Archivo de noviembre de 2015
La leyenda del volcán Popocatépetl
Ésta que voy a presentarles hoy, es probablemente una de las más bellas explicaciones acerca del origen de un volcán, y es de origen mexicano.
Pero veamos antes algunos hechos científicos:
¿Dónde queda el Popocatépetl y a qué debe su nombre?
El Popocatépetl es un volcán activo en la actualidad, que se encuentra en la zona central de México, unos 72 km al sureste de la Ciudad de México.
La palabra Popocatépetl procede del idioma nativo náhuatl, en el cual popoca significa echar humo y tepetl, cerro o montaña. De tal manera, lo que su nombre expresa es «montaña que humea».
Los habitantes de la zona lo llaman «el Popo».
Según la tradición oral, alrededor del año 1300, los nativos Tecuanipas habrían realizado el primer ascenso al cono. El segundo, se debe a los españoles, que al comando de Diego de Ordás lo escalaron en 1519, para conseguir azufre para su pólvora.
¿Qué características geológicas tiene?
El Popocatépetl es un estratovolcán, según lo indica la clasificación que aparece en el post que les linkeo, y que en este caso alude al hecho de que su cono está compuesto por capas alternadas de materiales de distinta granulometría, que se han acumulado a lo largo de sus mútiples erupciones.
Según algunos estudios paleomagnéticos, su edad aproximada es de unos 730.000 años.
Su forma es bastante cónica y alcanza una altura de 5.500 msnm, con un diámetro de 25 km en la base.
Es importante señalar que en su cima existen glaciares de altura que contienen un volumen estimado de 17 millones de metros cúbicos de hielo. Estos glaciares, ante una erupción violenta podrían llegar a generar corrientes de lodo de consecuencias catastróficas, conocidas como laares.
Este volcán se encuentra unido por la parte norte con el Iztaccíhuatl mediante un paso montañoso conocido como Paso de Cortés, lo que se aprecia bien en la foto que ilustra el post, y es relevante en la legendaria interpretación indígena.
¿Qué sabemos de su actividad?
El Popocatépetl ha intercalado siempre periodos de reposo con otros de intensa actividad, que han quedado registrados tanto en la memoria colectiva de los pueblos, como en rasgos geomorfológicos resultantes de las erupciones.
Existe una gran cantidad de registros desde la antigüedad, calculándose en no menos de 18 los pulsos más violentos desde el siglo XIV en adelante.
Como caso particular puede mencionarse una erupción en 1927, que fue artificialmente provocada por la voladura del cráter para extraer azufre.
Si bien tuvo largo silencio en gran parte de la segunda mitad del siglo XX; en 1991 incrementó la actividad, registrándose una de cierta importancia entre el 18 y el 19 diciembre de 2000.
Otra explosión relevante data de la navidad de 2005, y la última registrada es de los días 4 y 5 de Noviembre de 2014, que sólo alcanzó a afectar el Paso de Cortés.
¿A qué debe su origen?
Básicamente es uno de los resultados de la Tectónica Global, ya que en la zona existen importantes contactos entre placas, tanto de divergencia como de transformación, lo que abre superficies de debilidad para la salida de magma hacia la superficie. Algo de todo esto ya les adelanté en otro post, pero será tratado con mayor profundidad más de una vez todavía, por su vital importancia.
Y ahora sí, la leyenda del Popocatepetl.
Según la tradición oral azteca, la princesa Xochiquétzal (Hermosa Flor) era la prometida de un cacique al que amaba, pero que había partido a la guerra contra los olmecas y zapotecas.
Esta circunstancia fue aprovechada por otro de sus pretendientes, quien le hizo creer que su amado había muerto, y obtuvo su promesa de matrimonio.
No obstante, el guerrero al que la princesa amaba, regresó, desenmascarando al traidor, y trabándose con él en fiera lucha. Según la leyenda: «No hubo necesidad de palabras, chocaron el amor y la mentira».
Después de una batalla que duró varios días, venció- como cabe esperar en los cuentos- el amor, y el traidor huyó derrotado. Pero al regresar el vencedor en busca de su prometida, la encontró muerta por la vergüenza de su propia conducta, en el medio del valle.
Entonces- seguramente por el estremecimiento y la ira de los dioses- la tierra tembló, se oscureció el cielo, surgió fuego y volaron piedras.
Al amanecer, en el valle habían surgido dos grandes montañas nevadas, una con la forma de una mujer dormida, razón por la cual se la nombró Iztaccihuatl (mujer dormida en el dialecto nativo) y otra semejante a un guerrero arrodillado a su lado: el Popocatépetl.
Si se analiza el relato legendario, la descripción de la ira de los dioses coincide bien con una erupción volcánica, y el surgimiento de las dos montañas no sería otra cosa que la solidificación de las lavas emitidas en su transcurso.
Por eso es razonable suponer que alguna antigua generación presenció alguna fase del crecimiento del Popocatépetl, del mismo modo que muchos siglos después la ciencia moderna atestiguaría el surgimiento del Paricutín, del que ya les he hablado en otro post.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de Imágenes Google, que me direccionó a este sitio.
Un acantilado bajo la mirada de un artista.

Esta pintura fue ideada para dar protagonismo a unas frutas arrancadas de la planta, y por lo tanto denominadas «naturaleza muerta», pero paradójicamente, lo que la enmarca no podría estar más vivo, ya que representa la dinámica marina, tan activa y cambiante.
Efectivamente lo que se ve al fondo es un acantilado costero, cuyas características, génesis y evolución serán motivo de post de lunes. Por ahora los invito a disfrutar el preciosismo con que las fracturas de las rocas se han representado, aun cuando el objetivo haya sido tan diferente.
La pintura, excelente por cierto, es del artista Antonio Morano, nacido en 1943 en Huelva, España, y la he encontrado en este sitio.
Nos vemos el lunes, un abrazo. Graciela.
Los suelos como indicadores climáticos.
Este trabajo debe citarse como:
Sanabria, J.A.; Argüello, G.L.; Dasso, C.2004. »Suelos: indicadores climáticos del Holoceno, en la Plataforma Basculada, Cba, Argentina». Actas del XIX Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo Paraná. Resumen expandido: pág.356. Trabajo completo en C.D.
Congreso de suelos de Paraná resumen y Trabajo Juntos2004res by
Un chiste prehistórico.
He tomado prestado este dibujo del blog Koprolitos, porque me pareció excelente. Lo traduzco abajo, para quienes no leen inglés.

-¡Rápido Colmillo Agudo! ¡Un tigre dientes de sable está a punto de atacar a tu suegra!
-No me molestes. No me importa lo que le pase a un tigre dientes de sable.
Está bueno, ¿verdad? Nos vemos el lunes. Un abrazo. Graciela.
La apasionante vida de Alfred Wegener.
Si bien, Alfred Wegener no fue estrictamente geólogo, sino meteorólogo y astrónomo -lo que le valió una gran resistencia de parte de la comunidad geológica cuando presentó su revolucionaria teoría- es tan importante su aporte al desarrollo del que llegaría a ser con el tiempo el paradigma de la Geología, que se ha ganado un lugarcito entre los más importantes científicos de las Ciencias de la Tierra.
¿Quién fue Alfred Wegener?
Alfred Wegener ha pasado a la historia como el creador de la Teoría de Deriva Continental, que si bien contenía numerosos errores, – que se van corrigiendo a lo largo de más de un siglo de investigaciones posteriores- fue el germen innegable de la actual Tectónica de Placas.
Fue también un estricto científico que buscaba incansablemente las pruebas irrefutables de sus especulaciones teóricas, lo que lo llevó a convertirse en el más renombrado y recurrente explorador polar. Así fue que participó en cuatro expediciones a Groenlandia, en la última de las cuales perdió la vida a la temprana edad de 50 años.
Hoy existen Institutos y Premios que llevan su nombre, en un justo homenaje a su muy importante labor científica.
¿Qué se sabe de su vida?
Nació el 1º de Noviembre de 1880, en Berlín, en una familia en que ya había cuatro hijos. Su padre, Richard Wegener, además de predicador era teólogo y profesor de lenguas clásicas en el Berlinisches Gymnasium.
Wegener cursó sus estudios en el Köllnisches Gymnasium, donde se graduó como el mejor alumno, para estudiar luego Física, Meteorología y Astronomía en las Universidades de Berlín, Heidelberg e Innsbruck.
Aún siendo estudiante, ya se desempeñó como ayudante en el Observatorio Astronómico Urania, entre 1902 y 1903.
Se doctoró en Astronomía en 1905 y se convirtió entonces en miembro del Observatorio Aeronáutico Linderberg, en las proximidades de Beeskow. Allí trabajaba también su hermano Kurt, otro pionero de la meteorología.
En 1906, Wegener participó en la primera de sus cuatro expediciones a Groenlandia, donde bajo el comando de Ludvig Mylius-Erichsen, se construyó la primera estación meteorológica de esa isla.
Muchos de los resultados de las investigaciones realizadas en esa expedición se publicaron en 1910 en su libro: Thermodynamik der Atmosphäre (Termodinámica de la Atmósfera).
El 6 de Enero de 1912 dio a conocer sus primeras especulaciones acerca de la deriva continental, en una conferencia desarrollada ante la Geologischen Vereinigung (Asociación Geológica) en el Museo de Senckenberg en Frankfurt am Main.
Esa presentación provocó una escandalosa reacción de los asistentes, que prácticamente lo defenestraron, ofendidos por lo revolucionario de sus ideas, y por el hecho de que su formación profesional era ajena a la Geología.
En 1913 realizó su segunda expedición al Ártico, y a su regreso contrajo matrimonio con Else Köppen, la hija de quien había sido su maestro, y que pasó a la historia de la ciencia como el creador de una clasificación climática todavía hoy bastante utilizada, el meteorólogo Wladimir Köppen.
Wegener, después de pelear como oficial de la infantería en la Primera Guerra Mundial, donde fue herido dos veces, fue asignado al servicio meteorológico del ejército.
Mientras cumplía tal servicio, completó en 1915 la primera versión de la obra que sería el antecedente del mayor cambio de paradigma geológico de los últimos siglos: Die Entstehung der Kontinente und Ozeane (El Origen de los Continentes y Océanos).
Luego de obtener el cargo de meteorólogo en el Observatorio Naval, trabajó en otro libro de importancia vital, en el que era coautor con su suegro: Die Klimate der geologischen Vorzeit (Los Climas del Pasado Geológico) que se publicó en 1921, casi junto con la versión totalmente revisada de su libro sobre el origen de los continentes, que apareció en 1922.
En Noviembre de 1926 Wegener volvió a meterse en el ojo de una tormenta de críticas y escarnio cuando presentó por segunda vez su teoría de deriva continental, en el Simposio de la American Association of Petroleum Geologists en New York.
En 1929 se embarcó por tercera vez hacia Groenlandia, donde colectaba ya numerosas pruebas para su hipótesis, y puso a prueba un innovador vehículo para la nieve.
La que sería su última aventura en el Ártico tuvo lugar en Noviembre de 1930. En buena medida por condiciones climáticas adversas que demoraron las tareas, el suministro de comida resultó insuficiente para abastecer las tres estaciones establecidas. Para no ser una carga en la estación Eismitte, Wegener y Rasmus Villumsen partieron hacia el campamento Oeste, al que nunca llegaron.
Seis meses después, el 12 de Mayo de 1931, se encontró el cuerpo de Wegener a mitad de camino entre los dos campamentos. Su cuerpo había sido cuidadosamente enterrado por su compañero Villumsen (por entonces de 23 años de edad), quien marcó la tumba con un par de esquíes. Después de ese entierro, el sobreviviente seguramente siguió el viaje, pero no se lo vio nunca más, ni se encontró su cuerpo, ni el diario de Wegener que se asume que rescató en un intento de resguardar la valiosa información que contenía.
El cuerpo de Wegener yace aún en el mismo sitio, pero está ahora marcado con una gran cruz.
¿Cuáles son los aportes más importantes que hizo Wegener a la Geología?
Sin duda, su libro acerca del origen de los continentes, donde presentó su teoría de Deriva Continental significó el más perfecto y completo antecedente de la actual Tectónica Global.
Pero en él no se limitó a especular, sino que presentó numerosas pruebas documentales, la mayor parte de las cuales son hoy reinterpretadas a la luz del nuevo paradigma, y confirman la validez de muchas de aquellas primeras elucubraciones, aun cuando toda la teoría de deriva continental ya no está vigente en su forma original.
Por si eso fuera poco, también investigó los tornados, aportando un conocimiento invalorable.
Y lo mejor de todo, él en persona fue la prueba misma de un científico audaz, con las agallas suficientes para romper viejos paradigmas, y mantenerse fiel a sus convicciones, independientemente de cuántas críticas y burlas debió soportar.
¿Hay algo más para agregar?
Habría numerosos datos de color en una vida tan rica y fructífera, pero vale la pena señalar al menos dos: Wegener y Johan Peter Koch- quien se rompió una pierna al caer en una grieta glaciaria- fueron los primeros en pasar un invierno completo en el glaciar interior del noreste de Groenlandia.
Aún antes de eso, en 1906, él y su hermano, Kurt Wegener, también científico (¿recuerdan?), establecieron un récord de duración de vuelo en globo, permaneciendo en el aire durante 52 horas, lo que superaba por 35 el récord anteriormente vigente. El récord se batió a bordo de un globo de investigación meteorológica, y seguramente, en su entusiasmo ni notaron el tiempo que llevaban recogiendo valiosísima información.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio, de donde tomé también algunos datos de su biografía.