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Los suelos enterrados de Córdoba, Argentina
Este trabajo debe citarse como:
Sanabria, J. A.; Argüello, G. L. 2011. Buried Soils at the Plataforma Basculada Ondulada (Undulated Tilted Platform) In Central Region of Córdoba Province, Argentina São Paulo, UNESP, Geociéncias, v. 30, n. 1, p. 22-29, 2011.
Geosciences 2011 Buried Soils by Graciela L. Argüello on Scribd
Apunte sobre estructuras de suelos
Este apunte tiene sus años, pero sigue vigente y puede ser de utilidad para los alumnos de las materias relacionadas con el suelo, tanto en Geología como en Agronomía y diversas Ingenierías.
Deben leerlo a través del sistema Scribd, donde lo pueden descargar también.
ESTRUCTU_ by Graciela L. Argüello on Scribd
¿Qué significan los términos biostasia y rexistasia?

Cuando se habla de algo tan mutable y dinámico como es un paisaje natural, hay términos de indudable utilidad, más allá de que no sean ya novedosos.
Entre ellos, hay dos palabras que vale la pena conocer, y ellas son biostasia y rexistasia, que describen muy bien diferentes situaciones en la historia de la evolución de un relieve.
¿Qué significa biostasia?
A lo largo de la evolución de un paisaje, la situación en que dominan los procesos biológicos y químicos por sobre los mecánicos, se conoce como biostasia, de bios= vida y stasis= equilibrio.
Puede definirse también como la condición ambiental en la que se favorece la proliferación vegetal. En este estado de la topografía, el clima y el relieve, hay fuerte meteorización y débil erosión; poco transporte de materiales fuera del lugar, y dominante sedimentación clástica de grano fino, y de todos los tamaños de partículas de origen orgánico.
Más aún que la simple meteorización química, se instalan con fuerza los procesos pedogenéticos, por lo cual se dice que la situación es de pedogénesis.
¿Qué es la pedogénesis?
Pedogénesis es el conjunto de procesos que dan origen al suelo, y definen su posterior evolución. Cuando domina la pedogénesis, está implícita una calma geológica, sin cambios en el nivel de base; y consecuentemene, hay un relativo «descanso» en lo que hace a los procesos que modelan el relieve.
¿Qué es la rexistasia?
La palabra rexistasia procede del latín, en el que rhexein significa romper, y se refiere al intervalo de tiempo en el cual la vegetación se encuentra desfavorecida por las condiciones climáticas, o bien resulta empobrecida o eliminada por otras causas, tales como incendios, naturales o no, cubiertas de cenizas volcánicas, etc.
En ausencia de la vegetación, se vuelven dominantes los procesos erosivos, y se habla de una situación general de morfogénesis, en la que la meteorización física es más intensa que la química, y los materiales resultantes son transportados por los agentes erosivos como agua, viento, etc.
¿Qué es la morfogénesis?
Como ya venimos adelantando en el punto anterior, durante los intervalos de rexistasia, el proceso dominante es la morfogénesis, es decir, el labrado de las formas del relieve por los agentes que lo erosionan.
Esto se debe a que al faltar la cubierta vegetal, el suelo queda desprotegido del ataque pluvial y eólico, y también a que cambia el balance del ciclo hidrológico, aumentando el volumen de agua que escurre, por haber disminuido las fracciones evapotranspiradas. Cuando la morfogénesis avanza, también disminuye la fracción infiltrada, porque se pierde el suelo y se expone la roca desnuda, mucho menos porosa y permeable.
¿Cómo se alternan ambas situaciones?
La combinación secuencial de ambas situaciones se expresa en la teoría de la biorexistasia, creada por el edafólogo francés Henri Erhart.
Dicha teoría se manifesta a través del más puro sentido común. En efecto, una vez instalada cada una de las etapas, ellas comienzan a trabajar a favor de la otra, que habrá de sucederla en algún momento más o menos alejado en el tiempo.
Efectivamente, si comenzamos el análisis durante el tiempo inicial de la rexistasia, obviamente los agentes erosivos se enfrentarán al suelo preexistente que acaba de perder su protección vegetal. En esa primera instancia, los procesos son comparativamente rápidos ya que el suelo es material desagregado de fácil transporte.
No obstante, al continuar el proceso, a medida que desaparece el suelo y aparece la roca subyacente, más compacta, la erosión se desacelera, facilitando una mayor meteorización, y eventualmente, la nueva generación de un suelo adecuado a las condiciones climáticas imperantes en esa nueva instancia.
Pero cuando el paisaje nuevamente alcanza su biostasia, basta un cambio climático hacia la aridez, un incendio, un anegamiento más o menos prolongado, la depositación de cenizas volcánicas o sedimentos finos, o – lamentablemente algo muy común- la deforestación antrópica, para que la cubierta desaparezca, y el equilibrio vuelva a correrse hacia un nuevo periodo de rexistasia.
En otras palabras, cada etapa se mueve hacia su propio final desde el momento mismo en qne se inicia, del mismo modo que todos al nacer caminamos hacia la muerte, sea ésta próxima o distante en el tiempo, pero siempre inevitable.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post es del Cañón del Colorado (Grand Canyon) en Estados Unidos, un paisaje típicamente en rexistasia.
Otro párrafo de Eating dirt.
Aquí estoy otra vez, compartiendo un párrafo del libro «Eating dirt» de Charlotte Gill, que nunca dejaré de recomendar.
Después de una tala, todos los estratos del bosque se ven eliminados: el follaje, los árboles de menor porte, los arbustos leñosos, y las hierbas y helechos de tallos débiles. El cielo se desploma hacia la tierra. Esto es una cantidad increíble de material por cada pie cuadrado de suelo forestal, muchas veces más que la de la cubierta de hojas. La red de ramas que alguna vez capturaron la niebla y la lluvia, es derribada en un conjunto de frágiles desperdicios. El suelo, alguna vez inmerso en la penumbra de los pisos más bajos, se encuentra desprotegido, condenado por la repentina y penetrante luz del sol. Toda la fauna crepuscular que hace su micoaguricultura, se encuentra expuesta al sol calcinante y a las heladas invasivas, allí donde alguna vez estuvo protegida por el follaje.
Toda una lección, ¿no?
Un abrazo y hasta el próximo lunes, con un post científico. Graciela.
Un trabajo sobre magnetismo ambiental en el centro de la Provincia de Córdoba.
El presente trabajo debe citarse como:
Rouzaut S., Orgeira M.J., Argüello G. L. y Sanabria J. 2010. Magnetismo Ambiental en Suelos y Sedimentos Loéssicos Correspondientes a la «Fm Cordobense» (Pleistoceno Tardío- Holoceno) en el Centro de la Provincia de Córdoba. Resumen expandido. Actas de la XXV Reunión Científica de la Asociación Argentina de Geofísicos y Geodestas, Córdoba, 3 al 5 de noviembre. Pág. 94
Magnetismo ambiental en sedimentos loéssicos by Graciela L. Argüello on Scribd