¿El diluvio universal pudo haber ocurrido realmente? Parte 1

imagen1arca-de-noeÉste podría ser el post más corto de la historia, pues podría escribir simplemente NO y dar por cerrado el tema.
 
Pero estando la creencia tan arraigada y por ser fiel a mi propio estilo no puedo menos que presentar los correspondientes argumentos desde distintas vertientes: el sentido común por un lado y el conocimiento geológico por el otro. En atención a la longitud de la argumentación, este último enfoque será el tema del próximo lunes.

Entonces, corresponde hoy ocuparnos de la primera parte, es decir:

¿Qué dice el sentido común respecto al diluvio universal, y toda la leyenda acompañante, relativa al Arca de Noé?

En primer término pensemos en la irregularidad de la superficie terrestre, con picos que superan los 11.000 metros de altura. Difícilmente puede imaginarse una lluvia tan torrencial como para que en 40 días, esos picos  se vean cubiertos por las aguas, y de no haberlo sido, no se habría requerido tampoco la construcción de un arca, ya que esas cumbres habrían sido el refugio natural de las especies con capacidad de trasladarse.

Sobre este punto volveremos en el abordaje científico con más y mejores argumentos.
 

¿Podrían haberse salvado todas las especies navegando  en un Arca?

Existen al presente (pese a las  numerosas extinciones  ocurridas desde la aparición del hombre) alrededor de 1.750.000 especies vivas certificadas, y se calcula que podrían sumar entre 8 y 10 millones contando las que se desconocen todavía, o no están completamente clasificadas. Aun restando las plantas y  los peces que no habrían requerido rescate, no bajarían de un millón.

Mucho para un arca, ¿verdad? Sobre todo porque según la leyenda, ese número se habría duplicado, porque había una pareja de cada animal. 

Surge así el pavoroso número de 2 millones de animales de diversos tamaños, muchos de ellos enemigos naturales entre sí, razón por la cual debían mantenerse de alguna manera a distancia.

Pero además imaginen que se debía contar con alimento almacenado para todos ellos en cantidad suficiente para sobrellevar más de un mes en aislamiento.

Entonces, ¿qué dimensiones debía haber tenido la mítica arca?

¿Era posible la construcción de semejante Arca en ese tiempo tan acotado y con los recursos disponibles?

Ni siquiera con toda la técnica moderna sería una empresa posible.

Además de ser algo monstruoso en dimensiones, la fabricación no parece viable porque o bien habría requerido suministros inagotables de  madera, o bien largos viajes para buscarlos, consumiendo un tiempo que no parece contemplado en la orden perentoria que recibió Noé.

Por otro lado, el tiempo total entre buscar los materiales y convertirlos en un barco excede con mucho el que podría haber sobrellevado un patriarca de avanzada edad y abrumado por las responsabilidades.

Y por último, recordemos que solamente se contaba con la fuerza de trabajo de una sola familia, mano de obra más que insuficiente para tamaño emprendimiento.

¿Habrían sobrevivido todas las parejas a 40 días de lluvia ininterrumpida, encerradas en el interior de un barco?

Supongamos en un ataque de inocencia que Noé y su familia hubieran podido terminar su barquito antes de que comenzara la lluvia y pensemos en la colosal cantidad de ejemplares hacinados en él.

Difícilmente habrían sido todos tan educaditos como para usar letrinas asépticas. Lo dudo, sobre todo porque el concepto de asepsia no existía, siquiera, por ese entonces. 

Así pues, un análisis realista nos lleva a pensar más bien en un arca que se habría colmado rápidamente de excrementos desparramados por doquier, y  con los que habrían debido convivir por 40 días y sus noches. Es poco probable que no hubiera cundido una terrible epidemia responsable de diezmar las especies, cosa que según el mito nunca ocurrió.
 

¿Los animales rescatados en el Arca podrían haber repoblado todo el planeta?

Hay que tener mucha confianza para asumir que Noé tuvo tanta puntería como para seleccionar un millón de parejas, todas fértiles, sin que un solo ejemplar tuviera problemas reproductivos.

Va contra toda estadística. Y además durante esos cuarenta días, ¿dos millones de animales sobrevivieron sanitos, cuando muchas de esas especies tienen expectativas de vida de  unas pocas horas o días, como es el caso de muchos insectos?

Claro que si vamos a achacar la resolución de  todas esas imposibilidades e improbabilidades a la voluntad divina, habría sido mucho más cómodo que ese dios simplemente mantuviera vivos, fuertes, sanitos y hasta secos inclusive, a los especímenes elegidos durante 40 días y listo el pollo.

De hecho, no hacía falta el diluvio tampoco, bastaba con que su divina voluntad hiciera que los hombres se portaran dignamente y no requirieran escarmiento. Digo yo…

¿Cómo llegaron los animales al Arca?

¿Les habrá cursado Noé una invitación que cordialmente aceptaron sin ninguna excepción? O tal vez habrá tenido lugar una inmensa batida de caza en la que se capturaron dos ejemplares de la misma especie y de diferente sexo, justo en el tiempo requerido para largarse a navegar.

Bastante poco probable, porque además si todas las especies estaban presentes, Noé habrá andado de cacería por Australia para  obtener canguros, por la Patagonia para tener quirquinchos, por el polo Norte para los  osos polares, Bengala por los tigres, y China por los pandas.

Cuesta creer, ¿verdad? Ni con el millaje de viajero frecuente lo habría logrado.

Y finalmente no cabe en la mente una imagen tan caprichosa y poco racional de un ser considerado omnisciente, como para ordenar empresas imposibles sin ninguna necesidad.
 
Ya sé que me van a querer arrojar a la pira de las brujas o mandarme a los tormentos de la Inquisición, pero no se apuren que todavía falta lo mejor: los argumentos estrictamente geológicos que les prometo para el próximo lunes.

Aclaremos ahora que este post puede ser en un sitio de debate, pero no de catarsis, de modo que si quieren dejar su réplica, por favor háganlo con la misma racionalidad con que fue escrito mi texto.

 No olviden que los comentarios se moderan y que no se subirán insultos ni amenazas, de modo que sigamos charlando con respeto. Un abrazo Graciela.
 
P.S.: la imagen la he tomado de este sitio en internet

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4 comentarios para “¿El diluvio universal pudo haber ocurrido realmente? Parte 1”

  • Dayana dice:

    La biblia está llena de historias pintorescas, pero la mayoría no resisten ninguna lógica.

    A mi siempre me resultó conflictivo que hubiera un dios que usara su infinito poder para destruir a los hombres que se portaban mal en vez de transformarlos en buena gente. Eso es ser un dios histérico.

  • terox dice:

    Ah, es que el Dios del Antiguo Testamento es diferente al del Nuevo Testamento…

    Por cierto, la historia del Diluvio parece que fue tomada de tradiciones babilónicas durante el exilio de los judíos. Y el argumento de que muchas de las grandes culturas del mundo tienen una leyenda similar, podría obedecer a que estas culturas vivían en valles con grandes ríos, los que tarde o temprano, a través de cientos de años, producían una inundación mayor de lo usual…

  • Graciela L.Argüello dice:

    No podríamos coincidir más absolutamente, Dayana Un beso Graciela

  • Graciela L.Argüello dice:

    Hola, Terox, te estás adelantando a mi próximo post, ése y otros argumentos aparecen allí. El hecho de que tengas tanta coincidencia con mis ideas, demuestra lo absolutamente inteligente que sos jejejeje 😀

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