Archivo de la categoría ‘Ecología’

WES (WORLD ENGINEERS SUMMIT) 2023



Descripción: Cumbre mundial + expo de ingeniería ecológica para enfrentar los desafíos climáticos
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Protección del medioambiente Energías limpias – Energías renovables- Gestión de residuos – Reciclaje- Manejo y tratamiento del agua -Ciencias de la Ingeniería – Investigación y desarrollo- Edificio y construcción- Calefacción – Aire acondicionado
Audiencia:Profesional
Periodicidad:cada 2 años
Fecha y locación: Nov. de 2023 Singapur (Singapur) Suntec Singapore
¡Atención! Todas las fechas están sujetas a cambios. Póngase en contacto con el organizador antes de emprender cualquier viaje.

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Los castores, modificadores de su hábitat. Parte 2.

Vista de un dique en construcción por los castores.

Este post es continuación del de la semana pasada, de modo que deberían empezar por leer ése antes de internarse en el de hoy. La semana pasada contesté las siguientes preguntas:

¿Qué puede decirse de los castores?

¿Por qué se los considera modificadores de su hábitat?

¿De qué formas cambian su entorno?

¿Cómo alteran la hidrología?

¿Cómo alteran la geomorfología?

¿Cómo alteran la bioquímica y la calidad del agua?

A partir de allí retomamos con las preguntas que nos quedan:

¿Cómo alteran los ecosistemas?

El primer efecto que salta a la vista es el pasaje localmente de ecosistemas lóticos (aguas corrientes) a lénticos (aguas en reposo), con todas las formas transicionales entre ambas situaciones, ya que como señalamos en otro momento, los diques no son absolutamente impermeables.

La primera consecuencia es obviamente un aumento de la biodiversidad, ya que habiendo más nichos ligeramente diferentes, los habitantes de cada uno son también más variados. Por supuesto, la coexistencia de más especies puede significar una disminución en el número de representantes de cada una.

Hay también impactos diferentes según el subsistema de que se trate. Por ejemplo, la presencia del dique puede implicar la interrupción de la migración de determinadas especies ictícolas hacia sus zonas de desove o de alimentación en ciertos momentos del año.

Es la vegetación la que más sufre las consecuencias de la acción de los castores, en primer lugar porque la propia inundación ribereña provocada por los diques impacta en la vida vegetal; y en segundo lugar porque los castores son herbívoros y se alimentan de la vegetación próxima a sus madrigueras. Esto implica una pérdida de diversidad vegetal, ya que sólo medran las plantas de rápido crecimiento y capaces de sobrevivir en terrenos inundados, y las que no son tan palatables para los castores.

Lo interesante es que cuando por la razón que sea, la calidad del medio disminuye- generalmente por pérdida de diversidad vegetal, causada por su propio consumo- los castores abandonan el lugar y migran a otras corrientes donde reinician su actividad. Esto implica que permiten al medio recuperarse según su propia resiliencia.

¿Qué otros cambios pueden provocar?

A todos los mencionados se suman los propios cambios de aspecto del paisaje, que a veces pueden resultar sitios de interés turístico en sí mismos, por lo curioso de las construcciones, y la riqueza de la actividad que puede observarse en esos nichos de gran diversidad faunística.

¿Esos cambios son beneficiosos o perjudiciales?

Como en todos los casos, cabe señalar que el concepto de beneficioso o perjudicial es profundamente antropocéntrico, ya que la naturaleza busca sus propios equilibrios, y en ese sentido sólo puede hablarse de situaciones en que el ecosistema está o no en equilibrio en un momento dado de su evolución. Y también tiene la naturaleza sus propios controles para restablecer los balances cuando alguna carga biótica determinada es excesiva para la capacidad del hábitat que ocupa, para sustentarla.

Y esto nos lleva al punto siguiente.

¿Qué pasa cuando se los introduce en ambientes donde no son autóctonos?

Los castores de la especie canadiense fueron introducidos en Argentina, específicamente en la Isla Grande de Tierra del Fuego en 1946, a los solos fines de favorecer una industria peletera. La introducción fue autorizada por el Ministerio de Marina, y se hizo liberando 25 parejas de castores, que luego se convertirían en plaga.

Y es éste un ejemplo clarísimo de cómo la intervención del hombre, sólo significó la ruptura de un equilibrio natural preexistente. En este nuevo hábitat concurrían dos factores que lo hacen muy diferente del originario de la especie. Por un lado no había allí depredadores naturales; y por el otro tampoco las especies autóctonas eran sus competidoras, ni en la ocupación de su nuevo nicho, ni en su alimentación.

En 1983, se autorizó su caza, pero la especie ya era invasora en todo el archipiélago magallánico.

La moraleja es obvia. No hay manera en que la intervención humana pueda suplantar los controles poblacionales que la naturaleza realiza de manera eficiente.

Si bien ya he escrito dos posts, debo admitir que el tratamiento del tema ha sido algo somero, y tal vez pueda volver sobre él en algún otro momento.

Por esta vez, considérenlo una mera introducción.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela. P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio

Hoy la traducción que prometí el viernes pasado.

Como ya saben, el libro «Eating dirt» de Charlotte Gill es uno de mis favoritos, por su enfoque ecológico y su rigurosidad en las descripciones y explicaciones con fundamento científico.

Hoy traduzco para ustedes el párrafo que seleccioné y subí al blog el viernes pasado. Pero les recomiendo leer todo el libro si es que entienden inglés, porque vale la pena.

Nuestro lugar de trabajo es una zona de impacto. Dos fuerzas en yuxtaposición. Una es vieja y lenta, acumulando biomasa. No quiere otra cosa que construir. La otra es rápida y rapaz- nuestros apetitos, aparentemente sin límite. La mayoría de los días estamos demasiado ocupados haciendo dinero, para verlo de este modo, pero a veces levantamos la vista de los escombros y las astillas. Sentimos la brisa fresca, la transpiración en nuestras cejas. Miramos hacia el océano, cuando este mismo aliento de la tierra ondula el agua. La marea corre en una dirección y el viento en la otra, como la trémula piel de un animal acariciado a contrapelo. Sentimos un vago dolor en nuestros pechos. El soplo de algo que se ha perdido para siempre. O quizás no sentimos nada en absoluto.

Espero que lo hayan disfrutado como yo.

Another text by Charlotte Gill. Se traducirá a castellano el próximo viernes.

You already know how much I love the book «Eating dirt» by Charlotte Gill. Here, I have selected another paragraph for your pleasure. Enjoy it.

Our workplace is a crash site. Two forces in juxtaposition. One is old and slow, accumulating biomass. It wants nothing more than to build. The other is fast and rapacious- our appetites, seemingly without end. Most days we’re too busy making money to see it this way, but sometimes we look up from the rubble and the wood chips. We feel the breeze cool, the sweat in our brows. We gaze down at the ocean, where this same earthly breath ripples the water. Tide running one direction, wind running the other, like the quivering fur of an animal rubbed the wron way. We feel a mild ache in our chests. A brush with a thing that’s been lost forever. Or maybe we feel nothing at all.

20° Curso Internacional de Posgrado de Evaluación de Impacto Ambiental

Fundación de Estudios Avanzados de Buenos Aires

FUNDABAIRES

20° Curso Internacional de Posgrado de Evaluación de Impacto Ambiental (edición revisada y actualizada con Cambio Climático)

bimestral a distancia del 15 de agosto al 6 de octubre de 2023

DIRIGIDO A: graduados universitarios interesados en una capacitación, especialización o perfeccionamiento en metodología y práctica de la Evaluación de Impacto Ambiental a nivel internacional con un enfoque interdisciplinario (ciencias básicas, aplicadas, sociales y humanas).

OBJETIVOS: se espera que a la finalización del curso, los participantes estén en condiciones de elaborar profesionalmente un estudio de Evaluación de Impacto Ambiental de acuerdo a las normativas nacionales e internacionales.

EQUIPO DOCENTE: CAMPOREALE Patricia (Univ. Nac de La Plata); DADON José (Univ. de Bs. As.); FAZIO Horacio (Univ. de Bs. As., Director); FEVRE Roberto (Univ. de Bs. As.); GALLOPIN Gilberto (Univ. de Bs. As.); GÓMEZ OREA Domingo (Univ. Politécnica de Madrid); RODRÍGUEZ Carlos (Univ. Nac. Nordeste)

PROGRAMA SINTÉTICO: El impacto ambiental como problema interdisciplinario. EIA: origen, desarrollo, alcances y limitaciones. La EIA como instrumento de gestión integral. Marco legal de la EIA. Proyecto y ambiente. Impactos ambientales: análisis territorial y estimación. El Plan de Gestión Ambiental (PGA). Procesos participativos. Cambio Climático e Impacto ambiental en zonas costeras. Adaptación de las ciudades al Cambio Climático: el caso Bs. As. Estudio de casos de Argentina, España y México.

METODOLOGÍA: El curso de 16 clases se dicta a distancia mediante nuestro Campus Virtual con 2 clases de texto semanales, luego disponibles las 24 hs. Las preguntas de las clases son respondidas directamente por los profesores o el Director, no por tutores.

CERTIFICACIÓN: Para acceder a la certificación de aprobación del curso los participantes deberán presentar para su evaluación los resúmenes de clase y resolver un caso práctico de Evaluación de Impacto Ambiental.

CARGA HORARIA: 90 horas (3,5 créditos europeos ECTS), calificables para acreditar en maestrías y/o doctorados en Universidades y en los Registros de Consultores Ambientales.

MEDIAS BECAS: disponibles para becarios de doctorado o posdoctorado del CONICET de Argentina o similares de otros países.

MÁS INFORMACIÓN Y PROGRAMA ANALÍTICO: https://www.fundabaires.org/

INSCRIPCIÓN Y CONSULTAS: ambiente@fundabaires.org

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