Archivo de la categoría ‘Geología en la vida cotidiana’
Un post navideño
Como podrán deducir, hoy, estando en tiempos de Navidad y Año Nuevo, me tomaré un día de descanso y celebración con la gente que quiero (y que capaz que hasta me quiere también) y me limitaré a recordarles un viejo post que se relaciona de alguna manera con estas fechas, y que pueden ir a leer aquí. El miércoles vuelvo a las andadas y nos encontramos otra vez en este mismo sitio. ¡Feliz Año Nuevo!
Graciela.
¿Cómo se sintetizan algunas piedras preciosas?
En un post anterior, ya hemos hablado de algunas gemas de las que se realizan imitaciones, tratamientos y/o reconstrucciones. Hoy veremos que existen también piedras preciosas de generación artificial, a las que se conoce como sintéticas, pero cuya producción es totalmente legal, mientras se exprese ese origen, y que también alcanzan buen precio en el mercado, más allá de que esté muy por debajo del de una piedra natural.
¿Cuándo comienzan los intentos de obtener artificialmente piedras preciosas?
Ya en los albores de la historia, la fascinación por la belleza de las piedras preciosas condujo a intentar obtenerlas de manera artificial, para paliar su escasez y las dificultades de su extracción en la naturaleza.
Esos primeros intentos fueron tan ingenuos como suponer que si se las enterraba, ellas darían frutos como los vegetales, o se multiplicarían sin salir a la superficie, pero generando «yacimientos» someros y bien localizados.
La época de los alquimistas se recuerda sobre todo por la búsqueda de la piedra filosofal que además de dotar de inmortalidad a quien la portara, convertiría cualquier metal en oro. No obstante, también era intensa la búsqueda de métodos para generar piedras preciosas de manera artificial. Huelga decir que ambos intentos fueron infructuosos, pese a lo cual, mantuvieron el interés en el tema, y abrieron el camino al posterior conocimiento de la química.
La dificultad real para los alquimistas era el desconocimiento de los procesos naturales que generan determinados minerales. Mucho más adelante, cuando los avances de la Geología, la Petrología y la Mineralogía lo propiciaron, comenzaron a verse resultados promisorios.
¿Cuáles fueron los primeros resultados favorables?
Recién en la segunda mitad del S. XIX, y en Francia, Marc Gaudin inauguró los primeros intentos basados en el conocimiento científico, que si bien no fueron exitosos, sirvieron de antecedentes para que hacia 1880, los investigadores. también franceses, Edmund Fremy y Frei, obtuvieran por primera vez rubíes sintetizados en laboratorio.
Esas primeras gemas eran solamente láminas muy delgadas, y su uso se centró en la fabricación de relojes que podían aprovecharlas así.
Fue recién en la última década de ese siglo, que un discípulo de Frémy, llamado August de Verneuil, alcanzó el éxito, logrando rubíes que prácticamente no se distinguían de los naturales.
Debido a que Verneuil recién publicó sus resultados en 1897, ése es el año que se toma como el punto de partida de la industria de las piedras sintéticas. En 1907 llegaron a comercializarse 5.000.000 de quilates de rubíes obtenidos por el método de Verneuil.
¿Qué métodos se desarrollaron?
En general, los métodos parten de materiales fundidos de composición semejante a la piedra que se desea obtener, y que se hacen enfriar lentamente, de modo que los cristales resultantes vayan creciendo tan armónicamente como sea posible.
Existen, sin embargo, otras técnicas y numerosas variantes, e importantes diferencias según cuál sea el material a imitar.
A veces se usan soluciones o vapores, o irradiaciones, o se incorporan fundentes que hacen bajar el punto de fusión de la mezcla, para acelerar el enfriamiento, o para modificar el aspecto, tamaño o color de la piedra resultante.
Puede decirse que ya existen muchos métodos que se van perfeccionando día a día y que son celosamente custodiados por las empresas productoras.
¿Cuáles son las piedras sintéticas que hoy se producen?
Sobre los diamantes prepararé más adelante un post específico, pero sobre las demás piedras puede decirse que casi todas las más empleadas en joyería pueden obtenerse como sintéticas hoy en día. Pero se fabrican en especies de lingotes, o masas voluminosas que luego deben fragmentarse para su venta, y cuya belleza dependerá en gran medida de la forma de corte y tallado, a diferencia de las naturales que presentan desde su génesis el facetado que corresponde a su sistema cristalino.
¿Pueden distinguirse las piedras sintéticas de las naturales?
Lo primero que debe decirse es que su venta es absolutamente legal, siempre que no se engañe al comprador pretendiendo hacerle creer que son naturales, es decir muchísimo más caras.
Para eso suele usarse el artilugio de colocar el nombre de la piedra entre comillas, con lo cual, el cliente mínimamente informado sabe que una «alejandrita» es sintética, mientras una alejandrita no lo es. O en determinadas gemas, también se alerta a través del agregado de la palabra «oriental». Un topacio oriental no es un topacio natural; puede ser artificial o puede ser otro mineral parecido que ha sido manipulado para cambiarle alguna propiedad en particular para asimilarlo más a la gema natural .
Existen también pequeños detalles que no son imitables por las piedras industriales, como la presencia de inclusiones características, de las que hablaremos alguna vez; y que dicen claramente que el mineral procede de un yacimiento natural.
En el caso de los rubíes sintetizados según el método de Verneuil, quedan claras líneas de crecimiento concéntricas que se pueden ver con una lupa. Y para quien tiene una larga experiencia, un detalle que pasa desapercibido la mayor parte de las veces, es su tacto algo más cálido que el de la piedra preciosa natural, que es marcadamente frío.
Y por supuesto, la exploración por un experto munido del instrumental óptico necesario, siempre delata las imposturas. Pero suma un costo, ya que el asesoramiento no suele ser gratuito.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es del Flickr de Dayanacba, y en realidad es de piedras naturales, pero no tengo fotos de minerales sintéticos para subir.
La Huella de Carbono

En los últimos tiempos, se habla mucho de «medir la huella de carbono», pese a que no todos sepan de qué se trata. Como es un tema relativo a la calidad ambiental, y por otro lado con muchas derivaciones, éste será sólo el primero de muchos posts que iré subiendo a lo largo del tiempo, en el blog.
Y precisamente por ser el primero, hoy trataré de dar las definiciones imprescindibles para poder profundizar más en lo sucesivo.
¿Qué se entiende por huella de carbono?
Si bien no hay una única definición con acuerdo absoluto, puede decirse que la huella de carbono representa la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que se arrojan a la atmósfera como resultado de alguna actividad humana, ya sea por empresas, industrias o personas individuales. En definitiva es una valiosa herramienta de medición del impacto de nuestras actividades, al menos en lo que hace a los GEI, es decir gases de efecto invernadero.
Es común que haya cierta confusión entre las expresiones «huella de carbono» y «huella ecológica», pero esta última es bastante más amplia, ya que implica una cuantificación de la presión humana sobre los recursos naturales y la calidad del ambiente, lo que significa más que solamente medir la emisión de GEI. En otras palabras se establece si la velocidad de extracción de recursos es tal como para permitir o no su regeneración, según un ritmo que evite su agotamiento, y muchos otros aspectos, de los que hablaremos en otro post.
La combinación de ambas mediciones da una idea aproximada de la eficiencia de la gestión ambiental y la salud resultante del ecosistema en análisis.
¿Qué implicancias ambientales tiene la emisión de GEI?
Los GEI, fueron definidos en el protocolo de Kioto del año 1997, incluyéndose en ellos principalmente al dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), y gases fluorados como hidrofluorocarburos (HFC), perfluorocarburos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6).
Todos ellos tienden a permanecer en la parte media de la atmósfera y dificultan selectivamente que algunas partes de la radiación solar entrante (constituida por las ondas de menor frecuencia) pueda salir a un ritmo eficiente, porque es parcialmente absorbida por esos gases, lo cual incide sobre la temperatura planetaria. A eso se llama efecto invernadero.
¿Por qué es importante medir la huella de carbono?
Simplemente porque ninguna patología puede curarse si no es a partir de su diagnóstico. En este caso, la HdC (huella de Carbono) es precisamente ese diagnóstico imprescindible para luego implementar medidas que permitan reducir el impacto.
Esa medición puede hacerse no solamente a escala industrial sino también a escala individual, pero las metodologías de medición en cada caso serán motivos de otros posts.
¿Qué términos relativos a la huella de carbono conviene tener en claro al emprender su conocimiento?
Veamos algunos de los términos que en los próximos posts sobre el tema, vamos a usar de manera recurrente.
- CO2 equivalente (CO2e): Es una unidad de medida que sirve para establecer comparaciones entre los efectos de los diversos GEI, contrastando su potencial de retención de energía con la del dióxido de carbono.
- Mitigación: Es el conjunto de estrategias enfocadas a reducir el impacto, en este caso, a través del control de la HdC.
- Adaptación: Hay impactos que son inherentes a la actividad humana, y en tal caso se entiende como adaptación, al conjunto de medidas para enfrentar esos cambios con medidas preventivas adecuadas.
- Ciclo de vida: Es todo el proceso de generación de un producto o servicio, desde la obtención de la materia prima hasta la disposición final de sus residuos o efluentes.
- Emisiones: Se denominan así a los gases liberados en la atmósfera, en cualquier momento del ciclo de vida.
Tengan presentes estos términos para cuando regresemos sobre el tema en muchos posts futuros.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio.
La dinámica eólica

Hoy vamos a comenzar a analizar la acción de otro de los agentes erosivos que modelan el paisaje: el viento.
Por cierto éste es sólo el primero de los muchísimos posts que vamos a dedicarle porque la riqueza del tema es casi infinita. Empecemos, pues, desde el comienzo.
¿Qué se entiende por dinámica eólica y de dónde procede el término?
La dinámica eólica forma parte de la geodinámica externa, que como ya les expliqué en otro post reconoce su origen en el calor solar, y hoy lo van a comprender mejor que nunca.
Específicamente la dinámica eólica se refiere al conjunto de fenómenos en los cuales el agente activo es el viento. En cuanto al origen del término «eólico», debemos recordar que procede del latín Aeolĭcus,, que a su vez deriva del griego Αἰολικός (Aiolikós, en nuestro alfabeto) y significa relativo a Αἴολος (Aíolos), que traducimos como «Eolo», es decir el nombre del dios de los vientos según la mitología griega.
Eolo es también considerado el padre del pueblo eólico, que según la mitología clásica habría habitado las islas Eolias, situadas en un lugar entre Italia y Sicilia, y que según relata Homero en su Odisea, fue el sitio en que se detuvo Ulises (también llamado Odiseo) mientras iba de regreso a Itaca.
¿Qué es el viento y cómo se produce?
El viento no es otra cosa que una masa de aire en movimiento, y se produce en respuesta a diferencias espaciales de la presión atmosférica. Como es lógico el aire se mueve desde las zonas de alta presión a las de baja presión, según un patrón que expliqué ya en otro post cuyo link encontrarán en la respuesta a la última pregunta.
Localmente, el desplazamiento del aire es esencialmente horizontal, con las deformaciones que le impone la topografía sobre la cual se mueve. Pero lo más importante es que cuando decimos que se mueve desde las zonas de alta presión a las de baja presión, es casi como decir que se mueve desde las zonas más más frías a las más cálidas.
En efecto cuando el aire está frío, la masa toda tiende a contraerse, con lo que su densidad aumenta y con ella la presión. A la inversa, si el aire es cálido, se dilata y se hace menos descenso con lo que la presión local desciende. En resumen, las altas presiones se relacionan con bajas temperaturas y viceversa, por lo que el aire normalmente se mueve hacia las zonas más cálidas generando brisas, vientos y hasta huracanes según su velocidad.
Ya sabemos entonces que la producción del viento depende de las diferencias térmicas, lo que nos conduce a otra pregunta.
¿Por qué hay diferencias de temperatura entre zonas a veces muy próximas?
Algunos de los siguientes factores ya los he explicado con mucho detalle en otros posts cuyos links les incluyo en cada caso, pero enumeremos las causas principales de esas variaciones de la temperatura del aire dentro de un área acotada, es decir en distancias relativamente cortas.
- Diferencias en las pendientes, o en general en la topografía, que distribuyen la misma energía solar entrante, en espacios de distinta extensión.
- Diferencias en la litología y la vegetación, que tienen diferentes albedos.
- Diferencias en la urbanización y uso de la tierra.
- Situación respecto a masas de agua.
¿De qué depende la velocidad del viento?
Esto ya lo he explicado también en el post que he linkeado más arriba, pero permítanme recordarles que la velocidad depende del gradiente horizontal de presión, que se define como la distancia en metros que debe recorrerse horizontalmente para que la presión aumente en 1 mm de mercurio, según la antigua forma de medición. En otras palabras si el gradiente es alto los cambios de presión son menos abruptos, y la velocidad del viento es menor.
Si pensamos además que las isobaras son las líneas imaginarias que unen puntos de igual presión atmosférica, podemos agregar que cuanto más próximas estén esas curvas entre sí, menor es el gradiente y mayor la velocidad del viento resultante.
Una escala de velocidades de viento ya fue presentada en ese post que todo el tiempo les estoy recomendando ir a leer.
¿Existe un patrón planetario o global para los movimientos de las masas de aire?
Sí lo hay, por supuesto, y ya lo he explicado en detalle en otros posts que les recomiendo recordar, pero teniendo en cuenta que los paisajes en cada lugar responden al comportamiento de los vientos locales.
Un abrazo y hasta el próximo miércoles, con un post informativo. Graciela.
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La imagen que ilustra el post es de este sitio.
¿Qué son los albardones?

Hoy vamos a conocer qué son los albardones.
¿Qué etimología reconoce la palabra albardón?
Originalmente se trata de un término que se usa en caballería para referirse a un aparejo más grande que la albarda corriente, también conocida como alforja. El albardón incluye la montura para el jinete.
La palabra procede de al-barda, término árabe para el objeto que acabo de describirles.
El uso para un rasgo de la dinámica fluvial se debe a la forma algo convexa al centro y elevada en los bordes anterior y posterior que tiene una montura. En el caso de los ríos, el perfil transversal de los albardones- tal como se ve en la figura- se asemeja a una montura vista de costado.
¿Qué es un albardón?
Este término es propio de Argentina, Bolivia y Uruguay, donde se alude con él a zonas positivas (lomadas) de superficies anegadizas, tales como las llanuras de inundación de los ríos, que sobresalen del agua en los tiempos de crecida o anegamiento.
Se denominan también diques naturales.
¿Cómo se forman los albardones?
En las zonas por donde discurren los ríos, son comunes los desbordes cuando las precipitaciones son intensas y regulares, de modo que el agua sale del cauce y se derrama en los terrenos aledaños.
Como esto sucede durante las crecidas, las aguas vienen cargadas de los sedimentos arrastrados desde las zonas altas, pero al salir del cauce, la velocidad y por ende la capacidad de carga disminuye de manera casi instantánea, tal como lo expliqué en un post ya lejano.
Es obvio que al salir del lecho ordinario y fluir sobre una superficie mucho más amplia, el rozamientp aumenta y la velocidad disminuye. Por eso, de manera muy rápida, el agua deposita el exceso de carga, y por lo general lo hace en montículos con un trazado medianamente paralelo al cauce.
¿Cómo resultan visibles en el paisaje?
En el campo se los reconoce por su forma con una elevación notoria a poca distancia del lecho ordinario, que se va aplanando al alejarse de él.
Esto es asi porque tal como se indica en la figura, los sedimentos más gruesos son los primeros en depositarse generando verdaderas crestas, mientras que los sedimentos más finos van sedimentando cada vez más lejos del área de desborde, lo que da a los albardones su típico perfil, con una pendiente que se suaviza al apartarse del lecho.
También la gradación ya explicada en el tamaño de los materiales, es una característica que delata su presencia.
Finalmente, en fotografías aéreas, se visualizan como lomadas serpenteantes que acompañan el recorrido del río y que sobresalen claramente cuando la llanura está inundada.
¿Qué se puede agregar?
En algunas regiones se denomina también albardones a las acumulaciones de sedimentos que tienen lugar en el lado cóncavo de los meandros, donde ocurre la depositación de materiales según el mecanismo que expliqué oportunamente en el correspondiente post.
Un abrazo y hasta el próximo miércoles, con un post informativo. Graciela.
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