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Ahora el trabajo completo sobre los suelos como indicadores de cambios ambientales.

Hace un par de semanas subí el resumen de este trabajo, y como hubo algún interés que me manifestaron vía mail, ahora subo el trabajo completo.

Como dije en su momento, debe ser citado como:

Sanabria, J.A.;Argüello, G.L.; Dasso, C.2004.”Suelos: indicadores climáticos del Holoceno, en la Plataforma Basculada, Cba, Argentina”. Actas del XIX Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo Paraná. Resumen expandido :pág.356. Trabajo completo en C.D.

paranatrabajo 2004 by

¿Qué son los territorios frágiles?

PICT0669Si bien muchas de estas recomendaciones aparecieron de resultas del foro realizado en Panamá, por allá por el año 1991, no parecen haber hecho mella en la conciencia de quienes toman las decisiones políticas, de modo que rescatarlas e insistir una vez más en ellas, me parece más que justificado.

Pero comencemos con algunas definiciones básicas:

¿Es lo mismo un territorio frágil que uno de alto riesgo geológico?

No, y no necesariamente coinciden en el espacio.

Un mapa de riesgo se define con una mirada antropocéntrica, ya que según he explicado muchas veces, incluye el concepto de vulnerabilidad, que no es otra cosa que la confluencia entre el peligro y la presencia humana en la zona.

Es decir que apunta a definir cuál sería el grado de daño a los seres humanos, sus bienes y la infraestructura ante un acontecimiento geológico potencialmente lesivo.

En cambio, el concepto de fragilidad es independiente de la presencia humana. Se trata de evaluar la condición del terreno mismo, en función del clima, la vegetación, y su equilibrio con las condiciones geológicas presentes.

Así por ejemplo, un territorio frágil es el peridesértico que puede moverse hacia una recuperación o una desertización o hasta desertificación. Y es obvio que dada la baja ocupación humana de las zonas peridesérticas, su riesgo es comparativamente bajo.

Pero también un humedal o hasta un bosque pueden encontrarse en un estado de equilibrio metaestable, a veces por la variabilidad climática natural, a veces por la intervención humana, y casi siempre por ambas razones.

¿Por qué se siguen sobre-explotando los territorios frágiles?

Básicamente, y hasta en los casos en que lo es de manera indirecta, la causa principal de la explotación de espacios que deberían preservarse, es el incremento permanente de la población humana.

En los últimos años, y de la mano de las nuevas metodologías que tratan la infertilidad y las enfermedades agudas, el crecimiento demográfico ha comenzado a salirse de los ritmos previamente calculados, al menos en las comunidades desarrolladas y en desarrollo, que son casualmente las que más difícilmente se integran al medio sin una fuerte intervención previa.

Las comunidades más primitivas son más diezmadas por enfermedades teóricamente sencillas de tratar, y por la malnutrición, pero son también las que mejor se integran al ambiente respetando sus características intrínsecas, salvo bajo circunstancias de extrema necesidad, o por desconocimiento de otras alternativas. Esto genera una paradoja, ya que siendo las que menor impacto tienen sobre el medio, son las que más rápidamente sufren las consecuencias de sus alteraciones, porque por lo general habitan los espacios más marginales, y por ende más frágiles.

En resumidas cuentas, las tres causas concurrentes que siguen presionando ecosistemas ya en riesgo, podrían enumerarse como:

  • pobreza
  • ignorancia
  • falla institucional.

Esta última, a su vez, tiene dos aspectos: mala administración del mercado, y concepciones políticas que no responden a la realidad del medio natural.

¿Qué correcciones deberían hacerse en las políticas de desarrollo para que éste resultara sostenible?

Por cierto hay numerosas estrategias que apuntan a evitar el continuado deterioro de áreas frágiles, sobre todo aquéllas que incluyen bosques nativos aún resistiendo el avance desenfrenado de la deforestación.

No cabe duda de que lo primero que se requiere es un nuevo enfoque en cuanto a su valoración, lo que comienza en la educación de los pobladores de áreas cercanas, pero desde lo institucional, cabe recomendar los siguientes puntos:

  • corregir la subestimación de áreas frágiles como fuentes de recursos valiosos, aunque no convencionales a veces.
  • incluir el activo ambiental en el marco de las riquezas naturales propias de cada país.
  • reducir drásticamente los desarrollos de infraestructuras que avancen sobre terrenos en equilibrio metaestable, y en ningún caso aprobar intervención alguna, sin la previa Evaluación de Impacto Ambiental debidamente aprobada (y apropiadamente realizada por actores sin intereses económicos en el área).
  • plantear legislaciones que alienten el desarrollo sostenible, tales como incentivos o exenciones impositivas a las actividades de reforestación, manejo conservacionista de suelos, etc. Y por supuesto también fuertes penas (desde multas hasta cárcel) a quienes provoquen intencionalmente incendios, o agredan el medio de maneras comprobables a través de vertidos ilegales, explotaciones no autorizadas, deforestación indiscrimada, etc.
  • insistir en la educación ambiental, desde los primeros años de la escuela primaria. Sin embargo no debe confundirse educación ambiental com “tirar los papelitos en el cesto”, ya que es mucho más que eso, y requiere la formación previa de los propios docentes.

¿Cuál es el manejo recomendable para áreas protegidas y eventualmente parques nacionales?

Según el estado de situación de cada territorio, las estrategias incluyen un amplio abanico, desde la simple declaración de áreas protegidas, en las que solamente se admiten intervenciones y explotaciones de bajo impacto, hasta la generación de parques nacionales, sujetos a restricciones y controles mucho más estrictos.

Cualquiera sea el caso, pero sobre todo para los parques nacionales, los requerimientos mínimos incluyen los siguientes puntos:

  • presencia in situ de personal con el entrenamiento adecuado, como los guardaparques.
  • planificación adecuada para el manejo del área, respaldada por evaluaciones y monitoreos de impacto ambiental.
  • leyes, regulaciones y multas claramente establecidas, y poder de policía para asegurar su cumplimiento.
  • programas permanentes de educación ambiental.
  • facilidades para realizar investigación y divulgación de los resultados del seguimiento de la situación ambiental y sus cambios.

¿Qué formas de explotación racional podrían recomendarse?

En muchos países en desarrollo, ya se han puesto en práctica con excelentes resultados, sistemas de explotación sostenible, a cargo de la población autóctona, a través de microemprendimientos que ejercen menos presión sobre el sistema a proteger, que las explotaciones intensivas por empresas cuyas direcciones están radicadas a cientos o miles de km de distancia.

Ejemplos dignos de mención en zonas de bosques son: recolección de frutos, hierbas aromáticas y medicinales, hongos comestibles, fibras para usos artesanales, etc. Todos ellos se sostienen a largo plazo, ya que no implican la deforestación.

También el turismo ecológico es una alternativa para zonas más áridas, pero requiere en todos los casos muy estrictos controles, y en ningún caso supone alteraciones como construcción de hoteles, restaurantes, etc., en el interior mismo de la zona protegida.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La foto que ilustra el post es del Gran Cañón del Colorado, en Estados Unidos, territorio por demás frágil, que sin embargo se explota turísticamente con inteligencia y rindiendo ganancias. Hay allí paisajes mucho más grandiosos, pero he seleccionado esta foto para mostrar el ecotono marginal.

 

Suelos en la Provincia de Córdoba, Argentina.

Esta publicación debe citarse como:

Sanabria, J.A.;Argüello, G.L.; Dasso, C.2004.”Suelos: indicadores climáticos del Holoceno, en la Plataforma Basculada, Cba, Argentina”. Actas del XIX Congreso Argentino de la Ciencia del Suelo Paraná. Resumen expandido: pág.356. Trabajo completo en C.D.

 

Suelos indicadores climáticos

Cómo describir perfiles de suelos en el campo. Parte 2.

arriba1Ésta es la segunda parte del tema, de modo que deberían ir a ver el comienzo en el post del lunes pasado.

Lo que deben tener claro es que solamente voy a orientarlos en cuanto a la organización de los rasgos observados y los códigos normalizados a emplear, pero ustedes deben saber leer por sí mismos la información que les brinda cada perfil, si quieren poder anotarla. Para eso, en algunos casos, los remitiré a otros posts, pero en general, estoy asumiendo que ustedes son estudiantes avanzados de la carrera, o profesionales recién recibidos.

En ambos casos se entiende que cuentan con el conocimiento ad hoc, pero les falta el entrenamiento para volcarlo en una ficha standard.

No voy a empezar desde las definiciones de estructura, drenaje o concreciones. Eso ya lo saben ustedes, puesto que esta vez me dirijo particularmente a un grupo, especializado en suelos,  de los lectores de este blog.

¿Qué códigos se usan para los casilleros de la parte superior de la ficha?

Se trata de la parte que ilustra el post, y hace alusión a los elementos que permiten ubicar la posición del pozo en el espacio, y en el contexto geomorfologógico.

También hay partes que se rellenan al final cuando el suelo ya ha sido clasificado (serie, fase, gran grupo, limitaciones principales, símbolo) incluso a través de análisis de laboratorio.

Allí donde dice Observación, puede reemplazarse por Calicata, cuando no se trata del primer relevamiento expeditivo sino que ya se ha seleccionado el sitio como el de posicionamiento de una apertura con pala, y no sólo con barreno.

Esta parte es la que permite más libertad en los términos a consignar, ya que remite a rasgos de la topografía y geomorfología que exceden lo pedológico.

¿Qué códigos se usan para los casilleros de la parte intermedia de la ficha?

arriba 2La parte media de la ficha tiene elementos muy específicos, y en general se señalan simplemente haciendo un pequeño círculo alrededor de la clasificación que corresponde. Como en muchos casos hay transiciones, se puede también usar un círculo en el grado más adecuado, con una pequeña flecha que parte desde él hacia el lado que indica el grado hacia el cual podría estar acercándose.

Debe notarse que algunos casilleros se rellenan mientras se espera que los ayudantes abran la calicata, pero hay otros que sólo se pueden completar una vez que se observa dentro de ella. Por ejemplo, en el caso de material originario, o en drenaje, ya que éste resulta de otros dos rasgos: escurrimiento que se ve en superficie, y permeabilidad que depende de la textura, y por lo tanto se observa dentro del pozo.

Respecto al relieve, si se usa el término “subnormal”, ya no cabe establecer la posición que aparece en el casillero que sigue hacia abajo, porque siendo casi un plano no puede definirse loma, media loma, etc.

En general, casi todos los casilleros de esta parte tienen los rangos definidos expresamente. La excepción es “uso de la tierra” que requiere explicación:

A: Agricultura

P: Ganadería (hay códigos para subclases como Gi, que significa ganadería de invernada, etc. Se consultan en las Normas).

F: Fruticultura.

H: Horticultura.

B: Bosque sin explotación.

S: Explotación de madera.

X: Suelo Vírgen.

M: Misceláneos, por ejemplo edificados, recreativos, etc.

Cuando se define el grado de pedregosidad o rocosidad, primero se define a cuál se hace referencia (en el primer casillero). Pedregosidad se refiere a materiales sueltos, mientras que rocosidad alude a afloramientos continuos de no menos de 3 m cuadrados de extensión.

En el casillero de erosión, se debe hacer un círculo no sólo en el número que corresponde a la intensidad, sino también en la letra correspondiente (E para eólica y H para hídrica) Se usa 0 cuando la erosión es despreciable, y X cuando en la zona hay acumulación de detritos erosionados más arriba.

En los demás casilleros, en caso de duda, se consultan siempre las Normas de Etchevehere que les mencioné en el post anterior.

Vale aclarar que todas las propiedades aumentan con el número, salvo cuando de peligro de anegamiento se trata, el cual es nulo en la clase 5, y va en aumento al decrecer la cifra que se marca.

¿Qué códigos se usan para los casilleros de la parte inferior de la ficha?

En esta parte, se describe el perfil desde el interior de la calicata, o -si se trata de una observación- a partir de los testigos que saca el barreno. En este último caso, por supuesto, hay rasgos (como estructura o límites) que no pueden definirse.

Observarán que la primera casilla lleva el nombre del horizonte. No obstante, esto se escribe al último, porque no se puede saber cuál es la denominación correcta del horizonte antes de conocer sus propiedades.

Por esa razón, se comienza simplemente marcando las profundidades (segundo casillero) en las que se observan cambios morfológicos, y al final se designan los horizontes en función de sus características.

Muchas cosas, como la textura o el pH se definen de manera aproximada en el campo, y luego de los análisis de laboratorio pueden corregirse, lo cual puede significar en ocasiones (cada vez menos frecuentes a medida que el prospector “se pone canchero”) que se cambien las designaciones de los horizontes, por lo menos a nivel de subíndices o sufijos.

abajo Como ya señalé al comienzo, se entiende que quienes consultan este post saben cómo reconocer las propiedades de los suelos, por lo cual, sólo les agrego los códigos aceptados de manera normalizada. Sobre color, textura, pH, etc. pueden leer apuntes que he subido en la categoría correspondiente.

Para otros casilleros, les agrego unos cuadritos y figuras que les van a ser útiles.

Imagenreun1Cada uno de los términos tiene especificaciones muy estrictas que se deben consultar en las normas.

La parte relactiva a Tipo de estructura se anota en código alfanumérico, según la clasificación que adjunto.

estructura tipos Finalmente, para completar los casilleros faltantes, les subo dos cuadros más que implican los únicos términos que se consideran aceptables en las publicaciones técnicas y científicas de nuestro país.

Siempre estoy asumiendo que los lectores saben cuándo se aplica cada uno de esos términos.

Imagenva1

Imagenva121Bueno, espero que esto les haya ayudado a organizar su información de campo.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.
Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

Análisis granulométrico de materiales parentales de suelos.

mardel plata 2007 014   El trabajo que les presento a continuación debe ser citado como:

Argüello, G.L.: Sanabria, J.A. 2000. Granulometría y caracterización estadística de materiales parentales en el interfluvio Suquía Xanaes, Córdoba, Argentina. Actas del XVII CONGRESO ARGENTINO DE LA CIENCIA DEL SUELO, 11 a 14 de abril Mar del Plata, Argentina. Resumen en Actas Impresas y resumen expandido en C.D.

Por supuesto, lo comparto a través del sistema Scribd que ya conocen.

 

MARPLA.pdf

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