Una curiosidad histórica: ejemplo de pseudociencia. Parte 1.

Imagen1zeteteicCuando se me ocurrió escribir este post, no estaba segura de dónde ubicarlo. No sería justo ponerlo en la categoría «Historia de la Geología» porque en realidad lo que voy a contarles va a contramano de ella.

Tampoco podía ser «Geología y mitos populares» porque en realidad no tiene vigencia como suelen conservarla los mitos, aunque vayan a contrapelo de lo demostrable; y tampoco quise ponerlo en «Libros de Geología» porque aunque el libro al que voy a referirme existe, me aterra pensar que alguien lo tome en serio como una bibliografía recomendada.

Por eso, al fin puse este post en la categoría «Juegos y entretenimientos geológicos», porque siendo lo que voy a contarles, tan absurdo, termina resultando divertido.

Y ahora sí, a contarles sobre este libro «Earth, not a Globe» (La Tierra no esférica), escrito por el pseudocientífico Parallax.

¿Quién fue Parallax?

Parallax es el pseudónimo del inglés Samuel Birley Rowbotham (1816-1884), quien se presentaba y autodefinía como inventor. Sin embargo, para ser sinceros, pese a que traté de investigarlo, en ningún lado encontré nada que haya registrado o patentado, y resista el menor análisis lógico.

De hecho, pasados algunos escándalos provocados por sus ideas, (como el juicio que, en defensa de su teoría, entabló su seguidor Hampden, contra Russel, y que perdió estrepitosamente) reaparece en las crónicas de la época, con el nombre de «doctor Samuel Birley», y vendiendo supuestas recetas para prolongar la vida humana y curar toda clase de enfermedades. Es en ese campo que patentó un vagón cilíndrico que conservaba la vida .

La elección de su pseudónimo es interesante, ya que implica la forma inglesa del término paralaje, cuya definición técnica es: «Diferencia entre las posiciones aparentes que en la bóveda terrestre tiene un astro, según el punto desde donde se observa». Ese alias estaría dando cuenta de su mirada diferente – y agreguemos, también sin fundamento- respecto al conocimiento astronómico.

Ya veremos más abajo, que toda la expresión de sus ideas aparece en el  texto Earth not a Globe, que mencioné más arriba, y cuyo subtítulo es  «Astronomía Zetética».

La palabra zetético es directamente tomada del griego antiguo, en el que el término zētētikós, significa inquisitivo; y da origen a la palabra escéptico en castellano, y sus equivalentes en otras lenguas.

Con motivo de su libro, Rowbotham recorrió Inglaterra por casi dos décadas, cobrando unos pocos peniques por cada entrada. No obstante, las multitudes que asistían a ellas, sobre todo fanáticos religiosos, le permitieron un modo de vida más holgado que cualquier trabajo real que hubiera podido ejercer.

Es conocida la anécdota de su huida a toda velocidad de una de tantas conferencias, en las que personas con algún conocimiento científico comenzaron a plantear preguntas que no podía contestar. La audiencia se sintió estafada y hubo algún grado de escándalo que, sin embargo, por la precariedad de las comunicaciones del S.XIX, no le impidieron seguir viviendo de los incautos que pagaban una entrada para escuchar sus divagaciones.

Hacia 1861 Rowbotham se casó en segundas nupcias con la hija de 16 años de su lavandera, y se instaló en Londres, produciendo 14 niños, de los cuales sólo sobrevivieron cuatro, pese a sus supuestos conocimientos para curarlo todo.

Habría sido esa esposa, la que al enviudar creó la escuela de Astronomía Zetética, que créase o no, todavía tiene seguidores en pleno siglo XXI.

¿Qué postulaba Parallax?

Probablemente las ideas de Rowbotham comenzaron a partir de un cierto grado de fanatismo religioso,  ya que gran parte de sus postulados y «explicaciones» se basan en citas bíblicas, con un infierno real que mencionaremos en seguida. Usa además, la teoría generada en el S.XVII por James Ussher, Arzobispo anglicano del Condado de Armagh, en lo que es hoy Irlanda del Norte, para estimar la edad de la Tierra.

Según lo que Ussher expuso en su trabajo Annales veteris testamenti, a prima mundi origine deducti (Anales del Viejo Testamento, deducción de los primeros orígenes del mundo), la Tierra era un cuerpo relativamente reciente, con una fecha de creación establecida en el atardecer anterior al domingo 23 de octubre del año 4004 a. C. (según el calendario juliano,  que precedió al gregoriano, hoy vigente), muy cerca del equinoccio de otoño,

Volviendo a Parallax, él niega la pluralidad de planetas, ya que sólo hay uno que la Biblia menciona. Definía también una Tierra plana, con continentes flotando sobre un enorme océano yacente sobre los fuegos (reales, no metafóricos) del infierno.

Toda la superficie terrestre estaba – según Rowbothan- rodeada por el hielo y la nieve, que constituían un acantilado de abruptas paredes que impedían que se perdieran las aguas oceánicas.

En esa idea de la Tierra como un círculo estacionario y plano, lo que nosotros conocemos como Polo Norte era el centro, y sobre él orbitaban el Sol, las estrellas y los planetas conocidos por entonces.

La distancia a todos ellos no era superior a los 600 km, y su altitud era constante. La luna era semitransparente y  tenía luz propia.

Habiendo llegado a este punto, y siendo ya bastante extenso el post, las siguientes preguntas quedarán para la segunda parte, el lunes próximo. Esas preguntas serán:

¿Cómo presentó su teoría?

¿Qué «pruebas» presentaba?

¿En qué falló esa teoría?

(Les garantizo que si bien podría decirles simplemente «en todo», les voy a fundamentar todo lo que diga, a diferencia de los zetéticos)

¿Qué más se puede agregar?

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post aparece como copyleft por su antigüedad, ya que es del propio libro del que hablamos

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