Una curiosidad: la lechuga de minero.
Estos datos me fueron enviados por mi colega Marcelo Dalponte, hace ya un tiempo, y ahora los estoy reformulando y compartiendo con ustedes. Debo confesar que no sabía que existía una planta cuyo nombre vulgar estuviera dedicado a los trabajadores mineros.
Se trata de la hierba cuyo nombre científico es Mantia perfoliata, y germina durante el otoño, para permanecer todo el invierno con el aspecto de un césped con hojas pequeñas y ovaladas. A mediados del verano se hace menos tierna y se seca, formando un manto amarillo.
La Lechuga de Minero tiene flores chicas, blancas o rosadas, que se agrupan de a cinco y hasta quince en el extremo del tallo, que parece perforar la hoja por su centro, característica a la que debe su nombre.
Prefiere los sitios sombreados y húmedos, por lo cual suele encontrarse bajo los árboles.
Es una planta comestible que tiene mucha vitamina C y puede consumirse completa (hojas, tallos y flores), cruda o cocida, ya sea en ensaladas o hervida o frita, de manera semejante a como se consume la espinaca. Si se la deja secar, se puede conservar para usarla luego en sopas o guisos. Además de crecer silvestre, lo que la hace muy económica, al tener mucha vitamina C, como ya dije, los mineros de zonas desfavorables la consumen con gusto.
Para cosecharla debe estar tierna y normalmente no se la arranca, sino que se la corta conservando las raíces para asegurar el rebrote.
Fuente: Rapoport, Margutti, Sanz – Plantas silvestres comestibles de la Patagonia Andina, Exóticas parte I
El sismo de San Juan, del 20 de Noviembre de 2016
Hoy estaba pacíficamente disfrutando mi tarde de domingo, cuando el sof en el que estaba cómodamente leyendo, se encabritó, y mis llamadores de Ángeles comenzaron a repicar. Señal de que debo comunicarme con el sitio del Inpres y averiguar dónde fue el sismo cuyas causas tengo que analizar para poder explicarlas a mis lectores. Y allá vamos…
¿Cómo y cuando tuvo lugar el evento sísmico?
El terremoto ocurrió el 20 de noviembre de 2016 a las 17 h 57′ hora local. Su magnitud fue de 6.4° Richter y la profundidad de su hipocentro se calcula en 115,8 km según el USGS, aunque el Inpres la estima en 130. Las coordenadas del epicentro son: 31.643° latitud sur y 68.765° longitud oeste, lo que lo ubica en las proximidades de la ciudad de San Juan, y a unos 36 kilómetros al oeste de la localidad de Caucete, tristemente célebre por otro evento sísmico anterior. Todo dentro del Valle de Zonda.
A este primer temblor siguieron casi inmediatamente, al menos tres réplicas, hasta el momento en que escribo esto. Afortunadamente, pese al temor generalizado, no se ha informado que existan víctimas humanas ni daños materiales, aunque se sintió claramente en lugares tan distantes como Mendoza, Córdoba y hasta Buenos Aires en el lado argentino; y por la parte chilena, en las regiones de Atacama, Coquimbo, Valparaíso, 0’Higgins y Metropolitana, incluido Santiago.
¿Dónde queda el Valle de Zonda?
Se trata en realidad de una parte deprimida del departamento homónimo, que se encuentra ubicado en el centro sur de la Provincia de San Juan, y distante aproximadamente 20 km de la ciudad capital. Ocupa unos 2.905 kilómetros cuadrados, y posee un relieve netamente montañoso, enclavado en la precordillera.
Debe su nombre al idioma indígena, en el que Zonda significa «cielo alto», y designó originalmente al viento cálido característico de San Juan. Por extensión, toda la zona tomó el nombre de ese viento.
¿Es una zona sísmica?
Efectivamente, en esta región, se identificaron distintas líneas de debilidad, representadas por trazas de falla que afectan depósitos cuaternarios, en los que interactúan dos frentes morfoestructurales de rumbo meridional y vergencia opuesta. El valle queda encerrado hacia el oeste, por la Precordillera Central con vergencia hacia el este; y en el levante, por la Precordillera Oriental con vergencia hacia el oeste.
¿Por qué se trata de una zona tan activa?
Porque está regida por la dinámica propia del contacto entre la placa de Nazca, en subducción, que se mueve acercándose a la Sudamericana, bajo la cual se hunde.
Ese proceso de convergencia entre placas, y la subducción resultante, son responsables del levantamiento de la Cordillera de los Andes, y de la cadena volcánica incluida en ella.
Si se considera a la Sudamericana como una placa relativamente en reposo, la de Nazca se desplaza hacia el noreste, a una velocidad de entre 70 y 80 mm anuales, según se mida más al sur o más al norte, respectivamente. Esta velocidad es superior al promedio calculado para todas las placas que conforman el rompecabezas tectónico, y que es del orden de los 25 mm por año.
La sismicidad del área de Cuyo es frecuente, pero por fortuna de baja magnitud, aunque en su conjunto, el área andina proporciona aproximadamente el 15% de la energía total liberada anualmente por todos los terremotos del planeta.
¿Qué otros eventos sísmicos tuvieron lugar en la zona en tiempos históricos?
El más próximo en el tiempo, fue el terremoto de Caucete, acontecido el 23 de noviembre de 1977, que llegó a provocar daños menores en sitios tan alejados como Córdoba, Río Cuarto y Buenos Aires. Afortunadamente, por tratarse de una población muy pequeña, sólo hubo un número reducido de víctimas, pese a que la precariedad de las construcciones determinó daños materiales muy significativos.
Muchos años antes, tuvo lugar el terremoto de San Juan del 15 de enero de 1944, que fue de verdad muy luctuoso y dio lugar a una reconstrucción edilicia, en la que por primera vez se aplicaron en el país los criterios de urbanización sismorresistente, aunque claro, según la metodología por entonces conocida, y hoy ya ampliamente superada.
¿Qué puede esperarse ahora?
Como ya he dicho muchas veces, la zona debe reacomodarse hasta alcanzar una nueva situación de equilibrio que resulte relativamente duradera. Por ello, y por ser tantas las fallas presentes en el lugar, movimientos menores no deberían sorprender a nadie.
Por otra parte, por la topografía propia de la Precordillera, todos los fenómenos de remoción en masa son también posibles y hasta diría probables.
Y en un panorama más amplio, las dos placas involucradas, también deberán reajustar su equilibrio, a través de movimientos posiblemente menores, porque ya algo de energía se ha disipado en este sismo.
En las zonas volcánicas, los movimientos magmáticos seguramente verán también interrumpido el statu- quo, y puede haber algunos cambios, si nuevos caminos se han abierto, cerrado o modificado en el desplazamiento de las fallas de hoy.
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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de la página del USGS (United States Geological Service).
Un momento divertido en el campo.
Hace un tiempo les prometí contarles las diez anécdotas más graciosas de mi vida de campo.
Hoy empiezo con la primera que les prometí, la de los chanchitos.
Esto sucedió en una oportunidad en que estábamos en el campo, en la zona de Corralito, realizando un muestreo para dataciones por termoluminiscencia, con colegas alemanes, con los que compartíamos el proyecto de investigación.
Éramos de la partida: un colega argentino- que no habla inglés ni alemán-, un alemán- que hablaba su idioma e inglés, pero no castellano- otro que sólo hablaba dialecto (que ninguno conocía) y alemán, y yo que traducía a unos y a otros, pasando de inglés a castellano y alemán, de alemán a castellano e inglés, y de castellano a inglés y alemán para los distintos «consumidores». Un bonito merengue, como podrán apreciar.
Por supuesto, después de unas cuantas horas, yo tenía ya una confusión importante respecto a cuál era el idioma en que debía expresarme en cada caso.
Y así fue que cuando apareció un lugareño preguntando si habíamos visto a unos chanchitos bebés que se habían escapado del corral, yo traduje para todos el diálogo, y luego le contesté al pobre hombre ¡en alemán!
Ël se quedó mirándome un momento, y luego me contestó con una exclamación algo airada:
-«¡La recontra, por las dudas!»
Cosas que pasan en el campo…
la ilustración es de este sitio.
Un abrazo y hasta el lunes. Graciela.
Ahora el trabajo completo sobre los suelos como indicadores de cambios ambientales.
Hace un par de semanas subí el resumen de este trabajo, y como hubo algún interés que me manifestaron vía mail, ahora subo el trabajo completo.
Como dije en su momento, debe ser citado como:
Sanabria, J.A.;Argüello, G.L.; Dasso, C. 2004. «Suelos: indicadores climáticos del Holoceno, en la Plataforma Basculada, Cba, Argentina». Actas del XIX Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo Paraná. Resumen expandido: pág.356. Trabajo completo en C.D.
Zamba de los mineros, de Jaime Dávalos y Gustavo Leguizamón
Este post se debe al generoso aporte de mi colega Marcelo Dalponte, que se tomó el trabajo de mandarme la letra para su difusión.
Zamba de Los Mineros
(Jaime Dávalos – Gustavo Leguizamón)
Pasaré por Hualfin,
me voy pa’ Corral Quemao,
a lo de Marcelino Ríos
para corpacharme con vino morao
Yo soy ese cantor
nacido en el carnaval,
minero de la noche traigo
la estrella de cuarzo del Culampajá
Molino del maray
que muele con tanto afán,
Marcelino pisando el vino,
paredes del oro de Culampajá.
Yo no sé, yo no soy,
andoy porque andoy nomas,
cuando a mí me pille la muerte
tan sólo la zamba me recordará.
La zamba de los mineros
tiene solo dos caminos
morir el sueño del oro,
vivir el sueño del vino.
Ojalá les haya gustado. Un abrazo, Graciela.