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El terremoto en Salta. 17 de octubre 2015.

Imagen1sismo en Salta.¿Cuándo y dónde tuvo lugar el evento?

El movimiento telúrico se produjo el 17 de Octubre de 2015 a las 08h 33m 10s, hora local, que corresponde a las 11h 33m 10s del meridiano de Greenwich.

El epicentro se calculó a 123 km al SE de Salta, 163 km al NE de San Miguel De Tucumán y 51 km al E de Metán, siendo la localidad más afectada por su cercanía, la de El Galpón.

¿Cuál es la posición del hipocentro?

El hipocentro responde a las coordenadas geográficas 25.51 ° de latitud oeste y 64.46° de longitud sur, que como ya mencioné, definen un sitio muy próximo a El Galpón, pero a una profundidad cercana a los 10 km.

¿Qué características tuvo, y qué efectos?

Alcanzó una magnitud según la escala Richter de 5,9 grados, y una intensidad en el epicentro de entre V y VI en la escala Mercalli Modificada.

Se produjeron numerosos derrumbes, se perdió la conexión eléctrica y se debe lamentar la muerte de al menos una persona. Las vibraciones se sintieron claramente en las ciudades de Salta, San Miguel de Tucumán y San Salvador de Jujuy, y bastante más atenuadas en Santiago del Estero y hasta algunos sitios de la provincia de Córdoba.

Los daños informados tienen que ver fundamentalmente con la vulnerabilidad, ya que no puede considerarse que la magnitud sea demasiado elevada. Así es que si se comparan los daños con los provocados por otro sismo reciente, pero que liberó muchísima más energía, como es el de Illapel, la única justificación de la destrucción registrada hoy, reside en la relativa precariedad de las construcciones, y la falta de previsiones en la urbanización, que claramente no es sismorresistente.

¿Por qué ocurrió ahora?

De alguna manera se relaciona con las secuelas del sismo de Illapel, que como en su momento les adelanté en el correspondiente post, implicaría un reacomodamiento lento de las placas desplazadas en ese evento.

En efecto, son esas mismas placas  (Nazca y Sudamericana) las que todavía están buscando una nueva posición de equilibrio, a través de pequeños pulsos que generan terremotos, afortunadamente mucho menos bruscos que el inicial de Illapel.

En este caso, el segmento que se ha movido está más al norte que el del evento original, por lo cual su configuración es diferente. Esta porción de la placa de Nazca subduce con un ángulo bastante mayor que la parte que se movió anteriormente, llegando a valores como 25°, lo que define muchas de las diferencias que se han registrado entre ambos sismos.

Esta manera más abrupta de descender la placa provoca principalmente las siguientes particularidades:

  • el hipocentro es mucho más profundo (10 km en este caso contra los 5 del sismo de Illapel). Esto implica una mayor absorción de la energía durante el camino ascendente de las ondas, lo cual significa algún grado de “amortiguación”. En otras palabras, además de haberse liberado menos energía, ésta llega a la superficie bastante más atenuada.
  • las zonas afectadas no se extienden tanto hacia el oeste, porque la placa se aleja de la superficie en mucha menos distancia que en el terremoto chileno. Es por eso- además del hecho de que hubo menos energía involucrada- que el movimiento no fue percibido más allá de la zona central de Argentina. Recuerden que en el caso de Illapel se sintió hasta la costa atlántica, simplemente porque esa porción más meridional de la placa de Nazca se interna casi horizontalmente debajo de la Sudamericana.

¿Qué cabe esperar?

Lo mismo que señalé en el caso de Illapel: más movimientos del rompecabezas, hasta alcanzar el equilibrio en las nuevas posiciones, y también afectación de las placas aledañas, y de las mismas placas, en los extremos más alejados.

Así, por ejemplo, yo observaría atentamente toda la costa pacífica de América del Sur, sobre todo a lo largo de Chile y hasta Perú.

Por el otro extremo, observaría los sistemas  andinos y subandinos y hasta las Sierras Pampeanas.

En las zonas próximas al evento de Salta, se debe prestar atención a los movimientos de remoción en masa y a los posibles flujos volcánicos en las zonas proclives a ellos.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de este sitio.

El terremoto en Illapel, Chile.

Imagen1illapelNuevamente me siento a escribir un post fuera de programa, para dar respuesta a preguntas que me llegan de lectores preocupados por acontecimientos inesperados, y que nos ponen ante la evidencia de que la Naturaleza nos supera siempre, y que el antropocentrismo no es otra cosa que una ilusión o un espejismo.

No quiero repetir conceptos que ya he presentado otras veces en este mismo blog, de modo que para un panorama más completo, los invito a pasear por todos los posts que están reunidos en la etiqueta sismos. Hoy, quiero referirme a puntos que no he tocado antes, porque se relacionan más directamente con este caso en particular.

¿Cómo y dónde ocurrió el sismo del 16 de Septiembre de 2015 en Chile?

El movimiento tuvo lugar a las 19 y 54 horas, y su sacudida principal duró al menos tres minutos, lo cual es considerablemente largo.

Alcanzó magnitud 8,3 en Richter, colocándose entre los más severos acontecidos en Chile.

Su hipocentro se ubicó en el Pacífico, a unos 280 kilómetros al norte-noroeste de Santiago y a 55 kilómetros al oeste de la ciudad  de Illapel, con profundidad de alrededor de cinco kilómetros, lo que lo califica como somero, y es una de las causas por las que se sintió con tanta intensidad.

Se produjeron luego más de una docena de réplicas, una de las cuales, acaecida 25 minutos después del movimiento principal, alcanzó magnitud 7.

Pese a la magnitud, no se han dado a conocer hasta ahora más que tres víctimas humanas, lo cual puede relacionarse con la preparación de la población y la calidad de las construcciones en un país ya acostumbrado a la sismicidad, en otras palabras con una relativamente baja vulnerabilidad.

¿A qué se debió el movimiento?

A un brusco corrimiento a lo largo del contacto entre las placas de Nazca (en subducción, es decir descendiendo hacia el manto terretre) y Sudamericana, fenómeno que ya he explicado en otros posts.

Aproximadamente a la latitud en la que ha ocurrido el corrimiento, la placa de Nazca se desplaza hacia el este, noreste, a una velocidad promedio de 74 mm por año, con intervalos de relativa quietud – cuando las placas de algún modo se “traban”- lo que significa acumulación de energía que se libera en forma de rebotes elásticos, generadores de estos sismos.

¿Por qué fue tan largo el sismo, y tantas y tan seguidas las réplicas hasta el momento?

El proceso de subducción de la placa de Nazca responde a una geometría compleja, en la que diversos segmentos se mueven a diversas velocidades, y se hunden hacia el manto según diferentes ángulos.
En la zona próxima al centro de Chile, el descenso de la placa ocurre con ángulos muy tendidos, del orden de los 10° o aún menos, con lo cual la placa subduce casi horizontalmente por muchos cientos de kilómetros antes de descender significativamente hacia el manto.
Por esa razón precisamente, el sismo se prolonga, y en ese arrastre bajo materiales muy rígidos como son los de la corteza superficial, se va frenando y liberando en sucesivos pulsos, cada uno de los cuales constituye una réplica.
Ese ángulo tan bajo, es también la causa por la cual se ha sentido con intensidad decreciente pero a gran distancia, como podemos atestiguar los argentinos desde Mendoza y San Juan  hasta la propia Buenos Aires.

¿Qué cabe esperar?

Ya el gobierno chileno ha lanzado la alerta por tsunamis, y es enteramente lógico esperarlos.

Por otra parte, las réplicas pueden continuar por varios días, hasta que las placas hayan liberado toda la energía acumulada, y el equilibrio se restablezca.

Además, no debe olvidarse que los movimientos telúricos suelen ser disparadores de fenómenos de remoción en masa en todas las laderas inestables, de modo que puede haber deslizamientos, aludes y avalanchas en las zonas montañosas.

Por último, es importante un monitoreo de la actividad volcánica en las zonas medianamente próximas, ya que los cambios profundos pueden afectar masas magmáticas alojadas en la corteza, las que podrían encontrar nuevas vías de ascenso hacia la superficie.

Nada de esto debe alarmar a nadie, sólo es para estar atentos a las señales y tomar las debidas precauciones.

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Un abrazo y hasta el viernes. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado del USGS (United States Geological Service).

El terremoto de Nepal.

Imagen1nepalCuando apenas termino de preparar un post fuera de programa, relacionado con la erupción de Calbuco, la naturaleza se encabrita en otro lado, y tengo que salir a hablarles del terremoto en Nepal.

Lo primero que quiero aclarar es que las generalidades y nociones básicas sobre sismología ya han sido explicadas en varios posts de este blog, y pueden ir a leerlas en la etiqueta Sismos. Hoy voy a señalar algunas características particulares de la zona afectada en este mismo momento, y trataré de que comprendan la dinámica actualmente en curso.

¿Dónde, cuándo y cómo se produjo el evento?

Según la información procedente del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS, por sus siglas en ingles), el sismo se registró el sábado 25 de abril a las 06:11 GMT, con epicentro 81 kilómetros al noroeste de la capital de Nepal, es decir de Katmandú, y a una profundidad de 15 kilómetros, lo cual es bastante somero.

El nombre oficial de Nepal es República Federal Democrática de Nepal, lo cual en el idioma nepalí es tan complicado como: संघीय लोकतान्त्रिक गणतन्त्र नेपाल , lo que se leería Sanghiya Loktāntrik Ganatantra Nepāl o algo por el estilo.

Se encuentra emplazado en el sur de Asia, en plena cadena del Himalaya, la más alta del mundo, y precisamente por eso, forman parte de su territorio, tanto el monte Everest (8848 msnm), como otros siete de los montes llamados ochomiles por superar ese límite de 8000 metros.

Katmandú es su capital, y se ha erigido en destino turístico para quienes buscan una nueva forma de espiritualidad. Por esta razón coexisten allí hoteles de cinco estrellas, monumentos históricos y viviendas sumamente precarias.

¿Por qué resultó tan luctuoso?

Cada vez que hablamos de estas catástrofes, les recuerdo conceptos sobre los que ya me he explayado, relativos al riesgo geológico.

En este caso, los dos elementos que definieron tanto daño emergente fueron principalmente la susceptibilidad y la vulnerabilidad de la región afectada.

La susceptibilidad, que se refiere a las condiciones geológicas, fue en este caso un elemento que magnificó los daños, puesto que el terreno es abrupto, y por ende su equilibrio es metaeestable, vale decir que con energía relativamente escasa, pierde esa condición y se moviliza a favor de la gravedad, generándose avalanchas, deslizamientos, hundimientos, y remoción en masa en general.

Esto significa que aun cuando no se sigan produciendo réplicas (que para colmo sí han seguido ocurriendo), el terreno está tan precariamente balanceado que se mueve hacia abajo ante cualquier estímulo local.

La vulnerabilidad a su vez, está relacionada con las condiciones de ocupación del territorio, y con las características de las construcciones. Gran parte de las estructuras que se desplomaron eran relativamente precarias, y las que no lo eran, tenían de todos modos en contra, su asentamiento sobre terrenos empinados e inestables.

Estos dos elementos son los que en la ecuación que define el riesgo, llevaron a éste a niveles muy altos, y por eso, siendo la magnitud menor que el sismo de Chile de 2010, fue comparativamente mucho más catastrófico, vale decir que su intensidad fue mayor.

¿Cuál es la explicación geológica de este evento?

Como todos los megaeventos, la explicación debe buscarse en la Tectónica de Placas. Toda la teoría en detalle la iré explicando lentamente, para lo cual vengo presentando otros temas previos y necesarios, pero hoy haré un pequeño resumen que espero no los complique demasiado.

En este caso particular, el Himalaya es resultante de la convergencia de dos placas: la Eurasiática y la de India, y el proceso resultante se denomina obducción.

Veamos un poco más:

La placa de la India ha estado moviéndose hacia el norte desde hace unos 100 millones de años, con lo cual, la litósfera oceánica- antes interpuesta entre los bordes continentales de ambas placas- se fue consumiendo, al moverse bajo la placa asiática, en lo que originalmente era una subducción.

En algún momento quedaron enfrentados dos bordes continentales, ninguno de los cuales es lo bastante pesado como para hundirse por debajo del otro, con lo cual, ambas placas colisionan sin hundirse. Esto se llama obducción.

El resultado de esta convergencia es una línea de sutura entre las placas preexistentes, que formó nada menos que la cadena que se considera el techo del mundo, y la meseta tibetana, también la más elevada del planeta.

Geológicamente esta colisión ha generado un anormal espesamiento de la corteza continental, simplemente porque los materiales que no pueden hundirse, se apilan unos sobre otros. Esto genera presiones que provocan deformaciones en las rocas, tanto en forma de plegamientos como de fallas inversas, y en zonas más profundas, hasta fusión de rocas.

No obstante, estas rocas ígneas se enfrían en profundidad, ya que la línea de sutura formada, de alguna forma sella las salidas posibles del magma. Es por esa razón que el vulcanismo no es un rasgo importante en el Himalaya.

Las mediciones recientes demuestran que la placa Índica sigue empujando todo el complejo hacia el norte aún hoy, a una velocidad de entre 3 y 5 cm anuales.

Esto implica que cuando hay un tiempo de demora o un alto en los desplazamientos, las presiones se acumulan, hasta dispararse de modo repentino en la forma de un sismo de respetable magnitud.

¿Qué puede esperarse ahora?

Por un lado los fenómenos de remoción pueden seguir por algún  tiempo.

Por el otro, como la placa afecta las relaciones a lo largo de todo el contacto convergente, es importante monitorear los signos precursores en toda la zona sísmica asiática más próxima, que ahora deberá reacomodarse hasta encontrar una nueva posición de equilibrio.

 También debe tenerse en cuenta que en el rompecabezas de las placas, la Arábiga se ha de haber visto “conmovida”, y ella modifica los equilibrios a lo largo de la zona mediterránea sísmicamente activa.

No hay que alarmarse, sino simplemente estrechar la vigilancia que la ciencia hoy posibilita.

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Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.
P.S.: La imagen que ilustra el post es de un diario nepalí que encontré en la red.

Predicción de sismos.Parte 2.

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Nuevamente estamos ante un post que he dividido en dos partes, por su extensión, y ésta es la segunda. Obviamente, les conviene ir a leer el post del lunes pasado, donde ya he tratado los siguientes temas:

¿Es posible predecir sismos?

¿Cómo puede saberse si una predicción es seria?

¿Cuánto de exacta es una predicción realizada desde un laboratorio sísmico debidamente autorizado?

¿Cuáles son las metodologías que se utilizan para la predicción de sismos?

Hoy continuaremos desde allí, charlando un poquito sobre cada uno de esos métodos que mencioné en la primera parte de este post.

¿Cómo se realizan los seguimientos estadísticos?

Desde hace más de 50 años existen redes mundiales de sismógrafos que permanentemente reportan cada uno de los eventos sísmicos que se producen, aun cuando sean tan ligeros que no se perciben sin aparatos extremadamente sensibles. Esos registros, además, se hacen cada día más exactos, los detectores más reactivos y las comunicaciones más inmediatas. Por todo eso, se han podido establecer numerosos análisis estadísticos, y a partir de ellos, ha llegado a elaborarse una fórmula totalmente empírica que  se expresa como sigue:

log N= 9,83- 1,22 M.

donde N indica el número de sismos que se espera por año calendario y M señala la magnitud de los mismos.

Vale decir que para cada magnitud, hay un número resultante diferente, y si analizan la fórmula, comprenderán de manera inmediata que (debido al signo menos que indica una resta) cuanto más crece la magnitud, menor es la cantidad de sismos que ocurren anualmente.

Hay valores incluso en los que el resultado es muy inferior a cero, precisamente porque los sismos de mayor magnitud no ocurren sino cada muchos años.

La forma en que esto se aplica es también muy pragmática, y solamente señala un margen de alerta, según que se haya o no satisfecho el número de sismos de una determinada magnitud para un intervalo dado.

A este punto, entre otras cosas, se debe que todavía se esté esperando un gran terremoto en la falla de San Andrés. Y de allí, también que cada sismo que ocurre, resta expectativas de otros de igual magnitud.

¿Qué aportan los análisis químicos?

Cuando se producen deformaciones de las rocas, su porosidad y permeabilidad se ve afectada, modificándose por ende la liberación de gases, como el radón, que acelera o disminuye su tasa normal de emisión cuando los poros de las rocas son alterados, muchas veces por movimientos que ya son precursores de terremotos.

Para eso, el aire y el agua en áreas particularmente susceptibles están sometidos a análisis químicos continuados.

¿Qué información se saca de las mediciones de desplazamientos, inclinaciones y otros cambios en el terreno?

Salvo en los sismos acontecidos por derrumbes, impactos o hundimientos, que por otro lado, suelen ser los de menor magnitud y más localizados, normalmente los terremotos son una liberación repentina de energía, pero en zonas que están sometidas a esfuerzos que van previamente alterando la configuración profunda de los terrenos afectados.

No obstante, es precisamente el silencio sísmico (tiempo sin movimientos detectables ni agitaciones telúricas) el que más alarma causa, porque una inmovilización prolongada de los terrenos indica que las placas han quedado “trabadas”  y acumulan tensiones que se pueden liberar de manera catastrófica.

Es decir que si se hace un excelente monitoreo, de gran precisión, los momentos de inmovilización, son precisamente los que llaman la atención en la predicción de sismos.

Por supuesto, esto requiere de instrumental de altísima precisión, que sea capaz de detectar movimientos micrométricos.

Ejemplos de los aparatos que se usan desde hace más de 50 años son el láser con el que ilustré el post anterior, y el Tubo de Benioff que encabeza este texto.

Ese tubo se basa en el principio de piezoelectricidad (piezo= presión) que es una de las propiedades del cuarzo y que les explicaré en detalle en otro post. Por el momento me limito a decirles que el cuarzo, cuando recibe un impacto, por pequeño que sea a lo largo de determinados ejes, genera descargas eléctricas.

El tubo de deformación, de entre 15 y 30 m de longitud se coloca en el terreno, fijo a la roca cuya deformación se está estudiando (por supuesto está enterrado a cierta profundidad en túneles protegidos). El otro extremo está libre, pero a una distancia conocida de otro cuerpo de cuarzo, de modo que al producirse contactos por deformaciones de distancias, se generan impulsos eléctricos que se pueden registrar permanentemente.

La limitación de distancias a medir en este caso es por la fragilidad de los tubos, que se doblan y fracturan si pasan de unas pocas decenas de metros, pero la precisión que se alcanza es del orden de 1/1.000.000.000. Esto implica que si se está midiendo una distancia de un metro, por ejemplo, un desplazamiento de una mil millonésima parte del metro es apreciada.

En el láser se pueden usar distancias mayores y precisiones de hasta 1/ 10 15.

Otro cambio importante que se mide en predicciones sísmicas es el de la velocidad de las ondas que atraviesan los materiales del lugar. De hecho uno de los más antiguos éxitos en esta disciplina fue la predicción de un sismo de magnitud 2,6 que se produjo el 3 de agosto de 1973 en la costa del lago Blue Mountain en el Estado de Nueva York. Dicho sismo se esperaba en esa semana y en ese lugar, por las desviaciones registradas en las características de las ondas inducidas en el terreno. Esto es así porque esas propiedades dependen entre otras cosas de la compactación, densidad, etc., todas modificadas durante las deformaciones importantes.

 ¿Por qué se monitorean los cambios del nivel del mar?

Los cambios en las inclinaciones ocurren también en los terrenos afectados por esfuerzos tensionales o compresionales, y cuando ellos tienen lugar en los fondos costeros, afectan al nivel del mar. Por eso, sus cambios son indicadores de gran interés, y están siendo muy profundamente estudiados en lugares como Japón, por su alta sismicidad y su emplazamiento mayormente insular.

¿Para qué sirve el seguimiento de cualquier cambio en las propiedades eléctricas de las rocas?

Ya mencionamos la piezoelectricidad resultante de la presión en determinados materiales. De allí que si las corrientes telúricas (producidas por el campo eléctrico normal y espontáneo de las rocas) se ven modificadas, cabe pensar que hay deformaciones en curso.

¿En qué consiste el monitoreo de las propiedades magnéticas de las rocas?

Es un fenómeno semejante al piezoeléctrico, que se llama piezomagnetismo, que ocurre por sí mismo en parte, y en parte por inducción de las corrientes telúricas. (Recordemos que toda corriente eléctrica genera un campo magnético)

¿Cómo se aplica la observación de la conducta de la fauna?

Existen numerosos centros en los que se observa la conducta animal, por ejemplo  monitoreando la profundidad en la que nadan determinadas especies, que tienden a ascender cuando los fondos marinos están perturbados por los primeros movimientos precursores de tsunamis.

Más allá de la observación continuada y formal, todas las personas que habitan zonas sísmicas rurales, donde tienen animales domésticos en sus hogares, saben que las conductas inusuales son señales de alarma cuya observación puede hacer toda la diferencia entre la vida y la muerte.

Casi todo lo que les he comentado aquí es todavía muy experimental, pero ya hay situaciones en que se advierte a la población acerca de algunos de sus riesgos. Lamentablemente, tomar la decisión de emitir tales alarmas, sin campañas previas que impliquen un entrenamiento- como el que se aplica en las escuelas de Japón, por citar un caso- carece de todo sentido, porque sólo genera incredulidad, caos y pánico.

Además, si no se le explica a la gente cómo se ha llegado a tal determinación, con qué fundamentos y qué márgenes de error, sólo se consigue una lógica resistencia, porque nadie quiere abandonar su hogar simplemente porque algún “vidente” así lo recomiende.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente, porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post la he tomado de:

Khan, M.A. 1980. Geología Global. Ed.Paraninfo, Madrid. 203 pág.

Predicción de sismos. Parte 1

escanear0007laserLo primero que debo aclararles es que cuando se habla de la predicción de sismos, hay dos líneas bien diferentes: las que tienen algún sustento científico, y las que son meras adivinaciones y especulaciones más o menos risibles.

En este post sólo voy a referirme a las primeras.

¿Es posible predecir sismos?

Dentro de los límites que impone la complejidad de los sistemas involucrados, hace ya más de 20 años que se está trabajando con mucha seriedad en ese aspecto, y algunos modestos logros se vienen alcanzando.

Pero debe pensarse que en ningún caso se trata de predicciones de absoluta certeza, sino solamente de probabilidades de ocurrencia en un intervalo de tiempo, espacio y magnitud medianamente estimable.

¿Cómo puede saberse si una predicción es seria?

En primer lugar no puede ser vaga. Decir que “ocurrirá un sismo en las próximas 24 horas” sin decir dónde ni de qué magnitud, es un enunciado claramente carente de seriedad.

Y esto es así porque la litósfera muy raramente está de verdad quieta, lo cual es precisamente lo que más nos tranquiliza, porque va liberando su energía en pequeños pulsos, casi siempre con resultados casi imperceptibles, salvo para aparatos de precisión.

Inclusive se calcula que aproximdamente cada 5 horas o aun menos, ocurre un sismo perceptible para la población, en algún lugar del  mundo.

En otras palabras, el enunciado vago que expresé más arriba es una apuesta sin fundamento, pero siempre segura: algún sismo chico o grande, cerca o lejos, va a ocurrir cada día.

Por el otro extremo, tampoco puede ser extremadamente precisa: si alguien dice que el día tal, a tal hora y tantos minutos habrá un sismo de magnitud tal o cual, también se está perfilando como un charlatán.

¿Cuánto de exacta es una predicción realizada desde un laboratorio sísmico debidamente autorizado?

Nunca es exacta, porque lo que se emite de manera fundamentada, y con seriedad, es la predicción de una ventana probable, abierta a un tiempo y espacio definidos, dentro de la cual cabe la posibilidad de una ocurrencia de movimientos de un rango de magnitud también definido.

Por cierto que cada vez las ventanas se hacen más pequeñas, a medida que la metodología avanza, y se progresa en la comprensión de los procesos endógenos.

La predicción más aproximada, es cuando ya se está ante la presencia de signos precursores- de los que hablaremos en la segunda parte de este post- los cuales están ya indicando que hay un cambio ya en curso.

Esos cambios pueden ser volcánicos, tectónicos o hasta de aproximación de cuerpos en progreso hacia la tierra, ya que los terremotos pueden obedecer a cualquiera de esas tres causas, como ya vimos en un post de hace varios años.

¿Cuáles son las metodologías que se utilizan para la predicción de sismos?

Las observaciones que permiten alertar acerca de eventos sísmicos se reúnen en las siguientes categorías:

  • Seguimientos estadísticos.
  • Análisis químicos.
  • Mediciones de desplazamientos, inclinaciones y otros cambios en el terreno más susceptible.
  • Monitoreo del nivel del mar en zonas amenazadas.
  • Seguimiento de cualquier cambio en las propiedades eléctricas de las rocas.
  • Monitoreo de las propiedades magnéticas de las rocas.
  • Observación de la conducta de la fauna.

Todos estos temas serán motivo de la segunda parte de este post, el próximo lunes.

Si este post les ha gustado como para llevarlo a su blog, o a la red social, por favor, mencionen la fuente, porque esta página está registrada con IBSN 04-10-1952-01.

Un abrazo y hasta el miércoles. Graciela.

P.S.: La imagen que ilustra el post es un tubo de deformación de rayos láser, del que hablaremos en detalle el próximo lunes, y la he tomado de:

Khan, M.A. 1980. Geología Global. Ed.Paraninfo, Madrid. 203 pág.

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