100 veces más grande que el 1 y así sucesivamente.

Ahora bien, el aumento de energía que se requiere para aumentar diez veces la vibración, puede crecer según otro factor, y cambia de una forma de medir la magnitud a otra. Ese factor puede llegar a ser tan grande como 32.

¿Qué es la escala Richter?

La escala Richter mide lo que se conoce como Magnitud Local (ML), ya que fue desarrollada en 1935 para terremotos que distaran del sismógrafo no más de 400 km y se considera que su mayor exactitud se da para un rango de magnitudes entre 2 y 6.

La autoría corresponde a Charles Richter con la colaboración de Beno Gutenberg, pues ambos investigaban en el Instituto de Tecnología de California, y trabajaban con un sismógrafo de torsión de Wood-Anderson.

Hoy en día esos aparatos ya han sido superados y la Magnitud Local se mide con instrumental mucho más moderno, pero la unidad de escala fue originalmente fijada en magnitud 0 para  un terremoto que produciría un desplazamiento horizontal máximo de 1 μm en un sismograma trazado por un sismómetro de torsión Wood-Anderson localizado a 100 km de distancia del epicentro.

250px-11

Figura 2: Cálculo de la Magnitud

La definición matemática de la Magnitud Local se obtiene de la siguiente fórmula:

M= log A+3log (8Δt) -2,92

donde:

A = es la amplitud de la onda medida en milímetros, directamente en el sismograma.

Δt = diferencia de tiempo en segundos desde el inicio de las ondas P (Primarias) hasta el de las ondas S (Secundarias).

M = La magnitud resultante fue en principio arbitraria, pero resulta constante para todos los terremotos que liberan la misma cantidad de energía.

En la figura 2 puede verse cómo se miden todos los valores mencionados.

En el caso particular de la Magnitud Local (Richter original) la relación con la energía liberada se rige por la ecuación:

log E = 11,4 + 1,5 M

Espero que ahora tengan algunos conceptos más claros.

Un abrazo Graciela

P.S.: la foto es gentileza de Paulino y fue tomada luego del sismo de Chile en 2010.

La imagen del sismograma y los datos que se extraen de él es tomada de www.commons.wikimedia.org

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Los kilates del oro

DSC02866

Hace ya bastante tiempo, subí un post explicando qué es el quilate, cuando se lo aplica al diamante, y adelanté en ese momento que el concepto cambia cuando se habla de oro. Ha llegado el momento de hablar pues de esa diferencia de concepto.

Pero antes les aclaro que he puesto este post en la etiqueta Gemología porque el oro se usa en joyería para engarzar gemas, entre otras cosas, pero NO es una gema él mismo, sino que cae bajo la denominación de metales nobles o preciosos.

¿Qué es el oro?

Ya les adelanté que es un elemento químico del grupo de los metales, pero podemos agregar algunas cosas más: se lo encuentra normalmente en estado nativo, porque es muy poco propenso a generar compuestos con otros elementos, de allí su consideración como «metal noble», ya que entre otras cosas no se oxida. Su número atómico es 79, lo que lo sitúa en el grupo 11 de la tabla periódica. (Ahora que lo pienso de esa tablita también tendremos que hablar un día)

Su nombre procede del latín aurum, que puede traducirse como brillante amanecer, nombre que hace alusión a su intenso brillo amarillo metálico. De ese nombre proviene su símbolo químico Au

Tiene además gran maleabilidad y ductilidad, es decir que se puede reducir a planchas finas y hasta a hilos. Esa versatilidad y su aspecto llamativo lo colocaron en el pedestal del sistema econónomico, ya que es el patrón universal de las monedas de las sociedades modernas.

Por otra parte, tiene también por todas esas cualidades, gran aplicación en medicina, odontología y por supuesto joyería, orfebrería y otros usos ornamentales.

Pero como no existe nada perfecto, su talón de Aquiles es la dureza. Efectivamente es un metal muy blando, lo que quiere decir que se raya y desgasta con suma facilidad.

Por eso mismo, es que no se lo utiliza en su máxima pureza, sino que para elevar su resistencia al rayado, se lo combina con cobre o plata, y allí es donde surge el uso del término kilate en el contexto del oro.

¿Qué es el kilate para el oro?

Si se toma la máxima pureza del oro, vale decir 100% oro, se habla de 24 kilates. Pero como ya lo dije más arriba, salvo como patrón de moneda, que se guarda en un sitio definido y protegido, donde el riesgo de rayado o desgaste es mínimo, ese grado de pureza implica un alto riesgo de pérdida de material.

Por eso no se lo emplea puro en joyería sino en combinaciones ya normalizadas que arrojan las siguientes calidades:

Oro 18 kilates, que es el valor más alto empleado en joyería, implica 18 partes de oro y 6 de plata y cobre (3 y 3 por lo general). Es lo mismo decir oro al 75%, o bien tres cuartas partes de oro.

16 kilates implican 16 partes de oro y 8 de plata o cobre. lo que es aproximadamente lo mismo que decir 70% de oro, y así sucesivamente.

¿Qué características le confieren esas combinaciones, además de mayor dureza?

En general, afectan algo al brillo y el color, de manera tal que la moda, siempre oportunista, ha llegado a generar «oros» de diversos colores, según se los conoce en el mercado, aunque ninguno de ellos es ya oro de mucha pureza, porque se parte del oro 18 kilates (que como dijimos ya está combinado), y se lo mezcla con diferentes elementos o compuestos para obtener el color deseado. Convengamos también en que esos «colores» no son más que matices sobre el dorado original, no esperen un oro azul francia ni cosa que se le parezca.

¿Cuáles son esos oros combinados para dar distintas coloraciones?

Oro amarillo, que es el más puro, y corresponde a los 18 kilates que definimos antes, implica cada 1000 g de oro compuesto, la incorporación de 125 g de plata y 125 g de cobre.
Oro rojo 1000 g de oro rojo contienen 750 g de oro 18 k,  y 250 g de cobre.
Oro rosa por cada 1000 g, tiene 750 de oro 18, 50 g de plata y 200 g de cobre.
Oro blanco es el único que sí pierde totalmente el color original y se ve de verdad blanco, porque cada 1000 g tiene agregados 160 g de paladio y 90 g de plata.
Oro gris por cada 1000 g, se le han agregado a los 750 g de oro 18, aproximadamente 150 g de níquel y 100 g de cobre.
Oro verde, que por supuesto no es verde cata, sino un simple dorado con tonalidades verdosas, lleva 750 g de oro 18 y 250 g de plata, cada 1000 g.
Oro azul = 1000g de oro azul contienen 750 g de oro 18 k y 250 g de hierro.

O sea, en fin, que no es oro todo lo que reluce.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta pá¡gina está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La foto que ilustra el post fue tomada por Pulpo en su viaje a Los Ángeles, aunque me encantaría poder decirles que es de mi vitrina personal, y que fuera cierto. 😀 Espero verlos de nuevo por aquí el miércoles, con información de interés para colegas y estudiantes.

Diez preguntas frecuentes acerca de la minería. Parte 2

727px-dique_de_colas_11

Como este post es continuación del del lunes pasado, les recomiendo que vean ése antes de internarse en el de hoy. Allí encontrarán las preguntas que numeré de 1 a 5. Hoy comienzo con la sexta.

6. ¿Qué son los diques de cola?

La actividad minera, como toda otra actividad humana genera sus propios desechos. A diferencia de los domiciliarios, o de los hospitalarios, que contienen gran cantidad de residuos orgánicos (a veces patógenos), los residuos del procesamiento de minerales son en su gran mayoría roca estéril y compuestos químicos.

Se los conoce como colas, (como traducción del término inglés tailings) relaves o jales .

Cuando las colas son sólidas (suena raro, ¿no? casi parece la propaganda de un implante) pueden almacenarse en las llamadas «escombreras», que a veces son recategorizadas como yacimientos cuando la tecnología avanza o el precio en el mercado lo habilita, cosa que da tema para todo un futuro post, porque hay mucho para explicar allí.

De no ser recategorizados, esos materiales sólidos pueden utilizarse posteriormente en la restauración de la mina una vez terminada su explotación.

En los casos, en cambio, en que se trata de lodos o mezclas fluidas de materiales finos, las colas se transportan a diques o presas mediante ductos, ya sea por simple gravedad o con ayuda de bombeo. Éstos son los depósitos que se denominan diques de cola.

Se suelen construir a partir de los mismos materiales que se van extrayendo a medida que avanza la explotación, según diseños que dependen, entre otras cosas, de la topografía involucrada.

Normalmente esos depósitos, a todo lo largo de la vida útil de un yacimiento van colmatando el dique, y por eso es necesario desarrollar un proceso continuo de construcción, que permanentemente monitoree los cambios que se van produciendo.

Es interesante tener presente que por el peso de los nuevos materiales aportados, los sedimentos del fondo se van compactando, lo cual implica determinados cambios, tales como:

  • un aumento en el espacio disponible para más almacenamiento
  • mayor cantidad de agua expulsada, que puede recuperarse para su reutilización
  • disminución de posibles filtraciones por el aplastamiento de los poros libres.

En determinados emprendimientos, las precauciones se extreman con relación al dique de colas.

En el proyecto Pascua-Lama, por ejemplo, existe el compromiso de solidificación de las colas, que actuarán, a su vez, como la primera barrera de contención de los residuos de la explotación.

Se han diseñado además:

– Un sistema drenante en la base, compuesto por una capa de gravas, y una serie de tuberías para conducir los líquidos residuales hasta una cámara de recolección para su recirculación al proceso.

– Una geomembrana impermeable inmediatamente debajo del sistema drenante anterior, para evitar infiltraciones hacia el subsuelo.

– Una capa de suelo de baja permeabilidad preparada con material fino, debajo de la geomembrana impermeable, para evitar su rotura y actuar como segundo elemento impermeable del dique.

– Un sistema denominado «sub-dren», que estaría formado por otra capa de gravas, inmediatamente debajo de la capa de suelo fino, y una nueva serie de tuberías perforadas para recoger los afloramientos de agua natural del Arroyo Turbio, y conducirlas de manera segura aguas abajo del dique, sin que entren en contacto con las colas.

Hay compromiso de monitoreo y medidas de control de crecientes para evitar la afectación del dique.

Toda esta construcción teórica es muy promisoria, el quid de la cuestión es que las autoridades ejerzan su poder de policía Y CONTROLEN PERMANENTEMENTE EL CUMPLIMIENTO ESTRICTO DE TODOS ESTOS COMPROMISOS.

7. ¿Qué son las regalías mineras?

En general se denomina así a todos los beneficios que el estado recibe al conceder la exploración y/o explotación de un yacimiento, y se reúnen bajo la denominación de Amparo.

Amparo es el cumplimiento de las condiciones para mantener la propiedad minera en el patrimonio del concesionario. Sus condiciones son tres:

Pago del cánon minero, o contribución anual que hace el minero al estado concedente (nacional o provincial) para mantener en vigencia la concesión.
Inversión Mínima. No puede ser inferior a trescientas veces el valor del cánon anual (fijado por el gobierno concedente) que corresponda abonar por la concesión. La inversión debe encontrarse cumplida en el término de cinco años.
Reactivación de la mina, en caso de estar paralizada durante mas de cuatro años, si así fuera exigido por la autoridad minera.

Por otra parte, el titular de un derecho, sea éste de exploración o de explotación, antes de emprender los trabajos está obligado a presentar ante la autoridad competente un Informe de Impacto Ambiental previo al inicio de la actividad. La autoridad analizará este informe y dictará la Declaración de Impacto Ambiental, aprobando las condiciones para que la actividad pueda desenvolverse preservando el medio ambiente. El informe de impacto ambiental debe actualizarse en forma bianual.

Además de esto, a través de los años algunas provincias han establecido regalías que no son uniformes, pero que a partir de la Ley Nº 24.196 de Inversiones Mineras tienen un tope máximo del 3 % del valor del mineral puesto en boca de mina. Las modalidades y formas de cálculo, y pago de las regalías están sujetas a las reglamentaciones provinciales.

8. ¿Quién regula y controla las actividades mineras?

El Código de Minería (CM) sancionado por el Congreso Nacional el 25 de noviembre de 1886, establece los sistemas de dominio respecto a las substancias minerales y por disposición de la Constitución Nacional (Artículo 75, inciso 12) existe un solo CM para todo el país, correspondiendo su aplicación a las autoridades nacionales o provinciales según donde estuviesen situados los recursos mineros.

Desde entonces, el CM ha sido objeto de numerosas reformas, las últimas y más importantes de las cuales fueron realizadas por las Leyes Nros. 24.498 (Actualización Minera) y 24.585 (Protección Ambiental) ambas de 1995.

El poder de control y policía sobre su cumplimiento es obviamente resorte de las autoridades concedentes, sean ellas nacionales o provinciales. De allíque se puede decir que la minería es una actividad legítima, legalmente regulada, y sometida a control y vigilancia.

Si las leyes no son lo suficientemente estrictas, son éstas las que se encuentran en falta, NO la minería.

Si no hay control eficiente, son las autoridades concedentes las directas responsables.

Si los controles pueden sortearse por vías ilegales o irregulares, se debe atacar a la CORRUPCIÓN , no a la minería.

9. ¿Por qué las poblaciones afectadas aseguran que no reciben beneficios?

Las empresas mineras deben cumplir con sus regalías, y seguramente lo hacen porque no es tan sencillo sortear los controles de la AFIP. Nuevamente debe hacerse la salvedad de que si existe corrupción es ella la villana de esta comedia, no la minería.

Y si los cánones son pagados en tiempo y forma, pero nunca se ven los beneficios, es a los políticos a quiénes se debe interrogar acerca del destino de los fondos, que en algún lugar parecen perderse.

Pero permítanme también señalar una inconsistencia por parte de los mismos críticos de la minería, a través de un ejemplo de primera mano.

Las mismas universidades, que entre sus muchas críticas señalan que el dinero producido por la minería no vuelve al pueblo, se dieron el lujo de negarse a recibir los fondos que por ley debía entregar el YMAD como parte de sus devoluciones al gobierno. Y esto, a pesar de los argumentos de los especialistas que elevaron a la autoridad universitaria, en tiempo y forma, su recomendación de recibir los fondos y destinarlos a investigar mejores metodologías extractivas que apuntaran a la mayor protección ambiental y al desarrollo sostenible.

10. ¿Por qué hay tanta resistencia desde ciertos sectores?

No podría decirlo con seguridad, porque las motivaciones de las acciones humanas no son parte de mi campo de estudio, pero si estuviera en una simple charla de café, me atrevería a arriesgar algunas explicaciones:

  • Por un exceso de buenas intenciones, sazonado con no menor desconocimiento técnico.
  • Por moda. De otro modo no se entiende que defenestren tanto a la minería las mismas personas que más dependen de sus productos. ¿O es que no se han puesto a pensar en la cantidad de minerales, metálicos y no metálicos que se emplean en la industria del cine, de la que viven los más visibles y enconados detractores de la minería?
  • Por necesidades políticas. En efecto si alguien quiere hoy constituirse fácilmente en líder, basta con que salga con un discurso antiminero con los mas infantiles argumentos, para tener una tribuna abierta y a su disposición.
  • Por fundamentalismo ecológico.
  • Como parte de una estrategia política que se ejerce en muchas otras áreas también. Como acabamos de ver, la minería cuenta hoy con tecnologías que la hacen viable con impactos sobre el medio absolutamente tolerables, pero… cuando los controles no se ejercen, las leyes no se hacen cumplir a cambio de ciertos «agradecimientos», o las evaluaciones de impacto son meros dibujos, es mucho más sencillo acusar a la Minería en abstracto, que buscar y penalizar a los verdaderos responsables, que de esa manera salen bien librados. Y digo que es una estrategia común, porque hay muchos otros aspectos en los que se declama «todos somos responsables» para diluir culpas presentes y pasadas, y evitar de esa manera las correspondientes sanciones a quienes sí participaron y participan de la corrupción, los abusos, los desfalcos, los desmanejos económicos, etc., etc.

Unas reflexiones finales:

Nunca me cansaré de repetir que la minería es necesaria para mantener el desarrollo ya alcanzado, y viabilizar progresos futuros. Pero no puede ser a cualquier costo. El ciudadano puede y debe exigir a sus gobernantes que la ley se cumpla, que los controles se ejerzan, que los emprendimientos que no satisfacen los requerimientos se cierren, que las regalías vuelvan al pueblo, y si se considera que el 3% es poco, que se lo revise en la legislatura y se sancionen las correspondientes modificaciones.

Lo que es inaceptable es la negativa caprichosa a explotar un recurso que puede abrir mejores perspectivas a los habitantes de zonas muy poco privilegiadas para cualquier otra clase de actividad.

Espero que les haya sido útil mi modesto aporte. Hasta el miércoles, Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de wikipedia, y corresponde a un dique de cola.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

buscar en el blog
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Archivo