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La dinámica eólica

Hoy vamos a comenzar a analizar la acción de otro de los agentes erosivos que modelan el paisaje: el viento.
Por cierto éste es sólo el primero de los muchísimos posts que vamos a dedicarle porque la riqueza del tema es casi infinita. Empecemos, pues, desde el comienzo.
¿Qué se entiende por dinámica eólica y de dónde procede el término?
La dinámica eólica forma parte de la geodinámica externa, que como ya les expliqué en otro post reconoce su origen en el calor solar, y hoy lo van a comprender mejor que nunca.
Específicamente la dinámica eólica se refiere al conjunto de fenómenos en los cuales el agente activo es el viento. En cuanto al origen del término «eólico», debemos recordar que procede del latín Aeolĭcus,, que a su vez deriva del griego Αἰολικός (Aiolikós, en nuestro alfabeto) y significa relativo a Αἴολος (Aíolos), que traducimos como «Eolo», es decir el nombre del dios de los vientos según la mitología griega.
Eolo es también considerado el padre del pueblo eólico, que según la mitología clásica habría habitado las islas Eolias, situadas en un lugar entre Italia y Sicilia, y que según relata Homero en su Odisea, fue el sitio en que se detuvo Ulises (también llamado Odiseo) mientras iba de regreso a Itaca.
¿Qué es el viento y cómo se produce?
El viento no es otra cosa que una masa de aire en movimiento, y se produce en respuesta a diferencias espaciales de la presión atmosférica. Como es lógico el aire se mueve desde las zonas de alta presión a las de baja presión, según un patrón que expliqué ya en otro post cuyo link encontrarán en la respuesta a la última pregunta.
Localmente, el desplazamiento del aire es esencialmente horizontal, con las deformaciones que le impone la topografía sobre la cual se mueve. Pero lo más importante es que cuando decimos que se mueve desde las zonas de alta presión a las de baja presión, es casi como decir que se mueve desde las zonas más más frías a las más cálidas.
En efecto cuando el aire está frío, la masa toda tiende a contraerse, con lo que su densidad aumenta y con ella la presión. A la inversa, si el aire es cálido, se dilata y se hace menos descenso con lo que la presión local desciende. En resumen, las altas presiones se relacionan con bajas temperaturas y viceversa, por lo que el aire normalmente se mueve hacia las zonas más cálidas generando brisas, vientos y hasta huracanes según su velocidad.
Ya sabemos entonces que la producción del viento depende de las diferencias térmicas, lo que nos conduce a otra pregunta.
¿Por qué hay diferencias de temperatura entre zonas a veces muy próximas?
Algunos de los siguientes factores ya los he explicado con mucho detalle en otros posts cuyos links les incluyo en cada caso, pero enumeremos las causas principales de esas variaciones de la temperatura del aire dentro de un área acotada, es decir en distancias relativamente cortas.
- Diferencias en las pendientes, o en general en la topografía, que distribuyen la misma energía solar entrante, en espacios de distinta extensión.
- Diferencias en la litología y la vegetación, que tienen diferentes albedos.
- Diferencias en la urbanización y uso de la tierra.
- Situación respecto a masas de agua.
¿De qué depende la velocidad del viento?
Esto ya lo he explicado también en el post que he linkeado más arriba, pero permítanme recordarles que la velocidad depende del gradiente horizontal de presión, que se define como la distancia en metros que debe recorrerse horizontalmente para que la presión aumente en 1 mm de mercurio, según la antigua forma de medición. En otras palabras si el gradiente es alto los cambios de presión son menos abruptos, y la velocidad del viento es menor.
Si pensamos además que las isobaras son las líneas imaginarias que unen puntos de igual presión atmosférica, podemos agregar que cuanto más próximas estén esas curvas entre sí, menor es el gradiente y mayor la velocidad del viento resultante.
Una escala de velocidades de viento ya fue presentada en ese post que todo el tiempo les estoy recomendando ir a leer.
¿Existe un patrón planetario o global para los movimientos de las masas de aire?
Sí lo hay, por supuesto, y ya lo he explicado en detalle en otros posts que les recomiendo recordar, pero teniendo en cuenta que los paisajes en cada lugar responden al comportamiento de los vientos locales.
Un abrazo y hasta el próximo miércoles, con un post informativo. Graciela.
Si este post les ha gustado como para compartirlo, por favor mencionen la fuente porque los contenidos del blog están protegidos con IBSN 04-10-1952-01.
La imagen que ilustra el post es de este sitio.
Otra vez Eating dirt (la traducción del post del viernes pasado).

Traigo nuevamente al blog las sabias palabras de esta autora, por supuesto tomadas de su libro «Eating dirt».
¿Funciona plantar árboles? ¿Puede satisfacer sus muchas promesas? Es cuestión de esperar en la zona unos pocos cientos de años para descubrirlo, ya que ésa es la diferencia básica entre un antiguo bosque y un campo arrasado tachonado con tiernos plantines. Tiempo. Un bosque prístino es el tiempo encarnado. La luz del sol solidificada. Carbón convertido en madera, moléculas en células. Un árbol de antiguo crecimiento necesita siglos para construir tal volumen, que es la razón por la cual un bosque natural almacena más carbón que uno diseñado. Los árboles medran en ciclos que abarcan varias generaciones humanas. Viven en cronologías épicas.
Hasta que aprendamos cómo duplicar los siglos o imitar la fotosíntesis, no hay substituto para la paciencia. las manos humanas pueden reemplazar los árboles pero no necesariamente el bosque. Plantar árboles arma el escenario, quizás acelerando un revivir, pero pero todavía debemos esperar. Porque pasa algo bajo una fronda establecida que no podemos ni replicar ni controlar.
Creo que este párrafo no tiene precio, disfrútenlo y ayuden a generar conciencia al respecto.
Un abrazo y hasta el lunes con un texto de mi autoría. Graciela.
Continuación del Informe de Proyecto
Hoy les traigo un nuevo capítulo del informe final del Proyecto que debe citarse como:
Argüello, G.L. Capítulo VI. Análisis granulométrico de los sedimentos, en: Sanabria, J.A.: Argüello, G.L. ; Dasso, C. y Beltramone, C. 1998. Informe final del Proyecto de investigación PEDOLOGÍA, GEOMORFOLOGÍA Y ESTRATIGRAFÍA DEL CUATERNARIO EN LA CUENCA BAJA DEL ARROYO SOCONCHO, DPTO CALAMUCHITA, CÓRDOBA
Cap Vi Grfanul Soconch by GracielaL.Argüello
Les aclaro que faltan las tablas y gráficos que subiré en otro post, porque no están digitalizadas en el mismo archivo sino en otro denominado Anexos, que todavía no puedo encontrar. Recuerden que son viejos proyectos que pongo a disposición de quienes puedan sacarle algún provecho a tanta información. Para tener un contexto, deberían leer antes los posts en que fui subiendo los anteriores capítulos.
Un abrazo y hasta el próximo miércoles, con un post informativo. Graciela.
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Once again Charlotte Gill. Será traducido al castellano el próximo viernes.
Once again I bring to my blog the wise words of this author, taken of course from her book «Eating dirt».
Does planting trees work? Can it fulfill its many promises? It’s a question of waiting around for a few hundred years to find out, since that is the basic difference between an ancient forest and a razed field studded with tender seedlings. Time. A primeval woodland is time incarnate. Sunlight made solid. Carbon turned to wood, molecules into cells. An old-growth tree needs centuries to build that bulk, which is why a natural forest stores more carbon than an engineered one. Trees run on cycles that span several human generations. They live in epic chronologies.
Until we learn how to fold up the centuries or to mimic photosynthesis there’s no substitute for patience. Human hands can replace the trees but not necessarily the forest. Tree planting sets the stage, perhaps hastening a revival, but still we must wait. For something happens underneath an established canopy that we can neither replicate nor control.
A great text! don’t you think so? See you next monday. Graciela