Archivo de la categoría ‘Geología para todos’

22 de Abril, Día Internacional de la Tierra.

Estando ya próximos a la fecha, no podemos menos que dedicar un post al Día de la Tierra.

¿Desde cuándo se celebra el Día de la Tierra?

El Día de la Tierra se celebra desde el año 1970, cuando las Naciones Unidas lo instituyeron en respuesta a la creciente preocupación sobre el daño ambiental que las actitudes irresponsables y exacerbadamente consumistas, típicas de la sensación de alivio y comparativa bonanza de la postguerra, estaban generando en el medio natural.

¿Cuál es el objetivo de tal efeméride?

El objetivo de la conmemoración es promover una toma de conciencia sobre la obligación moral de legar a las generaciones venideras un planeta habitable para el ser humano, y capaz de seguir ofreciéndole recursos en cantidad suficiente y calidad aceptable.

Es decir, se trata de apuntar hacia la explotación sostenible, y hacia la minimización de impactos indeseables tales como la contaminación, la deforestación descontrolada, el aumento exponencial del input antrópico que se suma al cambio climático ,- que naturalmente ocurre de todos modos de manera cíclica- el agotamiento de las reservas de recursos críticos, etc.

De casi todos estos temas pueden encontrar información detallada en cada uno de los correspondientes posts cuyos links les he ido incluyendo.

¿Por qué se eligió el 22 de abril?

Porque ésa fue la fecha de la primera manifestación importante en reclamo por medidas urgentes de protección ambiental y en pro de un plan sostenible de manejo de recursos.

Se trató de una manifestación convocada por el senador y activista estadounidense Gayrold Nelson, quien ya venía proponiendo la creación de una agencia ambiental que se ocupara de esos temas.

La movilización reunió a millones de personas, y contó con la participación de más de 2.000 universidades, 10.000 escuelas primarias y secundarias, y numerosas ONGs a lo largo del país.

¿Qué puede agregarse?

Es importante en este tema, como en todos los demás, separar la paja del trigo, ya que lamentablemente, una causa de suma importancia ha terminado convocando a personas que se mueven en base a slogans llamativos e interesantes, pero muchas veces sin fundamento científico real. Y hay también muchos supuestos idóneos que lucran con el tema, dando conferencias plagadas de errores conceptuales y exageraciones o extrapolaciones imposibles de fundamentar. Por eso sugiero siempre mantener una mirada tan objetiva y científicamente informada como sea posible. Ya hay en el blog varios posts en esa dirección.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio.

Un poco más sobre la dinámica eólica

Si bien ya he comenzado a contarles algunas cosas a modo de introducción al tema, todavía tendremos muchos posts relativos a este activo agente modelador del paisaje. Hoy seguiremos todavía con algunas generalidades más. Vamos a ello.

¿Qué propiedades del viento generan su capacidad erosiva?

Comencemos por señalar que en este post, salvo aclaración en contrario, estaré usando la palabra erosión en su sentido amplio, vale decir para referirme al ciclo completo y no sólo a la fase de desgaste en dicho ciclo. Les recomiendo leer este post para que entiendan mejor el sentido de esta aclaración.

Ahora sí, veamos qué propiedades del viento le permiten ejercer una acción erosiva. En el post anterior sobre este tema, hemos definido al viento como aire en movimiento, y eso parece ser algo muy etéreo incapaz de labrar paisajes, pero no es así porque en definitiva el aire es un cuerpo físico material, con composición que puede variar según cuántos elementos accesorios incluya (contaminantes por ejemplo), lo cual le confiere al menos dos propiedades significativas: su viscosidad y densidad.

Ya en el post que he linkeado más arriba les señalé que la viscosidad y la densidad no son la misma cosa, aunque en el habla corriente a veces se usen los dos términos como sinónimos. Por las dudas les recuerdo que la densidad es el cociente de la masa de un cuerpo (en cualquier estado) respecto a su volumen.

En cambio la viscosidad es una propiedad muy característica de los fluidos, como en este caso es el aire, que remite a la resistencia al movimiento y la deformación. Se relaciona con las fuerzas ejercidas entre las moléculas y que deben superarse para obtener cambios en el estado del flujo. Dichas fuerzas generan a su vez lo que se llama tensión de corte que permite levantar partículas de los sólidos sobre los que el aire se moviliza.

Tanto la densidad como la viscosidad dependen de factores como la temperatura y el contenido de humedad y de partículas en carga, por lo cual no son constantes. Esas dos propiedades además de la velocidad, dan al viento su potencial erosividad,

La densidad del aire- aunque variable según dijimos antes- es aproximadamente unas 800 veces menor que la del agua, por lo cual por mucho tiempo se consideró que su capacidad de desgaste era despreciable. No obstante, al faltar la película protectora que implica precisamente la presencia de agua, el viento puede generar partículas de muy pequeño tamaño tal como iremos viendo en sucesivos posts.

En cuanto a la viscosidad es en promedio unas 55 veces menor que la del agua, pero vale también lo dicho más arriba.

Lo que sí es real es que tiene una competencia mucho menor que el agua o el hielo en movimiento, pero debe considerarse la definición científica del término competencia, que en su uso corriente puede llamar a confusión. Para evitar malas interpretaciones les recomiendo leer el post que acabo de linkear.

¿Cómo se denominan los vientos según su velocidad?

Al margen de la escala científica y universal de Beaufort que les presenté ya en otro post (linkeado más abajo) en el hablar corriente suele usarse la siguiente nomenclatura para designar a los vientos según su velocidad creciente:

  • Céfiro a brisa suave entre 1,5 y 15 km/hora
  • Brisa entre 16 y 22 km/hora
  • Viento suave o flojo entre 23 y 35 km/hora
  • Viento moderado entre 36 y 48 km/hora
  • Viento fuerte entre 49 y 64 km/hora
  • Viento muy fuerte entre 65 y 96 km/hora
  • Huracán desde 96 km/hora en adelante.

¿Cuál es la incidencia del viento en la dinámica exógena?

No es solamente un agente de erosión en su sentido amplio, como veremos en muchos posts venideros, sino que además es un importante elemento del clima, ya que distribuye temperatura y humedad en las partes bajas de la atmósfera.

Por otro lado, en cuanto a su capacidad de transporte, puede llevar en suspensión partículas, hasta a cientos o miles de kilómetros de distancia de su fuente de origen. Eso se explica por la ley de Stokes que ya les he explicado antes en otro post.

Un ejemplo muy interesante son las llamadas «lluvias de sangre», que se produjeron muchas veces en Italia y España, cuando las lluvias lavaban las partículas procedentes del norte de África y que se mantenían en suspensión, mientras el viento que soplaba desde áreas desérticas ricas en hematita roja las transportaba toda esa distancia.

¿Cómo se produce la acción geológica del viento?

La acción geológica del viento, así como la del agua, reconoce tres fases: carga o erosión propiamente dicha, transporte y sedimentación. Pero cada una de ellas da suficiente tema de conversación como para que hoy las dejemos en suspenso hasta otra oportunidad.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

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Algo más sobre la subducción

A lo largo del tiempo hemos hablado ya bastante sobre la subducción y sus efectos sobre la sismicidad, pero el tema está siempre lejos de agotarse, por un lado por su propia complejidad, y por el otro por los nuevos avances en la investigación. Hoy vamos a hablar un poco de otro matiz que se viene discutiendo en la última década aproximadamente.

¿De dónde procede la información que voy a presentarles?

Ustedes saben que soy muy respetuosa y tengo cuidado de mencionar la fuente cuando utilizo material ajeno, pero en este caso, se trata de apuntes que he ido acuñando en conversaciones personales, en presentaciones en congresos, cursos y jornadas, de modo que no puedo atribuir el resultado de esta recopilación a un autor en particular. Pero sí puedo asegurarles que se trata de conclusiones de investigaciones serias, muchas de ellas todavía en curso.

¿De qué información se trata?

Según ya les vengo explicando hace mucho, las zonas de subducción implican dos placas adyacentes, una de las cuales se hunde por debajo de la otra, en desplazamientos más o menos permanentes con velocidades aproximadamente constantes.

También hemos dicho que cuando el movimiento se traba por algún tiempo, se acumula energía suficiente como para generar grandes sismos cuando las placas finalmente se liberan de esa inmovilidad temporaria.

Ahora bien, hace algo más de una década se vienen detectando movimientos que se distinguen del desplazamiento normal de la placa en subducción.

Aclaremos, antes de avanzar más, que las placas no son -como suele imaginarse y presentarse en esquemas didácticos muy simplificados- sólidos continuos y homogéneos, sino que tienen una gran variabilidad litológica y estructural a lo largo de toda su extensión, sobre todo cuando se trata de placas mayores.

Por eso es que localmente pueden ocurrir «eventos de desplazamiento lento» o SSEs por su sigla en inglés (slow slide events) que por muchas décadas no se consideraron en las investigaciones tectónicas, pero hoy se miran bajo una nueva luz.

¿Qué son los SSEs?

Los SSEs son movimientos de una velocidad acelerada respecto a la del desplazamiento promedio de la placa, pero que no alcanzan a ser tan veloces ni repentinos como para generar ondas capaces de producir sismos apreciables.

Sin embargo, cada vez hay más consenso en asumir que aunque los SSEs no generen terremotos por sí mismos, sí pueden disparar o inducir sismos y tsunamis en las regiones próximas, donde la energía acumulada alcance para ello.

Todavía hay dos puntos vitales en discusión, cuya respuesta se sigue buscando: ¿cuán alta es la incidencia de los SSEs en sismos de gran magnitud? y ¿cómo es todo el mecanismo involucrado en la ocurrencia de los SSEs?

Hasta el presente, los SSEs que cuentan con monitoreos más completos son los que se producen en el NW de Norteamérica y el SW de Japón y en la zona norte de la subducción de Hikurangi en Nueva Zelanda.

En los dos primeros casos, los estudios no son sencillos porque la profundidad involucrada es de más de 20 km. En el tercer caso la mayor densidad de ocurrencia se da entre los 2 y 15 km desde el fondo oceánico, lo que ha permitido reconocer una recurrencia de 1 a 2 años, con duraciones de entre dos y tres semanas. Son por supuesto datos en continua revisión.

¿Qué efectos tienen esos eventos?

Hay registros que demuestran que al menos dos grandes terremotos (el de 2011 en Tohuki-oki y el de 2014 en Iquique, Chile) estuvieron precedidos por los desplazamientos lentos de que venimos hablando.

No obstante, como ya he reiterado varias veces, todo lo que hay hasta ahora son estudios en curso que señalan en esa dirección, pero que son insuficientes por sí mismos para generar conclusiones válidas. Pero de confirmarse esas hipótesis, el estudio y seguimiento de SSEs sería una herramienta invalorable para la predicción de sismos de gran magnitud.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

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Las terrazas fluviales

Hoy avanzaremos un poco más en el amplísimo tema de la dinámica fluvial, refiriéndonos a una geoforma de ella resultante, que se conoce como terraza fluvial.

¿A qué se denomina terraza fluvial?

Una terraza fluvial es una superficie aproximadamente plana, elevada respecto al lecho funcional del río, inactiva en el momento actual, que casi siempre corresponde a una antigua llanura de inundación, y cuyo recorrido es aproximadamente paralelo al curso hídrico.

Al ir avanzando en el post veremos que este concepto tiene matices y excepciones.

¿Cómo se forman las terrazas fluviales?

No todas las terrazas responden a la misma causa última, aunque sí comparten un origen intermedio. Quiero decir con esto que en general son el resultado de una excavación sobre depósitos preexistentes (la llanura de inundación que mencioné más arriba), o inclusive de los lechos rocosos sobre los que podrían previamente discurrir.

Esta excavación implica un aumento en la capacidad erosiva de la corriente. Ése es el origen compartido, pero la causa última puede diferir, siendo las razones principales para que un flujo hídrico aumente su erosividad, las siguientes:

  • Un cambio climático que aporte más precipitaciones, con lo que la capacidad de erosionar aumenta.
  • Un cambio en el nivel de base, con lo cual la pendiente cambia y afecta la velocidad de la corriente y su erosividad. Cuando el nivel de base es el mar, son los cambios eustáticos los responsables de las diferencias en la erosividad, ya sea que la aumenten o la disminuyan. Estos cambios están explicados en el mismo post que acabo de linkearles.
  • Cambios locales por eventos tectónicos de alcance más o menos localizado.

Todos estos cambios pueden además relacionarse entre sí, combinando sus efectos en un clásico ejemplo de convergencia de causas.

¿Cómo se clasifican las terrazas fluviales?

Por supuesto, como ya he señalado muchas veces, las clasificaciones pueden ser múltiples, según el o los criterios que se apliquen en cada caso.

En este caso los tres principales criterios que se suelen utilizar son: según el proceso dominante en la formación, según su posición en el paisaje y según su efecto en la geomorfología.

  • Según el proceso que domine en su generación, las terrazas pueden ser agradacionales, cuando se forman excavando depósitos que el mismo río había acumulado; y degradacionales cuando se trata de formas generadas sobre lechos rocosos que al encajarse en ellos el río, van quedando como relictos sobreelevados respecto al cauce.
  • Según su posición en el paisaje, se observa lo que muestra la figura superior, donde a uno y otro lado del lecho actual las terrazas pueden o no constituir pares homologables, (apareadas o no apareadas); y de estar presentes en pares, se define si son terrazas simétricas o no simétricas. Estas situaciones dependen de la historia de divagación lateral de la corriente.
  • Finalmente, según cuán larga e intensa haya sido cada etapa erosiva, se puede o no alcanzar una exposición del lecho originariamente rocoso (previo a la instalación de la llanura de inundación sobre él). Eso puede verse en la figura inferior, donde e corresponde a terrazas superpuestas en las que la erosión no es tan intensa como la sedimentación, por lo cual el sustrato rocoso no se alcanza, y los materiales de la llanura de inundación previamente depositados tampoco están totalmente erodados. En f, como puede verse, las terrazas quedan colgadas en la topografía y el lecho rocoso es aflorante. En g, las terrazas han alcanzado a erosionar toda la llanura de sedimentación, pero no erodaron la roca subyacente. Tengan presente que el orden de las explicaciones en el gráfico (no aquí) no se corresponde con el orden de los esquemas.

¿Qué importancia geológica tienen?

La terrazas son excelentes geoindicadores, ya que cada una de ellas señala un cambio importante en la evolución del paisaje; es decir que delatan cómo fue cambiando la capacidad erosiva de la corriente, lo que puede relacionarse con otros cambios mayores, como los señalados cuando les mencioné los posibles orígenes.

¿Qué más puede agregarse?

Mucho, tanto que es más que probable que volvamos sobre el tema en varias ocasiones.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: Las imágenes que ilustran el post son de una clase de José Busnelli en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Tucumán, que he encontrado en Academia. edu.

Las respuestas del test de la semana pasada

Tal como lo prometí, hoy tienen aquí las respuestas correctas para la prueba de la semana pasada, con los links correspondientes, de modo que puedan repasar el tema y evacuar todas las dudas que puedan tener al respecto.

1- ¿Qué es un xenolito?

a- Una roca incorporada a un plutón en ascenso.

2- Los factores que condicionan la formación y evolución del suelo son:

c- Clima, relieve, organismos, materiales parentales y el tiempo.

3- Subducción es:

d- El fenómeno por el cual una placa oceánica desciende por debajo de otra placa.

4- Los movimientos tectónicos más grandes que ocurren en el planeta se clasifican en:

c- Orogénesis, epirogénesis y movimientos oscilatorios.

5- Un yacimiento minero es:

b- Un depósito natural de materiales minerales /o rocosos que resultan rentables al ser explotados en un momento y lugar específicos.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post incluye los créditos de su origen.

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