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Oriónidas en octubre y noviembre.

Se conoce como “Oriónidas” al fenómeno por el cual se produce una lluvia de meteoritos de actividad moderada (23 aproximadamente  cada hora).

Ocurre todos los años entre el 2 de Octubre y el 7 de Noviembre, con su máxima intensidad en la noche del 21 de octubre.

Encontrarán más explicaciones sobre el fenómeno en el post en el que me referí a las Gemínidas; y sobre los meteoritos en otro post.

Por su parte, las Oriónidas no son las de mayor frecuencia dentro del calendario de lluvia de estrellas, pero en cambio alcanzan gran espectacularidad y belleza, por sus tonalidades dominantes entre verdes y amarillentas; y porque al tratarse de partículas no muy pequeñas, generan trazos persistentes y bien visualizables en el cielo.

El Peso de la Prueba, (el caso del meteorito asesino)

metoritoAsí como alguna vez les traje párrafos de un libro en el que la piqueta es un arma homicida, hoy tomo otros párrafos de El Peso de la Prueba de Michael Innes, donde lo que se usa  para matar (o no, según se vea) es un meteorito.

Vean estos parrafitos:

-¿Acaso el meteorito poseería un valor intrínseco: un contenido de metales preciosos que lo convirtiese en objeto capaz de excitar la codicia?

-Apostaría a que no. El oro, platino y plata nunca figuran entre los integrantes de los meteoritos, excepto en cantidades despreciables. Por añadidura, este meteorito, que tuve ocasión de ver rápidamente en la tarde de ayer, es de la especie pétrea común: es improbable un alto contenido metálico…

Más adelante aún, el policia a cargo de la investigación se plantea diversos acertijos, con el meteorito como sujeto de análisis, allá van:

¿Por qué asesinaría un hombre en esta forma usando un meteorito que solamente una persona carente de instrucción podría suponer instrumento de desgracia fortuita? Porque, o bien 1) el meteorito era el objeto más manejable; o 2) era el único objeto, o 3) poseía un significado simbólico para el ejecutor y, posiblemente, para una tercera persona; o 4) este meteorito particular provocaba asociaciones calculadas para desorientar o 5) un meteorito, genéricamente considerado, provoca asociaciones calculadas para despistar. La última posibilidad es la más sutil, y Tavender parecía tenerla presente anoche en la velada. (a) Es también posible una combinación de varios de los factores arriba mencionados.

Verán que lo último que escribe Innes, es también en la dirección de la convergencia de causas. (Aclaración para Day)

La imagen que ilustra el post fue tomado del blog de Daniel Marín

Las Gemínidas, ¿Lluvia de meteoros? – Explicación del término

7lluvia-de-meteorosOtra vez un post escrito en estado de duermevela en medio de la madrugada, por mandato de uno de mis explotadores, esta vez el Pulpo.

Se trata de este evento que la prensa ha puesto en la cresta de la ola con el nombre de lluvia de meteoros, y que yo tuve la osadía de comentar que no es la terminología más feliz, si nos ponemos a hilar bien fino, y nos adentramos en la etimología y la semántica.

Ese comentario puso al Pulpo en pie de guerra, exigiéndome aclaraciones por escrito y vía blog, y aquí estamos: 4 y 30 a.m. y yo escribiendo un post.

Primero debo aclarar que sobre el tema meteoritos hay mucho para hablar y por eso tengo otro post en carpeta, y que hoy sólo quiero discutir la terminología.

También aclaremos que no soy experta en astronomía, pero que algo del contexto cósmico de la Tierra he debido estudiar, y ha llegado a apasionarme bastante, aunque no sea parte central de mi profesión.

Y ahora, hecha las salvedades del caso, vengan mis reparos lexicológicos.

¿Qué son las Gemínidas?

Son un enjambre de meteoros con un pico de actividad anual entre el 7 y el 17 de diciembre. Su máximo ocurre alrededor del 14 de ese mes, hoy precisamente, con producción de hasta 100 meteoros por hora. (Observen que yo uso el término enjambre y no lluvia, ya verán por qué).

¿Qué es un meteoro?

Para la Real Academia Española, es un

fenómeno atmosférico, que puede ser aéreo, como los vientos, acuoso, como la lluvia o la nieve, luminoso, como el arco iris, el parhelio o la paraselene, y eléctrico, como el rayo y el fuego de Santelmo.

Sobre la base de esta definición, la Astronomía genera su propio concepto tomando lo que se refiere al aspecto de fenómeno luminoso, producto del pasaje de un meteoroide por nuestra atmósfera, lo cual genera una ionización de partículas.

¿Qué es un meteoroide?

Este término se aplica a las partículas de polvo y hielo o rocas de hasta decenas de metros que se encuentran en el espacio y de cuyo origen hablaremos en otro post.

¿Meteoroide es lo mismo que meteorito?

No, un meteoroide sólo alcanza el status de meteorito si sobrevive a la fricción en la atmósfera y llega a la superficie de la Tierra por la atracción gravitacional de ésta.

Así pues tenemos ya tres términos diferentes que muchas veces son confundidos entre sí, pero que tienen ligeras diferencias de significado. Y hay todavía más para decir respecto a confusiones semánticas, pero vayamos por partes.

Primero hablemos un poco más de las Gemínides, ya que  hoy son noticia y si bien ya dijimos más arriba qué son, cabe preguntarse algunas cosas más.

¿De dónde proceden las Gemínidas?

Del asteroide (3200) Phaeton, descubierto en 1983 por el satélite IRAS.

¿A qué deben su nombre las Gemínides?

A la posición en que se observa su radiante, que es precisamente en las cercanías de Castor, miembro de la constelación de Géminis.

¿Qué es el radiante de un enjambre de meteoros?

(Observen que sigo eludiendo el término lluvia)

Las trayectorias de los diferentes meteoroides, observables a partir de los correspondientes meteoros luminosos que provocan, parecen provenir de un mismo lugar de la esfera celeste, a pesar de que sus recorridos en realidad son considerablemente paralelos.

Se trata de un efecto de perspectiva para un punto de observación situado en la Tierra.  Es algo semejante a los caminos que mirados a la distancia parecen unir sus bordes opuestos en un único punto.

¿Es cuestionable el uso de la expresión  «lluvia de meteoros» ?

Absolutamente sí, por lo menos según mi modesto entender, puesto que la lluvia (del lat. pluvĭa) es un fenómeno atmosférico  o meteoro de tipo acuoso, según mencionamos más arriba, y no luminoso.

Por otra parte se inicia en la condensación del vapor de agua contenido en las nubes, y según la definición oficial de la Organización Meteorológica Mundial, la lluvia es la precipitación de partículas líquidas de agua.

Esto no tiene nada que ver con las Gemínides.

Entonces, ¿de dónde viene el uso de «lluvia de meteoros»?

Como pasa muchas veces, de una mala traducción del inglés. En efecto «meteor shower» se traduce de manera demasiado literal como lluvia, sin atender a su contexto.

Porque si bien shower significa lluvia de breve duración, también significa baño rápido. Y baño a su vez también puede entenderse como la acción y efecto de someter un cuerpo a una influencia física intensa y/o prolongada.

Ejemplos de esta última idea son el baño de sol, el baño de oro, o en sentido figurado un baño de cultura, etc.

No obstante, no se ha atendido en la traducción de meteor shower  a este aspecto que es precisamente el más atinado, y nadie escuchará jamás hablar de un «baño de meteoros».

Sin embargo, astrónomos más cuidadosos de la semántica prefieren la expresión «enjambre de meteoros», que sí aparece en la literatura  especializada de origen castellano, y que yo adopto porque me parece mucho más atinada que esa triste expresión que se ha adueñado hoy de los medios.

Recuerden que sobre este tema, sólo les he servido un aperitivo, pero  se viene un enjambre de posts.

Un abrazo a todos y me voy a dormir siquiera un rato. La foto es tomada de la red, no conozco su origen.

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