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¿Cuál es la diferencia entre mineral y roca?
Ya es hora de que vayamos precisando algunos conceptos muy básicos que se repetirán a lo largo de muchos posts en este blog.
Definir por ejemplo un par de componentes fundamentales del sistema natural.
El mineral y la roca son ambos, la materia prima con la que la geología escribe su propia historia. pero ¿cuál es la diferencia entre ambas?
Mineral es una sustancia de origen inorgánico, que ostenta una composición química aproximadamente constante y propiedades físicas homogéneas. Salvo escasas excepciones, se encuentra en estado sólido y tiene estructura cristalina.
Todos estos conceptos pueden revisarse con mayor profundidad.
Por ejemplo, cuando se habla del origen inorgánico, en realidad pueden reconocerse, según numerosos autores, abundantes excepciones, ya que existen organismos que generan sus exoesqueletos con sustancia mineral, como es el caso de las conchillas de moluscos entre otros.
La composición química definida es la principal diferencia con relación a las rocas y ya volveremos sobre esto.
Con relación a las propiedades físicas homogéneas, conviene recordar que éstas se mueven dentro intervalos muy estrechos para cada especie mineral, pero no son todos los individuos de la misma especie absolutamente idénticos entre sí.
En efecto, es común que presenten impurezas, inclusiones o deformaciones estructurales que hacen que esas propiedades físicas adquieran un cierto grado de variabilidad.
Por otra parte, el estado habitual de los minerales es sólido, pero no pueden dejar de mencionarse excepciones como el mercurio, que solidifica recién a los 43 ° C bajo cero; o el agua que hoy ya muchos autores definen como una sustancia sui generis, más que como un verdadero mineral.
Con relación al estado cristalino hay por lo menos dos criterios diferentes, ya que el ópalo, que se encuentra en estado amorfo- vale decir que en él los átomos se encuentran desordenados- para algunos es un mineral excepcional, y para otros en cambio, un mineraloide.
Con estos conceptos más o menos claros, es el momento de preguntarse cuál es la diferencia entre mineral y roca.
La roca es en realidad una mezcla de minerales, razón por la cual, según las proporciones en que aquéllos se encuentran, presenta una composición química bastante variable que debe ser calculada a través de métodos complejos.
Por supuesto existen algunas rocas de composición mono mineral, como por ejemplo la caliza, compuesta por calcita.
Y aquí cabe acotar un par de cosas: primero, esa composición mineral es más teórica que práctica, ya que difícilmente existen grandes masas rocosas sin impurezas, inclusiones o algún grado de alteración.
Pero aun cuando se da ese caso, la diferencia entre mineral y roca mono mineral es puramente convencional. En efecto, se entiende que se trata de un mineral cuando la masa corresponde a un tamaño no susceptible de ser mapeado en el campo y llevado a representación cartográfica.
Así pues, toda muestra de mano será mineral, mientras que si ocurre en el campo, como un cuerpo distinguible de su entorno, ya se trata de una roca.
De ambos temas iremos subiendo posts, porque esto no es más que el primer avance y hay muchísimo que hablar al respecto.
La foto que ilustra el post es tomada de
PRESS,F; SIEVER,R. 2000 “Understanding earth”. Freeman and Company New York.
Un beso. Graciela
Sistemas complejos…

En el post anterior, al introducir nociones básicas de Teoría de Sistemas, ya les adelanté que se venía un análisis sobre la complejidad. Y bien, aquí está.
Una vez que hemos comprendido lo que es un sistema, y cómo medianamente funciona, podemos agregar que algunos sistemas son conocidos como “complejos”, y los intentos por desentrañarlos han generado precisamente la “Teoría de la Complejidad”
Definir un sistema como complejo no se refiere a su dificultad, sino a su impredictibilidad.
En efecto, los sistemas complejos, incluyen relaciones entre los elementos que son desconocidas para el observador. Al interactuar los componentes del sistema de una manera que no se visualiza externamente a él, surgen propiedades denominadas “emergentes”, que no se consideraron en su descripción original.
Esto vuelve poco predecible todo el comportamiento del sistema a largo plazo.
Los primeros cambios pueden ser esperables, pero cada uno de ellos conlleva otros que a una cierta distancia (espacial o temporal) del punto de inicio, arrojan resultados casi totalmente inesperados, y por lo general de magnitud creciente.
En sistemas lineales (no complejos, precisamente), puede haber efectos espectaculares, pero que se replican de manera casi idéntica una y otra vez.
Esto no sucede en los sistemas complejos, ya que cada vez el punto de partida va siendo modificado, justamente por esas propiedades emergentes que se generaron dentro del sistema, cuando éste sufrió el primer estímulo.
Vamos a los ejemplos que siempre aclaran las ideas: un sistema lineal al que todos estamos acostumbrados es el sistema eléctrico.
Llegamos a casa, movemos el interruptor, y obtenemos siempre la misma respuesta: se enciende una luz. Salvo situaciones fortuitas, como que se haya quemado la lamparita, o roto el interruptor, etc., (que estarían introduciendo por única vez , nuevos comportamientos en los elementos del conjunto) la reacción ante el estímulo del interruptor, no será nunca una sorpresa.
Pero ése no es el caso en un sistema complejo.
En un sistema complejo, tal vez la primera de las respuestas sea predecible, pero en pocos cambios más, se habrán introducido tantas propiedades emergentes de la interacción de los componentes actuantes, que muy difícilmente sabremos a priori y con exactitud lo que ocurrirá como consecuencia mediata del primer estímulo.
Formulemos un ejemplo otra vez. Simplemente consideremos ese sistema lineal de la electricidad, tan simple, tan simpático, tan cotidiano y confiable él, como un subsistema dentro del sistema complejo que es la vivienda familiar y sus ocupantes. Y veamos qué pasa después del simple hecho de encender la luz.
Entra Juan a su casa, enciende la luz, y ve en el interior de su domicilio, a su señora esposa en situación comprometida, con el vecino, quien sale corriendo hacia el jardín, tropieza con el gato, que despierta con sus maullidos a su propia esposa [no la del gato, sino la del vecino que le pisó la cola, (al gato, no a la esposa) ] la cual, lo espera del otro lado de la tapia con el palo de amasar en la mano, y lo manda con cuatro dientes menos y dos costillas rotas, derechito al hospital. (A su esposo, no al gato)
Ése es un sistema complejo, ya que no cabía esperar que encender una luz enviara a un vecino al hospital, a menos que se estuviera en conocimiento de las interacciones ocultas del sistema “vivienda familiar”, cuya propiedad emergente resultó ser una cariñosa y peligrosa amistad entre vecinos no muy confiables.
¿Entendieron? Un ejemplo clásico en la literatura dice que el aleteo de una mariposa en un lugar del mundo puede generar un sismo en otro lugar. Es una figura muy poética, pero prefiero mi ejemplito que es más entretenido y me parece también más claro.
Y ahora el punto al que quiero llevarlos. Lamento informarles que la Tierra, nuestro objeto de estudio, es el más acabado ejemplo de sistema complejo.
Por eso cada intervención humana debe meditarse seriamente, ya que sus consecuencias son difíciles de evaluar a priori. Sobre todo a largo plazo.
Por eso también es relativamente sencillo pronosticar el tiempo para las próximas horas, y se va complicando cuando lo queremos extender a semanas o meses. Porque el clima, un subsistema de la Tierra, es también complejo.
Y todo el tema del Cambio Climático Global es mucho más polifacético de lo que nos quieren hacer creer. Pero eso ya será motivo de otros encuentros.
Los espero el miércoles, y hasta entonces, con un abrazo, me despido de ustedes- Graciela.
Nociones básicas sobre Teoría de Sistemas

Ya va siendo hora de presentar algunos conceptos muy básicos, que enmarcan el conocimiento geológico todo, y que son también la base sobre la cual se asienta la tarea investigativa de esta disciplina.
Son ellos los conceptos fundamentales de la Teoría de Sistemas, ya que así es como se entiende hoy a la Tierra y su dinámica.
Y entonces, ¿qué es un sistema?
SISTEMA: Conjunto de dos o más elementos que se relacionan entre si modificándose mutuamente.
La Teoría de Sistemas reconoce sus bases históricas en el Holismo (del griego holos todo, entero o total) que de alguna manera presentó por primera vez Aristóteles en el S IV a.C., en su Metafísica, a través de palabras más que sencillas.
En efecto él realizó un magistral compendio al expresar: “El todo es más que la suma de sus partes”.
Bien mirado, entonces, no cualquier cosa es un sistema, porque un conjunto de cosas que no conllevan ningún plus al ser reunidas, no constituyen un todo que exceda a la suma de las partes.
Tomemos un ejemplo: si coloco en una frutera tres manzanas y cuatro peras, el conjunto no es otra cosa que la suma de tres manzanas y cuatro peras.
En cambio, si coloco en un ascensor detenido por algunas horas, dos viejitas, un gato y un señor con un bebé, les garantizo que el resultado es mucho más que la suma de la mera presencia de esos cinco seres encerrados, porque deberé considerar sus reacciones e interacciones.
El sistema resultante incluirá el desmayo de una de las viejitas, los gritos de auxilio de la otra, los maullidos del gato, el olor a popó del bebé y los insultos por lo bajo de su papá, todo lo cual es bastante más de lo que se ve a simple vista.
¿Queda pues claro, cuándo un conjunto de elementos conforma un verdadero sistema y cuándo no?
En definitiva, todas las características de un sistema dado no pueden ser explicadas exclusivamente en función de sus componentes, porque el sistema completo determina cómo se comportan las partes.
Hay una continua retroalimentación, además, porque ese comportamiento de las partes, modifica a su vez al sistema. Y así al infinito.
Volviendo al ascensor, en el sistema original, la situación de encierro hizo que la viejita, siempre dulce y moderada, gritara como una marrana. Ella no lo habría hecho fuera de ese sistema. Y el popó del bebé modificó el ambiente agregándole un cierto perfume que antes no era parte de él.
¿Va quedando claro?
Ahora, sepamos que hay sistemas abiertos y cerrados, según que pueda o no ingresarse masa y energía al mismo.
En la realidad, sólo en condiciones de laboratorio se puede cerrar un sistema. En la naturaleza los sistemas son abiertos, complicándose bastante por eso su comprensión.
En efecto, no hay manera de decirle al viento:
-” Oiga, don, llegue hasta acá y no me traiga material a este sistema porque me dificulta los cálculos”
Por último veamos un poco cómo es la Organización de un sistema Caben en ella:
Constituyentes: son los elementos que se consideran dentro de él. (los cinco seres en el ascensor) En un paisaje pueden ser las rocas, las geoformas, la biota, el clima y sus constituyentes, etc.
Estructura: es un orden jerárquico de cómo se abarcan mutuamente. Por ejemplo, el gato en los brazos de una de las viejitas, sería una característica estructural. Del mismo modo, las rocas sobre una colina, y la biota metiéndose entre unas y otras.
Funcionamiento: es el complejo mundo de interacciones entre los constituyentes, en el cual se producen ciertos cambios que generan una nueva terminología.
En efecto, el funcionamiento incluye:
Procesos , es decir sucesiones de cambios físicos, químicos y físico químicos en nuestro caso, pero que también podrían ser culturales, sociológicos etc, según el sistema en cuestión.
Agentes, son los generadores de los cambios, por ejemplo la lluvia que arrastra materiales y que como constituyente estaba incluido en el clima (estructura)
Factores, son las circunstancias particulares que modifican las acciones de los agentes. Por ejemplo en el caso de la lluvia, ésta se infiltrará o no, según el estado de saturación del suelo entre otros muchos factores.
Lo que no debe dejar de tenerse en cuenta es que dentro del funcionamiento del sistema, los roles son intercambiables.
Así, por ejemplo, el agua, como lluvia, es un agente que provoca erosión, pero es también un factor que favorece o desfavorece la existencia de una cierta cubierta vegetal, es decir está modificando a otro constituyente, como es la biota.
Complejito, ¿no? Por eso en algún momento haremos un post sobre la teoría de la complejidad también.
Por último y para terminar con la organización de un sistema, digamos que tiene también un Comportamiento, que se diferencia de su mero funcionamiento, porque se reserva este término para hacer alusión a las reacciones del sistema cuando hay un estímulo o input nuevo.
Por ejemplo, los cultivos implantados por el hombre, o en el primer caso planteado, la llegada del service que rescata a la gente en el ascensor.
Los aplausos podrian ser el comportamiento, así como antes, el desmayo y los gritos eran el funcionamiento.
Bueno, espero que les haya quedado fácil de entender, creo que hasta yo puedo entenderlo ahora. Uso como ilustración un sistema social de verdad complejo .Un beso graciela
¿Qué es déficit hídrico?
En un post anterior, cuando les expliqué a través de un texto alojado por el sistema scribd, cómo se producen las cárcavas, comencé a saldar viejas deudas, al explicarles el concepto de equilibrio metaestable que les estaba debiendo.
Hoy sigo cumpliendo promesas realizadas, para lo cual les contaré qué significa aquello de déficit hídrico que mencioné en el post de desertización.
Y como todos estamos locos por la geología, cada vez que avanzo un pasito, me doy cuenta de que surgen mil conceptos más que se relacionan entre sí, y genero nuevas deudas.
Pues entonces, hoy les aclaro esos términos, pero ya mismo les digo que las propiedades del agua, su ciclo, sus reservas, y su papel en la geología volverán a ocuparnos en sucesivos posts, porque son temas fascinantes, ya van a ver.
Todos sabemos desde la más tierna infancia que el agua pasa por tres estados en un rango de temperaturas relativamente estrecho, y sabemos también que el ciclo que así se produce está movilizado por la temperatura, que en la naturaleza, y a nivel de superficie, es mayormente provista por la radiación solar.
Así, el pasaje desde el estado sólido al líquido se produce en las proximidades de los 0º C (hay factores que pueden modificar ese umbral, de los que hablaremos otra vez) generando el fenómeno llamado fusión, cuyo inverso es el congelamiento: y en las proximidades de los 100ºC ocurre el pasaje masivo al estado gaseoso en lo que se conoce como ebullición.
Pero hay también un pasaje menos espectacular, desde el estado líquido al de vapor de agua, que se produce gota a gota, a nivel de superficie y a temperaturas mucho más bajas, de manera casi permanente, que es lo que se conoce como evaporación.
Es gracias a ese fenómeno, que nuestra ropa se seca tendida al sol, o que podemos evitarnos el secado permanente de los platos.
La temperatura a que esto ocurre es variable también, ya que depende de numerosos factores, tales como el estado de saturación del aire atmosférico, y su circulación (vientos, por ejemplo), la presión atmosférica reinante, y la forma de incidencia de la radiación solar ( que modifica la distribución de la temperatura) entre otras cosas.
Pero lo cierto es que para cada situación particular , según como interactúen todos esos factores, habrá una cantidad de agua que puede ser evaporada, a la que se llama evaporación potencial.
Y ocurre muchas veces que hay menos agua disponible que esa cantidad que podría evaporarse si estuviera presente.
Es decir que en esas circunstancias hay un intenso desecamiento porque toda el agua que está en el sistema se evapora, pero podría evaporarse aún más si la hubiera.
Eso es lo que constituye el déficit hídrico, precisamente: la cantidad de agua que falta para igualar toda la que la atmósfera puede contener en estado de vapor, y la que realmente está a su alcance.
Pongamos un ejemplo cotidiano: mi estado de hambre un mediodía es tal, que puedo comer 3 milanesas, pero llego a casa y solamente hay dos, mi déficit milanésico es de 1 milanesa, ¿me entendieron ahora?
Ahora piénsenlo en términos de agua evaporable, si es más lo que el aire podría absorber, que lo que está a su alcance, ése es el déficit hídrico.
Los valores para el déficit hídrico son calculables a través de diferentes métodos, y prometo para los especialistas algunos papers en los que están establecidos para nuestra área de trabajo, pero será más adelante.
Ahora quiero contarles algo más, que puede parecer paradójico en una primera instancia: en casi toda la provincia de Córdoba, el déficit hídrico no ocurre en los meses de invierno cuando las lluvias son escasas, sino en algunos de los meses lluviosos del año hidrológico, y esto es así porque las temperaturas elevadas aumentan notablemente el valor de la evaporación potencial, es decir hay más agua, pero también es mucha más la que podría pasar al estado de vapor, si estuviera presente.
En invierno, en cambio, pese a la gran escasez de agua, la evaporación potencial se mantiene por debajo de la disponibilidad del elemento. Notable ¿verdad?
Bueno, voy cumpliendo promesas, mientras los espero el miércoles con alguna gacetilla que puede ser de su interés Graciela
Algo más sobre los objetos estudiados por la Geología.
Como ya hemos venido haciéndolo lentamente, seguiré completando ahora los conceptos que se presentaron en su momento en el cuadro con las divisiones de las disciplinas incluidas en Geología, que vuelvo a incluir aquí.
No creo necesario abundar sobre los cuadros relativos a Geognosia, Geología Histórica y Geología Aplicada, ya que la terminología es de uso corriente o puede deducirse con extrema facilidad. Sí, en cambio convendrá explicar un poco más lo relativo a la Geología General o Dinámica, que ya comencé a presentarles en otro post, ya que algunos conceptos no son tan transparentes.
Ingresando un paso más en las divisiones del cuadro encontramos, dentro de la Geología Exógena, dos conceptos básicos:
Gliptogénesis, del griego gluptyos= grabado, y genesis= origen, incluye todos aquellos fenómenos que van precisamente esculpiendo o modelando el paisaje.
Si se observa a un escultor dando forma a una piedra, o una madera, puede apreciarse que lo que él va haciendo en general, es quitarle aquellos sectores, aristas o formas que no son de su interés para el objetivo final.
Es decir que el volumen de material se va haciendo cada vez menor, y en el caso del escultor quedará a los pies de la escultura, probablemente en el suelo. Se ha producido un desgaste. A eso precisamente hace referencia el término gliptogénesis, que abarca todos aquellos cambios que van quitando materiales en un determinado espacio, y a la larga lo trasladan hacia otros lugares.
Están implicadas entonces: la meteorización, la erosión y la remoción en masa, conceptos todos que se irán explicando en sucesivos posts.
Cerrando el ciclo, la Litogénesis, del griego: lithòs= piedra y genesis= origen, reúne nuevamente esos materiales a mayor o menor distancia de su sitio de origen, para generar nuevas rocas y nuevos modelados geomorfológicos.
Así como la gliptogénesis tiende a rebajar el relieve, como quien lo va limando por decirlo groseramente, la litogénesis tiende a acumular nuevamente los materiales desagregados, procediendo hacia arriba. Una aplana, la otra apila, para decirlo de una manera sumamente simplificada.
La litogénesis incluye procesos particulares como la sedimentación y la diagénesis temas también para futuros posts.
Se nos va aclarando el panorama, ¿verdad? Un gliptogénico abrazo, Graciela.
¿Qué es el quilate?

Aclaremos primero que estoy refiriéndome al uso gemológico de este término. Más adelante hablaré de él para la valoración del oro.
En este contexto, quilate es la traducción de carat, que es la medida de peso para las piedras preciosas, y corresponde a 0,200 g, es decir 200 mg.
Originalmente se aplicaba sólo a los diamantes, pero se fue extendiendo a las demás piedras preciosas.
El quilate de diamantes puede llegar a cotizarse en miles de dólares, según las variaciones del mercado.
Para poner las cosas en perspectiva, recordemos que siendo el peso específico del diamante igual a 3,52 g por cm3, y considerando que peso específico es igual a peso sobre volumen; el tamaño de un diamante que pese 0,200 g (un quilate) es 0,056 cm3.
Esto sale de la fórmula de equivalencias 3,52/1 = 0,200/x ; medido en g / cm3.
Una vez despejada la fórmula, resulta : x= 0,200/ 3,52 = 0,056 cm3
Eso es un poco menos que la diecisieteava parte de 1 cm3.
Ahora piensen que 1 cm3 es un mísero cubito de 1 cm de largo en cada arista, e imaginen que lo dividen en 17 partes y eligen sólo una. Si ese pedacito fuera un diamante, pesaría un quilate.
Es bien poco ¿no? Y ahora piensen, en comparación, el tamaño de la locura del hombre, que cotiza un culitésimo de una piedrita vistosa, mucho más que algunos meses de trabajo de su prójimo.
Aclaró acá que “culitésimo” es una medida informal, que se refiere a “un culito así”, con lo cual seguramente todos me entienden.
¿Les quedó claro? ¿Vienen al próximo post? Un geológico abrazo, Graciela,
El diamante que ilustra este post está en su estado natural, sin tallar, tiene 2 cm de diámetro promedio, y se encuentra en su matriz de roca original. Fue extraído de la Mina Mir (paz en ruso) de la zona de Yakutia en Siberia. La foto es tomada de la revista del Houston Museum of Natural Science de Houston Texas, Estados Unidos de América
Piedras preciosas versus semi preciosas
No voy a hablar todavía aquí de las condiciones y características de las piedras preciosas. Eso será motivo de muchos otros posts.
Ahora sólo quiero defenestrar una palabra mal empleada y voy a demostrar por qué debemos desterrarla.
Hoy, solamente desde la semántica y desde la normativa; más adelante, en otras entregas también iré sumando las razones geológicas.
Las piedras son preciosas o no lo son, pero ¿semipreciosas? ¿qué barbaridad es ésa?
Semi quiere decir “la mitad de”, o bien “casi”. Es decir que un semicírculo es la mitad de un círculo y una semirrecta es la mitad de una recta, pero una piedra semipreciosa ¿qué es? ¿la mitad de una piedra preciosa? y la otra mitad ¿qué se hizo? ¿O es una piedra entera con sólo una mitad preciosa? ¿y la otra mitad qué es? ¿un rabanito?
¡Absurdo! Y permítanme sumar ejemplos desde otras vertientes para ilustrar mejor mi punto.
Un centauro es semihumano, porque su mitad superior es humana y la otra es equina, o sea un tremendo caballo. (No sé por qué, mencionar esto me lleva a través de la libre asociación, a las elecciones y a algunos políticos… pero, bueno, volvamos al tema original)
Decir de la suegra que es semihumana está mal, a menos que sea una sirena en el sentido más estricto de la palabra; de lo contrario, se la puede llamar infrahumana o casi humana pero nunca semihumana.
Y ya que caímos en el “casi”, veamos si por ahí vale usar el término.
Como ya dijimos, “casi humano” vale, “casi ileso”, también vale, pero ¿”casi precioso”? Entendemos que aquí la palabra precioso se usa con el significado de alto valor o precio, no con la acepción de primoroso, al estilo “-¡Ay, qué precioso te queda ese vestidito!”
En tal caso, ¿qué sentido tiene decir “casi de alto precio”? Digamos de bajo precio y listo.
En definitiva, semi preciosa no es una denominación correcta para ninguna gema aunque aparezca todavía en muchos diccionarios corrientes. Y así lo establece taxativamente la C.I.B.J.O (Confederación Internacional de la Joyería y Orfebrería de Diamantes, Perlas y Piedras) desde 1970, cuando determinó en el artículo 7 de las Normas de Uso de las Piedras de Color, que el término semiprecioso es incorrecto y queda prohibido, no debiendo utilizarse nunca. Esto es muy correctamente citado por Saadi (2006)
Tradicionalmente el diamante junto con el rubí, el zafiro y la esmeralda fueron consideradas las únicas verdaderas piedras preciosas. A todas las demás por largo tiempo se les aplicó el calificativo de semipreciosas, que como ya se explicó, debemos erradicar definitivamente de nuestro vocabulario.
Hoy en todo caso, se pueden jerarquizar por su precio en el mercado, pero en ningún caso descalificar a ninguna.
La foto es tomada de la revista del Houston Museum of Natural Science de Houston Texas, Estados Unidos de América y se trata de una rodocrosita, de la que vamos a hablar también en otro post. El ejemplar, de 10 cm, y obviamente sin tallado alguno, es considerado el mejor del mundo y está en una matriz de cristales de cuarzo, pirita y tetraedrita. Fue encontrado en 1965 en la mina Home Sweet Home, próxima a Alma, Colorado.
Ya saben dónde encontrarme si este modo de aprender les atrae. Un abrazo. Graciela
Bibliografía citada:
Saadi, J.2006. Gemología. Las Piedras Preciosas de la República Argentina. I.S.B.N.10:987-05-1943-1. I.S.D.N.13:978-987-05-1943-1. 183 pp.
Desertización versus desertificación

Quienes leyeron mi post anterior, habrán notado que los términos que hoy nos ocupan no se utilizaron allí como sinónimos ni se intercambiaron livianamente entre sí.
No obstante, una rápida consulta a Wikipedia o al diccionario de la Real Academia Española demuestra que esa diferenciación allí no aparece. Por esta razón es más importante aún, señalar los matices que la aproximación científico- técnica confiere a cada una de esas palabras, si queremos adentrarnos en los códigos propios de la Geología.
Comencemos por definir desierto. Esta palabra, como muchas, puede entenderse de diferentes maneras según quien la emplea. Algunos geógrafos, con una mirada antropocéntrica, tienden a referirse a todo espacio sin colonización vegetal y población permanente, como desierto. Esto conduce a clasificaciones que incluyen, por ejemplo, a los desiertos helados, como la Antártida.
Geológica y geomorfológicamente, en cambio, la definición de desierto es más estricta, ya que se exige en ella un déficit hídrico permanente.
-¡Ay cag sonamos!- dirán ustedes - ¿y eso, qué es?
Bueno, es largo de explicar y les prometo un post al respecto, por ahora tómenlo como un dogma o verdad revelada, y apréndanlo de memoria como el catecismo.
Por lo menos, ya van sabiendo que en geología, desierto es igual a déficit hídrico permanente, y no a despoblado.
Ahora digamos que desertizar y desertificar significan “dar lugar a un desierto” pero de dos maneras muy diferentes.
La desertización es natural, y se debe exclusivamente a un cambio climático. Observen que la palabra es una sustantivación (acción y efecto) del verbo desertizar.
La palabra desertificación, por su parte, procede de manera nada inocente del verbo desertificar, que incluye el sufijo latino ficare, que quiere decir “hacer”, con lo cual abarca la influencia humana.
Es decir que se alude aquí a todas aquellas acciones erróneas del ser humano, que aceleran el avance del desierto en áreas marginales, de equilibrio precario o metaestable (otro post para este término, anotá, Graciela).
Notarán ahora la sutil diferencia en los verbos que usé más arriba en el post.
Cuando hablé de desertización dije: “se debe al” cambio climático y hasta agregué “exclusivamente”.
No fue así cuando me refería a la acción antrópica (humana) en la desertificación. En ese caso, el verbo elegido no fue más allá de “acelerar”. Nunca dije “causa”, “genera”, ni “provoca”, sencillamente porque el hombre no tiene la capacidad para hacerlo.
Si las condiciones climáticas no están dadas previamente, el hombre no puede fabricar un desierto, como no podría un piojo que caminara por mi cabeza, modificar mi ADN.
Pues sí, es hora de que nos demos cuenta de que la influencia humana no es tan radical como la propia soberbia nos quiere hacer creer.
Existe, sí, es grande, también, pero no puede superar en ningún caso los condicionamientos que la naturaleza le impone.
A ver si nos convencemos de eso de una buena vez por todas (¡Otro post por acá!).
Resumiendo, si vamos a hablar con propiedad, diremos desertización toda vez que nos estemos refiriendo al avance de un desierto en regiones áridas y semiáridas marginales, a favor de un cambio en las condiciones climáticas imperantes; y diremos desertificación cuando las actividades humanas favorezcan y/o aceleren ese proceso natural.
En suma, la diferencia entre los términos es la inclusión o no, de la influencia antrópica, y no es menor, porque uno de ellos lo hará inocente, y el otro, en cambio co-responsable de modificar las condiciones del medio.
Si las nuevas condiciones son desfavorables para la calidad de vida de los futuros habitantes, sólo en el segundo de los casos, ellos podrán mirar acusadoramente a sus antecesores.
No es irrelevante la diferencia, ¿no les parece?
Si todavía les apetece, nos vemos en el próximo post .
Un abrazo Graciela.
La foto corresponde a ripplemarks sobre una duna en Al Liwa, desierto de RubAl Khali, en los Emiratos Árabes unidos, y fue tomada (algo recortada) de GUTIERREZ ELORZA, M. 2001 Geomorfología climática. 627 págs. Ediciones Omega. I.S.B.N.84-282-1209-0