Recientemente, el día 7 se celebró una vez más el día de la Minería en Argentina, y se me ocurrió traer a colación una breve reseña de la vida de Francis Ignatius Rickard, también conocido con los apellidos Ricarde Seaver, quien fue el primer Inspector de Minas de nuestro país. Este cargo, casualmente fue también creado en el mes de mayo, el día 30, en el año 1862, por un decreto del entonces presidente don Domingo Faustino Sarmiento.
Hablaremos pues sobre Rickard, enfatizando especialmente lo que él resumió del estado de la minería en mi propia provincia: Córdoba.
¿Qué puede decirse de la vida de Rickard?
Rickard nació en 1836 en Inglaterra, en el seno de una conocida familia irlandesa oriunda del Condado de Dublín. En su juventud fue militar en la India, de allí la forma en que firma el libro cuya portada ilustra el post. Más adelante se desempeñó como ingeniero de minas, profesión que lo trajo a Sudamérica donde se radicó primero en Chile, y luego en la provincia de San Juan, Argentina, donde como ya señalé fue designado Inspector General de Minas.
Fue también profesor titular de la cátedra de Mineralogía en la Universidad de San Juan, y desde esa posición organizó la Escuela de Minas, que consideraba una necesidad debido al estado de la explotación minera en el país.
Desde Londres, la sociedad bancaria J. Thomson, T. Bonar & Cía., le encargó el estudio de las tierras adquiridas para formar la “Alexandra Colony”, ubicadas al oeste del río San Javier, a unos 150 km aproximadamente de la ciudad de Santa Fe, capital de la provincia homónima. Esa comisión lo llevó a recorrer el Río San Javier en julio de 1870, donde seleccionó el lugar más propicio para fundar la colonia.
A su regreso a Londres contrajo matrimonio con Juliet Heurtley con quien tuvo a su hijo Julien, y de quien se divorciaría pocos años después, volviendo a contraer nupcias en marzo de 1878 con Marie Louise Christine Godoy, princesa de Bassano, quien falleció poco después, el 28 de enero de 1880.
Su viudez le dio la libertad de emprender nuevos proyectos que lo llevaron a radicarse como uno de los pioneros de Rhodesia (hoy Zimbabwe), cuando Cecil John Rhodes creó en 1889 la British South África Company.
Su vida inquieta lo llevó numerosas veces a Estados Unidos, donde tuvo también contratos profesionales, hasta su regreso a Inglaterra. Falleció en la Isla de Wight, situada en el Canal de la Mancha, en el mes de septiembre de 1906.
¿Cuál fue su tarea como Inspector de Minas?
Rickard, que había sido convocado por el gobierno argentino en razón de su calidad de Ingeniero en Minas y mineralogista avezado, miembro de la Real Sociedad de Geografía y Geología de Londres, y como tal nombrado en el cargo, se ocupó de relevar el estado real de las minas y su explotación en las provincias de San Luis, La Rioja, Catamarca, San Juan, Mendoza y Córdoba, es decir todo el núcleo central productor de minerales en nuestro país.
Es de resultas de esa campaña que publica el libro Mineral and other resources of the Argentine Republic in 1869.
¿Qué conclusiones sacó sobre el estado de la minería cordobesa en particular durante esa época?
A continuación tomo párrafos textuales de su libro, porque son muy interesantes, y los traduzco luego al castellano.
The mines of Cordoba are, therefore, well worthy of the serious attention of capitalists at home and abroad. Mining operations are at present carried on to a very limited extent, and these with neither energy, enterprise, nor spirit. This is partly due to the restricted capital employed, and the want of practical knowledge on the part of the miners themselves. Besides, nearly all the mines are invaded by water at a depth of 15 fathoms, and though the quantity is comparatively inconsiderable, it is sufficiently important to defy the feeble efforts made for its suppression by the aid of leathern bags and badly constructed lifts . The mines of Cordoba can only be efficiently drained and worked by the aid of steam engines, with good pumps. The ground and district are favourable for the transport and erection of such machinery; there is also abundance of fuel, and the completion of the new cart road from Cordoba to San Juan will render the mines easily accessible and place them in facile communication with each other. The nations, whose ores are compared with those of Corboba, are as follows :
(El cuadro se explica por sí mismo, por lo que no lo traduzco, y sólo aclaro que cada onza -ounce- equivale a 28, 75 gramos; y que» ley of silver to the ton», se refiere a la cantidad de plata en cada tonelada)
The actual produce of mining in the province of Cordoba is, I need hardly state, entirely out of proportion to its mineral resources, the development of which is almost at a stand still, owing to the complete prostration of mining operations arising from the causes already indicated. When, however, from the years 1861 to 1866, the mines of the province were being worked with greater vigour and activity, highly favourable and promising results were obtained.
A continuación mi traducción:
Las minas de Córdoba son, por lo tanto merecedoras de la atención de los capitalistas internos y del exterior. Las operaciones mineras se llevan a cabo en el presente de modo muy limitado, y eso sin energía, iniciativa ni espíritu. Esto se debe parcialmente al restringido capital que se invierte, y la pretensión de conocimiento práctico por parte de los propios mineros. Además, casi todas las minas están invadidas por el agua a una profundidad de 15 brazas (1braza= 1,828m, es decir en este caso 27,42 m aproximadamente. N.T.) y aunque la cantidad es comparativamente despreciable, es lo bastante importante como para desafiar los débiles esfuerzos que se hacen para suprimirla con la ayuda de bolsas de cuero y elevadores mal construidos. Las minas de Córdoba sólo pueden ser eficientemente drenadas y trabajadas con la ayuda de máquinas de vapor con buenas bombas.
El terreno y el distrito son favorables para el transporte e instalación de tal maquinaria; hay también abundancia de combustible y la finalización de la nueva carretera desde Córdoba hasta San Juan hará las minas fácilmente accesibles y las colocará en fácil comunicación unas con otras.
Las naciones cuyos yacimientos se comparan con los de Córdoba son como sigue: (ver el cuadro más arriba, con su explicación).
La producción real en la provincia de Córdoba es, necesito decirlo firmemente, enteramente fuera de proporción respecto a sus recursos minerales, el desarrollo de los cuales está casi paralizado, debido a la completa postración de las operaciones mineras que surge de las causas ya indicadas. Cuando, de todos modos, desde el año 1861 al 1866, las minas de la provincia fueron trabajadas con más vigor y actividad, se obtuvieron resultados altamente favorables y prometedores.
La imagen que ilustra el post es la portada del libro de Rickard del que he seleccionado los párrafos originales que luego les traduje al castellano, y al cual volveré muchas veces en el futuro porque se trata de un documento histórico invalorable, que vale la pena conocer y difundir.
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P.S.: He obtenido acceso a este libro en Google, y cumplo al copiar esta advertencia:
Esta es una copia digital de un libro que, durante generaciones, se ha conservado en las estanterías de una biblioteca, hasta que Google ha decidido escanearlo como parte de un proyecto que pretende que sea posible descubrir en línea libros de todo el mundo. Ha sobrevivido tantos años como para que los derechos de autor hayan expirado y el libro pase a ser de dominio público.