Comparaciones geológicas.

Para empezar sonriendo el fin de semana, les paso unas comparaciones que pretenden ser graciosas.

Más rayada que un ágata.

Más ocupado que sismólogo japonés.

Mas retorcido que sutura de ammonites.

Más inestable que olivino a la intemperie.

Más desorientado que Molisol en los Andes.

Más desubicado que Spodosol en el Sahara.

SI ESTOS CHISTECITOS LES HAN GUSTADO COMO PARA LLEVARLOS A SU BLOG, O A LA RED SOCIAL, POR FAVOR, MENCIONEN LA FUENTE. PORQUE ESTA PÁGINA ESTÁ REGISTRADA CON IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el lunes, Graciela

P.S.: ¿les gusta la perruna sonrisa que les elegí hoy? Ella es Ava y está en adopción, si la quieren.

¿Qué son los acuíferos?

200236712-001Estoy segura de que cualquiera de ustedes, haya o no estudiado Geología alguna vez, ha escuchado este término muy a menudo.

Y también estoy segura de que todos saben que estamos por referirnos a las aguas subterráneas.

Pero como pasa casi siempre en este tema, hay mucho más implícito en el término de lo que se suele evocar en primera instancia. Y de eso vamos a hablar.

Comienzo por recordarles que ya hemos visto un ciclo del agua bastante más completo de lo que se suele leer en el colegio; y más adelante nos referimos a las rocas que por ser porosas y permeables permiten la filtración de aguas que se acumulan a diferentes profundidades, en lo que dimos en llamar acuíferos.

Ahora seamos un poco más exquisitos y desmenucemos los conceptos relacionados con esa palabreja.

¿Cuál es la etimología de acuífero?

El término procede de la unión de dos vocablos latinos: aqua= agua y feros= llevar, trasladar, transportar o portar. Es decir que se usa para referirse a algún elemento, en este caso rocas, que pueden trasladar el agua.

Recuerden entonces que el agua subterránea sólo en muy escasas situaciones se mueve subsuperficialmente como un río.

Por el contrario, el caso común es que esté saturando los espacios porosos de los materiales litológicos en que se encuentra. Al moverse, en esas circunstancias, el agua lo hace gota a gota, pasando de un poro a otro, siempre que ellos estén conectados entre sí es decir si hay permeabilidad.

¿La palabra acuífero tiene más de un significado?

Sí, como pasa muchas veces en Geología, para la palabra acuífero hay un sentido estricto y otro amplio o extendido. Ahora distinguiremos entre ambos.

¿Cuál es su sentido estricto?

El empleo más específico de la palabra acuífero, es para designar a aquel tipo de material geológico que permite el paso del agua.

Es decir que se usa para caracterizar un tipo de roca, y por ello forma parte de una clasificación de las mismas, según cómo se comportan ante el avance del agua.

¿Cómo se clasifican los materiales de la corteza terrestre según su capacidad de conducción del agua?

Según la combinación de su porosidad y permeabilidad, los materiales podrán o no ser atravesados por el agua, lo cual permite dividirlos en:

  • Acuíferos: son sedimentos, capaces de conducir el agua, pues poseen los requisitos de porosidad y permeabilidad. En otras palabras, el agua puede atravesarlos sin oposición.
  • Acuícludos: son materiales porosos, pero no permeables, que por esa razón retienen el agua, ocluyéndola en espacios de los que no puede salir, ni, por ende extraerse. Pueden ser no solamente sedimentos sino también rocas, como por ejemplo los basaltos con espacios huecos debidos al escape de gases. El problema es que los espacios están aislados entre sí, y por eso el agua se estanca en ellos, pero no circula.
  • Acuífugos: son cuerpos que no permiten la penetración del agua por carecer de porosidad y permeabilidad, y que favorecen en cambio el escurrimiento.
  • Acuitardos: son materiales con porosidad y permeabilidad, que en principio permiten el pasaje del agua, pero que por rasgos secundarios, como relleno de parte de los poros con material más fino, etc, disminuyen la velocidad del flujo.

¿Cuál es el sentido extendido de la palabra acuífero?

Éste es precisamente el que más escuchamos en la vida corriente, cuando los informativos por ejemplo, nos preocupan advirtiendo que se están contaminando los acuíferos, o que han subido algunos o bajado otros.

En este caso, no estamos hablando de un tipo particular de material geológico, sino de un reservorio subterráneo de agua, en el que un material de tipo acuífero es parte fundamental, pero no única ni suficiente.

En efecto, un acuífero (stricto sensu) puede ser atravesado por el agua, pero eso no presta ninguna utilidad a los habitantes de una zona, si no se da otro requisito concurrente.

Digamos que sería como un pueblo sin parada de colectivo, uno podría verlo pasar pero al no detenerse, no serviría de nada, ya que nadie subiría ni bajaría en el lugar. El colectivo tiene que parar para que sea accesible.

Y lo mismo pasa con el agua, para que se genere un reservorio, el acuífero (s.s.) debe estar en contacto con otros materiales que no permiten la circulación.

En ese caso, se denomina acuífero (sentido amplio) al sistema constituido por el material acuífero propiamente dicho, y el acuícludo que impide que el agua siga circulando. Es a partir de ese sistema que puede explotarse el agua subterránea, que de lo contrario pasaría de largo dejándonos muertos de sed en el camino.

Algo así como si nos sirvieran agua en un colador.

¿Existen distintos tipos de acuíferos?

Sí claro, pero no sean tan inocentes como para pensar que se pueden explicar en dos palabras y aquí. Esta pregunta es un anzuelo que les tiro para que se enganchen con algún post que subiré un lunes cualquiera, así que manténgase alertas, no se les vaya a pasar el agua…

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuenteporque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01..

P.S.: La imagen que ilustra el post vino en una cadena de mails, no conozco al autor.

¿Qué le dijo…?

Como lo hago cada tanto, la sonrisa de hoy es para la categoría ¿qué le dijo?, que en su momento me sugirió Dayana, como ya les conté cuando la subí por primera vez.

¿Qué le dijo Laurasia a Gondwana? Seamos concretos, no derivemos.

¿Qué le dijo el horts al graben? ¿Nunca te cansás de dar la contra?

¿Qué le dijo la cárcava al surco? Cuando seas grande vas a ser como yo.

¿Qué le dijo la ola a la resaca? ¡Otra vez de contramano!

¿Qué le dijo el horizonte A al horizonte E? Cuidate, estás cada día más pálido.

¿Qué le dijo la montaña al volcán? ¡Otra vez despidiendo gases, el cochino!

¿Qué le dijo el Spodosol al Molisol? ¿Tenés algo que recomendarme para la acidez?

SI ESTOS CHISTECITOS LES HAN GUSTADO COMO PARA LLEVARLOS A SU BLOG, O A LA RED SOCIAL, POR FAVOR, MENCIONEN LA FUENTE PORQUE ESTA PÁGINA ESTÁ REGISTRADA CON IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el lunes, Graciela.

¿Es lo mismo alud que avalancha? Parte 2.

847682Este post es la continuación del de la semana pasada, de modo que les sugiero que antes de leerlo, vean la Parte 1, en la que se han respondido las preguntas:

¿Es lo mismo alud que avalancha?

¿De dónde surge cada término?

¿Qué es y cuándo y dónde se produce un alud?

¿Cómo es un alud?

Y ahora, las preguntas que quedaron pendientes:

¿Existe más de un tipo de alud?

Sí, por supuesto. Para contestarles simplemente NO, no les plantearía la pregunta, ¿no les parece?

Existen, como en todas las clasificaciones, diferentes criterios para generar las divisiones. Yo elijo uno que me parece bastante sencillo, y que incluye tres clases:

Alud de nieve fresca, a veces también conocido como alud superficial, ya que en general no afecta al sustrato rocoso. Simplemente se debe a que la acumulación de nieve es tal que su peso supera el que la pendiente puede sostener en equilibrio, y que según la intensidad de la pendiente varía. Pese a esa variabilidad, es común que el equilibrio se rompa cuando la acumulación de nieve ronda los 25 cm de espesor. Generalmente esto sucede después de fuertes nevadas, y puede alcanzar una velocidad de 100 a 300 km/h.

Alud de placa o de fondo, es el más frecuente, e involucra a un volumen de nieve ya compacta que puede datar de numerosas temporadas, pero alcanza su límite de equilibrio, o sufre uno de los efectos disparadores que les mencioné en el post anterior. Este tipo de alud es el que suele dejar una cicatriz de fractura bien visible.

Alud de nieve húmeda es el que ocurre a favor de una superficie de deslizamiento en la que interviene el agua, principalmente de fusión. Suele producirse estacionalmente cuando suben las temperaturas, y se deslizan con velocidades de 20 a 60 km/h.

¿Cómo es una avalancha?

Esta pregunta es mucho más difícil de responder ya que en realidad, el término avalancha es demasiado genérico, y hace referencia a prácticamente todos los fenómenos de remoción en masa, con exclusión de los nivales, a los que ya elegimos denominar aludes.

Si ustedes visitan el post en que les presenté por primera vez los fennómenos de remoción en masa, verán allí un cuadro en que están mencionadas todas las posibles avalanchas, y que les recomiendo analizar un poco.

Como son tantas las posibilidades, no puedo explicarlas todas ahora y aquí, de modo que les prometo sucesivos posts para cada una a lo largo de tiempo.

¿Cuándo y dónde se produce una avalancha?

En general todos los fenómenos de remoción en masa ocurren en pendientes inestables, aun cuando no sean de gran altura, y los motivos que los causan son semejantes a los que les expliqué para los aludes.

Vale decir que allí donde la acumulación de materiales, o la saturación con agua, o una vibración ocasional rompan el equilibrio, determinando que la resistencia interna y cohesión de los materiales se vea superada por la fuerza ejercida por la gravedad, los materiales abandonan el reposo y se desplazan ladera abajo.

¿Existe más de un tipo de avalancha?

En el hablar corriente, suele hablarse de avalanchas de tierras por un lado, y de avalanchas de rocas por el otro.

Cuando traducimos eso al código de la ciencia geológica, en cambio, (y vuelvo a remitirlos al cuadro que les he linkeado más arriba), llamaremos a todas, movimientos de remoción en masa, y a las de tierras, las llamaremos genéricamente «en pendientes no rocosas», y a las de rocas, obviamente las llamaremos «remoción en masa en pendientes rocosas».

De cada una habrá muchos casos, que conoceremos lentamente, como ya les advertí más arriba.

¿A qué se debe la confusión entre los términos alud y avalancha?

Básicamente se debe a la fuente que se haya traducido.

Si se traduce desde el francés, avalancha es un término abarcativo para ambas situaciones, pero en inglés, el término se reserva para los deslizamientos de nieve, ya que los otros se conocen como landslides, o rockslides. Y allí es donde se cruzaron los términos, ya que para nosotros, en un sentido estricto y muy preciso, el alud es el que se relaciona con la nieve.

Pero sucede demasiadas veces, lamentablemente, que se traduce de la manera más cómoda por similitud con el idioma de origen, en lugar de buscar la palabra más exacta en el idioma de destino.

O sea, avalanche (en inglés) se parece más a avalancha que a alud, y entonces, los traductores históricos tomaron el camino más corto, asimilando el término a avalancha, sin percatarse de que el fenómeno que los ingleses describen como avalanche tiene un equivalente mucho más correcto en castellano, que es precisamente alud.

¿Sería recomendable desterrar el uso intercambiable de estos términos? ¿Por qué?

Sí, al menos en mi modesta opinión.

En efecto, el término avalancha ya requiere demasiadas aclaraciones cuando sólo se refiere a materiales sólidos, sean secos o saturados de agua, puesto que abarca cosas tan dispares como deslizamientos planos y rotacionales, corrientes de barro, o desprendimientos de rocas, entre otros.

Pero si además hay que sumar todas las aclaraciones relativas a los distintos aludes posibles, la confusión se hace infinita.

Por eso, reservar alud para los fenómenos que implican nieve y avalancha para los demás, es un paso adelante para desenredar semejante madeja. ¿No les parece?

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

 Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post procede de un artículo en Avalancha News.

La Geología en los refranes.

Hace unas semanas, subí unos refranes modificados para darles un contenido geológico, pero al hacerlo, recordé otros que sin modificación alguna aluden a hechos de la naturaleza y la Geología, y los anoté para ustedes, para que vean cómo esta ciencia se mete en el lenguaje cotidiano, casi sin que lo notemos.

Aquí pues, los que recordé:

El agua horada la piedra.

No es oro todo lo que reluce.

Cuando el río suena, agua trae.

¿Pueden ustedes recordar algún otro, tal vez? Los desafío a aportarlos. Graciela

Un abrazo y hasta el lunes con la mente puesta en la ciencia otra vez. Graciela.

buscar en el blog
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content
Post Type Selectors
Archivo