Un acantilado bajo la mirada de un artista.

Esta pintura fue ideada para dar protagonismo a unas frutas arrancadas de la planta, y por lo tanto denominadas “naturaleza muerta”, pero paradójicamente, lo que la enmarca no podría estar más vivo, ya que representa la dinámica marina, tan activa y cambiante.

Efectivamente lo que se ve al fondo es un acantilado costero, cuyas características, génesis y evolución serán motivo de post de lunes. Por ahora los invito a disfrutar el preciosismo con que las fracturas de las rocas se han representado, aun cuando el objetivo haya sido tan diferente.

La pintura, excelente por cierto, es del artista Antonio Morano, nacido en 1943 en Huelva, España, y la he encontrado en este sitio.

Nos vemos el lunes, un abrazo. Graciela.

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