Archivo de la categoría ‘Gemología’

Los signos del zodíaco y sus «piedras preciosas»

cabuchones-jadeEste post lo elegí para un viernes porque no pasa de ser un mero entretenimiento, una simple curiosidad sin ningún fundamento científico.

Se trata de la relación que el imaginario colectivo ha creado entre los signos del zodíaco y las  mal generalizadas «piedras preciosas», ya que en su mayoría se trata de gemas (recuerden la diferencia entre piedra preciosa y gema), que teóricamente actuarían como sus amuletos.

Algo en lo que creen algunas personas, y que también pueden aprovechar aquéllos que no creen, pero desean hacer un regalo pintoresco y cuentan con los medios para comprar una piedra ornamental.

Lo bueno es que muchas de esta lista no son demasiado caras, y siempre pueden quedar bien con un obsequio personalizado.

Me encantaría mentir que a mi signo le corresponde el diamante, a ver si alguna vez ligo uno, pero voy a atenerme a las relaciones entre signos y piedras ya consagradas por la superstición popular.

Y acá está el listado, son libres de creer que les traerán suerte o no, pero si me piden opinión a mí, la fortuna no es otra cosa que el resultado de la construcción por el trabajo, ayudada por un mínimo sentido de la oportunidad.

Del que yo, por supuesto, carezco, jejejeje. 😀

Aclaro que esta relación fue en realidad un invento de los joyeros como estrategia de marketing y comenzó asignando una piedra a cada mes del año, que luego por extensión se aplicó al signo correspondiente (por lo menos a la mayor parte de ese mes).

Enero: (Capricornio) Granate.

Febrero: (Acuario) Amatista.

Marzo: (Piscis) Aguamarina y Heliotropo.

Abril: (Aries) Diamante y Cristal de roca.

Mayo: (Tauro) Esmeralda y Crisoprasa.

Junio: (Géminis) Perla, Alejandrita y Piedra de luna.

Julio: (Cáncer) Rubí y Cornalina.

Agosto: (Leo) Peridoto y Sardónice.

Septiembre: (Virgo) Zafiro y Lapizlázulli.

Octubre: (Libra) ópalo.

Noviembre: (Escorpio) Topacio y Citrino.

Diciembre: (Sagitario) Turquesa.

Habrán notado que no figura Ophiuchus por más que esté de moda, porque no tiene cabida en los 12 meses del calendario, pero ya que estamos, y como toda esta cuestión de los amuletos y talismanes es de generación caprichosa, podemos proponer una gema para Ophiuchus.

Y puestos a inventar, me atrevo a darle categoría de gema a una roca que nunca se consideró tal, pero que parece especial para el caso: la Ofiolita, que una vez pulida es tan bella como cualquiera, y cumple además el requisito de ser bastante escasa.

Muchas de estas gemas merecen posts aparte, los cuales llegarán en su momento, mientras que de algunas otras ya he hablado, y pueden verlo en el correspondiente link.

Espero que tengan un buen fin de semana, si es posible, con una lluvia de gemas. Un abrazo, Graciela

¿Es lo mismo gema que piedra preciosa?

imagen1para-gemasUna pregunta común que se formula la gente es si estos dos términos son o no sinónimos, y si pueden o no ser intercambiados entre sí.

Pues no, hay sutiles diferencias, y si bien toda piedra preciosa es gemma o (gema), lo inverso no es cierto, es decir que no toda gema es piedra preciosa.

Ya en un post anterior donde expliqué qué es la Gemología, adelanté el significado de la palabra gema, que se usa para designar a cualquier elemento natural o artificial, de origen orgánico o inorgánico que pueda emplearse por sus características particulares en la fabricación de joyas. También les dije que no existe la clasificación «Semipreciosas».

El término piedras preciosas exige en cambio, que se trate de elementos naturales e inorgánicos, es decir que pueden ser minerales o aun rocas, pero ninguna otra cosa.

En definitiva, el término gema comprende a todas las piedras preciosas, y además a otras sustancias como las perlas por ejemplo, que no son ni mineral ni roca.

¿Cuáles son las condiciones que se requieren para que una sustancia sea gema?

Básicamente son tres: belleza, durabilidad y escasez relativa.

Esto implica que de las 4.100 especies minerales que se conocen, solamente unas 300 constituyen variedades gemológicas, porque son las que cumplen los tres requisitos. Además se le suman unas pocas variedades de rocas. (Les recomiendo leer el post con las diferencias entre mineral y roca, porque viene al caso).

Por otra parte, las condiciones mencionadas, pueden ser a veces algo subjetivas, lo que hace que el valor de determinadas gemas fluctúe bastante en el mercado.

Tal es el caso de la belleza, que es casi siempre difícil de definir. En materia de piedras preciosas, puede ser algo más fácil de estipular, pero para las gemas en general, puede llegar a depender del gusto y de la moda hasta extremos insospechados.

Por esa razón, llegaron a ser gemas algunos elementos como el carey (obtenido del caparazón de las tortugas), el marfil, las perlas, el coral y el ámbar, por ejemplo. Muchos de estos elementos serán posts en el futuro por su carácter de gemas en unos casos (perlas), y por su estrecha vinculación con la geologia en otros (ámbar, coral).

¿Por qué se considera un poco más objetiva la determinación de la belleza en las piedras preciosas que en el resto de las gemas?

Porque al menos se refiere a elementos definidos y no al simple gusto del consumidor, porque los rasgos de belleza se establecen con parámetros como: diafanidad; forma cristalina; tamaño; grado de pureza, o por el contrario, presencia de determinadas inclusiones en algunas casos; tipo e intensidad de brillo; características ópticas especiales (como pleocroísmo o birrefringencia); hábito, etc. No entren en pánico que de estas propiedades iremos hablando a lo largo del tiempo en distintos posts, e iré agregando los correspondientes links también aquí.

¿Qué puede agregarse del resto de las propiedades exigibles en una gema?

La durabilidad tiene que ver con la dureza. Aunque la mayoría de las piedras preciosas son muy frágiles, son también muy duras, por lo que sobreviven al desgaste, pero no a los accidentes. También de esto vendrá un post.

Esta condición hace del diamante, el mineral más duro, y también uno de los más caros.

Por fin, se exige también una relativa escasez, porque nadie estaría dispuesto a pagar una fortuna por una piedra que puede encontrar de a toneladas en un simple paseo por las sierras.

De todas maneras, debe tenerse en cuenta que la escasez se refiere no al mineral mismo, sino a la forma en que se encuentra cuando la variedad es preciosa.

Así por ejemplo, aun siendo la sílice, (que en su forma común constituye el cuarzo) el compuesto más abundante en la corteza, tiene numerosas presentaciones menos corrientes que generan sus variedades gemológicas (cristal de roca, jaspe, ópalo, amatista, ágata)

¿Qué rocas son gemológicas?

El lapizlázuli, que mucha gente cree que es un mineral, cuando en realidad está constituido por una mezcla de minerales como lazurita, sodalita, haüynita, calcita, pirita, wollastonita, escapolita y diópsido, en proporciones variables desde mayoritarias hasta simples trazas.

La obsidiana que es en realidad un vidrio volcánico y el mármol ónix (nombre comercial para el mineral aragonita en mezclas con calcita y otros minerales).

¿Existen gemas artificiales?

Sí, y se consideran como tales, a veces con mucho valor en el mercado.

Mientras no se intente hacerlas pasar por naturales, su fabricación es legal y se comercializan sin problemas.

Son consideradas artificiales ya sea porque son directamente fabricadas por el hombre (piedras sintéticas, cristales especiales y piedras de imitación), o porque tienen alguna manipulación sobre minerales naturales para mejorar su condición (piedras compuestas y reconstituidas)

Estos son temas también con entidad suficiente para generar futuros posts. Por hoy ya tenemos bastante.

Pueden mandar piedras preciosas si quieren en muestra de aprecio a este blog, 😀

La imagen que ilustra el post es uno de los celebrados Huevos Fabergé y me llegó en un mail, ignoro el nombre del fotógrafo.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

¿Qué es la Gemología?

huevo faberge Ya llevo escritos un par de posts sobre piedras preciosas, de modo que me parece que es hora de organizar un poco el conocimiento sobre el tema, para lo cual voy a introducir algunos conceptos sobre la parte de la Geología que las estudia.

Gemología, término que también aparece en la bibliografía con su forma Gemmología es el estudio de las gemas o gemmas.

Llegados a este punto, se impone definir la palabra gemma, que procede del latín con esta última escritura y designa a todas las sustancias minerales u orgánicas que son apreciadas en joyería por sus propiedades naturales.

De esas propiedades hablaremos a lo largo de este viaje por la Geología que vamos matizando con tantos otros contenidos, que parece la historia sin fin, y que Michael Ende me perdone.

El 90 %, aproximadamente, de las gemas son minerales, y casi todo el resto se forma en ambientes que tienen que ver con la geología, razón por la cual, la Gemología fue primero una rama menor de la Mineralogía (estudio de los Minerales), pero se fue separando de ella por diversas razones, a saber:

1- La enorme cantidad de contenidos que fue adquiriendo y su grado de especificidad.

2- La inclusión, como ya adelantamos en la definición, de objetos materiales de estudio que no son estrictamente minerales, como por ejemplo las perlas o el marfil.

3- Su gran incidencia en la economía mundial, que le deparó una evolución propia, diferente de los avances de la mineralogía tradicional.

Sigue, sin embargo, muy cerca de la rama de la Geología que le dio su origen porque gran parte de las técnicas y métodos de análisis que se aplican en las gemas son exactamente los mismos que se usan para el reconocimiento de todo el resto de los minerales.

No obstante, son tantas las aristas que le son absolutamente propias y resultan tan apasionantes, que nos ocuparán muchas veces en este blog, razón por la cual este post inaugura una etiqueta con su nombre, aunque haya habido menciones anteriores a las piedras preciosas y semi-preciosas a las que ahora mismo corro a rebautizar oficialmente.

Pero antes de irme quiero agregar un par de conceptos más que vienen al caso: la Gemología tiene un aspecto normativo muy estricto porque implica transacciones millonarias en todo el mundo. Esas normas internacionalmente acordadas son dictadas por la C.I.B.J.O (Confederación Internacional de la Joyería y Orfebrería de Diamantes, Perlas y Piedras) y se encuentran resumidas en las Normas de Uso de las Piedras de Color editadas en 1970.

La foto que ilustra el post es uno de los famosos Huevos de Pascua de Carl Faberge, orfebre ruso que produjo piezas magistrales para el Zar Alejandro III en la antigua Rusia Imperial.

Antes de despedirme, sólo quiero agregar que si alguien tiene unos diamantitos que le sobren o algunas joyitas en desuso, y me las quiere mandar (como material de estudio, se entiende) serán muy bienvenidas.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un gemológico abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

¿Qué es el quilate?

diamante foto imagen

Aclaremos primero que estoy refiriéndome al uso gemológico de este término. Más adelante hablaré de él (pero escrito con k) para la valoración del oro.

En este contexto, quilate es la traducción de carat, que es la medida de peso para las piedras preciosas, y corresponde a 0,200 g, es decir 200 mg.

Originalmente se aplicaba sólo a los diamantes, pero se fue extendiendo a las demás piedras preciosas.

El quilate de diamantes puede llegar a cotizarse en miles de dólares, según las variaciones del mercado.

¿De qué tamaño es un quilate?

Para poner las cosas en perspectiva, recordemos que siendo el peso específico del diamante igual a 3,52 g por cm3, y considerando que peso específico es igual a peso sobre volumen; el tamaño de un diamante que pese 0,200 g (un quilate) es 0,056 cm3.

Esto sale de la fórmula de equivalencias 3,52/1 = 0,200/x ; medido en g / cm3.

Una vez despejada la fórmula, resulta : x= 0,200/ 3,52 = 0,056 cm3

Eso es un poco menos que la diecisieteava parte de 1 cm3.

Ahora piensen que 1 cm3 es un mísero cubito de 1 cm de largo en cada arista, e imaginen que lo dividen en 17 partes y eligen sólo una. Si ese pedacito fuera un diamante, pesaría un quilate.

Es bien poco ¿no? Y ahora piensen, en comparación, el tamaño de la locura del hombre, que cotiza un culitésimo de una piedrita vistosa, mucho más que algunos meses de trabajo de su prójimo.

Aclaro acá que «culitésimoâ» es una medida informal, que se refiere a «un culito así», con lo cual seguramente todos me entienden.

¿Les quedó claro? ¿Vienen al próximo post?

El diamante que ilustra este post está en su estado natural, sin tallar, tiene 2 cm de diámetro promedio, y se encuentra en su matriz de roca original. Fue extraído de la Mina Mir (paz en ruso) de la zona de Yakutia en Siberia. La foto es tomada de la revista del Houston Museum of Natural Science de Houston Texas, Estados Unidos de América

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

Piedras preciosas versus semi preciosas

rodocrosita rosa del inca foto imagenNo voy a hablar todavía aquí de las condiciones y características de las piedras preciosas. Eso será motivo de muchos otros posts.

Ahora sólo quiero defenestrar una palabra mal empleada y voy a demostrar por qué debemos desterrarla.

Hoy, solamente desde la semántica y desde la normativa; más adelante, en otras entregas también iré sumando las razones geológicas.

Las piedras son preciosas o no lo son, pero ¿semipreciosas? ¿qué barbaridad es ésa?

Semi quiere decir «la mitad de», o bien «casi». Es decir que un semicírculo es la mitad de un círculo y una semirrecta es la mitad de una recta, pero una piedra semipreciosa ¿qué es? ¿la mitad de una piedra preciosa? y la otra mitad ¿qué se hizo? ¿O es una piedra entera con sólo una mitad preciosa? ¿y la otra mitad qué es? ¿un rabanito?

¡Absurdo! Y permítanme sumar ejemplos desde otras vertientes para ilustrar mejor mi punto.

Un centauro es semihumano, porque su mitad superior es humana y la otra es equina, o sea un tremendo caballo. (No sé por qué, mencionar esto me lleva a través de la libre asociación, a las elecciones y a algunos políticos) pero, bueno, volvamos al tema original)

Decir de la suegra que es semihumana está mal, a menos que sea una sirena en el sentido más estricto de la palabra; de lo contrario, se la puede llamar infrahumana o  digamos directamente casi humana pero no semihumana. Y ya que caímos en el «casi», veamos si por ahí vale usar el término.

Como ya dijimos, «casi humano» vale, «casi ileso», también vale, pero ¿»casi precioso»? Entendemos que aquí la palabra precioso se usa con el significado de alto valor o precio, no con la acepción de primoroso, al estilo «¡Ay, qué precioso te queda ese vestidito!»
En tal caso, ¿qué sentido tiene decir «casi de alto precio»? Digamos de bajo precio y listo.

En definitiva, semi preciosa no es una denominación correcta para ninguna gema aunque aparezca todavía en muchos diccionarios corrientes. Y así lo establece taxativamente la C.I.B.J.O (Confederación Internacional de la Joyería y Orfebrería de Diamantes, Perlas y Piedras) desde 1970, cuando determinó en el artículo 7 de las Normas de Uso de las Piedras de Color, que el término semiprecioso es incorrecto y queda prohibido, no debiendo utilizarse nunca. Esto es muy correctamente citado por Saadi (2006)

Tradicionalmente el diamante junto con el rubí, el zafiro y la esmeralda fueron consideradas las únicas verdaderas piedras preciosas. A todas las demás por largo tiempo se les aplicó el calificativo de semipreciosas, que como ya se explicó, debemos erradicar definitivamente de nuestro vocabulario.

Hoy en todo caso, se pueden jerarquizar por su precio en el mercado, pero en ningún caso descalificar a ninguna.

La foto es tomada de la revista del Houston Museum of Natural Science de Houston Texas, Estados Unidos de América y se trata de una rodocrosita, de la que vamos a hablar también en otro post. El ejemplar, de 10 cm, y obviamente sin tallado alguno, es considerado el mejor del mundo y está en una matriz de cristales de cuarzo, pirita y tetraedrita. Fue encontrado en 1965 en la mina Home Sweet Home, próxima a Alma, Colorado.

Ya saben dónde encontrarme si este modo de aprender les atrae. Un abrazo. Graciela

Bibliografía citada:

Saadi, J.2006. Gemología. Las Piedras Preciosas de la República Argentina. I.S.B.N.10:987-05-1943-1. I.S.D.N.13:978-987-05-1943-1. 183 pp.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

buscar en el blog
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Archivo