Ei terremoto en México. Septiembre de 2017.

sismo mexico

Una vez más debo apartarme de mi programación habitual, puesto que ha ocurrido un evento sísmico que no puedo menos que tratar de explicar de manera sencilla.

¿Dónde, cuándo y cómo tuvo lugar el terremoto?

El sismo tuvo lugar a las 23h 39 minutos de la hora de México, el día 7 de septiembre de 2017,  en las proximidades de la localidad de Chiapas, y debido a su magnitud, se sintió también en todo el resto del país e inclusive en Guatemala.

Se trató de un movimiento de profundidad intermedia (58 km) y magnitud 8,2 de la escala Richter. Su epicentro se ubicó a 109 kilómetros al suroeste de El Palmarcito, y a 228 kilómetros al suroeste de Tuxtla, Gutiérrez.

Se han registrado desde entonces y hasta el momento en que escribo este post, hasta 132 réplicas, nueve de las cuales superaron los 5 grados Richter.

Se ha observado también un aumento en el nivel del mar del orden de un metro, y se considera el sismo de mayor magnitud que se haya registrado en los últimos cien años en México.

El recuento de víctimas humanas estaría ya superando la treintena.

¿Por qué se habla de efectos luminosos?

Se trata de luces que se observaron antes, durante y después del evento, en la baja atmósfera. Ya desde 2001  se tiene una explicación para este fenómeno que se viene describiendo desde hace varios siglos, pero que por la imposibilidad de registrarlo en esa época, fue atribuido a mitos, leyendas, y hasta a sugestión.

Hoy en día se asume que estas luces son causadas por ciertas propiedades eléctricas de las rocas, que se ven afectadas por la tensión mecánica que tiene lugar durante esos movimientos repentinos de las placas tectónicas que se manifiestan como terremotos.

Durante la última década, los especialistas están intentando analizar estadísticamente la ocurrencia de estos fenómenos, pues prometen ser  una manera más de predecir los movimientos telúricos. Esto es por el momento motivo de investigación, ya que se requiere sistematizar una información a la que se le prestó poca atención hasta no hace mucho. Adicionalmente, otros fenómenos atmosféricos pueden enmascarar su verdadero significado, de modo que es un campo promisorio, pero todavía no se incluye oficialmente entre los métodos de detección precoz de sismos.

¿A qué se debió el sismo?

Según la información preliminar, que seguramente los geólogos de la zona podrán completar un poco más en los próximos días, el sismo de  México, occurrió como resultado de un fallamiento normal o directo, de profundidad intermedia.

Podría deberse tanto a un deslizamiento de bajo buzamiento hacia el sudoeste, o bien a un desplazamiento de alto ángulo a lo largo de una falla de rumbo NW-SE.

Cualquiera sea el movimiento dominante, la causa última es la subducción de la placa de Cocos bajo la Noreamericana, que ocurre con velocidad aproximada de 76 mm por año.

No obstante, cabe consignar que debido a las características de ubicación, profundidad y mecanismo de fallamiento normal, este sismo sería más asimilable a un fenómeno de intraplaca que a los de la zona de contacto propiamente dicho, entre placas adyacentes.

¿Por qué es México un  territorio tan altamanente sísmico?

Durante el siglo pasado, la región que hoy nos ocupa ha sobrellevado al menos otros siete terremotos de magnitud superior a 7 en la escala Richter, pero no todos se deben a la subducción, ya que en México, a lo largo de su costa oeste, ocurren interacciones de al menos cinco placas de distintos tamaños, pero igulamente inquietas.

Ya con motivo del sismo de 2010, yo les expliqué que ese acontecimiento tenía un origen que no se relacionaba con fenómenos de subducción, sino de otra clase de contacto, en el que las placas se   desplazan lateralmente en lo que los geólogos llamamos un límite transformante.

Un ejemplo de este tipo de límite es el famoso sistema de fallas de rumbo de San Andrés.

Así pues, comprendemos por qué este lugar del planeta es uno de los más activos sísmicamente, porque cuando una placa no se mueve bruscamente, otra lo hace.

¿Por qué hay alertas de tsunami?

Porque la placa de Cocos es una placa oceánica, y al estar buscando una nueva posición de equilibrio, puede generar maremotos o tsunamis.

No obstante, debido a la vigilancia permanente del Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico, y otras instituciones, nada debería ocurrir sin que se tomen las previsiones del caso, y sólo cabe recordar a la población que seguir las indicaciones de las autoridades es su mejor opción.

¿Qué cabe esperar ahora?

Debo repetir una vez más, como en tantos otros posts, que seguramente la zona estará temblando algún tiempo, porque todo el rompecabezas de las placas cercanas debe reajustar su posición, en un nuevo estado de equilibrio.

No obstante, como siempre les digo, una vez  que se ha roto el silencio sísmico, la mayor parte de la energía acumulada ya ha sido liberada, de modo que lo que viene debería ser de magnitud siempre decreciente, al menos en teoría.

Las zonas aledañas a las placas que se contactan con la de Cocos, sobre  los bordes Pacíficos, seguramente serán las que más deban acomodarse, y tendrían las mayores probabilidades de ocurrencia de otros eventos.

Hay también un efecto posible,  del que no he hablado otras veces porque todavía no les había contado algo que les permitiría comprenderlo mejor.

Como ahora ya les he subido el post que necesitan leer para entender lo que sigue, voy a comentarles este posible efecto a largo plazo. Pero vayan a leer este post primero, así nos entendemos mejor.

Si ya leyeron el post que les indiqué arriba, saben que uno de los movimientos planetarios es el Período de Chandler, que se conoce desde el S XlX y que incluye desplazamientos del eje terrestre de no más de 9 metros, en respuesta a los movimientos de grandes masas (como las placas tectónicas) sobre su superficie.

En conclusión, este sismo de gran magnitud podría haber ya provocado algún cambio ligero en la posición del eje, lo cual a largo plazo también podría incidir en algún grado, en el cambio climático que forma parte natural de la historia del planeta.

Un abrazo y hasta el lunes, Graciela

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio. Corresponde al Servicio Geológico de Estados Unidos.

2 comentarios para “Ei terremoto en México. Septiembre de 2017.”

  • Chema dice:

    Hola Graciela.
    Otra vez Mexico, lo que demuestra que las predicciones desgraciadamente aún estan lejos de la fiabilidad.
    Pero yo lo que quería preguntar es tu opinión acerca de si el subsuelo pantanoso de Mexico DF es una ventaja por su plasticidad a la hora de amortiguar las ondas del sismo y absorber los esfuerzos derivados del mismo o una desventaja porque los cimientos de las construcciones no estan tan fuertemente anclados que si fuese roca firme (al menos los cimientos de los edificios viejos)

    Gracias y un saludo

  • Graciela dice:

    A los efectos de las construcciones, la situación es desfavorable, más allá de disipar o no la energía, los asentamientos y otros efectos que comento en el post de hoy miércoles 19 suman al riesgo, Chema

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